Las medidas funcionales, sean eficaces o no, nunca afectan al tema de la «curación». La curación sólo puede realizarse en la mente. En cada caso queda en el aire la duda de si un paciente llega a conseguir ser sincero consigo mismo. La experiencia nos ha hecho escépticos. Incluso personas que han dedicado la vida al trabajo intelectual suelen tener una sorprendente ceguera ante sí mismos. Ésta es, pues, la medida en que cada cual podrá beneficiarse de las interpretaciones de este libro. En muchos casos, será necesario someterse a procesos más enérgicos e incisivos para descubrir lo que uno no quiso ver. Estos procesos para vencer la propia ceguera se llama hoy psicoterapia. Nos parece necesario desterrar el viejo prejuicio de que la psicoterapia es un método para tratar síntomas psíquicos o a las personas que sufren trastornos mentales. Quizás esta idea pueda aplicarse a los métodos orientados a los síntomas (como el conductismo o terapia del comportamiento) pero no a la psicoterapia profunda ni a los sistemas transpersonales. Desde que empezó a practicarse el psicoanálisis, la psicoterapia está orientada al autoconocimiento y toma de conciencia de elementos inconscientes. Para la psicoterapia, no existe el individuo «tan sano» que no necesite urgentemente tratamiento psíquico. El terapeuta de la forma Erving Polster escribió: «La terapia es muy valiosa como para reservarla sólo a los enfermos.» La misma opinión la formulamos nosotros, tal vez con un poco más de contundencia al decir: «El ser humano en sí está enfermo.»

El único sentido comprensible de nuestra encarnación es la toma de conciencia. Asombra lo poco que la gente se preocupa del único tema importante de su vida. No carece de ironía que se derrochen tantos cuidados y atenciones en el cuerpo, a pesar de que es sabido que un día ha de ser pasto de los gusanos. Y también está bastante claro que un día uno tiene que dejarlo todo (familia, dinero, casa, nombre). Lo único que perdura más allá de la tumba es la conciencia y es lo que menos preocupa. Tomar conciencia es el objetivo de nuestra existencia y sólo a este objetivo sirve todo el universo. La psicoterapia es el medio por el que hoy en día más y más personas ensanchan la mente y aprenden a conocerse a sí mismas. La psicoterapia no produce iluminados, pero esto es algo que ninguna técnica pretende. El verdadero camino es largo y arduo y sólo accesible a unos pocos.

Las medidas funcionales, sean eficaces o no, nunca afectan al tema de la «curación». La curación sólo puede realizarse en la mente. En cada caso queda en el aire la duda de si un paciente llega a conseguir ser sincero consigo mismo. La experiencia nos ha hecho escépticos. Incluso personas que han dedicado la vida al trabajo intelectual suelen tener una sorprendente ceguera ante sí mismos. Ésta es, pues, la medida en que cada cual podrá beneficiarse de las interpretaciones de este libro. En muchos casos, será necesario someterse a procesos más enérgicos e incisivos para descubrir lo que uno no quiso ver. Estos procesos para vencer la propia ceguera se llama hoy psicoterapia. Nos parece necesario desterrar el viejo prejuicio de que la psicoterapia es un método para tratar síntomas psíquicos o a las personas que sufren trastornos mentales. Quizás esta idea pueda aplicarse a los métodos orientados a los síntomas (como el conductismo o terapia del comportamiento) pero no a la psicoterapia profunda ni a los sistemas transpersonales. Desde que empezó a practicarse el psicoanálisis, la psicoterapia está orientada al autoconocimiento y toma de conciencia de elementos inconscientes. Para la psicoterapia, no existe el individuo «tan sano» que no necesite urgentemente tratamiento psíquico. El terapeuta de la forma Erving Polster escribió: «La terapia es muy valiosa como para reservarla sólo a los enfermos.» La misma opinión la formulamos nosotros, tal vez con un poco más de contundencia al decir: «El ser humano en sí está enfermo.»

