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Puntos Marmas y Marmaterapia

 

Se define como punto marma, el lugar anatómico donde músculos, venas, ligamentos, huesos y articulaciones se encuentran (mamsa, sira, snayu, asthi y sandhi).

Esto no significa que todas las estructuras deben estar presentes al mismo tiempo en un marma. De acuerdo con el Ashtanga Hridaya, estos son puntos donde importantes nervios llamados dhamani coinciden junto con otras estructuras como músculos, tendones, etc. Vagbata afirma que aquellos lugares que son dolorosos, notablemente sensibles y muestran una pulsación anormal, podrían también ser considerados como marmas o puntos vitales.

Estos puntos son los asientos de la vida. Son también los marmas los lugares donde no sólo la tridosha (Vata, pitta y kapha) está presente, sino que también sus formas sutiles prana, ojas y tejas (agni) están presentes con satwa, rajas y tamas. Por tanto, es una zona específica del cuerpo, que tiene relación a través de los canales pránicos con varios órganos internos. De acuerdo con otra definición, son áreas vitales que si se les infringe daño pueden producir la muerte. En otras ocasiones, sin producir la muerte, provocan enfermedades que tienen difícil curación.


Marma o puntos vitales del cuerpo representan puntos donde se unen el cuerpo y la mente. También son importantes puntos de presión en el cuerpo muy parecidos a los puntos de acupuntura de la medicina tradicional china.

Composición de los marma


Mamsa: Varias estructuras como facias, membranas serosas y músculos pueden ser comparados con mamsa.
Sira: Son como canales que proporcionan agua o energía al cuerpo. Sushruta explicó cuatro tipos de sira:

o Canales Vata. Aquellos que llevan a Vata y tienen un color negruzco. Vagbhata dice que existen impulsos en este tipo de canales. Nervios.
o Canales pitta. Son de un color amarillento. Vasos linfáticos.
o Canales kapha. Son de un color blanquecino. Vasos linfáticos.
o Canales rakta. Son de un color rojizo. Vagbhata dice que estos canales tienen un asiento profundo y llevan sangre. Arterias y venas.


Snayu: Son sub-tejidos que enlazan los huesos y los músculos. Existen cuatro ipos: ligamentos, tendones, músculos de esfínteres y aponeurosis.


Asthi. Pueden ser clasificados en huesos, cartílagos, dientes y uñas.


Sandhi: Las articulaciones óseas se clasifican en móviles, parcialmente móviles e inmóviles.

 

Tipos de Marma


De acuerdo con la estructura:

  • Músculo (mamsa): 11
  • Arterias y venas (sira): 41
  • Tendones y aponeurosis: (snayu): 27
  • Huesos (asthi): 8
  • Articulaciones (sandhi): 20

De acuerdo con el lugar del cuerpo:

  • Piernas: 22.
  • Abdomen y pecho: 12.
  • Brazos: 22.
  • Espalda: 14.
  • Sobre la clavícula: 37.

De acuerdo con la medida:

  • Anchura de un dedo (anguli parinama): 12.
  • Dos dedos: 6.
  • Anchura de tres dedos: 4.
  • Anchura de un puño o cuatro dedos: 29.
  • Anchura de un dedo y medio: 56.

De acuerdo con los síntomas causados por una lesión:

  • Causa de muerte inmediata (Sadhya pranahara): 19. Son predominantemente de naturaleza Agni.
  • Causa de muerte después de un tiempo (Kalantara pranahara): 33. Están compuestos de los elementos agua y fuego.
  • Causa de muerte si el objeto motivo de la lesión es extraído del cuerpo (Vishalyaghna): 3. Son predominantemente de naturaleza Vata.
  • Causa de invalidez (Vaikalyakara): 44. Son predominantemente de naturaleza agua.
  • Causa de dolores severos (Rujakara): ocho.


De acuerdo con Sushruta, los marmas de tipo Sadhya pranahara están compuestos por los cinco tipos de estructuras (venas, ligamentos, músculos, huesos y articulaciones).


Aquellos que pertenecen al tipo Kalantara pranahara, están compuestos de cuatro tipos de estructuras. El tipo Vishalyaghna está compuesto de tres estructuras. Vaikalyakara está compuesto por dos tipos, y Rujakara por una sola estructura.

 

La sombra de los pinos

                                           depende de la claridad de la luna,

 

decía Kodo Sawaki, Este es el espíritu zanshi: el espíritu que permanece, sin  apegarse, vigilante, atento al instante presente y al que le sigue…

    La intuición dicta entonces el gesto

    Los que practican zazen pueden comprenderlo fácilmente. Y todos los que hacen a la vez la experiencia de las artes marciales y de zazen sacan de ello una gran sabiduría y eficacia.

    P.—-¿Se encuentra este espíritu en otras artes marciales?

    R.—-Se puede, se debe, encontrar este espíritu en cada gesto de la vida. 

    Las técnicas de combate difieren entre ellas. Pero si wasa (la técnica), ki (la energía), y shin (la actitud de la conciencia) no forman una unidad, no se puede dar el acto justo.

    P.—-¿Es verdad esto para el judo también?

    R.—-Es verdad para todas las artes marciales y, en definitiva, para todas las acciones de nuestra vida. El judo era célebre en el Japón antes del nacimiento de Cristo y se convirtió en una verdadera ciencia, un arte enteramente aparte. Saber servirse de la energía del adversario… y conocer los puntos neurálgicos.

    P.—-¿Cuáles son?

