trrrewEl Tantra es un método meditativo apuntado a lograr la experiencia iniciática que precede a la iluminación. Abarca cuatro dinámicas esenciales: el mandala(cosmograma gráfico que permite captar la realidad cósmica inductora de la realización espiritual del practicante), las asanas (posturas correctas para la meditación), el mudra(gesto de carácter ritual consumado con las manos y los brazos) y el mantra(invocación mental edificante ligada al acto meditativo).

Modelos  de  conciencia

El valor de la cosmología y filosofía del Tantra radica en su habilidad para ofrecer un punto de vista integral por medio del cual se analiza la experiencia personal, que a su vez forma la base para un juicio racional. El Tantra es primero y sobre todo un camino de meditación y auto–realización, el entendimiento intelectual es su punto de partida y la base de una continua toma de decisiones.

En nuestro breve estudio de la cosmología del Tantra que aparece en las páginas siguientes, debemos recordar que estamos considerando el proceso de esquematizar las realizaciones espirituales. Como tal, las imágenes presentadas deben ser sólo vistas como correlaciones con la realidad. No podemos tomarlas como la cosa real. Así como los físicos usan modelos de átomos para explicar las relaciones materiales, los yoguis usan modelos de conciencia para ayudarnos a entender las relaciones macro y microcósmicas.

Sólo a medida que nuestra conciencia se expanda y tengamos una experiencia intuitiva di recta, podremos conocer verdaderamente a naturaleza del universo creado y obtener un cuadro completo de la realidad. Hasta entonces continuaremos validando nuestro conocimiento teórico, relacionándolo con nuestra experiencia, como en cualquier ciencia.

BRAHMACHAKRA

El Tantra reconoce una causa esencial para todos los estados del ser, llamada Brahma o Conciencia Absoluta. Pero al discutir los orígenes de la existencia, el Tantra describe una realidad singular o un estado puro del ser del cual todos los estados surgen. Este estado original no es manifestado y se llama Nirgun’a Brahma, que quiere decir Conciencia no manifestada. Sin embargo, y aunque permanezca no manifestado, Nirgun’a Brahma siempre tiene la potencialidad de expresarse. Esta capacidad latente se llama Prakrti.

Prakrti no es una entidad separada dentro de Brahma sino uno de los lados de la naturaleza bilateral de Brahma, siendo el otro lado la conciencia Pura, llamada Purus’a.

En un punto, que no puede ser definido en el espacio o en el tiempo, Prakrti comienza a afectar a Purus’a dándole capacidad de expresarse. Una explicación completa de cómo surge tal capacidad está fuera del alcance de este capítulo. Es suficiente decir que mientras Prakrti trabaja dinámicamente sobre Purus’a, su movimiento es trastornado por la belige-rancia de sus propias cualidades innatas y diversas. Estas se describen como un triunvirato de fuerzas que paradójicamente están en constante rivalidad entre sí. Son llamadas gun’as o cualidades y se definen así:

  1. El Principio Sutil o Sattvagun’a
    1. Crea un sentimiento de existencia, un sentimiento de “Yo soy.”
    2. Crea un sentimiento de gran alivio o felicidad, como el que se encuentra cuando se es liberado de un cautiverio.
    3. Es una fuerza de iluminación, vitalidad y expansión mental

El Principio Mutativo o Rajagun’a

    1. Crea un sentimiento de autoridad, un sentimiento de “Yo hago” o ego.
    2. Crea el deseo por la acción y la auto–expresión.
    3. Es una fuerza de cambio, movimiento y transformación.
  1. El Principio Estático o Tamagun’a
    1. Crea un sentimiento de haber formado una cosa, un sentimiento de “Yo he hecho.”
    2. Crea un sentimiento de encierro, restricción, cautiverio e inhibición.
    3. Es una fuerza de estancamiento, crudificación, ignorancia y decaimiento.

En el estado latente de Prakrti las tres gun’as están en equilibrio, no hay dominación de una sobre las otras dos. Sin embargo, a medida que se mueven para formar diferentes configuraciones en distintos puntos, pierde el equilibrio y Purus’a se transforma. El equilibrio perdido de las gun’as produce una explosiva descarga de energía y la creación de una onda que es la primera manifestación de Brahma o Conciencia.

                               Proceso  de  atadura

La primera expresión sutil de la Conciencia es dominada por el principio sutil de Prakrti.

Este principio crea la sensación de existencia y es por esta razón que Purus’a -por primera vez– es consciente de su propia existencia, lo cual se conoce como Mahatattava o puro sentimiento del “Yo.”

Seguidamente la fuerza mutativa entra en acción y consigue dominar parte de Mahatattva creado por el principio sutil, dando a la Conciencia una cualidad adicional; ya no sólo se está consciente de su propia existencia, sino que tiene la habilidad de actuar. Esta nueva habilidad se llama Ahamtattava o el sentimiento de “Yo hago.” También se le conoce como el Ego Cósmico porque Brahma tiene ahora el deseo de expresarse.

La Conciencia se encuentra ya suficientemente transformada para que el principio estático ejerza influencia sobre ella e incremente sus ataduras. Este empieza a dominar parte de Ahamtattva, dándole la cualidad de objetivar lo que es imaginado por el Ego Cósmico. La Conciencia ya no está en un estado puramente subjetivo ya que tiene a sensación de haber creado algo; el sentimiento de “Yo He Hecho”, que se llama Cittatattva o Materia Mental Cósmica. Citta es como la gran página en blanco en donde se escribe el drama de la creación.

Mahatattva, Ahamtattva y Cittatattva constituyen la Mente Cósmica.La Conciencia expresada como mente se llama Sagun’a Brahma, o sea, Conciencia calificada. El escenario está listo ahora para el universo manifiesto.

Se debe recordar que, al atar a Purus’a, Prakrti modifica a Nirgun’a Brahma. Esto puede ser más fácil de entender si imaginamos que Purus’a o Conciencia es un océano infinito, que Prakrti controla la temperatura del océano, y que las gun’as son los diferentes grados de temperatura. Al comenzar, la temperatura del océano es uniforme. Luego una parte de él se enfría y las moléculas se condensan (el principio sutil en operación, se forma Mahata ttva). Entonces, parte del agua ya helada se enfría aún más y las moléculas se juntan más también (el principio mutativo en operación, se forma Ahamtattva dentro de Mahatattva). Finalmente parte de esa agua fría se convierte en hielo y toma una forma diferente y dis-tinta (el principio estático en operación, se forma Cittatattva dentro de Ahamtattva).

Esta analogía es adecuada, ya que las ataduras de la Conciencia hechas por Prakrti son una forma de condensación.

Factores  fundamentales

Con la influencia adicional del principio estático, el Citta Cósmico toma diferentes formas físicas, algunas de las cuales podemos observar con la ayuda de los cinco sentidos. Al inicio la influencia del principio estático es leve, creando un factor extremadamente sutil que sólo puede ser percibido por la mente como una vibración sonora primordial.

Este factor, el más sutil de todos, se conoce como Akashatattva o factor etéreo. La vibra-ción sonora primordial que conlleva es de hecho una esencia genérica de sí mismo. La percepción mental de este sonido es más o menos análoga a nuestra percepción sensorial de un objeto. Por ejemplo, cuando tocamos algo no experimentamos el objeto directamente sino sólo la carga eléctrica que nuestros nervios comunican a nuestro cerebro. Así también la vibración sonora es sólo una representación del factor fundamental. La esencia genérica de un factor se llama Tanmatra; en este caso es el Tanmatra del sonido.

El Tanmatra del sonido sutil no debe ser confundido con las burdas ondas sonoras que esstamos acostumbrados a oír y que son el resultado de las moléculas del aire golpeando nuestros tímpanos. Ni los sentidos humanos, ni los instrumentos científicos pueden medir                                                                                                               

esta onda sonora primordial; sólo la mente sutil puede sincronizarse con ella.

El éter o espacio es el primer factor fundamental creado dentro de Citta o Materia Mental

Cósmica. De acuerdo con la ciencia, el espacio es vacío total y el concepto de éter una hipótesis desacertada. Pero el Tantra opina que el espacio tiene substancia y además una forma ondulada –noción apoyada por la teoría de Einstein del espacio curvo– y es el factor esencial del cual el resto de la creación toma forma.