El único sentido comprensible de nuestra encarnación es la toma de conciencia. Asombra lo poco que la gente se preocupa del único tema importante de su vida. No carece de ironía que se derrochen tantos cuidados y atenciones en el cuerpo, a pesar de que es sabido que un día ha de ser pasto de los gusanos. Y también está bastante claro que un día uno tiene que dejarlo todo (familia, dinero, casa, nombre). Lo único que perdura más allá de la tumba es la conciencia y es lo que menos preocupa. Tomar conciencia es el objetivo de nuestra existencia y sólo a este objetivo sirve todo el universo. La psicoterapia es el medio por el que hoy en día más y más personas ensanchan la mente y aprenden a conocerse a sí mismas. La psicoterapia no produce iluminados, pero esto es algo que ninguna técnica pretende. El verdadero camino es largo y arduo y sólo accesible a unos pocos.

Consiste básicamente en la concentrada repetición del mantram (palabra de poder , del idioma sánscrito), personal que se le ha entregado a cada practicante. SE DEBE VOCALIZAR EL Mantram, mentalmente, alargando el sonido de cada letra, concentradamente, intentando profundizar el estado de conciencia, evitando pensar y evadiendo las imágenes y distracciones ajenas al mantram. Es importante mantener la concentración, ya que por medio de este mantram, nos cargamos de energía, ingresamos a un estado alfa profundo, casi zeta, y alistamos la mente y el cerebro para las siguientes prácticas de poder mental que vienen en el paso siguiente: 6 y 7.

Existen muchas formas de Meditar, básicamente meditar es concentrarse en algo y “centrarse” solo en eso en lo que meditamos y observarlo desde todos sus ángulos. Analizarlo y profundizar en su conocimiento, se puede meditar en la solución de un conflicto, en una deidad o santo, en un mantram, o en una visualización específica, etc.

Por ello, existen diferentes sistemas de meditación, como por ejemplo, la Meditación Taoísta, la Budista, la Trascendental, Creativa, Autoalusiva, Esotérica, Yóguica, Mágica, etc…

Pero para la cumplimentación de el paso que nos interesa, utilizaremos la repetición continua del Mantram, la cual nos llevará a un estado de conciencia profundo, entre los estados ALFA Y ZETA, justo en el límite; y es en ese tramo, en el que la mente se encuentra en posibilidad de grandes aplicaciones del poder mental, es también llamado el “Estado Clave” o “Lage Schlüssel”, o “el lugar de todas las posibilidades”, etc. De cualquier forma, es un estado en el cual son posibles las programaciones mentales y la ejecución de técnicas y poderes de la mente y facultades psicoespirituales; o los llamados “poderes paranormales” y de percepción: P.E.S y P.K (percepción extrasensorial y psico y telekinesis). Facultades que estudia la Parapsicología científica.

Muchos estilos de control y poder mental, como el Silva, la Meditación Trascendental, el Control Mental Soviético, etc, utilizan meditaciones y sistemas similares…

Ya en la profundidad de este estado, estamos en condiciones de comenzar a utilizar el poder mental, por lo menos luego de haber meditado con el mantram energetizador unos 15 a 30 minutos, según el tiempo de que se disponga. Cabe aclarar que la meditación no posee límites ni contraindicaciones, uno puede meditar el tiempo que desee. Cuando mas se medite mas control sobre su psiquis tendrá y mas poderes y facultades desarrollará.

Dentro de este paso , primeramente se procederá a la creación del “ESPEJO MENTAL”,

o también llamada “Pantalla Mental”. De color Gris Fluorescente casi Blanco. Esta consiste en VISUALIZAR, mentalmente, un espejo o pantalla mental de unos 30 cm de diámetro, como si estuviera frente a nuestra frente a unos 15 cm de nuestro “tercer ojo o chackra entresejal”. O sea a unos 45 º de nuestra visual recta.

La técnica del espejo o pantalla mental, sirve para visualizar todas las técnicas y elementos; de la práctica de poder mental. Ya que como dice un dicho conocido: “los ojos son el espejo del alma”, el cerebro piensa en imágenes y todo lo que visualicemos, todo aquello en lo que pensamos, de alguna forma es energía y materia y tiende a materializarse, a realizarse. Según los comprobados postulados del mentalismo.

