Archive for mayo 16, 2013


Tantra

Según la filosofía del Tantra, el universo entero es una manifestación de pura conciencia.

Al manifestarse el universo, esta conciencia pura parece dividirse en dos polos o aspectos, ninguna puede existir sin la otra. Según el Tantra, el ser humano es un universo en miniatura. Todos lo que se encuentre en el cosmos puede encontrarse dentro de cada individuo y el mismo principio que se aplica al universo se aplica en el caso del individuo.

En los seres humanos, Shakti, el aspecto femenino, se llama Kundalini.

imagesCADTL81S

“La espiritualidad proporciona a la humanidad un poder tremendo y sutil, con el cual ningún otro poder puede ser comparado. Por lo tanto, con la espiritualidad como base, se debe desarrollar una filosofía racionar para enfrentar los problemas físicos, psicológicos y socio-filosóficos del día.” S Perspectiva histórica
La meditación es una práctica espiritual que ha evolucionado a través de millares de años, siendo conocidas sus primeras raíces en la práctica del Tantra, implantado por primera vez en la India hace 7,000 años por Sadashiva, un gran yogui que vivió en y alrededor de los Himalayas.
Incluso en estos tiempos antiguos el Tantra era una ciencia integral de la vida, abarcando muchos aspectos del desarrollo personal y social. La filosofía no fue limitada a una meditación subjetiva, sino que se extendió a los campos de la literatura, el arte, la danza y la medicina; era un enfoque integral de la existencia.
Con el curso de los años, se formaron muchas ramas y subdivisiones del Tantra. Estas formaron disciplinas más especializadas conocidas como los diferentes tipos de Yoga.

Kundalini es una energía psycho-espiritual, la energía de la conciencia, i literalmente significa “ enrollando”, como una serpiente, se refiere al inmenso potencial de energía psíquica contenida dentro de nosotros, más significativamente pueden describirse como un gran depósito de energía creativa, se simboliza como una serpiente enrollada en tres y medio círculos, con su cola en su boca, y moviéndose en espiral alrededor de un eje central (sacro o el hueso sagrado) a la base de la espina dorsal. El poder es enorme, se ha descrito como el fuego líquido y la luz líquida.

El despertar del Kundalini es una transformación multidimensional que se adhiere en el cianotipo de cada individuo para crear conciencia superior, que es innata en cada individuo, cubre en su totalidad los aspectos fisiológico, emocional, mental Y espiritual.

Chakra son centros psíquicos quedan a lo largo del eje de la espina dorsal y son potenciadores de conciencia. No son materialmente reales y no están situados en el cuerpo físico, si no en lo sutil o el cuerpo etérico. Son almacenes energía psíquica y gobiernan todos las condiciones del ser.

Cada uno de los Chakra principales corresponde a uno de los elementos de que el mundo conocido se compone.

*Muladhara–la solidez

*Svadhisthana– la liquidez

*Manipura– gaseoso;

*Anahata—el aire;

*Vishuddha—lo etérico o del espacio,

*sexto Chakras, el Ajna— es el centro de comando.

Según la literatura yoga del kundalini, nuestra experiencia de estos centros es limitada ya que hay nudos que restringen el flujo de energía de éstos a los centros energéticos. Tres nudos son de particular importancia:

*El nudo de Brahma que restringe el centro en la base de la espina dorsal.

*El nudo de Vishnu que restringe el centro del corazón y

*el nudo de Rudra que restringe el centro entre las cejas.

Estos nudos forman un armazón importante en el pensamiento yogico y las fases hacia la iluminación.

Nadis En adición a los siete Chakra del cuerpo sutil, hay una red de cauces sutiles conocido como Nadis. Hay catorce Nadis principales. De éstos, Ida, Pingala y Sushumna son considerados los más importante.

 Pingala es el cauce derecho. Pingala es rojo, masculino, caliente, representa el sol.

Originando en Muladhara, Pingala termina en el orificio nasal derecho.

 Ida es el cauce izquierdo. Ida es blanca, femenina, fría, representa la luna.

Originando en  Muladhara, Ida termina en el orificio nasal izquierdo.

 Sushumna es el cauce central y canal para la energía del kundalini que lo lleva a lo largo de nuestra espina y arriba a la corona de nuestra cabeza.

Muladhara es la sede de los tres Nadis principales y es conocido como Yukta Triveni (Yukta: combinado, tri: tres, el veni: corrientes). El la serpiente descansa bloqueando la entrada a Sushumna, el cauce central con su boca. Sushumna permanece cerrado a su más bajo nivel mientras  Kundalini no despierte. Del Chakras de Muladhara, Ida y Pingala alternan con cada Chakra hasta alcanzar el Chakras Ajna dónde ellos se encuentran nuevamente con Sushumna.

El Kundalini activa el ADN: El ADN contiene información codificada – como si una persona fuese una computadora – el mapa  sobre cómo es su vida. Dentro de él los mecanismos se activan en varias formas – despierta su memoria sobre quienes somos – por qué estámos aquí – y a sensación que que algo grande va a cambiar para su beneficio. El ADN gobierna la creación de todos los aspectos de nuestra vida.

Del cuerpo físico— > Línea genética, nuestros envejecimiento físicos, el metabolismo etc.

Del cuerpo emocional— >Crea y controla nuestro perfil emocional genético, determina si

seremos introvertidos o extrovertido.

Del cuerpo mental—> Controla nuestro perfil mental genético y determina la dirección de

la energía mental lógica, lineal, y el pensamiento racional.

Del alma— > El patrón karmico y nuestro perfil genético del alma. El patrón Karmico se refiere a la pre-condición kármica que hemos traído a esta vida, específicamente, incluye las heridas kármicas, problemas o lecciones que no han sido resueltas o completadas en experiencias vividas en el pasado y se re-manifestaran en esta vida para darnos una oportunidad para resolvérselos.

Es una sensación que no tiene igual. Muchos de los que la experimentaron se han fascinado y aterrorizado al mismo tiempo. La sensación comienza como una súbita oleada de energía que comienza en la base de la columna y se mueve rápidamente hacia arriba, dándole a uno la nítida experiencia de estar enchufado a la pared e iluminado como un árbol de Navidad. La ascensión de la “Energía Kundalini”  es tan antigua como la historia misma. También se la llama “El Fuego Serpentino” mientras se abre camino hacia arriba por el canal espinal (también llamado el sushumna) en una espiral alternada que semeja un par de serpientes enlazadas si se la pudiese ver claramente el tiempo que sea. 

Símbolos inmemoriales de curación dicen más de esta energía que cualquier descripción que yo pueda darles. Vemos el ascenso de la Kundalini representada muy acertadamente en el diseño del Báculo de Hermes, conocido también como el Caduceo. La profesión médica moderna adoptó ese símbolo como su modelo – dos serpientes entrelazadas alrededor de una vara que es levantada en alto para que todos la vean. 

 kundalini

Verás, la cosa es así, cuando el pensamiento pasado ya ha pasado y el pensamiento futuro aún no ha surgido, ¿ no hay un intervalo?
– Sí-, reconoció Apa Pant- pues bien, prolongalo, eso es la meditación
“cuando duermo, duermo, cuando como, como”
” Meditar significa darse cuenta interiormente de la imperturbabilidad de la mente”
hui-Neng

 

En la Literatura Bíblica, vemos referencias al báculo que utilizaba el profeta hebreo Moisés, y el poder sanador que dicen que tenía. Alrededor de la vara estaba envuelta una serpiente y se lo sostenía por encima de las personas. Quienquiera que mirase al báculo con fe podía ser curado de cualquier dolencia. Tiempo después, en los evangelios, Jesús dijo de Sí Mismo: “Como Moisés elevó el báculo en el desierto, así debe ser elevado el Hijo del Hombre…”  Jesús parecía estar haciendo algunas afirmaciones increíbles. Primero, se estaba equiparando a Sí Mismo con el Poder Serpentino de la vara. Por lo que parece, estaba diciendo que el entrelazamiento de esa fuerza vital era, realmente, la esencia misma de quien era Él. Millones de personas, los que están encarnados y los que hicieron su transición, pueden testificar el poder sanador de esa imagen de Jesús en la cruz.     

 Las Reconexiones vienen ahora a decirnos y ofrecernos el punto de vista de que el poder entrelazador de esa Elevación de la Kundalini es, realmente, la esencia misma de quienes somos “todos”.  Es una danza de energía que involucra tanto a los elementos activos como  a los pasivos en el universo físico. A medida que nos equilibramos en nuestro cuerpo físico, toda la esencia de nuestra persona (y de nuestro universo de percepción) comienza a cambiar. De alguna manera logramos “conectarnos” y nada vuelve a ser igual.

 ¿QUÉ HACE QUE LA KUNDALINI SUBA?

 El poder que llega a través de la parte inferior del cuerpo es lo que los sanadores de la energía llaman “La Energía de la Tierra”. Es el yo primitivo, el yo físico, ya que conecta con los elementos:  las mareas, los vientos, los animales, la tierra y los ritmos mismos de la vida en nuestro planeta.

 Bastante literalmente, el cuerpo humano está diseñado para ser un “canal” para esta energía. En cierto sentido, cada uno es un fragmento de la totalidad del Alma Planetaria que intenta alcanzar el cielo. Este proceso de estiramiento, sin embargo, no deja de tener sus peligros o sus miedos. Desde los confines del tiempo, ha habido una cierta sensación de temor y aprensión respecto a nuestras conexiones con lo que hay “allá arriba”. Mientras trabajamos, mientras jugamos, también “nos preguntamos”.  Nos estiramos hacia el cielo, pero a la vez volvemos a encogernos.

 Desde el momento en que el cuerpo comienza a moverse por sí mismo, el sistema neuromuscular comienza a compensarse por este conflicto entre la curiosidad y el miedo. El niño comienza a correr con total confianza y abandono. ¡Intenta alcanzarlo todo y casi enloquece a sus padres! Sin embargo, a veces su estiramiento produce resultados dolorosos en lugar de placenteros. Quizá su mano toca inadvertidamente una llama, o tal vez un giro sin tener cuidado hace que tenga una fea caída que le rompa un brazo o le raspe una pierna. 

 Cuando el niño encuentra dificultad como resultado de su exploración, puede aprender a responder en una cantidad de formas. Ciertamente, puede elegir replegarse y no explorar nunca más. Muchas personas aprendieron a volverse sumamente pasivas debido a algún trauma sufrido en la primera infancia. Por otro lado, la resistencia o la dificultad que encontraron al explorar puede hacer que un niño se vuelva muy “decidido” también. ¡Como una oruga que se abre camino para salir del capullo, muchos niños aprenden a ser tenaces para conseguir lo que quieren y hacer cuanto desean, sin importar las consecuencias! 

 El equilibrio entre la determinación y la vacilación establece el “tono” en la vida de cada persona. Cada uno de nosotros existe como una cristalización de la materia (1) que representa ese tira y afloja entre dos fuerzas opuestas. Algunos de nosotros personificamos el coraje total y casi la bravuconada insensata. Otros representamos la otra punta del espectro, rara vez dejamos nuestra casa por miedo a que algo terrible nos suceda. Sin embargo, la mayoría se halla en algún punto intermedio.

   

ENCONTRANDO LA NEUTRALIDAD

 Cuando un alma  hace su transición en el Universo de Reconexión, el contexto de realidad en el que reside la Unidad, trae consigo todas las lecciones que se aprendieron dentro de su Alma Grupal a través de las edades. A esta altura, exploró cada rincón y hendidura de la creación que quiso, y ahora está dispuesta y lista para salir de la polaridad y regresar al estado de Unidad total.

 Cuando el cuerpo físico y emocional de alguien –durante un tiempo específico de meditación, reposo o acción enfocada repetitiva- repentinamente libera todos sus cuidados y preocupaciones acerca de “las cosas” en su vida que involucran la polarización y el conflicto, ese cuerpo experimenta un considerable cambio de energía. Deja caer todas sus compensaciones y bloqueos de energía y se convierte en el canal para el espíritu que muchos de nosotros siempre quisimos ser. En ese momento, el Alma de la Tierra se fusiona con esa persona y envía un tono hacia arriba desde la base de la espina hacia la coronilla (a la que se denomina “chakra coronario”)

 El tono de este planeta es característico, tal como el tono que envía una computadora moderna puede ser identificado por esas máquinas que están destinadas a recibir sus mensajes y forman una red de comunicación. En el real sentido de la palabra, el Ascenso de la Kundalini es una clase de “tono de apretón de manos” enviado hacia arriba desde un alma que se preparó (quizá durante muchas vidas) para abrirse al conocimiento secreto y experimentar realmente el resto de Todo Lo Que Es.  

 

Cuando este tono pasa por el “chakra coronario” y sale al cosmos, el tono correspondiente lo escucha y le responde. La reciente película “Contacto” muestra maravillosamente cómo funciona todo esto. En esa película, una científica (personificada por Jodie Foster) se pasa la vida buscando escuchar respuestas a mensajes que fueron enviados al espacio exterior desde la Tierra, esperando encontrar evidencia que brinde signos de vida “en algún otro lado”. 

 En realidad “nosotros”, los habitantes de este planeta, somos las mejores señales de la vida en otros lugares. En el verso de apertura del capítulo once del Libro de los Hebreos, en el Nuevo Testamento, el escritor dice que: “La fe es la sustancia de las cosas esperadas, la evidencia de las cosas no vistas.” Si eso es cierto, ¡entonces el hecho mismo de que los científicos y filósofos busquen en el cielo, esperando señales de visitantes de otras dimensiones, es la mejor “evidencia” de que seguramente están ahí!

 En respuesta a la pregunta de si los vemos o hablamos con ellos, o no (me refiero a los visitantes alienígenos), eso no se basa en si están “ahí” o no. Después de todo, en el Multiverso, “todo está ahí”. Las Reconexiones nos dicen que si podemos visualizar o teorizar acerca de algo, entonces eso “tiene que ser” real… en algún lugar. Si no lo fuese, no estaríamos pensando en ello. Este principio es tan cierto para un Padre Dios y una Madre Diosa reales como lo es para Santa Claus, el Conejo de Pascua o para el Diablo.

 Por lo tanto, la Elevación de Kundalini es un signo y una señal para el resto de Todo Lo Que Es de que hemos alcanzado un lugar de “neutralidad” respecto a todas las cosas extrañas y maravillosas que pueden existir y que sí existen. ¡Hemos hecho las paces con la increíble diversidad del Multiverso y estamos listos para “jugar”! A esa altura, la Unidad comienza a descargar grandes cantidades de “programación complementaria” en el disco rígido de nuestro subconsciente. Esto es para prepararnos para el momento en que realmente seamos capaces de “conectarnos” con la Red Interior y explorar todo el Multiverso. 

 

¿Estuvieron experimentando un extraño “murmullo” o “zumbido” en los oídos últimamente? Me dicen que se siente cuando está ocurriendo la descarga. Puede ser algo irritante o que distrae, pero tiene un propósito. ¡Y, cuando el proceso esté completo, todos estaremos muy agradecidos de habernos contactado con la Central de Informaciones para obtener la actualización de nuestros archivos personales! 

 

CRISIS DE CRECIMIENTO ESPIRITUAL

 

Algunos de los que viven en el Planeta Tierra actualmente están experimentando una crisis decrecimiento espiritual. Muchos no son capaces de lograr el estado de neutralidad mencionado arriba. Entran en un Portal de Energía (conocido como Transportal) y comienzan a moverse en una realidad completamente nueva. Sin embargo, en lugar de dejar ir, y pasar rápidamente a la transformación – retienen una parte de sí mismos. Esto produce toda una hueste de enfermedades que actualmente están siendo clasificadas y encaradas por la profesión médica.

 Una vez escuché a un canal dotado decir: “Si no pueden aprender a seguir a su espíritu sin vacilar, entonces eventualmente terminarán siguiendo a su vacilación sin espíritu.”

 

kundalini (2)

 

DEPRESIÓN Y FATIGA

 

Iluminar las sombras de nuestro corazón. es posible que se revelen los motivos ocultos. Eso no es sólo un proceso mental. Es uno bioenergético que tiene que ver con todos los aspectos de la personalidad humana al mismo tiempo. Por eso el movimiento puede ser tan veloz.

 

Si la Elevación de la Kundalini trae gran percepción y abre un deseo nuevo, puede haber un cambio repentino e inesperado en la conducta y/o estilo de vida de la persona. Si, en lugar de eso, ordena algún cambio en la vida que sea totalmente inaceptable para el yo primordial de la persona, la violenta reacción adversa puede volar los circuitos de su sistema nervioso. 

 

Las Reconexiones nos dicen que un gran porcentaje de los casos de depresión y fatiga que hay en el mundo en la actualidad son el resultado de las Activaciones de la Kundalini que abortan repentinamente debido a la incompatibilidad del sistema y la sobrecarga de energía.

 

Cada vez que llega “El Inquisidor”, hay una nueva confrontación de opuestos. Lo que fue una vez es desafiado continuamente por lo que ahora quiere ser. Los Guías hablaron recientemente con una mujer acerca de sus experiencias de enfermedad extrema y sentimientos de abatimiento. Le dijeron:

 

 

No debes separarte a ti mismo

 

Tú eres TODO UNO en este proceso –ni la víctima, ni el perpetrador. Eres todo ello. En lo más profundo, tienes el deseo de CONOCER (gnosis) respecto a todo lo demás. Sin embargo, los esfuerzos y dolores, sin importar cuán dominantes parezcan ser, los considera de poca consecuencia el profundo deseo interior que tienes de SABER y COMPRENDER lo que está enfrentando la humanidad ahora. Tú deseas que este conocimiento sea personal, intenso, gráfico y muy real.”

 

SENTIMIENTO CONTRA INTELECTO

 

Gran parte de las Activaciones de la Kundalini que ocurren en el planeta en este momento involucran alejar a la persona de una orientación hipermasculina de la vida (demasiado racional), y volver a instalar el respeto por la emoción, la intuición y la propia nutrición.

 

 

El despertar de ese elemento determinado conocido como “Kundalini”… es, en esencia, el despertar dela parte del cerebro y del sistema nervioso que más se niega en la vida de ese humano tridimensional en particular. Es ese elemento que el cuerpo interpreta como “enfermedad.”Es una decisión que se tomó, un portal en el que entró, el cual produce ciertos efectos. Si la persona se mueve con facilidad a través del portal, los efectos del mal-estar son mínimos. Sin embargo, si el alma se demora… vacila… los efectos pueden ser insoportables.

 

No negamos nuestra inteligencia innata, sino que la dejamos aparte por un momento

 

se conecta directamente con el cerebro global, y por lo tanto, con el Inconsciente Colectivo.

 

Esas personas no le tienen miedo al sentimiento profundo. Para ellos, las emociones intensas son un refugio que las distrae de lo que yace enterrado en lo más profundo. 

 

Muchas líneas familiares se han dado cuenta de este don (el pensamiento trascendente, enfocado) durante varias generaciones… pero le bloquearon el acceso debido a un miedo innato a la locura. La locura de la que hablamos no es la locura histérica, sino la conciencia fría, calculadora y desapegada…

 

Marianne Williamson dijo: “Nuestro miedo más profundo no es que seamos inadecuados. Nuestro miedo más profundo es que seamos poderosos más allá de toda medida. Es nuestra luz, no nuestra oscuridad, la que nos atemoriza.” 

 

La actual colección de emociones ruidosas, síntomas físicos y sentimientos de escape de la Humanidad son una distracción para alejarnos de lo que muchos de nosotros somos realmente.

 

DEL CREER AL CONOCIMIENTO PERFECTO

 

Traemos a su consideración un poema, escrito por un canal físico, que ejemplifica a la perfección el proceso en que están. Se llama PASIÓN y cabalga las olas de la Excitación de la Kundalini hasta llegar a la orilla. Disfrútenlo. Y luego, después de haber integrado este material, los alentamos a que respondan, con cualquier pregunta adicional o con las percepciones que puedan tener.”

 

El ascenso de la Kundalini está conectado con una tibia energía líquidamente magnética cuando sube por la columna. Los síntomas físicos conectados a la apertura de la Kundalini pueden incluir crujidos en la base del cuello y dolores de cabeza inexplicables – pero tengan cuidado al atribuir estos símbolos al ascenso de las energías Kundalini. Muchas veces tienen una causa médica que necesita ser atendida por un facultativo.

 

 

las emociones de la dualidad.

En la literatura clásica del Hatha Yoga, a Kundalini se la describe como una serpiente enroscada en la base de la columna.

La energía “femenina” enroscada y latente, está referida al vasto potencial de energía psíquica contenida en todos nosotros. Comúnmente se la simboliza como una serpiente enroscada en tres círculos y medio, con la cola en la boca, y girando en espiral alrededor del eje central  (el sacro o hueso sagrado) en la base de la columna. El despertar de esta serpiente y la manifestación de sus poderes es la meta básica de la práctica del Kundalini Yoga. La imagen de enroscarse como un resorte conlleva la sensación de la energía potencial sin evocar que saltará pronto a la acción.

 

La Kundalini puede ser descrita como un gran reservorio de energía creativa en la base de la columna vertebral. No es una fuerza ajena que sube y baja por nuestra columna.

 

El concepto de Kundalini también se puede examinar desde una perspectiva estrictamente psicológica. Desde esa perspectiva, se puede pensar en la Kundalini como en una rica fuente de energía psíquica o libido en nuestro inconsciente.

 

En la literatura clásica de Kashmir Shaivism, se describe a Kundalini en tres manifestaciones distintas.

 

La primera de ellas es como la energía universal o para-kundalini.

La segunda de ellas es como la función energizante del complejo cuerpo-mente o prana-kundalini.

La tercera de ellas es como la conciencia o shakti-kundalini, la que simultáneamente subsume y hace de intermediaria entre estas dos.

 

En última instancia, estas tres formas son la misma, pero comprender estas tres formas diferentes ayudará a comprender las distintas manifestaciones de Kundalini.

 

 

Esta energía también está relacionada con el propio almacén personal de energía sexual. Kundalini toma la energía sexual en su forma sin refinar y la convierte en energía espiritual refinada de una frecuencia extremadamente elevada, la que entonces permite el cumplimiento y activación de las actividades paranormales tales como una experiencia fuera del cuerpo de buena calidad, la telepatía, la conversión materia-energía y la comunicación con entidades que habitan las vastas áreas de nuestro universo multi-dimensional.


 

RESULTADOS DE ABRIR LA KUNDALINI

 

– Abrir sus capacidades de Clarividencia y Clariaudiencia

– Sentirse conectados con la unidad del universo

– Su mente se siente expandida en su búsqueda por una conciencia y conocimiento más elevados

– Permite que su ego de un paso al costado y los conecta con una frecuencia de pensamiento y conciencia más elevada.

– Sentimiento de amor incondicional, amor y conexión con el espíritu


 

ABRIENDO LA KUNDALINI CON LA MEDITACIÓN

 

 

 

La Kundalini es despertada más a menudo mediante la meditación Yoga – que incluye el Mantra Yoga, el Hatha Yoga, el Laya Yoga o el Kriya Yoga. He preparado una meditación para ayudarlos en su camino en caso de que el Yoga no esté a su alcance.

 

Dense muchísimo tiempo para la meditación, ya que necesitarán descansar cuando termine.

 

Encuentra un lugar tranquilo libre de distracciones. Ajusta la luz y la temperatura de la habitación.

Acomoda la ropa… el calzado… los anteojos. Siéntate o acuéstate. Encuentra una posición que te resulte cómoda.

Aquieta tu mente… Acalla tus pensamientos. Relaja tu cuerpo. Tu rostro… tu mandíbula… se relajan tus hombros… tu cuello… están relajados. Tus brazos… tus manos… siéntete en paz.

Tu torso… tus caderas… se aflojan. Tus piernas… tus pies… totalmente relajados

Concéntrate en tu respiración. Inhala lenta y profundamente a través de la nariz.

Retén el aliento tanto como te resulte cómodo. Exhala a través de la boca lenta y completamente.

Repítelo dos veces más… o mientras te resulte cómodo.

Ahora enfoca tu atención en tus chakras. Comienza desde la cima de tu cabeza visualizando la apertura de tu chakra coronario. Observa como entra la luz blanca pura en tu chakra coronario

Y lentamente desciende en espiral a través de tu columna vertebral.

La luz blanca abre tu chakra del tercer ojo. Es posible que veas colores vibrantes, especialmente azul y violeta.

La luz blanca desciende hasta tu chakra laríngeo liberando tus bloqueos. Sientes que quisieras tararear o cantar. Deja que los tonos resuenen desde tu garganta. Hazlo mientras te resulte cómodo.

La luz blanca entra ahora en tu chakra cardíaco. Experimentas un sentimiento de amor incondicional y compasión.

La luz blanca entra en tu plexo solar. Suavemente tus temores, cólera, tensiones, son liberados.

Mira cómo entra la luz blanca en tu chakra del bazo liberando el dolor y la culpa asociados con ese chakra.

Ahora la luz blanca entra en tu Chakra Raíz, el asiento de tu energía kundalini. Mientras lo haces, comienzas a activar la energía del chakra de la base (raíz). Siente que la energía emerge súbitamente de tu Chakra Raíz y sube en espiral a través de la base de tu columna vertebral como si fuese una serpiente enroscada. La serpiente enroscada representa el ADN en espiral que se abre, activa, te trae los niveles más elevados de conciencia.

Deja que la energía fluya a través de tus chakras. Mira rotar las ruedas de la energía.

Cuando estés list@… regresa al cuerpo físico…

Descansa y equilibra tus energías.

Tal vez quieras beber un poco de agua.

 

SIGNOS Y SÍNTOMAS DE LA KUNDALINI

 

Por El Collie

 

Muchas personas cuya Kundalini se activó inesperadamente, NO SABEN LO QUE ESTÁ SUCEDIENDO, y la ignorancia social prevaleciente respecto a este proceso transformador multidimensional hace que sea difícil encontrar alguien que practique la medicina convencional o las medicinas alternativas o consejeros espirituales que reconozcan los síntomas, especialmente cuando son fuertemente físicos. Muchos saben que la Kundalini ascendente abre de golpe portales de toda suerte de paisajes místicos, paranormales y mágicos, pero pocos se dan cuenta de que puede impactar dramáticamente al cuerpo. Un gran número de nuestros suscriptores a los viejos boletines de Transformación Compartida reportaban largos períodos de enfermedades extrañas, así como radicales cambios mentales, emocionales, interpersonales, psíquicos, espirituales y de su modo de vida. Una y otra vez oímos relatos de visitas frustrantes, a veces desesperadas, a doctores, sanadores, consejeros, etc., que no comprendían ni eran capaces de ayudar con la miríada de dolores y problemas catalizados por una Kundalini enfurecida.

 

Las siguientes son manifestaciones comunes de la Kundalini elevada:

 

-Torceduras musculares, calambres o espasmos.
– Erupciones de energía o de inmensa electricidad que circulan por el cuerpo.
– Comezón, vibración, pinchazos, estremecimientos, aguijoneo o sensaciones de arrastrarse.

– Intenso calor o frío
–  Movimientos corporales involuntarios (ocurren más seguido durante la meditación, el descanso o el sueño): espasmos, temblores, sacudimientos, sentir que una fuerza interna nos empuja haciéndonos adoptar posturas o mover nuestro cuerpo de formas inusuales. Puede ser diagnosticado como epilepsia, síndrome de piernas inquietas o trastorno periódico del movimiento de los miembros.
– Alteración en los patrones de ingesta y sueño
– Episodios de hiperactividad extrema o, por el contrario, fatiga abrumadora (algunas víctimas del síndrome de fatiga crónica están experimentando el despertar de la Kundalini)
– Deseos sexuales intensificados o disminuidos.
– Dolores de cabeza, presiones dentro del cráneo.
– Palpitaciones, Dolores en el pecho.
– Problemas del sistema digestivo.
– Adormecimiento o dolor en los miembros (especialmente el pie y pierna izquierdos).
– Dolores y bloqueos en cualquier parte, muchas veces en la espalda y cuello (muchos casos de síndrome de Marinesco Sjogren, un trastorno genético muy raro caracterizado por ataxia (problemas de equilibrio y coordinación)
, están relacionados con la Kundalini.
– Estallidos emocionales; rápidos cambios de humor; episodios aparentemente no provocados o excesivos de pena, miedo, cólera, depresión.
– Vocalizaciones espontáneas (incluyendo la risa y el llanto) son tan inintencionales e incontrolables como el hipo.
– Oír un sonido o sonidos internos, clásicamente descritos como de flauta, tambor, cascada, canto de pájaros, zumbido de abejas, que también pueden sonar como rugidos, silbidos o ruidos atronadores o como zumbido en los oídos.
– Confusión mental, dificultad para concentrarse
– Estados alterados de conciencia: conciencia más clara; estados espontáneos de trance; experiencias místicas (si el sistema de creencias anterior de la persona es amenazado en demasía por ellas, pueden conducir a rachas de psicosis o fatuidad.)
–  Calor, actividad extraña y/o sensaciones de deleite en la cabeza, especialmente en la zona de la coronilla.
– Extasis, bienaventuranza e intervalos de tremenda dicha, amor, paz y compasión.
– Experiencias psíquicas; percepción extrasensorial; experiencias fuera del cuerpo recuerdos de vidas pasadas; viaje astral; conciencia directa de auras y chakrasl contacto con guías espirituales mediante voces interiores, sueños o visiones; poderes de curación.
– Aumento de la creatividad: nuevos intereses en la auto-expresión y la comunicación espiritual mediante la música, el arte, la poesía, etc.
– Comprensión y sensibilidad intensificadas: comprensión de la propia esencia; mayor comprensión de las verdades espirituales; conciencia exquisita del propio entorno (incluyendo las “vibraciones” de los demás.)

– Experiencias de iluminación: conocimiento directo de una realidad más expansiva; conciencia trascendente.


Tantra-11

Ética del YogaManteniendo un Equilibrio Dinámico

 

 

La ética del Yoga, ayuda a superar esos dilemas y provee una estructura viable para la armonía mental y la expansión de la conciencia.

 

Para tomar cualquier decisión sobre lo correcto y lo errado se requiere de la aplicación de ciertos valores u objetivos.

Los valores que aplicamos pueden ser egocéntricos o altruistas; pueden ser nuestros o adoptados, pero a pesar de su fuente o de su naturaleza aparente, no podemos evitar su efecto consciente o inconsciente sobre la manera en que conducimos nuestras vidas.

 

Si analizamos realmente nuestras acciones podemos comprender hasta qué punto los valores personales y sociales la influencian constantemente. Con frecuencia ignoramos el papel que juegan nuestros valores porque son dados por hecho en nuestro estilo de vida cotidiana y cultural.

 

Los valores afectan la manera en que nos relacionamos con parientes, amigos y vecinos; determinan la manera en que nos relacionamos con el ambiente físico, e incluso influyen sobre lo que comemos y bebemos.

 

Tan omnipresentes son los valores, que aquellos quienes tratan de abandonarlos se encuentran adoptando nuevos valores para poder rechazar sus valores anteriores. La persona que intenta escapar al dilema de lo correcto y lo incorrecto negando completamente la actuación, no encuentra consuelo, porque el no actuar es también una suerte de acción y consecuentemente, entra en el campo de la moralidad. Así mismo, aquellos que parecieran carecer completamente de principios al colocar sus propios placeres e intereses al pináculo de lo que es correcto y bueno, están también operando dentro de un sistema de valores, aunque perverso.

Sin embargo, sabemos que todos estos diversos, y con frecuencia diametralmente opuestos sistemas de valores, no pueden ser válidos, aún sobre una evaluación superficial de relaciones sociales, pues vemos que hay hechos correctos e incorrectos que por naturaleza son aplicados a todas las personas.

 

Interacción

Como comunidad que somos sabemos que lo que afecta a una persona, afecta a la otra, y que las personas no pueden vivir aisladas, es decir, por sí mismas. Durante las últimas décadas en occidente ha surgido una conciencia general sobre la naturaleza integral de la vida y del universo. Todas las cosas, hasta la más pequeña partícula atómica, actúan unas con otras de manera asombrosamente compleja. Los físicos nos dicen que si una partícula cambia su curso, la reacción en cadena que se crea cambia las posibilidades de todas las demás cosas. En una escala mayor y más significativa, por lo menos para nosotros como seres sociales, cada ser humano cambia el destino potencial de los demás seres humanos, y somos responsables unos con otros por nuestras acciones.

En un nivel personal y menos aparente, la manera automática en que conducimos nuestras vidas afecta nuestro propio crecimiento. En cada uno de nosotros existen aspectos positivos y negativos, y lo que hacemos determina cuál de estos aspectos predominará y cómo evolucionaremos. Para el aspirante espiritual, la dirección que toma él o ella es de algún modo más crucial, puesto que la práctica espiritual se basa en la armonía mental. La meditación, que es la clave de la práctica espiritual, requiere de una base fuerte para ser efectiva. El equilibrio mental es una pre condición a la meditación, porque sin este balance, la mente se verá desesperadamente desorganizada, y la concentración y la meditación serán una imposibilidad.

Por un deber hacia sí mismos y hacia los demás, los seres humanos se encuentran colocados en la difícil posición de tener que utilizar el cerebro con el cual nacieron, y discriminar verdaderamente entre lo correcto y lo incorrecto. La ineludibilidad de juicio moral hace de un sistema de valores viable y benevolente, una necesidad. Pero, a pesar de su carácter ineludible, la moralidad es cada vez más un concepto impopular. Aunque sabemos que la manera en que conducimos nuestras afecta nuestro bienestar y el de los demás, nos hemos preocupado únicamente por la validez de nuestro juicio.

La naturaleza subjetiva de la moralidad nos hace pensar si nuestros principios se encuentran bien formados y son justos. Lo correcto y lo incorrecto muchas veces parece arbitrario y relativo a aquellos quienes hacen los juicios, lo que es comida para uno es veneno para otro.

La manera en que los complejos psíquicos personales influencian nuestros juicios y valores es también de tener en consideración. Los juicios acerca de nosotros mismos y de los demás pueden resultar deformados por la personalidad.

Lo que complica los peligros de una subjetividad defectuosa es la pseudo–moralidad que se encuentra en la mayoría de las culturas y grupos sociales. La pseudo–moralidad viene dada en forma de mandatos autoritarios del bien y del mal; son discriminadamente rígidos y tienden a reflejar los sentimientos explotadores de una determinada clase dominante de personas.

Al reconocer la decisión moral como un imperativo de la vida humana, el Yoga trata de superar estos obstáculos a través de un enfoque ético que reúne principios universales y relativos.

 

Mantener un equilibrio

Según el Tantra, el significado de la moralidad se halla en la necesidad de mantener un equilibrio entre las características inherentemente contradictorias y opuestas de la mente humana. El Tantra indica dos aspectos fundamentales de la mente del ser humano. Por una parte existe un egocentrismo profundamente arraigado; nuestra identificación con nuestro ser físico y mental, incluyendo los aspectos primitivos e instintivos de la mente. Por la otra, existe un reflejo poderoso de Conciencia en el aspecto sutil y más evolucionado de la mente, que se manifiesta con una sed por el conocimiento espiritual; una sed que no puede ser satisfecha por las esferas físicas y mentales del placer.

El enfrentamiento de estas dos características hacen de la moralidad un imperativo; primero, porque los seres humanos tratan erróneamente de satisfacer sus anhelos espirituales ilimitados con medios físicos y mentales limitados; y segundo, porque nos sentimos fuera de armonía con nuestra propia naturaleza cuando hacemos cosas que se oponen al flujo natural o evolutivo de la Conciencia.

La moralidad media entre nuestra potencialmente contradictorias tendencias mentales, no ignorando un aspecto por el otro, sino regulando la conducta a fin de garantizar una armonía mental y social, y a su vez, proporcionando un ambiente conducente a la evolución personal y social.

En otras palabras, la moralidad trata de prevenir que los aspectos egocéntricos y más burdos dominen los aspectos sutiles y magnánimos. Utilizada apropiadamente, la mente instintiva apoya la existencia y la evolución de la conciencia. Por ejemplo, el cuerpo físico requiere de instintos tales como el hambre y el sueño para satisfacerse pero si se convierte en un punto focal la actividad de saciar los instintos, se obtiene por resultado la degeneración de la mente. La constante asociación de la mente con los instintos obstaculiza el desarrollo de las regiones más sutiles de aquella.

 yantra-tantra-mantra-bigger-CROP

Similarmente el ego, desde las etapas primordiales de desarrollo hasta el punto de atracción espiritual, apoya la evolución humana. El ego controlado adecuadamente motiva hacia aspiraciones mayores, pero si se le permite descontrolarse, por ejemplo, en la búsqueda de poder sobre los demás, el ego acentúa los sentimientos de separación que dificultan el crecimiento espiritual.

 

En una forma positiva, la moralidad trata de proporcionar un ambiente personal y social facilitando el máximo crecimiento de cada individuo.

Así, las acciones morales son aquellas que mantienen una expansión y armonía mentales, mientras que las acciones inmorales son aquellas que producen tensión, estrechez mental y contracción. En el campo social, la moralidad incluye aquellas acciones que promueven armonía social y cooperación, mientras que la inmoralidad precipita la explotación y la desconfianza que destruyen la trama social e impiden el progreso humano.

                              

Equilibrio mental

A diferencia de los conceptos de relatividad ética, que sostienen que los valores morales son algo puramente arbitrario y culturalmente limitados, según el Tantra, la moralidad, en su sentido verdadero, se basa en la capacidad parta mantener un equilibrio mental y para expandir la conciencia. Estos conceptos tienen aplicabilidad universal, pero al mismo tiempo son de aplicación relativa.

La aplicación relativa se torna aparente cuando consideramos que cada persona está en una etapa diferente de desarrollo. Lo que puede ser inspirador para una persona puede no resultarlo para otra; lo que puede ser armonioso para una persona, puede ser degradante para otra. Similarmente, una acción puede ser aceptable en una época de la historia, y en otra, no serlo.

La aplicación relativa evita el absolutismo ético que utiliza una serie completa de principios y circunstancias sin excepción. Tales reglas absolutas precipitan la hipocresía, el fanatismo y la deshumanización.

Para aplicar los valores éticos es necesario recordar a cada persona que él o ella está utilizando un mecanismo limitado de análisis intelectual al hacerlo. El proceso intelectual está restringido, primeramente, por la información que se tiene disponible –nadie tiene conocimiento perfecto de los hechos–, y segundo, el ego se encuentra inexplicablemente ligado al intelecto, siempre relaciona las cosas con su propia experiencia y según ésta colorea los juicios que hacemos.

Pero a pesar de las limitaciones del intelecto, los seres humanos deben utilizarlo. Abandonarlo conduce a un mayor desastre que las decisiones erradas que ocasionalmente tomamos.

Para tomar una decisión totalmente imparcial y consciente, una persona debe esperar hasta lograr lo que en Yoga se llama “Viveka” o discriminación perfecta. Viveka es el atributo de un estado de la mente más elevado al que estamos acostumbrados. Una persona que logra este Viveka está por encima de la intelectualidad con respecto a lo que es moral o inmoral. Tal persona sabe intuitivamente el curso más pertinente y benevolente para la acción que debe tomarse.

Hasta ahora hemos considerado la moralidad de una manera muy abstracta. a fin de proveer una guía práctica a la conducta humana, el Yoga define diez principios denominados Yama y Niyama. Se describen de tal manera que pueden aplicarse en situaciones cotidianas y ajustarse a todas las relatividades de tiempo, espacio y persona. No son principios absolutos, pero ofrecen un patrón con el que pueden guiarse las acciones y los pensamientos.

Yama, que literalmente significa “control”, consta de cinco partes relacionadas con la sociedad y el mundo objetivo. Yama acentúa las obligaciones para con los demás, y expresa la idea de que cada ser viviente es parte de la misma Conciencia infinita, que todas las entidades son parte de la misma familia. Dañar a alguien es esencialmente dañarse uno mismo.

Niyama, que significa auto–regulación, también tiene cinco partes y se refiere al mantenimiento del equilibrio mental y la armonía personal. Para el aspirante espiritual, Yama y Niyama son los fundamentos de la meditación.

 

Yama

1.        Ahim’sa

Significa guiar cuidadosamente la conducta y los pensamientos hacia la ausencia de intención de causar daño a otros.

Mientras Ahim’sa es el esfuerzo por evitar conscientemente el daño a cualquier forma de vida, es imposible vivir sin causar daño alguno. Simplemente para sobrevivir debemos comer y para comer tenemos que matar organismos. Ahim’sa reconoce la necesidad de conservar la vida y define el deber como esfuerzo por hacer la menor cantidad de daño posible. Por ejemplo, una persona que comprende que los animales tienen una forma de vida más evolucionada que los vegetales, razón por la cual tienen mayores percepciones de dolor y sufrimiento, prefiere consumir vegetales, frutas y cereales en lugar de carne. De modo similar se inclinará a no vestir con ropas hechas de pieles y cueros de animales. Sin embargo, al decir esto, debemos reconocer que la dieta vegetariana y el evitar el consumo de productos animales no es completamente posible en todas las circunstancias. Ahim’sa representa un ideal cuya aplicación estará sujeta a las diferentes situaciones. Un esquimal, cuya única fuente de comida y ropa es el animal, no está violando el principio de Ahim’sa al proporcionarse los efectos esenciales de la vida.

El Tantra Yoga percibe toda vida en términos de su posición evolutiva. Cuanto más evolucionada sea una especie, mayor es su desarrollo mental y por consiguiente mayor es su capacidad para evolucionar aún más. Según el Tantra, la evolución de la mente y la correspondiente expansión de la conciencia, son el objetivo principal de la existencia.

Así, Ahim’sa se opone a la disminución o terminación de la expresión vital de cualquier organismo. Dondequiera que sea posible, se debe evitar terminar con la vida de cualquier forma animal o vegetal. Sin embargo, si hay que terminar con una forma para alimentar- se, por ejemplo, debe seleccionarse la forma de vida menos evolucionada.

El mismo argumento evolutivo corresponde a la pregunta de los racionalistas que quieren saber por qué debe conservarse la vida humana sacrificando la vida animal, o, en este caso, la vida vegetal.

La violación de Ahim’sa puede ser tanto pasiva como activa. Contravenir Ahim’sa de manera activa es dañar sin justificación otro organismo; violar pasivamente Ahim’sa es no evitar el daño donde es posible hacerlo. Si una persona tiene la capacidad de defender a una víctima inocente de un asaltante violento, pero desiste de hacerlo por miedo, apatía o erradas convicciones de pacifismo, está violando el principio de Ahim’sa. Al no actuar para prevenir el daño, uno es moralmente responsable por ese daño, pues cada individuo tiene la responsabilidad por el bienestar de los demás. Este deber se extiende a todos los seres humanos y a toda forma de vida.

No se debe confundir Ahim’sa con los conceptos limitados e irracionales de no-violencia absoluta. Los conceptos irracionales solamente desacreditan la idea entera de moralidad y sugieren que la conducta moral se aplique menos en unos casos que en otros. En realidad Ahim’sa, como principio dinámico, se adapta igualmente en todas las circunstancias, pero requiere de aplicaciones distintas. El principio no se compromete a la circunstancia sino que exige una expresión diferente de acuerdo a la misma.

Los simples dogmas respecto del uso de la fuerza sirven únicamente para destruir el sentido de discriminación de la gente que en realidad es una necesidad vital para la aplicación de la conducta moral y de Ahim’sa.

La historia de la humanidad muestra que los individuos y comunidades que han aceptado la agresión y dominación opresiva, son humillados, degradados, brutalizados, atormentados y despojados.

También la experiencia demuestra que los opresores no abandonan su dominación fácilmente o como resultado de un debate racional. Para superar la agresión y explotación, ya sea económica, política, militar o criminal, la gente ha tenido que recurrir a la fuerza en nombre de su propia supervivencia humana. Tal lucha no puede ser condenada en el nombre de Ahim’sa o cualquier otro principio moral práctico.

Sin embargo, cualquiera que sea la forma de lucha personal o colectiva contra la agresión o explotación, los medios empleados deben ser aquellos que causen el mínimo daño a todos los involucrados, incluso a los agresores. Esto es Ahim’sa.

En cualquier situación de no violencia, existe cierta tendencia a soslayar dos áreas principales; es decir, la violencia institucional y la violencia mental. La primera es la ejercida por las instituciones sociales, como puede ser la de los guardias de una prisión contra los prisioneros o la de la policía contra los grupos minoritarios. Esto también se aplica a las instituciones de investigación científica donde la violencia es innecesariamente inflingida sobre los animales. Muchas personas “amantes de la paz” ignoran estas situaciones o tratan de racionalizar su existencia. Pero para los seguidores de Ahim’sa es importante ser conscientes de esta violencia disfrazada.

Evitando una interpretación limitada de “violencia” y daño, Ahim’sa extiende sus valores para incluir la violencia mental. Gran parte de la violencia que se lleva a cabo en la sociedad industrial moderna es de este tipo. Aquí también el objetivo debe ser prevenir la aplicación de cualquier fuerza dañina o minimizarla al máximo.

El principio de Ahim’sa requiere de un sentido de discriminación humana por cuanto se debe determinar la acción que involucrará el mínimo daño o uso de fuerza posible. En esta discriminación yace la responsabilidad de la conducta moral, que no puede delegarse ni evitarse.

 

2.        Satya

Significa el uso benevolente de las palabras y de la acción de la mente.

Traducciones erróneas de este término, tales como “hablar la verdad absoluta” ó “declarar los hechos” son incorrectas, y no logran captar su espíritu verdadero. Satya nos dirige a pensar y hablar honesta y sinceramente pero en forma moderada; considerando el bienestar de los demás.

Surgen situaciones en las cuales es preferible decir una “mentira blanca” porque la información real puede causar daño. Por ejemplo, una mujer busca refugio en tu casa reclamando que está escapando de un asesino. Algunos minutos más tarde aparece un hombre en estado frenético con un cuchillo en la mano y te pregunta si has visto a esa mujer. En estas circunstancias el declarar los hechos sin pensar, puede resultar en un asesinato. Aparte de cualquier otra acción que se pueda tomar, la mejor decisión es engañar al hombre.

O suponiendo que tu madre está parada encima de una silla limpiando las ventanas, cuando llega un telegrama avisándole de la muerte de su padre. Si ella te pregunta qué dice el telegrama ¿qué respuesta le darías? En su posición y mientras está haciendo un esfuerzo físico, decirle el hecho puede resultar en un daño debido al choque emocional. Es mejor evitar el asunto o inventar otra historia para darle la noticia en forma gradual cuando se encuentre más relajada.

Sin embargo, distorsionar deliberadamente la verdad por razones egoístas es contrario al principio de Satya. Donde no hay conflicto entre Ahim’sa y decir la verdad; o sea, si decir el hecho no resulta en una violación de Ahim’sa, se deberá practicar la honestidad estricta.

 

3.        Asteya

Significa no tomar en propiedad aquello que pertenece a los demás.

Este principio de no robar incluye acciones que privan a los demás de lo que les corresponde. El no pagar el pasaje en el bus o el no pagar un sueldo suficiente a un empleado, representan actos de robo. El principio llega hasta el proyectar mentalmente un robo, aún si éste no se realiza. Cuando el miedo a ser descubierto o castigado previene a una persona de robar, la mente es afectada tal como si el robo hubiera sido ejecutado en realidad.