Una mayor consolidación del éter por el principio estático da como resultado la formación del siguiente factor fundamental conocido como Vayutattva o factor aéreo o gaseoso.

Como el factor etéreo, el factor aéreo genera su propio y único Tanmatra del tacto, a la vez que retiene el Tanmatra del sonido del éter. Y como el sonido del éter, el tacto del factor aéreo es una esencia genérica de la cual el sentido del tacto es tan sólo una burda re-flexión.

           TANMA’TRAS
    Nombre del Tanma’tra                FACTOR     Función de Órgano
          SONIDO     ETÉREO      Akashatattva          OÍR
          TACTO     AÉREO        Vayutattva          TOCAR
          FORMA     LUMINOSO    Tejastattva          VER
          SABOR     LÍQUIDO     Apastattva          DEGUSTAR
          OLOR     SÓLIDO       Ksititattva          OLER

Involución  de  la  Conciencia

 Como resultará evidente a medida que describamos los tres factores restantes fundamentales y sus respectivos Tanmatras, los cinco sentidos humanos son nuestros modos predeterminados de experimentar las esencias genéricas de los cinco factores fundamentales. Los sentidos son entradas al sector primitivo de nuestra mente que fue la primera parte que. se formó durante los millones de años de evolución. Como tales, son instrumentos bastante burdos y un medio indirecto de recibir información de Tanmatras. El medio más eficaz es directamente a través de la mente sutil, pero como ya estamos mentalmente enfocados por los sentidos, no podemos hacerlo.

 El siguiente factor a formarse es Tejastattva o factor luminoso que tiene el Tanmatra de la vista. Luego viene el factor líquido o Apastattva con el Tanmatra del gusto.

 Finalmente se forma el factor sólido o Ksititattva que tiene el Tanmatra del olfato. Filosófii camente el factor sólido es el punto culminante de la crudificación, ya que es el punto final de la involución de la Conciencia.

Un punto para recordar es que cada factor se ha desarrollado en su predecesor y por con siguiente hereda el Tanmatra de éste. Así, el factor luminoso posee el Tanmatra de sonido, del tacto y de la vista, mientras que el factor sólido posee los cinco Tanmatras.

 También se debe tener en cuenta que al conceptualizar los cinco factores fundamentales, no debemos confundir la percepción sensorial con los factores objetivos. Por ejemplo, los gases son generalmente ejemplos no adulterados del factor aéreo pero son penetrados por partículas del factor sólido que le dan un olor distinto.

La formación de los cinco factores fundamentales va estrechamente paralela a la concepción científica de la creación. De acuerdo con la ciencia moderna, existen en el universo vastas nubes de gas hidrógeno extremadamente tenues (factor aéreo) que se mueven en

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remolinos en el espacio. Los átomos dispersos de estas nubes se van juntando gradual

mente y a medida que lo hacen, ganan velocidad, lo cual incrementa su energía. La nube gaseosa comienza a calentarse y a brillar (factor luminoso). Bajo el tremendo calor y la presión que ya existe en el centro de la nube de gas, los núcleos de los átomos de hidrógee no se fusionan generando mucho más calor y luz y forman el helio, seguido de átomos más pesados, tales como carbono, nitrógeno y oxígeno.

 El núcleo de esta nube maciza se calienta tan intensamente y sus átomos se juntan tanto que se forma una esfera. La masa, que es ahora una estrella, genera una energía tan descomunal que algunas de sus partes estallan en una llama de fusión nuclear o “plasma” líquido (factor líquido). La tremenda explosión nuclear arroja el plasma líquido de la superficie de la estrella al espacio en donde comienza a enfriarse y posteriormente a condensar-se. El plasma en este estado empieza a orbitar la estrella. Después de millones de años ess te plasma se convierte en materia sólida.

 La condensación de la Conciencia desde su estado puro hasta la materia sólida se llama Saincara, o la fase extrovertida de la creación. En esta fase lo infinitamente sutil se vuelve materia bruta finita; todo debido a la influencia de Prakrti.

 La disminución del predominio de Prakrti es la fase inversa de la creación llamada Prati- saincara, es la parte introversa o la fase en que la materia bruta, en toda su diversidad, se vuelve sutil otra vez y se fusiona con la Conciencia pura.

Transformación  de  la  materia

 Paradójicamente, la disminución de la influencia de Prakrti se debe a la aplicación continua de su propia fuerza. En el momento de la creación, cuando la materia sólida se forma, la fuerza estática de Prakrti continúa ejerciendo presión, conduciendo a tres posibles formaciones de la materia.

 En primer lugar, la materia sólida puede perder su solidez estructural y dividirse instantáneamente en los distintos factores fundamentales en que está constituida. La disociación instantánea de los factores puede dar lugar a cuerpos celestes apagados, por ejemplo, estrellas colosales rojas que luego provocan explosiones astronómicas llamadas supernovas. La explosión de una supernova crea una fuerza tan enorme que los factores fundamenta-les del cuerpo celeste son liberados espontáneamente de las ataduras de la fuerza estática y vuelven a sus formas de energía más sutiles, como la luz. Una estrella en explosión puede ser diez billones de veces mas brillantes que el sol nuestro y puede aún opacar una galaxia por un tiempo.

 En segundo lugar, la desintegración puede ocurrir gradualmente debido al deterioro natural. Este derrumbamiento natural ocurre en todas las estructuras, desde las estrellas hasta los elementos básicos susceptibles a la erosión. Gracias a la ciencia física, sabemos ahora que toda materia es energía embotellada, y que esta energía está siempre escapando, cauu sando deterioro y desintegración de la materia.

 La tercera posibilidad, que puede surgir bajo la influencia de Prakrti, es la creación de la mente dentro de la materia, y la formación de la vida.

 Para que este potencial se manifieste, se deben dar las siguientes condiciones:

 Primero, debe existir una estructura estable, entonces las energías naturales de los cinco factores fundamentales crean un núcleo que es el primer signo de la vida potencial. Las energías naturales de los cinco factores fundamentales se llaman “Prana” y cuando se comm binan para formar un núcleo común son llamadas “Pranah” (plural de Prana) o fuerza vital. Esta fuerza vital de las entidades vivientes ha sido reconocida en las filosofías orientales


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por milenios y apenas ahora se está abriendo paso en el pensamiento occidental a través

de métodos de curación alternativos.

 No obstante, la formación de un núcleo de las fuerzas vitales de los factores fundamentales no es suficiente para la vida, la mente también debe existir para controlar y dirigir estas fuerzas ciegas.

 Tal como las fuerzas vitales, la mente es también un producto de las fuerzas beligerantes de los factores fundamentales, que resultan del incremento de la fuerza estática de Prak-

rti. Estas fuerzas, algunas centrípetas, otra centrífugas, están en conflicto entre sí y producen una dramática metamorfosis de energía. Lo que era energía física da un salto cualitativo a la dimensión de la mente.

La  Conciencia  se  transforma

 Hemos visto que la Mente Cósmica es un reflejo o condensación de la Conciencia Cósmica y que la materia es a su vez una condensación de la Mente Cósmica. Tal como la observación de la física moderna sobre la permutabilidad de la energía física y la materia, el Tantra señala una permutabilidad de la materia y la mente; todas las expresiones de la Conciencia son energías completamente maleables, incluyendo la mente.

 Por lo tanto, la mente es inherente a la materia y su desarrollo es un proceso natural de la evolución. Al comienzo de este proceso, cuando las fuerzas beligerantes “pulverizan” o sutilizan los factores físicos creando la mente, la primera expresión es extremadamente prii mitiva. Siendo la materia una substancia burda, el primer tipo de mente que se manifiesta está muy subdesarrollado.

 Esta mente primitiva se llama ectoplasma o “materia mental”, es el ingrediente básico de “Citta”. Pero este Citta no es de la Mente Cósmica, es sólo una diminuta parte de él ya que la fase evolutiva no es una simple reversión del proceso de Saincara.

 En este estado de materia sólida, el Citta Cósmico está completamente fragmentado y existe sólo en proporciones microscópicas, habiendo pasado por todas las transformaciones de la creación de los cinco factores. Esta fragmentación se acentúa en el proceso de pulverización ya que sólo una parte del organismo se convierte en ectoplama. Así, la prime ra expresión de la mente no es sólo primitiva en su naturaleza sino limitada en su dimensión, es la mente microscópica o individual.

