Prana( fuerza vital) y yama (extensión): extensión de la fuerza vital.

DEERGHA SWASAM( DIR.GA-SUA-SAM)

Algunas áreas de los pulmones que normalmente no son utilizadas, son puestas en uso.
El resultante rejuvenecimiento de las células de los pulmones incrementa la cantidad inhalada de oxígeno y la energía interna del cuerpo. Los ejercicios que afectan el torso también desarrollan el pecho y los músculos diafragmáticos, lo que facilita una mejor respiración

Dirige el aire hacia le abdomen

Kapalabhati: brillo de calavera

Respira profundamente, inspira lenta y uniformemente a traves de la nariz y dirige el aire hacia el abdomen. Siente como la zona de tu estómago se expande con la nueva fuerza vital que va inflando tu cuerpo

Revitaliza cuerpo, acelera el grado de la conciencia mental

Bastrika: respiración fuelle

kumbhaka: respiración pura

Ussagi: respiración siseante

SUKHA PURVAKA: RESPIRACIÓN FÁCIL

CALMAR RÁPIDAMENTE LA MENTE Y BAJAR EL RITMO CARDIOVASCULAR EN MOMENTOS DE TENSIÓN.

SHITALI: RESPIRACIÓN REFRESCANTE

PASILLO DE LA LENGUA

SITKAN: RESPIRACIÓN SORBEDORA

LENGUA EN EL PALADAR

BRAHMAN: LA RESPIRACIÓN CON SONIDO

CONTRAER LA GLOTIS

NADI SUDI: LA RESPIRACIÓN QUE PURIFICA LOS NERVIOS

DERECHA E IZQUIERDA

Ejercicios de Prânâyâma

Prânâyâma n°1

Para hacer este ejercicio nos colocamos de pie, con las piernas separadas. Vamos aspirando aire lentamente de la misma forma que en la respiración completa. Con los brazos extendidos horizontalmente hacia delante y las palmas de las manos tocando el suelo. Con los pulmones llenos de aire, hacemos movimientos circulares y rápidos con los brazos como si se tratasen aspas de molino; tres veces hacia el lado derecho y tres hacia la izquierda. Seguidamente expulsaremos el aire por la boca mientras bajamos los brazos a la posición normal.

Prânâyâma nº 2

Para hacer el ejercicio nos colocamos acostados en el suelo, sobre el vientre, boca a bajo. Colocaremos las palmas de las manos apoyadas sobre el suelo a la altura de los hombros (los dedos hacia adelante). Vamos aspirando aire lentamente de la misma forma que en la respiración completa. Con los pulmones llenos de aire, levantaremos el cuerpo apoyándonos únicamente con las palmas de las manos y los dedos de los pies. Seguidamente haremos descender el cuerpo con suavidad. El movimiento se repite de dos a cuatro veces consecutivas y al terminar expulsaremos por la boca y con fuerza todo el aire que habíamos retenido.

Prânâyâma nº 3

Para realizar este ejercicio nos colocaremos de pié delante de una pared. Extenderemos los brazos hacia adelante y apoyaremos las palmas de las manos sobre el muro a la altura de los hombros. Vamos aspirando aire lentamente de la misma forma que en la respiración completa. Retenemos todo el aire en los pulmones mientras nos inclinamos hacia adelante con el cuerpo totalmente rígido, doblando los codos, hasta que nuestra frente toque la pared. Seguidamente sin dejar de apoyarnos con las manos volvemos con el cuerpo rígido a la posición inicial. Repetimos estos movimientos de dos a cuatro veces seguidas y a continuación soltamos con mucha fuerza todo el aire que habíamos retenido en los pulmones.

Prânâyâma nº 4

Para hacer el ejercicio nos colocamos de pie, con las piernas separadas. Seguidamente vamos aspirando aire lentamente de la misma forma que en la respiración completa. Mientras levantamos los brazos alcanzando la forma de cruz y seguimos hacia arriba hasta que las palmas de las manos se junten por encima de la cabeza. Retenemos el aire en los pulmones de seis a doce segundos y a continuación soltamos el aire de forma lenta y mientras dure la expiración iremos bajando los brazos con las palmas de las manos mirando al suelo.

Prânâyâma nº 5

Para hacer el ejercicio nos colocamos de pie, con las piernas separadas. Vamos aspirando aire de la misma forma que en la respiración completa: Respiración completa con los brazos extendidos horizontalmente hacia adelante y las palmas de las manos vueltas hacia el suelo. Con los pulmones llenos de aire, hacemos movimientos rápidos con los brazos de adelante hacia atrás y viceversa de cuatro a seis veces, intentando que estos permanezcan siempre lo más horizontales posibles. Seguidamente expulsamos el aire por la boca con fuerza mientras bajamos los brazos de forma lenta.

La práctica espiritual se basa en la armonía mental. La moralidad, en su sentido verdadero, se basa en la capacidad parta mantener un equilibrio mental y para expandir la conciencia

Prânâyâma nº 6

Para hacer el ejercicio nos colocamos de pie, con las piernas separadas. Vamos aspirando aire de la misma forma que en la respiración completa: Respiración completa pero inhalando el aire en pequeñas dosis como si estuviésemos oliendo una flor, hasta que los pulmones estén completamente llenos de aire. Retendremos el aire durante un tiempo, a nuestro criterio, pero que deberá estar comprendido entre los 6 a 10 segundos (más o menos) y luego lo expulsaremos lentamente por la nariz.

Prânâyâma nº 7

Para hacer el ejercicio nos colocamos de pie, con el cuerpo bien recto y con las piernas separadas. Colocaremos las manos sobre las caderas. Seguidamente vamos aspirando aire de la misma forma que en la respiración completa. Retendremos el aire en los pulmones unos breves instantes y después lo expulsaremos por la nariz mientras inclinamos el tórax (busto) lentamente hacia adelante. Volvemos a tomar aire de forma lenta mientras enderezamos de nuevo el cuerpo hasta la posición inicial. Una vez esté el cuerpo erguido de nuevo hacemos una pequeña retención del aire albergado en los pulmones y seguidamente comenzamos a expulsar de nuevo el aire por la nariz mientras inclinamos el tórax (busto) hacia atrás. Volvemos a posición inicial al propio tiempo que aspiramos de nuevo aire para llenar otra vez los pulmones.Una vez esté el cuerpo erguido de nuevo hacemos una pequeña retención del aire albergado en los pulmones y seguidamente comenzamos a expulsar de nuevo el aire por la nariz mientras inclinamos el tórax (busto) hacia el lado derecho.Volvemos a posición inicial al propio tiempo que aspiramos de nuevo aire para llenar otra vez los pulmones. Una vez esté el cuerpo erguido de nuevo hacemos una pequeña retención del aire albergado en los pulmones y seguidamente comenzamos a expulsar de nuevo el aire por la nariz mientras inclinamos el tórax (busto) hacia el lado izquierdo. Finalmente volvemos a la posición inicial al propio tiempo que aspiramos de nuevo aire para llenas los pulmones y al estar ya el cuerpo erguido, hacemos una pequeña retención y después expulsamos el aire por la nariz mientras bajamos los brazos y las manos desde las caderas a la posición normal de descanso.