Dentro de este “espejo mental o pantalla”, se realizarán casi todas las prácticas que a continuación detallaremos, es el “taller” del control y poder mental. Se debe visualizar con la imaginación, con la mente este espejo-pantalla, de un color gris casi blanco fluorescente; ya que en esoterismo se ha comprobado que es el color de la materia gris del cerebro y el “fondo” de toda operación mental y es además ese color en “cromoterapia” (terapia por el color), el mas indicado…

Una vez creado el espejo-pantalla mental, comenzamos por la primer técnica:
LA DE AUTOPROTECCIÓN:

Visualizamos en el espejo mental, nuestra imagen, nuestro cuerpo, como quisiéramos que sea, positivo, sano, radiante, feliz, y (utilizando la cromoterapia), visualizamos como si lo pintáramos, al cuerpo, o bañáramos en una fina capa de color celeste fluorescente “brillante”. Ya que en cromología esotérica, el color celeste, es de protección. De esta forma, energéticamente, psíquicamente estamos protegiéndonos totalmente con un “escudo” celestial, que visualizado unos 3 minutos nos positiviza.

Posteriormente , realizamos la misma visualización de protección, pintando de celeste fluorescente, pero a nuestros seres queridos, todos juntos o de a uno, como se prefiera; completando con esta técnica, la segunda: PROTECCIÓN DE ENTORNO AFECTIVO. Estas técnicas protegen tanto en lo físico como en lo espiritual mental. Dependiendo del poder y correcta realización de la práctica; que realice cada practicante…

Luego viene la tercer técnica de este 6º paso:
VISUALIZACIÓN DE NUESTROS OBJETIVOS:

Aquí, en el espejo mental, comenzamos a visualizar, por turno, el o los objetivos que deseamos programar y visualizar en esta sesión de poder mental. Se pueden visualizar objetivos pequeños, como obtener un reloj, hasta objetivos mas grandes como obtener un okm, una casa, etc, u objetivos espirituales, como lograr facultades mentales, éxito en los estudios, en el trabajo, logro de la felicidad en el amor, etc. En todos los casos, al visualizar, la mente (gracias a que se encuentra en un estado de poder), comienza, a materializar, lentamente, esos objetivos, dependiendo de su magnitud y del poder del individuo. De distintas formas, al movilizar nuestro potencial mental ilimitado, se comienzan bajo distintas formas; a realizar y plasmar en la realidad , nuestros objetivos y planificaciones. Ya que toda creación, en el plano físico, primero es una idea, un pensamiento, una visualización y mas tarde se realiza, se materializa…

Como aquel famoso Ford “T”, que primero se constituyó en una “idea visualizada”, en la mente de Henri Ford; al crear uno de los primeros automóviles del mundo. El meditador puede elegir visualizar uno o varios objetivos, e ir visualizándolos, programándolos en sucesivas sesiones de poder mental. Mas tarde o mas temprano, el hecho se hará realidad, se materializará, según el poder y perseverancia del practicante. Un estudiante visualizó en su práctica como objetivo, conocer Alemania, al cabo de tres meses de programación, le salió inesperadamente una beca gratuita para , estudiar idioma alemán en Berlín. Otro ejemplo lo dio una mujer, que necesitaba un vehículo, comenzó a programar en su “espejo mental” y se visualizaba manejando una bella camioneta 4×4 blanca, al cabo de unos meses de ejercicio de poder mental; un editor la llamó por una novela que ella había escrito. Y le propuso editarla y realizaron un trato por los derechos de autor y ganancias, en el que se incluyó, la entrega de una camioneta, a la flamante escritora. Un ejecutivo, no lograba la felicidad ya que no conseguía pareja estable, comenzó a visualizarse en compañía de una mujer, con las características que el esperaba; y a los 15 días de practicar poder mental, en una reunión de trabajo se maravilló al conocer a una mujer casi igual a la que el había visualizado…

Y así existen infinidad de ejemplos de personas que realizaron, gracias a su poder mental, sus objetivos en la vida, y de variada índole y nivel socioeconómico.