 Por razones de su comienzo primitivo, la característica de  es prestar atención a las necesii dades físicas del organismo y controlar el flujo de energía vital del mismo.

 Sin embargo, no importa cuán limitada sea esta mente individual inicial; es un paso gigann tesco en la liberación de la Conciencia. De esta muy primitiva vida se desarrollan formas de vida más avanzadas junto con sus complejas estructuras físicas y mayores potencialidades.

 ¿Cómo ocurre esto?

 Hay básicamente tres fuerzas que trabajan en el proceso evolutivo:

  1. Choque físico,
  2. Choque psíquico,
  3. Atracción espiritual.

1. El choque físico resulta de las luchas con la materia que libran todas las formas de vida para sobrevivir y procrear. Se manifiesta en la lucha contra los elementos físicos hostiles, en la batalla para mantener el cuerpo físico proporcionándole comida y refu gio, en la satisfacción de la necesidad de procrear, etc. Todas estas luchas generan

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  actividad mental y presión dentro de la mente instintiva, conduciendo a un mayor de–                                                  

  sarrollo mental, lo cual causa el ensanchamiento de Citta y su transformación en Aham.

2. El choque psíquico resulta del contacto directo de la mente con otras mentes e ideas, y el desarrollo de las emociones. Mientras que el choque físico trabaja en el de sarrollo de Citta, el choque psíquico desarrolla e incrementa la porción de Aham de la mente.

Como sabemos por el proceso de involución, la característica de Aham no es instintiva sino egoísta, conduce a acción razonada. El desarrollo de Aham significa que el organismo puede seguir un curso de acción diferente a aquel dictado por el instinto.

La capacidad para hacer esto depende de cuanto Aham hay en relación con Citta. Inicialmente sólo una parte de Citta se convierte en Aham y la acción instintiva predomii na porque la mente está todavía hecha básicamente de Citta. Por medio del choque psíquico el Ahman aumenta gradualmente y los instintos disminuyen su influencia. Cuando el Ahman es mayor que Citta, la porción excedente se llama intelecto y la razón predomina sobre el instinto.

Junto con el desarrollo mental viene el desarrollo físico dándole a esa mente ya más compleja, un vehículo apropiado para expresarse. Se forma un sistema nervioso central, un cerebro y un sistema glandular.

El choque psíquico expande el Aham, nuevas ideas y eventos agitan el intelecto, y otros organismos estimulan las emociones. La expansión del Aham también acelera más la transformación de la mente en Mahat; en este punto la atracción espiritual se convierte en una fuerza mentalmente progresiva.

3. La atracción espiritual resulta del anhelo de la mente por la Conciencia Cósmica. En las últimas etapas de la evolución, cuando Mahat empieza a manifestarse en la mente, se despierta en el ser individual un creciente anhelo por regresar a su estado original de conciencia.

Este anhelo puede ser consciente o inconsciente pero el resultado es un deseo ardienn te y profundo por la felicidad que va más allá de su goce pasajero. La entidad individual ya no puede ser satisfecha saciando los sentidos físicos o entreteniendo el intelee cto. Debe esforzarse por la felicidad completa, la felicidad que no está limitada en su experiencia sino que es infinita.

El exceso de Mahat sobre Aham y Citta se define como intuición. En el momento en que Mahat predomina, la transformación de la mente en Conciencia pura está a sólo a un paso. La fuerte atracción espiritual de la Conciencia hace posible este paso.

Así, el progreso evolutivo explicado por la ciencia, no es más, según el Tantra, que la expresión gradual de la mente y la liberación de la Conciencia.

En consecuencia, con las mentes en expansión se desarrollan formas de vida más ele vadas para actuar como sus receptáculos físicos. Las primeras formas creadas fueron los organismos unicelulares más básicos que poseen burdas mentes ectoplasmáticas. La vida unicelular se desarrolló hasta llegar a la vida multicelular y aparecieron las plantas y los animales. En lo alto de la escala, donde Mahat empieza a predominar, está la humanidad.

Habiendo agrandado el , la mente humana refleja la Conciencia más claramente que las mentes menos desarrollada. Un mayor reflejo de la Conciencia les da a los seres humanos la capacidad de decir “Yo sé que existo”. En esta declaración el sentimiento

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de “conocimiento” de la existencia es un reflejo de la Conciencia sobre Mahat.

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  2.  Karma: Tu  Mejor  AmigoTu  Peor  Enemigo

 Todos estamos familiarizados con la idea de que toda acción trae una reacción. Ya sea un comentario severo a otra persona una piedra cayendo en un lago o un volcán en erupción; todo acto tiene siempre una reacción determinada o efecto contrario.

 

El Tantra desarrolla esta idea y propone no sólo que las acciones tienen su reacción exterr na, sino también que el ejecutante consciente de la acción es quien experimenta la reacción. Cada expresión de amor, pena, felicidad, envidia, dolor o cualquier otro sentimiento humano, es visto bien como: a) el origen de una experiencia futura similar o, b) el resulta-do de una anterior.

 Sin embargo, en el Tantra, la acción no es simplemente un comportamiento externo como en el Conductismo Occidental, sino principalmente un fenómeno mental. sea que suceda o no un comportamiento real o una acción física, si hay un pensamiento de la acción, hay Karma; la acción ha sido ejecutada. Karma es el movimiento de la mente, el cual puede o no ser expresado externamente. La fuente de este  o acción, el “hacedor” psíquico q. a su vez experimenta los resultados de las acciones, es llamado ego.

 Cuando se dice que para cada acción existe una reacción igual y opuesta, no significa que nos encontremos haciendo las mismas cosas en las mismas circunstancias una y otra vez. Más bien, las reacciones están definidas en términos puramente psíquicos debido a que las acciones humanas así lo están. Uno tiene que sufrir aflicción mental o placer en la misma o mayor intensidad con que fue sufrida o disfrutada la acción original. Pero las condiciones externas bajo las cuales la acción y la reacción son experimentadas, no necesitan ser similares.

Sam’skara

 Tan pronto como una acción es ejecutada, deja una impresión en la mente la cual “madura” convirtiéndose en un deseo o tendencia mental llamada Sam’skara. Es frecuente escuchar a personas hablando vagamente sobre las reacciones de acciones pasadas que ellas han sufrido o que aún tienen por experimentar, pero en términos precisos, no se refieren a la acción original, sino a su impresión en la mente, el Sam’akara, que está esperando las circunstancias adecuadas para su reacción o realización.

 La gran mayoría de lo que generalmente denominamos deseos, así como la naturaleza de nuestro temperamento, nuestros intereses e inclinaciones, nuestros pequeños odios y nuestros amores, son expresiones de Sam’skaras. Esto es, son impresiones dejadas en nuestra mente por experiencias o acciones anteriores.

 El Tantra clasifica los Sam’skaras en tres tipos principalmente:

  1. Adquiridos:  aquellas acciones egoístas y auto–motivadas, adquiridas durante esta vida.
  2. Impuestos:  nuestra cultura, educación y medio ambiente nos moldean a todos de maneras muy definidas. Nuestros Sam’skaras son creados por nuestras propias accioo nes y pensamientos, pero la manera como pensamos, las actitudes detrás de nuestras ideas y acciones, son altamente influenciadas por la sociedad en que vivimos y cada uno sobrelleva los  impuestos a nosotros por nuestra sociedad. Por ejemplo, nuestra identidad sexual, nuestros gustos y desagrados en las comidas, preferencias morales y actitudes generales caben dentro de esta categoría.

El racismo, prejuicios sexuales, etc., son en gran parte Sam’skaras impuestos y el Tantra hace mucho énfasis en la purificación de la sociedad para prevenir, en tanto

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sea posible, la inculcación de tales rasgos negativos y destructivos en los tempera-  mentos de las personas.

  1. Heredados:  aquellos rasgos de la personalidad, tendencias mentales y deseos insatisfechos que permanecen con nosotros desde el nacimiento y que repercuten en la individualidad del temperamento humano desde la más tierna infancia. Estos Sam’s- karas heredados son traídos de vidas anteriores.