Ejercicios de respiración de limpieza

Cuando acabemos los ejercicios de Prânâyâma, terminaremos realizando el ejercicio de la respiración de limpieza:

Ejercicio de respiración para expulsar las toxinas de la sangre y estimular la inmunidad del organismo

Este ejercicio es muy recomendable para aquellas personas que padezcan enfermedades crónicas. Con este ejercicio realizado diariamente se conseguirá además en la persona que lo ejecute: Estimule su inmunidad a las enfermedades; Elimine toxinas de la sangre; Evite los dolores de cabeza y enfermedades de las vías respiratorias aumente la confianza en si mismo.  El ejercicio debe realzarse de pie; cinco veces al día, en series de tres. En primer lugar se separan las piernas y se expira vaciando totalmente los pulmones de aire. Seguidamente se va aspirando lentamente por la nariz hasta llenar los pulmones, como en la respiración completa. Respiración completa: Con los pulmones llenos, apoyamos los labios sobre los dientes, dejando una pequeña abertura para poder dejar salir el aire, el cual eliminaremos en varias veces esforzándonos por que salga por el estrecho orificio con movimientos bruscos y rápidos mientras ponemos nuestra atención en los músculos intercostales, abdominales y en el diafragma, que estarán trabajando al propio tiempo que hacemos la serie de expiraciones. Después de un breve descanso volvemos a comenzar con el mismo ejercicio, hasta completar las tres series.

Si analizamos realmente nuestras acciones podemos comprender hasta qué punto los valores personales y sociales la influencian constantemente

PRANAYAMA.

Prana significa “aire”, “Yama” significa “control”. Pranayama es una parte del sistema Astanga-Yoga, utilizado para controlar el sistema respiratorio. Este proceso es importante para el control de los sentidos y para el progreso en la realización espiritual. En el cuerpo hay diez clases diferentes de aire, los cuales rodean el alma pura. Los aires sostienen las actividades de los sentidos. Por lo tanto, cuando los aires están controlados, los sentidos y la mente también lo están. Los diez aires son los siguientes:

A.- Primarios. Aires “burdos”.

1. Prana: el aire que entra por la nariz.

2. Apana: el aire intestinal, que permite la evacuación y las actividades del Abdomen.

3. Samoana: el aire dentro del estómago.

4. Udhana: el aire para tragar (pasa a través de la garganta).

5. Vyana: el aire que pasa a través del cuerpo.

B.- Secundarios: Aires “sutiles”.

6. Naga: el aire para abrir la boca y los ojos.

7. Krkara: el aire que crea el apetito (y que ayuda a vomitar).

8. Kurma: el aire para contraer los músculos.

9. Devadatta: el aire para bostezar y relajarse.

10. Dhananjaya: el aire para conservar el equilibrio.

El control de los aires comienza con el Pranayama, o control del aire que pasa a través de la nariz.

TÉCNICAS:

Siéntese en posición de Loto. Hágalo todo cómodamente. Ya sentado en posición de Loto (o en SIDDHASANA), apoye sus manos sobre las rodillas de una manera relajada. También puede estar acostado. Cierre los ojos suavemente y mantenga la columna vertebral recta, sin tensión. Tome ahora conciencia de todo su cuerpo físico. Luego tome conciencia de que su cuerpo físico está completamente quieto. No haga más movimientos innecesarios de ahora en adelante. Empiece a tomar conciencia de su respiración entrando y saliendo a través de su nariz. Ahora empiece a contar su respiración de 1 a 20. Practique lo más naturalmente posible sin esfuerzo. Ahora lleve lentamente la mano derecha a su cara. Con el dedo pulgar tape la fosa derecha de su nariz y el dedo medio e índice apoyados en el entrecejo. Mantenga los dedos anular y meñique a distancia sobre la fosa izquierda de su nariz.

Inhale suave y profundamente por el lado izquierdo de su nariz. Ahora tape su fosa izquierda con los dos dedos y levante el pulgar derecho. Exhale muy suavemente por su fosa derecha. Ahora, inhale por su fosa derecha y exhale por su fosa izquierda. Cuando inhale por la izquierda, tape su fosa derecha con el pulgar, y cuando exhale por la derecha, tape la fosa izquierda con los dos dedos. Repita todo el proceso por cinco veces, alternando una y otra fosa nasal.

Ahora, sin parar de hacer el ejercicio, tome conciencia de su respiración pasando a través de la garganta, en donde existe un aire (udhana) que controla la entrada y salida de la respiración. Comience a contraer esta parte como si a partir de ese punto estuviera respirando. Cuando inhale, contraiga, y cuando exhale, expanda. Tome conciencia de que su respiración comienza en la garganta. Ahora suspenda los ejercicios y tome conciencia de la respiración en la nariz entrando y saliendo. Tomar conciencia únicamente de la respiración es la finalidad de estos ejercicios, con el fin de obtener equilibrio mental.

Los ejercicios de respiración no deben exceder los quince minutos.

PRANAYAMA II

La meta del yoga es controlar la mente y fijarla en un solo punto: el Paramatma, o el Supremo en nuestro corazón; “Para aquel que ha conquistado la mente, la Superalma ya está alcanzada, pues él ha logrado la tranquilidad. Para un hombre tal, la felicidad y la desdicha, el calor y el frío, la honra y la deshonra, son todos lo mismo” (Bg. 6.7).

El Hatha -Yoga es un proceso completo y sistemático para alcanzar la meditación en el Paramatma.

Los movimientos del cuerpo son primeramente generados en el corazón, y todas las actividades del cuerpo son realizados por los sentidos, los cuales son impulsados por los diez diferentes tipos de aire dentro del cuerpo. Esto es lo que afirman los Vedas.  La respiración correcta es uno de los soportes de la buena salud. Las ciudades contaminadas originan enfermedades nuevas y perturban la habilidad de relajación y el balance mental. El aire puro es necesario, y el Señor Supremo suministró suficiente, pero nuestra negligencia en lo espiritual y la falta de conocimiento han hecho que las personas destruyan su buena salud al fumar cigarrillos y contaminar el aire de diferentes formas.

