fengshui

 Salud

 Paz interior

Felicidad

 Prosperidad

Está destinado a permitir que los hombres y las mujeres vivan en equilibrio con los distintos campos de energía, y en armonía con la naturaleza, con su entorno y con sus semejantes. El término Plenitud o Feng Shui surge de la conjunción de dos ideogramas chinos que significan “viento” y “agua”, dos conceptos que para las tradiciones de la anti­güedad se relacionaban con el flujo y la circulación de la energía vital.

Viento y agua es la traducción literal del famoso arte de crear ambientes equilibrados y armoniosos en Chi (energía vital) inventado por los antiguos chinos de la región de Yantze hace más de 3000 años. Los principios básicos de este arte fueron plasmados en el Libro de los Ritos que más adelante Kung Fu-Tsé (Confucio) recogería en su I-Ching o libro de las mutaciones. Yang Yung-Sun fue el primero en realizar un manual sobre Feng Shui ya en el siglo IX d.c. El ambiente ideal se crea aprovechando la energía que se extiende por la tierra siguiendo la dirección de los vientos, los ríos, las montañas y valles, además de analizar la situación con respecto a la esfera celeste. Así nos permite activar los efectos positivos y anular los negativos que puedan estar afectando a nuestra vivienda mediante sencillas técnicas muy relacionadas la mayoría de las veces con la decoración.

El Feng Shui analiza:

• La orientación

• El diseño                              …del lugar donde vivimos

• La decoración

En resumen es un arte que trata de armonizar los espa­cios inmediatos que el hombre habita y sobre los cuales proyecta su energía vital. Principios básicos del Feng Shui:

El Chi y el Sha son dos fuerzas opuestas que cir­culan en todo el espacio terrestre.  El Chi es una fuerza vital y natural que surge de la combinación de los elementos de la naturaleza y que circula por todos y cada uno de los espacios de una casa. Cada habitación y cada rincón de nuestros hoga­res y lugares de trabajo está atravesado y recorrido por esta fuerza energética que permite que poda­mos vivir. El Chi, o aliento vital, circula por una casa como lo hace la energía a lo largo de nuestro cuerpo. Así como puede estar bloqueado el fluir energético dentro de nuestro cuerpo, puede estarlo dentro de nuestro hogar o nuestro lugar de trabajo. Ahora bien, el Chi debe poder circular y despla­zarse en forma libre y espontánea en cada espacio habitacional. Cuando el Chi, por la razón que fuere, no puede circular debidamente se suceden los problemas energéticos que afectan en forma directa a los habi­tantes de la misma y que se manifiestan como decaimiento, falta de determinación, irritabilidad, etc. Todo lo que encontramos en la naturaleza, ne­cesita de esta fuerza vital (el Chi) para poder vivir. Al Chi, que los chinos definen como el “aliento de vida”, se opone otra fuerza llamada Sha. El Sha actúa en forma nociva para los ambientes y repercute directamente en las personas que los ha­bitan y los frecuentan.  Cuando en una casa o en una habitación hay cir­culación de Sha, es necesario hacer algo para con­trarrestarla, y que la fuerza positiva y benéfica que produce la armonía (el Chi) pueda circular debida­mente. Un ejemplo de circulación del Sha es el siguien­te: cuando en los cuartos de baño se colocan los ca­lefones sobre los espacios de las bañeras, se con­centran en alto grado dos fuerzas surgidas de ele­mentos opuestos (el agua y el fuego) y así se produ­ce el negativo Sha. En un caso como éste lo que debe hacerse es sa­car el calefón de ese ambiente y colocarlo en un lu­gar en el que exista la aireación y ventilación nece­sarias (es bueno aclarar que no está permitido por los organismos de control competentes que un cale­fón se instale en un cuarto de baño). Los maestros de la China milenaria a través del humo de velas y del incienso, pudieron observar la benéfica labor de las corrientes de aire para ase­gurar la libre circulación de la energía vital. También suele hablarse de dos clases de Chi: el sano, que circula libremente; y el enfermo, que se produce por una mala circulación de esta fuerza, que al estancarse se transforma en Sha. Entonces, cuando en un ambiente se acumula la energía y por distintas razones no puede fluir libre­mente la fuerza vital, ésta se enrarece y se distorsio­na pasando a ser negativa y dañina. Algunas de las frases que ejemplifican esta situa­ción son las siguientes: “El aire está viciado”;”Siento que este lugar se me viene encima”;”Es como si acá adentro faltara el aire”. Una de las causas de la mala distribución o de acumulación de Chi en un ambiente es que en éste haya espacios escondidos (recovecos) o que sea muy “encerrado” (con ventanas o con puerta pe­queña), o que tenga forma de “L”.