Asteya se basa en el respeto por los iguales derechos de los demás. La avaricia es la principal motivación de la mayoría de los robos. Ella niega este respeto y desarrolla egoísmo, que es un obstáculo al progreso espiritual.

 

4.        Brahmacarya

 Brahmacarya consiste en permanecer unido a Brahma, la Conciencia Cósmica.

 

    <<El significado de la práctica de Brahmacarya Sa’dhana’ consiste en tratar a los objetos con los que uno entra en contacto, como diferentes expresiones de Brahma y no como simples formas burdas. Mediante este concepto, aún cuando la mente vague de un objeto a otro, no se desprende de Brahma, debido al sentimiento cósmico que tiene por cada uno de los objetos.>>

                                                                                     Shrii Shrii A’nandamu’rti

 

El grado con el cual las personas aprecian la vida depende de su nivel de conciencia. Generalmente, mientras menos conscientes son, más limitadas son sus perspectivas de la vi-da y su comprensión de las cosas que le rodean. La estrechez mental consiste en una intolerancia hacia nuevas ideas, la incapacidad de comunicarse libremente con los demás y el egocentrismo. Hechos que en formas avanzadas, se traducen en comportamientos antisociales.

          <<Cada vez que consideres hacer malas obras o acciones, detente y demórate, para que el pensamiento de realizarlas se marchite en la mente.>>      Shrii Shrii A’nandamu’rti

 

A medida que se incrementa la apreciación cualitativa de la vida se expande nuestra conciencia. Cultivar las bellas artes o investigar varias ciencias puede agregar nuevas dimensiones a la vida, abriendo nuevos horizontes que antes no sabíamos que existían. Al expandir la conciencia se aumenta la apreciación de las cosas en todos sus niveles. Finalmente se logra la conciencia espiritual cuando se comprende que cada forma viviente, e incluso las formas inanimadas, se componen de una única energía causal, y se encuentran penetradas por una misma Conciencia Cósmica. la esencia de Brahmacarya consiste en mantener este sentimiento profundo de conciencia espiritual, aún cuando se esté empeñado activamente en acciones externas.  

La conciencia espiritual afecta en su totalidad las actitudes y motivaciones de una persona a través de la formación de una relación cósmica entre el individuo y el universo. Cuando una persona se adhiere a Brahmacarya, los otros aspectos de Yama Sa’dhana’ se tornan patrones naturales y espontáneos de comportamiento; pero hasta entonces, ayudan a establecerlo.

Algunas veces Brahmacarya a sido mal interpretado como la práctica de celibato, o incluso, la preservación del semen. Tales interpretaciones han sido creadas normalmente por una élite religiosa que busca su superioridad, colocando la realización espiritual fuera del alcance de las personas de familia. Si bien es cierto que debe practicarse un control equilibrado en todos los campos de la vida, incluyendo las relaciones conyugales, también lo es que tanto las personas casadas como las célibes pueden igualmente lograr la conciencia espiritual.

 

5.        Aparigrapha

Aparigraha es un principio tanto ecológico como psicológico. Significa no entregarse a comodidades y amenidades que son superfluas para la manutención de un nivel razonable  de vida.tantra1

Según sea la riqueza, recurso y tendencias progresivas de una sociedad, aquello que se considera como el nivel mínimo de vida, varía. Hace cincuenta años una bicicleta pudo haber sido una necesidad en Australia, pero hoy día se acepta un automóvil como lo mínimo. En India, no obstante, donde hay escasez de las necesidades mínimas, tales como alimento y vivienda, es hasta ahora que la bicicleta se está convirtiendo en algo de uso común. Las variaciones en las necesidades de los individuos también deben ser consideradas. Por ejemplo, donde es razonable una bicicleta para una proporción mayor de personas, para un médico, un automóvil puede ser una necesidad.

La responsabilidad colectiva de la sociedad consiste en garantizar: primero, que cada individuo tenga cubiertas las necesidades básicas de la vida, tales como alimento, ropa, vivienda, atención médica y educación; y segundo, que todos tengan acceso a facilidades tales como deportes, cultura, recreación, transporte y comunicaciones. En la realización de este segundo compromiso, la sociedad debe preocuparse por las generaciones del futuro, especialmente en áreas como son la energía y la conservación de los recursos naturales y minerales; tierra, bosques, aire y agua.

La aplicación exitosa de Aparigraha depende tanto de la acción colectiva como de la de los individuos de esa sociedad. Aquí, el carácter de posesividad cósmica, que es la base de Aparigraha, es el mejor punto de referencia. La tierra es nuestro hogar común, nadie la posee, pero todos tienen derecho a compartir la utilización de su riqueza.

Desde el punto de vista del equilibrio mental y del progreso espiritual, Aparigraha es una necesidad básica. Si nos apegamos a objetos que realmente no necesitamos desarrollamos valores materialistas y determinamos consecuentemente nuestras prioridades. Se torna cada vez más difícil liberar nuestras mentes del pensamiento sobre el mundo externo durante la meditación, retrasando el progreso espiritual. Debe mantenerse un equilibrio adecuado. Por ejemplo, la privación de alimento conduce a la debilidad física y mental, y crea un fuerte deseo tanto físico como mental. Comer excesivamente resulta en indigestión y enfermedad, tanto como en pesadez mental y apego al sabor. Sin embargo, comer apropiadamente proporciona fortaleza y salud tanto al cuerpo como a la mente, y una mente satisfecha puede entonces ser empleada en aspiraciones más elevadas, como la meditación.

La esencia de Aparigraha consiste en satisfacer las necesidades evitando los excesos.

 

Niyama

 

1.        Shaoca

Significa mantener la pureza y limpieza de la mente, del cuerpo y del ambiente.

Además de las obvias razones de salud por mantener una limpieza física adecuada, la higiene personal tiene un efecto sutil en la mente.

Cuando vestimos con ropas sucias, viviendo en una casa sucia o caminando por una calle llena de basura y humos de escape, nos sentimos embotados y mentalmente agitados. Un baño, un cambio de ropa, una casa limpia o una caminata por la playa o por el parque pueden cambiar todo esto y promover un sentimiento de limpieza y claridad mental.

De esta explicación se deduce que Shaoca es primeramente un principio relacionado con la actitud mental, y por consiguiente, su otra cara consiste en mantener directamente una pureza mental.

Los pensamientos impuros y las tendencias mentales negativas se oponen a sentimientos espirituales elevados y manchan la mente con impresiones que influyen adversamente sobre el comportamiento.

  <<Por lo tanto, el inteligente no permitirá que su pureza mental se manche ni un solo instante.  Uno debe permanecer siempre alerta contra la tempestad de la pasión. No debemos consentir tales tormentas. Otra diferencia más entre la limpieza interna y externa consiste en que para poder quitar la suciedad externa, se puede entrar en contacto con tales suciedades durante algún tiempo… pero en la esfera mental, el proceso de limpieza no requiere que uno entre en contacto con ningún objeto burdo.>>     Shrii Shrii A’nandamu’rti

 

Esto hace surgir una pregunta práctica. ¿Qué debe hacerse si aparece una tendencia negativa? Permitirse el placer de un deseo perjudicial con la esperanza de resolverlo o agotarlo, raramente funciona. Con frecuencia se convierte en un vicio, debilitando la fuerza de voluntad y dificultando el control de las tendencias en el futuro.

La represión, el extremo opuesto, nunca tiene éxito, pues el deseo no expresado crece al punto en que uno se ve forzado a expresarlo, ya sea rebelándose violentamente contra las restricciones impuestas, o expresándolo en forma secreta, causa común de los complejos psicológicos y los comportamientos desequilibrados.

El enfoque yóguico para controlarse consiste en atacar el problema en todos los niveles. Ello elimina las causas, canalizando las tendencias de manera positiva y establece la mente en un estado más contento y estable.

Una discusión sobre el enfoque multilateral del Yoga sobre los complejos mentales se encuentra fuera de alcance de esta sección, pero se hace referencia a los diferentes enfoques a lo largo del libro. De manera breve, el enfoque del Yoga reconoce que las raíces de los problemas mentales se encuentran en todos los niveles de la existencia humana: físico, mental y espiritual, y solo cuando los tres son cuidados se puede lograr una salud mental verdadera.

 

2.        Santos’a

Significa mantener un estado de tranquilidad mental.

La tranquilidad o contentamiento mental es posible mientras se le permita a la mente moverse sin restricciones hacia los objetos materiales. La falta de control de las propensiones objetivadas de la mente, mantiene a ésta en un estado de inestabilidad e inquietud. Los niveles superficiales de la mente son continuamente agitados, por los deseos de gratificarlos y por el dolor o incomodidad por la ausencia o terminación del gozo. La constante actividad extrovertida de la mente oscurece la tranquilidad de la paz interna más profunda que yace dentro del Ser íntimo. Esto ha sido ilustrado frecuentemente al comparar el Yo con el reflejo de la luna sobre el mar. Solamente si el mar estuviera perfectamente calmado, podría verse y apreciarse la belleza de la luna.

Ya que nuestra naturaleza es buscar la felicidad, es necesario entender qué es la felicidad, de otra manera, nuestros esfuerzos por encontrarla podrían resultar en infelicidad. Normalmente la felicidad es vista en términos del gozo sobre un objeto o experiencia deseados, y entonces, para obtener más felicidad, la gente trata de poseer más o experimentar más. Sin embargo, una observación más profunda de la verdadera felicidad nos muestra que se trata de un estado de paz mental. Esta paz es natural para la mente, y siempre que se ve perturbada por deseos o tensiones, quiere aliviarse de ellos para retornar a su estado de paz. Por lo tanto, para lograr paz y felicidad debe mantenerse un equilibrio en todos los aspectos de la vida. La falta de recursos básicos activa la acción instintiva perturbando esta paz mental, haciendo de la búsqueda de felicidad duradera el permanecer en un estado de agitación constante, creando y satisfaciendo deseos por objetos limitados. Es por eso que de acuerdo a Santos’a debemos satisfacer nuestras necesidades básicas, pero sin comprometernos en la búsqueda de objetos superfluos. Esto es, no permitirnos el ser explotados por presiones publicitarias o expectativas culturales tales como la moda.

Aprender a mantener la mente en un estado de paz y felicidad, a pesar de las condiciones externas es la Sa’dhana’ de sSantos’a. Obviamente, la meditación resulta beneficiada pro Santos’a y viceversa.

 

3.        Tapah

Significa aliviar el sufrimiento de los demás a través del sacrificio personal.

Si toda nuestra energía se gasta en nuestros propios deseos personales, la mente se torna egocéntrica. Un santo resumió muy bien esta situación: “Aquel que va solo al cielo, nunca llega.”

Se dice que una medida de progreso espiritual depende de cuánto ama uno a todos los se res vivientes y a la creación. La persona que siente, o intenta sentir la unidad de toda la existencia, tiene que estar motivada a ayudar a aquellos que sufren. El verdadero interés por el bienestar de los demás y la aceptación del peso de aliviar su sufrimiento, constituyen el medio más rápido y eficaz de expansión mental.

 

    <<Aquel que ha servido como una expresión del Cosmos y cuida de sus comodidades desintere-sadamente, desarrolla devoción o amor por la Bienaventuranza Suprema en corto tiempo.>>

                                                                                                                      Shrri Shrii A’nandamu’rti

 

En la práctica de Tapah debe adoptarse una forma adecuada de servicio de acuerdo al tipo de sufrimiento. La primera consideración debe dársele a los más débiles, los más pobres, los menos educados, los menos capaces y a los oprimidos. Por ejemplo, dar un regalo a aquellos que no tienen tal necesidad, como al jefe, bien puede ser un gesto de amistad, pero no satisface el propósito de Tapah.

 

4.        Sva’dhya’ya

A la clara comprensión de cualquier tema espiritual se le denomina Sva’dhya’ya.

Es necesario estudiar filosofía espiritual como parte de las prácticas espirituales, a fin de mantener la conciencia espiritual a la par del desarrollo de la intuición lograda a través de la meditación.

Su objetivo es penetrar en el significado de un tema, ya se trate de un discurso, un libro o escrituras antiguas. La magnanimidad mental es un pre–requisito para cualquier proceso de aprendizaje, pero debe desarrollarse conjuntamente con el poder de raciocinio lógico para evitar las trampas del dogmatismo. No se deben aceptar ciegamente las palabras de los demás, por muy iluminadas que parezcan, sin antes haber personalmente penetrado profundamente en su significado.

 descubre-el-arte-de-tantra--sesiones-en-marbella-206998

                                        <<Así mismo, si lo que dice un niño es algo lógico, debe aceptarse;  si Brahma nacido del Loto (el Creador del universo) dice algo iló                                               gico, debe hacerse caso omiso.>>      Shrii Shrii A’nandamu’rti

 

5.        Ilishvara Pran’idha’na

Iishvara significa el controlador del universo; Pran’idha’na quiere decir entender claramente, o adoptar algo como refugio.

Ishvara Pran’idha’na significa la aceptación de la Conciencia Cósmica como el ideal o meta de vida. Este último y más importante principio es completamente interno, es totalmente un esfuerzo mental. La mente se desprende de sus preocupaciones mundanas mientras medita en Iishvara, la Conciencia Cósmica. El proceso de meditación ha sido tratado adecuadamente en los capítulos 1 (pág. 2), 3 (pág. 8) y 10 (pág.).

 

   <<La fuerza mental indominable que nace como resultado del Iishvara Pran’idha’na colectivo te ayudará a solucionar cualquier problema, grande o pequeño, en esta tierra.>>

                                                                         Shrii Shrii A’nandamu’rti  

 

Antes de dejar este principio, deberíamos enfatizar sobre las ventajas de la meditación colectiva. En ésta, las energías mentales de aquellos implicados se combinan, causando un tipo de sinergia donde la energía total disponible para cada meditador es mayor que si los participantes meditaran individualmente. Así, cada oportunidad para meditar en forma colectiva, debe aprovecharse celosamente. Yama y Niyama complementan las otras prácticas espirituales facilitando un mayor y más rápido progreso. Este progreso acelerado culmina en la absorción de la mente en el eterno éxtasis ilimitado de la Conciencia Bienaventurada.         

 

La esencia de la espiritualidad es transformarse, no sólo saber, y esto implica cambio. Para llegar a ser espiritualmente elevado o liberado se debe estar preparado para evolucionar en todos los aspectos. No se puede permanecer sin cambiar y alcanzar la realización al mismo tiempo.

Algunas veces el proceso de transformación puede ser doloroso, ya que el camino espiritual no es siempre fácil de seguir. De hecho, muchos de los más grandes espiritualistas del mundo han pasado trabajos y sufrimientos tremendos en el curso de su lucha espiritual. Lo que resulta obvio de sus ejemplos es que se debe desarrollar una actitud que nos permita seguir siempre la meta deseada, a pesar de las dificultades.

 

              “Las dificultades nunca pueden ser mayores que tu capacidad para resolverlas.”

                                                                        Shrii Shrii A’nandamu’rti

 

Para tener una idea de los problemas que uno puede enfrentar, se ha explicado el camino espiritual en términos de cuatro frases: las dificultades externas iniciales, el ajuste para el desarrollo interno, los signos de progreso y finalmente, la auto–realización y liberación.

 

 shakti

CUADRO MASLOW

LOS BENEFICIOS DEL AUTOANALISIS
CUANDO ESTAN SUSTENTADOS POR EL DISCERNIMIENTO

Por
Swami Krishnananda Saraswati
(Licenciado en Psicología)

Resume de este modo las dos principales formas en las cuales este poderoso instrumento puede manifestarse en el hombre. En aquel en el cual no existe control, ni deseo real de obtenerlo, los descontrolados pensamientos y sentimientos le harán padecer las turbulencias del desequilibrio y el conflicto de los pensamientos y emociones no armónicas o concordantes. Así la mente se convierte para él en una cruel ama, que no conoce ni domina. Los más encontrados pensamientos y pasiones, cuyo verdadero origen y causa desconoce, hacen fácil presa de él. La mente es aquí una cruel y caprichosa ama que reacciona, incluso a veces en forma violenta, según la idea o pasión predominante en ese momento. En este estado vive, con leves diferencias de variación y grado, en general el hombre. Pero, una inefable sensación, la cual se manifiesta en cada uno de un modo particular, le dice que esto no necesariamente debe ser así. Esta inefable sensación, le advierte que nuestras pasiones y pensamientos pueden ser conocidos en su real causa y origen y que nuestra mente puede ser dominada. Desde la más remota antigüedad el hombre ha conocido esta sensación, dando origen, en los casos en que su manifestación se hacía más fuerte y evidente, a la búsqueda de ese dominio, a fin de convertir a esa cruel ama en el útil y eficaz instrumento que en realidad es, en la fiel servidora del hombre.

Muchos nombres ha recibido y recibe esta sensación -“el llamado divino”, “la voz del Yo interno o Superior”, etcétera-, pero podemos genéricamente denominarla “nuestra interna intuición”. Esta particular sensación que tenemos y que nos dice que realmente podemos conocernos y lograr un total dominio de nuestros pensamientos y emociones, que podemos lograr y gozar de un estado de verdadera paz y equilibrio,  es el inicio y la base de un verdadero y eficaz autoanálisis. El atender correctamente lo que nos marca  esa intuición y desarrollarla en la debida forma, nos brindará dos importantes cosas: la necesaria confianza interna para intentar hasta su fin la tarea y nos señalará en forma clara el fin o meta a lograr, o sea el total conocimiento y dominio de nuestra mente. Si el interno llamado de esta intuición, que se halla en esencia presente en todos los seres humanos, se encuentra superado por todos los “ruidos” físicos -como por ejemplo los aparatos con audífono o el televisor continuamente prendidos y a todo volumen que no brindan paz e impiden pensar-, intelectuales -como los juzgamientos y dogmas que rigidizan y paralizan la capacidad de pensar- y pasionales -como los celos, enojos y odios que mutilan el sentir-,  que el hombre  inventa, se aficiona y muchas veces tercamente mantiene, éste no “escuchará” a su intuición, no habrá inquietud interna de real conocimiento, ni deseo, ni confianza para alcanzar esa meta. El hombre continuará viviendo a merced de esa cruel y caprichosa  ama, a la que desconoce y no domina y que es su propia mente.

Si atendemos y desarrollamos debidamente a aquello que sutil y constantemente nos marca nuestra intuición, habremos dado el primer paso hacia un positivo autoanálisis. Y habremos logrado también parte de la necesaria confianza interna y claramente determinado la meta a lograr, que es lo que intuitivamente percibimos: que el autoconocimiento es algo real y posible. Pero, habiéndonos ya decidido a hacer el debido caso a nuestra intuición, la pregunta que surge ahora es ¿cómo lograr que la mente esa “cruel ama”, se convierta en “fiel servidora”? Dos de las facultades que posee la mente son las que nos interesan en especial para el logro de nuestro cometido: su poder de reflexión y su poder de discriminación. El poder de reflexión es esa capacidad que posee la mente de poder estudiarse a sí misma. Tenemos la capacidad, tanto interna -o sea en nuestra propia mente, de sentir que esos pensamientos y emociones no son totalmente nuestros, como si pertenecieran a algún otro-, como externa -o sea la posibilidad de vernos actuar en relación a una situación o a los demás sintiéndonos ajenos a nosotros mismos-, de poder tomar cierta distancia de nosotros mismos y de reflexivamente estudiarnos, sea interna como externamente. Podemos pues tanto sentir internamente nuestros pensamientos y sentimientos de un modo bastante objetivo, como observarnos externamente también en forma suficientemente objetiva. Esta capacidad de poder reflexionar, de poder objetivarnos interna y externamente, no debe ser confundida con patologías disociativas o similares, pues el caso patológico es en general una malformación no buscada y siempre limitante. El desarrollo voluntario, metódico y consciente de una capacidad de nuestra mente, la que todos y en múltiples ocasiones experimentamos, no es ni patológica ni limitante, al contrario, va a servir para la mejor expresión de todas nuestras capacidades internas. haiku1

La otra facultad de la mente que nos interesa para el logro de nuestro fin es su capacidad o poder de discriminación. El poder de discriminar es la posibilidad que tenemos de poder distinguir, de poder diferenciar una cosa de otra. Esta facultad de nuestra mente, si la consideramos en forma ligera, a muchas personas mueve a risa: “¡Cómo no voy a saber distinguir entre dos cosas!”, nos dicen muy resueltas en apariencia. Sin entrar en ahondamientos, vemos que en todos los campos de la ciencia objetiva existen muy importantes y profundos problemas de discriminación, en la física, en la biología, la medicina o psicología, etcétera. En los dos últimos campos que hemos nombrado, podemos citar a modo de simple ejemplo, el problema discriminativo que implica un correcto diagnóstico. Esta dificultad discriminativa, enfocada en la filosofía occidental a través del problema en distinguir entre las cualidades primarias o definitorias y las secundarias o supletorias, o sea entre aquello que es propio o inherente y aquello que sólo es adherido o circunstancial al ente del que se trata, si la trasladamos a la mente del hombre vemos la real dificultad que presenta. ¿Cuál de todos esos pensamientos, de esos razonamientos que constantemente inundan nuestra mente es propio, original, realmente nuestro y no sobreimpuesto por la ignorancia de identificarnos con algo que en realidad no somos, por la costumbre, por el miedo, por el prejuicio, por el dogma y el fanatismo, por la comodidad? La misma pregunta podemos formularla con respecto a nuestros sentimientos y emociones. ¿Hasta dónde no estamos condicionados por todo lo nombrado y somos originalmente nosotros mismos?

Hemos visto hasta ahora tres de los importantes elementos que intervienen en un real y profundo autoanálisis. El primero fue el prestar la debida atención a esa inefable, pero no por eso menos real y existente en cada uno, sensación que hemos denominado intuición. El segundo fue el poder de reflexión que posee la mente, su capacidad de tomar cierta distancia de sí misma y así poder estudiarse. El tercero fue la capacidad discriminativa de la mente, su facultad de poder diferenciar entre dos distintos elementos o entre los elementos constitutivos o supletorios de un mismo elemento. El desarrollo del primero, de nuestra intuición, nos brindará la creciente confianza interna, necesaria para poder iniciar y continuar en la disciplina que implica el autoconocimiento. El desarrollo y aplicación metódica y consciente de los otros dos elementos, el poder de reflexión y el poder de discriminación de la mente, nos permitirá tomar la debida distancia de nosotros mismos y luego poder así distinguir entre los pensamientos y sentimientos realmente propios y aquellos sólo sobreimpuestos. Para poder eficazmente discrimininar entre lo propio y lo sobreimpuesto debemos realizar una profunda tarea de inquisitiva investigación. Hemos señalado en el párrafo anterior una pregunta que contiene varias de las cosas que nos condicionan -ignorancia, miedo, prejuicio, comodidad, etcétera-. Pero, ¿qué valor pueden tener las respuestas que obtengamos si a esta reflexiva, discriminativa inquisición que realizamos para investigar qué es lo que es nuestro en realidad y qué es lo sobreimpuesto, no las acompañamos de una real sinceridad?

Será sólo una total y completa sinceridad interna la que brindará respuestas efectivas. La que dará las respuestas que en verdad estamos buscando. Si las respuestas que damos no están acompañadas por esa total sinceridad interna, sólo serán un engaño más de nuestra mente. Y para ser realmente sinceros, debemos ser también realmente humildes, pues ¿qué es lo que sabemos en verdad de nosotros mismos? Y sabemos que quien toma las cosas con sincera humildad, siempre demuestra respeto, pues como no conoce, se mueve con cuidadosa atención, aunque sea dentro de sí mismo. Debemos hacer aquí una importante aclaración: se mueve con cuidado, con respeto, no con miedo o temor y sin la sensación de culpa tan afín a esas dos sensaciones. El cuidadoso y atento respeto que pone en su investigación interna le permite remover hasta las más profundas sensaciones de su interior sin miedo, culpa o temor, ubicándolas, ya conocidas y dominadas, en el justo lugar que les corresponde.

Con estos tres nuevos, pero conocidos elementos -sinceridad, humildad y respeto-, podemos decir que completamos aquellos elementos que nos son necesarios para obtener un real beneficio de un autoanálisis que se halle sustentado por un correcto discernimiento. Pero, quizá algunos de los lectores de estas notas encuentren que varios de los elementos aquí nombrados se hallan en coincidencia con los elementos que constituyen esa particular actitud mental denominada Shraddha, compuesta por Fe o Confianza en uno mismo, por Sinceridad, por Humildad y por Respeto, y que se encuentra perfectamente descripta desde muy antiguo en esa disciplina de verdadero autoconocimiento que es el Yoga. Efectivamente, los principales y básicos elementos son los mismos. Sólo hemos agregado aquí a las facultades reflexiva y discriminativa que posee la mente, las cuales van a ser las herramientas que van a permitir que esa primera e interna intuición se desarrolle en un  sentimiento de verdadera Fe o Confianza en uno mismo, y que es a la vez el camino y el destino al que debemos arribar, nosotros mismos. Estas facultades de la mente, como eficaces herramientas, guiadas por los sentimientos de Sinceridad, Humildad y Respeto, nos brindarán finalmente la meta deseada. Si a todos estos elementos, el sincero devoto, tomando este término en el sentido que le da la Vedanta monista, o sea “aquel que busca el conocimiento de su real naturaleza” (Shankara, La Joya Suprema del Discernimiento, 31), desea darle un correcto sentido, buscará además “la cuidadosa protección de un sabio espiritual que ha alcanzado la perfección” (ibídem, 3). Este Sabio Perfecto recibe en el Yoga el nombre de Sadgurú. Será Su “cuidadosa protección”, Su Desinteresada Guía, la que dará real sentido a nuestra búsqueda y a nuestras prácticas, impidiendo que caigamos en las sutiles trampas de la mente, en sus engaños intelectuales y emocionales. Los beneficios del autoanálisis cuando están sustentados por el correcto discernimiento y bajo la Guía de un Sadgurú, son el total conocimiento y dominio de nuestra naturaleza interna. Es lo que hará que el antiguo proverbio oriental, en su segunda parte, sea una realidad: “La mente es cruel ama, pero fiel servidora”.

sahngs

QUE LA LUZ DEL DISCERNIMIENTO NOS GUIE
DE LO IRREAL A LO REAL
QUE LA LUZ DE UN SADGURU NOS GUIE
EN NUESTRA BUSQUEDA INTERIOR
HARI OM TAT SAT

Los signos de escritura que no transmiten ideas ni significado resultan tontos y vacíos. Y esto no lo cambiará el análisis de los signos, por minucioso que sea. Otro tanto ocurre en el arte. El valor de una pintura no reside en la calidad de la tela y los colores; los componentes materiales del cuadro son portadores y transmisores de una idea, una imagen interior del artista. El lienzo y el color permiten la visualización de lo invisible y son, por lo tanto, expresión física de un contenido metafísico.

Referencias históricas a un campo energético universal

Época

Lugar

Nombres de la energía

Propiedades descubiertas

5000 a. de C.

India

Prana

La fuente básica de toda vida

3000 a. de C.

China

Ch’i

Presente en toda la materia

 

 

Yin y yang

Compuesta de 2 fuerzas polares,

equilibrio de 2 fuerzas polares =

salud

500 a. de C.

Grecia

Energía vital

Percibida como un cuerpo luminoso

que podía hacer curas

 

Siglo XVI

Europa ,Paracelso

Illiaster

 

Fuerza vital y materia vital; curación;

trabajo espiritual

Siglo XIX

Anton Mesmer

Flujo magnético

Podía cargar objetos animados e

inanimados; hipnosis; influencia a

distancia

 

 

Wilhelm von Leibniz

Elementos esenciales

Centros de fuerza que contienen su

propia fuente de movimiento

 

 

Wilhelm von Reichenbach

Fuerza ódica

Comparación con el campo

electromagnético

Fecha

Persona

Observado

Propiedades descubiertas

1911

Walter Kilner

Atmósfera humana

Aura

Utilizó pantallas y filtros de colores para ver 3 capas del aura; relacionó la configuración aural con la enfermedad

1940

George De La Warr

Emanaciones

Desarrolló instrumentos electrónicos para detectar las radiaciones de Tejidos vivos; lo usó para diagnósticos y curación a distancia

1930-1950

Wilhelm Reich

Orgón

Desarrolló un modo de psicoterapia usando la energía orgón en el cuerpo humano; estudió la energía en la naturaleza y construyó instrumentos

para detectar y acumular orgón

1930-1960

Harold Burr y F.S.C. Northrup

Campo vital (CV)

El CV dirige la organización de un organismo; desarrollaron la diea de los ritmos circadianos

Años 1950

L. J. Ravitz

Campo de pensamiento(CP)

El CP interfería con el CV para Producir síntomas psicosomáticos

1970-1989

Robert Becker

Campo electromagnético

Midió sistemas de control de corriente directa en el cuerpo humano; Relacionó los resultados con la

salud y la enfermedad; desarrolló métodos para mejorar el crecimiento óseo con corriente eléctrica

Años 1970-

1980

John Pierrakos,

Richard Dobrin y

Barbara Brennan

CEH

Relacionaron las observaciones clínicas del campo

energético con la respuesta emocional; las

mediciones con cámara oscura de un nivel de luz

bajo tenían correlación con la presencia humana

Años 1970

David Frost

Barbara Brennan y Karen Getla

CEH

Flexión láser con CEH

1970-1990

Hiroshi Motoyama

Ch’i

Midió eléctricamente los meridianos de

acupuntura; lo utilizó para el tratamiento y

diagnóstico de enfermedades

1970-1990

Victor Inyushin

Bioplasma

El CEH tiene un bioplasma compuesto de iones

libres; quinto estado de la materia; equilibrio de

iones positivos e iones negativos = salud

1970-1990

Valerie Hunt

Biocampo

Midió electrónicamente la frecuencia y situación

del biocampo en sujetos humanos; relacionó los

resultados con los lectores de aura

1960-1990

Andria Puharich

Campo de aumento de vida

Midió campos magnéticos alternos de aumento de

la vida (8 Hz) en las manos de sanadores; observó

que las frecuencias superiores o inferiores son

perjudiciales para la vida

1980-1990

Robert Beck

Ondas Schumann

Relacionó las vibraciones magnétcias de los

sanadores con las vibraciones del campo

magnético terrestre, las ondqas Schumann

1980-1990

John Zimmerman

Ondas cerebrales

Demostró que el cerebro de los sanadores accede

a una sincronización derecha/izquierda en alfa,

como el de los pacientes

Práctica de mentalismo: disposición

MENTALISMO:

Dentro de este paso , primeramente se procederá a la creación del “ESPEJO MENTAL”, o también llamada “Pantalla Mental”. De color Gris Fluorescente casi Blanco. Esta consiste en VISUALIZAR, mentalmente, un espejo o pantalla mental de unos 30 cm de diámetro, como si estuviera frente a nuestra frente a unos 15 cm de nuestro “tercer ojo o chackra del entrecejo”. O sea a unos 45 º de nuestra visual recta.

Una vez creado el espejo-pantalla mental, comenzamos por la primer técnica: LA DE AUTOPROTECCIÓN: Posteriormente , realizamos la misma visualización de protección, pintando de celeste fluorescente, pero a nuestros seres queridos, todos juntos o de a uno, como se prefiera; completando con esta técnica, la segunda: PROTECCIÓN DE ENTORNO AFECTIVO. Estas técnicas protegen tanto en lo físico como en lo espiritual mental. Dependiendo del poder y correcta realización de la práctica; que realice cada practicante… Luego viene la tercer técnica de este 6º paso:

images
VISUALIZACIÓN DE NUESTROS OBJETIVOS: uso de la Visualización en el Espejo Mental;

PROGRAMACIÓN:

Este paso cierra toda práctica de poder mental, y se basa principalmente en la instalación de “Programaciones Mentales Positivas”; en nuestra psiquis “QUIERO QUE MI MENTE GUARDE EN LA MEMORIA Y TODO EL TIEMPO ESTA ORDEN, Y QUE HAGA TODO LO QUE SEA NECESARIO PARA CUMPLIRLA.”

Hablemos de un método de control Mental, Método de Silva: Una de las cosas que aprendió fue a recuperar recuer­dos que han sido escondidos en donde la mente sin entrena­miento no es capaz de encontrarlos.

Control Mental es entrar a un nivel meditativo pro­fundo, en el que pueda entrenar su propia mente para que se haga cargo, por medio de su propio lenguaje de imágenes re­forzadas con palabras, y alcanzar resultados que se vuelven cada vez más sorprendentes.

 

1. USE MÁS DE SU MENTE EN FORMAS ESPECIALES

 

Imagine que establece contacto directo y efectivo con una inteligencia superior y omnipenetrante y que se entera, en un momento de alborozo espiritual, que ella está de su parte. Asimismo, imagine que estableció este contacto en forma tan sencilla que para el resto de su vida no necesitará volverse a sentir desamparado y alejado de algo que siempre sospechó que existía, pero que nunca había podido alcanzar de lleno: una benéfica sabiduría, un destello de discernimiento cuando lo necesite, la sensación de una presencia amorosa y poderosa. ¿Cómo se sentiría?”entrar a nivel”, o en ocasiones “entrar a Alfa. “Proyéctense mentalmente a su sitio ideal de relajación”

Los ritmos de esta energía, alfa,  se miden en ciclos por segundo (CPS). Por lo general, a partir del 14 CPS aproximadamente y para arriba se habla de ondas Beta; aproximadamente de siete hasta catorce son Alfa; de cuatro a siete Theta; y de cuatro para abajo son Delta. Cuando usted se encuentra completamente despierto, activo y capaz de actuar en el mundo cotidiano, se encuentra en Beta, o “conciencia externa”, para usar la terminología de Control Mental. Cuando está soñando despierto pero todavía no lo logra por completo, se encuentra en Alfa. La gente de Control Mental llama a esto “conciencia interna”. Cuando está dormi­do se encuentra en Alfa, Theta o Delta, no solamente en Alfa, como muchos lo creen. Con el entrenamiento de Control Men­tal usted puede entrar a nivel Alfa a voluntad y a pesar de ello permanecer completamente alerta. Acaso se pregunte usted qué es lo que se siente al estar en estos diferentes niveles de la mente.

El estar en Beta, o completamente despierto, no produce ninguna sensación en particular. Puede ser que usted se sienta confiado o temeroso, ocupado u ocioso, absorto o aburrido… las posibilidades en Beta no tienen fin.

En los niveles más profundos las opciones se encuentran limitadas para la mayor parte de la gente. La vida les ha ense­ñado a funcionar en Beta, no en Alfa ni en Theta. En los ni­veles más profundos están limitados más bien a soñar des­piertos, al borde del sueño, o en el sueño mismo. Pero con el entrenamiento de Control Mental se empiezan a multiplicar las posibilidades útiles, tal vez sin límite. Como escribió Harry McKnight, director adjunto de Silva Mind Control: “La di­mensión Alfa cuenta con un conjunto completo de facultades sensoriales, al igual que Beta”. En otras palabras, podemos lle­var al cabo cosas diferentes en Alfa de las que podemos ejecutar en Beta. Este es el concepto primordial de Control Mental. Él sabía, por su trabajo en el campo de la electrónica, que el circuito ideal es aquel que presenta la mínima resistencia, o impedancia, en virtud de que hace el ma­yor uso de su energía eléctrica.

descubrió que el cerebro era más eficaz cuando esta­ba menos activo. En frecuencias más bajas el cerebro recibía y acumulaba mejor la información. El problema crucial radi­caba en mantener a la mente alerta en estas frecuencias, que están asociadas más bien con el soñar despierto y el dormir que con la actividad práctica. Fue la primera persona que comprobó que podemos aprender a funcionar conscientemente en las frecuencias Alfa y Theta del cerebro.

3. CÓMO MEDITAR

 

Mas por el momento vamos a concentrarnos tan solo en la meditación; la resolución de problemas vendrá más tarde. La meditación constituye el primer paso en Control Mental: por sí misma con­tribuirá en gran medida a liberar los poderes curativos del cuerpo y a devolverle la energía que anteriormente malgastó en tensiones. Aquí tiene todo lo que necesita hacer para alcanzar el ni­vel Alfa, o nivel meditativo, de la mente: Cuando se despierte por la mañana, vaya al baño si es ne­cesario, y después regrese a la cama. Ponga su reloj desperta­dor para que suene quince minutos más tarde en caso de que se quede dormido durante el ejercicio. Cierre los ojos y diríjalos hacia arriba, detrás de los párpados en un ángulo de 20 grados. Por razones que todavía no se comprenden cabalmente, tan solo esta posición de los ojos basta para inducir al cerebro a producir el nivel Alfa. Ahora, lentamente, a intervalos de dos segundos aproximada­mente, cuente en forma regresiva del cien al uno. Al hacerlo, concentre su mente en esto, y se encontrará a nivel Alfa en el primer intento.

En las clases de Control Mental los alumnos manifiestan una variedad de reacciones ante su primera experiencia, y estas van desde “¡Fue algo muy hermoso!” hasta “No sentí absolutamente nada.” La diferencia radica no tanto en lo que les su­cedió sino en lo familiarizados que estaban con este nivel de la mente anteriormente. Este nivel es más o menos conocido para todos. La razón es que cuando despertamos por la mañana, con frecuencia estamos a nivel Alfa durante un tiempo. Para pasar de Theta, nivel del sueño, a Beta, el nivel de la vigilia, es preciso pasar por Alfa, y con frecuencia nos detene­mos ahí durante la rutina que seguimos al despertar por la mañana. Si usted siente que no sucedió nada durante este primer ejercicio, sencillamente significa que ha estado a nivel Alfa muchas veces antes sin estar particularmente consciente de ello. En ese caso simplemente relájese, no lo ponga en duda y apéguese a los ejercicios. A pesar del hecho de que, si se concentra, se encontrara a nivel Alfa en el primer intento, todavía necesitará siete sema­nas de práctica para entrar a niveles más profundos de .Alfa, y para pasar después a Theta. Use el método de contar de 100 al uno a lo largo de diez mañanas,. Después cuente únicamente del cincuenta al uno, luego veinticinco al uno, después del 10 al uno y finalmente del cinco al uno diez mañanas en cada caso. Desde la primera ocasión en la que entre a nivel Alfa, use tan solo un método para salir de él. Esto le proporcionará un mayor grado de control para evitar una salida espontánea. El método que empleamos en Control Mental consiste en decir mentalmente: “Saldré   lentamente mientras cuento del uno al cinco, y me sentiré completamente despierto y mejor que antes. Uno … dos … prepárate para abrir los ojos … tres … cuatro … cinco … ojos abiertos, completamente despierto y sintiéndome mejor que antes.”

Así pues, usted establecerá dos rutinas, una para entrar a nivel y la otra para salir de él. Si modifica la rutina, tendrá que aprender a establecer una nueva versión, de la misma ma­nera que aprendió a usar la primera. Esto constituye un traba­jo inútil. Una vez que haya aprendido a alcanzar su nivel con el mé­todo de contar al cinco del uno por la mañana, estará preparado para entrar a nivel en cualquier momento del día, a la hora que usted elija. Lo único que necesita es disponer de diez o quince minutos libres. Necesitará un poco más de entrenamiento adicional, en virtud de que estará entrando a nivel desde Beta, en lugar de estar en el nivel ligero de Alfa que hay al despertar. Siéntese en una silla confortable o en una cama con los pies descansando en el piso. Deje que sus manos caigan sobre su re­gazo. Si lo prefiere, siéntese con las piernas cruzadas, en la posición de la flor de loto. Mantenga su cabeza, bien erguida, no hundida. Ahora concéntrese primero en una parte del cuer­po, y después en otra, para relajarla en forma consciente. Em­piece con el pie izquierdo, después la pierna izquierda, después el pie derecho, y así sucesivamente, hasta que llegue a la gar­ganta, el rostro, los ojos y finalmente el cuero cabelludo. La primera vez que lleve esto al cabo se sorprenderá de lo tenso que estaba su cuerpo. Ahora elija un punto localizado a 45 grados aproximada­mente, arriba del nivel de los ojos, en el techo o en la pared que quede frente a usted. Fije la vista en este punto hasta que sus párpados empiecen a sentirse un poco pesados, y .deje que se cierren. Empiece su cuenta regresiva del cincuenta al uno. Haga esto a lo largo de diez días, después cuente del diez al uno durante otros diez días, después cuente del cinco al uno de ahí en adelante. Como ya no estará limitado a las mañanas para llevar al cabo esta práctica, establezca una rutina para meditar dos o tres veces al día, y dedique aproximadamente quince minutos a cada sesión. “Una vez que llega a su nivel, ¿cuál es el siguiente paso? Desde el principio, a partir del primer momento en el que alcance su nivel meditativo, practique la visualización. Esto es de suma importancia en Control Mental. Mientras mejor apren­da a visualizar, más poderosa será su experiencia con Control Mental.

El primer paso consiste en crear un elemento para la visua­lización, una   pantalla  mental. Debe ser como una pantalla de cine de gran tamaño, pero no es conveniente que llene por completo su campo de visión mental. No la imagine detrás de sus párpados, sino frente a usted, a un distancia aproximada de dos metros. Sobre esta pantalla proyectará cualquier cosa en la cual decida concentrarse. Más tarde habrá otros usos para ella. Una vez que haya construido esta pantalla en su mente, proyecte en ella algo familiar y sencillo, como una naranja o una manzana. Cada vez que entre a nivel, sostenga tan solo a una imagen; la puede cambiar en la siguiente ocasión. Concéntrese en hacerla cada vez más real, en tres dimensiones, a todo color, con todos sus detalles. No piense en nada más. Se ha dicho que el cerebro es como un vehículo sin con­trol; se bandea sin rumbo de una cosa a otra. Es sorprendente observar cuan poco dominio tenemos sobre nuestro cerebro, a pesar del espléndido trabajo que en ocasiones nos rinde. No obstante, otras veces nos vuelve la espalda, produciendo a traición un dolor de cabeza, o bien una urticaria y hasta una úlcera. Este cerebro nuestro es muy poderoso, demasiado pode­roso para dejarlo sin control.) Pero una vez que hayamos apren­dido a usar nuestra mente para entrenarlo, hará por nosotros algunas cosas sorprendentes, como pronto lo veremos. Entretanto, tenga paciencia con este sencillo ejercicio. Me­diante el uso de su mente, entrene a su cerebro para entrar tranquilamente a nivel Alfa y para concentrarse exclusivamen­te en una imagen sencilla en forma cada vez más vívida En un principio, (cuando interfieran otros pensamientos, mués­trese indulgente pero lentamente, haga que se aparten en for­ma paulatina y regrese al centro al único objeto que le debe interesar. El irritarse o ponerse tenso lo sacará del nivel Alfa. Esta es la meditación como se practica generalmente por todo el mundo. Si usted lleva al cabo esto y nada más, expe­rimentará lo que William Wordsworth llamó: “Una dichosa tranquilidad de la mente”, y una paz interior aún más pro­funda y duradera. Esto vendrá como una experiencia emocio­nante conforme usted alcance niveles mentales más profundos; después se acostumbrará a ello y la emoción pasará. Cuando esto sucede algunas personas lo abandonan todo. Se olvidan de que esto no es un “viaje novedoso”, sino el primer paso en lo que bien puede ser la jornada más importante de su vida.

4. MEDITACIÓN DINÁMICA

 

La meditación pasiva, acerca de la cual acaba usted de leer (y que espero esté a punto de experimentar) se puede lograr de otras maneras. En lugar de concentrarse en una imagen vi­sual, puede concentrarse en un sonido, tal como OM o UNO o AMÉN, emitido en voz alta o mentalmente, o también al respirar. Puede concentrarse en un punto de energía del cuerpo o en un ritmo monótono como de danza con tambores, o escu­char un sonoro canto gregoriano mientras observa la repre­sentación majestuosa de un rito religioso. Todos estos mé­todos y algunas combinaciones de ellos que se practican lo con­ducirán a un tranquilo nivel de meditación.

Yo prefiero la cuenta regresiva para que usted llegue a ese nivel, porque al principio se requiere de un poco de concen­tración, y la concentración es la clave del éxito. Una vez que haya alcanzado su nivel en varias ocasiones con este método, el método quedará asociado en su mente con el resultado exitoso y el proceso se convertirá en algo automático.

Cada uno de los resultados exitosos obtenidos en Control Mental se convierte en lo que nosotros llamamos un “punto de referencia“: evocamos la experiencia anterior en forma cons­ciente o inconsciente, la repetimos y partimos desde allí. Una vez que haya alcanzado el nivel meditativo, no es sufi­ciente con limitarse a permanecer en él y esperar a que algo suceda. Realmente es hermoso y tranquilizante y en efecto con­tribuye a su salud, pero estos son logros modestos comparados con aquello que es posible llevar al cabo. Vaya más allá de esta meditación pasiva, entrene a su mente para actividades organizadas y dinámicas (para las cuales estoy convencido que la mente fue diseñada) y los resultados lo sorprenderán. Doy mucha importancia a esto ahora porque este es el momento para que nosotros vayamos más allá de las técnicas de meditación pasiva sobre las cuales acaba de leer y apren­damos a usar la meditación en forma dinámica para resolver algunos problemas. Ahora verá la razón por la cual es tan im­portante el sencillo ejercicio de visualizar una manzana, o cualquier otra cosa que usted escoja.

Ahora, antes de entrar a nivel, piense en algo agradable, no importa que tan trivial sea, algo que haya sucedido ayer o el día de hoy. Repase el hecho brevemente en su mente, y des­pués entre totalmente a nivel y proyecte el incidente completo en su pantalla mental ¿Cuáles fueron las escenas, los olores, los sonidos y los sentimientos que usted tuvo en ese momento? Todos los detalles. Se sorprenderá ante la diferencia que existe entre su memoria Beta de aquel incidente y su recordación Alfa de él. Es casi tan grande como la diferencia entre decir la palabra “nadar” e irse a nadar realmente. ¿Qué valor tiene esto? Primero, constituye un escalón que conduce a algo más grande, y segundo, resulta de utilidad por sí mismo. Aquí tiene la manera como lo puede usar: Piense en algo que usted posee que no esté perdido, pero que requeriría de un momento de búsqueda para encontrarlo. Las llaves de su auto, tal vez. ¿Se encuentran sobre su mesita de noche, en su bolsa, en el auto? Si no está seguro, entre a nivel, retroceda al momento en que las tuvo por última vez, y vuelva a vivir ese momento. Ahora proceda hacia adelante en el tiempo y las localizará si se encuentran en el sitio en el que las dejó. (Si alguna otra persona las tomó, usted tiene otro tipo de problema por resolver, mismo que requiere de técnicas mucho más avanzadas). Imagine un alumno que recuerda que su profesor dijo que habría un examen este miércoles … ¿o dijo el próximo miér­coles? Lo puede aclarar por sí mismo a nivel Alfa. Estos son ejemplos típicos de pequeños problemas cotidia­nos que esta sencilla técnica de meditación puede resolver. Ahora vamos a dar un salto gigantesco hacia adelante. Vamos a conectar un acontecimiento real con uno deseable que usted imagine, y veremos qué es lo que sucede con el imagina­rio. Si usted opera de acuerdo con algunas leyes muy sencillas, el acontecimiento imaginario se convertirá en suceso real.