El sistema Hatha-Yoga trabaja de tal manera que usted controla la mente al controlar los aires; cuando los aires están controlados, la mente también lo está, y viceversa.

LA TÉCNICA DEL PRANAYAMA Y SU META.

Para controlar los aires, la cosa más importante es controlar el Prana, el aire de la vida. Este proceso se llama PRANAYAMA. Para comenzar, uno practica la respiración profunda y firmemente, tal como lo hemos aprendido en las lecciones anteriores. Luego continúe controlando el aire que entra y el que sale, inhalando y exhalando alternadamente a través de las dos fosas nasales; estos procesos son conocidos como PURVAKA (inhalación) y RECAKA (exhalación).

La velocidad de la respiración se va reduciendo gradualmente, hasta que uno logra el KUMBHAKA, o la interrupción del aliento. Los períodos durante los cuales uno puede retener la respiración también se prolongan.

Este sistema se explica en los Yoga-Sutras de Patanjali y en otros textos, como el Hatha-Yoga Dipika y en el Srimad-Bhagavatam, donde dice:

“Mientras fija continuamente su mirada en la punta de la nariz, un yogi erudito practica los ejercicios de respiración a través de una técnica conocida como PURVAKA, RECAKA y KUMBHAKA, controlando la inhalación y la exhalación, y luego interrumpiéndolas. De esta manera, el yogi se restringe de los apegos materiales y abandona todos los deseos mentales. Tan pronto como la mente es derrotada por los deseos lujuriosos y se inclina hacia los sentimientos de gratificación sensorial, el yogi la trae de vuelta y la encierra en el centro de su corazón” (S. B. Canto 7 Cap.15,Textos 32 y 33).

Respiración Conciente

Esto puede ser difícil para personas con sinusitis u otros problemas respiratorios, en estos casos se puede inhalar por la nariz y exhalar por la boca.

La respiración debe ser armoniosa y rítmica el mismo tiempo que toma inhalar debe tomar exhalar.

Al inhalar debemos enfocarnos en la sensación energizante del aire penetrando.
No es necesario tomar mucho aire y al principio no debe de esforzarse el cuerpo. No se trata de llenar los pulmones con respiración profunda debe de seguirse el ritmo del cuerpo. A medida que se practica la capacidad para inhalar aumenta paulatinamente.

Este tipo de respiración debe de usarse durante las asanas. Debe de iniciarse los movimientos con la inhalación, enfocarse y sentir el cuerpo y si es posible la respiración. Cuando los movimientos son inclinando el cuerpo hacia adelante deben iniciarse con exhalación. Cuando tiene inclinaciones hacia atrás con inhalación. Movimientos laterales deben de iniciarse con exhalación lo mismo aplica amoviemientos que requieren movimientos circulares del torso.

En sankrit, el antiguo lenguaje de los sabios de la India, Prana es la “fuerza de la viada” o energía, yama significa disciplina. La practica del pranayama (la cual varia dependiendo del tipo de yoga) usa técnicas de respiración para incrementar la prana de cada persona. Es importante recordar que la “energia” no esta comprobada por nuestro sistema de medicina pero es la base de la medicina oriental y de su filosofía. La practica del pranayama también reduce obstrucciones en el cuerpo y la mente. De acuerdo a la filosofía yoga el dominio de la respiración lleva al dominio de la mente.

La respiración correcta es uno de los soportes de la buena salud. Las ciudades contaminadas originan enfermedades nuevas y perturban la habilidad de relajación y el balance mental. El aire puro es necesario, y el Señor Supremo suministró suficiente, pero nuestra negligencia en lo espiritual y la falta de conocimiento han hecho que las personas destruyan su buena salud al fumar cigarrillos y contaminar el aire de diferentes formas.

3 TIPOS DE RESPIRACIÓN:

RESPIRACIÓN ALTA: EN OCCIDENTE CLAVICULAR

RESPIRACIÓN MEDIA: EN OCCIDENTE INTERCOSTAL

RESPIRACIÓN BAJA: EN OCCIDENTE DIAFRAGMÁTICA

RESPIRACIÓN TIENE QUE SER UN ACTO FÁCIL

SISTEMA RESPIRATORIO

La respiración es un proceso involuntario y automático, en que se extrae el oxigeno del aire inspirado y se expulsan los gases de desecho con el aire espirado. El aire se inhala por la nariz, donde se calienta y humedece. Luego, pasa a la faringe, sigue por la laringe y penetra en la tráquea la mitad de la altura del pecho, la traquea se divide en dos bronquios que se dividen de nuevo, una y otra vez , en bronquios secundarios, terciarios y, finalmente, en unos 250.000 bronquiolos. Al final de los bronquiolos se agrupan en racimos de alvéolos, pequeños sacos de aire, donde se realiza el intercambio de gases con la sangre. Los pulmones contienen aproximadamente 300 millones de alvéolos, que desplegados ocuparían una superficie de 70 metros cuadrados, unas 40 veces la extensión de la piel. La respiración cumple con dos fases sucesivas, efectuadas gracias a la acción muscular del diafragma y de los músculos intercostales, controlados todos por el centro respiratorio del bulbo raquídeo. En la inspiración, el diafragma se contrae y los músculos intercostales se elevan y ensanchan las costillas. La caja torácica gana volumen y penetra aire del exterior para llenar este espacio.Durante la espiración, el diafragma se relaja y las costillas descienden y se desplazan hacia el interior. La caja torácica disminuye su capacidad y los pulmones dejan escapar el aire hacia el exterior.

Proporciona el oxigeno que el cuerpo necesita y elimina el Diòxido de Carbono o Gas carbònico que se produce en todas las células.

Consta de dos partes :
Vías respiratorias
Pulmones

Las Vías Respiratorias
Están formadas por la boca y las fosas nasales, la faringe, la laringe, la traquea, los bronquios y los bronquiolos. La Laringe es el órgano donde se produce la voz, contiene las cuerdas vocales y una especie de tapón llamado epiglotis para que los alimentos no pasen por las vías respiratorias. La traquea es un tubo formado por unos veinte anillos cartilaginosos que la mantienen siempre abierta, se divide en dos ramas: los Bronquios. Los Bronquios y los Bronquiolos son las diversas ramificaciones del interior del pulmón, terminan en unos sacos llamadas alvéolos pulmonares que tienen a su vez unas bolsas más pequeñas o vesículas pulmonares, están rodeadas de una multitud de capilares por donde pasa la sangre y se purifica y se realiza el intercambio gaseoso. Los pulmones son dos masas esponjosas de color rojizo, situadas en el tórax a ambos lados del corazón, el derecho tiene tres partes o lóbulos; el izquierdo tiene dos partes. La Pleura Es una membrana de doble pared que rodea a los pulmones.