Serenidad  mental

 Desde un punto de vista práctico, la teoría del Karma y el Sam’skara constituyen uno de los aspectos más importante del Tantra. Como un sistema de práctica espiritual, el Tantra está basado en la propuesta de que los humanos desean alcanzar la felicidad, un estado de equilibrio y serenidad comúnmente llamado Santos’a. Santos’a es una condición en la cual los deseo del ego no impulsan a la mente consciente a ir detrás de objetos externos con valor de satisfacción limitado y transitorio. Sin Santos’a, la bienaventuranza espiritual de la Conciencia n puede irradiar en la mente y la auto–realización es imposible.

 Sin embargo, toda acción conduce a la pérdida de la serenidad mental y a la imposición de una reacción mental. La serenidad sólo puede lograrse cuando todas las impresiones y distorsiones de la mente –Sam’skaras– han sido anuladas o agotadas. Por tanto, en el Tan tra, el problema práctico consiste en lograr la serenidad y felicidad durante el enfrenta-miento con la continua turbulencia mental creada por acción de los Sam’skaras.

 En circunstancias normales, los humanos están motivados hacia el placer, la satisfacción de deseos o Sam’skaras placenteros. El placer no sólo permite el desarrollo saludable del individuo a través de la expresión de los deseos, sino que también finaliza en un sentimiento de alegría y serenidad. Así, a pesar de que tendemos a pensar que deseamos el placer por amor al placer, el Tantra sustenta que muchos sentimientos de felicidad son realmente tan solo reacciones de acciones anteriores y representan el intento de la mente para recobrar su estado de tranquilidad original.

 La razón por la cual el placer es efímero y no permanente es porque depende de la pre– existencia de un Sam’skara adecuado en la mente, y tan pronto como el Sam’skara sea agotado, el sentimiento de placer derivado de la situación o experiencia, también termina. Por ejemplo, podemos desear un helado y al comerlo, sentirnos contentos. Sin embargo, habiendo comido el helado y habiéndonos sentido satisfechos, es poco probable que sintamos el mismo placer cuando nos comamos el segundo o tercer helado. De hecho, otro he- lado puede resultar perjudicial. Nuestro deseo o Sam’skara fue agotado al comer el primer helado y comer más dulce estaría fuera de armonía con nuestros deseos.

 No solamente el placer es transitorio, también la serenidad que sentimos después de él. Tan pronto como un sam’skara ha sido satisfecho, otro ocupa nuestra mente inmediata-mente y no todos los Sam’skaras son agradables, en la misma proporción son dolorosos. Nuestras mentes nunca descansan. Los deseos constantemente nos impulsan y el placer y el dolor (que no son otra cosa que reacciones a acciones “buenas” y “malas”), constituyen la polaridad oscilante de la vida humana. la serenidad perdurable es realmente un logro aro en circunstancias corrientes. El Tantra considera los  como cadenas, ya sean de plomo (dolor) o de oro (placer), poco importa, son todas cadenas a la transitoriedad y barreras para la serenidad duradera y la felicidad.

 La felicidad es algo totalmente diferente del placer. Proviene de una fuente supramental y es completamente independiente de los sentidos, de la acción y los sam’skaras. Cada per sona experimenta el placer y el dolor de acuerdo a sus propios Sam’skaras, pero la felicidad es la misma para todos. La felicidad representa el inundar la mente con vibraciones es pirituales y debido a que ella es independiente de los Sam’skaras, podemos experimentar- la en forma continua y nunca cansarnos de la manera como sucede, como cuando nos cansamos o aburrimos de un helado. La felicidad no es una forma de placer, es el resultado supremo y eterno de la serenidad lograda en la mente, obtenida por dirigir ésta hacia su fuente interna en lugar de hacerlo hacia fuera, al mundo sensorial.

Rompiendo las cadenas de las acciones y reacciones

 Mientras los Sam’skaras dirijan nuestras acciones y mientras continuemos creando nuevos Sam’skaras  por nuestras acciones futuras, no podremos desarrollar la serenidad requerida para la satisfacción y Bienaventuranza duraderas. Por esto, el Tantra posee dos tareas prácticas para ayudar al aspirante a lograr la felicidad:

  1. Agotar los Sam’skaras o limpiar la mente de todas sus distorsione e impresiones, y
  2. Prevenir la formación de nuevas impresiones.

 En lo que respecta a la limpieza o purificación de la mente, los Tantrikas (yoguis tántricos) han encontrado que las reacciones a las acciones son generalmente almacenadas en forma potencial y solo son liberadas bajo ciertas condiciones. La mente contiene innumerables semillas de reacciones potenciales, pero es sólo cuando ellas maduran o se expresan como Sam’skaras (deseos o inclinaciones) que influyen directamente sobre la mente y pueden ser agotadas.

 En circunstancias normales, los Sam’skaras sólo pueden madurar cuando la mente está completamente desapegada de sus funciones sensoriales e intelectuales; y para la mayoría de las personas, esto solo sucede con la muerte a pesar de que ocurre en el sueño en una proporción limitada. Por lo tanto, es la expresión en el momento de la muerte de las reacciones en potencia almacenadas lo que determina el tipo de cuerpo que uno ocupará en la próxima vida. De hecho es a sola existencia de Sam’karas lo que ocasiona el renacimiento. En su ausencia, la mente se fusiona con su fuente original y se dice que la persona ha alcanzado la liberación. Otro momento “natural” para la maduración de los Sam’ska- ras, es durante largos períodos de desmayo, estados de coma o enfermedades crónicas.

 El Tantra controla y desarrolla la habilidad de la persona para desapegar la mente de los sentidos y pensamientos a través de la meditación. Aquellos que practican meditación invariablemente experimentan una intensidad y ritmo incrementados en sus vidas debido a q. están madurando más Sam’skaas y están experimentando reacciones en un grado altamente acelerado.

 Es una tendencia humana el seguir Sam’skaras agradables y evitar los dolorosos. Generalmente podemos deducir tales Sam’skaras negativos de aquello que nos disgusta y evitamos. Se dice que está en armonía con el temperamento de uno el seguir los Sam’skaras agradables, pero que es contra la propia naturaleza de uno (contrario o los gustos y apegos) el seguir los dolorosos. El Tantra hace énfasis en el papel de los Tapah, o servicio como penitencia, como una manera de agotar los  positivos y negativos.

 Tapah no es forzarse a sí mismo a hacer cosas desagradables o actos contrarios al tempee ramento de uno por algún fin masoquista, por el contrario, es soportar el sufrimiento en el servicio a otros. A través de la meditación se desarrolla un gran deseo de mostrar amor y ayuda a otros. Tapah es la práctica consciente de expresar esta necesidad espiritual incluso cuando va en contra del temperamento o los Sam’skaras de la persona.

 Podrá ser muy sencillo ser amable con alguien en la casa de uno, pero eso no es Tapah.

Tapah sería el ser igual de amable y ofrecer asistencia práctica incluso cuando se presentan dificultades y problemas. Tapah es la expresión pura de magnanimidad desarrollada espiritualmente y al mismo tiempo, es ayuda concreta para la purificación mental.

Importancia del Guru

 La última manera de agotar los  es por la gracia de un ser realizado, generalmente el Guru de uno. Un Guru tántrico no sólo guía e instruye a sus discípulos, sino que también se cerciora de su progreso espiritual utilizando sus poderes para madurar los Sam’skaras de ellos.

 El Guru coloca al discípulo en situaciones en las que sus  son rápidamente agotados; esta es una de las principales razones para una estrecha relación Guru–discípulo en el Tantra.

 Es natural que los Sam’skaras sean agotados durante el curso normal de la vida; de hecho, el proceso comienza en el vientre materno, pues incluso el feto es capaz de experimentar placer o dolor. Sin embargo, los tántricos no están interesados en la vida ordinaria, sino en la trascendencia, y por eso desean acelerar su evolución y agotar sus Sam’skaras.

 Para resumir, el Tantra acelera este proceso de acción, en tres maneras: meditación espiritual (Iishvara Pran’idha’na), servicio social con sacrificio (Tapah) y la sinceridad del discípulo en seguir la guía benevolente del Guru.