En síntesis, en este estado, de poder de la mente, el uso de la Visualización en el Espejo Mental; tiende a la realización y materialización de lo que deseamos “Programar”. Sea el objetivo de la índole que sea, sea para nuestro beneficio, o para ayudar al prójimo, lograr bienes espirituales, materiales, sabiduría, etc. Es de aclarar que estas técnicas están pensadas para ejercer el bien, ya que intentar utilizar estas técnicas para hacer el mal a alguien; constituye, algo, peligroso y que no se encuadra en los postulados de este curso. Además del conocido “efecto boomerang” y las leyes de “causa y efecto” o de “karma y darma”. Las cuales en síntesis afirman que se cosecha lo que se siembra.

Si bien es cierto que dentro de la “magia negra y hechicería”, existen técnicas para realizar el mal, obedecen a otros postulados y saberes y a personas que están ubicadas en otro “estado” en esta vida. Por lo tanto, reitero, que se utilicen estas técnicas; únicamente para fines nobles y que no afecten la libertad e integridad de los demás.

Este paso, el último, cierra toda práctica de poder mental, y se basa principalmente en la instalación de “Programaciones Mentales Positivas”; en nuestra psiquis. Para lograr nuestra evolución, mejoramiento en todo sentido y logro de nuestros objetivos…

Como se dijo al principio, cuando niños, y en estado alfa, nuestra computadora mental se comenzó a “programar” con distintos hechos, datos, influencias, conocimientos, idioma, etc, etc. Por lo tanto, existen programaciones positivas (de carácter positivo) y programaciones negativas (o que resultan negativas, tienden al fracaso, etc). En este paso de la práctica de poder mental se busca solucionar eso…

Para ello se elegirán frases positivas según el objetivo que persigamos; se utilizan en estas prácticas encabezamientos de frase como estos: “Quiero lograr esto o aquello”, “VOY A LOGRAR ESTO O AQUELLO”, O “LOGRO ESTO O AQUELLO”. Para ello seleccionaremos la frase que mas se adapte a nuestro objetivo, por ejemplo: “quiero progresar en mis estudios”, “voy a conseguir un buen empleo en este mes”, “logro en breve tiempo recibirme de ingeniero”, “quiero ser feliz en lo sentimental”, o “quiero que mi familia prospere en todo sentido”, etc. Cada meditador elegirá y formará por si mismo la frase que se ajuste a sus objetivos. Entonces, a través de sucesivas sesiones de “PODER MENTAL”, LA MENTE SE IRA “PROGRAMANDO CON ESTAS FRASES”, e irá movilizando su potencial dormido en pos del logro de sus deseos y objetivos…

Antes de comenzar, en este paso, a repetir la o las frases que hayamos elegido se debe repetir 3 veces, mentalmente esta fórmula: “QUIERO QUE MI MENTE GUARDE EN LA MEMORIA Y TODO EL TIEMPO ESTA ORDEN, Y QUE HAGA TODO LO QUE SEA NECESARIO PARA CUMPLIRLA.”

Luego de repetir 3 veces esta orden-fórmula, comenzaremos a repetir por lo menos 7 veces cada una de las órdenes que hayamos elegido. Y acompañaremos esta repetición con visualizaciones en nuestro espejo-pantalla mental, visualizándonos; como si ya estuviésemos disfrutando del logro de lo que pedimos. Por ejemplo, si deseamos tener una casa nueva, debemos visualizarnos, ingresando a la misma, viéndola, tomando las llaves, sintiendo su olor a nuevo, mirando sus colores, muebles, habitaciones, disfrutándola, sintiéndonos dichosos y realizados, etc. Todos estos emolumentos de la Visualización, “graban, plasman y cristalizan” nuestro deseo en la mente y tienden a su realización, a su materialización. Nuestra energía mental y “formas de pensamiento”, van tomando con la práctica; poder y tangibilidad y así los objetivos van hacia su realización…

Luego de concluidas las “programaciones mentales positivas”, lentamente, iremos abriendo los ojos, moviendo el cuerpo suavemente y recuperando el estado de vigilia, sintiéndonos mejor, estando convencidos de que con cada práctica estaremos “cada día mejor , mejor y mejor”.