 

Respiración Consiste en tomar oxigeno del aire y desprender el dióxido de carbono que se produce en las células.

Tienen tres fases:
1. Intercambio en los Pulmones.
2. El transporte de gases.
3. La respiración en las células y tejidos.

El Intercambio En Los Pulmones

El aire entra en los pulmones y sale de ellos mediante los movimientos respiratorios que son dos:
En la Inspiración el aire penetra en los pulmones porque estos se hinchan al aumentar el volumen de la caja torácica. Lo cual es debido a que el diafragma desciende y las costillas se levantan.
En la espiración el aire es arrojado al exterior ya que los pulmones se comprimen al disminuir de tamaño la caja torácica, pues el diafragma y las costillas vuelven a su posición normal.

Respiramos unas 17 veces por minuto y cada vez introducimos en la respiración normal ½ litro de aire. El número de inspiraciones depende del ejercicio, de la edad etc. la capacidad pulmonar de una persona es de cinco litros. A la cantidad de aire que se pueda renovar en una inspiración forzada se llama capacidad vital; suele ser de 3,5 litros. Cuando el aire llega a los alvéolos, parte del oxigeno que lleva atraviesa las finísimas paredes y pasa a los glóbulos rojos de la sangre. Y el dióxido de carbono que traía la sangre pasa al aire, así la sangre venenosa se convierte en sangre arterial esta operación se denomina hematosis.

Transporte De Los Gases

El oxigeno tomado en los alvéolos pulmonares es llevado por los glóbulos rojos de la sangre hasta el corazón y después distribuido por las arterias a todas las células del cuerpo.

El diòxido de carbono es recogido en parte por los glóbulos rojos y parte por el plasma y transportado por las venas cavas hasta el corazón y de allí es llevado a los pulmones para ser arrojado al exterior.

La Respiración De Las Células

Toman el oxigeno que les lleva la sangre y/o utilizan para quemar los alimentos que han absorbido, allí producen la energía que el cuerpo necesita y en especial el calor que mantiene la temperatura del cuerpo humano a unos 37 grados.

La vida depende en absoluto del acto de respirar. Respirar es vivir.

Desde el suave soplo del niño hasta el último suspiro del moribundo, se desarrolla una larga historia de continuas respiraciones. No solamente el hombre depende de la respiración para vivir, sino que también y en gran parte de los hábitos correctos de respirar, que son los que han de dar vitalidad perfecta e inmunidad contra las enfermedades. Un control inteligente del poder de respirar prologa nuestros días sobre la tierra dándonos una suma mayor de resistencia, mientras que  una respiración descuidada tiende a disminuir nuestros días, decrece nuestra vitalidad y nos coloca en condiciones favorables a ser presa de las enfermedades.

En la actualidad, el salvaje respira naturalmente, a no ser que haya sido contaminado con los hábitos del hombre civilizado. Las enseñanzas occidentales demuestran que la salud física depende esencialmente de una respiración correcta. La teoría del oriente, unida a la del occidente, dará su fruto de gran trascendencia. El yoghi realiza una serie de ejercicios por medio de los cuales obtiene el dominio de su cuerpo y lo habilita para enviar a cualquier órgano o parte una mayor corriente de fuerza vital o prana, fortaleciendo y vigorizando de esta forma la parte u órgano que desea.

Está familiarizado con todo lo que su hermano científico occidental conoce sobre los efectos fisiológicos de una respiración correcta, pero sabe también que hay algo más en el aire que oxígeno, hidrógeno y nitrógeno, y que la simple oxigenación de la sangre no es el único fenómeno que se produce al respirar. Conoce algo acerca de prana que sus hermanos de occidente ignoran y está al corriente de la naturaleza y manera de manipular este gran principio de Energía; está perfectamente informado de sus efectos sobre el cuerpo y la mente humana. Sabe que con una respiración rítmica se pueden colocar en vibración armónica con la naturaleza y ayudar al desenvolvimiento de sus poderes latentes, y que contraloreando su respiración no sólo puede curarse a sí mismo y a otros, sino también desterrar el temor, las preocupaciones y emociones inferiores. Cada pulmón está libre en todas direcciones excepto en la raíz, formada principalmente por los bronquios, arterias y venas que ponen en conexión los pulmones con la tráquea y el  corazón. Los pulmones son esponjosos y porosos y sus tejidos son muy elásticos. Están cubiertos por una envoltura delicada, aunque fuerte, conocida bajo el nombre de saco pleural, una pared de la cual se adhiere estrechamente al pulmón y la otra a la interna del pecho, y que segrega un fluido que permite a los lados internos resbalar suavemente uno sobre otro en el acto de respirar.