 Ahora bien, todas estas prácticas resultarían incompletas si no se previniera la formación de nuevos Sam’skaras. Como es el ego o sentido de “hacedor” de la acción quien soporta los  y sufre los placeres y lo dolores de las reacciones, uno debe tratar este aspecto de la mente para prevenir la formación de nuevos Sam’skaras.

Desinterés e inacción

 El términos generales, se le da el nombre de Madhuvidya a la práctica de prevenir la formación de reacciones, que involucra varios aspectos. Para actuar y vivir en el mundo y no acumular Sam’skaras, se requiere:

  1. Renunciar a todo deseo por el resultado de las acciones o realizar una acción correctamente sin importar si uno recibe o no beneficio alguno. Este es el consejo específi co de Krishna a Arjuna en el “Bhagavad Gita”, donde se discute que el hombre nunca tiene control de los resultados de sus acciones, y que tan sólo este control de la acción es lo que podemos esperar. Generalmente se denomina esa doctrina como desinterés.
  2. Sentir que el hacedor de la acción, la fuente y realizador de la acción no es el limita- do ego de uno, sino la Conciencia Suprema misma.
  3. Estar completamente desapegado de los mismos movimientos del cuerpo y de los sentidos al realizar una acción. Sentir que no sólo el deseo de la acción misma proviene de la Conciencia, sino también que el mismo cuerpo que actúa es la Conciencia.

Estos dos últimos puntos frecuentemente son mencionados en forma conjunta como “actuar sin hacer” o inacción. Muchos han interpretado esta doctrina como una justifi cación para la inactividad o indolencia, pero nada podría estar más lejos de la verdad Para lograr la Conciencia Suprema se requiere de un esfuerzo concertado a largo pla-zo (meditación y servicio), pero debe ser un esfuerzo del cual el limitado sentimiento del ego está ausente y el gran “Yo” o Conciencia del individuo tenga el control.

          Sentir que toda experiencia u objeto de los sentidos o de la mente es una expresión de la Conciencia Suprema, la Entidad Cósmica. Los Sam’skaras pueden ser simplemente por asociación, y si alguien trata las experiencias como siendo exclusivamente de cosas y objetos materiales, entonces se dejarán en la mente Sam’skaras e impresiones materiales. La felicidad eterna únicamente puede lograrse cuando tanto el marco subjetivo de la mente como el objeti¡vo, sean vistos como expresiones del Supremo y uno sienta una unidad absoluta y fundamental subyacente tanto en su propia existencia como en la existencia del mundo externo. La práctica para desarrollar la ideación o pensamiento de unidad es llamada “Brahmacarya”, o sea, ver a la Entidad Cósmica en todo aquello que uno mira y en todo aquello que uno hace.

Evolución  consciente

 Ser humano es pensar y actuar; una vida sin acción es estancada y enferma. Pero tan pronto como actuamos, estamos metidos en la rueda de acciones y reacciones futuras, puesto que las leyes universales operan dentro de los dominios de nuestras mentes. Es un principio fundamental del Tantra el que la finalización de la evolución humana debe ser un proceso dirigido conscientemente, que nosotros podamos desarrollar nuestro potencial sólo escapando de la ignorancia de los animales y ejerciendo el control consciente, caracterís tico de los verdaderos humanos.

 Por tanto, la liberación de los Sam’skaras y las distorsiones mentales, y la consecución de la felicidad y la serenidad nunca pueden lograrse en forma mecánica y pasiva. Cada persona tiene que aprender, de manera consciente, los caminos para controlar y desarrollar su propia mente, y sin una instrucción espiritual los humanos nunca podrán esperar realizar completamente su potencial inherente.

Peldaños  en  Ascenso

 El Tantra es esencialmente un sendero práctico. Reconoce una distancia entre la deseada meta del aspirante y su estado mental presente, y provee de varios medios para cerrar esta distancia.

 De acuerdo a esta tradición, las prácticas de A’nanda Ma’rga son una síntesis dinámica y contemporánea de las prácticas del Tantra y del Yoga, diseñadas para personas de capacidades diferentes.

El Tantra Yoga de A’nanda Ma’rga se encuentra dividido en cinco sistemas de Sa’dhana pa ra ser enseñados de acuerdo a la comprensión y determinación de cada persona. Los diferentes sistemas de meditación son enseñados por Acaryas (maestros entrenados) quienes actúan en representación del preceptor espiritual de A’nanda Ma’rga, Shrii Shrii A’nanda-mu’rti.

 Los cinco sistemas son: Prarambika Yoga, Sadharana Yoga, Sahaja Yoga y meditación Ka-palika.

 Puesto que los dos últimos están reservados para aquellos expertos en Sahaja Yoga, nos limitaremos a los tres primeros.

 El Acarya iniciará en Sahaja Yoga a aquellos que expresen su sincero entusiasmo y quienes tienen tiempo suficiente para mantenerse en las disciplinas esenciales, incluyendo A’saa nas  y dieta sutil.

Para aquellas personas a quienes la práctica de Sahaja Yoga resulta inconveniente o ina-propiada, el Acayra puede impartirle entrenamiento en Sadharana Yoga. Toda vez que las A’sanas están excluidas de la Sadharana Yoga, no existe restricción en la dieta.

 Para aquellos a quienes Sadharana Yoga es inconveniente o inapropiada, el Acayra le puede impartir entrenamiento en Pra’rambika Yoga, para quienes la práctica de A’sanas y la restricción en la dieta tampoco son prescritas.

 Aquellos quienes desean practicar A’sanas o las necesitan por razones mentales o físicas, pueden obtener un entrenamiento en A’sanas por parte de un Acayra, incluso conjuntamente con la Para’rambika Yoga.

 Ahora bien, quien quiera practicar A’sanas deberá esforzarse por seguir las condiciones previamente explicadas en la lección 4 sobre A’sanas (página 11), incluyendo una dieta sutil.

Los “Sa’dhakas” o practicantes de Para’rambika y Sadharana Yoga, pueden resultar elegibles para  Yoga si su situación y condición cambian en forma adecuada.

La Sa’dhana’

 Muchas formas y prácticas de meditación tradicionales que hoy día existen bajo diferentes nombres, pueden generalmente ser clasificadas en dos tipos:

  1. Tántricas”, que principalmente tratan con Mantras, Cakras, visualizaciones de Manda- las y Kun’d’alini.
  2. Yóguicas”, que enfatizan uno o varios aspectos sobre A’sanas, purificación y control mental, filosofía, devoción, y ética.

 Por ejemplo, muchos tipos de meditación “tántrica” que utilizan Mantra, simplemente requieren la repetición del mismo, pero sin una conceptualización o ideación de su significado. Por otra parte, algunas prácticas de meditación “yoguica” instruyen al Sa’dhaka para liberar la mente de sus propensiones y fusionarla con la Conciencia Cósmica, pero sin los medios prácticos con los cuales lo puede hacer.

 Sin embargo, tal como en el Tantra original, A’nanda Ma’rga reconoce la delicada e inseparable relación entre todos los aspectos de la naturaleza humana, por esto, las técnicas de Sa’dhana’ enseñadas contienen cualidades del Tantra y del Yoga. De ahí que a todas estas prácticas se les denomine, en un sentido amplio, Tantra Yoga. A pesar de que los sistemas más específicos tienen sus propias designaciones bajo esta nomenclatura tan amplia.

Sahaja Yoga

 Sahaja Yoga es el nombre colectivo de seis diferentes “lecciones” que conjuntamente conforman un sistema de meditación. Para’rambika Yoga y Sadharana Yoga son más sencillas, y menos poderosas que la Sahaja Yoga, pero están en los mismos fundamentos.

 Los practicantes de Sahaja, Para’rambika, y Sadharana Yogas, aún necesitan incorporar Bhakti  (devoción) y Karma Yoga (acción desinteresada) en su enfoque espiritual.

A continuación, presentamos una explicación de las seis lecciones de Sahaja Yoga:

Primera lección – Iishvara Pran’idha’na

Tal como se mencionó en la sección sobre Yama y Niyama (Capítulo 5, páginas 19 y ss.), la primera lección es esencialmente la practica de Iishvara Pran’idha’na. Esta meditación bási ca tiene cinco aspectos:

            Posturas físicas: Diferentes posturas del cuerpo facilitan distintas acciones. Por ejemplo, acostado es la mejor posición para dormir, mientras que sentado, es la mejor posición para comer, así mismo, la mejor postura para la meditación es la de loto o Padma’sana. Sin embargo, si ésta resulta muy difícil, se puede hacer en la de medio

                                                                                            

loto o Ardha-padma’sana, o Siddha’sana, o incluso en Bhojana’sana, la posición normal de piernas cruzadas.