Un espejo -que refleje la zona de mayor circu­lación de aire-, una planta o un recipiente con agua en este sector pueden ser útiles para contra­rrestar los efectos nocivos que produce el Chi en­fermo que se acumula. Otras causas de mala distribución de energía pueden ser: – Las habitaciones con exceso de muebles o adornos. – Los ambientes con muchos electrodomésticos (televisor, ventiladores, equipos de música, compu­tadora, etc.).

El Chi circula en for­ma de líneas ondulantes y envolventes, a diferencia del Sha, que lo hace sólo en línea recta. El Chi de una casa, de un edificio o de una habi­tación es equivalente al espíritu en un ser y por eso es el elemento que da vida, la produce y la mantie­ne en cada elemento que ocupe esa morada, sea es­te animado o inanimado. El secreto fundamental es que estén en equilibrio. Y armonía los elementos yin (negativo) y yang (posi­tivo). Para algunos autores que han profundizado en el tema, la forma en que circula el Chi hace que cada elemento sea envuelto por él y se cargue de esa energía y espíritu. Los restantes elementos que determinan el Feng Shui de una casa (la orientación, el agua, el viento, los colores, etc.) hacen que la fuerza vital o Chi flu­ya libremente. El agua es un elemento primordial, ya que fundamentalmente es símbolo de fertilidad y prosperidad.  “Donde falta el agua, no hay más que llamado a la muerte y a la pobreza”, dicen quienes adhieren al Feng Shui. No debe haber habita­ción alguna en la que falte el elemento agua, al me­nos unas horas al día; y por otro lado, debe ser siempre fresca y cristalina.

 

El Feng Shui nos enseña  cada casa y cada ha­bitación debe tener los muebles que se utilizan. En ningún caso es benefi­cioso que una casa tenga más de la mitad de la su­perficie de su base (el piso) “El piso se hizo para pisarlo y el cielo pa­ra mirarlo”. Está en nosotros convertir a una casa en nuestro hogar. Es la prolongación de lo que somos, y en ella se cosechará lo que sembremos.

Veamos algunas reglas para aprovechar al máximo los benéficos del feng sui.

1.Anular las características energéticas negativas de cada una de las zonas de nuestra vivienda (comenzando por el palacio central, a continuación el palacio del frente, luego el de montaña y siguiendo con el resto de habitaciones, de acuerdo al uso que hagamos de ellas) Prestando especial atención a la puerta principal de entrada, es decir ver en qué palacio se encuentra y qué estrellas asociadas hay en él y también hacia qué dirección vamos cuando entramos en casa (según Nº Kua).

2.Potenciar en la medida de lo posible las características energéticas positivas (el orden para ello sería el mismo que en el punto anterior).

3.Emplear nuestras buenas orientaciones (dependiendo de la tarea que realicemos, por ejemplo a la hora de dormir nuestra mejor orientación será la correspondiente a la salud, para estudiar utilizaremos la correspondiente a sabiduría, si estamos trabajando o manteniendo una entrevista para realizar un negocio nuestra mejor orientación sería la de éxito, fama y suerte, etc.)

4.Colocarnos siempre de acuerdo a los 5 animales celestiales, sobre todo tener siempre protegida nuestra espalda y tener despejado nuestro frente (por ejemplo la mesa de nuestro escritorio debería estar siempre ordenada y despejada), cuidar nuestros lados (bien por medio de alguna planta o mesa supletoria).