1ª ley: Es preciso que tenga él deseo de que el aconteci­miento tenga lugar. “La primera persona que yo vea en la calle mañana se estará sonando la nariz”. Esto sería un proyecto has­ta tal punto inútil que su mente lo rechazará y es probable que no funcione. Pero su jefe se mostrará más complaciente, cierto cliente estará más receptivo hacia lo que le está ven­diendo, encontrará satisfacción en una tarea que por lo general le resulta desagradable . . . estos prospectos que pueden implicar una medida razonable de deseo.

2ª Ley: Es preciso que aliente la creencia de que el acontecimiento puede tener lugar. Si su cliente tiene demasiada existen­cia del producto que usted vende, usted no puede creer razona­blemente que él estará ansioso por comprar. Si usted no pue­de creer, dentro de un margen razonable, que el suceso puede ocurrir, su mente trabajará en su contra.

3ª Ley: Es necesario que usted posea la esperanza de que el acontecimiento tenga lugar. Esta es una ley más útil. Las dos primeras son sencillas y pasivas. La tercera introduce un poco de dinámica. Es posible desear un acontecimiento, creer que puede tener lugar, y aún así no tener la esperanza de que se produzca. Usted quiere que su jefe esté de buen talante ma­ñana, sabe que puede estarlo, pero aún así puede estar un tanto lejos de esperar que así sea. Aquí es donde aparecen Control Mental y la visualización eficaz, como veremos.

4ª Ley; Usted no puede provocar un problema. No habla­mos de que si debe hacerlo, sino de poder causarlo. Esta es una ley fundamental que abarca todo. “Qué bueno sería si pudiera yo hacer que mi jefe cometiera un error tan absurdo que lo des­pidieran y me dieran su puesto”. Cuando se trabaja en forma dinámica a nivel Alfa estamos en contacto con la Inteligencia Suprema y desde tal perspectiva no sería nada “bueno” desear­le eso a su jefe. Usted puede hacer que pesquen al jefe en falta y lo despidan, pero esto lo estaría usted haciendo enteramente por su cuenta… y en Beta. En Alfa sencillamente no funciona.

Si en su nivel meditativo, trata de conectarse con alguna clase de inteligencia que esté dispuesta a ayudarlo en una in­triga perversa, esto será tan infructuoso como tratar de sintoni­zar un radio en una difusora que no existe. Algunos me acusan de ser una persona muy ingenua y opti­mista en este punto. Miles de personas han sonreído en forma indulgente mientras yo hablaba de la absoluta imposibilidad de hacer daño a nivel Alfa, hasta que lo descubren por sí mis­mos. Hay bastante maldad en este planeta, y nosotros los hu­manos perpetramos más de la cuenta, pero esto se hace en el nivel Beta, no en el Alfa, ni en el Theta, y probablemente tampoco en el Delta. Mis investigaciones lo han comprobado.

Yo jamás recomiendo perder el tiempo, pero si es necesario que usted compruebe lo anterior por sí mismo, entre a nivel y trate de producirle a alguien un dolor de cabeza. Si usted visualiza este “acontecimiento” tan vívidamente como se nece­sita, ocurrirá una de estas cosas, o las dos: usted, y no lo su­puesta víctima, padecerá el dolor de cabeza y/o usted saldrá de inmediato del nivel Alfa. Esto no da respuesta a todas las preguntas que usted posi­blemente tenga en relación con los potenciales de bondad y maldad de la mente. Habrá más que decir posteriormente. Por el momento, escoja un acontecimiento que constituya so­lución a un problema, algo que usted desee, crea que se puede producir, y, con el siguiente ejercicio, aprenderá a esperarlo. Aquí tiene lo que debe hacer:

Elija un problema real. Como un ejemplo, digamos que su jefe ha estado malhumorado últimamente. Hay tres cosas que debe seguir una vez que llegue a su nivel:

Paso 1: En su pantalla mental reviva detalladamente un acontecimiento en el que se manifestó el problema. Vuelva a vivirlo durante un momento.

Paso 2: Desplace suavemente esta escena hacia la derecha de la pantalla. Deslice sobre la pantalla otra escena que tendrá lugar el día de mañana. En esta escena todos los que rodean a su jefe están alegres y el jefe está recibiendo buenas noticias. Es evidente que está de mejor humor ahora. Si usted sabe espe­cíficamente qué era lo que estaba ocasionando el problema, visualice la solución. Visualícela tan vívidamente como lo hizo con el problema.

Paso 3; Ahora empuje esta escena hacia la derecha de la pantalla y reemplácela con otra procedente de la izquierda. El jefe está contento ahora, tan agradable como usted sabe que puede estarlo. Experimente esta escena tan vívidamente como si en realidad hubiera ya ocurrido. Quédese con ella du­rante un momento, y siéntala a plenitud.

Ahora, sale usted de nivel contándose del uno al cinco y estará completamente despierto, sintiéndose mejor que antes. Puede confiar en que acaba de echar a andar fuerzas que tra­bajarán a su favor, encaminadas a dar origen al acontecimiento o situación que usted quiere. ¿Esto dará por resultados invariablemente, sin falla? No.

No obstante, he aquí lo que experimentará si no ceja en sus esfuerzos: una de las primeras sesiones de meditación para la resolución de problemas dará resultado. Cuando esto suceda, ¿quién puede decir que no se trató de una coincidencia? Des­pués de todo, el acontecimiento que escogió tenía que ser lo suficientemente probable para que usted creyera que se podía materializar. Después dará resultado una segunda vez, y una tercera. Las “coincidencias” se acumularán. Abandone sus ac­tividades de Control Mental y habrá menos coincidencias. Re­grese a ellas y las coincidencias se volverán a multiplicar. Aún más, conforme aumente gradualmente su habilidad usted observará que será más capaz de creer y esperar aconte­cimientos que habrían sido cada vez menos probables. Al cabo de un tiempo, con la práctica, los resultados que alcance serán cada vez más sorprendentes. Cuando trabaje con cada problema, empiece por volver a vivir brevemente su mejor existencia previa. Cuando se pro­duzca una experiencia exitosa todavía mejor, abandone la an­terior y use la mejor como punto de referencia. De esta manera usted se volverá “cada vez mejor y mejor”, para usar una frase que tiene un significado especialmente rico para todos los que participamos en Control Mental. Tim Masters, un estudiante universitario y taxista de Fort Lee, Nueva Jersey, utiliza el tiempo que espera entre un pasa­jero y otro para meditar. Cuando el negocio local no marcha bien, coloca una solución en su pantalla mental: una persona cargada de maletas que quiere ir al aeropuerto Kennedy. —Las primeras veces que lo intenté, no sucedió nada. Des­pués ocurrió: apareció un hombre cargado de maletas que quería ir al aeropuerto Kennedy. En la siguiente ocasión, co­loqué a este hombre en mi pantalla, experimenté esa sensación que se tiene cuando las cosas están dando resultado, y apareció otro hombre que iba al Kennedy. ¡Funciona! ¡Es como una racha de buena suerte que no desaparece!

Antes de proseguir con otros ejercicios y técnicas, me per­mito hacer una observación sobre algo que probablemente se esté preguntando: ¿por qué desplazamos las escenas de izquier­da a derecha en nuestra pantalla mental? Puedo tomar nota de la pregunta aquí, pero se hablará sobre ella con mayor deta­lle posteriormente. Mis experimentos han demostrado que los niveles más pro­fundos de nuestra mente experimentan el tiempo en un flujo que va de izquierda a derecha. En otras palabras, el futuro se percibe a nuestra izquierda, y el pasado a nuestra derecha. La idea de hablar acerca de esto ahora resulta tentadora, pero hay que llevar al cabo otras cosas antes de proceder con esto.

5. MEJORAMIENTO DE LA MEMORIA

 

Las técnicas para la memoria que se imparten en Control Mental pueden reducir nuestro uso de los directorios telefó­nicos e impresionar increíblemente a nuestros amigos. Pero si yo quiero saber un número telefónico, lo busco. Tal vez algu­nos de los graduados de Control Mental si usen estas fórmulas para recordar números telefónicos pero, el deseo es importante para lograr que las cosas den resultado y mi deseo de recordar números telefónicos no es tan importante. Si tuviera que cruzar la ciudad cada vez que necesitara un número telefónico, mi deseo se avivaría.

Es básicamente erróneo emplear las técnicas de Control Mental para algo que no sea un asunto importante, a causa de esa trilogía: deseo, creencia, expectativa. ¿Pero cuántos de nosotros poseemos una memoria tan eficaz como quisiéramos que lo fuera? Puede ser que la suya ya esté mejorando en for­mas inesperadas si usted ha dominado las técnicas descritas en los dos capítulos anteriores. Su nueva habilidad para visualizar y revivir acontecimientos pasados mientras está a nivel Alfa tiene una cierta prolongación hacia Beta, de manera que es posible que su mente esté funcionando en formas nuevas para usted. Sin ningún esfuerzo especial. Aún así, hay margen para el mejoramiento.

En las clases de Control Mental tenemos un ejercicio espe­cial de visualización. En este ejercicio el conferencista escribe los números del uno al treinta en el pizarrón, y después los alumnos mencionan nombres de objetos (bola de nieve, patín, anteojos), cualquier cosa que les venga a la mente. Él escribe cada palabra junto a un número, da la espalda al pizarrón, y los recita en orden. Los alumnos mencionan cualquier pala­bra de la lista y el conferencista da el número correspondiente.

Este no es un truco de salón, sino una lección de visuali­zación. El conferencista previamente ha memorizado una pala­bra clave para cada número; de esta manera cada número evoca una imagen visual de su palabra clave correspondiente. Nosotros llamamos a estas imágenes “claves para la memoria”. Cuando un alumno menciona una palabra, el conferencista la combina de alguna manera significativa o extravagante con la imagen que él ha asociado con el número de la palabra clave. Ejemplo: el número 10 tiene la palabra clave “tíos”. Si el alumno ofrece la palabra “bola de nieve” la imagen po­dría ser la de una bola tirándole el sombrero de copa a mi tío. Formar así imágenes asociando el número, la palabra clave y la anotada en el pizarrón es fácil de visualizar. Los alumnos empiezan a aprenderse las claves para la memoria entrando a nivel mientras el conferencista las repite lentamente. Entonces, cuando más adelante emprenden la tarea de memorizarlas a nivel Beta, la labor resulta más sencilla porque las palabras les parecen conocidas. Es preciso que omita las claves para la memoria en este libro en virtud de que se necesitaría de un exceso de tiempo y espacio para aprenderlas Usted ya cuenta con una poderosa técnica para mejorar su visualización y su memoria al mismo tiempo: la pantalla mental.bCualquier cosa que usted crea que ha olvidado está siempre asociada con un acontecimiento. Si se trata de un nombre, el acontecimiento es el momento en el que lo escuchó o lo leyó. Lo único que tiene que hacer, una vez que haya aprendido a trabajar con su pantalla mental, es visualizar un acontecimien­to pasado en torno de un incidente que crea que ha olvidado, y ahí estará. Hablo de un incidente que usted cree que ha olvidado porque en realidad no lo ha olvidado en absoluto. Sencilla­mente no lo recuerda Existe una diferencia significativa. El mundo de la publicidad nos ofrece una ilustración fami­liar de la diferencia entre memoria y recordación. Todos nos­otros vemos los comerciales de la televisión. Hay una cantidad tal de ellos y son tan breves que si se nos pidiera que hicié­ramos una lista de cinco o diez que hubiéramos visto en la se­mana pasada lograríamos recordar tres o cuatro cuando mucho. Uno de los medios fundamentales de los cuales se vale la publicidad para crear ventas es el de hacer que “recordemos” un producto inconscientemente. Es dudoso que alguna vez olvidemos realmente algo. Nues­tro cerebro esconde imágenes de los acontecimientos más triviales. Mientras más vivida es la imagen y más importante para nosotros, la recordamos con mayor facilidad!

Un electrodo que toque con suavidad un cerebro expuesto durante una operación provocará el que se recuerde un acon­tecimiento “olvidado” durante mucho tiempo con todos sus detalles, en forma hasta tal punto vivida que de hecho se experimentarán sonidos, olores y escenas. Esto sucede porque se está tocando al cerebro, no a la mente. No importa qué tan reales puedan ser las escenas retrospectivas que el cerebro ofre­ce a la conciencia del paciente, él sabrá (algo se lo dice) que en realidad no las está volviendo a vivir. Esta es la mente en funciones (la super observadora, la intérprete) y ningún electro­do la ha tocado jamás. La mente, a diferencia de la punta de la nariz, no existe en un sitio específico.

Regresemos a la memoria. En algún sitio, a miles de kiló­metros de distancia de donde usted está sentado, una hoja está cayendo de un árbol. Usted no recordará este aconteci­miento porque no lo experimentó, y tampoco es importante para usted. No obstante, (nuestro cerebro registra un número mucho mayor de acontecimientos de lo que nos imaginamos.)

Mientras está sentado leyendo este libro está atravesando por miles de experiencias de las cuales no está usted consciente. Está ajeno a ellas en la medida en la que se está concen­trando en este momento. Hay sonidos y olores, imágenes que percibe por el rabillo del ojo, acaso la ligera molestia de un zapato que está demasiado apretado, la sensación de su silla, la temperatura de la habitación… parece que no hay un final. (Estamos conscientes de estas sensaciones, pero no nos damos cuenta de que estamos conscientes de ellas, cosa que parece una contradicción hasta que pensamos en el caso de una mujer que se encontraba bajo anestesia general.

Durante el curso de su embarazo esta mujer había estable­cido una excelente relación con su ginecólogo. Entre los dos había amistad y confianza. Llegó el momento de su alumbra­miento y ella recibió anestesia general, como era de rutina, y dio a luz un bebé sano. Más tarde, cuando su médico la vi­sitó en su cuarto de hospital, ella se mostró extrañamente dis­tante, incluso hostil hacia él. Ni ella ni el médico podían explicar el cambio en su actitud, y ambos estaban ansiosos por encontrar alguna explicación para el caso. Decidieron tratar, por medio de la hipnosis, de descubrir algún recuerdo oculto que pudiera explicar ese repentino cambio.

Bajo hipnosis fue conducida por la regresión en el tiempo, desde su experiencia más reciente con su médico hasta las pri­meras que tuvo con él. No tuvieron que ir muy lejos. En un trance profundo, en lugar de saltarse el periodo en el que ella estaba “inconsciente” en la sala de partos, ella relató todo lo que el médico y las enfermeras habían dicho. Lo que ellos comentaron en la presencia de la paciente anestesiada fue en ocasiones clínicamente indiferente, otras veces fue gracioso y en otros momentos más expresaron fastidio ante el lento pro­greso de su parto. Ella era un objeto, no una persona; sus sentimientos no se tomaron en cuenta. Después de todo estaba inconsciente, ¿no era así?

Yo pongo en duda el que sea posible que en algún momento estemos inconscientes. Podemos o no recordar lo que experimen­tamos, pero siempre estamos experimentando y todas las experiencias dejan recuerdos firmemente impresos en el cerebro.

¿Significa esto que con las técnicas para la memoria que usted está a punto de aprender, será capaz de recordar el número de esta página dentro de diez años? Puede ser que usted no lo haya visto, pero ahí está; lo vio por el rabillo del ojo, por así decirlo. Puede ser que sí, pero probablemente no haya sido así y además es y quizá jamás sea importante para usted. ¿Pero puede recordar el nombre de aquella persona atrac­tiva que conoció en la cena de la semana pasada? Cuando es­cuchó el nombre por primera vez, el haberlo escuchado cons­tituyó un suceso. Lo único que tiene que hacer es recrear el acontecimiento en torno del nombre en su pantalla mental, como le he explicado, y escuchará el nombre una vez más. Relájese, entre a nivel, cree la pantalla, experimente el aconteci­miento. Esto se llevaría quince o veinte minutos. Pero conta­mos con otro medio, una especie de método de emergencia, que lo llevará instantáneamente a un nivel mental en el que la recordación de información resultará más sencilla.

Este método implica el uso de un sencillo mecanismo acti­vador que, una vez que se vuelve verdaderamente suyo, mejora en eficacia conforme usted lo emplea, El hacerlo suyo reque­rirá varias sesiones de meditación para incorporar cabalmente el procedimiento. He aquí lo fácil que resulta: sencillamente junte el dedo pulgar y los dos primeros dedos de cada mano y su mente se ajustará en forma instantánea a un nivel más profundo. Inténtelo ahora y nada sucederá; todavía no es un mecanismo activador. Para convertirlo en uno, entre a nivel y dígase a sí mismo (en silencio o en voz alta): “Siempre que una mis dedos de esta manera” —ahora únalos— “para un propósito serio, instantáneamente alcanzaré mi nivel mental para lograr cualquier cosa que yo desee”.

Haga esto diariamente a lo largo de una semana más o menos, y use siempre las mismas palabras. Pronto existirá una sólida asociación en su mente entre la unión de los tres dedos y el alcanzar instantáneamente un nivel efectivo de meditación. Unos días más tarde, quizás al tratar de recordar algo (sea el nombre de una persona) este no viene a la memoria y mien­tras más se esfuerce por evocarlo, más se resistirá el nombre en acudir. Aquí la voluntad es inútil, más bien es un estorbo. Ahora relájese dése cuenta que aquel nombre está en su memoria y que usted cuenta con un medio para activar el recuerdo.

Una maestra de niños de cuarto año en Denver, usa la pantalla mental y la Técnica de los Tres Dedos para enseñar ortografía. Cubre alrededor de veinte palabras a la semana. Para poner a los niños a prueba, en lugar de ir de una pala­bra a otra y pedirles la ortografía correcta, les pide que escri­ban todas las palabras que estudiaron esa semana. Ellos re­cuerdan las palabras y la manera de escribirlas… con sus tres dedos juntos, viéndolas en su pantalla mental.

—Los más lentos —dice ella— se llevan alrededor de quin­ce minutos con la prueba.

Mediante el uso de la misma técnica ella les enseña a estos alumnos de cuarto grado las tablas de multiplicar hasta la del 12. En dos meses aprenden lo que normalmente requiere de todo un año escolar.

Tira Masters, el alumno universitario y taxista que mencio­namos en el capítulo anterior, con frecuencia recoge pasajeros que desean ir a direcciones que se encuentran en poblados vecinos, en los que él no ha estado desde hace mucho tiempo, y su recuerdo de la manera de llegar a ellos se ha vuelto vago. No son muchos los pasajeros apresurados que mostrarían pa­ciencia si él empezara a meditar antes de partir. Pero con sus tres dedos juntos, él “vuelve a vivir” la última ocasión en la que fue a ese sitio. Antes de tomar el curso de Control Mental, las calificaciones de Tim en el Institute of Technology de Nueva York eran una A y todas las demás B.

—Ahora soy un sabio… una B y todas las demás A —in­forma.

Usa el Aprendizaje Acelerado cuando estudia (más acerca de esto en el próximo capítulo) y resuelve sus exámenes con sus tres dedos juntos. Existen otros usos para esta Técnica de los Tres Dedos, y usted leerá acerca de ellos más adelante. La usamos en varias formas que resultan poco comunes. Esto es algo que se ha vinculado con otras disciplinas meditativas a lo largo de mu­chos siglos. La próxima vez que usted admire una pintura o una escultura de una persona del Lejano Oriente (un yogui, con las piernas cruzadas en proceso de meditación) observe que los tres dedos de sus manos están unidos en forma similar.

6. APRENDIZAJE ACELERADO

 

Cuando usted asimile las técnicas para la memoria que presentamos se encontrará muy cerca de nuestro siguiente paso: “El Aprendizaje Acelerado”. Aquí tiene, brevemente, el proceso que seguirá: aprenderá a entrar al nivel meditativo; después, en ese nivel, a crear una pantalla mental, que resulta de utilidad para distintos propósitos, uno de los cuales consiste en recordar información. Después, cuan­do haya premura podrá usar la técnica de los tres dedos para lograr, entre otras cosas, la recordación instantánea. Una vez que haya logrado esto estará preparado para aprender nuevas maneras de adquirir información, cosa que facilitará todavía más la recordación. Algo que resulta igualmente importante es que estas nuevas maneras de aprender no solamente facili­tarán la recordación sino que acelerarán e intensificarán la comprensión que usted tenga de lo que aprenda.

Existen dos técnicas para el aprendizaje. Empecemos con la más simple, aunque no necesariamente la más fácil.

La Técnica de los Tres Dedos se puede usar mientras usted escucha a un conferencista o lee un libro, Una vez que la ha dominado hasta un grado tal que puede entrar instantánea­mente a nivel y operar en forma consciente en él. Esto mejo­rará su concentración en grado sumo, y la información se arraigará con mayor solidez. Más adelante usted será capaz de recordarla con mayor facilidad en el nivel Beta y todavía más fácilmente en el nivel Alfa. Un alumno que resuelve un examen con sus tres dedos juntos casi puede ver el libro de texto que leyó, y prácticamente puede escuchar al instructor mientras este explicaba la lección en clase. La otra técnica no es tan simple, pero estará preparado para ella en las primeras etapas de su práctica de Control Mental. Tiene toda la eficacia del aprendizaje en el nivel Alfa, además de la ayuda adicional del aprendizaje en el nivel Beta. Para esto necesitará una grabadora. Digamos que tiene que aprenderse un capítulo complejo de un libro de texto; es preciso que no solo lo recuerde, sino que lo comprenda. Durante el primer paso, no se ponga a nivel Alfa, sino permanezca en el nivel de conciencia externa, Beta. Lea el capítulo en voz alta y grábelo. Ahora entre a ni­vel, reproduzca la grabación y concéntrese escuchando su pro­pia voz que recita el material. En una de las primeras etapas de su Control Mental, par­ticularmente si no está muy familiarizado con la grabadora que está empleando, puede ser que regrese de pronto a Beta cuando oprima el botón de reproducción, y descubra que el sonido de la voz hará más difícil el que usted entre otra vez en Alfa, y para cuando logre regresar, se habrá perdido parte de la lección, o la lección completa. Con práctica, habrá menos probabilidades de que esto suceda. Aquí tiene unos cuantos consejos: a nivel con su dedo colocado sobre el botón de arran­que, para evitar el buscarlo con los ojos abiertos. Haga que otra persona oprima el botón por usted cuando le dé la señal. Emplee la técnica de los tres dedos para acelerar su rein­greso a nivel Alfa. El problema puede parecer más serio de lo que es. De hecho, esto puede constituir en realidad una indicación de su progreso. Conforme usted se vuelve más experto, el mismo ni­vel Alfa empezará a provocarle una sensación diferente. Se sentirá cada vez más como en Beta, en virtud de que estará aprendiendo a usarlo en forma consciente. El estar completa­mente despierto con plena eficacia mental mientras se está a nivel Alfa constituye una característica especial de Control Mental. Conforme usted progrese y vuelve a experimentar la sensa­ción anterior de estar a nivel Alfa, en realidad está entrando a un nivel más profundo, que quizá sea Theta. En las clases de Control Mental con frecuencia he visto graduados que operan con eficacia en un nivel profundo con los ojos abiertos, tan despiertos como lo está usted en este momento, y hablan con claridad, planteando y respondiendo preguntas, y gastan­do bromas.

Volvamos a lo de su grabación: para reafirmar lo apren­dido, deje que transcurra un tiempo, varios días si es posible, después vuelva a leer el material a nivel Beta y escúchate a nivel Alfa. Ahora la información será suya definitivamente.

Si usted está trabajando con otras personas en el aprendi­zaje de Control Mental con este libro, puede intercambiar cintas con ellas en una especie de división del trabajo para ahorrar tiempo. Esto funciona a la perfección, aunque existe una ventaja en el hecho de que usted escuche su propia voz. El Aprendizaje Acelerado y la Técnica de los Tres Dedos han demostrado ser valiosos medios para ahorrar tiempo para los graduados de Control Mental en diversos campos: ventas (es­pecialmente seguros), estudios académicos, enseñanza, derecho y actuación, para nombrar tan solo unos cuantos.

Un próspero agente de seguros de vida de Canadá ya no exaspera a sus clientes hojeando tediosamente los papeles que lleva en su portafolios para encontrar respuestas a las pregun­tas acerca de complejos problemas de herencia e impuestos. El enorme conjunto de datos que necesita se encuentran en la punta de su lengua, gracias al Aprendizaje Acelerado y a sus tres dedos. Un abogado litigante de Detroit se ha “liberado” de los apuntes cuando resume un caso complejo ante el jurado. Graba su recapitulación y la escucha a nivel Alfa la noche anterior, y después la vuelve a escuchar temprano por la mañana. Más tarde, cuando se presenta confiado ante los miembros del jurado, mantiene un contacto visual sin romper comunicación con ellos. El resultado es que habla en forma más persuasiva que si estuviera consultando apuntes, y nadie se da cuenta de lo que hace con los tres dedos de su mano izquierda.

Un comediante de un centro nocturno de Nueva York mo­difica su rutina todos los días en la que hace “comentarios” acerca de las noticias. Una hora antes del espectáculo escucha una cinta de sí mismo y sale preparado para veinte minutos de graciosas humoradas “espontáneas”.

—Yo solía cruzar los dedos, y confiar en que las cosas mar­charan bien. Ahora uno tres dedos y ya sé qué es lo que va a ocurrir… voy a provocar muchas carcajadas.

El Aprendizaje Acelerado y la Técnica de los Tres Dedos son, por supuesto, ideales para los estudiantes, y esta es una razón por la cual Control Mental se ha impartido hasta el momento en veinticuatro universidades, dieciséis secundarias y ocho primarias. Gracias a estas técnicas, miles de alumnos es­tudian menos y aprenden más.

 

7. SUEÑO CREATIVO

 

¡Cuan libres somos cuando soñamos! Las barreras del tiem­po, las limitaciones del espacio, las leyes de la lógica, las repre­siones de la conciencia, todo esto desaparece y somos dioses de nuestras propias creaciones fugaces. Freud atribuyó una importancia capital a nuestros sueños porque lo que creamos en ellos nos pertenece en forma única. Al comprender los sueños de un hombre, parecía decir, comprenderás al hombre. En Control Mental también tomamos los sueños en serio, pero en una forma diferente porque aprendemos a emplear nuestra mente de maneras distintas. Freud se ocupaba de los sueños que nos llegan en forma espontánea. Esto no es el caso en Control Mental. Nuestro interés se concentra en crear deli­beradamente sueños que sirvan para resolver problemas espe­cíficos) Como programamos el tema con anticipación, los inter­pretamos de modo diferente … con resultados espectaculares. Aunque esto limita la espontaneidad de nuestras experiencias con los sueños pero obtenemos una libertad significativa: un mayor control sobre nuestra vida. Cuando interpretamos un sueño que hemos preprogramado con la debida anticipación, además de obtener discerni­miento en la patología de nuestra psique, descubrimos solu­ciones a nuestros problemas cotidianos.

Son tres. los pasos que enseñamos para el Control de los Sueños, y todos ellos implican el estar a un nivel mental propio para la meditación:

EL primero consiste en recordar nuestros sueños. Mucha gente dice:

—Yo no sueño nada en absoluto.

Pero esto nunca es verdad. (Puede ser que no recordemos nuestros sueños, pero todos soñamos. Si se nos privara de soñar, al cabo de unos cuantos días habría alteraciones mentales y emocionales. Cuando empecé a investigar la posible utilidad de los sueños para la resolución de problemas, allá por 1949, no es­taba seguro en absoluto de lo que descubriría. Había oído, al igual que usted, un sinnúmero de historias sobre premoni­ciones que ocurren en los sueños. Como todos sabemos, César fue prevenido en un sueño de los “Idus de marzo”, y el mismo día, según resultó, fue asesinado. Y también Lincoln soñó pre­moniciones de su asesinato. Si estos sueños y muchos otros parecidos a ellos, constituían accidentes no susceptibles de re­petirse, entonces yo estaba perdiendo mi tiempo. Hubo un punto en el que me sentí firmemente convencido de que en efecto estaba perdiendo mi tiempo. Había estado estudiando psicología (Freud, Adler, Jung) a lo largo de cua­tro años aproximadamente, y me empezó a parecer que mien­tras más estudiaba, menos sabía. Eran alrededor de las dos de la mañana. Arrojé mi libro al suelo y me fui a acostar, deci­dido a no perder más tiempo en proyectos inútiles como el de estudiar a los gigantes que estaban en desacuerdo incluso entre ellos mismos. A partir de ese momento me dedicaría a mi negocio de electrónica y nada más. Lo estaba descuidando, y el dinero escaseaba.

Aproximadamente dos horas más tarde me desperté a causa de un sueño. No se trataba de una serie de acontecimientos, como sucede en la mayor parte de los sueños, sino simplemente de una luz. El campo visual en mi sueño estaba bañado por la luz del sol al mediodía, un resplandor dorado, sumamente brillante. Abrí los ojos y estaba oscuro en mi habitación llena de sombras. Cerré los ojos y volvió a estar brillante. Repetí esto en varias ocasiones: ojos abiertos, oscuro; ojos cerrados, brillante. En la tercera o cuarta ocasión en la que cerré los ojos vi tres números: 3-4-3. Después otra serie de números: 3-7-3. Y la siguiente vez la primera serie volvió a aparecer, y después de otra vez la segunda serie.

Yo estaba menos interesado en los seis números que en la luz, que empezó a desvanecerse poco a poco. Me pregunté si la vida llegaría a su fin como un foco, con un relámpago repentino de luz. Cuando me di cuenta de que no me estaba muriendo quise hacer que la luz regresara para estudiarla. Modifiqué mi respiración, mi posición en la cama, mi nivel mental; nada dio resultado. La luz continuó desvaneciéndose. En conjunto, la luz duró alrededor de cinco minutos. Quizá los números tenían un significado. Permanecí des­pierto el resto de la noche tratando de recordar números tele­fónicos, direcciones, números de licencias, cualquier cosa que pudiera dar un significado a aquellos números. Hoy día cuento con un modo eficaz de descubrir lo que los sueños significan, pero en aquella época todavía me encon­traba en las primeras etapas de mi investigación. Al día si­guiente, cansado como lo estaba después de haber dormido únicamente dos horas, seguí tratando de relacionar los núme­ros con algo que ya conociera. Ahora tengo que relatar algunos incidentes sin importan­cia, que me condujeron a descifrar el misterio y de allí, a una parte importante del curso de Control Mental. Quince minutos antes de la hora de cerrar mi taller de electrónica, un amigo fue a verme para invitarme a tomar un café. Mientras me esperaba, pasó mi esposa y me dijo:

—Ya que van a ir a tomar un café, ¿por qué no pasan al lado mexicano y me compran un poco de alcohol de fricción?

Cerca del puente hay una tienda en donde el alcohol de fricción es más barato.

En el camino le hablé a mi amigo acerca del sueño, y mien­tras lo hacía se me ocurrió una idea: quizá lo que había visto era el número de un billete de lotería. Pasamos en el auto frente a una tienda en la que se encontraba la oficina central de la lotería mexicana, pero era la hora de cerrar y las corti­nas ya estaban corridas. No tenía importancia, de todos modos era una idea absurda, y seguimos una cuadra más para com­prar el alcohol para mi esposa.

Mientras el dependiente me envolvía el alcohol, mi amigo me llamó desde otra parte de la tienda.

—¿Cuál es el número que estabas buscando?

—Tres-cuatro-tres, tres-siete-tres —le dije.

—¡Ven a ver!

Allí estaba la mitad de un billete con el número 3-4-3. A lo largo de la República de México cada uno de los cientos de miles de vendedores, al igual que esta pequeña tienda, recibe billetes con los mismos primeros tres números cada mes. Esta tienda era la única en toda la nación que vendía el nú­mero 343. El número 373 se vendía en la ciudad de México. Unas cuantas semanas después me enteré de que mi mitad del primer billete de lotería que había comprado en mi vida se había ganado 10000 dólares, mismos que necesitaba con urgencia. Aunque me sentía sumamente alborozado, hice caso omiso del refrán que dice: “A caballo regalado no se le mira el colmillo”, y analicé con sumo cuidado este caballo regalado, y lo que descubrí resultó ser mucho más valioso que el regalo mismo. Mi reflexión constituyó el fundamento para una con­vicción sólidamente cimentada de que mis estudios valían la pena. De alguna manera había yo establecido contacto con la Inteligencia Suprema. Quizá había establecido contacto con ella en muchas ocasiones y no me había dado cuenta; en esta ocasión lo sabia. Tomemos en cuenta el número de acontecimientos aparen­temente casuales que me condujeron a esto. En un momento de desesperación, soñé con un número en una forma hasta tal punto sorprendente (con aquella luz) que tenía que recor­darlo. Después un amigo llegó para invitarme a tomar un café y, aunque estaba fatigado, acepté. Mi esposa pasó y me pidió que comprara alcohol de fricción, cosa que me condujo al único sitio en México en donde ese billete en particular estaba a la venta. Cualquiera que piense que todo esto no es más que una coincidencia estaría en apuros para explicar un hecho sor­prendente, que se puede constatar cabalmente: cuatro gradua­dos de Control Mental en Estados Unidos, también ganaron en loterías, por medio del uso de otras técnicas que yo desarro­llé más tarde. Ellos son:* Regina M. Fornecker, de Rockford, Illinois, quien ganó 300000 dólares; David Sikich, de Chica­go, quien ganó 300 000 dólares; Francés Morroni, de Chicago, quien ganó 50000 dólares y John Fleming, de Buffalo, Nueva York, quien ganó 50000 dólares.

No tenemos ninguna objeción en contra de la palabra “coincidencia” en Control Mental; de hecho le adjudicamos un significado especial. Cuando una serie de acontecimientos que resulta difícil explicar conduce a un resultado construc­tivo, le damos el nombre de coincidencia. Cuando los aconte­cimientos conducen a un resultado destructivo les damos el nombre de accidente. En Control Mental aprendemos a pro­vocar coincidencias. “Es simplemente una coincidencia”, constituye una frase que nosotros no empleamos. El sueño que me llevó a ganar en la lotería me convenció de la existencia de la Inteligencia Suprema y de su aptitud para comunicarse conmigo. El que esto sucediera cuando yo estaba dormido y profundamente perturbado en relación con el trabajo de mi vida no resulta notable en absoluto, según lo veo ahora. Miles de personas han recibido información en sus sueños de algún modo paranormal cuando se encontraban desesperados o en peligro, o en un momento crucial de su vida. En la Biblia se narra un gran número de sueños de este tipo. Sin embargo, en ese momento, el hecho de que me sucediera a mí parecía nada menos que un milagro.

De mis lecturas recordaba que Freud decía que el sueño crea condiciones favorables para la telepatía. Para dar una ex­plicación a mi sueño tuve que ir más allá y pensar que el sueño crea condiciones favorables para recibir información de la Inteligencia Suprema. Después fui todavía más lejos y me pregunté si tendríamos que ser como alguien que espera pasivamente a que el teléfono suene. ¿No podríamos nosotros mismos marcar el número para comunicarnos con la Inteli­gencia Suprema, bajo nuestra propia iniciativa? Como perso­na religiosa, yo razoné que si podemos llegar a Dios por medio de la oración, seguramente que podemos idear un método para llegar a la Inteligencia Suprema. (Como usted verá más ade­lante, en el capítulo quince, en donde hablo de Dios y de la Inteligencia Suprema, me refiero a cosas diferentes).

Usted no puede contar con que una luz brillante lo ayude a recordar sus sueños, pero puede confiar en el efecto acumu­lativo de ¿programarse mientras está a nivel, para recordarlos. Mientras medita justamente antes de irse a dormir, diga: “Quiero recordar un sueño. Voy a recordar un sueño”. Ahora duér­mase con papel y lápiz junto a su cama. Cuando se despierte, ya sea por la noche o en la mañana, escriba lo que recuerde de un sueño. Siga practicando esto noche tras noche y su re­cordación será más clara y más completa. Cuando se sienta satisfecho de haber desarrollado su habilidad, estará prepara­do para el segundo paso:

Durante su sesión de meditación, antes de dormirse, repase un problema que se pueda resolver por medio de información o consejos. Asegúrese de que verdaderamente le interesa resol­verlo, pues las preguntas ociosas producen respuestas ociosas. Ahora prográmese a sí mismo con estas palabras: “Quiero tener un sueño que contenga información para resolver el problema que tengo en mente. Voy a tener dicho sueño, lo voy a recordar y lo voy a comprender”

Cuando se despierte por la noche o por la mañana, recons­truya el sueño que recuerde en forma más vivida y busque su significado.

Como mencioné con anterioridad, nuestro método para la interpretación de los sueños tiene que ser diferente del método freudiano, en virtud de que nosotros generamos deliberada­mente los sueños. En consecuencia, si acaso está usted familia­rizado con la interpretación freudiana de los sueños, olvídese de ella para los efectos de Control Mental.

Imagine lo que Freud diría acerca de este sueño: un hom­bre se encontraba en medio de la selva rodeado de salvajes. Se estaban acercando a él en actitud amenazadora, alzando y ba­jando sus lanzas. Cada lanza tenía un agujero en la punta. Cuando se despertó vio su sueño como la respuesta a un pro­blema que habla obsesionado su trabajo: cómo diseñar una máquina de coser. Podía hacer que la aguja subiera y bajara, pero no que cosiera… hasta que su sueño le dijo que hiciera un agujero en la punta. El hombre era Elias Howe, inventor de la primera máquina de coser práctica.

Soñó que estaba en la casa de un amigo. Para cenar le servían un plato lleno de ejotes(Habichuelas tiernas en su vaina.) crudos, en tanto que todos los demás saboreaban una deliciosa quiche Lorraine. ¿Significaba esto que tenía que abstenerse de comer ejotes a lo largo de su viaje? El peligro de que esto sucediera era mínimo, ya que le desagradaban los ejotes, particularmente crudos. ¿Significaba el sueño que ya no era bienvenido en la casa de su amigo? No, él tenía confianza en su amistad; además de ello, eso no tenía nada que ver con su viaje en motocicleta.

Dos días más tarde viajaba a toda velocidad por una ca­rretera de Nueva York, en la madrugada. Era una hermosa mañana, la carretera estaba en perfectas condiciones, y no ha­bía tráfico, excepto por un pequeño camión que iba adelante.xv

Cuando se acercó al camión observó que estaba cargado con sacos de ejotes. Recordando su sueño aminoró la velocidad de 65 a 25 millas por hora; después, al tomar una curva a 15 millas por hora, la llanta trasera de su motocicleta resbaló un poco en la curva… ¡con algunos ejotes que habían caído del camión! A una velocidad más alta el resbalón habría re­sultado serio, posiblemente fatal.

Únicamente usted puede interpretar los sueños que decide tener. Con una autoprogramación anticipada y ordenada para comprender sus sueños, tendrá una “corazonada” en cuanto a significado.(La corazonada con frecuencia constituye el medio por el cual nuestro subconsciente, silenciosamente se comu­nica con nosotros. Con práctica usted adquirirá una confianza cada vez mayor en estas corazonadas programadas.

Las palabras que he sugerido emplear para la autoprogra­mación son aquellas que utilizamos en las clases de Control Mental. También funcionarán otras palabras, pero en caso de que llegue a tomar un curso de Control Mental, ya estará condicionado y tendrá una experiencia más plena si ha arrai­gado las palabras exactas con anticipación, en el nivel Alfa.

Si es paciente con el Control de los Sueños y lo practica, descubrirá uno de los recursos mentales más valiosos. No es­pere razonablemente convertirse en un ganador de la lotería: es parte del sistema de las loterías el que sean pocos los que ganen. Pero es parte de la naturaleza de la vida el que todo el mundo puede ganar mucho más de lo que ofrecen las loterías.

 

8. SUS PALABRAS TIENEN PODER

 

En la Introducción sugerimos que usted no practicara nin­guno de los ejercicios durante la primera lectura. Lo siguiente es una excepción; póngalo en práctica en este momento. Uti­lice toda su imaginación en este ejercicio. Vamos a analizar las implicaciones que tiene esto. Imagine que está parado en su cocina, sosteniendo un li­món que acaba de sacar del refrigerador. Se siente frío en su mano. Observe su aspecto exterior, su cáscara amarillenta. Tie­ne un color amarillo ceroso, y la cascara termina en dos pe­queñas puntas verdes. Apriételo un poco y sienta su firmeza y su peso. Ahora llévese el limón a la nariz y huélalo. Nada huele como un limón, ¿no es así? Ahora parta el limón a la mitad y huélalo. El olor es más intenso. Ahora muérdalo y deje que el jugo se arremoline en su boca. Tampoco hay nada que ten­ga el sabor de un limón, ¿no es cierto? Al llegar a este punto, si ha usado bien su imaginación, se le habrá hecho agua la boca. Vamos a analizar las aplicaciones que tiene todo esto. Palabras, “simples palabras”, afectaron sus glándulas sali­vales. Las palabras ni siquiera reflejaron una realidad, sino algo que usted imaginó. Cuando leyó aquellas palabras acerca del limón le estaba diciendo a su cerebro que tenía un limón, aunque en realidad no hablaba en serio. Su cerebro lo tomó seriamente y le dijo a sus glándulas salivales:

—Este tipo está mordiendo un limón. Apúrense, enjuaguen la boca.

Las glándulas obedecieron. La mayor parte de nosotros pensamos que las palabras que usamos reflejan significados y que lo que significan puede ser bueno o malo, cierto o falso, poderoso o débil. Esto es verdad, pero no es todo. Las palabras no solamente reflejan la reali­dad, sino que crean una realidad como el flujo de la saliva. El cerebro no es un intérprete perspicaz de nuestras inten­ciones; recibe información y la acumula, y como está a cargo de nuestro cuerpo, si le decimos algo como: “Ahora me estoy comiendo un limón”, empieza a funcionar. Ha llegado el momento para lo que en Control Mental llamamos “limpieza mental”. No hay ejercicio alguno para esto, sino es simplemente la decisión de (tener cuidado con las palabras que usemos para activar nuestro cerebro,) El ejercicio del limón que llevamos al cabo era neutral: físicamente no nos aportó beneficio ni perjuicio. Pero las pa­labras que empleamos a diario pueden provocar indistinta­mente beneficios o daños.  Un gran número de niños juegan un jueguito a la hora de comer. Describen la comida que están ingiriendo en los términos más nauseabundos posibles: la mantequilla está he­cha de insectos apachurrados, para elegir como ejemplo uno de los menos pintorescos que recuerdo. El objeto del juego consiste en fingir que uno no siente náuseas ante estas pers­pectivas nuevas sobre los alimentos, y empujar a otra persona más allá de su capacidad para fingir. Con frecuencia da resul­tado, y lo que sucede es que de pronto alguien pierde el apetito.

Como adultos, con frecuencia caemos en este mismo juego. Apagamos nuestro apetito por la vida con palabras negativas y las palabras, al ir haciendo acopio de poder con la repeti­ción, a su vez dan origen a vidas negativas.

—¿Cómo estás?

—Mmm, no me puedo quejar, o

—No vale la pena quejarse, o

—Ahí, regular.

¿De qué manera responde el cerebro ante estas actitudes deprimentes? Cuando “resulta un tormento lavar los trastes” o “Es un gran dolor de cabeza poner al corriente su talonario de che­ques” o “Le enferma el clima que estamos padeciendo”, esto me hace pensar que los proctólogos deben una gran parte de sus ingresos a las palabras que nosotros empleamos. Re­cuerde que el cerebro es un intérprete literal. Dice:

—Este tipo está pidiendo un dolor de cabeza. Muy bien, hay que darle un dolor de cabeza.

Desde luego, cada vez que decimos que algo nos provoca dolor, no surge un dolor de inmediato. El estado natural del cuerpo es la buena salud, y todos sus procesos están adaptados para la salud. No obstante, si se aporrean sus defensas lo suficiente en forma verbal, acaba por producir las mismas enfer­medades que le ordenamos. Dos cosas añaden poderla las palabras que utilizamos: nuestro nivel mental y el grado de participación emocional en lo que decimos. Si decimos “¡Dios mío, eso duele!”, con convicción, le ofre­cemos una cálida hospitalidad al dolor. Si decimos “¡Aquí no consigo que se haga nada!”, con vehemencia, la frase se con­vierte en una realidad que añade una validez efectiva al sen­timiento.

Control Mental ofrece defensas eficaces contra nuestros pro­pios hábitos nocivos. (En Alfa y Theta nuestras palabras tienen un poder incrementado en forma increíble. En los capítulos anteriores usted ya vio cómo, mediante palabras sencillas, puede programar por anticipado sus sueños y transferir de las palabras a sus tres dedos el poder para llevarlos a Alfa. Yo jamás me reí de Emile Coué, aunque en estos tiempos sofisticados un gran número de personas lo hace. Él es famoso por una frase que hoy día hace reír con la misma certeza que la culminación ingeniosa de un chascarrillo: “Cada día, en todos sentidos, estoy mejor y mejor”. ¡Estas palabras han cu­rado a miles de personas de enfermedades verdaderamente gra­ves! No constituyen un chascarrillo; yo las respeto y veo al doctor Coué con asombro y gratitud, porque he aprendido lecciones inapreciables de su libro Self-Mastery Through Auto-suggestion (Nueva York: Samuel Weiser, 1974). El doctor Coué fue químico durante casi treinta años en Troyes, Francia, lugar donde nació. Después de estudiar y experimentar con la hipnosis, elaboró una psicoterapia propia, basada en la autosugestión. En 1910 abrió una clínica gratuita en Nancy, en donde trató con éxito a miles de pacientes, algu­nos con reumatismo, severos dolores de cabeza, asma, parálisis en una extremidad, otros con tartamudeos, llagas tuberculosas, tumores fibrosos y úlceras… una sorprendente variedad de padecimientos. Jamás curaba a nadie, decía que les enseñaba a curarse a sí mismos. No cabe la menor duda de que las cura­ciones ocurrieron (están perfectamente documentadas) pero el método Coué ha desaparecido casi por completo desde la muer­te de él, en 1926. Si este método hubiera sido tan complejo que únicamente unos cuantos especialistas pudieran aprender a practicarlo, puede ser que estuviera ampliamente difundido hoy día. Es un método sencillo. Cualquier persona lo puede aprender. Su esencia está en Control Mental.

Existen dos principios fundamentales:

Únicamente podemos pensar en una cosa a la vez, y Cuando nos concentramos en un pensamiento, el pensamiento “se convierte en realidad porque nuestro cuerpo lo transforma en acción.

Por lo tanto, si usted desea activar los procesos de curación de su cuerpo, mismos que quizá estén obstaculizados por pensamientos negativos (conscientes o inconscientes), simplemente repita veinte veces consecutivas: “Cada día, en todos sentidos, estoy mejor y mejor” Haga esto dos veces al día y estará usan­do el método Coue. Como mis propias investigaciones han demostrado que el poder de las palabras se intensifica enormemente en los niveles meditativos, he hecho algunas adaptaciones de este método. A nivel Alfa y Theta nosotros decimos: “Cada día, en todos sen­tidos, estoy mejor, mejor y mejor”. Lo decimos tan solo una vez durante la sesión de meditación. También decimos (y esto igualmente es influencia del doctor Coué): “Los pensamientos negativos y las sugestiones negativas no tienen influencia al­guna sobre mí en ningún nivel mental” “Estas dos oraciones solas han producido un número impre­sionante de resultados concretos. De particular interés es la experiencia de un soldado que de súbito fue enviado a Indo­china, antes de que pudiera terminar más que el primer día del curso de Control Mental. Él recordaba la manera de medi­tar y recordaba estas dos oraciones. Fue asignado a la unidad de un sargento alcohólico de ca­rácter irritable, que escogió al recién llegado para hacerlo víc­tima especial de su abuso. Al cabo de unas cuantas semanas el soldado empezó a despertarse por la noche con accesos de tos, después con ataques de asma, que nunca antes había tenido. Un examen médico exhaustivo demostró que su salud era per­fecta. Entre tanto él se fatigaba cada día más; empezó a tener un desempeño deficiente en su trabajo y atrajo la atención todavía más desagradable por parte de su sargento. Otros integrantes de su unidad empezaron a recurrir a las drogas; él recurrió a Control Mental y a las oraciones mencio­nadas. Por fortuna tenía la oportunidad de meditar tres veces al día.