    R.—-Numerosos puntos deben quedar secretos. Corresponde a vuestro Maestro en artes marciales el tomar sus responsabilidades, siguiendo vuestro grado de evolución.

    P.—-¿Cuáles son los puntos para reanimar a alguien?

    R.—-¿Los katsu? Primeramente esta el punto ki-kaitanden, que se encuentra bajo el ombligo, alrededor de siete u ocho centímetros, entre dos puntos de acupuntura: hay que agarrar la piel con la mano y retorcer. Es eficaz en caso de coma, pero también para luchar contra el tifus, contra el cólera…

    En caso de accidente ocurrido en la práctica de artes marciales, es bueno dar masaje en la zona sancho, que se sitúa ligeramente a la izquierda de la  quinta vértebra dorsal:  trabajad ese punto con la rodilla doblando el cuerpo hasta atrás.

    Existe también un punto llamado koson, en el centro del pie (ver gráfico A) sobre el que se puede actuar con una aguja de acupuntura, moxas, o con vigorosas presiones del dedo.

    Por último, para reanimar los latidos del corazón, para disipar los desvanecimientos, incluso las brumas de una tarde demasiado rociada de alcohol, hay que presionar larga y fuertemente entre el pulgar y el índice de la otra mano el punto gokoku, gran punto de reanimación (gráfico B).

    Evidentemente, hay que cuidar la respiración, que por ejemplo en un moribundo se apaga suavemente. Para eso, trabajar sobre el diafragma dando masajes en el plexo solar con las dos manos, Excelente también en los casos de gentes que han estado a  punto de ahogarse, así como para aquellos que han recibido un choque o un mal golpe.

    P.—-¿Cómo darse cuenta si alguien esta muerto o no?

    R.—-Hay que mirar al dedo pulgar, presionarlo entre dos dedos: si el color no cambia, se acabo. Pero es el estado de los ojos es a fin de cuentas lo más importante. Si la pupila permanece dilatada a la luz, no hay nada más que hacer. Aunque la respiración se haya acabado, aunque el dedo no se coloree, en último lugar solo el estado de los ojos indica. Al menor signo de vida, se puede actuar y presionar en los puntos de preanimación.

    P.—-¿Qué punto se elige?

    R.—-Para cada persona es diferente. Es la intuición, el instinto lo que debe conducirnos. Todo depende de la constitución fuerte o débil de la persona. El punto situado en la base interna del dedo pulgar (justo antes del ángulo de carne que lo separa del otro dedo) es eficaz para todo el mundo. Hay que coger el pulgar (o los dos pulgares) entre dos dedos y presionar fuertemente mientras se expira largamente, el tiempo necesario para despertar a las personas desmayadas o que han caído en sincope. Cuando alguien cae durante zazen o durante kin-hin, actuad sobre este punto o bien sobre los indicados anteriormente.

 

 



    P.—-¿Existen masajes para mantener la forma o para curar enfermedades?

    R.—-¡Desde luego! Incluso es indispensable darse masaje regularmente, cotidianamente para hacer que la energía circule por el cuerpo y evitar que se bloquee o que se disperse. Habría que hacer un libro entero sobre esto. Pero simplemente podéis dar masajes en las zonas siguientes, amasando, frotando, por presión de los dedos y golpes del puño. Voy a enseñaros la base esencial del saber de los masajistas japoneses.

    (Sigue una apasionante demostración sobre los mismos cuerpos de los participantes: hela aquí resumida por los siguientes gráficos.)

 

 

Gráfico  I

 

1.          Descongestiona la vejiga.

2.          Dar masaje sobre este punto, situado en el valle que se encuentra bajo el cerebelo derecho, actúa contra las reglas dolorosas y ayuda a encontrar un sueño apacible en caso de insomnio o de la nerviosidad.

3.          Vuelve el cerebro claro y los hombros ligeros.

4.          Da energía.

5.          Los riñones se vuelven fuertes.

6.          Cura el constipado.

7.          Da energía.

8.          Da fuerza a los ovarios, suaviza y embellece la piel, aumenta la energía sexual.

9.          Baja la tensión nerviosa.

10.       Alivia la vejiga, consolida las carnes, expulsa el exceso de agua en el cuerpo.

 

 

 

Gráfico   II

 

 

1.            Dar masaje (frotando) en la garganta, ayuda a que desaparezcan las tensiones; además los influjos sexuales aumentan y, en las mujeres, los senos se desarrollan.

2.            Reequilibra el intestino delgado.

3.            Reequilibra el intestino grueso.

4.            Reequilibra el sexo y los riñones.

5.            Dar masaje sobre este punto kokoro por presión de la palma de la mano, calma las pasiones del cuerpo y del espíritu.

6.            Dar masaje en el ombligo, refuerza el bazo.

7.            Ayuda a pasar el constipado.

8.            Estimula el sexo y la piel.

9.            Calma el nerviosismo.

10.         Reequilibra la circulación de la sangre.

11.         Refuerza los órganos sexuales femeninos, los intestinos y los riñones.

 


    Para reanimar, como para combatir o actuar en la vida cotidiana, lo más importante es el ki, la actividad, la energía. De esta manera, finalmente el método más alto de combate es el kiai, el kawtz de los maestros Rinzai, los cuales, sin movimiento, sin armas, sin tocar, podían matar con el sonido transportado por su ki. Su ki, energía total, fundida con la del cosmos…

       La tradición cuenta el ejemplo de un maestro que podía matar a un ratón o a una rata simplemente concentrando su mirada sobre ellos. (Risas) ¡Tenia un ki fuerte!