Los pasajes de aire consisten del interior de la nariz, faringe, laringe, tráquea y tubos bronquiales. Cuando respiramos hacemos entrar el aire por la nariz, donde se calienta al ponerse en contacto con la membrana mucosa que está provista abundantemente de sangre, y después que ha pasado por la faringe y la laringe entra en la tráquea; esta se divide en numerosos tubos, llamados tubos bronquiales (bronquios), los cuales a su vez se subdividen y terminan en nuevas y diminutas subdivisiones en todos los pequeños espacios de aire, de los que cuentan por millones los pulmones. Un escritor ha demostrado que si las células de aire de los pulmones fueran extendidas una al lado de la otra, cubrirían una superficie de catorce mil pies cuadrados. El aire es introducido en los pulmones por la acción del diafragma, músculo grande, fuerte y delgado que se extiende a través del tronco separando la cavidad torácica de la abdominal. La acción del diafragma es casi tan automática como la del corazón, aunque él pueda ser trasformado en músculo semi-voluntario por el esfuerzo de la voluntad. Cuando se dilata aumenta la capacidad del pecho y pulmones y el aire se precipita en el vacío así formado. Cuando cesa la dilatación, el pecho y los pulmones se contraen y el aire es así expelido. Ahora, antes de considerar lo que sucede con el aire en los pulmones, examinemos un momento cómo tienen lugar la circulación de la sangre. La sangre, como sabéis, es impelida por el corazón a través de las arterias a los capilares, llegando así a cada parte del cuerpo, que vitaliza, alimenta y fortalece. Regresa después por medio de los capilares, por otra vía, las venas, al corazón, de donde es enviada a los pulmones. La sangre sale para su viaje arterial de un color rojo brillante y rica en cualidades y propiedades vitales, y vuelve por la ruta venosa, pobre, azul y sin brillo, cargada de los detritus del sistema. Parte como una corriente fresca de las montañas y vuelve como desagüe de albañal, dirigiéndose a la aurícula derecha del corazón. Cuando esta aurícula se ha llenado, se contrae y hace pasar la corriente de sangre a través de una abertura del ventrículo derecho del corazón, el cual a su vez la envía a los pulmones, donde es distribuida por millones de vasos capilares a las células de aire, de que hemos hablado. Volvamos ahora a las funciones de los pulmones. La impura corriente de sangre se distribuye en los millones de delicadas células de aire de los pulmones. Al inspirar, el oxígeno del aire se pone en contacto con la sangre impura por medio de los vasos capilares, cuyas paredes son bastantes gruesas para que la sangre no pueda atravesarlas y lo suficiente delgadas para permitir al oxígeno penetrar. Cuando el oxígeno entra en contacto con la sangre, una especie de combustión tiene lugar; la sangre toma el oxígeno y pone en libertad el ácido carbónico generado de los detritus y la materia venenosa que ha recogido de todas las partes del organismo. La sangre así purificada y oxigenada vuelve otra vez al corazón rica, roja y brillante, cargada de propiedades y cualidades vitales. Al llegar a la aurícula izquierda del corazón es impelida dentro del ventrículo izquierdo, de donde es enviada nuevamente a través de las arterias, en misión de distribuir  la vida a toas las partes del organismo. Se calcula que en veinticuatro horas atraviesan los capilares de los pulmones alrededor de diez y siete mil litros de sangre, pasando los corpúsculos en simple fila y exponiendo sus lados al oxígeno del aire. Cuando se consideran los diminutos detalles del proceso aludido se siente uno invadido por el asombro y la admiración ante la solicitud e inteligencia infinitas de la Naturaleza. Cuando la sangre es debidamente expuesta al aire en los pulmones, sus impurezas no solamente son destruidas y eliminadas con el gas ácido carbónico, sino que toma también cierta cantidad de oxígeno que lleva a todas las partes del cuerpo donde es necesario, para que la Naturaleza pueda ejecutar su obra convenientemente. Cuando el oxígeno entra en contacto con la sangre se une con la hemoglobina y es llevado a cada célula, tejido, músculo y órgano, que vigoriza y fortalece, reemplazando las células y tejidos gastados por nuevos materiales que la Naturaleza transforma para su uso. La sangre arteria bien expuesta al aire contiene alrededor de 25 por 100 de oxígeno libre. No solamente cada parte se vitaliza con el oxígeno, sino que el acto de la digestión depende materialmente de una cierta oxigenación del alimento, y esto puede realizarse únicamente cuando el oxígeno entra en contacto con el alimento y produce una cierta forma de combustión. Es, por consiguiente, necesario que una provisión suficiente de oxígeno sea almacenada por lo pulmones. Esto explica el hecho de que los pulmones débiles y digestiones pobres se encuentren simultáneamente con tanta frecuencia. Para darse cuenta de la completa significación de esta afirmación, es necesario recordar que el cuerpo entero recibe nutrición del alimento asimilado y que con una asimilación imperfecta, aquella será siempre incompleta. También los pulmones dependen de la misma fuente de alimentación y si por causa de una respiración imperfecta la asimilación se hace defectuosa y ellos se debilitan, estarán todavía menos en condiciones para desempeñar sus funciones, y el cuerpo a su turno también se debilitará. Cada partícula de alimento o bebida debe ser oxigenada para que pueda ceder la propia nutrición, y los desperdicios del organismo adquirir las condiciones necesarias para ser eliminadas del sistema. Una cantidad insuficiente de oxígeno significa nutrición imperfecta, eliminación imperfecta y salud imperfecta. En verdad, respirar es vivir. La combustión, resultante del cambio en las materias gastadas, genera calor y equilibra la temperatura del cuerpo. Las personas que respiran bien tienen menos probabilidades de resfriarse, y, generalmente, poseen una gran abundancia de sangre que les permite resistir a los cambios de temperatura. Además de los importantes proceso ya mencionados, el acto de la respiración ejercita los órganos y músculos internos, hecho al cual los escritores occidentales sobre la materia no dan por lo común gran importancia, mientras que los yoghis lo aprecian debidamente. En una respiración incompleta no todas las células de los pulmones entran en función y se pierde así una gran parte de la capacidad pulmonar, sufriendo el sistema en proporción al a falta de oxigenación. Los animales inferiores, en su estado nativo, respiran naturalmente, y es indudable que el hombre primitivo hizo lo mismo. El modo anormal de vivir adoptado por el hombre civilizado le ha apartado de aquella respiración natural y la raza ha sufrido las consecuencias de esta desviación. La única salvación física del hombre es volver a la Naturaleza, a su origen. Este gran principio existe en todas las formas de materia y, sin embargo, no es materia. Está en el aire, pero no es aire ninguno de sus elementos químicos. Los animales y vegetales lo respiran con el aire, pero si éste no lo contuviera morirían, fuera cual fuera la cantidad de aire respirada. Es tomado por el sistema conjuntamente con el oxígeno,  y, sin embargo, no es el oxígeno. El escritor hebreo autor del Génesis, conocía la diferencia que existe entre el aire atmosférico y el principio misterioso y potente contenido en él. Habla de neshemet ruach chayim, que traducido, significa: “la respiración del espíritu de vida”. En hebreo, neshemet significa la respiración ordinaria del aire atmosférico, y chayim¸ vida o vidas; mientras que la palabra ruach, quiere decir “el espíritu de vida”, que, según los ocultistas, es el mismo principio al cual denominamos prana.

Aquel que posee la facultad de almacenar prana, sea consciente o inconscientemente, irradia a menudo vitalidad y fuerza que es sentida por los que entran en contacto con él, y tal persona puede comunicar su fuerza a otras y darles un aumento de vitalidad y fuerza que es sentida por los que entran en contacto con él, y tal persona puede comunicar su fuerza a otras y darles un aumento de vitalidad y salud. Lo que es llamado “curación magnética” se produce de esta manera, aunque muchos de los magnetistas no se dan cuenta del origen de su poder.