Las ventajas de estas posturas, particularmente la del loto, consisten en que ayudan a controlar lo órganos sensoriales y en consecuencia los sentidos, liberando la mente de su normal actividad externa de percepción sensorial. Los ojos cerrados controlan la vista; el presionar la lengua contra el paladar, controla el gusto y entrelazar los dedos ayuda a dominar la facultad táctil. Sin embargo, el sentido del olfato no puede ser con-trolado fácilmente, por eso se recomienda sentarse donde haya aire fresco, libre de huu mo y olores. Igualmente, el sentido del oído no puede ser manejado en forma fácil, por eso se recomienda un sitio y momento tranquilos. En la postura de loto los órganos motores se encuentran mejor controlados debido a la firme pero relajada posición, logrando a la vez un sentido de equilibrio, simetría y erectilidad. Esta erección de la columna vertebral favorece ampliamente la concentración, y la uniformidad y ritmo de la respiración .

de ahí que la postura de loto, Padma’sana’, sea la más adecuada para habilitar la mente a ir más allá de su normal conciencia física.

  1. a.      Bhuta Shuddhi: Este proceso consiste en retraer la mente de sus ocupaciones con el mundo externo, liberándola de sus complejos, miedos, deseos y tensiones cotidianas. La técnica particular de ideación que se enseña, conduce a la mente a un estado de relajación profunda.
  1. b.      A’sana Shuddhi: Es el proceso por el cual la mente es completamente retraída de su identificación condicionada con el cuerpo. El sentimiento de ser de la mente es gradualmente retraído de cada parte del cuerpo y concentrado en un punto conocido como Is’t’a Cakra, el punto de concentración de la mente.
  1. c.       Citta Shuddhi: De aquí en adelante la porción Citta de la mente es totalmente sus- pendida, y la identidad de la mente no es otra que un singular punto de conciencia existente en la Conciencia Cósmica. Citta puede ser mejor explicado como la pantalla de la mente donde todas nuestra imágenes son visualizadas.
  1. d.      Dhya’na: El último paso, que es la verdadera meditación, consiste en la unión de la mente con la Mente Cósmica. Aquí, la práctica esencial es el uso del Is’t’a Mantra individual que, tal como se enseñó anteriormente, le permite al aspirante conceptualizar la unificación subsiguiente.

Segunda lección – Madhuvidya

 La segunda lección de Sahaja Yoga es llamada “Madhuvidya”, que significa “dulce conocimiento”. Es la realización constante de que todo es una manifestación del Supremo. Esto por supuesto, comienza con la realización subjetiva de que uno mismo es en realidad uno con el Supremo. El conocimiento del verdadero Yo obtenido en la meditación puede ser mantenido mientras se desempeñan los deberes de la vida cotidiana. Por medio del uso del Is’t’a mantra y u asociación con el proceso respiratorio, un aspirante logra entrenarse para escuchar el Mantra como el sonido de su respiración, de tal forma que cada respiración lo hace consciente de ese estado infinito.

Otro Mantra, denominado Guru Mantra, se enseña para ser conscientes de que la misma

Conciencia que existe en el interior es la que penetra el universo entero, existe dentro de cada persona, animal, planta y objeto animado o inanimado. Este  se utiliza antes de ejecu tar una acción en cualquier trato con el mundo exterior.

A través del uso apropiado del Is’t’a mantra y del Guru mantra en la vida cotidiana, uno logra establecerse en una ideación Cósmica. Esto es esencial para el progreso espiritual, pues así el ego no puede continuar dominando y por ende, no crea Sam’skaras a través de nuestras acciones. Esto puede tomar años de esfuerzo consciente, pero sólo hasta entonces puede uno vivir en el mundo en una forma decidida y liberada.

Tercera lección – Tattva Dha’ran’a

 El significado de esta lección consiste en la concentración sobre las características funda- mentales de los Cakras (Chakras). Cada Cakra es diferente, desarrolla distintas funciones para la mente y el cuerpo y cada uno tiene sus propias características vibratorias. Se utilizan técnicas de concentración que involucran visualización de la forma y el color de los Ca- kras y repetición de ciertos mantras formados por la naturaleza sonora de los mismos.

 Estas técnicas ayudan a fortalecer los poderes de la concentración, a controlar las activida des de los Cakras y colaboran en la regulación de los flujos de energía del cuerpo, conocidos como Na’diis.

Existen tres Na’diis principales: Pim’gala, Id’a’  y Sus’umna’. El dominio de Pim’gala facilita las actividades físicas del cuerpo, mientras que el de Id’a facilita las mentales. Tatta Dha’ra n’a’ conlleva al domino de Sus’umna’, lo cual facilita la realización espiritual y la elevación de la energía puramente espiritual: el Kun’d’alini.

Cuarta lección – Para’n’a’ya’ma

 Pra’n’a’ya’ma significa el control de la respiración para controlar el Pra’n’a’h y, por ende, la mente. La conexión entre los aires vitales o Prana y la mente es inseparable. La inestabilidad de la respiración es la inestabilidad de la mente, y viceversa. Cuando la respiración es controlada por el proceso científico de Pra’n’a’ya’ma, la mente es también controlada y, en consecuencia, el poder mental y la concentración son altamente acrecentados durante la . Una adecuada utilización de Pra’n’a’ya’ma involucra el uso del Is’t’a Mantra y los Cakras. Varias técnicas de Pra’n’a’ya’ma tienen diferentes potencias, por tanto deben ser aprendidas de un Acarya.

Quinta lección – Cakra Shodana

 Los Cakras (Chakras, ó Chacras) son también puntos de control de la mente, de las actividades mentales y del cuerpo. A través de un método especia de utilización de los Mantras, los Cakras vibran de tal manera que se obtiene como resultado una purificación de la mente y del cuerpo.

Sexta lección – Dhya’na

 Esta es una forma más directa de meditación que canaliza cada propensión mental hacia la meta espiritual. Es especialmente efectiva cuando la relación personal entre el discípulo y el  se ha convertido en un vínculo de amor Cósmico. El amor es la más grande fuerza mental, cuando es despertado, la meditación deja de ser un esfuerzo y se convierte en una tracción natural hacia el Supremo, y así como la fuerza magnética de un imán atrae la limadura de hierro, asimismo el aspirante alcanza su amada Meta.

  1. 0.                                            
  2.  Detrás de la Teoría… el Guru

<<Nunca estás solo o desamparado, la fuerza

que guía las estrellas te guía a ti también.>>

Shrii Shrii A’nandamu’rti

 Un niñito se fue a la cama y antes de dormirse llamó a su madre, “Mamá, despiértame cuando tenga hambre.” Y su madre le respondió, “No te preocupes, hijo mío, tu hambre te despertará.”

 

 La sed por la realización espiritual se despierta en cierto momento de la evolución de cada ser humano. Esta, más allá de los placeres transitorios, es la sed por saber “¿Quién soy yo?” “¿Hacia dónde voy?” “¿Cuál es mi verdadero propósito en esta tierra?” Es justo en este momento de atracción hacia la Conciencia Cósmica que a ayuda llega directamente, en una forma práctica, por medio de un Guru.

 “Guru” literalmente significa “alguien que libera de la oscuridad”. El Guru es uno con la Conciencia Suprema y actúa como un canal de Conciencia. En este sentido el verdadero Guru es pura Conciencia y no la personalidad o forma humana que posea. Siendo un canal puro, las acciones del Guru son expresiones del profundo deseo de la Conciencia de liberar se a sí misma en todas las formas, o sea, elevar y liberar a todos los demás.