Autohipnosis

 

La autohipnosis es producto de una sugestión creada por un hipnotizador. Primero te hipnotizan, luego, antes de despertarte te deja una sugestión posthipnótica (dependiendo de lo que se busque con la autohipnosis.

siempre que quieras calmarte, solo te bastara con pensar en la palabra QUE ELIJAS. En el momento en que pienses en esta palabra, verás como todos tus nervios se calman, todo tu estrés disminuye y te sientes cada vez mejor, requiere un entrenamiento.

Primer ejercicio: relajamiento muscular.

Apenas el sujeto está sentado cómodamente, empezará a relajarse diciéndose a sí mismo: “Estoy completamente relajado. Mi brazo derecho (o izquierdo) pesa enormemente.”

Ésta es la primera parte de la sugestión, que debe repetirse durante un minuto o dos. En seguida deberá concentrarse en las siguientes sugestiones: (No pasar a la siguiente hasta que no notes los efectos de la sugestión en la que estás concentrándote.)

  1. Mi brazo está rígido.
  2. Respiro profundamente.
  3. Abro bien los ojos.

Durante una o dos semanas deberían hacerse escrupulosamente algunos ejercicios al día. Primero se sentirá pesadez en el brazo; más tarde esta sensación se extenderá a todo el cuerpo.

Segundo ejercicio: percepción del calor.

Sugestiones:

  1. Estoy completamente relajado.
  2. Mis brazos (piernas) pesan mucho.
  3. El brazo derecho (izquierdo) está caliente.

La duración del ejercicio depende del tiempo en que el sujeto logre sentir la sensación de calor. En un par de semanas debería estar capacitado para producir dicha sensación en todas sus extremidades.

Tercer ejercicio: regulación del corazón (¡Abstenerse de realizarla cualquiera que padezca alguna enfermedad del corazón!)

Se empieza colocando la mano derecha sobre el corazón para percibir sus latidos. Luego se pasa a las autosugestiones.

  1. Estoy completamente relajado.
  2. Mis brazos y piernas son pesados.
  3. Mis brazos y piernas están calientes.
  4. Mi corazón late con calma y fuerza.

Como última fase puede llegarse al control del pulso. No se recomienda que llegue a ser muy lento!!!

Cuarto ejercicio: control de la respiración.

 

Se empieza con las autosugestiones de los ejercicios precedentes y luego se pasa a esta nueva:

“Respiro lentamente y con facilidad; respiro sin ningún esfuerzo.”

Quinto ejercicio: control del abdomen.

Tras haber efectuado las autosugestiones precedentes, se ordena: “Mi plexo solar está caliente.”

Cuando este ejercicio haya terminado, el sujeto está en condiciones de relajarse completamente, de respirar a fondo y con pulso regular y experimentar una agradable sensación de calor en todo el cuerpo.

Sexto ejercicio: control de la región cerebral.

El perfecto funcionamiento requiere, por lo menos, dos semanas de trabajo, que se basará, además de en las autosugestiones precedentes, en ésta, POR EJEMPLO:

“Mi frente está muy fresca, es muy agradable sentirla.”

Técnica del kárate sofrológico

Es una técnica elaborada por el Dr. Guyonnaud, y se parece mucho a la expuesta en capítulos anteriores. Este método acoge varias disciplinas: es a la vez un sistema de equilibrio de la energía, un deporte médico, una combinación original de ejercicios corporales y psicológicos, un procedimiento de relajamiento muscular asociado al aprovechamiento de la imaginación, una psicoterapia a partir de las artes marciales (en particular del kárate), una filosofía, una escuela de autodominio, un medio de fortalecimiento de la personalidad y del sentido de la responsabilidad, un factor de desarrollo de la facultad del individuo para “integrarse en el seno del Universo”, un acercamiento de las psicologías de Oriente y de Occidente… pero también un conjunto de recetas de autodefensa, una técnica de respiración y de automasaje de los puntos psíquicos de la acupuntura como medio para eliminar las crispaciones por vía muscular, mecánica.