Los científicos occidentales han tenido alguna idea de la existencia de este gran principio, del cual está cargado el aire; pero viendo que escapaba al análisis químico y que no era registrado por ninguno de sus instrumentos, han tratado generalmente con desdén la teoría oriental. No pudiendo explicar este principio, lo han negado. Sin embargo, parecen reconocer que el aire de ciertos lugares posee una cierta cantidad de algo y los médicos envían los enfermos a esos lugares con la esperanza de verlos recuperar la salud. El oxígeno del aire es asimilado por la sangre y utilizado por el sistema circulatorio. El prana del aire es asimilado por el sistema nervioso y utilizado en su obra. Y así como la sangre oxigenada circula por todas las partes del organismo y cuida de su construcción y reparación, así también prana circula por todas las partes del sistema nervioso agregando fuerza y vitalidad. Si nos representamos a prana como el principio activo de lo que llamamos vitalidad, podremos formarnos una idea mucho más clara del papel importante que desempeña en nuestra vida.

De la misma manera que el oxígeno de la sangre es consumido por las necesidades del sistema, la provisión de prana es agotada por nuestros pensamientos, voliciones, acciones, etc., y se hace necesario, en consecuencia, una reposición constante. Cada pensamiento, acto, esfuerzo de voluntad y movimiento de un músculo gasta  una cierta cantidad de lo que llamamos fuerza nerviosa, la cual es en realidad una forma de prana. Para mover un músculo el cerebro envía un impulso sobre los nervios y el músculo se contrae, ocasionando un gasto de prana proporcionado al esfuerzo realizado. Si se tiene en cuanta que la mayor suma de prana adquirida por el hombre le llega por medio del aire inhalado, es fácil apreciar la importancia de una respiración correcta. rápida mirada al sistema nervioso.

El sistema nervioso del hombre se divide en dos grandes sistemas:

el sistema cerebro-espinal y

el sistema simpático.

El cerebro-espinal consiste en toda aquella parte del sistema nervioso contenida en la cavidad craneana y el canal espinal, es decir, el cerebro y la médula espinal, así como los nervios ramificaciones de aquellos. Este sistema preside las funciones de la vida animal conocidas como volición, sensación, etc. El sistema simpático incluye toda aquella parte del sistema nervioso localizado principalmente en las cavidades torácica, abdominal y pélvica, que se distribuye a los órganos internos. Contralorea los procesos involuntarios, tales como el crecimiento, la nutrición, etc. El sistema cerebro-espinal tiene bajo su dependencia la vista, oído, gusto, olfato y tacto y es el motor que emplea el Ego para pensar, manifestar conciencia y ponerse en comunicación con el mundo exterior. Este sistema puede compararse a un sistema telefónico, constituyendo el cerebro la oficina central y la médula espinal y nervios los cables e hilos, respectivamente.

El cerebro es una masa de tejido nervioso y consiste de tres partes: el cerebro propiamente dicho que ocupa la parte anterior, media y posterior del cráneo; el cerebelo o pequeño cerebro, que llena la parte inferior y posterior del cráneo, y la médula oblongada, que es el principio ensanchado de la médula espinal y está situada frente al cerebelo.

El cerebro es el órgano de aquella parte de la mente que se manifiesta como acción intelectual; el cerebelo rige los movimientos de los músculos voluntarios. La médula oblongada es el extremo superior de la médula espinal y de ésta y del cerebro se ramifican los nervios craneanos que se extienden a varias partes de la cabeza, a los órganos de los sentidos especiales de la respiración, y a algunos del tórax y abdomen. La médula espinal llena el canal de la columna vertebral y es una larga masa de sustancia nerviosa que se ramifica por entre las vértebras en los nervios que se dirigen a todas las partes del cuerpo. La médula espinal es semejante a un largo cable telefónico, y los nervios, a los hilos de uso particular en conexión con aquel.

El sistema nervioso simpático consiste en una doble cadena de ganglios paralelos a la columna vertebral y de ganglios diseminados en la cabeza, cuello, pecho y abdomen. (Un ganglio es una masa de tejido nervioso que contiene células nerviosas). Estos ganglios están en relación con otros por filamentos y con el sistema cerebroespinal por los nervios motores y sensitivos. De estos ganglios se ramifican numerosas fibras y se dirigen a los órganos del cuerpo, vasos sanguíneos, etc. En diferentes puntos los nervios se encuentran y forman, lo que se conoce con el nombre de plexo. El sistema simpático contralorea de hecho los procesos involuntarios, tales como la circulación, respiración, digestión, etc. El poder o fuerza que se transmite del cerebro a todas las partes del cuerpo por medio de los nervios es conocido por la licencia occidental como fuerza nerviosa; pero el yoghi sabe que es una manifestación de prana que tiene caracteres similares a los de la corriente eléctrica. Se ve que sin esta fuerza nerviosa el corazón no pede latir, la sangre circular, los pulmones respirar, varios órganos funcionar, y, en fin, que sin ella se pararía la máquina del cuerpo. Aún más: el cerebro mismo no puede pensar sin la presencia de prana. Cuando se consideran estos hechos, la importancia de la absorción de prana se hace evidente para todos, y la ciencia de respirar adquiere un valor mayor del que la ciencia occidental le concede.

Las enseñanzas yoghis van más allá que la ciencia occidental en una importante particularidad del sistema nervioso. Aludimos a lo que aquella llama plexo solar y considera simplemente como una de las series de aglomeraciones de nervios simpáticos y ganglios que se encuentran en diferentes partes del cu7erpo. La ciencia yoghi enseña que este plexo es en realidad una parte muy importante del sistema nervioso y constituye una especie de Orebro que desempeña una de las misiones más principales en la economía humana. La ciencia occidental, sin embargo, parece acercarse gradualmente al reconocimiento de este hecho, conocido por los yoghis orientales desde hace siglos, algunos escritores occidentales modernos han denominado al plexo solar cerebro abdominal. El plexo solar está situado en la región epigástrica, detrás de la boca del estómago y a cada lado de la columna vertebral. Se compone de materia cerebral blanca y gris, similar a la de los otros cerebros del hombre. Tiene bajo su contralor los principales órganos internos y desempeña un papel más importante de lo que generalmente se le reconoce. No profundizaremos la teoría de los yoghis, concerniente al plexo solar, y nos limitaremos a decir que lo conocen como el gran depósito central de prana. Es un hecho conocido el de la muerte instantánea de hombres, producida por un golpe recio dado sobre el plexo solar, y los luchadores profesionales se aprovechan de esta vulnerabilidad para paralizar momentáneamente a sus adversarios, golpeándolos en aquella región.