—En tres días estaba completamente inmune al sargento. Hacía lo que me decía que hiciera, pero nada de lo que dijera podía afectarme. Al cabo de una semana dejé de toser y el asma desapareció. Si esto me lo hubiera dicho un graduado de Control Mental, me habría sentido complacido, como me siento siempre con las narraciones de éxitos, pero no muy impresionado. Conta­mos con algunas técnicas más poderosas para la autocuración, mismas que le ayudaré a aprender en capítulos posteriores. Lo que convierte la experiencia de este hombre en un caso par­ticularmente interesante es que él no conocía ninguna de estas técnicas, sino que usó solamente las dos afirmaciones que apren­dió aquel primer día. Las palabras son sorprendentemente poderosas incluso a nive­les mentales mucho más profundos que los que usamos en Con­trol Mental. Una enfermera anestesista (y conferencista de Control Mental) de Oklahoma, la señora Jean Mabrey, aplica este conocimiento para ayudar a sus pacientes. Tan pronto que se encuentran bajo los efectos de una anestesia profunda, ella murmura en sus oídos instrucciones que pueden acelerar su recuperación, y en algunos casos salvar su vida. Durante una operación, cuando normalmente se esperaría una hemorragia abundante, el cirujano se mostró asombrado: apenas si había un hilillo de sangre. La señora Mabrey había murmurado:

—Diga a su cuerpo que no sangre.

Hizo esto antes de la primera incisión, y después aproxima­damente cada diez minutos a lo largo de la operación. En el curso de otra intervención ella murmuró:

—Cuando despierte, sentirá que todo el mundo en su vida la ama, y se amará a sí misma—. Esta paciente preocupaba en forma especial a su cirujano. Era una mujer tensa, que conti­nuamente se quejaba y para ella cualquier dolor resultaba nefasto, actitud que podía entorpecer su recuperación. Más tarde, cuando despertó de los efectos de la anestesia, había una nueva expresión en su rostro, y tres meses después el ci­rujano le dijo a la señora Mabrey que esta paciente, que otrora fuera por demás nerviosa, estaba “trasformada”. Se ha­bía convertido en una persona relajada y optimista, y se recu­peró rápidamente de su operación. El trabajo de la señora Mabrey ilustra tres cosas que nos­otros  enseñamos  en  Control   Mental: Primero: las  palabras tienen un poder especial en los niveles mentales profundos; segundo, la mente ejerce una autoridad mucho más firme sobre el cuerpo de la que se le atribuye; y tercero, como observé en el capítulo 5, siempre estamos conscientes. ¿Cuántos padres de familia entran bruscamente en la habi­tación de un niño dormido, acomodan con rapidez las cobijas y se salen, cuando una pausa para decir unas cuantas palabras positivas y amorosas ayudarían a que el niño se sintiera más seguro y más tranquilo a lo largo del día? Son tantos los graduados de Control Mental que informan acerca de mejorías en su salud, en ocasiones antes de haber terminado siquiera el curso, que en una ocasión descubrí que me encontraba a punto de tener una dificultad con la profe­sión médica de mi ciudad natal. Algunos pacientes decían a sus médicos que nosotros habíamos curado sus problemas de salud, y los médicos se quejaron ante el fiscal de distrito. Él realizó una investigación y averiguó que no estábamos practi­cando medicina, como temían los doctores. Por fortuna no es ilegal que Control Mental resulte benéfico para la salud, o de lo contrario la organización de Control Mental no existiría hoy día.

9. EL PODER DE LA IMAGINACIÓN

 

La fuerza de voluntad necesita conquistar un enemigo; antes de alcanzar su objetivo. Trata de ser ruda y, al igual que la mayor parte de los rufianes, se acobarda cuando las cosas se ponen difíciles. Existe una manera más suave y más sencilla de vencer los hábitos nocivos: la imaginación La imaginación se enfoca directamente al objetivo y consigue lo que desea. Esta es la razón por la cual en los capítulos anteriores le di tanta importancia al hecho de que usted asimilara la visualización llena de realismo en los niveles profundos de la mente. Si usted estimula a su imaginación con creencias, deseos y expectativas,  y  la entrena para que visualice sus objetivos de tal manera que usted los vea, los sienta, los escuche, los pruebe y los toque, conseguirá lo que desea.

‘”Cuando la voluntad y la imaginación están en conflicto, es siempre la imaginación la que triunfa”, escribió en cierta oca­sión Emile Coué. Si usted piensa que desea abandonar un hábito nocivo, es probable que se esté engañando a sí mismo. Si en realidad deseara abandonarlo, el hábito desaparecería por sí solo. Lo que usted debe desear más que el hábito como tal es el bene­ficio de abandonarlo. Una vez que aprenda a desear ese be­neficio, quedará libre del hábito “indeseable”. El pensar acerca de su hábito y decidir firmemente que lo va a abandonar puede ligarlo más estrechamente a él. La situa­ción se parece un poco a la de proponerse que se vara dormir; la misma firmeza de su decisión puede mantenerlo despierto. Ahora vamos a ver de qué manera se puede hacer que todo esto trabaje en su favor. Como ejemplos, usaremos dos hábitos que los graduados de Control Mental superan en forma por demás exitosa: comer en exceso y fumar. Si usted desea bajar de peso, el primer paso consiste en analizar el problema en el nivel externo. ¿Su problema radica en comer demasiado, en no hacer el ejercicio suficiente, o en ambas cosas? Muy bien puede suceder que no sea el comer en exceso, sino el comer los alimentos equivocados. Una dieta de alimen­tos más adecuados a sus necesidades particulares puede ser la respuesta. Su médico puede aconsejarle. ¿Por qué desea bajar de peso? ¿Está tan gordo que su salud se ve afectada, o sencillamente siente que si estuviera más del­gado sería más atractivo? Cualquiera de las dos cosas propor­ciona una buena razón para bajar de peso, pero es preciso que usted sepa de antemano cuál es el beneficio que espera obtener de la reducción de peso.

Si usted ya come los alimentos adecuados en cantidades moderadas, si hace tanto ejercicio como le es posible dentro de un límite razonable, y solamente está un poco excedido de peso, mi consejo sería (a menos que su médico diga lo contrario) que se conforme con su estado. La alternativa constituye un trastorno innecesario para usted. Además probablemente haya problemas mayores y oportunidades más importantes en su vida para que ponga en práctica su Control Mental. Si está seguro de que en realidad desea bajar de peso y saberla razón, su siguiente paso consiste en analizar todos los beneficios que derivará, no los beneficios generales como “lu­ciré mejor” sino los concretos que impliquen, si fuera posible, la participación de sus cinco sentidos. Ejemplo:

Vista: Encuentre una fotografía suya de cuando estaba tan delgado como le gustaría estar ahora.

Tacto: Imagine cuan tersos se sentirán al tacto sus brazos, sus muslos y su vientre cuando vuelva a estar delgado.

Gusto: Imagine los sabores de los alimentos a los que dará mayor importancia en su nueva dieta.

Olfato: Imagine el olor de los alimentos que comerá.

Oído: Imagine lo que dirán aquellas personas que son im­portantes para usted acerca de su éxito al bajar de peso!

Ni siquiera los cinco sentidos bastan para lograr una visualización a conciencia. Las emociones también son importantes. Imagine cuan alborozado y confiado se sentirá cuando esté tan delgado como desea estarlo. Una vez que todo esté arraigado con firmeza en la mente, póngase a nivel. Dé origen a su pantalla mental y proyecte en ella una visualización del aspecto que tiene actualmente. Ahora deje que desaparezca y desde la izquierda (el futuro) deslice una imagen (acaso sea la vieja fotografía) de sí mismo con el aspecto que desea tener y que tendrá cuando la dieta tenga éxito? Mientras contempla mentalmente su nueva figura, imagine con todos los detalles que le sea posible, lo que sentirá cuando esté así de delgado. ¿Qué sentirá cuando se incline para atarse las agujetas de los zapatos? ¿Cuando suba las escaleras? ¿Cuando pueda usar su ropa que ahora le queda demasiado ajustada? ¿Cómo se verá en traje de baño? Tómese su tiempo y sienta todo esto. Recorra con los cinco sentidos, uno por uno, cómo se describió arriba. ¿Qué efecto le producirá a sí mismo el ha­ber realizado este objetivo? Ahora repase mentalmente su nueva dieta, no solamente lo que va a comer, sino la cantidad, y elija algunos bocadillos, ya sean zanahorias crudas o cualquier otra cosa. Dígase a sí mismo que estos son los únicos alimentos que su cuerpo nece­sitará y que no enviará punzadas de hambre como un medio para pedir más. Aquí llega a su fin su sesión de meditación. Repítala dos veces al día. Observe que a lo largo de su sesión de meditación no hubo una sola imagen o pensamiento sobre los alimentos que no debe comer. Los come en exceso porque le gustan; el solo he­cho de pensar en ellos hará que su imaginación se tambalee en direcciones indeseables. En el diario Mercury News (13 de octubre de 1974), de San José, Cal., se citaron las siguientes palabras de Alexis Smith, actriz de Hollywood: “Los pensamientos positivos funcionan de maravilla en una dieta para bajar de peso. No piense una sola vez en lo que está rechazando, concéntrese en lo que está obteniendo”. Con frecuencia le dicen que luce más atractiva ahora que cuando filmó algunas de las películas de la Warner Brothers que se exhiben hoy día por televisión. Ella atribuye gran parte de esto a Control Mental. “La gran diferencia”, dice ella, según la cita del diario: “es que ahora estoy más equi­librada y tengo un mayor control sobre mí misma”. En su programa para reducir de peso, asegúrese de elegir una meta razonable para la reducción de peso; de lo contra­rio destruirá la credibilidad de su proyecto. Si tiene 25 kilos de exceso, no puede esperar razonablemente que lucirá como Audrey Hepburn o Mark Spitz la semana entrante. Pocos serán los beneficios que obtenga si se visualiza así. Es posible que reciba viejos mensajes corporales durante los primeros días, mismos que le recordarán las delicias de los bombones. A lo largo de sus actividades diarias, cuando posi­blemente no cuente con tiempo para meditar, respire profun­damente, una sus tres dedos, y recuérdese a sí mismo, con las mismas palabras que usó durante la sesión de meditación, que su dieta es lo único que su cuerpo necesita y que no sentirá punzadas de hambre. Un vistazo rápido a una vieja fotografía suya con el aspecto que le gustaría tener, le dará apoyo. Conforme progrese con su Control Mental en esta y otras áreas, su estado mental en general mejorará y esto a su vez con­tribuirá en forma más importante al funcionamiento apropia­do de su cuerpo y con una pequeña ayuda mental, su cuerpo buscará con más gusto su peso adecuado. Existen múltiples variaciones de esta técnica, que usted pue­de emplear y se le pueden ocurrir en el transcurso de una se­sión de meditación. Un obrero de una fábrica de Omaha, se dijo a sí mismo durante sus meditaciones:

—Apeteceré y comeré tan solo aquellos alimentos buenos para mi cuerpo.

De pronto descubrió que tenía un nuevo interés en las ensaladas y los jugos de verduras, y que su interés en los ali­mentos ricos en calorías iba disminuyendo. Resultado: perdió 20 kilos en cuatro meses.

Una mujer de Ames, lowa, utilizó la misma técnica. Unos cuantos días más tarde compró unas donas: tres para sus hijos y tres para los amigos de ellos.

—Me olvidé por completo de comprar una para mí. Casi lloré. ¡Control Mental estaba dando resultado!

Un granjero de Masón City, lowa, compró un traje de 150 dólares que, por no ser de su talla, le quedaba muy mal. No podía cerrarse el pantalón ni abotonarse el saco.

—El dependiente pensó que yo estaba loco —dijo—. Pero con la técnica de la pantalla mental perdió casi veintitrés kilos en cuatro meses.

—Y ahora el traje parece hecho a mi medida.

No todos los resultados son tan espectaculares. De hecho, no es preciso que todos lo sean. Sin embargo, Caroline de Sandre, de la ciudad de Denver y Jim Williams, quien está a cargo de las actividades de Control Mental en el área de Colorado, emprendieron un programa experimental que demuestra la efectividad de las técnicas de Control Mental para aquellas personas que genuinamente quieren bajar de peso.

Ella organizó un grupo experimental de 25 graduados de Control Mental, quienes se reunirían una vez a la semana a lo largo de un mes. Entre las 15 personas que asistieron a todas las reuniones, la pérdida promedio de peso fue de un poco más de dos kilos y medio. ¡Todos bajaron de peso!

Un mes más tarde, ella se entrevistó con estas 15 personas y se enteró de que 7 habían seguido bajando de peso, y 8 se habían mantenido en su peso. ¡Ninguno había subido de peso!

Caroline reporta que esta no solamente fue una experiencia exenta de sacrificio para estos graduados, sino que resultó agradable, pues no solo bajaron de peso sin punzadas de hambre o ningún otro malestar, sino que reforzaron diversas habili­dades adquiridas por medio de Control Mental.

La pérdida de promedio de peso fue aproximadamente la que se habría producido si ellos hubieran tomado seguido al­guno de los métodos más exitosos para reducción de peso. La propia Caroline había trabajado como conferencista para uno de tales cursos durante un año y medio, y era directora ad­junta de alimentación en el Swedish Medical Center de Denver… y es experta en nutrición adecuada y control de peso. Ella tiene planeado continuar con este proyecto de grupo y crear otro para fumadores. El fumar es un hábito hasta tal punto nocivo que si usted es un fumador, este es el momento de empezar a convertirse en ex fumador. Al igual que con la reducción de peso, vamos a proceder en etapas sencillas para dar a su cuerpo bastante tiempo para que su mente aprenda a obedecer una clase de instrucciones totalmente diferente. No hay necesidad de repasar en el nivel externo la razón por la que debería dejar de fumar; los motivos lúgubres le son lo suficientemente familiares. Lo que necesita es una lista de beneficios que más adelante se harán tan vividos que tendrá el deseo de abandonar el vicio.

Tendrá mayor vitalidad; sus sentidos físicos se agudizarán; y disfrutará más plenamente de la vida! Usted sabe mejor que yo, que no soy fumador, qué es lo que obtendrá.  Póngase a nivel y véase a sí mismo en su pantalla mental en la situación en la que normalmente fuma su primer ciga­rrillo del día. Visualícese a sí mismo, completamente a gusto, desde ese momento hasta que termine una hora, mientras hace todo lo que normalmente haría, excepto fumar. Si, por ejem­plo, la hora es de las 7:30 a las 8:30 a. m., dígase a sí mismo: “Ahora soy y seguiré siendo un ex fumador de las 7:30 a las 8:30 a. m. Disfruto de ser un ex fumador durante esta hora. Resulta sencillo y estoy acostumbrado a ello”. Continúe este ejercicio hasta que se sienta verdaderamente a gusto, en el nivel externo, con su primera hora de liberación de los cigarrillos. Ahora proceda con la siguiente hora, y pron­to con la tercera, y así sucesivamente. Tome esto con lentitud, ya que el avanzar con excesiva rapidez puede conducirlo a castigar su propio cuerpo, cosa que difícilmente resulta justa, ya que fue su mente, y no su cuerpo, la que lo introdujo al hábito en primer lugar. Deje que su mente lleve al cabo la tarea por medio de imaginación. Aquí tiene unos cuantos consejos para acelerar la llegada del día de la liberación absoluta:

Cambie con frecuencia de marcas. Durante las horas en las cuales todavía no sea un ex fuma­dor, pregúntese a sí mismo cada vez que vaya a tomar un cigarrillo: “¿En realidad quiero este cigarrillo?” Con sorprendente frecuencia la respuesta resulta negativa. Espere a que verdaderamente lo apetezca. Si, a lo largo de una de sus horas liberadas, su cuerpo in­terviene con una “necesidad” aparente de fumar, respire pro­fundamente, junte sus tres dedos, y, usando las mismas pala­bras que emplea en la sesión de meditación, recuérdese a sí mismo que es y seguirá siendo un ex fumador durante esta hora.

Puede agregar otras técnicas a este método básico para controlar el hábito de fumar. Un hombre de Omaha, que llevaba ocho años de fumarse una cajetilla y media diariamente, visua­lizó en Alfa todos los cigarrillos que se había fumado en su vida (un gigantesco montón). Después los colocó en un incine­rador y los quemó. Enseguida imaginó todos los cigarrillos que fumaría en el futuro a menos que dejara el hábito (otro gigantesco montón) y lleno de alegría los quemó también en el incinerador. Después de haber dejado de fumar un sinnúmero de veces en el pasado, en esta ocasión abandonó el cigarrillo para siempre después de una sola sesión de meditación. No sufrió de antojos, no comió en exceso, no tuvo efectos colaterales. Lamento decir que no puedo hablar de haber tenido el mismo éxito con el cigarrillo que con la reducción de peso. No obstante, tengo conocimiento de un número suficiente de graduados que han dejado de fumar y de otro número sufi­ciente de graduados que han reducido la cantidad de cigarri­llos, para apremiar a cualquier fumador para que ponga a Control Mental a trabajar en la conquista del hábito.

 

10. USE SU MENTE PARA MEJORAR SU SALUD

 

Yo empleo aproximadamente la mitad de mi tiempo via­jando por todos los rincones de este y otros países para dirigir la palabra a grupos de graduados de Control Mental. En el transcurso de un año conozco, no a cientos, sino a muchos miles de personas que informan sobre autocuraciones verdaderamente maravillosas. Pero esto para mí ya es lugar común. Me asombro en otro sentido, me asombro de que no todo el mundo haya caído en te cuenta del inmenso poder que ejerce la mente sobre el cuerpo. Son muchos los que piensan que la curación psíquica es extraña y esotérica, y sin embargo, ¿qué podría ser más extraño y más esotérico que las poderosas drogas que ingieren por pres­cripción médica y que producen efectos colaterales que consti­tuyen una amenaza para la salud? A lo largo de mis experien­cias con la curación psíquica, jamás he sentido, visto u oído hablar de un solo efecto colateral nocivo.

Las  investigaciones  médicas   están  descubriendo  cada  vez más acerca da la relación existente entre el cuerpo y la mente.) Entre todos los—esfuerzos de investigación diferentes y aparen­temente no relacionados entre sí, existe una consistencia fascinante acerca de los hallazgos. Resulta que en ello la mente juega un papel misteriosamente poderoso.

Si Control Mental fuera perfecto (no lo es; todavía estamos aprendiendo) creo que todos tendríamos un cuerpo perfecto, todo el tiempo. Sin embargo, es un hecho ineludible el que ya sabemos lo suficiente para fortalecer con nuestra mente las facultades de reparación del cuerpo, con el objeto de que las enfermedades se puedan combatir con mayor éxito. Desde luego los métodos sencillos de Emile Coué dieron resultados, y los métodos de Control Mental, que incluyen los de Coué, funcionan con una fuerza todavía mayor. Obviamente, conforme usted adquiera mayores aptitudes para la autocuración requerirá de menos atención médica. Empero, en esta etapa del desarrollo de Control Mental, y en esta etapa de su dominio de lo que hemos elaborado, resulta de­masiado prematuro que los médicos de la nación se jubilen. Lo que usted debería hacer es consultarlos, como lo haría nor­malmente, y seguir los consejos que le den. Lo que puede ha­cer es sorprenderlos con la velocidad de su recuperación. Algún día ellos se preguntarán qué fue de usted.

Un gran número de graduados informan que usan Control Mental en emergencias para reducir las hemorragias y el dolor. Ejemplo: la esposa del señor Donald Wildowsky se encontraba de viaje en Texas, en una convención con su esposo. Según lo reporta el periódico Bulletin, de Norwich, Connecticut, ella se zambulló en una alberca y se provocó la ruptura de un tímpano. “Nos encontrábamos a kilómetros de distancia de una ciu­dad, y yo no quería obligarlo a partir a la mitad de la conven­ción”, dijo ella, según las palabras que le atribuyen en el diario. “Así que me puse a nivel, coloqué mi mano sobre mi oreja, me concentré en el área dolorida y dije: «¡Desapareció, des­apareció, desapareció!»

“La hemorragia se detuvo de inmediato y el dolor cesó. Cuando finalmente vi a un doctor, este se quedó sin habla a causa de su asombro”.  En la autocuración, hay que seguir seis pasos bastante sencillos:

El primero consiste en empezar, en Beta, a sentir que uno se está convirtiendo en una persona amorosa (y por lo tanto capaz de perdonar), y a considerar que el amor constituye un objetivo en sí mismo. Esto probablemente requerirá de una limpieza mental bastante concienzuda

Segundo, póngase a nivel. Este solo hecho constituye un paso primordial hacia la autocuración en virtud de que, como mencioné con bastante anterioridad, en este nivel el trabajo negativo de la mente (todas sus culpas y enojos) se neutraliza, y el cuerpo queda libre para hacer aquello para lo que lo diseñó la naturaleza: repararse a si mismo. Desde luego, es po­sible que usted tenga sentimientos auténticos de culpabilidad y enojo, pero hemos descubierto que estos se experimentarán únicamente en el nivel externo, o nivel Beta, y que tienden a desaparecer conforme usted practica el Control Mental.

Tercero, háblese a sí mismo mentalmente acerca del primer paso:  exprese su deseo de realizar una concienzuda limpieza mental… usar palabras positivas, pensar en forma positiva, convertirse en una persona afectuosa.

Cuarto, experimente  mentalmente  la  enfermedad  que  lo está aquejando. Utilice la pantalla mental y observe y sienta la enfermedad. Este paso debe ser breve: su propósito consiste simplemente en concentrar su energía curativa en el punto en el que se le necesita.

Quinto, borre rápidamente esta imagen de su enfermedad y experimente la sensación de que está completamente curado. Sienta la libertad y la alegría que le provoca el hecho de tener una salud perfecta. Aférrese a esta imagen, demórese obser­vándola, disfrútela, y adquiera la convicción de que la merece, de que en este estado de salud, se encuentra completamente en armonía con las intenciones de la naturaleza respecto a usted.

Sexto, refuerce su limpieza mental una vez más, y finalice expresando para sí mismo estas palabras: “Cada día en todos sentidos me siento mejor, mejor y mejor”.

¿Cuánto tiempo es conveniente que se prolongue esto y con qué frecuencia lo debe llevar al cabo?

Mi experiencia me dice que quince minutos es un periodo adecuado. Lleve al cabo este ejercicio tan frecuentemente como le sea posible, no menos de una vez al día. Aquí no hay “de­masiado”. Permítame que divague un momento. Es posible que haya oído decir que la meditación es un cosa muy buena pero que es preciso tener cuidado de no fascinarse con ella hasta el grado de que se practique en exceso. Esto, dicen, puede conducir a un aislamiento del mundo y a una preocupación enfermiza con uno mismo. Yo no sé si esto será cierto o no. .Esto se dice de otras disciplinas meditativas, no de Control Mental. Nos­otros hacemos resaltar nuestra participación con el mundo, no el aislamiento de él; no buscamos pasar por alto los problemas prácticos ni ignorarlos, sino enfrentarlos sin rodeos para resol­verlos. No es posible excederse en esto.

Regresemos a la autocuración: el primer paso no tiene fin. Póngalo en práctica en Beta, Alíalo Theta. Vívalo. Si siente que se le escapa durante el día, junte sus tres dedos por un ins­tante para reforzar la idea en forma instantánea.

Muchos de nuestros centros de Control Mental publican boletines noticiosos para sus graduados. Estos están repletos de informes procedentes de graduados que hablan sobre lo que Control Mental ha hecho por ellos. Las narraciones sobre la manera en la que controlan dolores de cabeza, asma, fatiga y presión arterial elevada son demasiado numerosas para con­tarlas. Aquí tenemos una, que elijo porque el autor es médico de profesión. Desde que tenía aproximadamente once años de edad padecí jaquecas de migraña. Al principio se producían ocasionalmente y se podían controlar, pero conforme yo crecía las jaquecas empeoraban y finalmente empecé a pa­decer “jaquecas múltiples” que duraban tres o cuatro días, con un intervalo de solo dos días entre cada ataque. Una migraña verdaderamente intensa es desoladora … por lo general afecta a un lado de la cara y la cabeza. Se siente como si los ojos estuvieran siendo empujados de sus órbi­tas. Parece como si nos apretaran con una prensa y el estó­mago nos da volteretas. En ocasiones el ataque se alivia por medio una preparación específica, una droga vasocons­trictora, misma que se tiene que tomar al principio, mien­tras el dolor es todavía tolerable. Una vez que el dolor ha progresado durante algún tiempo nada lo aliviará excepto el paso del tiempo. Yo estaba llegando al punto en el que tenía que tomar la preparación cada cuatro horas, e incluso así el alivio solo era parcial.

Así que acudí a un especialista en dolores de cabeza, quien me practicó un examen completo para asegurarse de que yo no tuviera ninguna anormalidad física o neurológica. Me dio consejos y un tratamiento que yo ya había estado poniendo en práctica; los dolores continuaron.

Una de mis pacientes era graduada de Control Mental, y a lo largo de un año aproximadamente me había estado sugiriendo que fuera con ella a Control Mental. Yo siempre le decía que no creía en esas tonterías. Entonces un día la atendí cuando me encontraba en el cuarto día, aproxima­damente, de un dolor de cabeza, y debo de haber tenido un color verdoso porque ella me dijo: “¿No es hora ya de que tome el curso de Control Mental? La semana entrante se inicia un nuevo curso…, ¿por qué no viene conmigo?”

Me inscribí en el curso, y asistí fielmente todas las no­ches, y en efecto, no tuve una sola jaqueca esa semana. Pero una semana después de que terminé el curso me desperté con un terrible dolor de cabeza y tuve una oportunidad para comprobar si mi programación daría resultado. Hice un ciclo de relajamiento y salí… desapareció el dolor de cabeza… me sentía maravillosamente. ¡Era un milagro! Cinco segundos más tarde volvió el dolor de cabeza, esta vez más intenso. No me di por vencido, así que hice otro ciclo, y el dolor de cabeza desapareció momentáneamente, pero después volvió. Tuve que atravesar por unos diez ci­clos, pero no cejé y no tomé la medicina para las jaquecas de migraña. Me dije que lo lograría y la jaqueca finalmente se me quitó.

Durante un tiempo no tuve dolores de cabeza, pero es­porádicos alrededor de tres meses después de esto, pero ni siquiera tuve que tomar una aspirina. Desde que tomé el curso de Control Mental no he tomado una sola aspiri­na. ¡Realmente funciona! Aquí tenemos otro informe, procedente de una monja, la hermana Bárbara Burns de Detroit, Michigan. Escogí este caso porque la hermana Bárbara ha hecho un uso ingenioso de sus propios mecanismos activadores.

Durante veintisiete años había usado anteojos porque pa­decía de astigmatismo miópico. Conforme iba aumentando su miopía, se aumentaba la graduación de sus anteojos, cosa que reducía la agudeza respecto a la distancia. Antes de que mejo­rara su vista fue necesario que empezara a usar bifocales. En­tonces, en julio de 1974, decidió usar Control Mental. En estado profundo de meditación se dijo a sí misma: “Cada vez que parpadee, mis ojos se ajustarán adecuadamente al foco, como la lente de una cámara”. Durante cada sesión de medita­ción ella repetía esto, y al cabo de dos semanas empezó a ver sin anteojos, aunque todavía los necesitaba para leer. Consultó al doctor Richard Wlodyga, un optometrista (y graduado de Control Mental), que le dijo que tenía la córnea ligeramente deformada. La hermana Bárbara insertó la corrección de la córnea en sus sesiones de., meditación a lo largo del intervalo de unas cuantas semanas antes de presentarse a otro examen con el doctor Wlodyga.

A continuación tenemos un fragmento de una carta que nos escribió el doctor Wlodyga, a instancias de la hermana Bárbara: Examiné a la hermana Bárbara por vez primera el 20 de agosto de 1974…

Volví a examinarla el 26 de agosto de 1975. No había usado anteojos durante un año…

[La] paciente ha tenido una reducción en la proporción de miopía manifiesta hasta un nivel en el que los anteojos se han vuelto innecesarios. Desde luego, el médico con jaquecas y la hermana Bárbara Burns no padecían “enfermedades terribles” del tipo de las que nos enseñan a temer. ¿Puede ayudar el Control Mental en el caso de que una de estas enfermedades nos llegara a aquejar, o es preciso que nos limitemos a tomar nuestras medicinas y esperar a que transcurra el tiempo? Vamos a dar un vistazo a la que es probablemente la enfermedad más temible de todas: el cáncer.

Puede ser que usted haya leído algo acerca de la labor del doctor O. Cari Simonton, especialista en cáncer. Marilyn Ferguson describió parte de su obra en su reciente libro titu­lado The Brain Revolution, y en el número de enero de 1976  de la revista Prevention Magazine se publicó un artículo acer­ca de él, titulado Mind Over Cáncer, por Grace Halsell. El doctor Simonton, que recibió entrenamiento en las técnicas de Control Mental, ha adaptado con éxito algunas de estas técni­cas al tratamiento de sus pacientes. Cuando él estaba a cargo de la terapia de radiación en Travis Air Force Base, cerca de San Francisco, estudió un fenómeno extraño, aunque muy conocido: los casos de personas que, sin razón alguna aparente para la medicina, se recuperan del cán­cer. Estos casos se conocen como “remisiones espontáneas”, y constituyen un porcentaje sumamente reducido de todos los pacientes de cáncer. Si pudiéramos descubrir la causa por la cual se recuperan estos pacientes, razonó el doctor Simonton, tal vez podríamos encontrar una manera de provocar las re­misiones. Descubrió que estos pacientes tenían algo muy importante en común: con frecuencia eran individuos positivos, optimistas y decididos. En un discurso pronunciado ante la Convención de Control Mental realizada en Boston en 1974, él dijo:

El factor emocional más importante identificado por los investigadores en el desarrollo del cáncer en general, es una pérdida significativa, de seis a dieciocho meses antes del diagnóstico de esta enfermedad.

Esto se ha demostrado en varios estudios a largo plazo realizados por investigadores independientes con grupos experimentales… Observamos que no es solo esa pérdida la que constituye un factor significativo, sino que es la manera en la que el individuo reacciona ante dicha pérdida.

La pérdida tiene que ser lo suficientemente seria para provocar una sensación de desamparo y desesperanza que

persiste en el paciente. De esta manera, parecería que su resistencia fundamental disminuye, cosa que permite que la malignidad se desarrolle clínicamente.

En otro estudio realizado en Travis Air Force Base, y sobre el cual se informó en la revista Journal of Transpersonal Psy-chology, el doctor Simonton clasificó las actitudes de 152 pa­cientes de cáncer en cinco categorías que iban desde intensa­mente negativa hasta intensamente positiva. Después clasificó sus reacciones a la terapia desde excelente hasta deficiente. Para 20 de estos pacientes, los resultados de su tratamiento fueron excelentes, si bien la condición de 14 de ellos era tan seria que habrían tenido una oportunidad menor al cincuenta por ciento de vivir cinco años. Lo que inclinó la balanza a su favor fue su actitud positiva. En el otro extremo de la escala, de los 22 que mostraron resultados deficientes del tratamiento, ninguno de ellos manifestó esta actitud positiva.

No obstante, cuando algunos de los pacientes más positivos regresaron a sus hogares, se produjo un cambio en sus actitu­des, “y vimos que su enfermedad se modificó en forma corres­pondiente”. Era claro que sus actitudes, más que la gravedad de su enfermedad, jugaron el papel predominante. El editor de la revista Journal citó las siguientes palabras del doctor Elmer Green, de la Fundación Menninger: “Cari y Stephanie Simonton están… obteniendo resultados notables en el control del cáncer por medio de un acoplamiento entre la visualización para regulación fisiológica y la radiología tra­dicional”. En el discurso que pronunció en Boston, el doctor Simon­ton citó las palabras del presidente de la American Cáncer Society, Eugene Pendergrass, quien dijo en 1959: “Existen algu­nas pruebas de que el progreso de la enfermedad en general se ve afectado por la angustia emocional. Tengo la sincera esperanza de que podamos ampliar nuestra búsqueda para que incluya la posibilidad bien definida de que dentro de nuestra mente exista un poder capaz de ejercer fuerzas que puedan acelerar o inhibir el progreso de esta enfermedad”.

En la actualidad el doctor Simonton es director médico del Cáncer Couseling and Research Center ubicado en Fort Worth, en donde él y su coterapeuta, Stephanie Mathews-Simonton, entrenan a sus pacientes para que participen mentalmente en su propio tratamiento.

“Verán, yo empecé con la idea de que la actitud de un paciente jugaba un papel en su reacción ante cualquier forma de tratamiento y podía influir en el curso de su enfermedad. Al explorar esto, descubrí que los conceptos de Control Men­tal (retroalimentación y meditación) me proporcionaban un ins­trumento que podía usar para enseñar al paciente la manera de iniciar la interacción y participar en su propio proceso de cu­ración. Yo diría que este es el instrumento que por sí solo es lo más poderoso que poseo para ofrecerlo al paciente como ayuda emocional”.

Uno de los primeros pasos que el doctor Simonton sigue en el entrenamiento de sus pacientes consiste en desterrar el temor. Una vez que se inicia esta preparación, “caemos en la cuenta de que el cáncer es un proceso normal que tiene lugar en todos nosotros, que tenemos células cancerosas que conti­nuamente están dando origen a una degeneración maligna. El cuerpo las reconoce y las destruye al igual que a cualquier proteína extraña… No se trata sencillamente de deshacerse de todas las células cancerosas, ya que desarrollamos este tipo de células todo el tiempo. Se trata de hacer que el cuerpo vuelva a triunfar y se haga cargo de sus propios procesos”.

La doctora Simonton dijo en su discurso:

La mayor parte de la gente visualiza el cáncer como una cosa muy desagradable, maligna, traicionera, que puede en­trar a hurtadillas, que tiene un enorme poder y que una vez que empieza, no hay nada que el cuerpo pueda hacer. En realidad la célula cancerosa es una célula normal que se ha vuelto loca… Es una célula sumamente torpe: se reproduce con tal rapidez que en muchas ocasiones consu­me su propia provisión de sangre y se muere de hambre. Es débil. Si se le corta, se le aplica radiación, o se le trata por medio de la quimioterapia, y llega a enfermarse, ya no puede recuperar su salud. Muere.

Ahora compárela con una célula saludable. Sabemos que en el tejido sano usted se puede cortar un dedo, y si no hace nada más que vendárselo, el dedo sanará por sí mis­mo. Sabemos que los tejidos sanos se reparan por sí mismos… no devoran su propio abastecimiento de sangre. A pesar de ello, observe la imagen mental que tenemos de esas cosas. Es evidente el poder que le atribuimos a la en­fermedad por medio de nuestros temores y las imágenes mentales que empleamos en nuestros temores. En relación con las técnicas de relajamiento y visualización que ellos usan junto con la terapia de radiación, la señora Simonton dijo:

Es probable que el instrumento más valioso que posee­mos sea la técnica de las imágenes mentales. Existan tres cosas fundamentales que pedimos a nues­tros pacientes que lleven al cabo. Les pedimos que visua­licen su enfermedad, que visualicen su tratamiento y que visualicen el mecanismo de inmunidad de su cuerpo. En nuestras sesiones de grupo hablamos acerca de ima­ginar aquello que queremos que suceda, antes de creer que va a suceder. Parece que es importante imaginarlo de esta manera. Una de las cosas esenciales sobre las que hablamos es la meditación.

 

11. UN EJERCICIO ÍNTIMO PARA ENAMORADOS

 

En el discurso que pronunció ante el grupo de Control Mental, la señora Simonton habló de las incontables tensiones de la vida que, si no se enfrentan en la forma adecuada, pue­den conducir a una enfermedad.

—Es muy poco común que nuestros pacientes tengan un buen matrimonio —dijo—. Cuando existe un buen matrimo­nio en el caso de un paciente de cáncer, este es uno de los ins­trumentos más maravillosos con los que contamos para traba­jar, una de las razones más importantes para que ellos quieran seguir viviendo.

¿Qué es lo que constituye un buen matrimonio? No tengo todas las respuestas. Mi propio matrimonio con Paula es un matrimonio extraordinariamente bueno… ha sido pleno e in­teresante a lo largo de treinta y seis años, pero no comprendo a ciencia cierta la razón. Quizá el hecho de no comprenderlo, sea en parte la razón por la que es bueno. Digo esto con obje­to de que se entienda que no tengo experiencia directa en asuntos de matrimonios infelices, y en consecuencia no soy un experto que sepa cómo rescatar uno (o si se debe o no rescatarlo) cuan­do se encuentra en serias dificultades.

No obstante, sí conozco algunos medios para enriquecer y mejorar un matrimonio cuando tanto el esposo como la esposa desean que esto suceda.

Podría ser que usted esperara que yo hablara primero de sexo, ya que un gran número de personas tiene la creencia de que esto constituye la base de un buen matrimonio. Yo veo esto más bien como el resultado de un buen matrimonio y hablaré más tarde sobre ello. Creo que el fundamento óptimo para un matrimonio es la intimidad: pero no una intimidad que invada lo estrictamente personal, sino la clase de intimidad que surge de una compren­sión y una aceptación profundas. Estoy a punto de sugerir algo un tanto extraño, pero es preciso que primero proporcione algunos antecedentes. Hemos hablado acerca del ambiente de jubilosa armonía que se percibe hacia el final del curso de Control Mental. También ocurre otra cosa. Es más sutil pero se siente intensamente. Los alum­nos, que están a punto de graduarse, sienten que están en con­tacto íntimo, casi afectuoso, unos con otros. Llegaron como extraños cuyos senderos jamás se habrían cruzado en otras cir­cunstancias, y pronto se separarán para vivir sus destinos indi­viduales. Sin embargo, esta sensación de relación entre unos y otros volverá a despertar con facilidad en caso de que se vuel­van a encontrar. Se ha difundido la creencia de que este es el resultado de haber atravesado juntos por una experiencia intensa, que sola­mente se produce una vez en la vida. Los soldados con frecuen­cia sienten lo mismo después de que han compartido intensas experiencias en la guerra. También lo sentiría cualquier grupo de extraños que se encontrara atrapado durante una tarde en un elevador. Esta es tan solo una parte de la explicación, y ni siquiera es la parte más importante. Es la parte que con mayor frecuen­cia se aduce por ser la más obvia. Pero también sucede otra cosa que trataré de explicar. Durante la meditación intensa y prolongada se establecen contac­tos; las mentes son sensiblemente receptivas y reciben el suave contacto de otras mentes por medios que en otras circunstancias solo se producen entre aquellos que han pasado juntos toda una vida. La mayor parte de las familiaridades fugaces son superficiales y falsas, y nos dejan una sensación un tanto desagradable. Su duración es muy breve. Esto no sucede con esta experiencia, pues tiene lugar a un nivel psíquico perdurable. Como es una sensación sutil más que arrolladora, no se sorprenda si no escucha comentario acerca de ella entre los graduados de Control Mental que acaso haya conocido y si la mencionan, es probable que esa persona diga:

—¡Ah, sí! Todos la sentimos. ¡Fue algo maravilloso!

Esta es una especie de resultado incidental del entrenamien­to de Control Mental. El curso no está diseñado específica­mente para lograr esto. No obstante (esta es la extraña sugerencia que mencioné), es posible usar aquello que ustedes dos, como marido y mujer, han aprendido ya acerca de Control Mental para dar origen, en forma deliberada, a una intimidad muy grata que, en otras circunstancias, solamente habrían podido alcanzar después de  muchos años de vivir juntos. El resultado será más intenso y más profundo que el que experimentan nuestros alumnos en las clases.

Esto es lo que tienen que hacer:

1. Elijan mentalmente un sitio en el que los dos se sientan lo más a gusto y relajados. Podría ser un lugar en el que pasa­ron juntos unas vacaciones, cualquier sitio que evoque recuer­dos especialmente agradables que ustedes compartan. Incluso puede ser un sitio en el que ninguno de ustedes haya estado jamás… lo pueden crear juntos. Sin embargo, no escojan un lugar en el que solamente haya estado uno de ustedes. Esto tergiversará la simetría de la experiencia y reducirá la sensación de compartimiento.

2 Siéntese en posición confortable, cerca, de frente uno al otro. Relájense y cierren sus ojos.

3. Uno de ustedes dirá al otro algo parecido a esto:

—Voy a contar lentamente del diez al uno, y con cada número sentirás que entras cada vez más profundamente en un agradable nivel meditativo. Diez … nueve … entra más pro­fundamente … ocho … siete … seis … más y más profundo … cinco … cuatro … todavía más profundo … tres… dos… uno. Ahora te encuentras relajado, a un nivel mental agrada­ble y profundo. Con tu ayuda, me uniré a ti allá.

4 El otro dirá:

Ahora yo voy a contar lentamente del diez al uno, y con cada número nos acercaremos más en un profundo nivel mental. Diez … nueve … siente que entras cada vez más profundo con­migo … ocho … siete … seis… juntos, más y más profunda­mente … cinco … cuatro … todavía más profundo y más cerca tres … dos … uno. Ahora ambos estamos relajados, en un agradable nivel mental. Vamos a profundizarlo juntos.

5. La primera persona dirá:

—Está bien, vamos a penetrar juntos muy profundamente. Vamos a percibir juntos nuestro lugar de relajación. Mientras más lo experimentemos, más profundizaremos. Observa el cielo…

6 “Sí… está claro, con unas cuantas nubes a la deriva”.(Cada uno de ustedes describirá, lenta y espontáneamente, la  escena  que están  experimentando juntos:   la   temperatura, los colores, los sonidos, todos los detalles agradables).

7 Cuando los dos se encuentren a un nivel profundo (no hay prisa para llegar a esto) y estén experimentando a plenitud su lugar de relajamiento, uno de ustedes le dirá al otro:

—Lo que más anhelo en la vida es hacerte feliz a ti en pri­mer lugar, y solo después de esto, en segundo lugar quiero buscar mi felicidad.

8. El otro dirá:

– Y lo que yo más anhelo es hacerte feliz, y solo después de lograr esto quiero alcanzar mi felicidad.

9. Dejen que transcurra un periodo (tan prolongado como lo deseen) de comunión silenciosa, y después despierten. Para al­gunos este periodo de comunión silenciosa puede experimen­tarse todavía más intensamente si se miran los dos a los ojos sin afocar la mirada. Es enteramente posible para el meditador experimentado permanecer a nivel Alfa o Theta con los ojos abiertos sin afocarlos. Pero si no se siente confortable con esto, no hay que forzarlo.

Esto constituye una experiencia mucho más potente de lo que usted podría imaginarse con solo leerlo en este libro. La primera vez que lo ponga en práctica se convencerá de ello y, con algunas variaciones que usted mismo puede crear, es posible que ello se convierta en una parte permanente de la vida que comparten juntos. -.

Unas cuantas palabras de advertencia: la belleza de esta experiencia se perderá por completo si no se le usa en la forma adecuada. Si una de las dos personas que participa en ella no comprende el propósito que tiene ni está completamente de acuerdo con dicho propósito, la sensación de comunión íntima que se obtiene de todo esto puede resultar algo menos que una experiencia agradable. La recomiendo exclusivamente para un hombre y una mujer que buscan un acoplamiento mutuo más profundo, pleno y perdurable.

Cada  uno de nosotros tiene una aura que algunas personas pueden percibir como un campo de energía vagamente visible que rodea al cuerpo. Podemos entrenarnos para percibir esta aura. De hecho, como otra secuela del entrenamiento de Con­trol Mental, muchos de nuestros graduados informan que ven su propia aura y la de otras personas. Cada una es tan personal como las huellas dactilares?

Cuando las personas se encuentran en contacto físico, sus campos de energía se traslapan. Su forma, su intensidad, su co­lor y sus vibraciones se modifican. Esto sucede en los teatros y autobuses apiñados, así como en las camas en las que hay dos personas. Mientras más frecuente es el contacto, más per­durable es la modificación en las auras.

En el caso de marido y mujer esta modificación es buena, en virtud de que sus auras se vuelven más complementarias. La separación física prolongada invertirá el proceso, cosa que, huelga decir, no es favorable para la compatibilidad del matri­monio. La proximidad física es esencial. Yo recomiendo las camas matrimoniales.

Ahora hablemos acerca del sexo: (el sexo no es una experien­cia. Es una gama completa de posibilidades. No estoy hablando de técnicas ni de posiciones; me refiero a experiencias: cali­dades de experiencias en distintas profundidades e intensidades. Existe una gama tan extensa de posibilidades como la que existe entre la diversión y la alegría perdurable.

Un número perdurable de parejas lee manuales sexuales con todo tipo de instrucciones y, con un cierto perfeccionamiento de la técnica, creen que están viviendo una buena vida con­yugal. El pensar detenidamente cada paso, mismo que lógica­mente conduce al siguiente paso, mantiene lo que podría ser una intensa experiencia, en el nivel superficial y consciente de Beta. Es más importante dejarse llevar durante la experiencia, con la mente relajada, en un nivel meditativo.

El convertirse en una persona psíquicamente sensible puede enriquecer y mejorar un matrimonio inmensamente. Incluso sin entrenamiento, los matrimonios prolongados y felices pue­den alcanzar como resultado una profunda comprensión psí­quica entre los integrantes de la pareja ¿Por qué esperar?

12. USTED PUEDE PRACTICAR LA PES

 

¿Es real la PES? Hoy día prácticamente toda la gente infor­mada está de acuerdo en que lo es. Se ha demostrado hasta el último punto decimal en las estadísticas de probabilidades que hay información disponible para nosotros al través de otros medios ajenos a los cinco sentidos. Puede tratarse de informa­ción del pasado, del presente o del futuro. Puede proceder de un punto cercano o de un sitio lejano. Ni el tiempo, ni el espa­cio ni las jaulas de Faraday constituyen una barrera para cual­quier facultad “extrasensorial”, que funciona en la PES.