En resumen, sirve de relajación y para autosugestionarte de algo, como por ejemplo:

Ya no te pondrás nervioso en fechas de exámenes.

Pondrás más atención en clase.

Tu cerebro absorbe más fácil y mejor todo lo que quieres aprender.

Desarrollo:

1)                                                                              Túmbate boca arriba y repite, tantas veces como sea necesario, “estoy acostado tranquilamente”, hasta que sea una sensación real.

2)                                                                              Di o repite, si es necesario: “Aflojo todos los músculos de mi cuerpo” y, sin prestar atención a otros pensamientos, abandónate a una relajación muscular generalizada.

3)                                                                              Di dos veces: “Aflojo los músculos de las manos”… y hazlo.

4)                                                                              Di dos veces: “Aflojo los músculos de los antebrazos”… y hazlo.

5)                                                                              Di dos veces: “Aflojo los músculos de los brazos”… y hazlo.

6)                                                                              Di dos veces: “Aflojo los músculos de los hombros”… y hazlo.

7)                                                                              Di dos veces: “Aflojo los músculos de los pies”… y hazlo.

8)                                                                              Di dos veces: “Aflojo los músculos de las pantorrillas”… y hazlo.

9)                                                                              Di dos veces “Aflojo los músculos de los muslos”… y hazlo.

10)                                                                          Repite cuatro o cinco veces: “Me pesan los brazos”… e imagínate que tus brazos se transforman en sacos que se van llenando de plomo.

11)                                                                          Repite cuatro o cinco veces: “Me pesan las piernas”… e imagínate que también tus piernas se transforman en sacos que se van llenando de plomo.

12)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de la frente”… y hazlo.

13)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos del occipucio”… y hazlo.

14)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de la boca”… y hazlo.

15)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de la nariz”… y hazlo.

16)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de los ojos”… y hazlo.

17)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de las orejas”… y hazlo.

18)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos del cuello”… y hazlo.

19)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos del pecho”… y hazlo.

20)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos del abdomen”… y hazlo.

21)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de la nuca”… y hazlo.

22)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de la espalda”… y hazlo.

23)                                                                          Di dos veces: “Aflojo los músculos de la pelvis”… y hazlo.

24)                                                                          Repite tres veces: “Aflojo los músculos de todo mi cuerpo”… y hazlo.

25)                                                                          Profundiza en la sensación de relajación, imaginándote en el campo (o a orillas del mar, o en la montaña, según tus preferencias), descansando o paseando, dedicándote a juegos al aire libre, etc.

Nota:

Estas veinticinco frases se deben asimilar progresivamente, en cinco etapas:

–                                                                                  la primera comprende los ejercicios 1 y 22;

–                                                                                  la segunda llega hasta el ejercicio noveno, incluido;

–                                                                                  la tercera etapa vuelve sobre los nueve ejercicios anteriores y añade el décimo;

–                                                                                  la cuarta suma a los anteriores el ejercicio undécimo;

–                                                                                  la quinta etapa abarca la totalidad de los 25 ejercicios.

La total familiarización de la técnica exige un dominio absoluto de los ejercicios que componen una etapa antes de pasar a la siguiente.

Una vez asimilados los veinticinco ejercicios, es necesario practicarlos todos, de manera regular, preferiblemente a diario; si ya se domina la técnica, lo normal es emplear unos cinco minutos en todos ellos.

Es aconsejable terminar repitiendo tres o cuatro veces: “Gracias a esta sesión, mi cuerpo y mi espíritu se han fortalecido”… (O cualquier otra sugestión que se desee) y convencerse profundamente de ello.

Sólo al principio resulta indispensable estar acostado. En cuanto consigas realizar todos los ejercicios sin la menor dificultad, te acostumbrarás, gradualmente, a practicarlos de forma mecánica, tanto sentado como de pie.