El nombre de solar está bien aplicado a este cerebro, porque irradia fuerza y energía a todas las partes del cuerpo, y hasta el cerebro superior depende de él, dada su cualidad de depósito de prana. Tarde o temprano la ciencia occidental reconocerá la función real del plexo solar y le concederá un puesto mucho más preferente del que ocupa actualmente en sus enseñanzas y libros de texto.

El método normal de respirar es el tomar el aire a través de las fosas nasales; pero ¡ah! La ignorancia de este simple hecho entre los pueblos civilizados es sorprendente. Encontramos personas de toda condición social que respiran habitualmente por la boca y dejan a sus hijos  seguir su horrible y repugnante ejemplo. Viola las leyes de la naturaleza y así siembra los gérmenes de la enfermedad. Ningún animal, excepto el hombre, duerme con la boca abierta o respira por ella, y en realidad se cree que el hombre civilizado es el único que así pervierte funciones de la naturaleza, pues las razas salvajes y bárbaras respiran por lo común correctamente. Es probable que los hombres civilizados hayan adquirido este hábito impropio debido a excesos en el vestir, comer o a costumbres enervantes. Así como el hombre no intentaría tomar sus alimentos por la nariz, tampoco se le debería ocurrir respirar por la boca. Otra consecuencia de la respiración bucal, es que los pasajes nasales, debido a su relativa inacción, no se conservan limpios y expeditos, y están, por consiguiente, expuestos a contraer enfermedades locales. Así como los caminos abandonados se llenan rápidamente de yerbas y malezas, de la misma manera las fosas nasales que no funcionan se llenan de impurezas y materias diversas. Un método favorito de oriente consiste en absorber por la nariz un poco de agua la cual se hace pasar por la garganta y de esta se arroja por la boca. El mecanismo de la respiración se manifiesta por: 1) los movimientos elásticos de los pulmones; 2) las actividades de las paredes y fondo de la cavidad torácica, en la que se encuentran contenidos los pulmones. El tórax es aquella porción del tronco comprendida entre el cuello y el abdomen, cuya cavidad, conocida como cavidad torácica, está principalmente ocupada por el corazón y los pulmones. Está limitada por la columna vertebral, las costillas con sus cartílagos, el esternón y por abajo por el diafragma. Se le llama comúnmente pecho, y ha sido comparado a una caja completamente cerrada de forma cónica cuya pequeña extremidad mira hacia arriba; su parte posterior está compuesta por la columna vertebral, su anterior por el esternón y los lados por las costillas.

Las costillas son veinticuatro, doce a cada lado de la columna vertebral, de donde salen. Los siete pares superiores son conocidos como costillas verdaderas, porque están ligadas al esternón directamente, lo que no sucede con los cinco pares inferiores, que se llaman costillas falsas o flotantes, a causa de no estar ligadas como las anteriores; los dos pares superiores están adheridos por cartílagos a las otras costillas, y los restantes, careciendo de ellos, tienen libre su parte anterior.En la respiración las c ostillas se mueven por dos capas musculares superficiales, conocidas como músculos intercostales; el diafragma, división muscular a que hemos aludido antes, separa la caja del pecho de la cavidad abdominal. En el acto de la inhalación los músculos dilatan los pulmones, creando así un vacío donde el aire se precipita de acuerdo con la bien conocida ley física. Todo el proceso de la respiración depende de los referidos músculos, a los cuales podemos llamar por conveniencia, músculos respiratorios. Sin la ayuda de estos músculos no pueden dilatarse los pulmones, y la ciencia de respirar depende en gran parte del uso y contralor correcto de los mismos, pues de esto resulta la facilidad de obtener el mayor grado de expansión pulmonar y de absorber la mayor cantidad de las propiedades vitales del aire.

Los yoghis clasifican la respiración en cuatro métodos generales, que son:

1) Respiración alta.

2) Respiración media

3) Respiración baja.

4) Respiración completa yoghi.

La respiración y sus efectos terapéuticos

3) Respiración baja

Este sistema es muchísimo mejor que cualquiera de los precedentes; desde hace algunos años muchos escritores occidentales han pregonado su bondad, explotándolo bajo los nombres de respiración abdominal, respiración profunda, respiración diafragmática, etc., etc., y han hecho mucho bien llamando la atención del público sobre este asunto, pues ha inducido a muchas personas a emplearlo en vez de los método inferiores y perjudiciales ya mencionados. Muchos sistemas de respiración se han elaborado en torno de la respiración baja, y los estudiantes han pagado precios elevados para aprender esos nuevos (¿?) sistemas. Pero, como hemos dicho, mucho bien ha resultado, y después de todo, los estudiantes que han pagado altos precios para aprender viejos sistemas recalentados, indudablemente han aprovechado el valor de su dinero si han sido inducidos a abandonar los viejos métodos de alta y media respiración.

Pero volvamos a considerar el diafragma. ¿Qué es? Hemos visto que es el gran músculo divisor entre el pecho y sus contenidos, y el abdomen y sus contenidos.

Cuando está sin movimiento presenta una superficie cóncava hacia el abdomen, es decir: el diafragma, visto desde el abdomen, parecería como el cielo visto desde la tierra, el interior de una superficie curva. Por consiguiente, el lado del diafragma que mira hacia los órganos del pecho es semejante a la superficie arqueada, protuberante, de una colina. Cuando el diafragma funciona, la protuberancia baja, y el diafragma hace presión sobre los órganos abdominales y empuja hacia afuera el abdomen.

En la respiración baja se da mayor juego a los pulmones que en los métodos ya mencionados, y, por consiguiente, se inhala mayor cantidad de aire. Este hecho ha inducido a la mayoría de los escritores occidentales a hablar y escribir de la respiración baja (que ellos llaman respiración abdominal) como el método más perfecto conocido por la ciencia. Pero yoghi oriental conoce desde hace mucho tiempo un método mejor, y algunos escritores occidentales han reconocido también este hecho. El punto defectuoso de todos los métodos de respiración, con excepción de la respiración completa yoghi, consiste en que con ninguno de ellos se llenan de aire los pulmones, y en el mejor de los casos, sólo una parte del espacio pulmonar es ocupado por aquél, aun en la respiración baja. Las respiración alta llena solamente la parte superior de los plumones; la respiración media llena solo la parte media y algo de la parte superior; la respiración baja llena solamente la parte inferior y media. Es evidente que cualquier método que llene enteramente el espacio pulmonar tiene que ser más preferido que aquellos que sólo llenan ciertas partes. Cualquier método que llene completamente el espacio pulmonar será de gran valor para el hombre, porque le permitirá absorber oxígeno en mayor cantidad y almacenar una mayor suma de prana. La respiración completa es conocida por los yoghis como la mejor respiración de que tenga conocimiento la ciencia.