Las siglas PES significan “percepción extrasensorial”. A mí no me agrada esta terminología. “Extrasensorial” significa fue­ra de, o ajeno a, nuestro aparato sensorial. Esto parece negar la existencia de un aparato sensorial que no sea el de los cinco sentidos, aunque es obvio que existe uno, en virtud de que realmente percibimos información sin valemos de ellos. No hay nada extrasensorial en absoluto acerca de la PES. La pala­bra “percepción” está muy bien para la clase de experimentos que realizó J. B. Rhine en la Universidad de Duke, y en los cuales los perceptores acertaban a la aparición de naipes espe­ciales con la frecuencia suficiente para eliminar casi por com­pleto la posibilidad de la casualidad. Sin embargo en Control Mental no nos limitamos a percibir, en realidad proyectamos nuestra conciencia al punto en el que se encuentra la infor­mación deseada. \La palabra percepción resulta demasiado pasi­va para lo que nosotros hacemos. En consecuencia, en Control Mental hablamos de “Proyección Efectiva Sensorial”. Las ini­ciales son las mismas, y esto resulta por demás apropiado, en virtud de que abarcamos todo lo que por lo general se entiende por PES y algo más. Para experimentar la PES, los estudiantes de Control Men­tal no atraviesan por ejercicios de adivinación de naipes. Estos tienen por objeto descubrir si las personas son psíquicas. Nos­otros ya sabemos que lo son y por lo tanto nos fijamos una tarea de mayor magnitud: entrenarlas para desempeñarse psíquica­mente en la vida real de maneras hasta tal punto estimulantes que experimenten una especie de “exaltación” espiritual, tan exquisitamente intensa que sus vidas no vuelvan a ser igua­les. Esto se produce al final de aproximadamente cuarenta horas de instrucción y ejercicios. Nosotros enseñamos a los individuos en forma rutinaria y segura a funcionar psíquicamente y lo hemos hecho así con más de un millón de graduados. Cuando haya usted dominado todas las técnicas presentadas hasta el momento en este libro, estará muy cerca de empezar a practicar la PES. Será capaz de entrar a niveles mentales pro­fundos y permanecer completamente consciente, y podrá visualizar cosas y acontecimientos casi con la plenitud de la realidad que nos proporcionan los cinco sentidos físicos.

En las clases de Control Mental los estudiantes están cerca de operar psíquicamente hacia el final del segundo día, y el tercer día en realidad ya operan psíquicamente, para proyectar su conciencia fuera de su cuerpo, ellos empiezan con un sencillo ejercicio de imaginación vi­sual. En un estado profundo de meditación se proyectan en frente de sus hogares imaginando que están allí. Toman nota con sumo cuidado de todo lo que ven antes de entrar por la puerta principal, para ubicarse en la sala dando la cara a la pa­red sur. Ellos ven esta habitación por la noche, con las luces encendidas, y después a la luz del día, con los rayos del sol que entran por las ventanas, y estudian todos los detalles que pue­den recordar. Después tocan la pared sur y entran en ella. Esto puede parecer estrafalario, pero es perfectamente natural para aquellos que han pasado por un entrenamiento intenso en el área de la visualización.

En el interior de la pared se encuentran en donde nunca antes han estado, de modo que “examinan” su nuevo ambiente observando la luz, los olores, la temperatura, y mediante algu­nos golpes en el interior de la pared, la solidez de los materia­les. Cuando están nuevamente fuera de la pared y de frente a ella, cambian su color a negro, rojo, verde, azul y violeta, y después le devuelven su color original. Después levantan una i silla (que carece de peso en esta dimensión) y la estudian contra la pared mientras cambian nuevamente su color. Hacen esto con una sandía, un limón, una naranja, tres plátanos, tres za­nahorias y una cabeza de lechuga.

Cuando esta sesión llega a su fin, se ha dado el primer paso importante (para dejar a la mente lógica en el asiento trasero y a la mente imaginativa en el delantero, en donde se encuen­tran los controles En el tipo de ejercicios que estoy describien­do en este momento, la mente lógica le dice al estudiante:

—No me digas que estás en el interior de una pared o en otro sitio absurdo. Tú sabes que esto no puede ser; estás sen­tado aquí.

Pero la mente imaginativa, ya fortalecida por una serie de ejercicios de visualización, está capacitada  para  ignorar  esto.

Conforme se fortalece todavía más la imaginación,  lo mismo sucede con nuestros poderes psíquicos. Es la mente imaginativa la  que los contiene.

A lo largo de la siguiente sesión los estudiantes se proyectan mentalmente dentro de cubos o cilindros de metal (acero inoxi­dable, cobre, bronce y plomo) en los que, como hicieron en el interior de la pared, examinan la luz, el olor, el color, la temperatura y la solidez, todo esto a un ritmo lo suficiente­mente acelerado para evitar que interfiera la lógica.

Los estudiantes avanzan gradualmente de situaciones simples a composiciones más complejas de la materia, e inician su proyección dentro de la materia viviente con un árbol frutal. Examinan un árbol frutal en sus pantallas mentales a través de las cuatro estaciones, contra una secuencia de colores, y después se proyectan dentro de las hojas y los frutos

Ahora vamos a dar un paso gigantesco hacia adelante : la proyección dentro de una mascota, un animalito casero. Los estudiantes han tenido un éxito tal hasta este momento, que la pregunta: “¿puedo hacer esto realmente?”, cruza ya por muy pocas mentes, Con actitud confiada examinan a una mascota desde afuera contra sus pantallas mentales, cambiando los co­lores; luego, con la misma confianza, entran mentalmente en el cráneo y el cerebro viviente. Después de unos cuantos minu­tos de reconocimiento dentro de la cabeza de la mascota, emer­gen una vez más para examinarla desde afuera, concentrán­dose esta vez en el pecho. Ahora penetran al pecho para exa­minar la caja torácica, la espina, el corazón, los pulmones, el hígado; después vuelven a salir, armados ahora con puntos de referencia para lo que probablemente será el día más pasmoso de su vida; el cuarto día, en el cual trabajarán con humanos. No obstante, es preciso llevar al cabo algunas tareas preparato­rias antes de esto.

En un nivel de meditación especialmente profundo, en oca­siones bien entrados en Theta, los estudiantes de Control Men­tal (en su imaginación ahora bien entrenada) construyen labo­ratorios del tamaño, forma y color que deseen y con los que se sientan a gusto. Estos laboratorios incluirán un escritorio y una silla de su propio diseño, un reloj, un calendario que con­tenga todas las fechas, pasadas, presentes y futuras, además de unos archiveros. Nada fuera de lo común hasta el momento.

Para comprender el siguiente paso es necesario señalar una vez más lo lejos que se encuentra nuestro aparato psíquico sensorial del idioma y de la lógica, y lo próximo que se encuentra a las imágenes y a los símbolos. Señalo esto porque el si­guiente paso consiste en equipar el laboratorio con “instrumentos” para corregir en forma psíquica las anormalidades detectadas en los humanos que serán examinadas al día siguiente.

La mayor parte de estos instrumentos no se parecen a nada de lo que usted haya observado en un laboratorio. Son símbolos altamente instrumentales… instrumentos simbólicos, si así lo prefiere.

Imagine una coladera fina para filtrar las impurezas de la sangre; un cepillo delicado para sacudir el polvo blanco (calcio) que se puede detectar en forma psíquica en los casos de artritis; lociones para llevar al cabo curas rápidas; baños para lavar los sentimientos de culpabilidad; un equipo de sonido con mú­sica especial para calmar a los desdichados. Cada uno de los estudiantes forma su propio armamento; no hay dos juegos de herramientas que sean idénticos, provienen del sitio en donde todo es posible, de los niveles mentales profundos, y un gran número de graduados llega a darse cuenta de que la labor que realiza con ellos tiene repercusiones en lo que nosotros llamamos el mundo objetivo.

Mientras el estudiante trabaja con estos instrumentos, puede ser que tenga necesidad de recibir algún consejo sabio que lo ayude en los momentos de confusión… una “suave vocecita” interna. Sin embargo, para el estudiante de Control Mental, no es una vocecita, sino una voz sonora, y no es una, son dos.

En su laboratorio evoca a dos consejeros, un hombre mujer. Antes de que inicie su sesión de meditación se le dice que hará esto y, si es como la mayor parte de los demás estu­diantes, tendrá una idea bastante firme de las personas que desea como consejeros. Muy pocas veces obtiene su deseo pero casi nunca queda desilusionado.

Un estudiante que esperaba conocer a Albert Einstein, se encontró en su lugar con un hombrecito con el rostro pintado como un payaso, con una pelota de ping pong de color rosado a guisa de nariz, y con una gorra coronada con un molinete. El hombrecito resultó ser una fuente confiable de consejos prácticos.

Otro estudiante, Sam Merrill, quien escribió un artículo sobre Control Mental en la revista New Times (2 de mayo de 1975), evocó a dos personas por demás reales como consejeros, si bien su comportamiento estaba completamente alejado de sus verdaderas personalidades.

En su laboratorio, el submarino Nautilus, escribe Merrill, “un hombrecito en p antalones bombachos y una camisa de seda surgió de la cámara de descompresión. Era esbelto, calvo y gentil, con ojos como los de un venado en órbitas profundas. Mi consejero era William Shakespeare. Yo dije: «Hola», pero él no me respondió. “… una voz incorpórea anunció que íbamos a bajar a tie­rra, y Will y yo saltamos de una escotilla a una playa desierta …

“En la playa conocimos a mi segundo consejero Sofía Loren. Ella acababa de regresar de nadar y su camiseta de algodón se pegaba sensualmente a sus encantos. Ella también me ignoró al principio, pero se mostró llena de alegría al conocer a Sha­kespeare. Los dos se estrecharon la mano, intercambiaron ocu­rrencias, y después se tiraron en la arena, y empezaron a agitar­se, a temblar, a gemir, a quejarse…”Al día siguiente, cuando llegó el momento de enfrascarse en el serio asunto de las prácticas de rehabilitación, el orientólogo del señor Merrill le dio el nombre de una dama de se­senta y dos años que vivía en Florida. Los dos consejeros, más interesados uno en el otro que en la mujer, la examinaron en forma juguetona y se alejaron para tratar otros asuntos. ¿Se alejaron los consejeros sin brindar consejo alguno? No; … el abdomen de la mujer había desaparecido. “En su lugar”, escribió Merrill, “había un tramo rosado de intestino neón que lanzaba destellos violentos”. Su orientólogo le infor­mó que la mujer se encontraba en el hospital, víctima de una grave inflamación intestinal: diverticulitis.

Los consejeros pueden ser muy reales para los graduados de Control Mental ¿Qué son ellos? No estamos seguros… quizá alguna manifestación de imaginación arquetípica, acaso una personificación de la voz interna, tal vez algo más. Lo que sí sabemos es que una vez que conocemos a nuestros consejeros y aprendemos a trabajar con ellos, la asociación es respetuosa e inapreciable.

Más de cuatro siglos antes de Cristo, el filósofo griego Só­crates tuvo un consejero que, a diferencia de nuestros conse­jeros en Control Mental, limitaba sus consejos a darle adver­tencias. Según Platón, Sócrates dijo:

“Desde mi niñez he contado con la ayuda de un ser semidivino cuya voz, de vez en cuando, me aparta de alguna empre­sa, pero jamás me dice lo que debo hacer”.

Otro escritor, Jenofonte, atribuye a Sócrates las siguientes palabras:

“Hasta el momento la voz nunca se ha equivocado”.

Como usted verá muy pronto, un graduado de Control Men­tal que se encuentra mentalmente en su laboratorio, consul­tando con toda confianza a sus consejeros, es una persona que dispone de un poder inmenso para beneficiarse a sí mismo y a otras personas. En este punto del entrenamiento de Control Mental, esto se comprende pero todavía no se experimenta. Al día siguiente el aire casi vibra con la expectativa. Incluso los graduados que regresan con nosotros para un curso de repaso lo sienten. Hasta el momento, todo lo que el alumno ha experimentado ha sido aparente solamente para él, en la intimidad de su propia mente. Ahora ha llegado el momento de que practique de modo que todo el mundo lo pueda constatar. Es necesario llevar al cabo dos ejercicios mentales antes de esto; ambos son exámenes mentales del cuerpo de un amigo, proceso muy semejante al que se llevó al cabo anteriormente con el animalito casero, pero en esta ocasión con enfoque más práctico. Una vez terminado esto, los estudiantes forman pa­rejas.

Un miembro de cada pareja recibe el nombre de “psicorientólogo”, y el otro el de “operador psíquico”. (“Psicorientólogo” se deriva de “psicorientología”, palabra que yo acuñé para des­cribir todo lo que hacemos en Control Mental; sencillamente significa orientar a la mente). El psicorientólogo escribe en una tarjeta el nombre de una persona que conoce, su edad, su ubicación y una descripción de algún padecimiento físico importante que le aqueje. El ope­rador psíquico, en ocasiones con la ayuda de su psicorientólogo, entra a nivel, probablemente por primera y última vez, con una confianza incierta en lo que está a punto de llevar al cabo.

Cuando da la señal de que está preparado (a nivel, en su laboratorio y en presencia de sus consejeros) el psicorientólogo le dice el nombre, la edad, el sexo y la ubicación de la persona cuyo nombre está escrito en la tarjeta. La labor del operador psíquico consiste en descubrir qué es lo que aqueja a esta persona a la que jamás ha conocido y de quien había oído hablar hasta este momento. Examina el cuerpo de esta persona, por dentro y por fuera, en la forma ordenada en la que ha sido entrenada su imaginación, consultando con sus consejeros cuan­do le resulta necesario, y “hablando” quizá con la persona. El psicorientólogo insta al operador psíquico para que le informe de sus observaciones conforme avanza, y le dice: “siga hablando, incluso aunque crea que está adivinando Típicamente, quien escuchara una sesión como esta oiría esto (lo siguiente está basado en un caso real):

Psicorientólogo: “El nombre de la persona que tengo anota­do aquí es John Summers. Tiene cuarenta y ocho años de edad y vive en Elkhart, Indiana. Una, dos, tres . . . John Summers, de Elkhart, Indiana, está ahora en su pantalla. Percíbalo, sién­talo, visualícelo, imagínelo, créalo, sabe que está allí, da por sentado que está allí. Revisa su cuerpo con tu inteligencia desde el punto en el que sabes que se encuentra su cabeza hasta el lugar en el que sabes que están sus pies, de arriba a abajo, de arriba a abajo, una vez por segundo. “Mientras examinas su cuerpo de esta manera, deja que tu imaginación seleccione las tres áreas de mayor atracción. Mantén el ritmo de examen a una vez por segundo y menciona las áreas de atracción conforme estas vengan a tu mente. Tendrás la sensación de que lo estás inventando, pero de todos modos dime todo lo que venga a tu mente.

Operador psíquico: “Tiene el hombro derecho ligeramente caído un poco hacia adelante . . . Todo lo demás parece en orden excepto, quizá el tobillo izquierdo . . . Vamos a ver dentro del pecho . . . Todo está tibio … un poco más fresco hacia la dere­cha . . . más fresco y más oscuro … Le falta el pulmón derecho . . . Ahora vamos a ese tobillo . . . Parece que está bien, tan solo una pequeña línea blanca, quebrada … le duele cuando el cli­ma está húmedo … se lo debe de haber roto en alguna oca­sión . . . Creo que eso es todo . . . Espera, mi consejero femenino lo está volteando para que yo lo vea, y señala un punto detrás de sus orejas… sí, hay cicatrices terriblemente profundas allí … tuvo una operación de la región mastoidea, muy profun­da… Bien, eso es todo”.

Psicorientólogo: “Muy bien. Le falta el pulmón derecho y tiene una cicatriz profunda detrás de una oreja. No tengo nin­guna información acerca del tobillo. Ahora repasa las sensacio­nes que tuviste cuando me hablabas acerca del pulmón dere­cho y la cicatriz detrás de la oreja. Repasa tus sensaciones y usa esto como punto de referencia la próxima vez que realices un caso de rehabilitación”.

Después de un momento el psíquico regresa a Beta, son­riente, y dice:

—¡Vaya!  ¡Es fantástico!

Sí, es fantástico. Viola todo lo que hemos experimentado en este mundo sensato. Empero, se vuelve normal y común esta escena que acabo de describir. Algunos tienen unos cuan­tos errores en su primer caso, otros se equivocan por completo en el primero, el segundo o incluso el tercer caso; pero confor­me el día va llegando a su fin, casi todos han acertado en el nú­mero suficiente de casos para saber que no se trata de una “sim­ple coincidencia” … algo muy real está en juego aquí.

Con demasiada frecuencia pensamos que la imaginación es creadora irresponsable de tonterías. Con frecuencia lo es. Pero las obras de arte son los productos de imaginaciones entrenadas; los resultados psíquicos también son el producto de imaginaciones entrenadas de una manera muy especial! El estu­diante de Control Mental, cuando funciona psíquicamente por primera vez, siente que “solamente está imaginando” lo que ve. Esta es la razón por la cual el psicorientólogo le dice que “siga hablando, incluso aunque sienta que tan solo lo está inventando”. Si dejara de hablar su mente lógica podría ten­tarlo para que empezara a razonar las cosas, reprimiendo sus poderes psíquicos, exactamente como lo hace en la vida co­tidiana.

Después de su primer acierto, el estudiante de Control Men­tal se convence de que no está “imaginando solamente”. Está imaginando y aprendiendo a confiar en lo primero que le viene a la mente. Esto se debe a que su don psíquico está surgiendo. Lo que está en  juego son  leyes  perfectamente  naturales. Nuestra mente no está limitada a nuestra cabeza; alcanza más allá. Pero para que lo haga con eficacia, es preciso que esté motivada por el deseo, estimulada por la creencia e incitada por la expectativa.  En su primer caso el estudiante promedio no tiene una expectativa elevada. Si acaso está informado y tiene la mente abierta, sabe perfectamente bien que existe algo llamado PES, pero el entrenamiento que ha recibido a lo largo de su vida le ha “comprobado” que la PES es una habilidad que aparece en otros, no en él. Una vez que descubre lo contrario, una vez que logra su primer acierto, su expectativa salta con ímpetu y se pone en marcha. Unas cuantas horas más tarde, con ocho o nueve casos buenos más en su haber, se convertirá en un gra­duado de Control Mental.

“Una y otra vez observé estudiantes que diagnosticaban enfermedades correctamente…” escribió Bud Thomas, editor de la revista Midnight en su artículo titulado “Las clases de Control Mental PUEDEN mejorar su poder mental” (19 de no­viembre de 1973). Y describe un caso que presenció, mismo que pensó que resultaría especialmente difícil en virtud de que ni él ni nadie sabía de qué enfermedad se trataba. Ese mismo día, unas cuantas horas antes, había visitado a su hijo que se encontraba en el hospital. Había otro paciente en la habitación. El señor Thomas no se enteró de nada acerca de él, excepto de su nombre. Aquí tenemos lo que el psíquico descubrió: la pierna dere­cha estaba “como paralizada”, los brazos y los hombros estaban tiesos, y algunas vértebras de la espina estaban fusionadas a causa de una enfermedad. Además de ello, el hombre tenía la garganta irritada y el intestino inflamado. Tenía una esta­tura de cinco pies y medio y pesaba ciento cinco libras. De regreso en el hospital, el señor Thomas averiguó que el paciente había sido víctima de la polio durante su niñez. Se había caído de una silla de ruedas y se había roto la cadera derecha, y todo lo demás que había dicho el estudiante de Control Mental estaba correcto, excepto en lo de la garganta irritada y el intestino inflamado. Estos fueron síntomas de su hijo.

Suele suceder que lo que parecen ser equivocaciones, como esta, resultan ser aciertos en otro blanco equivocado. Con la práctica mejoran los aciertos. Cuando la práctica es mayor, el psíquico puede relacionarse con cosas al igual que con personas. Dick Mazza, un actor y cantante de Nueva York, comple­menta sus ingresos mecanografiando manuscritos de libros para escritores y editores. Un día perdió un manuscrito y llamó des­esperado a un graduado de Control Mental para que lo ayudara a encontrarlo. La última vez que lo había tenido, dijo, había sido al entrar al auditorio de una pequeña iglesia para ensayar una obra de teatro. Estaba saliendo un grupo de estudiantes de funeraria que habían celebrado su ceremonia de gradua­ción. El manuscrito se encontraba dentro de un sobre blanco con el nombre y la dirección de Dick, y la palabra “urgente” escrita encima del sobre. El graduado de Control Mental tiene como uno de sus con­sejeros a una anciana muda cuya ayuda se limita a movimien­tos de afirmación o negación con la cabeza y a una especie de lenguaje de señas. El consejero masculino ayuda como intér­prete y ocasionalmente contribuye con sus propios consejos. El graduado visualizó el manuscrito como Dick lo había descrito. Lo vio en medio de un montón de papeles, sobre un enorme escritorio desordenado.

—¿Está seguro el manuscrito en ese lugar? —preguntó a su consejera. Ella afirmó con la cabeza.

—¿Lo tienen los nuevos estudiantes de funeraria?

—No.

—¿Se encuentra en el escritorio en la iglesia?

—No.

—¿Me lo regresarán pronto?

—Sí.

—¿Quién lo tiene?

Ella señaló al propio graduado.

—¿Yo  lo tengo? —preguntó él.

—No.

El consejero vino al rescate.

—Ella quiere decir que alguien de su edad lo tiene. Esta persona le pidió a una joven que se llevara sus papeles a su oficina porque iba a salir a celebrar con sus alumnos. Se en­cuentra sobre su escritorio. No se preocupe, cuando lo vea, se lo enviará a Dick.

Dos días más tarde el director administrador de la escue­la de la funeraria llamó a Dick por teléfono. Después de la gra­duación, le explicó, habla recogido un montón de papeles que de alguna manera incluían el manuscrito, y le había pedido a su secretaria que los pusiera sobre su escritorio porque iba a salir a tomar unas copas con los nuevos graduados. A muchos se les ha ocurrido que en nuestros estudios de rehabilitación estamos tratando nada más con trasferencias de pensamiento. (¡Nada más! ¡Cuan exigentes son algunos in­dividuos!) El caso que usé como ejemplo (el del hombre al que le fal­taba un pulmón) es un caso real. Usted recordará que hubo una equivocación aparente; el tobillo fracturado. El orientólogo pudo confirmar (las había anotado con anticipación) la cicatriz en la región mastoide y la falta del pulmón. Pero lo único que pudo decir respecto al tobillo fracturado fue:

—No estoy informado acerca de eso.

Más tarde la persona en cuyo caso se estaba trabajando confirmó el hecho de que se había fracturado el tobillo años antes, y que le ocasionaba una cierta molestia cuando el clima era húmedo. ¿Trasferencia de pensamiento? No como nos­otros entendemos normalmente ese término; el pensamiento no estaba en la mente del orientólogo, ya que él no sabia nada acerca del tobillo fracturado. Tampoco es probable que hu­biera estado en la mente del paciente en ese momento.

Otro caso: un estudiante que practicaba el caso de rehabi­litación informó que una mujer tenía una cicatriz en el codo, a causa de una fractura. El orientólogo no estaba informado acerca de eso y lo verificó con la mujer, quien dijo que jamás se había lastimado el codo. Entonces, unos días más tarde la mujer mencionó el asunto a su madre. ¡Resultó ser que de niña se había fracturado el codo cuando tenía tres años de edad  ¿Es esto trasferencia de pensamiento?

La energía psíquica que emiten las personas es más potente cuando está de por medio la supervivencia.  Esto explica por qué es tan elevado el número de casos de PES espontánea que implican accidentes y muerte repentina.

Esta es la razón por la cual {nuestro ejercicio final es el hacer casos de rehabilitación con personas gravemente enfer­mas. El graduado que practica concienzudamente el estudio de rehabilitación aprende a percibir las señales psíquicas cada vez más sutiles, hasta que un día es capaz de prerrelacionarse psí­quicamente con cualquier persona que tenga en mente, ya sea que la persona esté en grandes dificultades o no lo esté. Con la práctica se vuelve uno cada vez más sensible.

En mis primeros experimentos descubrí que los niños mani­fiestan habilidad psíquica con mayor facilidad que los adultos. Están mucho menos limitados por la perspectiva del nivel Beta en cuanto a lo que es posible, y su sentido de la realidad no se ha desarrollado hasta el punto en el que ellos se atreven solamente a decir aquellas cosas que parecen lógicas.

Un experimento que se llevó al cabo justamente cuando se acababan de formular las bases del curso de Control Mental, estaba diseñado para estructurar las sesiones de casos de reha­bilitación que he descrito. Como usted verá, mi primera técnica era totalmente diferente de lo que es en la actualidad.

A dos niños, Tinimy y Jimmy, se les habían enseñado los elementos del curso. Yo los separé, colocando a cada uno en una habitación diferente, cada uno con un experimentador, una* especie de antecesor del psicorientólogo de ahora. Se le pidió a uno de los niños, a Jimmy, que entrara a nivel y creara algo, cualquier cosa, en su imaginación. Entre tanto Timmy, que se encontraba en la otra habitación, entró a nivel y se le pidió que averiguara qué era lo que se proponía Jimmy. Jimmy le dijo a su experimentador:

—Estoy haciendo un camioncito. Tiene una carrocería verde y ruedas rojas.

El experimentador de Timmy le preguntó:

—¿Qué está haciendo, Jimmy, ahora?

—¡Ah!  Está construyendo un camioncito de juguete.

—Bueno, descríbelo.

—]Ah! Tiene carrocería verde y ruedas rojas.

Este es el estudio de casos de rehabilitación a un nivel más sutil que el que llevamos al cabo con adultos en nuestras clases. Se requiere de práctica para “volverse como niños”.

 

INTEGRE SU PROPIO GRUPO DE PRÁCTICA

índice

Por medio de la lectura de este libro deseo que usted se acerque tanto como sea posible a desarrollar sus habilidades mentales como nosotros lo hacemos en las clases de Control Mental. Requerirá de una dedicación constante y prolongada, pero agradable. Hasta el momento, los ejercicios que le he pro­porcionado puede practicarlos a solas. Al cabo de uno o dos meses, cuando adquiera pericia, estará preparado para practi­car casos de rehabilitación como los que acabamos de describir. Al llegar a ese punto necesitará ayuda de otras personas, bajo condiciones cuidadosamente controladas. Aquí tiene lo que debe hacer:

Aun antes de empezar el primer ejercicio que aparece en este libro, integre un grupo de un mínimo de seis personas compatibles, quienes también aprenderán a practicar los ejer­cicios. Manténgase en contacto conforme progresen, y cuando todo el mundo esté preparado (cuando todo el mundo haya do­minado verdaderamente los ejercicios) reúnanse para empezar a practicar casos de rehabilitación.  Dedique por lo menos un día entero a la primera sesión. Todos llevarán consigo por lo menos cuatro fichas, cada una con el nombre, la edad y la ubicación de una persona gravemente enferma por un lado, y la naturaleza de su padecimiento por el otro. Inclúyanse bastantes detalles, ya que estos resultarán de utilidad cuando llegue el momento de verificar.

Empiecen proyectándose mentalmente dentro de un metal. Ustedes no dispondrán de cubos y cilindros como los que nos­otros tenemos en nuestras clases; pueden utilizar monedas de plata y de cobre, un anillo de oro, y un pequeño imán de hie­rro. Deberán examinar estos objetos con sumo cuidado; después entrarán a nivel e imaginarán un objeto a la vez, colocándolo mentalmente a varios centímetros de distancia enfrente de us­tedes, por encima del nivel del ojo. Imaginen que el objeto se expande hasta que casi adquiere el tamaño de la habitación, después entren en su interior y realicen los distintos exámenes. Hagan lo mismo con frutas y vegetales, y por último con un animalito casero. Podrán considerar que este ejercicio ha sido un éxito cuando todo el mundo haya sentido una dife­rencia bien definida entre los exámenes realizados con un ob­jeto y con otro. No es necesario que los resultados de cada exa­men sean claros y detallados; basta con que la experiencia global de cada objeto sea diferente de la experiencia de otros objetos. Puede ser que las impresiones que usted tuvo hayan sido completamente diferentes de las de otras personas. Esto no tiene importancia, lo que interesa es lo que usted observa; eso se convierte en su punto de referencia.

Todavía no he elaborado un medio para ayudarlo a evocar consejeros por medio de la palabra impresa. Si de alguna ma­nera usted es capaz de hacer esto por sí mismo, magnífico, pero puede proceder perfectamente bien sin ellos, aunque su pro­greso puede ser más lento. Para el practicar casos de rehabilitación, formen parejas exactamente como lo hacemos en las clases de Control Mental. En el capítulo 12 encontrarán las palabras que el orientólogo le dice al psíquico al presentarle el caso. Estas son exactamente las que usamos en clase, y sugiero que su grupo también las

emplee.

Mencioné que deberán llevar esto al cabo bajo condiciones cuidadosamente controladas. Esto es lo que quiero decir:

1. Elija un sitio tranquilo en donde no haya posibilidades de que los interrumpan o los molesten.

2. Asegúrese de que cada uno de los miembros del grupo haya practicado todos los ejercicios que aparecen en este libro, en el orden adecuado, y que haya tenido éxito con ellos.

3. Póngase de acuerdo con anticipación en el sentido de que no habrá jactancias. Es probable que alguien del grupo tenga un éxito más espectacular que los demás… al principio. Esto no significa que él es el “mejor” o que es superior en algún sentido; sencillamente ha sido el primero en tener éxito. Es posible que algunos no empiecen a operar psíquicamente hasta la quinta o sexta reunión, pero los más lentos con frecuencia terminan siendo los mejores psíquicos.

4. Si conocen a algún graduado de Control Mental, pídanle que se una a ustedes. Si se ha mantenido al corriente con su Control Mental, resultará de inmensa ayuda. Si ha olvidado algo, un breve recordatorio con este libro u otro repaso con una clase de Control Mental (lo puede tomar sin cargo alguno) lo volverá a poner en forma.

5. Cuando usted sea el psíquico, haga a un lado sus dudas y entre de lleno en la actividad. Haga caso de sus corazonadas … adivine… pero sobre todo, no trate de razonar sus descu­brimientos. No diga: “Ah, eso no puede ser” y espere otra impresión. Lo que se le ocurre en el primer pensamiento con frecuencia es más correcto que lo que se le ocurre en el segun­do pensamiento.

Hable continuamente Examine el cuerpo de arriba a aba­jo y describa lo que vea)

6. Cuando usted sea el orientólogo, no proporcione indi­cios. Usted desea que su psíquico tenga éxito, pero de nada servirá que le diga: “Regresa al pecho. ¿Estás seguro de que no hay nada malo allí?”

No le diga al psíquico que está equivocado. En las primeras etapas, cuando es probable que se produzca el mayor número de equivocaciones, lo que con frecuencia sucede es que el psí­quico percibe otros casos, en lugar de percibir aquel en el que está trabajando. El error es relativamente insignificante y se puede corregir con un poco de práctica. Las palabras des­alentadoras  del  psicorientólogo  pueden  detener  el   progreso Limítese a decir: “No tengo información respecto a eso”.

7. Tenga paciencia. Si más de un millón de personas como usted han tenido éxito, con toda certeza que usted también lo tendrá. Es probable que le lleve más tiempo, ya que está tra­bajando por su cuenta y con un grupo informal, pero ¿cuál es la prisa?

8. Una vez que todo el mundo tenga un éxito continuo con los casos de rehabilitación, mantenga al grupo en contacto, sigan reuniéndose, continúen trabajando juntos en estas prác­ticas. Cada día se volverán más diestros hasta que un día lle­guen7 a ser capaces de efectuar casos de rehabilitación por sí solos, y se vuelvan cada vez más sensibles a los mensajes sutiles de la vida cotidiana y no tan solo a los más potentes de las enfermedades graves.

9. No utilicen a ninguno de los presentes para un estudio. Existe una distinción legal entre hacer esto y trabajar con al­guien que está alejado. En el primer caso se trata de diagnós­tico, mismo que le corresponde a los médicos y guardianes de la salud que poseen licencia; en el segundo caso se trata de de­tección psíquica, cosa que no representa ningún problema ante la ley.

10. Cuando descubra una anormalidad en un caso en el que esté trabajando, no se apresure a darle la noticia. Esta es la labor del médico. La suya consiste en desarrollar sus habili­dades psíquicas con el objeto de poder ayudar a esa persona y a otras psíquicamente… y legalmente.  Limítese a .corregir en forma mental aquello que detecte. Usted detecta mental­mente, así que debe corregir en la misma forma.

Al principio de este capítulo hice la advertencia de no darle mucha importancia al hecho de que una persona tenga éxito antes que las demás. Yo aprendí esta lección en forma significativa cuando impartía una de mis primeras clases, en 1967. Uno de los estudiantes, Jim Needham, cuya ocupación era instructor de vuelos. Todo marchaba bien para él hasta que llegó el último día del curso. Cada uno de los estudios que realizó fue un rotundo fracaso. Nadie en el grupo de treinta y dos personas tuvo un desempeño tan deficiente como el suyo.

Sin embargo, Jim veía que otros lo hacían bien, y tenían un acierto detrás de otro. Si ellos podían, él también tenía que poder, de modo que ideó su propio plan para practicar en casa con su esposa, quien había tomado el curso con él. Ella recor­taba artículos de periódicos que hablaban sobre víctimas de accidentes, y cada noche, después de ponerse a nivel, él trataba de estudiar los casos; ella le proporcionaba los nombres, edades, sexo y ubicación y él describía las lesiones. Además de esto, ella le leía nombres de las páginas amarillas del directorio tele­fónico y él trataba de adivinar sus ocupaciones. Transcurrieron seis meses de fracasos rotundos, y después se produjo el éxito y llevó al cabo con precisión su primer caso de rehabilitación. Después otro, y otro. De hecho, ahora Jim puede operar psíqui­camente sin entrar a nivel y esto ya es parte de su vida cotidiana.

Una tarde, Jim estaba a nivel Beta, o nivel de conciencia externa, ayudando a una clase a llevar al cabo el ejercicio para evocar a los consejeros. Vio a un negro gigantesco, vestido con túnica de brocado dorado y un ancho brazalete enjoyado, que se acercaba a uno de los estudiantes. El estudiante lo rechazó, y él se acercó a otro, y después desapareció en su aura.

Cuando el ejercicio llegó a su fin, el primer estudiante, una mujer, dijo que solamente tenía un consejero. Habían aparecido dos, pero el masculino era Ótelo; parecía demasiado temible. El segundo estudiante exclamó:

—Yo tengo a Otelo. ¡No vino de inmediato, pero ahí estaba al finalizar el ejercicio!

Es posible que usted no tenga que perseverar tanto como lo tuvo que hacer Jim Needham (eso es muy raro), pero si el éxito tarda en llegar a usted, esto no significa que usted no posea el don psíquico. Significa nada más que el éxito está tardando más en llegar a usted.

 

CÓMO AYUDAR A OTROS MEDIANTE CONTROL MENTAL

 

El detectar enfermedades en personas que usted jamás ha visto resulta bastante sorprendente, pero nosotros nunca nos detenemos en este punto. En los cuerpos dentro de los cuales proyectamos nuestra conciencia también proyectamos curación. Es obvio que existe una energía que interviene en la proyección mental, una energía dirigida por las intenciones de nuestra mente. Si cambiamos estas intenciones de una recopi­lación de información a una curación, modificaremos lo que la energía va a llevar al cabo. ¿De qué manera vinculamos nuestras intenciones con esta energía de tal forma que realice lo que nosotros deseamos? La intención por sí misma, en su forma pura, se parece a la voluntad.  Como dije en el capítulo que trata sobre el control de los hábitos, la voluntad aislada no tiene mucha utilidad. Así como primero detectamos anormalidades por medio de la visualización, después visualizamos las condiciones que desea­mos establecer libres de las anormalidades. Esta es la curación psíquica. Es tan sencillo como eso.

Para la mayor parte de las curaciones que usted llevará al cabo no será necesario que domine la técnica de rehabilitación. Se puede convertir en un curador igualmente eficaz sen­cillamente por medio del uso de su pantalla mental, como lo hace en los casos de resolución de problemas! De hecho, fe! se encuentra en las etapas iniciales de meditación y visualización, aún así puede lograr algunos resultados efectivos.

Muchas de las posibilidades que ofrece la vida están en una balanza delicada. Un ligero empujoncito y usted puede hacer que esta balanza se incline en su favor. En ocasiones, desde luego, la balanza ya está inclinada y se requiere de un psíquico más diestro (cosa que usted podría llegar a ser para lograr que se cambie a su favor). Si espera hasta que sea tan eficaz en el uso de Control Mental como le gustaría ser antes de em­pezar a realizar curaciones psíquicas, estará desperdiciando oportunidades  inapreciables de ayuda a quien la necesita.

Yo empecé mi labor de curación mucho antes de haber desarrollado Control Mental, y de hecho mucho antes de tener una metodología organizada para la curación. Puse a prueba un método tras otro, con resultados variables. Lo importante es que no esperé, y tuvo lugar un número significativo de cura­ciones … las suficientes, de hecho, para que yo adquiriera un cierto renombre como curador en mi área de la frontera con México. Muchos pensaban que yo poseía dones especiales o poderes poco comunes; pero sencillamente había leído y ex­perimentado hasta que aprendí a usar lo que aprendí. Una de mis primeras curaciones demuestra cuan diferentes eran entonces mis métodos. En 1959 oí hablar del sacerdote de una parroquia cercana a Laredo que había padecido durante quince años de una dolorosa hinchazón en las rodillas. Con frecuencia tenía que guardar cama. El dolor y el tener que guardar cama no eran lo único que preocupaba al sacerdote; estaba imposibilitado para hincarse en los momentos en los que así lo exigía la celebración de la misa. El arzobispo le había otorgado una dispensa; pero no había dispensa alguna que pudiera liberar al pobre hombre de la preocupación de que no estaba cumpliendo con un ritual sagrado.

Fui a visitarlo.

—Creo que le puedo ayudar —le dije—.  No soy doctor, pero a lo largo de los últimos doce años he estado trabajando

en el área de la parapsicología y hemos obtenido resultados muy semejantes a los de la curación por la fe, con la que usted está familiarizado.

Tan pronto como mencioné las palabras “resultados muy semejantes a los de la curación por la fe”, el sacerdote se em­pezó a preocupar más por mí que por él mismo. ¿Parapsico­logía?

—Nunca he oído hablar de semejante ciencia. Confío en que no se estará metiendo en algo que nuestra Santa Iglesia des­aprobaría.

Le expliqué lo mejor que me fue posible, algunos de los principios de la parapsicología que yo había aprendido, y la manera como se pueden activar las curaciones. Nada de lo que dije parecía concordar con la teología de este hombre. Me pro­metió investigar más a fondo y tal vez llamarme en poco tiem­po. La mirada de compasión que había en su rostro y el matiz de incredulidad de su voz me quitaron toda esperanza de que volviera yo a saber de él. Yo sabía, sin embargo, que él oraría para que se me protegiera de peligros tan graves en su mente que empequeñecían incluso sus propios problemas.

Pero sí volví a tener noticias del sacerdote un mes más tarde y una vez más me encontré sentado al lado de su lecho.

—José, como usted sabe, el Señor nos conduce por caminos extraños. Unos cuantos días después de su visita recibí una circular que contenía la reseña de un libro escrito por uno de los hermanos de nuestra orden. Encontré un capítulo com­pleto dedicado a esta parapsicología de la que hablábamos el otro día. Ahora la comprendo un poco mejor y estoy dispuesto a permitir que ponga a prueba su labor conmigo.

Me senté con él durante más de una hora y hablé acerca de mis lecturas y de parte del trabajo que había llevado a cabo. Mientras más tiempo permanecía con él, más me agradaba aquel hombre. Finalmente se cansó y llegó el momento de que yo partiera.

—Bueno, está bien —dijo—, ¿cuándo empezaremos el tra­tamiento?

—Padre, el tratamiento ya ha empezado.

—Pero no comprendo.

—Esto es algo mental, padre, y mientras nosotros hablába­mos yo llevé al cabo la labor inicial.

Efectué el resto del trabajo en casa aquella noche. A la mañana siguiente el sacerdote me llamó por teléfono y con sor­presa y alegría en la voz me informó que había tenido lugar un enorme alivio en el transcurso de la noche.

Tres días después de mi visita él podía caminar e hincarse, y nunca más ha vuelto a padecer molestias en sus rodillas. ¿Un milagro? No, un fenómeno puramente natural. Aquí tiene la forma en la que lo logré.

A lo largo de la plática de más de una hora, ambos nos en­contramos alerta y relajados dos condiciones útiles para la cu­ración. Los  temas sobre los cuales hablamos aumentaron su confianza en la parapsicología. En el trabajo psíquico la con­fianza es tan importante como lo es la fe en la religión. Entre tanto yo empecé a visualizarlo mejor de su salud y aprendí a apreciarlo cada vez más, cosa que resulta igualmente importan­te. El amor es una fuerza tremenda; yo quería que también estuviera de nuestra parte.

Llevé al cabo una cosa más como preparación para lo que haría posteriormente, aquella noche. Para ayudarme a visuali­zarlo más tarde, estudié detenidamente mientras hablábamos al sacerdote: su rostro, la impresión que me produjo su apretón de manos, sus distintas expresiones y ademanes característicos, el sonido de su voz, la sensación total de estar en su presencia. Esta fue la “labor inicial”.

Varias horas más tarde, cuando el sacerdote estaba dormido y yo estaba de regreso en casa, llevé al cabo el resto del tra­bajo. Lo que hice era totalmente diferente de lo que hago en la actualidad. Había descubierto que las energías psíquicas se transfieren con mayor eficacia cuando está de por medio la supervivencia como lo mencioné en el capítulo anterior. En lugar de ponerme a nivel, como lo haría hoy día, aguanté la respiración mientras imaginaba que el sacerdote gozaba de perfecta salud. Transcurrieron largos minutos, hasta que mi cuerpo clamó por respirar. A pesar de ello me aferré a mi ima­gen del sacerdote perfectamente sano. Entre tanto mi cerebro, en una especie de alarido psíquico, gritó y la energía del alarido transportó la imagen cuidadosamente guardada de perfecta salud, exactamente hasta el sitio al que se suponía que debería llegar.

Finalmente respiré, convencido de que la labor estaba ter­minada, y así fue. El método que imparto y que utilizo hoy día es mucho más sencillo para el operador, y es igualmente efectivo. Simplemente aprenda usted a usar su pantalla mental en forma vívida  y con confianza. Permítame que le proporcione un bosquejo del procedimiento, paso a paso.

1. Resulta de utilidad, aunque no es necesario, que usted conozca la condición de la persona a la que está a punto de curar.  Puede indagar esto en forma  psíquica  u objetiva;  no tiene importancia.

2.Póngase a nivel meditativo y proyecte a esta persona den­tro de su pantalla mental tal y como está, con el padecimiento que la está aquejando. Coloque otra imagen sobre la pantalla, hacia la izquierda, en la que se esté haciendo algo para corre­gir el problema. (Si no conoce a la persona y todavía no está preparado para la práctica de rehabilitación, trate de enterarse con anticipación de su apariencia física para que la visualización sea tan precisa como sea posible).

3 Ahora proyecte sobre la pantalla, todavía más hacia la izquierda, una imagen vivida de la persona perfectamente gana, llena de energía y optimismo. En un estado de meditación profunda usted se encuentra agudamente receptivo a lo que se dice a sí mismo. Este momento en particular resulta crucial para adquirir la convicción de que la imagen feliz que ahora tiene de la persona real… no que se está volviendo real, ni que será real, sino que es real. La razón que explica esto es que en este nivel meditativo, en Alfa y Theta, su mente está aso­ciada con las causas; en Beta se relaciona más con los resultados. Al visualizar con convicción a nivel Alfa y a nivel Theta usted está causando. Lo que aparentemente está haciendo al tiempo de sustituir “es” por “será” no tiene importancia. El tiem­po es algo distinto cuando se está a este nivel. Visualice los re­sultados que desea como si ya se hubieran alcanzado!»

Entre las leyes del universo parece existir una especie de ley cósmica que garantiza que todos nosotros, no importa cuan ilustres o cuan inferiores seamos, cuan brillantes o cuan torpes seamos, podemos tomar parte en el advenimiento de sucesos legítimos por medio de la firmeza de nuestro deseo, nuestra creencia y nuestra expectativa. Esto se dijo con anterioridad, y en una forma más adecuada, hace casi 2 000 años, según nos dice San Marcos en el Nuevo Testamento: “… todo cuan­to pidáis en la oración, creed que ya lo habéis recibido y lo obtendréis”.

Mientras usted visualiza que esta persona goza de perfecta salud llegará un instante, un instante muy agradable, en el que sentirá que ha hecho lo suficiente! Es agradable porque se trata de una sensación de realización. Cuente del uno al cin­co para salir a Beta, “sintiéndose completamente despierto y mejor que antes”.

Mientras más practique esta técnica, mayor será el número de coincidencias hermosas que tendrá lugar y más firme será su convicción, lo que a su vez producirá coincidencias aún más hermosas?.Tan pronto como aprenda a utilizar su pantalla mental podrá empezar a activar esta reacción en cadena.

Si bien es posible que las técnicas de la curación por la fe y la curación psíquica sean diferentes, creo que sus princi­pios (y sus resultados) son los mismos. Los rituales de la cura­ción por la fe difieren de una cultura a otra, pero tienen el mismo efecto doble: inducir un nivel mental más profundo y fortalecer la creencia y la expectativa.

Un gran número de curadores emplea métodos que los de­jan exhaustos. Su energía se consume y en ocasiones pierden peso en una sola sesión. Esto no es necesario. De hecho, los métodos de Control Mental tienen el efecto contrario. Una vez que tenemos esa sensación de realización, experimentarnos una exaltación; no se trata de algo sutil, sino de una sensación bastante intensa, v en efecto nos despertamos “sintiéndonos mejor que antes”. Hemos descubierto que el curar a otros re­sulto benéfico para el curador.

Un gran número de curadores tiene la creencia de que no están capacitados para curarse a sí mismos. Algunos sienten que incluso si lo intentan perderán sus “poderes”. Nosotros he­mos comprobado que esto es falso, una y otra vez) Muchos también creen que tienen que estar en la presencia de la per­sona que están curando para la “imposición de manos”. Para aquellos de nosotros que no somos médicos con licencia o fun­cionarios de iglesias reconocidas, esto es ilegal. Lo que es más importante, en términos de leyes más liberales; no es necesario. La curación cuando la persona está ausente da resultado. Al analizar esto en las clases de Control Mental, con fre­cuencia citamos el caso del sirviente del Centurión, a quien Cristo curó a distancia. Cristo no vio al sirviente, solo al Cen­turión quien le informó acerca del problema. “Y en aquella hora se curó el criado”. Un pequeño comentario: observe que de acuerdo con nues­tras tradiciones, cuando pedimos un deseo, ya sea con el huesito de la pechuga del pollo, o cuando vemos una estrella fugaz, o cuando apagamos las velas de nuestro pastel de cum­pleaños, se nos previene que no revelemos nuestro deseo. Esta reserva es probablemente algo más que un simple juego de niños; creo que hay algo de sabiduría detrás de ella. El man­tener nuestro deseo, o para ser más precisos, nuestra visualización de una curación, en secreto, parece constituir un medio para evitar que se disipe su energía, e incluso también para incrementar esta energía. Por esta razón, yo y muchos de nues­tros conferencistas aconsejamos a los estudiantes que guarden para sí mismos su labor de curación. Cuando Cristo dijo des­pués de una de sus curaciones: “Cuida de que no se lo digas a nadie”, Él no estaba pidiendo que se le encubriera: Sus ra­zones eran más profundas.

 

1. ¿Tiene leyes el universo? Desde luego… la ciencia las está descubriendo.

2. ¿Podemos infringir estas leyes? No. Podemos saltar de un edificio y morir, o lesionarnos, pero las leyes no se que­brantan; somos nosotros los que nos hacemos daño.