5.Ver que zonas de la casa son buenas de acuerdo a nuestro elemento guardián, sobre todo la puerta de entrada, en caso necesario emplear algún elemento energético de acuerdo a sus ciclos. (Así por ejemplo, si nuestro nº personal fuera el 7 metal y la puerta de entrada estuviera en la zona cuya Base de la Tierra fuera 1 Agua, nuestros esfuerzos diarios se verían debilitados al entrar por dicha puerta, por lo tanto se podría armonizar utilizando el elemento Tierra, simplemente colocando algún accesorio relacionado con ese elemento -el cuadro de una montaña- nos beneficiaría bastante, pues controlaría al Agua y daría fuerza al Metal, en este caso a nosotros). Nota.- Solamente cuando la casa pertenezca al mismo periodo en el que actualmente estemos (por ejemplo para casas construidas/habitadas con anterioridad a 2003, todo esto no tiene efecto, pues recordad que la energía de la base de la tierra está inerte, muerta. Así pues sería para casas construidas/habitadas a partir de 2003, periodo 8. 6.Mantener siempre nuestra casa o negocio limpio y en orden, de este modo las buenas energías circularán fácilmente y no se quedarán estancadas las energías malas.  7.En el caso que vayamos a construir una casa, lo primero que debemos asegurarnos es de tener los aspectos externos adecuados de acuerdo a los 5 animales celestiales y en especial la colocación de Tortuga (montaña) y Ave Fénix (agua) de acuerdo al número representativo de la estrella del tiempo en la posición de agua o montaña de los palacios del frente y de montaña. La protección de estos Animales Celestiales es más importante que el encontrar un buen mapa de estrellas volantes, por supuesto si a lo anterior puede ir unido esto último, mejor, que mejor. 8.Finalmente está claro que tener una actitud y pensamiento positivo ayuda mucho, por lo tanto nunca desanimarse y si alguna vez ocurre alguna, digamos desgracia, tened siempre claro que será para que más adelante algo bueno nos suceda. En esta vida no nacemos con la experiencia, por lo que será necesario pasar por una serie de vicisitudes para adquirir ésta. CREER ES CREAR y sobre todo utilizad la mente no dejéis que ella por medio de sus pensamientos os utilice a vosotros/as.

La lectura correcta se comienza por Noroeste (en el sentido de las agujas del reloj) donde se halla la fuerza creadora del cielo representada el Trigrama Cielo la máxima expresión del Yang y principios de invierno, después viene el pleno invierno representado por el Trigrama Agua en el Norte, el pilar de la creación,  pasando a finales de invierno el Trigrama Montaña, la quietud en espera de una nueva transición, luego viene la primavera, representada por la fuerza del Trigrama Trueno y así sucesivamente hasta terminar en el Trigrama Lago, el otoño y final del año.

El Pakua del cielo posterior es energía en continuo movimiento circular y se utiliza en el Feng Shui para estudiar los cambios del tiempo. El conocimiento de las formas de la tierra, el movimiento de las 9 estrellas en el tiempo y el Pakua del Cielo Posterior son la base de la Escuela de las Estrellas Voladoras y es la parte más difícil y complicada del Feng Shui aunque solo ocupa un 25% de esta ciencia milenaria china.

La  primera escuela de Feng Shui fue La  Escuela de las Formas que tiene su base en el Pakua del Cielo Anterior, en las formas del paisaje y las formas de las construcciones. Un siglo después con la introducción del Pakua del Cielo Posterior que como ya explicamos se utiliza para analizar el factor tiempo y las orientaciones, nació la Escuela de la Brújula basada en cálculos matemáticos según las orientaciones de las viviendas, la fecha de nacimiento de sus habitantes y/o de construcción de la casa. La Escuela de la Brújula contiene a su vez dos, la Escuela Bazhai o la Escuela de las Ocho Casas y la Escuela Xuan Kong o de las Estrellas Volantes. Llegar a manejar estas dos escuelas, más la base de la Escuela de la Forma es lo que los grandes maestros de Feng Shui han llamado el Feng Shui Clásico. Existe otra Escuela muy difundida en occidente por su facilidad de aplicación que solo la mencionaremos a manera de información por que los practicantes del Feng Shui Clásico dudamos de su efectividad ya que no utiliza la brújula, instrumento precioso y esencial del Feng Shui verdadero, es la Escuela de los Sombreros Negros u Ocho aspiraciones de la vida, que divide una casa en ocho áreas como Finanzas, Fama, Pareja, Hijos, Protectores, Profesión, Estudio y Familia. Sin embargo a esta escuela hay que reconocerle el merito de haber difundido el Feng Shui en el mundo occidental.