Respiración abdominal

Con la respiración abdominal ayudamos al buen funcionamiento de nuestro corazón, regulamos nuestros intestinos y bajamos nuestra presión arterial alta.
Los ejercicios de respiración abdominal, podemos practicarlos acostados, de pie o también sentados.

Durante el ejercicio pondremos nuestra atención en la zona del ombligo.

Hundiremos el vientre mientras expulsamos el aire por la nariz; aspiraremos lentamente también por la nariz mientras hacemos que descienda el diafragma, de esta forma la pared abdominal se eleva hacia fuera mientras la parte baja de los pulmones se llena de aire. Al expirar, la pared del abdomen se hunde hacia adentro y así se fuerza la expulsión del aire por la nariz.

2) Respiración media

Este método de respiración es conocido por los estudiantes occidentales como respiración intercostal, y aunque menos defectuosa que la respiración alta, es muy inferior a la baja y al a yoghi completa. En la respiración media el diafragma sube, el abdomen se contrae, las costillas se levantan un poco y el pecho se dilata parcialmente. Esta respiración es muy común entre los hombres que no han estudiado el asunto; pero como hay dos métodos mejores, hacemos una simple referencia a ella, principalmente para llamar la atención sobre sus insuficiencias. La respiración media nos regulará la presión sanguínea, haciendo que nuestra circulación sea idónea por todo el cuerpo, especialmente en los riñones, vesícula biliar, hígado, estómago y bazo. Los ejercicios de respiración media al igual que la abdominal, podemos hacerlos acostados, de pie o también sentados. Con la respiración media llenamos de aire la parte media de los pulmones y durante el ejercicio permanecerán el vientre y los hombros inmóviles. Ponemos toda nuestra atención en las costillas. Expulsamos todo el aire de los pulmones y después comenzamos a aspirar lentamente por la nariz, al propio tiempo iremos ensanchando las costillas hacia los lados. Veremos que al expirar, éstas se contraen obligando que el aire salga por la nariz.

1) Respiración alta

Esta forma de respiración es considerada en occidente como respiración clavicular. El que respira de esta manera eleva las costillas, las clavículas y hombros,  contrayendo al mismo tiempo el abdomen, el cual empuja su contenido contra el diafragma, el que a su vez se levanta. En este modo de respirar se emplea la parte superior del pecho y los pulmones, que es la más pequeña, y, por consiguiente, sólo una mínima parte de aire penetra en ellos.

Además de esto, cuando el diafragma se levanta, no puede tener expansión en esa dirección. El estudio anatómico del pecho convencerá a cualquier estudiante de que por este medio se gasta un máximum de esfuerzo para obtener un mínimum de beneficio. La respiración alta es probablemente la peor forma de respirar que se conoce, y exige el mayor gasto de energía con la manera suma de provecho. Es malgastar energías para obtener pobres resultados; muy común en occidente, particularmente entre mujeres; hasta cantores, sacerdotes, abogados y otros que debieran saberlo, la usan con ignorancia. Muchas enfermedades de los órganos vocales y de la respiración pueden atribuirse a este método bárbaro de respirar, y el esfuerzo impuesto a los órganos tan delicados da por resultado las voces roncas y desagradables que oímos en todas partes. Muchas de las personas que respiran de esta manera concluyen por adoptar la práctica repugnante de respirar por la boca, descrita en el capítulo anterior. Al estudiante que tenga algunas dudas sobre lo que hemos dicho respecto a esta forma de respirar, le aconsejamos el siguiente experimento: expeler todo el aire contenido en los pulmones, y puesto de pie, con las manos a los lados, levante los hombros y clavículas e inhale. Observará que la cantidad de aire que absorbe es mucho menor que la normal. Luego, inhales después de haber bajado las espaldas y clavículas, y habrá recibido una lección objetiva de respiración mucho más fácil de recordar que palabras impresas o habladas. La respiración superior nos ayudará a vigorizar los nudos linfáticos hilares de ambos pulmones aireando por completo el vértice de los mismos. Durante la realización de este ejercicio de respiración dejaremos inmóviles el abdomen y la parte central del pecho.
También este ejercicio de respiración lo podemos hacer acostados, de pie o también sentados.
Después de centrar totalmente nuestra atención en los pulmones, expulsamos primeramente el aire albergado en los mismos. Aspiramos aire por la nariz lentamente al mismo tiempo que elevamos las clavículas y los hombros, de esta forma llenamos la parte superior de los pulmones. Seguidamente expulsamos el aire de nuevo por la nariz y así los hombros irán bajando pausadamente.

Respiración completa. Ejercicios de respiración

4) Respiración completa yoghi

La respiración completa yoghi contiene todo lo bueno de la alta, media y baja respiración, sin sus particularidades censurables. Ella pone en juego todo el aparato respiratorio, cada parte de los pulmones, cada célula de aire y cada músculo respiratorio. Todo el organismo respiratorio obedece a este método de respirar y con el mejor gasto de energía se obtiene la mayor suma de beneficio. La capacidad del pecho alcanza sus límites normales y cada parte de la maquinaria realiza sus funciones y trabajo natural. Una de las características más importantes de este método de respirar es que los músculos respiratorios entran por completo en juego, mientras que en las otras formas de respirar se utiliza sólo una parte de estos músculos. En la respiración completa, entre otros músculos, aquellos que contralorean las costillas trabajan activamente, lo que aumenta el espacio en el cual los pulmones pueden dilatarse, y también ofrecen un punto de apoyo adecuado a los órganos cuando lo necesitan, aplicando la Naturaleza a este proceso el principio de la palanca. Ciertos músculos mantienen las costillas inferiores firmemente en posición, mientras que otros la curvan hacia afuera.

Así que por este método el diafragma está bajo perfecto contralor, es capaz de ejecutar debidamente sus funciones y prestar el máximum de servicio.

En la acción de las costillas mencionadas más arriba, las costillas inferiores están contraloreadas por el diafragma, que las tira ligeramente hacia abajo, mientras que otros músculos las mantienen en posición y lo intercostales las fuerza hacia afuera, resultando de esta acción combinada el aumento máximum de la cavidad del pecho. Además de esto, las costillas superiores son también levantadas y forzadas hacia afuera por los músculos intercostales, lo que aumenta la capacidad de la parte superior del pecho a su mayor grado de extensión.

pranayama

Sri Swami Sivananda – Ciencia del Pranayana