3. ¿Puede el universo pensar en sí mismo? Sabemos que por lo menos una parte de él lo puede hacer: nosotros mismos. ¿No resulta razonable llegar a la conclusión de que el todo puede hacerlo?

4. ¿Es el universo indiferente ante nosotros? ¿Cómo podría serlo? Somos parte de él y reacciona ante nosotros.

5. ¿Somos nosotros fundamentalmente buenos o malos? Cuando estamos en contacto estrecho con nosotros mismos, en la meditación, no somos capaces de hacer daño, y sí podemos proporcionar grandes beneficios.

De no ser por mis experimentos que comprueban el núme­ro 5, yo y mi punto de vista de la realidad seríamos completa­mente diferentes.

La mejor definición de la realidad que jamás escuché es que se trata de un sueño que todos compartimos. Tan solo con­tamos con los más leves indicios de lo que en verdad es. Lo que percibimos, la manera en la que vemos las cosas, se ajusta en gran parte a nuestra propia conveniencia. Las cosas vistas a distancia no son más pequeñas en la realidad, y las cosas sólidas no son verdaderamente sólidas.

Todo es energía. La diferencia entre un color y un sonido, entre un rayo cósmico y una imagen televisada, es la frecuen­cia, o lo que la energía está haciendo y la rapidez con la que lo está haciendo. La materia también es energía, según descu­brimos por medio de la fórmula E = MC2; es energía que lleva al cabo algo diferente, que se encuentra en otro estado. Un punto interesante en relación con la energía, en un mundo de opuestos en el que tenemos arriba y abajo, negro y blanco, rápido y lento, es el de que no existe opuesto alguno para la energía. Esto se debe a que no hay nada que no sea energía, incluyéndolo a usted y a mí, y a todo aquello que pensamos. El acto de pensar consume y genera energía, o, para ser más precisos, convierte energía.

Usted puede darse cuenta ahora de la razón por la que encuentro una diferencia mínima entre un pensamiento y una cosa.

¿Pueden los pensamientos ejercer influencia sobre las co­sas? Desde luego; la energía lo puede hacer.

¿Pueden los pensamientos ejercer influencia sobre los acon­tecimientos? Por supuesto; la energía lo puede hacer.

¿El tiempo es energía? Únicamente cuento con especulacio­nes por demás tentativas en este respecto, en virtud de que el tiempo nos presenta un gran número de facetas distintas. Si lo vemos de una forma creemos verlo con claridad, y si des­pués lo consideramos de otra manera nos parece completamen­te distinto.

Para atarnos las agujetas de los zapatos o para atravesar la calle, es mejor pensar que el tiempo corre en línea recta desde el pasado, cruzando por el presente rumbo al futuro. Es preciso que pensemos de esta manera con objeto de salir con bien de la diaria tarea de vivir, de la misma manera que todavía pensa­mos convenientemente que el Sol sale y se mete, como si la anti­gua astronomía de Copérnico nunca hubiera comprobado lo contrario. Desde esta perspectiva podemos recordar el pasado, experimentar el presente y ver con incertidumbre, si acaso, hacia el futuro.

Esto no sucede desde otra perspectiva. En Alfa y Theta podemos ver en el futuro y en el pasado. Los acontecimientos que sobrevendrán si proyectan sus sombras antes de producirse, y nosotros nos podemos entrenar para verlas. Esta habilidad se conoce con la palabra, respetable hoy día, “precognición”. Era menos respetable cuando yo gané en la lotería mexicana. Si en los niveles Alfa y Theta se puede ver el futuro desde ahora, este debe de enviar por delante alguna clase de energía, con la que podemos sintonizarnos y para que el tiempo emita cualquier clase de energía a cualquier punto, es preciso que sea una energía en sí mismo.

Yo descubrí algo bastante extraño en relación con la manera de la que percibimos el tiempo hace muchos años, cuando rea­lizaba experimentos en el campo de la hipnosis.

Cuando llevé a dos de mis hijos en regresiones de edad —pro­yectándolos hacia atrás en el tiempo— si el cambio de escenario de presente a pasado se iniciaba demasiado rápido, se bamboleaban hacia su derecha (estando el sujeto de cara hacia el Sur) al igual que cuando nos movemos bruscamente hacia el Oriente en un camión, nos bamboleamos hacia la derecha (al Poniente). Los niños sentían que al proyectarlos hacia atrás en el tiem­po viajaban hacia la derecha (Poniente). Cuando yo los progre­saba hacia al futuro lo contrario sucedía; se tambaleaban hacia la izquierda (Oriente). Muchos de mis experimentos (posteriores) con diversos sujetos confirmaron esto. Más tarde, cuando abandoné la hipnosis en favor de la me­ditación controlada, quise encontrar la manera de desplazarme hacia adelante y hacia atrás en el tiempo en forma subjetiva. Yo miraba hacia el Este porque las disciplinas orientales espe­cifican la recomendación de mirar en esa dirección y el Este me parecía una dirección tan buena como cualquier otra. Después me pregunté si podría desplazarme con mayor libertad en el tiempo colocando el futuro a mi izquierda y al pasado a mi derecha, tomando un indicio de mis experimentos en el campo de la hipnosis.

En este planeta el Sol trae al nuevo día desde el Oriente y se lo lleva hacia el Poniente. Si yo miraba hacia el Sur duran­te mis sesiones de meditación, el Oriente estaría a mi izquierda y el Poniente hacia mi derecha, y de esta manera yo estaría orientado en armonía con el flujo planetario del tiempo. No sé si realmente descubrí o no descubrí la dirección en la que fluye el tiempo; lo que sí sé es que una vez que empecé a mirar hacia el Sur me sentí mejor orientado en el tiempo y pude desplazarme con mayor facilidad en él. Ahora vamos a hablar sobre cosas más importantes. He mencionado varias veces a la Inteligencia Suprema en los últi­mos capítulos. ¿Es esta alguna manera evasiva que uso para referirme a Dios? Francamente no puedo comprobar lo que estoy a punto de decir; tengo que hablar según lo que me dicta la fe. Mi respuesta es no; (al hablar de la Inteligencia Su­prema no estoy hablando de Dios. Uso mayúsculas para las palabras porque siento un gran respeto hacia ella, pero para mí no se trata de Dios. Parece ser que el universo hace lo que hace con una efi­ciencia notable, sin el menor desperdicio. Cuando pongo un pie delante del otro, no puedo creer que una de las preocupa­ciones de Dios consista en encargarse de que no me tropiece, y para el caso, tampoco es una de las preocupaciones de la Inteligencia Suprema; es cosa mía. Fui programado genética­mente para aprender a caminar; esa fue obra de Dios. Ahora que he aprendido, los pasos a seguir me corresponden a mí. No obstante, hay pasos en la vida que no son rutinarios, y es posible que necesite información que no está a mi dispo­sición mediante los cinco sentidos, para tomar una decisión. Para esto recurro a la Inteligencia Suprema. En ocasiones nece­sito un consejo de importancia trascendental. Para esto recurro a Dios. Digo una oración. Veo varios niveles de inteligencia como un continuo que va de la materia inanimada a la vegetal y a la animal, des­pués va al ser humano y a la Inteligencia Suprema, y por últi­mo a Dios. Creo que he encontrado científicamente medios de comunicación con cada nivel, desde el inanimado hasta la In­teligencia Suprema. He realizado experimentos bajo condicio­nes controladas, los he comprobado por medio de la repetición, y cualquier persona que siga las instrucciones que aparecen en este libro o que tome el curso de Control Mental los puede reproducir. A esto es a lo que me refiero cuando digo “cientí­fico”. Una gran parte de lo demás es especulación y fe; pero esto no lo es.

Presentaré una más de mis especulaciones: en la perspectiva  de nuestra larga historia, nosotros los humanos hemos termi­nado recientemente una etapa evolutiva. Esta consistió en el desarrollo de nuestro cerebro. Esto ya quedó concluido; conta­mos con todas las células cerebrales que vamos a tener. La si­guiente etapa ya está en progreso: el desarrollo de nuestra men­te. Dentro de poco tiempo las que ahora se consideran habili­dades psíquicas especiales serán lugar común para todos nos­otros, como lo son en la actualidad para los graduados de Control Mental y para aquellos lectores que sigan los pasos que he bosquejado en este libro. Al leer estas especulaciones usted puede darse cuenta de que tengo un determinado punto de vista respecto del mundo y de lo que constituye la verdad y la realidad. Ahora resulta justo que usted pregunte:

—¿Los graduados de Control Mental emergen de sus expe­riencias con puntos de vista similares a estos?

No, lejos de esto. Permítame que le proporcione un ejem­plo.

Entre aquellos que siguen más de cerca las prácticas de Control Mental, un número sorprendente de ellos se vuelven vegetarianos. Harry McKnight, quien trabaja estrechamente conmigo, lo hizo recientemente. A mí me gusta disfrutar de un buen filete.

 

UNA LISTA DE REPASO

 

Una vez que usted haya logrado dominar todas las técnicas que he bosquejado, si es como la mayor parte de nuestros gra­duados de Control Mental, puede suceder que emplee algunas que le hayan dado los mejores resultados y que se olvide de las otras. Usted podrá volverles a encontrar la técnica fácil­mente y obtener buenos resultados con un repaso rápido de aquellas que posiblemente haya descuidado.

Con el objeto de ahorrarle tiempo, aquí tiene una lista de todas las técnicas descritas

1. Cómo aprender a meditar por la mañana

2. Cómo salir de su nivel de meditación

3. Cómo meditar a cualquier hora del día

4. El primer paso para la visualización: su pantalla elemental

5. El primer paso para la meditación dinámica

6. Cómo resolver problemas por medio de la meditación

7. Cómo usar la Técnica de los Tres Dedos para lograr una recordación instantánea

8. Pasos hacia el Aprendizaje Acelerado

9. Cómo recordar sus sueños

10. Cómo soñar soluciones para sus problemas //. Cómo deshacerse de hábitos indeseables:

Comer en exceso

Fumar

12. Cómo funcionar psíquicamente

13. Cómo llevar al cabo curaciones psíquicas

14. Cómo curarse a sí mismo

15. Cómo mejorar su matrimonio

 

UN PSIQUIATRA TRABAJA CON CONTROL MENTAL

 

José ha explicado en qué consiste Control Mental y proporcionó instrucciones deta­lladas de la manera en la que usted puede aplicar gran parte de este método. Usted habrá visto que en Control Mental in­tervienen niveles de conciencia muy profundos, y es posible que se pregunte, como otros lo han hecho, si correrá algún peligro al explorar, quizá por vez primera, las poderosas pro­fundidades de su propia mente. José y aquellos que trabajan cerca de él en la dirección de la organización de Control Mental, dicen que las experien­cias tenidas hasta el momento demuestran que los beneficios del entrenamiento no se contrarrestan en lo más mínimo por ningún “efecto adverso” Para expresarlo de otra manera, nin­guna de las personas que ha tomado el curso ha empeorado a causa de él, hasta donde José y sus colegas están enterados. Uno de los graduados de Control Mental, miembro de la profesión médica, ha sometido la seguridad de Control Mental a una prueba por demás severa. Se trata del doctor Clancy D. McKenzie, prominente psiquiatra y psicoanalista de Filadelfia, director del Philadelphia Psychiatric Consultation Service, miembro del cuerpo administrativo del The Philadelphia Psy­chiatric Center, y activo en la práctica privada. También ha estudiado yoga y otras disciplinas en el campo de la medita­ción, retroalimentación biológica y parapsicología, durante mu­cho tiempo.

Como parte de su investigación en estos campos, se inscribió en el curso de Control Mental en 1970.

—Quería yo comprobar si en realidad estaban enseñando clarividencia, según me habían informado varios de mis pa­cientes que habían recibido los beneficios del curso. Me con­vencí de que algo psíquico estaba teniendo lugar, y desde en­tonces he dedicado una buena parte de mi tiempo y mis pen­samientos a investigar más a fondo en esto.

Otras dos cosas estimularon su interés en Control Mental: un comentario hecho por Sigmund Freud hacia el final de su carrera, y algo que sucedió en una clase de Control Mental.

Freud había dicho que la dirección más prometedora que podía tomar la psicoterapia en el futuro era hacia la movili­zación de las energías del paciente. El doctor McKenzie veía claramente que la gente que asistía a la clase de Control Men­tal usaba energías que jamás se habían enterado que poseían.

Pero observó algo más en esta clase:

—Tres personas de un grupo de treinta estaban emocionalmente alteradas, y había una cuarta persona cuya estabili­dad estaba en duda. ¿Cuál era la razón? ¿Precipitaba el curso la alteración emocional o estaban ya enfermos cuando se ins­cribieron? ¿El beneficio que mis propios pacientes alterados habían recibido del curso se debía tan solo a la suerte?

La forma más práctica de indagarlo, razonó, era someter a las personas a prueba antes y después del curso. La prueba con­sistiría en observar de cerca a aquellos que eran los más vul­nerables desde el punto de vista psicológico. Él y un colega suyo, el doctor Lance S. VVright, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Pensilvania, comenzaron un estudio. A lo largo de los siguientes cuatro años y medio, 189 pacientes psi­quiátricos se ofrecieron como voluntarios para recibir el entre­namiento de/Control Mental. Para hacer la prueba todavía más rígida, concentraron un estudio aún más detallado en aquellos miembros del grupo que eran psicopáticos (psicóticos) o que se habían recuperado de la psicosis. Había 75 casos de estos.

Por sus observaciones de los efectos benéficos del curso en las personas sanas, los resultados de estas pruebas no constitu­yeron una sorpresa para el doctor McKenzie y el doctor Wright. Hubo una mejoría uniforme en la salud mental de los pa­cientes psicopáticos. Para aquellas personas interesadas en el razonamiento es­tricto y los rígidos controles que guían los estudios científicos, aquí tenemos unos cuantos detalles: De los 75 pacientes del grupo de personas alteradas, 66 eran pacientes del doctor McKenzie, y representaron el ciento por ciento de sus pacientes psicopáticos que se mostraron dispuestos a tomar el curso. Al principio del estudio, los pacientes fueron enviados con prudencia, uno por uno, con objeto de poder controlarlos es­trechamente para que no se produjeran efectos nocivos en ellos mismos o en la clase. Asimismo, fueron enviados durante, lo que el doctor McKenzie describe como “periodos de mayor esta­bilidad”. Más adelante descubrió que podía mandar a los pa­cientes durante sus periodos menos estables; cuatro de ellos asistieron cuando se encontraban en estado alucinatorio. Aún más tarde se sintió tranquilo para enviar a varios pacientes alterados a la vez, en ocasiones seis o más.

Como parte de su estudio, sometió a prueba a 58 de estos pacientes antes y después del curso para ver qué cambios po­dría producir. El test, que recibe el nombre de Experiential World Inventory, consiste de 400 preguntas formuladas para medir la percepción que una persona tiene de la realidad; se trata de algo parecido al famoso test de las manchas de Rorschach, pero en forma escrita. La diferencia entre los resultados obtenidos antes y después del curso fue impresionante: 36 pa­cientes mostraron una mejoría sorprendente en su percepción de la realidad, 21 permanecieron prácticamente igual y uno mostró un descenso.

La persona cuyo resultado mostró un descenso era un indi­viduo catatónico esquizofrénico de veintinueve años quien, por vez primera en su vida, dejó de tomar medicamentos y empezó a salir con chicas.

—Desde el punto de vista clínico —observó el doctor McKenzie—, tenía más energía emocional y una perspectiva más optimista después del entrenamiento. No obstante, el he­cho de empezar a salir con chicas le provocó un conflicto y él volvió a dar muestras de alteraciones dos semanas después del curso. No requirió de hospitalización.

Desde luego, todos estos pacientes habían estado en psico­terapia, algunos de ellos durante un año o más, cosa que brindó al doctor McKenzie una oportunidad excelente para observar cuáles eran los cambios clínicos reales que habían tenido lugar después del curso. Aquí tenemos algunos de sus descubrimientos:

Un paciente esquizofrénico de treinta años de edad, ha­bía creído a lo largo de una época anterior en su vida que había recibido órdenes, enviadas en forma telepática, de asesinar a alguien. Por fortuna jamás logró encontrar a la persona ade­cuada. Durante las sesiones de terapia que siguieron al curso logró autoanalizar sus alucinaciones por primera vez. Su ener­gía emocional mejoró mucho y adquirió una perspectiva más optimista de la vida. AI poco tiempo regresó a la escuela para obtener su título.

—Su capacidad para hacerlo así estaba directamente rela­cionada con el hecho de haber tomado el curso —explica el doctor McKenzie.

De veintiocho pacientes que padecían varias formas de de­presión (involutiva, psicótica, esquizoafectiva y maniacodepresiva), 26 sintieron una agradable mejoría después del curso. Los otros dos, que informaron que se sentían más deprimidos, no solamente lograron mejores resultados en el cuestionario sino que, al igual que los demás, lograron hacer frente a proble­mas que habían sido incapaces de enfrentar con anterioridad.

Una mujer de veintiún años de edad estaba decidida a sui­cidarse y se encontraba en la primera etapa de la psicosis agu­da. Le aseguró al doctor McKenzie que nada de lo que él pudiera hacer podría ayudarla; de cualquier modo se suicida­ría. Él recomendó que ella tomara el curso. Para el final de la semana estaba “completamente” atónito; ella reaccionó mejor de lo que lo habían hecho los demás pacientes. Fue una de las remisiones más increíbles que yo jamás había observado. Ella encontró una nueva tranquilidad, se volvió más racio­nal, y sus pensamientos dejaron de correr cambiando rápi­damente en distintas direcciones. Otra cosa que resulta igual­mente importante: se libró de su carga de pesimismo. En un informe clínico, los doctores McKenzie y Wright dicen: “La hospitalización y las elevadas dosis de medicamentos no po­drían haberla tranquilizado en esa forma. Ella repitió el curso des semanas más tarde y una vez más se produjo una mejoría. Los cambios fueron increíbles; se mostró más capaz para co­operar en su terapia a lo largo de los siguientes seis meses”. Un año más tarde, el doctor McKenzie la encontró totalmente recuperada de su aguda enfermedad. Desde luego, las psicosis son desórdenes mentales severos. Las neurosis son mucho menos severas. De los 189 pacientes que tomaron el curso de Control Mental, 114 padecían tan solo neurosis. También se beneficiaron todos ellos. Para resumir sus observaciones clínicas en el estudio men­cionado con anterioridad, los doctores escribieron:

Aquellos que continuaron la práctica de Control Men­tal después del entrenamiento estuvieron mucho más capa­citados para modificar su vida por medio de este método, e incluso aquellos que no lo practicaban lograron usarlo en momentos de crisis, cuando tenían que enfrentar tensiones o estaban obligados a tomar decisiones importantes. Para todos pareció ser una experiencia de expansión mental, una revelación de que ellos podían usar su mente de otras maneras. El entusiasmo del grupo se acrecentó hacia el final del curso y la mayor parte de las personas experimen­tó una energía emocional más intensa. El grupo de pacientes alterados también manifestó un cambio impresionante desde el punto de vista clínico. Úni­camente la persona mencionada (el individuo de veintinueve años que empezó a salir con chicas) se mostró más alterado, y los demás por lo menos derivaron algún beneficio del entrenamiento. Muchas personas con interés apagado (res­puesta emocional ligera o nula) mostraron entusiasmo hacia algo por vez primera. En efecto pareció haber un cambio en la energía emocional después del curso, y una mejoría en la afectación. Ellos tenían una perspectiva más positiva en relación con su futuro, y algunos empezaron a comprender mejor sus procesos psicóticos. Los pacientes alucinatorios manifestaron una disminución clara en los síntomas de su padecimiento después del entrenamiento.

Se produjo un mayor relajamiento y una disminución de la ansiedad. Los pacientes aprendieron a depender de sus propios recursos para comprender, enfrentar y resolver problemas, y el hecho de lograr esto les dio más confianza. El doctor McKenzie llega a la conclusión de que “se trata de algo que no tan solo es seguro y benéfico, ya que de los 189 pacientes, todos menos uno obtuvieron beneficios del curso. Puede resultar inmensamente útil como parte integral de la psicoterapia”. Hoy día él hace que casi todos sus pacientes tomen el curso. Algunos de ellos abrevian la duración de su terapia hasta en dos años con las técnicas de Control Mental.

Él dice que una de estas técnicas, el Control de los Sueños, “bien puede venir a ser un adelanto importante en la siquia­tría. Constituye un medio rápido y confiable para comprender y resolver problemas”.

El doctor McKenzie conoce el análisis freudiano y no ve conflicto alguno entre la manera en la que los freudianos inter­pretan los sueños espontáneos y la forma en la que los gra­duados de Control Mental interpretan sus sueños programados:

—El deseo que tenemos en el sueño freudiano se convierte en el deseo de tener la respuesta —explica; y advierte:

—Es necesario asegurarnos de que el deseo de un sueño inconsciente no haya reemplazado el deseo consciente de tener la respuesta.

Una paciente a la que el doctor McKenzie había estado tratando durante algún tiempo llamó para comunicarle que estaba a punto de internarse en un hospital a causa de unos dolores en el pecho y el estómago. Él le dijo que en lugar de esto quería que acudiera a un hospital psiquiátrico. La llamada no le sorprendió en absoluto; durante algún tiempo él había visto que esto se avecinaba. La condición mental de la mujer había estado empeorando.

En el hospital psiquiátrico el doctor McKenzie le dijo que programara un sueño que diera respuesta a cuatro preguntas:

¿Cuál es el problema? ¿En dónde se encuentra? ¿Qué lo oca­sionó? ¿Cómo me puedo deshacer de él?

Esto es lo que ella soñó:

Ella, su esposo y sus tres hijos viajaban en automóvil por un camino sinuoso. Empezó a nevar y el automóvil se salió de la carretera. No pasó mucho tiempo antes de que el coche estuviera cubierto con nieve. Su esposo le dijo que apagara el motor, y después ocho o diez personas procedentes de la ciudad acudieron al lugar para desenterrarlos. Cuando salieron del automóvil sus tres hijos habían desaparecido.

Adelante, muy cerca de donde se hallaban, el camino lle­gaba a su fin. Había otro camino que se dirigía a la derecha y que entroncaba en un ángulo recto con otro camino, mismo que a su vez conducía a otro camino más, una supercarretera, también en un ángulo recto. Al escuchar el relato del sueño de su paciente, el doctor McKenzie tuvo la sospecha de que ella estaba describiendo el sistema intestinal y le pidió que dibujara un mapa del “camino sinuoso”. Ella lo hizo y, en efecto, el camino seguía con toda precisión el curso del sistema intestinal del ser humano, con exactitud absoluta en sus proporciones. Lo que es más, por medio de un examen médico posterior se encontró una obs­trucción en un punto que correspondía exactamente con el lugar en el que el automóvil se había salido del camino: el sitio en el que el intestino delgado se une al intestino grueso. En otras palabras, el sueño que esta mujer había tenido (ella no sabía casi nada de anatomía; había abandonado sus estudios en la secundaria) señalaba con toda precisión el lugar de la obs­trucción que ella padecía en un segmento de una pulgada en el sistema intestinal humano, que tiene una longitud de veinte pies. Aún más: de acuerdo con el simbolismo de su sueño, la nieve era un producto lácteo que había provocado el padeci­miento intestinal y de algún modo había activado la formación de la obstrucción. El consejo que su esposo le dio para que apagara el motor era, también en forma simbólica, el mejor consejo que ella podía recibir: significaba “suspende el sumi­nistro del combustible al cuerpo; deja de comer”.

Las ocho o diez personas que los desenterraron de la nieve, en el lenguaje de los sueños, podían ser los dedos de las dos manos. Esto tal vez representaba la curación por “imposición de manos” o por medio de la cirugía. La ausencia repentina de los niños era la realización de un deseo. Ella quería que ellos dejaran de interponerse para recibir más atenciones por parte de su esposo. El doctor McKenzie hizo que la trasladaran a un hospital médico en virtud de que, normalmente, una obstrucción intes­tinal como esta requiere de cirugía inmediata. Sin embargo, provista con esta comprensión de su sueño y con el conocimiento, obtenido en la clase de Control Mental, del poder que la mente tiene sobre el cuerpo, y ante la perspectiva de una ope­ración, ella empezó a eliminar la obstrucción. Una hora des­pués de que en el hospital se confirmó médicamente el diag­nóstico que el doctor McKenzie hiciera basándose en el sueño, ella había eliminado la obstrucción y no fue necesario operarla. Su cirujano se mostró asombrado. Más tarde el doctor McKenzie se enteró de que esta mujer había sido operada a causa de obstrucción intestinal cuatro veces en los últimos veinte años, y su cirujano le dijo que en cada ocasión la obstrucción se había encontrado en el mismo lugar. Aparentemente ella había aprendido a provocar la en­fermedad siempre que existía una necesidad psicológica.

Posteriormente, la hija de dieciocho años de esta mujer acudió al doctor con un problema: estaba embarazada y no estaba casada.

—¿Por Dios, qué voy a hacer? —preguntó ella.

Una vez más, él recomendó el Control de los Sueños para encontrar la respuesta. En su sueño apareció un hombre. Él le dijo:

—Te aconsejo que tengas al bebé, que esperes tres años, te cases con el hombre y te vayas a vivir a otro estado.

—Yo no hubiera podido darle un consejo mejor —dijo el doctor McKenzie.

La proporción de divorcios entre los adolescentes es de ochenta por ciento, de modo que una espera de tres años en casa era lógica. El hombre era la persona que ella necesitaba, pero para que su matrimonio tuviera éxito era necesario que ellos se alejaran de la casa, de los padres.

En otro caso, el Control de los Sueños condujo a una téc­nica terapéutica totalmente nueva, que ahorró años de tera­pia. El problema de esta paciente consistía en que cada vez que su esposo se retrasaba más de diez minutos para la cena, ella se cortaba las venas de las muñecas. Durante meses el doc­tor McKenzie trató de explicarle que, aunque ella pensaba que estaba reaccionando ante el retraso de su esposo, en reali­dad estaba experimentando un sentimiento anterior, procedente de la infancia, cuando su padre alcohólico no llegaba a casa. Una vez que comprendiera esto dejaría de cortarse las venas de las muñecas. Pero el doctor McKenzie no lograba hacerla entender. A juzgar por el camino que seguían las cosas, a la mujer le esperaban dos años más de terapia dos veces por se­mana. El doctor McKenzie sugirió que ella programara un sueño. Su sueño resultó ser sorprendentemente creativo, y resolvió su problema de la noche a la mañana.

Ella soñó que el doctor McKenzie grababa algunas afirma­ciones que a ella le molestaban sobremanera. Ella reproducía esta grabación en casa y grababa sus reacciones en una segunda cinta. Después reproducía la segunda grabación para que el doctor McKenzie la interpretara. A cada una de sus interpreta­ciones ella exclamaba: “¡Ay, qué tontería de mi parte!” Las interpretaciones del doctor subrayaban el hecho de que ella estaba confundiendo dos realidades diferentes, la pasada y la presente. Su sueño la llevó a comprender esto por vez primera. Jamás volvió a cortarse las venas de las muñecas.

—Este notable sueño programado curó por completo a la paciente. Un examen que se le practicó a los tres años confirmó que ella seguía bien —informó el doctor McKenzie.

Otro paciente sufría de claustrofobia, y durante más de un año luchó por descubrir la causa. Esta resultó ser interesante. En un sueño programado, él y otras tres personas se encon­traban en un rectángulo delineado por una cuerda en el suelo. Afuera de este rectángulo, en una esquina, había otro más pe­queño, también delineado por una cuerda. Todos estaban tratando de salir del rectángulo mayor a través del pequeño.

La interpretación de este sueño se hace clara cuando se con­sidera que el área más grande representaba el útero y la más pequeña la cerviz. Afuera había verdes pastizales con vacas (los sueños).

Uno de los compañeros del paciente corrió hacia el rectán­gulo más pequeño, pero fue detenido por una barrera invisible (las paredes del útero). Llevaba atada a él, cerca de la hebilla de su cinturón, un cordón de botes de hojalata (un cordón umbilical). El paciente sabía que de alguna manera tendría que salir de allí, pero decidió dejar que los otros lo hicieran primero. El intentarlo le provocaba una sensación de nerviosismo, como la que se siente cuando se pronuncia un discurso; era algo que él sabía que tenía que hacer a pesar de que le ocasionaba ten­sión y ansiedad (trauma del nacimiento); pero una vez que todo terminaba sentía alivio.

Las otras tres personas que estaban en el rectángulo eran sus hermanos y su hermana. Este único sueño le proporcionó el discernimiento que nece­sitaba para comprender su claustrofobia. Lo que hace este sueño particularmente interesante no es el hecho de que conduzca a una persona hasta la etapa ante­rior al nacimiento (esto es relativamente común), sino la refe­rencia que hace a la “barrera invisible”. “¿Sugiere esto —se pregunta el doctor McKenzie— la posibilidad de la clarividen­cia antes del nacimiento?” El doctor McKenzie no solamente aconseja a sus pacientes que usen el Control Mental, sino que él mismo lo utiliza para auxiliar a sus pacientes. “Algunos de los conocimientos más sorprendentes llegan a mí cuando estoy empleando Control Mental”. Una noche programó un sueño acerca de un paciente que estaba en psicoanálisis, un hombre de veintisiete años que no había salido con chicas durante dos años. Las mujeres estaban en su contra, “y además, no valían la pena”. En su sueño, el doctor McKenzie se oyó que le decía al paciente: “Me da lo mismo que jamás llegue usted a tener una relación hetero­sexual”. La siguiente ocasión en la que el paciente se quejó acerca de las mujeres, eso fue exactamente lo que el doctor McKenzie le dijo.

Funcionó. El paciente se quedó atónito. El evitar a las mujeres era su manera de resistirse al tratamiento. Ahora esto ya no daría resultado. Además, sintió pánico cuando pensó que jamás tendría una relación normal con una mujer.

Esa noche la tuvo.

El doctor McKenzie, que se ha convertido en consejero de Control Mental Silva, continúa su búsqueda en pos de nuevas maneras de usar Control Mental para mejorar y acelerar el tratamiento psiquiátrico. Al mismo tiempo está buscando for­mas de utilizar Control Mental en áreas mucho más extensas de la práctica médica: en el diagnóstico de las enfermedades.

El primer paso en esta búsqueda consiste en encontrar me­dios para medir la confiabilidad de la técnica que Control Mental tiene para el estudio de casos de rehabilitación. Des­pués de tres años de investigación, tiene la creencia de que se está acercando a lo que él llama un “proyecto de investigación absoluta”, mismo que elimina todas las variables y mide tan solo lo que se trata de medir. Su propósito consiste en encon­trar maneras de aplicar las técnicas de rehabilitación a la me­dicina. En ocasiones el diagnóstico médico implica la práctica de cirugía exploratoria o el uso de drogas que pueden ocasionar molestias o peligro para el paciente, y ninguna técnica de diag­nóstico es certera todo el tiempo. El diagnóstico psíquico no representaría riesgo alguno para el paciente, siempre y cuando se logre demostrar su confiabilidad. Esto es lo que el doctor McKenzie está investigando. La primera vez que puso en práctica su nuevo proyecto de investigación fue con un grupo de 30 graduados de Control Mental. La precisión de los resultados fue mayor de la que produciría la casualidad, por 200 a uno. Él se sintió alentado, pero quería perfeccionar sus métodos todavía más y tomar me­didas para que los resultados se procesaran en una computadora. Él verificó sus planes con el departamento de estadística de la Universidad de Pensilvania y allí estuvieron de acuerdo en que en realidad había eliminado los factores variables que entorpecen las investigaciones psíquicas, y que sus mediciones serían precisas. El boletín de noticias de Control Mental publicó los dibu­jos de dos cuerpos humanos (página siguiente) con círculos que los lectores debían marcar. Al igual que en los casos de rehabilitación, se les proporcionaron los nombres, edades, sexos y paraderos de dos personas que estaban enfermas. Lo que no se les dijo, y lo que el mismo doctor McKenzie ignoraba, era la naturaleza de los padecimientos. El médico de Florida que le proporcionó los casos no revelaría esto hasta después de que se recibieran los resultados. El estudiar dos caso en lugar de uno resulta esencial para la medicina.

En ocasiones el diagnóstico médico implica la práctica de este nuevo proyecto de investigación. Esto permite que el doctor McKenzie elimine todas las conjeturas. Por ejemplo, si el pa­ciente A tenía una lesión en el tobillo izquierdo pero el pacien­te B no la tenía, cualquier círculo marcado en el tobillo iz­quierdo del paciente B sería una conjetura. Si 5 lectores con­jeturaban que había una lesión en el tobillo izquierdo de B, es razonable suponer que el mismo número de personas conje­turaría lo mismo en el caso de A Ahora vamos a suponer que 50 lectores marcaron el tobillo izquierdo de A. El doctor McKen­zie restaría 5 de este número como conjeturas y llegaría a la conclusión de que 45 estaban operando psíquicamente. En­tonces la computadora mediría la importancia estadística de los resultados. Para que esto funcionara era preciso que los dos casos fue­ran diferentes. Si ambos tenían el tobillo izquierdo lesionado, este método para eliminar las respuestas no psíquicas no se podría utilizar.

El médico de Florida cometió un error: proporcionó dos casos que, según resultó, tenían lesiones en la misma área del cuerpo. El doctor McKenzie tuvo que modificar sus planes y estudiar los resultados de otra manera. En lugar de comparar el caso A con el caso B, comparó el número de respuestas co­rrectas con el número mayor que le seguía. Aunque la compu­tadora le dijo que los resultados podrían haberse producido por casualidad solamente una vez en casi mil millones de veces, aún así no considera que su experimento sea decisivo ya que no fue posible seguir exactamente su proyecto de investigación. Existen muchas otras facetas en este proyecto, aparte de las que se resumen aquí, y él ha realizado muchos otros experimen­tos que produjeron lo que él llama “resultados estadísticamente significativos”. Su proyecto completo tiene una importancia tal que con toda certeza oiremos hablar más acerca de esta investigación cuando se haya refinado su técnica todavía más. En lugar de limitarse a pedir que marquen un círculo para indicar el punto donde se localiza una enfermedad, proporcio­nará a los graduados de Control Mental unas listas de referen­cia con padecimientos médicos, con la que ellos podrán hacer diagnósticos específicos, —Estos estudios preliminares —dijo— señalan hacia eleva­dos niveles de importancia estadística. No obstante, no estoy preparado para sacar conclusiones de ellos. Se requiere de una labor mucho más concienzuda. Si los estudios posteriores resul­tan igualmente alentadores, es posible que contemos con una forma de poner a trabajar a los psíquicos para que ayuden a los médicos en sus diagnósticos de maneras todavía más con­fiables que las que usan hoy día. Esto bien podría convertirse en un descubrimiento médico. Es demasiado pronto para de­cirlo con certeza, pero esa es mi meta.

El director de investigaciones de Control Mental, Wilfrid Hahn, bioquímico y ex presidente de Mind Science Foundation, comparte las esperanzas del doctor McKenzie. Dice él:

—Desde el siglo XIX, cuando el método científico se aplicó a la investigación psíquica, las variables no controladas (en ocasiones desconocidas) dejaron interrogantes pendientes en re­lación con los descubrimientos. Como el doctor McKenzie dice, todavía no se sabe si se alcanzará un descubrimiento en el cam­po de la medicina. Pero yo creo que él ya ha obtenido un gran adelanto en su método de investigación. Con base en todos los datos que él recopile, podrá concentrarse en las respuestas psíquicas, eliminar toda la basura, y dejar solamente aquello que se desea estudiar, al igual que un químico que estudia un solo microelemento en el agua, puede eliminar el agua y todos los demás elementos excepto aquel que desea estudiar..

 

 

IMPORTANTE: El propósito de este experimento consiste en detectar correc­tamente el punto en donde se localiza la anomalía o el padecimiento. Por favor limite sus actividades a la detección, con objeto de no afectar a la enfermedad durante el experimento.

 

CLASE A

 

INSTRUCCIONES:

 

1. Debbie Veccio tiene 23 años de edad y vive en Miami, Florida. Tie­ne un problema médico en el cual usted la puede ayudar. Por favor entre a su nivel de Control Men­tal e imagine a Debbie, con el deseo de su parte de localizar la enfermedad. Cuando crea que lo ha localizado, marque únicamente UN círculo en el diagrama A, en el punto más próximo al sitio en el que usted sintió o adivinó que se localizaría la enfermedad.

Importante: Si marca más de un círculo por diagrama, su respuesta quedará descalificada. Espere que transcurran por lo menos diez mi­nutos antes de pasar al caso B.

 

 

2. Cynthia Cohén tiene 21 años de edad y vive en Miami, Florida. Tiene un problema médico con el cual usted quizá la pueda ayudar. Por favor entre a su nivel de Con­trol Mental e imagine a Cynthia, con el deseo de su parte de locali­zar su enfermedad. Cuando crea que la ha localizado, marque úni­camente un círculo en el diagra­ma B, en el punto más próximo al sitio en el que usted sintió o adivinó que se localizaría la en­fermedad. Como la naturaleza de este experimento se concentra úni­camente en la detección, no envíe ninguna curación correctiva has­ta.. .

 

 AUMENTARÁ MUCHO EL CONCEPTO DE SÍ MISMO

 

“Perdemos demasiado tiempo despreciándonos. Si dedicá­ramos la mitad de este tiempo a buscar en nuestra mente la manera de enfrentar la vida, descubriríamos que somos mucho más fuertes de lo que pensamos”, dijo la actriz y cantante Carol Lawrence en»el periódico Chicago Tribune del 14 de noviembre de 1975. Ella se convirtió en graduada de Control Mental por recomendación de otra graduada, la cantante Marguerite Piazza. Es cierto, la mayor parte de nosotros estamos encarcelados por. ideas limitadas en relación con nuestra identidad y nuestra capacidad y nuestro valer. Muy pronto experimentará usted el regocijo que le provocará el destruir estas limitaciones y descubrir nuevas libertades fuera de ellas. Cuando usted vea de lo que es capaz, el concepto que tiene de sí mismo se elevará hasta niveles insospechados. Se han realizado varios estudios en este sentido, y los resultados coinciden. Abarcan grupos nume­rosos sin problemas especiales, y otros grupos con un concepto de sí mismos obviamente deteriorado: estudiantes y alcohóli­cos, drogadictos, presos y gente pobre que vive de la bene­ficencia pública.

Vamos a dar un vistazo primero a los estudiantes. Control Mental se ha impartido, con frecuencia como materia escolar completamente acreditada, en veinticuatro colegios y universi­dades, dieciséis secundarias y ocho primarias.

Usted podría esperar que el mismo curso enseñado en for­ma distinta, en escuelas diferentes, a alumnos de diversas edades y antecedentes económicos y culturales desiguales lograría re­sultados disímbolos. Pero no es así. Los resultados han sido hasta tal punto uniformes que ahora se puede decir con segu­ridad que en ciertos conceptos básicos, son predecibles. Al in­troducir Control Mental en una escuela el resultado será que los estudiantes tendrán una autodirección más poderosa, una mayor orientación propia que surge del perfeccionamiento de la capacidad que surge para resolver problemas por sí mis­mos. En otras palabras, una mayor fortaleza del ego. Esto ha sido medido en forma científica por el doctor George De Sau, quien fuera director de Investigaciones Educativas para Control Mental Silva y director de Asesoramiento y Exámenes en el Williamsport (Pensilvania) Área Community College.

La primera prueba se realizó en 1972 en la escuela secunda­ria Hallaban High School de Filadelfia, en donde 2 000 estu­diantes tomaron el curso. Una semana antes y dos semanas des­pués, 220 estudiantes elegidos al azar fueron sometidos al cuestionario High School Personality Questionnaire, que con­siste de aproximadamente 140 preguntas que miden sensiblemente la imagen que una persona tiene de sí misma. De esta manera dicha imagen se puede resumir en un retrato con cator­ce características: audaz, entusiasta, seguro de sí mismo, y así sucesivamente. La prueba se emplea ampliamente en la inves­tigación y el asesoramiento. Los retratos de la imagen propia de estos 220 estudiantes se combinaron en un solo perfil de grupo, y después se com­pararon antes y después. Resultados: cambios fundamentales hacia una mayor fortaleza del ego, confianza en sí mismos y serenidad, y alejamiento de la impaciencia, la inseguridad y el aislamiento. En algunos sentidos los estudiantes no manifestaron ningún cambio, como por ejemplo en el equilibrio entre la autoridad y la sumisión, el idealismo y el realismo. Lo que todo esto quería decir era que estos alumnos adquirieron un mayor respeto de sí mismos después de tomar el curso de Con­trol Mental, que el que tenían antes. Como es natural, el punto de vista que tenemos acerca de nosotros mismos varía día a día, a causa de los cambios que se producen en la pautas que rigen a la vida. Si aplicáramos el test a un grupo escogido al azar y después lo repitiéramos tres semanas más tarde, encontraríamos algunos cambios. Esto tam­bién ha sido estudiado por aquellas personas que elaboraron el test. Los cambios fortuitos que ocurrirían por casualidad constituyen una expectativa normal, y la proporción de ellos ha sido calculada. Para evaluar los resultados en la Escuela Hallaban, fue necesario determinar en qué proporción exce­dían los cambios obtenidos, a aquellos que la casualidad podía producir. Aquí tiene usted lo que se descubrió:

Para que la casualidad produjera cambios positivos tan gran­des en la fortaleza del ego como aquellos que produjo Control Mental en Hallaban, habría sido necesario aplicar el test más de mil veces a un grupo elegido al azar, más de mil veces para igualar el cambio en la confianza en sí mismos, más de mil veces para equiparar el cambio en la serenidad. La diferencia no ra­dicaba en la casualidad, sino en Control Mental.

Mientras el curso estaba en progreso, un reportero del pe­riódico Philadelphia Daily News, Joe Clark, entrevistó a algu­nos estudiantes durante la hora del almuerzo. En un artículo que se publicó el 27 de septiembre de 1972, él citó las palabras de Kathy Brady, de trece años de edad, quien se había mordi­do las uñas desde que tenía ocho años: “Siempre me las mordía cuando me ponía nerviosa. Cuando estaba en el auditorio esta mañana me dieron ganas de mordérmelas, pero no lo hice. Sencillamente pensé: «No te muerdas las uñas». Cerré los ojos y me relajé”.

Pat Esienlohr le dijo que había dejado pasar una riña con su hermano menor, algo que muy raras veces había sucedido con anterioridad. “Me dije a mí misma: «No tiene caso que te enojes. ¿Para qué pelear?» y no lo hice. También me deshice de un dolor de cabeza esta mañana diciéndome a mí misma que tenía que deshacerme de él. Sé que parece fantástico, pero funciona”. Ahora vamos a comparar los resultados obtenidos en esta escuela con otros dos estudios realizados, uno en Lawrenceville, secundaria católica y mixta ubicada en Pittsburgh, y el otro en St. Fidelis, secundaria católica para varones que desean convertirse en sacerdotes. En Lawrenceville y en St. Fidelis, al igual que en Hallaban, el cambio fundamental que se observó entre los estudiantes fue en la fortaleza del ego. Lo que es más, este cambio fue unifor­me: en cada escuela el perfil de grupo mejoró hasta un grado que tan solo habría podido ocurrir por casualidad una vez en un millar. El mismo grado de cambio respecto a la serenidad se produjo en Hallaban y en Lawrenceville, si bien fue menor en St. Fidelis. En las tres escuelas se produjeron grados varia­bles de cambio positivo en la confianza en sí mismos. Los hallazgos de los que forman parte las observaciones an­teriores no dejaron completamente satisfecho al doctor De Sau. Aunque se sintió alentado por los resultados positivos y tran­quilizado por el patrón uniforme de beneficios obtenidos con Control Mental, hacía falta algo más. Los tests aplicados al grupo antes, y dos semanas después del entrenamiento de Con­trol Mental no indican si estos beneficios tienen un valor per­durable, pero si se aplicaran tests cuatro meses después del en­trenamiento, estos tests lo tendrían.

El doctor De Sau hizo esto en Lawrenceville y en St. Fidelis y se encontró ante algunas sorpresas. [En todas las caracterís­ticas mencionadas arriba (fortaleza del ego, confianza en sí mismo, serenidad) los estudiantes mejoraron mucho más a lo largo del periodo de cuatro meses, de lo que lo habían hecho durante las dos semanas que siguieron al curso! En el informe que rindió acerca de estos estudios, el doctor De Sau llegó a la siguiente conclusión:

Quizá los cambios que tuvieron lugar con los estudian­tes mencionados arriba en sus distintos ambientes educativos se pueden evaluar en forma óptima desde una perspec­tiva como la que sostiene John Holt, educador y autor. Holt defiende la posición de que el proceso educativo con frecuencia ha sido un proceso torpe en la enseñanza, ya que contribuye al incremento de la ansiedad, el sentimiento de culpabilidad y a una dependencia casi continua en el medio ambiente exterior para recibir aprobación o desapro­bación. Todas estas son condiciones que pueden producir comportamiento conformista o neurótico, pero es muy poco lo que hacen para incrementar la educación o el adelanto humano. Contamos con bases razonables para creer que en las demás instituciones sociales se pueden encontrar las mis­mas condiciones. Los datos de la investigación mencionados arriba indi­can, por lo menos desde la perspectiva educativa, que existe una alternativa alentadora y viable. Un factor de cambio que es persistente y vigoroso después del entrenamiento de Control Mental es el de un desplazamiento hacia los puntos internos de referencia, es decir, el reconocimiento que un individuo tiene de su propio valer y un paso significativo hacia el autocontrol por otros individuos. En la mayor parte de las escuelas donde se imparte Control Mental se insta a los maestros a que también tomen el curso. Las razones (todas excepto una) son bastante obvias, si toma­mos en cuenta los beneficios del entrenamiento. Los maestros se vuelven menos susceptibles de agitarse, más pacientes, y es más fácil para los estudiantes convivir con ellos durante las horas de clase. Es bien sabido que un maestro que espera menos de sus alumnos recibe menos, en tanto que uno que espera más obtie­ne más. El maestro que ha recibido el entrenamiento de Control Mental ha tenido experiencia directa con aquello que en el capítulo 14 José llama “Ley cósmica”, con una jurisdicción que engloba a toda la humanidad. No hay maestro que haya recibido este entrenamiento que pueda volver a burlarse del “equipo mental” de alguna persona. Conoce demasiado bien el enorme alcance de toda mente humana. Como resultado de ello es un mejor maestro, incluso aunque sus alumnos jamás hayan oído hablar de Control Mental. Sin embargo, cuando los estudiantes y el maestro son gra­duados de Control Mental suceden cosas extraordinarias en el salón de clases. Una maestra de primaria en Buffalo, enseña a sus alumnos a “ponerse en contacto” con Jorge Washington y con otros personajes del pasado para ayudarlos a estudiar historia, por medio de las técnicas que aprendieron a utilizar durante las últimas horas del curso de Control Mental, cuando trabajaron con los casos de rehabilitación. De esta manera “viven” la his­toria. Y para ayudarlos posteriormente, cuando resuelven sus pruebas, ellos se ponen en contacto mental con ella y encuen­tran la confirmación de sus respuestas. Otra maestra, en este caso a nivel universitario, hace que sus estudiantes se pongan en contacto con los filósofos para recibir explicaciones para ciertos puntos que encuentran con­fusos en sus escritos.