<<Brahma –Conciencia Suprema– sólo es el Guru. Sólo El conduce a lo individuos

al sendero de la emancipación a través de diferentes receptáculos o cuerpos.>>

Shrii Shrii A’nandamu’rti

  1. Tranquilo, puro de mente: En presencia del Guru, uno siente una tranquilidad penetrante y pureza mental.
  2. Modesto y humilde: La conciencia liberada del Guru está libre de complejos mentales y vanidad.
  3. Sobriamente vestido: Con ropas sencillas y limpias.
  4. Mantienen un estilo de vida y conducta correctos: El Guru siempre impondrá el ejemplo ante sus discípulos para que mantengan una conducta correcta en todos los campos.
  5. Lleva una vida familiar: A fin de establecer un ejemplo para las personas de familia, el Guru no es un renunciante; establece una familia y mantiene responsabilidades espirituales.
  6. Establecido en meditación: Para poder enseñar meditación, el Guru debe ser un maestro en todas la prácticas de meditación y Mantras. Debe estar establecido en todos los niveles y pasos de la meditación y ser capaz de transmitir estos y todas las prácticas asociadas a los demás.
  7. Posee control sobre las funciones de la mente: El Guru tiene total control consciente sobre todos los niveles de la mente y por tanto, posee el conocimiento del pasa do, el presente y el futuro. El Guru conoce a sus discípulos mejor de lo que ellos se
  8. conocen a sí mismos.
  9. Posee control sobre Kun’d’alini: El Guru no sólo tiene control sobre Kun’d’alini (energía espiritual) sino que es capaz de despertar el Kun’d’alini.
  10. Ama y dirige al discípulo: El Guru no se limitará a enseñarle al discípulo y luego de jarlo, tampoco mantendrá una relación Guru–discípulo sin cargar con la responsabilidad por el progreso del discípulo. Un verdadero Guru no sólo enseña sino que guía con amor, estimulando y corrigiendo según sea necesario

 Una pregunta que siempre surge es si uno realmente necesita un Guru para lograr la liberación espiritual. Comencemos a enfocar esta pregunta mirándola desde una perspectiva histórica. La historia nos muestra que ha habido personas que han logrado la iluminación con o sin ayuda de un Guru. Sin embargo, los casos en que lo han logrado sin un Guru eran individuos de un extraordinario nivel.

 En primer lugar tenemos a Shiva, Krishna, Buddha y Cristo. De lo que se sabe de Shiva y Krishna, quienes vivieron hace 7000 y 3500 años respectivamente, ambos eran virtualmen te iluminados desde la niñez. La mayoría de las prácticas y enseñanzas yoguis provienen de ellos.

 Hace 2600 años Buddha logró la iluminación por su propia determinación, pero sólo luego de años de esmerado esfuerzo y auto–mortificación. Después de reforzar su cuerpo y mente con una buena alimentación se sentó a meditar bajo un árbol tomando la determinación de lograr la realización o morir en el intento. Aquella misma noche experimentó el Nirvana, el estado de la no dualidad, después de lo cual se convirtió en Guru. El resto de sus días transcurrieron ayudando a quienes estaban en la búsqueda, y como Guru, abrió el sendero a muchos para lograr la iluminación.

 Mucho de la vida de Jesucristo está aún rodeado de misterio ya que virtualmente nada se sabe con certeza sobre su paradero de los doce años hasta los treinta, cuando aparece manifestándose a sí mismo como un Guru. Durante los tres cortos, pero intensos años antes de su crucifixión; él dio lo suficiente para permitirle a muchos buscadores devotos y sinceros, encontrar el camino.

 Pese a que hay otros que han logrado grandes ideas, habilidades proféticas y experiencias espirituales, hay muy pocos que han conseguido el más alto estado de Conciencia sin ayuda. Por otro lado, hay una gran cantidad de santos y espiritualistas que han conseguido la realización con diferentes grados de ayuda por parte del Guru. Los ejemplos de Ra-makrishna y Milarepa ilustran muy bien la necesidad de un Guru.

 Ramakrishna Paramahansa fue un gran yogui que vivió la última parte del siglo XIX en India. Desde la niñez fue un gran devoto del culto de Kali, la Divina madre mitológica, al punto que con frecuencia tuvo visiones y experiencias místicas. Sin embargo, éstas fueron siempre de una naturaleza dualista y limitada; por tanto, intentó diferentes tipos de cultos para lograr ir más allá, hasta el estado sin forma de la Conciencia. Pese a esto, su tremendo ardor por la realización encontró finalmente frutos cuando un Guru trántrico llamado Totapuri lo inició en meditación. Durante la misma iniciación Ramakrishna quedó totalmen te absorbido en el estado de Conciencia Cósmica, el cual, a pesar de su tremendad sinceridad, devoción y dedicación, lo había eludido hasta entonces. El conocimiento correcto y poder espiritual del Guru hizo toda la diferencia.

La vida de Milarepa, el yogui tibetano que vivió hace cerca de 800 años, muestra cómo los métodos del Guru son adaptados a las necesidades del discípulo. Marpa, su Guru, le había hecho padecer un tremendo sufrimiento construyendo y demoliendo y volviendo a construir una casa, varias veces, con las manos desnudas en el gélido clima del Tibet. La situación llegó al punto en que Milarepa lo consideró excesivo, ya que todo lo que él que- ría era aprender meditación, así que dejó a Marpa en busca de otro Guru. Sin embargo, en su búsqueda, se cruzó con otro discípulo de Marpa, quien lo persuadió de regresar. Esta vez Marpa se compadeció de él y le explicó cuánto dolor sentía personalmente por ver a Milarepa sufrir,pero debía ser así para acelerar la purificación de los Sam’skaras (reacciones en potencia) que Milarepa había acumulado por los graves delitos que había incurrido en su juventud. Entonces Marpa lo inició en la meditación y algún tiempo después Mila

                                                                  

repa logró realizarse.

 La cuestión más importante para un aspirante yogui es lograr la Meta; el que esta se consiga con o sin un Guru no es la consideración esencial. Lo que requiere mayor prioridad es qué tan práctico resulta y la manera más práctica es con la ayuda de un Guru.

 El Guru en forma física está constantemente recordándole al aspirante espiritual, con cada una de sus palabras y sus acciones al Guru infinito, la Conciencia Suprema. Los humanos solos, generalmente, no pueden percibir la Conciencia que es todo penetrante: existe en la luz del sol y en la lluvia, en la más pequeña hormiga y en el más grande elefante. Un ser humano se encuentra generalmente restringido por la mente y por los sentidos; ninguno de ellos puede percibir el infinito. Un aspirante sólo puede ser guiado directamenn te a la última Meta con la ayuda de aquel quien se encuentra más allá de las limitaciones y esclavitudes de a vida cotidiana.

“Todos los sabios, santos y profetas que han investigado en las esferas de la espiritualidad, con-

cuerdan en que “el reino de Dios está dentro de ti mismo: busca ahí.” No tienes que ir a ninguna  parte afuera para lograr la salvación. El cuerpo humano es el microcosmos y su Creador está den  tro de él. Encuentra a alquien que conozca el camino secreto para entrar a esta casa de tesoros y  que te pueda guiar al Palacio del Señor. Llámale Guru, Maestro, profesor, amigo o de la forma q.  tu prefieras.”

“El joven interrumpió de nuevo: “Esto es predicar a favor de un Guru. ¿Cuál es la necesidad para  un hombre inteligente, de recurrir a un Guru?”

El gran Maestro sonrió y dijo: “No cabe duda de que eres un hombre inteligente, pero ¿has  aprendido algo por ti mismo? ¿A qué fuiste a Europa para estudiar leyes? Los hombres tan cual  son, no aprenden nada por sí mismos desde el momento mismo de nacer. Alguien tiene que ense  ñarles incluso cómo caminar, hablar, comer, vestirse o jugar. Desde su tierna infancia en adelan-  te, el hombre no hace más que adoptar maestros. Bien puedes llamar al maestro padre, madre,  hermana, hermano, amigo o compañero. Al entrar en la escuela tuviste un Guru para el inglés,  las matemáticas, la historia, la geografía, etc… Para cada tópico tuviste que escoger un maestro  diferente… y así, ¿cómo presumes aprender los temas más difíciles – a Ciencia del alma y de  Dios– sin un maestro?”                 Lal Kapur

 Y aún, el tener un Guru no es suficiente por sí mismo. El aspirante debe también ser sincero y dedicado. Supongamos que se planta una semilla mala en un terreno fértil; no germinará. Tampoco lo hará una semilla buena en un terreno estéril. Pero, una semilla buena en un terreno fértil sí germinará; la necesidad del éxito no consiste sólo en tener un Guru, ni en ser un aspirante sincero; ambos son complementarios.