La Escuela de las Formas se utilizan simbólicamente animales, conocidos en el Feng Shui como los cinco Animales Celestiales, como una manera de representar el lado derecho e izquierdo, la parte delantera y trasera y el centro de una construcción. La Escuela de la Brújula usa el célebre Compás Lo Pan, instrumento sofisticado que, describe el flujo del Chi en una construcción y proporciona al practicante de Feng Shui casi toda la información que necesita para evaluar un inmueble. El Lo Pan consta de varios círculos sobre una base cuadrada de madera, el circulo interior de metal, representa el Cielo. Los círculos contienen los ocho trigramas, las nueve estrellas, los 64 hexagramas del I Ching, las 28 casa lunares y las 24 constelaciones; sin embargo, casi toda la información que proporcionan se utiliza en el Feng Shui para la ubicación de las tumbas; para la practica del Feng Shui en edificaciones solo se utiliza el anillo de el circulo de las 8 direcciones geográficas. La Escuela Bazhai utiliza la brújula y dependiendo de la orientación geográfica de la fachada y la fecha de nacimiento de una persona, considera que cada casa tiene energías diferentes y que cada persona reacciona de distinta manera a dichas energías; en consecuencia clasifica las casa y personas en ocho (8) tipos divididos en dos grupos comúnmente denominados Este – Oeste. Igualmente cada persona dependiendo de su año de nacimiento tendrá un Número o Trigrama Personal y cuatro orientaciones geográficas que le son favorables y cuatro que le son adversas. Los números que están en los nueve palacios los llamaremos de ahora en adelante las 9 estrellas. Representan 9 combinaciones de energías favorables o desfavorables según el tiempo. La estrellas 5 y 2 son malévolas, las estrellas 1, 6 y 8 son benévolas y las estrellas 4, 7 y 9 pueden se malévolas o benévolas según el tiempo. Las estrellas siguen dos caminos que pasan por las nueve posiciones del cuadrado llamados “senda de la estrella” y son el movimiento de la energía. La senda puede avanzar (movimiento Yang): 1,2,3,4,5,6,7,8,9  o retroceder (movimiento Ying) 9,8,7,6,5,4,3,2,1. Que estos dos movimientos de energía sean buenos o malos dependerá de muchos factores, como la orientación del lugar, el tiempo, etc. Cada uno de los 9 palacios esta asociado a uno de los 5 elementos y en consecuencia el practicante de Feng Shui utilizará la naturaleza interactiva de ellos para potenciar las energías positivas del lugar y combatir las negativas. Veamos la senda directa e indirecta  y su movimiento.

Las energías, estrellas o elementos se distribuyen en los sectores de la casa siguiendo la senda de la estrella. El número que identifica a cada una de las 8 casas ya estudiadas lo colocamos en el centro del cuadrado y flota por los sectores siguiendo la senda directa. Como un complemento de la teoría del feng-shui de Lin Yu, el color es supremamente importante a la hora de determinar un buen o mal feng-shui al igual que el mejorar la suerte de un sitio, y por consiguiente las vidas de los residentes. El color, de hecho,  es una de las “nueve curas básicas” del feng-shui. Estas consisten de:

(1) Objetos brillantes y poco brillantes: espejos, bolas de cristal, luces;

(2) Sonidos: repiques de viento, campanas;

(3) Objetos vivientes: plantas (reales o hechas por el hombre), bonsais, flores y acuarios o peceras;

(4) Objetos movibles: móviles, ventiladores, tio-vivos, fuentes;

(5) Objetos pesados: rocas o estatuas;

(6) Electrodomésticos: aire acondicionado, equipos de sonidos y televisores;

(7) Flautas de bambú;

(8) Colores;

(9) Otros. Cuando se pregunta cuáles son la curas mas efectivas en nuestras vidas Lin Yun responde, “ Otros ”, dando a entender las curas mas místicas. Con frecuencia las “otras” curas tienen que ver con el color. China es un pueblo que ha basado su filosofía de vida en el respeto y la armonía del entorno. Su gran aportación a la cultura mundial es el Taoismo, que es la forma de ver al mundo y de vivir integrado con la naturaleza. Su significado es simple y misterioso: el camino (El Tao). El Feng Shui no es religión, ni superstición. Es un arte cuyas teorías, principios y prácticas fueron observados y comprobados a través de siglos. Es el arte de aprender a vivir fluyendo con las fuerzas y los ciclos de la naturaleza, no en su contra. Tenemos  que vivir conscientes de las energías que nos rodean y comprender que para lograr la felicidad tiene que existir la conjunción de tres factores, el poder del cielo, el poder de la tierra y el poder del hombre.La energía que se mueve por la casa es de vital importancia para la salud, la prosperidad y la felicidad presentes. Así que empieza hoy mismo, dondequiera que estés, a diseñar tu hogar perfecto, tu paraíso personal. Al fin y al cabo, tanto si la casa es tuya como si no, siempre estás de alquiler, puesto que nada es eterno. No dejes que los planes para el futuro impidan que hagas de tu casa el mejor lugar para vivir. Equilibrarla y decorarla es una de las acciones más poderosas que puedes realizar para dar energía a tus metas y sueños, y convertirlos en Realidad.