—¡Da resultado! —dice ella.

La señora de Joe Lytle, conferencista de Control Mental en Virginia Beach, siente un deleite especial al dar clases a chicos entre los siete y los diecisiete años de edad. En el perió­dico LedgerStar de Norfolk (16 de julio de 1975) apareció un reportaje sobre algunas de sus experiencias, bajo el título “Es­tudiantes que se superan después del Curso de Control Men­tal”. Uno de sus alumnos estaba tomando medicinas para la hipercinesia. El diario citó las palabras de la madre de este chico excesivamente activo: “Los cambios fueron absolutamen­te fantásticos después del curso. Mi hijo pudo dejar de tomar la medicina y sus calificaciones subieron notablemente. Control Mental le proporcionó el conocimiento de que él poseía el poder de cambiar”. Las calificaciones de otro estudiante que obtenía grados mediocres antes del curso subieron considerablemente después del mismo. Hubo el caso de otro estudiante más que tenía nota reproba­toria en los exámenes d« ortografía. Después del curso empezó a obtener calificaciones de primera en todas sus pruebas de ortografía, y en un año su aptitud para la lectura subió del cuarto al noveno nivel. No había ningún medio práctico para comparar a aquellos que eligieron tomar el curso con aquellos que no lo hicieron, ni de medir la diferencia entre los dos grupos posteriormente, en virtud de que en las tres secundarias en las que el doctor De Sau llevó al cabo los tests antes y después del curso, casi todos los estudiantes se inscribieron en Control Mental.

No obstante, se presentó esta oportunidad en la Universidad de Scranton, en Scranton, Pensilvania. El profesor Donald L. Angelí, del Department of Human Resources ofreció el curso a alumnos graduados en Asesoramiento de Rehabilitación. El número de estudiantes que decidió no tomar el curso bastó para que él y el doctor De Sau pudieran estudiar algunas diferen­cias. Aplicaron un test similar al que se utilizó en las secunda­rias (aunque formulado para adultos) a 35 estudiantes que to­maron el curso y a 35 que no lo tomaron. Las diferencias entre los dos grupos se manifestaron incluso antes del curso. De acuerdo con los resultados, aquellos que optaron por tomar el curso se mostraron más abiertos a expe­rimentar y más guiados por normas propias. Aquellos que no quisieron tomar el curso se mostraron más tradicionalistas, limitados por reglas, y más conservadores. Un mes después del curso se volvió a someter a prueba a los dos grupos y, si bien perduraban las diferencias originales, habían aflorado otras distinciones significativas: el grupo que había tomado el curso de Control Mental era más estable y maduro desde el punto de vista emocional, y sus miembros se mostraban más seguros de sí mismos y más relajados que los del otro grupo. En pocas palabras, este estudio indica que aquellas perso­nas que optan por tomar el curso de Control Mental son dis­tintas de las que no lo hacen, y una vez que lo toman obtienen beneficios de él. Si bien para todo el mundo resulta importante recibir un estímulo en lo que toca al concepto de sí mismo, esto puede resultar de importancia capital para el drogadicto que lucha por encontrar el camino para liberarse de este vicio. Control Mental cuenta con una experiencia limitada con los drogadictos, pero ella ha demostrado ser instructiva. Paul Grivas, codirector del centro de Control Mental de Manhattan, quería ver qué podía hacer Control Mental por los adictos. Se ofreció como voluntario para empezar con cua­tro adictos, dos de ellos adictos a la metadona, y dos adictos todavía a la heroína. Los dos adictos a la metadona encontra­ron el curso de utilidad, pero no los liberó de la metadona. La metadona produce adicción con excesiva facilidad y se usa en un gran número de programas para liberar a los adictos de la heroína. Físicamente, es doloroso dejar el vicio de la meta­dona y los dolores, decían estos adictos, eran tan severos que no podían concentrarse en sus ejercicios de Control Mental. Uno de los individuos que todavía era adicto a la heroína enfrentaba una crisis familiar el primer día del curso y lo dejó. El que se quedó logró desintoxicarse, y quedó libre de la droga durante varios meses después del curso. Más tarde llamó por teléfono al señor Grivas para informarle que había vuelto al consumo de la heroína. El señor Grivas le pidió que repitiera el curso y se pasó un día con él para reforzar su entrenamiento de Control Mental, y una vez más se vio libre de la droga. Meses después seguía sin consumirla; después mudó su lugar de residencia y el señor Grivas perdió todo contacto con él. El segundo esfuerzo para ayudar a los adictos por medio del uso de Control Mental se llevó a cabo en un proyecto co­munitario del Bronx, con dieciocho ex adictos, algunos de los cuales eran administradores y pertenecían al personal del pro­yecto mismo. Aquellos que tomaron el curso dijeron que se sen­tían mucho más capaces que nunca de controlarse a sí mismos, y meses más tarde, varios de ellos informaron que incluso ha­bían logrado trasmitir parte del entrenamiento a sus familias. No fue posible realizar pruebas confiables antes y después del curso ya que tres meses más tarde no se logró localizar a mu­chos de los dieciocho miembros que originalmente habían inte­grado el grupo.

¿Se ha aprendido algo de estas dos experiencias? Sí, nos dice Paul Grivas. Aunque todavía no existe una comprobación esta­dística, la experiencia indica dos cosas:

Primero, Control Mental no debe entrar en contacto con la vida de un adicto durante solo cuarenta y ocho horas, para después dejarle a él el resto de la labor. Para la mayor parte de nosotros el curso constituye una experiencia que nos transforma de manera permanente, pero para el adicto, que tiene que superar años, quizá toda una vida, de intenso acondicio­namiento negativo, además de una adicción mental y física, es necesario que transcurra un periodo prolongado de ayuda adicional.

—Si me proporcionan un programa de rehabilitación de drogas en el que pueda hacer esto —dice Grivas—, obtendré resultados.

Segundo, si bien es difícil vencer a la drogadicción, el adic­to absorbe más fácilmente que muchas otras personas el entre­namiento de Control Mental. El señor Grivas cree que la razón de esto radica en que Control Mental implica un estado alte­rado de conciencia. En tanto que la mayor parte de la gente jamás ha alterado su estado de conciencia, el drogadicto lo ha hecho con frecuencia. Lo que no ha hecho antes es ponerse a un nivel mental útil en el que pueda obtener el control en lugar de perderlo. Es en este aspecto en el que Control Mental le reserva una promesa especial al adicto.

Aunque no se han llevado al cabo estudios muy amplios en esta área, los relatos de éxito por parte de nuestros graduados son lo suficientemente frecuentes para indicar que la confianza del señor Grivas en Control Mental está bien fundamentada.

Aquí tenemos el relato de un graduado que curó su propia adicción en 1971. Todavía está “limpio”.

Sabía que tenía un problema grave: adicción a la he­roína. Mi nivel de comprensión en ese momento me im­pedía entender la forma en la que me iba a ayudar un curso llamado Control Mental, que sostenía entre otras cosas, que ayudaba a la gente a eliminar hábitos indesea­bles, si yo ya había probado la mayor parte de los métodos de rehabilitación para drogadictos. ¡Aunque me sentía escéptico, después de acudir a psiquiatras, psicoterapeutas, programas de metadona y hospitales, estaba dispuesto a probar cualquier cosa! Estaba convencido de que no viviría los tres años que faltaban para mi trigésimo cumple­años, a menos que dejara el uso de la heroína y el modo de vida que esta exigía para conseguir hasta 200 dólares diarios de droga.

“Un hábito no es más que impresiones en las células cerebrales que han sido reforzadas por medio de la repeti­ción”, dijo el instructor de Control Mental. “Al cambiar la programación en el nivel de la causa, la mente subcons­ciente”, continuó, “cambiamos los patrones del comporta­miento en el nivel del efecto que es la dimensión de la con­ciencia externa”. Desde el punto de vista lógico, me parecía que tenía sentido, pero mis niveles emocionales me de­cían que necesitaba emplear drogas para insensibilizarme ante la vida y ante los sentimientos negativos que abrigaba hacia mí mismo. Entonces el instructor nos proporcionó una técnica para modificar la imagen de nosotros mismos como personas débiles, carentes de voluntad, ineficaces, y sustituirlas por imágenes de seres humanos confiados, con un concepto saludable de nosotros mismos. Todavía escéptico, pero con un destello de esperanza, empecé a cambiarme en mi imaginación a nivel “Alfa”. Me programaba tres veces al día, mañana, tarde y noche, y me decía que para el 20 de julio, treinta días después de la fecha de mi primera programación, desaparecería para siempre todo deseo de consumir drogas. A lo largo de los treinta días seguí usando drogas, pero disminuí con lenti­tud la cantidad consumida, y lo planeé de tal manera que para la fecha límite que me había fijado habría dejado de consumir drogas por completo.- En aquel grandioso día de julio dejé de consumir drogas y no las he vuelto a consumir desde entonces. Esto no se pareció en ningún sentido a las demás ocasiones anteriores, en las que dejaba de consumir drogas, solo para volver a hacerlo en unos cuantos días, o unas cuantas semanas. En esta ocasión mi sentimiento profundo me decía que genuinamente no tenía deseos de consumir drogas. No necesité de fuerza de voluntad, ni de sustitutos, ni de supresión de sentimientos y deseos. ¡Dio resultado! ¡Por fin estoy libre!

El alcoholismo, otro vicio más, está mucho más difundido que la drogadicción, y ensombrece muchas más vidas… millo­nes de ellas tan solo en Estados Unidos. Sus víctimas también tienen la necesidad desesperada de vencer sentimientos de desamparo, fracaso y culpabilidad, para adquirir confianza en sí mismos y serenidad para facilitar su retorno a la salud. Estas necesidades quedaron satisfechas cuando quince alcohó­licos tomaron el curso de Control Mental en 1973 como parte de un proyecto de investigación que se llevó al cabo en un retiro campestre en donde se encontraban bajo tratamiento. El doctor De Sau evaluó los resultados. Aplicó el mismo test de personalidad que había usado con anterioridad con los alum­nos graduados de la Universidad de Scranton y, al igual que en el estudio anterior, lo aplicó una vez inmediatamente antes del curso y otra, un mes después del mismo. El contraste más marcado entre estas quince personas antes del curso y después del mismo se manifestó en el comporta­miento de manipulación. En el perfil de grupo se observó un desplazamiento del control furtivo de la conducta, a una mayor franqueza y sinceridad en la persecución de los objetivos, un cambio que la casualidad produciría solamente una vez en un centenar de ocasiones. Otras modificaciones siguieron, en for­ma general, el patrón que se observó entre los estudiantes de secundaria y los graduados de quienes se habló con anteriori­dad. Adquirieron una mayor fortaleza del ego y una mayor confianza en sí mismos, y se mostraron más relajados y más abiertos a nuevas experiencias, todas estas, cualidades de valor inapreciable para cualquier persona que lucha por liberarse del alcohol. Uno de los cambios más significativos fue una reducción en la “sensibilidad ante la amenaza”, o ansiedad. El doctor De Sau escribió: “El área de la sensibilidad ante la amenaza, con su intensa tensión autónoma y su exceso de actividad, puede ser de importancia considerable para la comprensión del com­portamiento del alcohólico. Es muy posible que los alcohólicos empleen el alcohol como un medio para tratar de equilibrar sus síntomas mentales físicos. El alcohol como una respuesta para equilibrar la mente y el cuerpo en una situación de ame­naza podría proporcionar un alivio de ese nivel de ansiedad. Podría parecer que la mejoría en el concepto de sí mismo y la capacidad para enfrentar la ansiedad constituirían una alter­nativa significativa en lugar del alcohol”.

El director del retiro campestre presentó un informe sobre los progresos de los quince nuevos graduados de Control Mental seis meses más tarde. (Con objeto de proteger su intimidad se utiliza simplemente la palabra “sujeto” o la letra “S” para hacer referencia a ellos, en lugar de emplear sus nombres).

Sujeto 1: No ha habido recaídas desde que se sometió al programa de rehabilitación de 90 días. Desde que tomó el curso de Control Mental. S ha progresado y ha dejado de ser un in­dividuo muy pasivo y retraído, para convertirse en una persona cordial, sociable y de agudo ingenio.

Sujeto 2: Desde que tomó el curso de Control Mental, S no ha sufrido ninguna recaída y ha dejado la residencia y el programa de tratamiento en el retiro campestre. Parece ser que S está adquiriendo una sensación de bienestar y confianza en sí mismo.

Sujeto 3: No ha tenido recaídas desde que se sometió al tratamiento de rehabilitación en el programa del hospital. Des­de que tomó el curso de Control Mental, S ha experimentado un progreso definitivo en el programa de A. A.

Sujeto 4: No ha sufrido recaídas desde su hospitalización antes de tomar el curso de Control Mental. Este ha reforzado en forma definitiva su programa de tratamiento terapéutico.

Sujeto 5: S no ha sufrido ninguna recaída desde que se le dio de alta del programa de rehabilitación del hospital.

Sujeto 6: No ha habido recaídas. La sensación de bienestar de S está mejorando en forma definitiva. La mejoría se refleja en una estabilización aparente de toda su familia. Sus califica­ciones en la universidad también han mejorado.

Sujeto 7: Hasta la fecha S no ha sufrido ninguna recaída. Después del Curso de Control Mental, S abandonó el programa A. A. No obstante, es evidente que vive de acuerdo con la filo­sofía de A. A. Aparentemente, las relaciones familiares también parecen estar mejorando.

Sujeto 8: No ha sufrido recaídas desde que tomó el curso de Control Mental. Las relaciones familiares han mejorado enormemente. S ha dejado de ser el tipo de individuo mordaz e iracundo, para convertirse en una persona con tempe­ramento afable, “que ama a su vecino”.

Sujeto 9: El sujeto, una mujer, no ha sufrido ninguna re­caída, y en la actualidad tiene un empleo.

Sujeto 10: No ha habido recaídas. Ahora S se orienta hacia sus objetivos y ha alterado en forma definitiva las limitaciones autoimpuestas, y está buscando oportunidades para obtener lo­gros de mayor importancia.

Sujeto 11: Desde que tomó el curso de Control Mental, S ha afirmado que su vida ha mejorado en forma progresiva, cosa que salta a la vista en la sensación de bienestar que manifiesta su familia y que se aprecia en su hoja de servicios en el traba­jo. S no ha sufrido ninguna recaída.

Sujeto 12: Doce años en el programa de A. A. Desde que tomó el curso de Control Mental, S ha sufrido una breve recaída con una duración de menos de una hora. No ha habido otras recaídas.

Sujeto 13: No ha sufrido recaídas desde que se le dio de alta del programa de rehabilitación del hospital. Desde que tomó el curso de Control Mental, S está reorganizando su vida en forma progresiva. Se ha observado mejoría en áreas tales como el trabajo, la familia, etcétera.

Sujeto 14: Desde que tomó el curso de Control Mental, S ha sufrido varias recaídas, y de todas ellas se ha recuperado por su propia cuenta. No ha sido hospitalizado a causa de nin­guna de estas recaídas, como sucedía antes de que tomara el curso de Control Mental.

Sujeto 15: Se ha sometido periódicamente ai programa de A. A. a lo largo de ocho años. Fue hospitalizado cuatro veces antes de tomar el curso de Control Mental. Hubo recaídas pe­riódicas durante este ínterin. Desde que tomó el curso de Control Mental, S ha sufrido cuatro recaídas, dos de las cuales requirie­ron de un breve periodo de hospitalización.

Obviamente, Control Mental constituyó un poderoso es­tímulo en las luchas de estos quince alcohólicos, a excepción del último.

Desde luego, este pequeño estudio no basta para demostrar que en la actualidad Control Mental se debería aceptar como parte integral del tratamiento de los alcohólicos. No obstante, la mejoría en la sensación de bienestar que se ha hecho apa­rente en forma tan uniforme en las pruebas realizadas antes y después del curso con los estudiantes y pacientes psiquiátri­cos, indica claramente que aquellos que buscan medios más efectivos para ayudar al alcohólico deberían hacer una prueba con el Control Mental.

Existe otra condición que provoca el quebrantamiento del amor propio; esta situación no es autoimpuesta, como en el caso de la adicción a las drogas o al alcohol, pero está todavía más difundida: la pobreza. Desde que existen las sociedades humanas se ha reflexionado sobre las causas de la pobreza y sus remedios. Control Mental no participa en este debate, pero puede resultar de gran ayuda para persuadir a los pobres para que recurran a sus fuerzas y se ayuden a sí mismos.

A algunos les puede parecer que ya hemos iniciado la parti­cipación en el debate, como si al persuadir a los pobres para que se ayuden a sí mismos estuviéramos suponiendo que ellos tienen la culpa de su propia pobreza. Obviamente, esto es falso, pero cada una de las personas pobres se puede ayudar a sí misma para salir de sus limitaciones cuando descubra en Control Men­tal lo que todos los demás descubren: una mayor capacidad para controlar su propia vida. El primer esfuerzo serio para descubrir qué utilidad tendría Control Mental, si es que la tiene, como parte de un programa de rehabilitación en el ámbito del trabajo social, fue un estu­dio con 41 personas que vivían de la beneficencia pública. Es bien sabido que una persona que se queda sin empleo sufre un golpe en su amor propio. Esto hace más difícil el que piense y actúe debidamente para salir de su problema. Un aspirante a un empleo que muestra una actitud derrotista y acomplejada se desempeña en forma poco favorable en las en­trevistas que tiene, cosa que prolonga su periodo de desempleo, lo que a su vez hace que disminuya todavía más su amor propio. A la larga esto lo puede conducir a vivir de la beneficencia pública. Si algo interviniera en esta espiral descendente a pro­porcionar un estímulo realista al amor propio, la persona alcan­zaría una posición poderosa para ayudarse a sí misma. A grandes rasgos, este es el razonamiento que siguió Larry Hildore, director del Departamento de Servicio Social de Ottawa County, en Michigan. Él mismo había tomado el curso y sabía lo que el entrenamiento podía lograr. La única duda que tenía en mente radicaba en saber si los resultados se podían medir y qué forma darle a las mediciones.Para elaborar el proyecto de investigación y aplicar los tests él y el doctor De Sau recurrieron al doctor James Motiff del departamento de psicología de Hope College, en Holland, Mi­chigan. El test que escogieron fue el “Tennessee Self-Concept Test”, prueba ampliamente usada que consta de seis páginas y cien preguntas. Este test mide cinco aspectos de la opinión que una persona tiene de sí misma: ser físico, ser moral/ético, ser personal, ser familiar y ser social. El test se aplicó en dos ocasiones, una antes del curso y la otra después del mismo. Este solo hecho podría llevar a algunos a ver los resultados como un simple “Efecto de Hawthorne”. (A mediados de la década de 1920 y en los primeros años de la de 1930, la com­pañía Western Electric Company emprendió un proyecto de investigación de largo alcance para estudiar los distintos cam­bios en las condiciones de trabajo que podrían mejorar el es­tado de ánimo de los empleados de su planta Hawthorne, de Chicago. No importaba lo que la compañía hiciera, el estado de ánimo mejoraba. Si contribuían con algo, el estado de áni­mo mejoraba. Si lo eliminaban, volvía a mejorar. Coincidieron en que a la gente le daba gusto que se percataran de su existencia, y esto explica las mejorías en el estado de ánimo.)

Para medir este posible “Efecto de Hawthorne”, el doctor Motiff puso a prueba a otro grupo de personas que vivían de la beneficencia pública que no tomaron el curso de Control Mental. Se les aplicó la prueba dos veces, pero a diferencia del grupo que había tomado el curso de Control Mental, ellos no experimentaron nada especial entre los dos tests. No se pro­dujo ningún “Efecto de Hawthorne”.

Aquellos que recibieron el entrenamiento de Control Men­tal terminaron con puntos de vista radicalmente diferentes acerca de sí mismos, cambios que en algunos casos superaban la casualidad con probabilidades de millones a una. Los cam­bios fueron extraordinarios en todas las categorías: los nuevos graduados descubrieron que eran mejores personas de lo que antes habían pensado que eran, y sintieron una nueva confian­za en su capacidad para resolver sus propios problemas.

El grado de cambio llevó al doctor Motiff a exclamar que los datos “son los más significativos que jamás he observado”. Un informe relacionado con el estudio decía lo siguiente: Había surgido una cierta duda en relación con el grado de receptividad que mostraría una… madre [que vive de la beneficencia pública] en los abismos de su miseria, ante una exposición repentina con Control Mental, y su filosofía que habla de “estar cada vez mejor”. Dicha preocupación se disipó rápidamente… en la segunda semana. Ciento por ciento de las personas que se inscribieron originalmente regresó para terminar el curso, y el tímido silencio preva­leciente en un principio fue reemplazado por un murmullo de animada conversación que amenazó con convertir la se­sión en una reunión de reencuentro de gran efervescencia. Casi todo el mundo tenía algo constructivo de qué ha­blar … un nuevo acercamiento con sus hijos… la des­aparición de un dolor crónico de cabeza .. disminución en la frustración… pérdida de peso. Una joven madre de ros­tro radiante usó la técnica del Espejo de la Mente para encontrar la solución a su problema de empleo y vio úni­camente una mano que llenaba un cheque. Al día siguiente consiguió justamente el empleo que siempre había deseado.

Por lo general es un estado mental en que se ha deteriorado el concepto de sí mismo el que lleva a una persona a ingresar en una prisión y allí lo convierte en un hombre rudo y cínico. Y es también un estado mental el que generalmente propicia su pronto regreso a la cárcel una vez que ha salido “libre”. La clase de libertad que Control Mental podría proporcionar a un delincuente es la misma que nos ofrece a todos nosotros; la liberación absoluta de las constricciones mentales que se nos manifiestan a muchos de los que andamos “libres”, como dolo­res de cabeza, úlceras, insomnio, angustia y fracasos en la vida, y que equivalen a lo que los prisioneros encuentran como la constricción de muros y rejas. La limitada experiencia que tiene Control Mental en las prisiones indica que tiene como resultado que el individuo per­cibe un medio ambiente menos brutal. El tiempo de condena ya no se compone de horas vacías que la ley arrebata a la vida de una persona, sino en una parte plena de la vida misma… horas de crecimiento y conocimiento de sí mismo. Puede ser que Control Mental no haga de la prisión una morada de feli­cidad, pero puede convertirla en un sitio más civilizado en el cual uno puede evolucionar. Aunque no se han llevado al cabo estudios estadísticos, las experiencias personales de los prisioneros y de sus instructores son mucho más elocuentes. Cuando Lee Lozowick era coordi­nador de área de Control Mental en Nueva Jersey (renunció a principios de 1976 para establecer Hohm, una comunidad espi­ritual), él impartió el curso siete veces en la prisión Rahway State Prison, cuatro veces a un total de aproximadamente se­senta presos, y tres veces al personal de la prisión.

—No cabe la menor duda —dijo él— acerca de los bene­ficios que los prisioneros y el personal obtuvieron del curso. Se les podía observar en el rostro.

Los funcionarios quedaron hasta tal punto impresionados con Control Mental que a los prisioneros que estaban estudian­do para obtener un título se les acreditó académicamente el curso. Ronald Gorayeb, quien sucedió al señor Lozowick en su puesto en Control Mental, impartió el curso a diez presos de la cárcel Passaic County Jail de Nueva Jersey. Un hombre aban­donó el curso cuando quedó en libertad y quiso regresar para terminarlo. Los funcionarios de la prisión tuvieron que negarse. Otro pidió aislamiento penal después del curso para ayudarse a meditar. Los funcionarios de la prisión accedieron. Otro más se programó un empleo en el exterior, por medio del uso de la técnica de la pantalla mental. Encontró el empleo, que era lo único que necesitaba para obtener la libertad condicional.

 

CONTROL MENTAL EN EL MUNDO DE LOS NEGOCIOS

 

Vamos a suponer que usted cree en la Ley de Murphy que dice: “Si algo puede salir mal, saldrá mal, y lo hará en el peor momento posible”, y que de pronto descubre que no existe tal ley sino que, en su lugar, se cuenta con la Ley Cósmica acerca de la cual escribió José. Usted se sentirá más afortunado por­que es más afortunado.

. Muchos graduados de Control Mental dicen que esto es lo que sucede en su trabajo. El vendedor se encuentra con que su cliente se muestra más abierto hacia él; el hombre de ciencia descubre respuestas a problemas confusos; el atleta profesional acumula más tantos; los individuos que no tienen empleo en­cuentran uno; los que tienen empleo disfrutan más de él.

—Cuando me encuentro con graduados de Control Mental en la compañía —dice Michael Higgins de cuarenta y cuatro años de edad, Director de Desarrollo de Personal en la planta de Hoffmann-LaRoche, Inc., ubicada en Nutley, Nueva Jersey— encuentro una actitud positiva consistente y una alegría reflejada en los rostros de estas personas, y esto lo experimento continuamente. Hoffman-LaRoche es una de las gigantescas ma­nufactureras farmacéuticas del mundo.

—Quizá esto le sorprenda, ya que lo dice un fabricante de tranquilizantes —expresó Higgins— pero estamos dispuestos a probar medios alternativos para alcanzar una salud mental más perfecta, y esta fue una de nuestras motivaciones para explo­rar por vez primera Control Mental Silva en 1973.

Otra cosa que motivó al señor Higgins a indagar acerca del curso es el hecho de que pocos de los empleados más eficaces de cualquier compañía son tan efectivos como podrían serlo. Lo que descubrió en Control Mental lo llevó a planear un pro­yecto piloto que conduciría inicialmente a un programa apoya­do por la compañía, y de ahí a generar el entusiasmo sufi­ciente para ponerlo en marcha independientemente. Él anunció el plan: “inscribió a cincuenta personas de la noche a la ma­ñana”, y acudió al reverendo Albert Gorayeb, pastor de una iglesia de la vecina ciudad de Paterson, quien es uno de los con­ferencistas más carismáticos de Control Mental.

El plan tuvo éxito. Ahora, tres años más tarde, hay más de trescientos graduados en la planta: ejecutivos de alto nivel, hombres de ciencia, secretarias, ingenieros, asistentes de labora­torio, y directores de personal. Algunos tomaron el curso bajo el patrocinio de la compañía, y muchos por su propia cuenta.

—Me sentí particularmente fascinado por los investigadores que tomaron el curso. Al principio ellos eran los que se bur­laban más, pero terminaron siendo los más entusiastas de to­dos —manifestó el señor Higgins.

Aquí tenemos algunos comentarios de los graduados de Con­trol Mental de Hoffman-LaRoche, publicados en el boletín de noticias de la planta, Inside Roche:

Un director de mercadotecnia nos dice: “Me proporcionó una nueva sensación de conciencia de mí mismo y la importan­cia de interactuar y trabajar con mis compañeros de oficina. Estoy aplicando lo que aprendí y trato de adquirir la capaci­dad para canalizar mis intereses y mis realizaciones de tal ma­nera que se desperdicie menos tiempo y movimiento”.

Un bioquímico asistente declara: “Mi actitud mental ha cambiado por completo; como resultado de ello estoy convencido de que las cosas buenas verdaderamente suceden cuando se tiene una perspectiva positiva ante la vida. Es sorprendente la cordialidad que se genera entre dos personas cuando se es agradable y tolerante mutuamente”.

Palabras de un administrador de personal: “Es una de las mejores cosas que me han sucedido y considero un privilegio el haber podido participar. El curso hace resaltar la forma po­sitiva de pensar, y me ayudó a alcanzar paz interior aumen­tando mi confianza”.

Un supervisor de servicios de planta afirma: “Mentalmen­te, me siento mejor… no me preocupo tanto ni trato de ver todo como una emergencia, he aprendido a relajarme y a con­trolar mis dolores de cabeza. El éxito está en el convencimiento”.

Opinión de un analista de sistemas: “Los resultados del curso son un incremento en la confianza y una sensación general de bienestar, además nos enseña la manera de reconocer partes de nuestra naturaleza que por lo general se ignoran. Por ejem­plo, el curso intensifica la sensibilidad ante otras personas y nos hace más conscientes de las experiencias intuitivas que nues­tra mente racional tiende a negar”. Un negocio establecido desde el principio con técnicas de Control Mental es Idea Banque, Inc., ubicado en Chicago. Se trata de una cooperativa para graduados de Control Mental con inventos comerciables. Se inició cuando Richard Herró, que está a cargo de las actividades de Control Mental en el área de Chicago, planteó un complejo problema de mercadeo para ver si la clase de intuición estimulada por Alfa y Theta podía conducir a respuestas prácticas. El señor Herró, con el respaldo de diez años de experiencia como asesor de mercadeo, ya tenía una respuesta perfectamente buena… le había lle­vado diez años elaborarla. Los graduados de Control Mental también obtuvieron igualmente respuestas perfectamente bue­nas … en diez minutos.

—Esperaba que sucediera algo así, pero no estaba prepara­do para que las personas sin preparación técnica se desempe­ñaran mucho mejor en la resolución de problemas técnicos que los expertos. No se encuentran encerrados dentro de la lógica, y pueden explorar más posibilidades.

“Tuve que llegar a la conclusión —dijo— de que la inte­ligencia combinada de veinte personas que han entrado a ni­vel, y que hacen uso de su imaginación creativa, es aproxima­damente mil veces más efectiva que la inteligencia de veinte personas que tratan de razonar la manera de obtener una so­lución”.

Él mismo utilizó las mismas técnicas para la resolución de problemas, e inventó y patentó una nueva forma de hacer con­creto presforzado. Después los graduados de Control Mental empezaron a tener ideas propias, y necesitaban conocimientos en el área de mercadeo.

—Así nació Idea Banque —explica él. En total, Idea Banque, que actualmente se encuentra en su segundo año, tiene dieciocho inventos en el mercado, o listos para salir, y aproximadamente una veintena en proceso. Uno es un “devorador de hojas”, un aditamento para podadora de pasto que hace estiércol de las hojas. Una firma que vende pro­ductos por televisión compró dos millones y medio de ellas. Otro invento es un remiendo adhesivo para pantallas rotas. En lugar de ser invisible, este atrae la atención. El BUG PLUG es de colores y tiene la forma de un insecto.

La compañía se reúne una vez al mes para resolver sus problemas por medio de la meditación. Sus miembros son per­sonas cuyas ideas tienen un potencial para producir utilida­des. Ellos pagan una cuota inicial, además de una reducida cuota mensual y reciben participación de las utilidades.

Otro negocio fundado por graduados de Control Mental en el área de Chicago es, o fue, una asociación de inversionistas. Un corredor de bolsa pensó que su habilidad para desplazarse hacia adelante y hacia atrás en el tiempo se podría aprovechar para la elección de inversiones. Si en una sesión de meditación usted ve que el valor de ciertas acciones se eleva en el futuro, compre ahora y venda en el futuro. El plan atrajo la atención del señor Herró y se formó una asociación. El señor Herró, el corredor de bolsa y otros miembros se sintieron entusiasmados, pero no estaban completamente seguros. Control Mental ha resuelto una extensa gama de problemas, pero nunca, hasta donde se tiene conocimiento, el problema de prever con exac­titud las alzas y bajas de los precios en Wall Street.

Con este saludable escepticismo, los miembros se aferraron a su dinero durante los primeros seis meses de ensayos semanales. Cada semana el corredor de bolsa les proporcionaba los nom­bres de diez lotes de valores. Los miembros, a nivel Alfa, se visualizaban a sí mismos treinta días en el futuro. Se veían en la oficina de un corredor de bolsa o leyendo un periódico, enterándose de los cambios que habían sufrido los valores de las acciones. Cuando regresaban al presente, a nivel Beta, se con­tramarcaban sus descubrimientos. Cuando la votación era de 1.5 a 1 en favor de ciertas acciones se hacía una compra… en teoría. Al principio surgió un problema. Los miembros tuvieron que aprender que una actitud de alegre optimismo, una de las características del graduado de Control Mental, con frecuencia resulta una guía engañosa en cuanto a lo que sucederá en la bolsa de valores. Ellos empezaron viendo que subían los valo­res de todas las acciones. Empero, aprendieron con rapidez y pronto empezaron a tener “aciertos”. La “Cartera de Valores” del grupo empezó a obtener mejores rendimientos que el pro­medio en el mercado. Se planteó otro problema. Con creciente entusiasmo, los accionistas psíquicos empezaron a leer acerca de las acciones que habían elegido, informándose cada vez más al respecto. Llevaron esta información objetiva a sus sesiones de meditación y sus ganancias teóricas bajaron. La respuesta a esto consistió en dar a cada acción un número codificado con objeto de que nadie supiera cuál era la acción que estaba estudiando en forma psíquica. Los resultados mejo­raron, una vez más por encima de los promedios en el mer­cado. Ahora, con seis meses de datos que demostraban que los psíquicos entrenados pueden superar los rendimientos de la bolsa de valores, había llegado el momento de invertir dinero real. La transición de ensayos a inversiones auténticas se llevó al cabo sin contratiempos. Los miembros acumularon ganancias verdaderas. Cuando había una baja en el mercado, también bajaban sus acciones, pero no en la misma proporción que las del mercado en general. Cuando había un alza en el merca­do, sus acciones también subían, incluso más que en el mercado. Sin embargo, al cabo de un año aproximadamente, surgió un contratiempo. El mercado bajó más de lo que subió. La cartera del grupo también bajó, aunque no en forma tan abrupta. Aún así, descendió, y el orgullo que el grupo sentía por haber supe­rado sus rendimientos en el mercado se vio apocado por sus pérdidas. Cualquier accionista experimentado le dirá que se puede obtener dinero en lugar de perderlo cuando el mercado sufre una baja. Solo se necesita vender a la baja. Usted vende una acción ahora, a pesar de que no la tiene, después la compra y la entrega más tarde, luego de que el precio ha bajado. Esto es perfectamente legal, pero significa obtener un beneficio de las pérdidas de otros o, si lo expresamos de otra manera, tener un interés creado en una mala noticia, cosa que no va de acuerdo con los graduados de Control Mental. La asociación se suspendió. Al momento de escribir este libro se está presentando un alza en el mercado, y el señor Herró informa que es posible que los miembros vuelvan a empezar. El interés que él tiene en la aplicación de Control Mental en los negocios se extiende a los deportes, mismos que, dice, equivalen a un negocio, al igual que la distribución de nuevos productos y la inversión en la bolsa de valores. Tal vez usted se haya enterado de que algunos de los miembros del equipo de béisbol White Sox de Chicago tomaron el curso de Control Mental. Se hizo una campaña muy amplia de publicidad al respecto en el verano de 1975, en el programa 60 Minutes de la cadena CBS-TV y en el programa Today, de la cadena NBC-TV. Estas actividades fueron posibles gracias al entusiasmo del señor Herró. Cuando finalizó la temporada de béisbol, él comparó los promedios individuales de los jugadores, antes de que tomaran Control Mental (1974) y después (1975). Todos mejoraron, la mayor parte de ellos en forma extraordinaria. Entre los graduados más entusiastas con los que cuenta Control Mental están los vendedores.

—Me pongo a nivel y visualizo una visita exitosa. Los re­sultados han sido sorprendentes. Cada mes me digo a mí mismo que voy a conseguir X dólares, y me fijo metas cada vez más elevadas. Y constantemente las alcanzo.

Lo anterior lo dijo un vendedor de una de las firmas más prestigiadas de Wall Street. El vicepresidente de una pequeña compañía acerera dijo:

—Me digo a mí mismo: «Voy a venderle a este tipo», y da resultado. Ahora les estoy recomendando [Control Mental] a mis vendedores, mis socios, incluso a mis hijos. Pienso que todo el mundo puede obtener beneficios de él, y no solamente en su trabajo sino también en su vida personal.

En términos del número de informes procedentes de gradua­dos, los resultados más impresionantes se encuentran en lo que se refiere a encontrar empleo. La serena confianza en sí mismo que origina el entrenamiento de Control Mental probablemente explica este hecho en la misma proporción que cualquier otro factor: la confianza necesaria para buscar un mejor empleo, la mayor seguridad con la que el graduado se conduce en las entre­vistas para obtener empleo… estos factores bastan para cam­biar el curso en la carrera de una persona.

Un fotógrafo con esposa y dos hijos perdió su empleo en forma repentina, y le escribió a su instructor:

Si esto hubiera sucedido hace cinco años, hubiera volado a la cantina más próxima con toda la justificación del mun­do para emborracharme… y llorar en la cerveza del tipo sin empleo que se encontrara junto a mí.

AHORA con Control Mental… que me brindó la ca­pacidad para despejar nubes con objeto de poder tomar fotografías aéreas sin sombras en el suelo, para curar de inmediato docenas de cortadas y rasguños, y para encon­trar docenas de artículos perdidos, tan solo con ver mi pan­talla, no me preocupé en lo más mínimo en cuanto a la posibilidad de encontrar otro trabajo.

Lo único que hice fue entrar a nivel, y vi que asistía a la universidad, cosa que me pareció muy cómica en vista del hecho de que ya tengo un título… Sin embargo, mis investigaciones revelaron que en realidad soy elegible se­gún los estatutos de veteranos del Ejército, y ganaré 400 dólares por el esfuerzo, y eso junto con los 300 dólares a que tengo derecho en mi calidad de desempleado me pro­porcionarán 700 dólares de salario neto, cantidad que re­presenta 200 dólares más de lo que ganaba cuando tenía un empleo. Además del hecho de que puedo ofrecer mi trabajo a la AP, UPI, y a las revistas.

Otra persona que se recuperó de una pérdida repentina de empleo fue un flamante graduado de Nueva York. Él llamó furioso a José y le dijo:

—¡Ahora hábleme de Control Mental!

Con tranquilidad, José le dijo que siguiera trabajando con su pantalla mental y las otras técnicas. Tres días más tarde llamó a José con una actitud mental marcadamente distinta. Acababa de conseguir un empleo en el que le pagaban tres veces más que en el que había perdido.

Quizá la experiencia más pintoresca de Control Mental en el mundo de los negocios sea la que nos comunicaron un hom­bre y su esposa, quienes se dedican a abrir por encargo las cajas fuertes de otras personas. Esa es la manera en la que lo hacen: uno de ellos va psíquicamente al laboratorio, evoca una ima­gen mental vivida de la caja fuerte y de su dueño, después regresa el reloj y observa detenidamente mientras el hombre abre la caja fuerte. El otro, que actúa como orientólogo, anota cuidadosamente cada uno de los números que le mencionan. Más tarde, a nivel Beta, el psíquico hace una visita a domicilio y a nivel Beta, abre la caja fuerte para el sorprendido y agradecido propietario. El psíquico que es cerrajero autorizado en la región del oeste medio de Estados Unidos, con frecuencia recibe llamadas en las que le piden que abra cajas fuertes para gente que no puede recordar su combinación.

¿HACIA DÓNDE NOS DIRIGIMOS AHORA?

A partir del momento en que usted alcance su primer logro con Control Mental, habrá emprendido una odisea en pos del conocimiento de sí mismo. Lo que descubra acerca de su per­sona será favorable. Finalmente, cuando haya logrado que todo funcione para usted en la forma que José describió en sus ca­pítulos, se abrirán ante usted varios senderos que conducen al desarrollo del futuro. Al través de libros, amigos u otros cursos, usted podrá po­ner a prueba todavía más técnicas’ e incrementar las herramien­tas mentales que tendrá a su disposición. Por otro lado, e& posible que encuentre que incluso un milagro que se repite una y otra vez se convierte en lugar común y, al desvanecerse el entusiasmo de sus nuevos descubrimientos, puede ser que usted afloje el paso y vuelva al punto en el que se encontraba al principio. O, al descubrir que una técnica de Control Men­tal le proporciona mejores resultados que otras, puede suceder que se especialice en esa y la convierta en una parte confiable de su vida. Ninguno de estos senderos es el mejor para usted. Si inicia una búsqueda en pos de otras técnicas, descubrirá muchas que dan resultado. Es probable que las que encuentre ya hayan sido investigadas por José y que hayan sido elimina­das en favor de aquellas que forman parte de su curso. Aquellos que se convierten en coleccionistas de técnicas desperdician el tiempo, en lugar de aprovecharlo para desarrollar algunas de las que resultan útiles hasta el punto de dominarlas por completo. Volveremos sobre esto más adelante. Si usted descubre que su entusiasmo se apaga y abandona la práctica de Control Mental, no estará solo. Lo que es más importante, es que su experiencia no constituirá una pérdida absoluta. José ha observado que, una vez que se adquiere, jamás se pierde por completo el entrenamiento de Control Mental y se puede recordar y aplicar en una emergencia.

Lo que hacen muchos graduados es conformarse con una técnica en especial que les proporciona los mejores resultados. Mientras más la utilizan, mejores son los resultados. Sin em­bargo, existe un cuarto camino, mejor que cualquiera otro. Control Mental se compone de una cuidadosa selección de ejercicios y técnicas mentales que se refuerzan unos a otros. El ignorar uno de ellos porque no le proporciona los mismos resultados que otro equivale a pasar por alto la oportunidad de alcanzar un desarrollo pleno. El Control de los Sueños re­fuerza su habilidad para el uso de la Pantalla Mental; la Pan­talla Mental hace que el Control de los Sueños sea más confia­ble y más vivido. El curso, y los capítulos que José escribió en este libro, forman parte de un todo; el todo es mucho mayor que las partes. A pesar de ello, es posible que usted se pregunte hacia dónde se dirige una vez que lo ha practicado todo y ha logrado que dé resultado. No basta con lograr que Control Mental le proporcione re­sultados. Siempre hay grados de control, sutilezas en la expe­riencia, que guardan para usted. En una ocasión un estudiante le preguntó a José:

—¿Cuál es el punto en el que una persona sabe que ha obtenido de Control Mental todo el provecho que se puede obtener?

—Cuando usted es capaz de trasformar todos su proble­mas en proyectos y hacer que sus proyectos se realicen como usted lo desea—, respondió él. Después hizo una pausa y agregó:

—No… va más allá de esto. Cuando usted se da cuenta de los enormes poderes con los que todos nacimos, cuando ve en su propia experiencia que estos poderes solamente se pueden usar en forma constructiva, y comprende que hay dignidad y propósito detrás de nuestra presencia en este planeta. Soy de la opinión de que el propósito con el que debemos cumplir es el de evolucionar, y esta evolución es ahora nuestra propia responsabilidad individual. Pienso que la mayor parte de la gente tiene una especie de corazonada muy débil en este sen­tido. Mientras más practica Control Mental, más intensa se vuelve aquella, hasta que se convierte en una firme certeza.

Es esta profundidad en la experiencia lo que le aguarda… la “firme certeza” de que existe un propósito benigno detrás de todo. En Control Mental, esto llega no como un destello místico después dé años de practicar una meditación que exige el renunciar a la vida, sino que surge de pronto, de la diaria tarea de vivir con mayor plenitud, de los detalles cotidianos de la vida y de sus acontecimientos, que forjan el destino. Vamos a tomar un incidente muy insignificante, como los que podría experimentar un nuevo graduado de Control Men­tal, y veremos cómo se convierte en un paso hacia la adquisi­ción de esta “firme certeza”. Lo primero que hizo el flamante graduado al regresar a casa después de sus vacaciones fue quitar el rollo de su cámara y después buscar en su equipaje otro rollo de película expuesta. No pudo encontrarlo. El rollo no repre­sentaba una pérdida importante, pero sí era molesta; se trataba de un recuerdo de la primera semana de sus vacaciones.

Él se puso a nivel y revivió el momento en el que había puesto un rollo en su cámara por última vez; pero lo único que vio en su pantalla mental fue la cámara misma sobre su mesa de té, sitio en el que había puesto el primer rollo, no el segundo. Permaneció a nivel y repasó cada uno de los momen­tos en los que había tomado fotografías, pero seguía sin apa­recer la escena en la que volvía a cargar la cámara. Seguía apareciendo insistentemente la escena de la mesita de té.

Convencido de que su pantalla mental no había dado re­sultado, llevó a revelar el único rollo de película. Cuando lo recogió se dio cuenta de que contenía todas las fotografías que había tomado, desde el principio de sus vacaciones hasta el final. Nunca hubo un segundo rollo. Aunque fue un incidente insignificante, le proporcionó al graduado la primera razón que había encontrado fuera de la clase para tener más confianza en su propia mente. Con unos cuantos incidentes insignificantes como este, y otros de mayor importancia en los cuales se ayude a sí mismo y también a alguien más, el panorama de su propia persona y del mundo que lo rodea se modificará. Su vida se trasformará porque estará al borde de aquella firme certeza. En el trayecto, puede ser que lleve al cabo algo como lo que aparece a continuación: un graduado que había estado prac­ticando Control Mental a lo largo de varios meses tenía una hija que era alérgica a los dos gatos de su familia. Siempre que jugaba con ellos empezaba a respirar asmáticamente y le brotaba una erupción por el cuerpo. Él colocó el problema, y después la solución imaginada, en su pantalla mental durante sus sesiones de meditación a través de una semana aproxima­damente. La solución que imaginó era que su hija jugaba con sus gatos, respiraba con facilidad y no tenía erupción. Un día vio en la vida real lo que había estado imaginando. Su hija ya no era alérgica a los gatos. En estos dos casos tan solo se usó la Pantalla Mental. Am­bos dieron resultado, de modo que usted se podría preguntar: ¿para qué molestarse con las otras técnicas?

En el primer caso, si el graduado no hubiera aprendido nada más que la manera de utilizar su Pantalla Mental, puede ser que hubiera obtenido los mismos resultados, si suponemos que sencillamente había activado la recordación de un hecho “olvidado” y que la Inteligencia Suprema no intervino, cosa que está muy lejos de la realidad.

Empero, el segundo caso implicó el uso de un campo de acción más extenso en el entrenamiento de Control Mental: ponerse a nivel, ejercicios de visualización, Proyección Senso­rial Efectiva para la transmisión telepática de la curación, Con­trol de los Sueños, y estudio de rehabilitación, y añadir un grado máximo de expectativa a su deseo y a su creencia.

Con una práctica amplia, su mente empezará a tomar ata­jos. Se volverá más sensible a las señales leves sobre asuntos importantes, y se las trasmitirá sin que usted tenga que bus­carlas. Puede ser que la vida de una graduada de Control Men­tal se haya salvado de esta manera. Ella se encontraba meditan­do una mañana, justamente antes de salir rumbo a su trabajo, y estaba usando la Pantalla Mental para corregir un pequeño problema surgido en la oficina, cuando una enorme X negra bloqueó la escena que estaba tratando de crear. Después blo­queó todas las demás escenas relacionadas con su oficina. Una “corazonada” demasiado intensa para ignorarla le dijo que no se acercara a la oficina ese día, y ella alegremente permaneció en casa. Más tarde se enteró de que si hubiera acudido a la oficina aquel día habría estado presente en un robo armado en el cual resultaron gravemente heridas varias personas. Nor­malmente obtendríamos esta clase de información con el Con­trol de los Sueños, pero la pantalla mental era lo que ella estaba usando, y ese fue el medio por el cual se recibió la in­formación. Aquí tenemos otro caso, en el cual la mente estaba entre­nada de tal manera que en una emergencia seria la graduada la controló sin tomarse tiempo para ponerse a nivel Alfa. Mu­chos de los acontecimientos descritos en la siguiente carta fueron ratificados por nueve testigos. El miércoles llegué a casa después de hacer unas com­pras, con los brazos cargados de bolsas. Abrí la ventana alambrada, que se cerró contra mí antes de que yo pudiera abrir la puerta interior. Con impaciencia le di un fuerte empujón a la puerta y con horror me di cuenta de que se volvía a cerrar con rapidez, y la manija puntiaguda de la puerta se me clavó en el brazo, debajo del codo. Dejé caer las bolsas y lentamente me saqué la manija del brazo. Podía ver capas y capas de tejidos por el profundo agujero.