  1.  TuyoMíoNuestro      <<El construir algo a un nivel humanístico requiere de un funda-

mento de amor verdadero por la humanidad. Una sociedad real

mente benevolente nunca será un hecho mientras se encuentre

bajo el liderazgo de aquellos a quienes sólo conciernen ganan-

cias y pérdidas. Cuando el amor es lo principal, la cuestión de

pérdida o ganancia personal no surge. El ingrediente principal

para construir una sociedad saludable es simplemente el amor.>>

Shrii Shrii A’nandamu’rti

 La condición humana se caracteriza por dos relaciones principales: la del individuo consigo mismo y la de él con el resto de la sociedad. Es de primordial importancia que la inter-dependencia entre ellas esté claramente reconocida. Por una parte, individuos felices forjan una sociedad feliz; por otra, la sociedad debe asegurarse de sobrellevar su obligación

                                                                                

de nutrir y fomentar el contento y satisfacción de sus miembros. Así, un sistema social de-be ser organizado de manera tal que exista un equilibrio entre los intereses individuales y los colectivos.

 Dicho de otra forma, estamos hablando de subjetividad y objetividad. El individuo es el sujeto y la sociedad el objeto. El cómo un individuo se maneja a sí mismo es el “enfoque subjetivo”, y el cómo este se relaciona con los asuntos de la sociedad es el “ajuste objetivo”. Este libro estaría incompleto sin, al menos, alguna discusión sobre esta relación fundamental.

 En primera instancia, observamos la importancia del desarrollo interno. El entenderse a sí mismo y poder apreciar las profundidades de la mente humana y del espíritu, satisface una inclinación espiritual inherente. Este anhelo espiritual innato puede ser visto como la fuerza motivadora más fundamental; más allá de todo pensamiento y acción subyace el deseo de lograr felicidad y paz duraderas. Es un anhelo espiritual porque la felicidad y paz de las que estamos hablando son de naturaleza permanente: infinita y eternas.

 A medida que se logra progresar en términos de desarrollo interno, se desarrolla un gran sentimiento de unidad con la humanidad. Dicha actitud universal suscita sentimientos tales como compasión, altruismo y responsabilidad.

 Pero, hay peligro si uno gasta todas sus energías en su desarrollo interno, en el enfoque subjetivo. el exceso de enfoque centralizado en uno mismo obstaculiza el desarrollo de una visión cósmica. Por tanto, si el esfuerzo espiritual se torna demasiado egocéntrico, eventualmente debilitará el verdadero propósito para el cual ha sido hecho.

 Otro peligro de un excesivo énfasis en el enfoque subjetivo es que esto podría representar la retirada de gente espiritualista de la actividad social. Esto podría verse como un apoyo tácito a la corrupción, la explotación y otras actividades sociales nocivas porque no habría nadie que se enfrentara a los elementos negativos de la sociedad. El velar por el bienestar de la comunidad es de la incumbencia de cada individuo.

 Ahora, observemos nuestro “ajuste objetivo” o cómo ajustamos nuestra subjetividad al mundo en que vivimos.

 Ya que la meta de la práctica espiritual y del auto – desarrollo es la realización de la Conciencia Cósmica, debemos comenzar a mirar todo, animado e inanimado, como una manifestación de esa única Conciencia. Gradualmente un amor por esta unidad de la creación se irá desarrollando y requerirá ser expresado; si esta expresión de amor es negada, sobrevendrá la frustración.

 Debemos también considerar la responsabilidad social, tema ya tocado anteriormente.

Nuestras acciones y caracteres son moldeados por nuestro entorno social conocido: educación, trabajo, medios de comunicación, artes, distracciones, etc., de ahí que cuanto más positivas y espirituales sean, mucho mejor para la sociedad como un todo. Si personas materialistas y negativas controlan estas actividades, habrá un efecto de detrimento para la sociedad. Pero si se trata de aquellos con una visión espiritual y positiva, la comunidad puede ser inspirada y vivificada.

 Sin embargo, existen dos peligros principales al dar atención excesiva al mundo objetivo.

En primer lugar, el intento por crear una sociedad “perfecta” resultará fútil sin el desarrollo simultáneo de la naturaleza espiritual interior. Suecia puede ser considerada por algunos como modelo y ejemplo de un estado de bienestar altamente desarrollado, pero coexisten niveles extremadamente altos de alcoholismo, abuso de drogas y suicidio.

 En segundo lugar, existe el peligro de adquirir un ego inflado. Uno comienza a sentir “yo solo estoy haciendo esto” o “sin mis habilidades superiores este proyecto no hubiera sido

exitoso.” Semejante vanidad de acción puede producir ansias de poder, corrupción y la manipulación egoísta de otros.

 De ahí que el Karma Yoga, el Yoga de la acción, sea esencial. El ser humano debe actuar para sobrevivir, y debe ser cuidadoso asegurándose de que su acción sea benevolente y constructiva.

A lo mejor algunos ejemplos concretos de Karma Yoga sean útiles; ellos ayudarán a ilustrar el vínculo que existe entre el “enfoque subjetivo” y el “ajuste objetivo” de los que hemos venido hablando.

  1. Intenta mirar a tu familia, amigos y pertenencias como manifestaciones del Supremo, la Conciencia Cósmica. Es una gran oportunidad de servirle al Supremo sirviéndole a ellos.
  2. Mira a todos los seres humanos como miembros de tu propia familia Cósmica. Ellos son manifestaciones de la Conciencia Cósmica, por tanto, debemos aprovechar cada oportunidad de servirles.
  3. Intenta mirar a toda la creación como una manifestación del Supremo. Animales, plantas, aire, tierra, agua, no se puede abusar de ninguno de ellos; por el contrario, se debe ayudar a satisfacer sus funciones naturales.
  4. El Tantra ha clasificado el servicio en cuatro categorías:
  1. Servicio físico:  ayudar a alguien con el trabajo, incluyendo el cuidar de un enfermo.
  2. Servicio de protección:  cuando alguien se encuentra físicamente atacado o en peligro debemos acudir en su ayuda.
  3. Servicio económico:  ayudando a alguien financieramente o con bienes. Puede incluirse aquí el compartir el conocimiento de cómo pueden ellos satisfacer sus necesidades económicas.
  4. Servicio intelectual:  enseñando a otros el camino del auto–desarrollo y la auto– realización. Inspirando a otros a seguir por la senda espiritual.

 Pero tenemos que asegurarnos de tener en mente que todo servicio debe ser cuidadosa- mente dirigido de tal forma que sea la mejor acción en una determinada situación.

 Por ejemplo, el dar dinero a alguien que ya lo tiene sería un servicio inútil y únicamente fomentaría la avaricia. Y, por supuesto, sería también en contra del servicio el darle un ser món espiritual a alguien que está muriéndose de hambre. Es por eso que siempre debemos tener una actitud práctica hacia el servicio y la acción social en general. Siempre debe ser en el momento y lugar adecuados y a la persona que lo necesita.

 La llave del éxito en el camino espiritual consiste en mantener un cuidadoso equilibrio entre el enfoque subjetivo y el ajuste objetivo.

Esa es precisamente la idea que existe detrás del símbolo del logotipo de A’nanda Mar’ga, denominado “Pratik” El Pratik sintetiza la ideología tántrica y simboliza las energías que actúan en la práctica espiritual. El triángulo con el vértice hacia abajo representa el enfoque subjetivo sobre la vida: la meditación por medio de la cual realizamos nuestra verdadera naturaleza y la unicidad del universo. El otro triángulo, que apunta hacia arriba, representa el ajuste objetivo que debemos mantener con el mundo que nos rodea. El sol naciente representa el progreso en la vida y la esvástica, un símbolo muy antiguo, simboliza la victoria o éxito espiritual. Por tanto, el significado del Pratik es que con un equilibrio apropia

                                 

do entre las expresiones internas y externas de la vida, habrá siempre progreso y finalmente, éxito espiritual. Esto implica que el progreso sólo es posible cuando uno mantiene equilibrio entre el trabajo para cumplir con las responsabilidades sociales y el tiempo dedicado a las prácticas espirituales