Después se empezó a acumular la sangre, hasta que llenó el agujero y empezó a escurrir. No tuve tiempo de desma­yarme. En lugar de ello me concentré intensamente para detener la hemorragia. Me invadió una enorme ola de ale­gría cuando se detuvo la hemorragia. ¡Apenas si podía creer lo que veía! Empecé a sentir los primeros dolores mientras lavaba y limpiaba la herida. Me senté y me puse a nivel, para tra­tar de descubrir si debía cancelar mi viaje a Boston para escuchar al mayor Thompson en una reunión de Control Mental y en lugar de esto ir al doctor. Pero sentí un intenso impulso de dirigirme a Boston, y también de poner a prue­ba mi convencimiento de que había aprendido a controlar el dolor.

Trabajé incesantemente en mi dolor en el trayecto rumbo a Boston. Pero a lo largo de la conferencia se volvió tan severo y se me entumecieron los dedos hasta tal grado que incluso a nivel apenas si lo podía soportar. Me sentí culpable por no poder escuchar la conferencia… y sin embargo, al día siguiente pude repetirla casi palabra por palabra.

Mientras sufría ese intenso dolor, pedí ayuda psíquica­mente una y otra vez. Martha debe de haber escuchado mi súplica porque después de la conferencia, mientras la gente se dirigía hacia la mesa de café, ella insistió en ver mi “cortada”. Cuando me levanté el vendaje, la herida estaba todavía completamente abierta. De alguna manera se ha­bía desprendido un pedazo de carne cuando me saqué la manija, y la piel que lo rodeaba tenía un color negro pur­púreo. Ella fue en busca de ayuda y* al enterarse del sitio en el que se encontraba el hospital más próximo, regresó con Dennis Slorin. Dije que no quería ir al hospital. Quería que Dennis trabajara en la herida, de modo que nos reti­ramos a un rincón tranquilo en donde Dennis se puso a nivel. Una vez que él empezó a trabajar en la herida el dolor se volvió tan intenso que también yo tuve que ponerme a nivel para trabajar con él. Cuando él empezó a unir el tejido desgarrado pedazo por pedazo, sus dedos parecieron extraer el dolor en enormes oleadas. ¡La herida se volvió hasta tal punto sensible que sentí deseos de gritar! Traté de concentrarme para hacer que el dolor desapareciera y para enviar ayuda a Dennis y a mí misma, una y otra vez, y combatí con el éxito el impulso, concebido sin duda al­guna a nivel Beta, de decirle que se detuviera y me permi­tiera ir a una sala de primeros auxilios. Realmente deseaba que diera resultado. Y, después de lo que me parecieron horas, logré sentir que el dolor empezaba a calmarse. Primero sentí como diez por ciento menos el dolor, después como quince por ciento. Cuando Dennis me preguntó cómo me sentía, aproximadamente una cuarta parte del dolor había des­aparecido. Al continuar se repararon los tejidos internos. Enton­ces, cuando se empezaron a reparar las capas externas, el dolor se volvió todavía más intenso. A pesar de mi concen­tración en la curación, estaba ligeramente consciente de la gente que sé movía a mi alrededor, especialmente de alguien que se encontraba detrás de mí y que me quitaba algo de dolor cuando yo lo necesitaba con más desesperación. Me sentí sumamente agradecida. Después se iniciaron las si­guientes oleadas, y tuve que concentrarme mucho para soportarlas.

Después trabajamos en la reparación de la parte más profunda de la herida. Sentí que la gente formaba un círcu­lo alrededor de nosotros para trasmitirnos fortaleza. Podía sentir la energía que surgía al través de mí, y que casi me levantaba de la silla.

Dennis también la podía sentir, y con la ayuda de los demás la curación progresó a un ritmo mucho más acele­rado. Algunos de los que se encontraban en el círculo me dijeron más tarde que podían ver cómo la herida se cerraba, la hinchazón se desinflamaba, la piel pasaba de un enfer­mizo color púrpura a uno purpúreo, después adquiría un color rojo y después un tono rosado, y, finalmente, las dos capas exteriores se unieron como las piezas bien cortadas de un rompecabezas. Cuando regresamos al lugar en el que había estacio­nado mi automóvil, mis amigos querían llevarme a Warwick, no querían que la herida se abriera cuando usara mi brazo para mover la palanca de velocidades del coche. Pero yo me negué. Sabía que llegaría sana y salva a casa. ¡Y así lo hice, sin sentir el más mínimo dolor!

A la mañana siguiente me desperté en excelente estado. El brazo me provocaba la sensación de que hubiera parti­cipado en una pelea. ¡Jamás me han golpeado, pero me imagino que así es como se debe de sentir uno! Pero no había dolor, y mi brazo lucía en perfectas condiciones. Me senté en la cama y observé nuestro hermoso mundo bañado por la esplendorosa luz del sol. ¡Sentí como si hubiera vuelto a nacer! Como usted podrá ver, si continúa explorando los potencia­les de su mente obtendrá beneficios inapreciables. En este sen­tido, dice el doctor Wilfrid Hahn, Director de Investigación de  Control  Mental,  cada  uno de  los  graduados  de  Control Mental se convierte en su propio director de investigación.

—¿En qué otro campo de la investigación resultan tan innecesarios los laboratorios costosos y los equipos complica­dos? —preguntó él.

El instrumento de investigación más complicado que jamás se haya ideado, uno que es hasta el punto notable que me sien­to admirado siempre que pienso en él, está a su disposición y a la mía las veinticuatro horas del día: nuestra mente. Todos nosotros somos, en consecuencia, directores de investigación.

Una importante ventaja con la que contamos hoy día es la de que, por vez primera en la historia de la ciencia moder­na, la investigación psíquica se está convirtiendo en algo respeta­ble. El peligro de que un investigador serio sea humillado como si fuera un chiflado irresponsable, como lo fue José en sus primeros tiempos, se ha reducido en sumo grado.

No obstante, este peligro no ha dejado de existir por com­pleto para nosotros. Existen médicos que están aprendiendo a usar Control Mental con su clientela, científicos industriales que utilizan el Control de los Sueños para encontrar la pista de nuevos productos, hombres y mujeres de todas las condicio­nes (algunos se han mencionado en este libro) nos dicen:

—No use mi nombre. Mis amigos pensarán que estoy loco.

Esto se vuelve cada vez más raro. Cientos de miles de gra­duados de Control Mental hablan con orgullo de lo que ellos están logrando con su entrenamiento. Revistas médicas presti­giadas publican estudios científicos y clínicos acerca de la cu­ración psíquica y las interacciones mente-cuerpo. Hombres y mujeres muy conocidos, miembros del equipo de béisbol White Sox de Chicago y actores y actrices de la talla de Carol Lawrence y Marguerite Piazza (mencionada con anterioridad), Larry Blyden, Celeste Holm, Loretta Swit, Alexis Smith y Vicky Carr, todos ellos han hablado públicamente de sus experiencias con Control Mental. ¿Hacia dónde nos dirigimos ahora? A lo largo de un extenso sendero de emocionante conocimiento de sí mismos. Con cada nuevo descubrimiento usted se encontrará más cerca del obje­tivo en el proyecto de investigación final que nos decubre William Blake:

Ver un mundo en un grano de arena Y un paraíso en una flor silvestre, Abrigar el infinito en la palma de la mano Y la eternidad en una hora.

 

JOSÉ SILVA

 

José empezó a usar la hipnosis para tranquilizar la mente de sus hijos, y descubrió lo que para muchos parecía ser una paradoja: descubrió que el cerebro era más eficaz cuando esta­ba menos activo. En frecuencias más bajas el cerebro recibía y acumulaba mejor la información. El problema crucial radi­caba en mantener a la mente alerta en estas frecuencias, que están asociadas más bien con el soñar despierto y el dormir que con la actividad práctica.

Los ejercicios a partir de los cuales evolucionó Control Men­tal, requerían de concentración relajada y visualización mental vivida como medios para alcanzar niveles más bajos. Una vez alcanzados, estos niveles demostraron ser más eficaces que el nivel Beta para el aprendizaje. Cuando aprenda a hacerlo, se encontrará a un nivel mental en el que será capaz de dar a su mente una nueva dinámica para resolver problemas. Mas por el momento vamos a concentrarnos tan solo en la meditación; la resolución de problemas vendrá más tarde. El cuerpo está diseñado para ser saludable. Cuenta con sus propios mecanismos curativos. Pero estos mecanismos son anulados en las mentes que no han aprendido a controlarse a sí mismas. La meditación constituye el primer paso en Control Mental: por sí misma con­tribuirá en gran medida a liberar los poderes curativos del cuerpo y a devolverle la energía que anteriormente malgastó en tensiones. Mis experimentos han demostrado que los niveles más pro­fundos de nuestra mente experimentan el tiempo en un flujo que va de izquierda a derecha pantalla mental y la Técnica de los Tres Dedos para enseñar ortografía a. Al comprender los sueños de un hombre, parecía decir, comprenderás al hombre De alguna manera había yo establecido contacto con la Inteligencia Suprema. Quizá había establecido contacto con ella en muchas ocasiones y no me había dado cuenta; en esta ocasión lo sabia. Mientras medita justamente antes de irse a dormir, diga: ” “Quiero tener un sueño que contenga información para resolver el problema que tengo en mente. Voy a tener dicho sueño, lo voy a recordar y lo voy a comprender”Quiero recordar un sueño. Voy a recordar un sueño”. El ejercicio del limón Como adultos, con frecuencia caemos en este mismo juego. Apagamos nuestro apetito por la vida con palabras negativas y las palabras, al ir haciendo acopio de poder con la repeti­ción, a su vez dan origen a vidas negativas. Cuando “resulta un tormento lavar los trastes” o “Es un gran dolor de cabeza poner al corriente su talonario de che­ques” o “Le enferma el clima que estamos padeciendo”, esto me hace pensar que los proctólogos deben una gran parte de sus ingresos a las palabras que nosotros empleamos. Re­cuerde que el cerebro es un intérprete literal Control Mental ofrece defensas eficaces contra nuestros pro­pios hábitos nocivos. (En Alfa y Theta nuestras palabras tienen un poder incrementado en forma increíble. En los capítulos anteriores usted ya vio cómo, mediante palabras sencillas, puede programar por anticipado sus sueños y transferir de las palabras a sus tres dedos el poder para llevarlos a Alfa.

Hasta últimamente los científicos han estado altamente du­dosos sobre informes que afirman que los Yogis han aprendido a regular voluntariamente los latidos del corazón, la temperatu­ra del cuerpo y otros procesos internos corporales que normal­mente se consideran involuntarios. También se han desentendido en su mayor parte de informes sobre sujetos en estado de pro­funda hipnosis (un estado alterado de conciencia) que mediante la sugestión se les hizo efectuar cambios fisiológicos que nor­malmente no se consideran de control voluntario; por ejemplo: producir ámpulas y controlar el ritmo del corazón. Al establecerse la técnica de la retroalimentación biológica durante los últimos años, el científico ha llegado a reconocer que casi cualquier proceso corporal interno puede ser contro­lado. Las técnicas de la retroalimentación biológica se basan en el principio de que aprendemos a reaccionar correctamente y recibimos inmediatamente la información (retroalimentación), de estar correctos (o hasta qué grado) en nuestra reacción.

Utilizando en los animales las recompensas como un méto­do de retroalimentación, el psicólogo doctor Neal Miller actual­mente en la Universidad de Rockefeller, ha demostrado la posibilidad de lograr cambios en el ritmo del corazón volunta­riamente. El doctor Elmer Green de la Fundación Meimingcr, por otra parte demostró que mediante la retroalimentación biológica los humanos pueden controlar la temperatura de sus manos, haciendo que una esté caliente y la otra fría. Siguiendo los experimentos del doctor Kamiya, de The Lan-gley Porter Neuropsychiatric Institute, los investigadores de la retroalimentación biológica en experimentos de ondas cerebra­les, han demostrado que estos métodos son efectivos para adies­trar individuos para controlar el ritmo de ondas cerebrales Alfa (8-13 Hz) voluntariamente. Fuera del laboratorio se han usado otras técnicas para controlar órganos corporales internos, como la técnica de la meditación trascendental que trata de producir relajamiento de órganos internos incluyendo el cerebro. Otro sistema con el cual los sujetos pueden producir relaja­ción y control de ondas cerebrales es el método de Control Mental Silva. Las personas que han tomado los cursos de Con­trol Mental Silva reportan una sensación de profundo relaja­miento y la convicción de poder controlar sus ondas cerebrales. Estas afirmaciones fueron puestas a prueba en 1971 por el doc­tor F. J. Bremner, psicólogo de la Trinity University de San Antonio, Texas. Aparentemente las personas entrenadas de esta manera pueden realmente controlar sus ondas cerebrales y pro­ducir ritmo Alfa a voluntad. Esto se estableció en el estudio que se hizo con un grupo de 20 estudiantes sin entrenamiento que se ofrecieron para un experimento sobre control de ondas cerebra­les. La mitad de estos estudiantes fueron condicionados por un método parecido al sistema Pavlov para acondicionar perros. Es decir, cuando el sujeto escuchaba una señal esto indicaba que una luz estroboscópica produciría una reacción Alfa en el electroencefalógrafo. En poco tiempo la señal auditiva también producía frecuencia Alfa en la lectura EEG del sujeto.

Los otros diez sujetos fueron entrenados por el señor Silva en el Método de Control Mental. Ambos grupos mostraron cambios en el EEG, en el sentido que se esperaba. Es decir, ambos grupos aumentaron el porcentaje de frecuencia Alfa en la lectura de su EEG.

Más adelante se verificó un segundo experimento utilizando sujetos que habían tenido considerable práctica en el método Silva. Estos sujetos podrían iniciar y detener reacciones de fre­cuencia Alfa a voluntad y podían llevar adelante una conver­sación mientras estaban generando el ritmo Alfa. Se hizo otra prueba con estos sujetos que estaban más entrenados. En vista de que estos sujetos habían tenido bastante experiencia en ejer­cicios de PES (detectando casos de anomalías), se tomaron lec­turas de EEG mientras estaban activos en ejercicios de PES. La lectura del EEG también demostró una alta incidencia de frecuencia Alfa. A juzgar por estos estudios parece ser que el hombre puede ejercitar un alto nivel de control voluntario sobre sus órganos internos. Esto además es cierto respecto al cerebro si aceptamos las reacciones eléctricas de ese órgano como indicativas de su función. Esto también nos sugiere que se necesita bastante más investigación para establecer la correlación de los estados fisio­lógicos y mentales con los procedimientos de entrenamiento que se requieren para desarrollar el control voluntario de los mecanismos psicofisiológicos. Es posible que esté surgiendo una mejor comprensión del significado del Control Mental Silva de los estudios de la fisio­logía del cerebro según se reportan por el neurobiólogo doctor Rodger W, Sperry y sus colegas en Los Ángeles. Estos científi­cos y otros han desarrollado pruebas clínicas y de laboratorio, que demuestran la existencia de dos clases definidas de con­ciencia funcionando separada pero simultáneamente dentro del cerebro humano. Una de estas conciencias está relacionada con las actividades pensantes referentes a la secuencia y la lógica tal como se requiere en la matemática y en la función de hablar. Desde el punto de vista funcional, esto es un producto del he­misferio izquierdo de la corteza cerebral. El otro tipo de con­ciencia está asociado con el hemisferio derecho y es el que pro­duce el pensamiento espontáneo, intuitivo con la capacidad para apreciar el espacio y la música.

La conciencia relacionada con el hemisferio izquierdo do­mina la mayor parte de nuestra vida diaria y en él se apoyan los sistemas educacionales y las actitudes sociales del mundo occidental. Está orientado hacia lo objetivo y generalmente se asocia con la producción de gran actividad tipo Beta en las ondas cerebrales. La conciencia relacionada con el hemisferio derecho parece ser principalmente subjetiva y recibe atención secundaria en la educación, encontrando su mayor expresión en las artes. Está generalmente acompañada de emanaciones de ondas cerebrales del  tipo Alfa ó Theta. Control Mental Silva entrena a los individuos para poder conservar comunicación parlante y otro tipo de actividades Beta en el nivel Alfa, así como permitir procesos de pensamiento de tipo Alfa tales como la creatividad y la naturaleza intuitiva como parte de una intención voluntaria para suministrar más y mejor distribución de las funciones entre los hemisferios izquierdo y derecho. Contribuye a equilibrar una preocupación desigual con las funciones del hemisferio izquierdo al tratar de resolver pro­blemas. Parece lograr una utilización más efectiva del potencial cerebral al propiciar voluntariamente la utilización de la función del hemisferio derecho.
A diario nos enfrentamos a innumerables situaciones nuevas; sin embargo, en cuántas ocasiones le ha ocurrido que ante una nueva experiencia, usted cree ya haberla vivido, escuchado o visto con anterioridad, a esa sensación se le conoce como déjà-vu, una frase en francés que significa literalmente “ya visto”.Esta sensación que más del 70% de la población ha experimentado en alguna ocasión en su vida, se le conoce también como paramnesia, término que se encuentra dentro de los problemas de epilepsia de lóbulo temporal. La paramnesia o déjà-vu es en general un desorden de la memoria caracterizado por la ilusión de recordar cosas y situaciones que se viven por primera vez. Déjà-vu es un término que fue acuñado por primera vez, por el investigador francés Émile Boirac a principios del siglo XX en su libro L’Avenir des sciences psychiques (“El futuro de las ciencias psíquicas”), basado en un ensayo que escribió mientras estudiaba en la Universidad de Chicago. También se encuentran referencias a la experiencia de déjà vu en literatura del pasado, lo que indica que no es un fenómeno nuevo, incluso en 1788, el naturalista suizo Charles Bonnet, describe una mujer con este tipo de problemas. La experiencia previa que causa este desorden es con frecuencia atribuida a un sueño, aunque en algunos casos se da una firme sensación de que la experiencia ocurrió auténticamente en el pasado. En estas ocasiones se suele considerar como una especie de “experiencia extrasensorial”, pues se tiene la idea de que en el pasado tuvimos una visión fugaz de lo que ocurriría en el futuro.

 

Ya Albert Einstein nos explicaba que la materia no existe, que la materia es una ilusión creada por la veloci­dad de vibración de las diversas formas de Energía. Todo lo que vibra en lo que llamamos cuerpo físico se nos aparece en forma de materia sólida. Nuestro sol y las estrellas son, relativamente hablando, campos de Ener­gíasAuras. Su volumen es unas 22 veces del cuerpo humano.

  • Forma
  • Color
  • Brillo
  • Pureza
  • Densidad
  • Emplazamiento
  • Movilidad
  • Función

El aura

 

 

Los 36 Tattvas: Categorías de Existencia

Atattva: Parasiva (Sivalinga, Realidad Absoluta), más allá de todas las categorías

5 SUDDHA TATTVAS
Energía Actínica o Espiritual Pura

1)
2)
3)
4)
5)

Siva tattva: Parasakti-Nada (Satchidananda, pura conciencia)
Sakti tattva: Paramesvara-Bindu (Nataraja, Personal God), energía, luz y amor
Sadãsiva tattva: el poder de revelación (Sadasiva)
Isvara tattva: el poder de ocultación (Mahesvara)
Suddhavidyã tattva: dharma, conocimiento puro, los poderes de disolución (Rudra), preservación (Vishnu) y creación (Brahma)

7 SUDDHASDDHA TATTVAS
Energía Actinódica o Espiritual-Magnética

6)
7)
8)
9)
10)
11)
12)

mãyã tattva: energía mirífica
kãla tattva: tiempo
niyati tattva: karma
kalã tattva: creatividad, aptitud
vidyã tattva: conocimiento
rãga tattva: apego, deseo
purusha tattva: el alma envuelta por los cinco tattvas previos

24 ASUDDHA TATTVAS
Energía Odica o Grosera-Magnética

13)
14)
15)
16)
17)
18)
19)
20)
21)
22)
23)
24)
25)
26)

prakriti tattva: naturaleza primordial
buddhi tattva: intelecto
ahamkãra tattva: ego externo
manas tattva: mente instintiva
srotra tattva: oído (orejas)
tvak tattva: tacto (piel)
chakshu tattva: visión (ojos)
rasanã tattva: gusto (lengua)
ghrãna tattva: olfato (nariz)
vãk tattva: palabra (voz)
pãni tattva: asir (manos)
pãda tattva: caminar (pies)
pãyu tattva: excreción (ano)
upastha tattva: procreación (genitales)

27)
28)
29)
30)
31)
32)
33)
34)
35)
36)
sãbdha tattva: sonido
sparsa tattva: sentir/palpar
rupa tattva: forma
rasa tattva: gusto
gandha tattva: olor
ãkãsa tattva: éter
vãyu tattva: aire
tejas tattva: fuego
ãpas tattva: agua
prithivi tattva: tierra

Los chakras y el aura

Los chakras son centros de energía que conforman nuestra anatomía. No son vistos con la visión normal, algunas personas clarividentes pueden percibirlos tanto en su forma como en movimiento y colocación. El movimiento, forma y color de los chakras nos ayuda a diagnostigar su funcionamiento, fluido o bloqueado. El alineamiento y armonía en el funcionamiento de los chakras por resultado buena salud. Cogemos el termino salud, como un equilibrio entre los  Planos físicos, mental, emocional y espiritual. La armonía o desarmonía en los hechos y conductas de nuestra vida cotidiana nos revelan el estado en que nuestras vidas se encuentran, también nos revelan el estado de nuestros chakras. Cada chakra tiene un nivel de vibración propio. Cada chakra vibra en sintonía con su color correspondiente. Nutren de energía nuestro cuerpo físico. Muchos sanadores trabajan armonizando y aliñando los chakras lo cual produce un balance energético que mejora el estado de la persona tanto emocional, mental, espiritual y fí-sico. Los chakras forman parte de nuestro campo magnético o Aura. El aura es el campo magnético que nos rodea y que nos inerpenetra sutilmente. El aura es nuestra energía, está en permanente vibración. La vibración del aura varía según como nos sintamos, por lo tanto no es estable y permanente. El aura nos dice mucho de las personas es como una radiografía del estado de las emociones, pensamientos, sentimientos, espiritua-lidad e estado físico. Los chakras principales son 7,están ubicados en forma aliñada vertical.

 AURA TERRESTRE Y HUMANA

“si trabajas el cuerpo de manera armoniosa y continua, descubrirás el espíritu. El cuerpo y el espíritu se reunirán en el alma y, de esta trinidad, nacerá la unidad (la verdadera curación)Los doctores John White y Stanley Krippner han descrito numerosas propiedades del campo energético universal: el CEU empapa todos los objetos, animados e inanimados, del espacio y los conecta entre sí; fluye de un objeto a otro y su densidad varía en relación inversa a la distancia desde su fuente. Sigue, además, las leyes de la inductancia armónica y la resonancia simpática (el fenómeno que se produce cuando se golpea un diapasón y otro situado cerca empieza a vibrar a la misma frecuencia, produciendo

idéntico sonido).

Tuvo que abrir los ojos de su alma, para lograr ver más allá de su imaginación a todos los seres vivos inmersos en un campo de Energía Universal(Como dice Reiki)

Los llego a percibir envueltos en un océano de Luz que parecía adaptarse a su forma… miró y meditó… y supo que cada uno de nosotros tenía un Arco Iris un reflejo de Él (Energía Universal)… y le llamó Aura. Esos colores, fueron y son el espejo de nuestra alma. Palidecen cuando anochece en nuestro corazón o se llenan de brillo cuando son más felices. Todo lo que existe sobre la Tierra absorbe Energía y la libera. Los minerales están rodeados de un Aura blanca; las plantas de un Aura amarilla. El aura que rodea a los animales es añil… la nuestra, tiene varias capas y colores. Esta complejidad revela nuestra conciencia, además de todos los aspectos de nuestro funcionamiento físico, mental, emocional y espiritual. Las capas de nuestra aura varían de color y de forma en función de los estados de ánimos y los cambios de conciencia.

EL AURA HUMANA

 centros_chakras_1

Cada ser humano está rodeado de una especie de nube luminosa, a la que hemos convenido en llamar el «aura», y dicen, los que han conseguido un desa­rrollo especial en el sentido por que puede cono­cerse, que posee hermosos y variados colores, y que del examen inteligente de ellos podemos de­ducir las disposiciones, los pensamientos y hasta la vida pasada de su poseedor. Antes de considerar lo que se llama propiamen­te el aura; que rodea y penetra el cuerpo, vale la pena echar una ojeada sobre un fenómeno que parcialmente desenvuelto se observa en los limites de ese mismo cuerpo. Una persona que posee se­mejante visión, aun en su menor grado, asegurase por sí misma de la exactitud de la enseñanza teosófica sobre el problema de la constitución septe­naria del hombre, al menos en lo que toca a sus cinco principios inferiores. Lo que se llama en nues­tros escritos el Linga Sharira, por ejemplo, es clara­mente visible bajo la forma de una niebla gris azulada ligeramente luminosa, coincidiendo exacta­mente con el cuerpo físico, pareciendo como que lo penetra. No será, sin duda, científicamente exac­to decir que se puede percibir Jiva en un estado esencial; pero su manifestación en el caso de la raza humana es perfectamente visible bajo la apa­riencia de una continua corriente de partículas de un hermoso rosa pálido, que parecen circular a lo largo de todo el cuerpo y de los nervios, como los corpúsculos sanguíneos en las venas y en las arte­rias, siendo el cerebro aparentemente el centro de esa circulación nerviosa. La absorción y la especialización, para el uso del cuerpo humano, de la fuerza vital que el sol vierte constantemente sobre la tierra, parece ser una de las funciones del órgano denominado el bazo, y sin duda a la acción de ese órgano se debe la hermosa coloración rosa que hemos mencionado antes, pues Jiva – que entonces se conoce como prana – ­irradia constantemente del cuerpo en todas las di­recciones. Un hombre perfectamente sano, por eso, no sólo puede intencionalmente co­municar algo de su salud a otro por los poros mag­néticos u otro procedimiento, sino que puede tam­bién extender consciente o inconscientemente la vitalidad y la fuerza sobre aquellos que le rodeen. Y al contrario, un hombre por su debilidad o por otra causa, que es incapaz de especializar bastante fuer­za vital cósmica para su propio uso, obra común­mente, sin darse cuenta, como una esponja, absor­biendo el prana ya especializado de las personas sensitivas que han tenido la desgracia de aproxi­mársele, para su propio beneficio temporal, sin duda, pero con serios perjuicios, casi siempre, para sus víctimas. Probablemente muchas personas han experimentado más o menos esto, tras las visitas de algunos de sus amigos, encontrándose de pronto de un modo inexplicable fatigados y ren­didos. Una fatiga semejante es la que con frecuen­cia experimentan las personas que asisten a las se­siones espiritistas, sin tomar las precauciones nece­sarias para impedir la absorción de vitalidad opera­da, en esos casos, por las entidades evocadas. Llegamos ahora a lo que llamamos el aura propiamente dicha – la que circunda al cuerpo -, cuya estructura es excesivamente compleja. A sim­ple vista, asemejase a una nube luminosa que se extiende en todos sentidos a una distancia de diez y ocho pulgadas o dos pies ( 46 cm. aproximadamente), afectando la forma oval, lo que hizo llamar­la en los escritos ocultistas el «huevo áureo». En la mayoría de los casos no tiene forma definida, pues su bordes se esfuman gradualmente en el espacio. Un examen atento de esa nube, adviértenos que no sólo contiene diversos componentes, sino que está compuesta de diferentes estados de la materia. Cada uno de ellos es, en cierto modo, como un aura distinta y ocupa todo el espacio áurico. Tie­nen, sin embargo, un estado especial de tenuidad y parecen penetrarse entre sí como vemos que el Linga Sharira penetra el cuerpo físico. No es dudo­so que, para las facultades visuales de un adepto, pero no para los medios ordinarios de la humani­dad, solamente sean generalmente visibles.

Aura Primera

La primera de ellas – empezando por las más ínfima y material – es la que suponemos pertene­ciente al cuerpo físico. Se le llama algunas veces el aura de salud, por el hecho de que su aspecto de­pende, en gran parte, de la salud del cuerpo físico a que pertenece. Es casi incolora, y parece como es­triada, es decir, como compuesta de una infinidad de líneas rectilíneas que irradian del cuerpo en to­das direcciones. Tal es al menos su condición nor­mal cuando el cuerpo está perfectamente sano. Esas líneas son, entonces claras, regulares y tan paralelas como su radiación lo permite; pero en cuanto acaece la enfermedad todo cambia de pronto, y las líneas próximas al lado enfermo pier­den su rectitud y proyectan confusamente en todos sentidos.

Aura Segunda

Íntimamente unida con la precedente, está la segunda, o aura pránica, cuya descripción puede simplificarse acaso examinando en seguida la rela­ción que existe entre ambas. Hemos dicho anterior­mente que el prana especializado irradia constante­mente del cuerpo, y la materia así irradiada constituye el aura pránica. Pero ha de observarse aquí un hecho curioso cuya explicación no se presenta en seguida. El prana irradiado no tiene el color rosa, bajo el que se le distingue fácilmente cuando cir­cunda al cuerpo, sino que posee un color con ma­tiz clarísimo, pálido. Para dar una idea más com­prensible de ello, puede decirse que se parece mu­cho a esas burbujas de aire cálido que, en los días de estío, vemos surgir de las tierras expuestas a los rayos del sol. Se podría llamar así también aura magnética, y sirve, en efecto, para producir muchos fenómenos de mesmerismo. Eso es probablemente la llama magnética que los sensitivos han observa­do en algunos experimentos del Barón Reichenbach. Y quizá esa irradiación constante del prana alrededor del cuerpo sano produce la rigidez y el paralelismo de las líneas del aura de salud, pues se observa que cuando esa irradiación cesa, las líneas, como hemos dicho ya, se entrelazan y confunden. Cuando el paciente recobra la salud, la irradiación normal de esa forma magnética de la fuerza vital se recobra gradualmente, y las líneas del aura de salud vuelven a ser claras y regulares. Mientras las líneas están firmes y rectas, y prana irradia convenientemente sobre ellas, el cuerpo parece que está por completo protegido contra los ataques de las malas influencias físicas, como si los gérmenes de la en­fermedad fueran rechazados por la proyección de la fuerza vital; pero así que por una causa como la debilidad, una herida, el sobrecargo, la depresión del ánimo o los excesos de una vida irregular se emplea una cantidad mayor de vitalidad en el inte­rior para reparar las pérdidas, se produce una nota­ble disminución en la energía de la irradiación, el sistema de protección se debilita y peligra, siendo comparativamente fácil que los gérmenes de la en­fermedad penetren. Puede indicarse también que es posible, por un esfuerzo de la voluntad bien dirigida, proyectar el prana hasta la periferia del aura de salud, creando así como una especie de escudo impenetrable a cualquier influencia astral o elemental, mientras dure ese esfuerzo de la voluntad.

Aura Tercera

El tercer aura que hemos de considerar es la que representa Kama o el deseo. No sería estrictamente correcto decir que ésta es el Kama-Rupa, pues este nombre no se aplica, propiamente ha­blando, sino a la imagen del cuerpo físico, que tras la muerte se forma por medio de los materiales de este tercer aura, y es el campo de manifestación de Kama, el espejo en que se refleja todo deseo, toda sensación y todo pensamiento de la personalidad. Es de su substancia de donde toman una forma material los malos elementales que crea el hombre y pone en actividad por sus mas bastos e inferiores sentimientos; del mismo elemento, pero más rara­mente, sacan también su cuerpo los elementales bienhechores engendrados por los buenos deseos. Y también de esa materia se forma «el cuerpo astral» que permite, a los que están en estado de hacerlo, viajar sobre otro plano, mientras que su cuerpo duerme. Como puede comprenderse, las manifestaciones de este aura tan esencialmente fugitivas, su coloración, su brillo, el número de sus latidos, cambian completamente a cada instante. Un acceso de cólera llena el aura de ráfagas rojizas sobre un fondo obscuro y un espanto súbito trans­forma instantáneamente todo en una masa lúgubre de gris lívido. Es menester, sin embargo, saber que si esas ma­nifestaciones áuricas son temporales, su registro en el akasha no lo es; aunque el elemental creado por un mal deseo cese de existir, tras un período de tiempo proporcionado a la energía de ese deseo, las fotografías de cada uno de los instantes de su existencia y de cada uno de sus múltiples efectos, quedan impresos en el registro akáshico, contribu­yendo con una justicia absoluta a la producción del Kama de su creador.

Aura Cuarta

Muy estrechamente unida al aura kámica se en­cuentra el cuarto aura, la del manas inferior, que registra exactamente los progresos de la personali­dad. Hallase, sin embargo, formada por un orden de materia más elevado que el de la substancia kámica, que corresponde a los subplanos inferiores del plano mental o devachánico. De esta substancia está formado el vehículo en el que la personalidad pasa su periodo de sueño en el Devachán; y de ella está formado también el Mayavirupa, el cuerpo de que el adepto o el discípulo se sirven para obrar so­bre el astral o los subplanos devachánicos inferiores, pues ese vehículo es superior, bajo todos respetos al «cuerpo astral» de que hemos hablado ya. Este cuarto aura, representa; en suma, el estado medio de las auras inferiores a ella; pero es algo más, pues aparecen en la misma rayos de intelec­tualidad y de espiritualidad que no dejan su huella sobre las envolturas inferiores. Si las llamas colorea­das, formadas por las vibraciones engendradas por los deseos, se producen frecuentemente y con in­tensidad en el aura kámica, provocan por fuerza vi­braciones correspondientes en este aura manásica inferior, produciendo en ella un tinte permanente del mismo color. Es así también como en este aura se pueden leer las disposiciones generales o el ca­rácter de una persona, sus buenas y peores partes; y en algunas de la corrientes, en relación con esa aura, pueden registrarse los cuadros de la pasada personalidad terrestre, cuadros sobre los cuales pueden leer algunos clarividentes como sobre un libro. Cuando, durante el sueño, un hombre aban­dona su cuerpo, la mayor parte del tercer aura, el cuarto y los que le siguen por debajo, le acompa­ñan, mientras que la primera y la segunda, más un débil residuo de la tercera, que no se ha empleado para la formación del cuerpo astral, quedan con su cuerpo. Y ha de tenerse en cuenta que si ese hom­bre ha de pasar a un plano superior, el devachánico o el espiritual, dejará más numerosas auras tras sí. Es interesante conocer los matices que las diver­sas cualidades mentales o morales pueden dar a las auras tercera y cuarta (la kámica y la manásica inferior). Esto es un tema de estudio de los más complejos y difíciles de proseguir, y en el que la ecuación personal de los diversos observadores entra por mucho, lo que hace, además, que haya difícilmente un completo acuerdo. La verdad es que sólo tras un cuidadoso estudio y una larga prác­tica se puede asegurar uno de la visión sobre el pla­no astral y los demás. Precisa, además, un alto nivel de instrucción para no equivocarse y recoger aque­llo que puede contribuir a exagerar la ecuación per­sonal, cuando se quiere expresarlo con palabras. La lista de los colores y de su significación que ahora sigue, puede tomarse como la expresión de la opinión de dos o tres personas únicamente.

Aura Quinta

Venimos ahora a considerar el aura quinta, la del Manas superior o Individualidad. No hay que decir que ese aura no la ve todo el mundo. En los casos en que es perceptible, su belleza y su delicadeza están por encima de toda expresión. Asemejase menos a una nube coloreada, que a una luz viva; pero no hay en verdad palabras para expresarla. Está compuesta de una materia que corresponde a la de los subplanos devachánicos más elevados, y es en efecto el Karana Sharira, el vehículo del Ego reencarnador que pasa con él, de vida en vida, por las condiciones de su substancia y de su grado de avance. En el aura de un adepto, tiene tan inmenso predominio sobre el aura de la personalidad, que esta última en realidad no existe; pero el estudio del aura del adepto está por encima de los medios de aquellos que están en el comienzo del Path (Sendero). Uno, por ejemplo, de esos puntos im­portantes a considerar, es el de ese obscuro y mis­terioso factor que indica el tipo particular a que per­tenece el adepto, y de ese orden de ideas que reve­la una tradición persistente, – y perfectamente fun­dada – es la preservación de las pinturas murales que representan a Gotama Buddha en los templos de Ceilán. El Gran Maestro está representado en ellas con aura cuya coloración y disposición serían ridículas e imposibles si se tratara de un hombre or­dinario o de un adepto (si puede usarse sin irreve­rencia tal expresión), de un adepto medianamente desarrollado, pero que son en realidad la represen­tación basta del actual estado áureo de los adeptos del tipo particular al que pertenecen los Buddhas. Es de notar, además, que algunas de esas pinturas indican también el aura de salud de que hemos hablado al principio.

Auras Sexta y Séptima

Las auras sexta y séptima existen sin duda, pero no tenemos datos sobre ellas; las mismas anterio­res son ya bastante difíciles de imaginar por el que no las ha visto. Podrá formarse quizá una idea re­cordando que todas las partes constitutivas del aura son sencillamente manifestaciones de una misma entidad en planos diferentes, no siendo sino ema­naciones del hombre como diversas expresiones del mismo. Al verdadero hombre no podemos verle, pero a medida que aumenta nuestra vista y nuestro cono­cimiento nos aproximamos a Eso que se oculta en él; y si admitimos que el Karana Sharira es el vehí­culo más elevado que podemos percibir, estamos entonces cerca de la concepción del verdadero hombre que podemos ver. Pero si el mismo hom­bre no se considera sino desde el punto de vista de los planos inferiores devachánicos, únicamente se verá lo que puede expresarse por el cuarto aura, la cual es la manifestación de la personalidad; y si se le examina sobre el plano astral, se encuentra que un nuevo velo le recubre, y que su parte inferior sólo ha podido expresarse por el vehículo kámico visible, mientras sobre el plano físico nos hallamos peor situados, puesto que el verdadero hombre nos está más escondido y oculto que nunca. Y aunque una vista abierta pueda percibir todas esas manifes­taciones, no es menos cierto que las más elevadas de ellas se aproximan más que las otras a la reali­dad, de suerte que es el aura lo que es el verdadero hombre, y no ese agregado de materia física crista­lizada que se ve en medio de ella y a lo que atribui­mos por nuestra ceguera una exagerada importan­cia. Estas líneas no pretenden, por lo demás, sino esbozar la superficie de un grandísimo problema, pero pueden servir para mostrar que el aura no es un estudio que esté desprovisto de interés para quien la ve, y desde que la visión de ella es a menudo una de las mayores evidencias de la apertura del sensorio supernatural, es razonable esperar que un gran número de nuestros miembros se colo­quen en situación de completar por su método de observación directa, la información que han de de­cidir para el estudio de nuestra literatura teosófica.

COLORACIONES DEL AURA

 

Nubes negras espesas, indican odio y malicia.

Fulgores de rojo prieto, sobre fondo negro, deno­tan cólera; pero en el caso de una «noble indigna­ción», frente a una injuria o una opresión, esos ful­gores son de un escarlata brillante sobre el fondo ordinario del aura.

Rojo encendido, inconfundible, pero de difícil des­cripción, indica las pasiones animales.

Rojo pardo, obscuro, como la herrumbre, mani­fiesta avaricia.

Gris plomizo, expresa profunda depresión y cuan­do es habitual el aura revela inexplicable tristeza.

Gris lívido, matiz horrible y horroroso, indica sensa­ción de miedo.

Gris verde, la peculiar nube que puede con fre­cuencia describirse con el epíteto de «viscosa» de­nota picardía.

Verde obscuro, con algunos fulgores de rojo obscu­ro, parece engendrado por los celos.

Carmesí, indica amor. Es comúnmente un hermo­so color claro, que varía muchísimo siguiendo la naturaleza del amor. Puede ser un carmesí obscuro y pasar por todos los tonos hasta el rosa pálido a medida que el sentimiento que genera la colora­ción es más puro e impersonal. Un rosa brillante, matizado de lila, es indicio del amor espiritual por la humanidad.

Anaranjado, claro, indica ambición; obscuro, es signo de orgullo. Los matices de este color varían por completo según los grados de orgullo o de am­bición que pueden surgir de las generalidades de su descripción.

Amarillo, expresa intelectualidad. Si el matiz es profundo e intenso, indica un subplano bastante bajo como campo del intelecto; si es, por lo contra­rio, claro, de un brillo dorado, acercándose al ama­rillo limón, denota objetos más elevados y menos personales.

Verde brillante, parece señalar ingenuidad, rapidez en las resoluciones y, con frecuencia, fuerza vital.

Azul claro u obscuro, indica de ordinario el senti­miento religioso, y varía naturalmente mucho, des­de el índigo al violeta obscuro, según la naturaleza del sentimiento y el impersonalismo de que está provisto.

Azul celeste (ultramar o cobalto), expresa devo­ción a un ideal noble y espiritual, y de un modo gra­dual se transforma en: Azul lila luminoso, que indica la más elevada es­piritualidad, y va acompañado casi siempre de es­trellas de oro parpadeantes, que parecen represen­tar las aspiraciones religiosas.

Es menester añadir que todos esos colores sufren infinitas combinaciones y modificaciones, de tal modo que es muy difícil leer con toda claridad las indicaciones de un aura. De ahí la necesidad de tener en cuenta el grado de su brillo, la nitidez de sus contornos y el mismo aspecto de sus chakrams o centros de fuerza. Así las facultades físicas evolu­cionadas o en vías de evolución se manifiestan siempre por colores más allá del espectro visible; por el ultravioleta cuando se emplean para fines impersonales, por un color análogo, adicionado de ultrarrojo, cuando se trata de practicantes conscien­tes de magia negra. Finalmente, el avance oculto se conoce, no sólo por los colores, sino por la mayor luminosidad del aura, el desarrollo de sus dimen­siones y la precisión de sus contornos.

 

 

LOS ANALES AKASHICOS

Aunque en los círculos teosóficos se sabe lo que se quiere significar cuando hablamos de anales akáshicos, la palabra es, en verdad, poco apropia­da, pues si bien los anales se leen indudablemente en el Akasha, sin embargo, no pertenecen realmen­te a éste. Todavía peor sería el título alternativo «Anales de la luz astral», que se ha empleado algu­nas veces, porque estos anales se hallan mucho más allá del plano astral, y todo lo que en éste pue­de obtenerse, es tan sólo vislumbres interrumpidas de una especie de doble reflexión de los mismos, como pronto explicaremos. La palabra Akasha, como muchos otros de los términos teosóficos, se ha empleado muy libremen­te. En algunos de nuestros primeros libros era con­siderada como sinónimo de luz astral, y en otros se usaba para significar cualquier clase de materia in­visible, desde Mulaprakriti hasta el éter físico. En li­bros posteriores su empleo se ha limitado a la ma­teria del plano devachánico, y en este sentido es cómo pudiera hablarse de los anales como akás­hicos; pues aunque originalmente no se construyen allí, como tampoco en el plano astral, es allí, sin embargo, donde primeramente se pone uno en contacto con ellos, y donde es posible hacer estu­dios provechosos con los mismos. Este asunto de los anales akáshicos no es en modo alguno una materia fácil de tratar, pues per­tenece a la numerosa clase que requiere, para su perfecta comprensión, facultades de un orden muy superior a todas las que la humanidad ha desarro­llado hasta ahora. La solución verdadera de sus pro­blemas se encuentra en planos mucho más lejanos que los que nos es posible conocer hoy, y cualquier concepto que formemos del asunto tiene necesa­riamente que ser de lo más deficiente, puesto que no podemos considerarlo sino desde abajo en vez de desde arriba. Por tanto, la idea que de ello nos formemos, ha de ser solamente parcial, no obstan­te lo cual no nos inducirá a error, a menos que nos permitamos creer que el diminuto fragmento, que es todo lo que podemos percibir, es el todo perfec­to. Si ponemos cuidado en que los conceptos que lleguemos a formar sean todo lo exactos que las circunstancias permitan, no tendremos nada que rectificar, si bien mucho que añadir, cuando, en el curso de nuestra marcha progresiva, adquiramos gradualmente superior sabiduría. Téngase, pues, bien entendido desde un principio, que una com­prensión completa del asunto, es una absoluta im­posibilidad en nuestro presente estado de evolu­ción, y que surgirán muchos puntos sobre los cua­les no es posible obtener una explicación exacta, aunque sea factible a veces sugerir analogías e indi­car las líneas donde puede encontrarse una expli­cación. Tratemos, pues, de remontar nuestros pensa­mientos al principio de este sistema solar a que pertenecemos. Todos estamos familiarizados con la teoría astronómica ordinaria acerca de su origen, la que comúnmente se llama la teoría nebular, según la cual vino primero a la existencia como una gi­gantesca nebulosa inflamada, de un diámetro que excedía en mucho al de la órbita aun de los plane­tas más lejanos, y luego, a medida que en el curso de edades sin cuento, esta enorme esfera se enfrió gradualmente y se contrajo, formóse el sistema tal como lo conocemos. La ciencia oculta acepta esta teoría en sus líneas generales, como representación correcta del aspecto puramente físico de la evolu­ción de nuestro sistema; pero añade que si limita­mos nuestra atención sólo a este aspecto físico, tendremos una idea muy incompleta e incoherente de lo que realmente tuvo lugar. Principia por el pos­tulado de que el Ser elevado que emprende la for­mación de un sistema (a quien algunas veces lla­mamos el Logos del sistema), forma primero en su mente un concepto completo de la totalidad del mismo con todas sus sucesivas cadenas. Por el acto mismo de tal concepción, llama a todo simul­táneamente a la existencia objetiva en el plano de su pensamiento (plano, por supuesto, mucho más elevado que ninguno de los que tenemos conoci­miento), desde el cual descienden, en el debido momento, los diversos globos, cualquiera que sea el estado más objetivo que les esté destinado. A menos que tengamos siempre presente el hecho de la existencia real de todo el sistema, desde el principio mismo, en un plano superior, nunca llega­remos a comprender debidamente la evolución físi­ca que vemos actuando aquí abajo. Pero el ocultismo enseña algo más que esto. Nos dice que no sólo este maravilloso sistema a que pertenecemos es llamado a la existencia por el Logos, tanto en los planos inferiores como en los superiores, sino que su relación con Él es aun más estrecha que esto, pues es absolutamente una par­te de Él – una expresión parcial suya en el plano fí­sico -, y que el movimiento y la energía de todo el sistema es su energía que actúa dentro de los lími­tes de su aura. Por estupendo que sea este concep­to, no debe parecer, sin embargo, increíble a aque­llos de nosotros que hayan estudiado algo la cues­tión del aura. Estamos familiarizados con la idea de que, a medida que una persona progresa en el Sendero, su cuerpo causal, que es el límite determinante de su aura, aumenta claramente de tamaño, así como en luminosidad y pureza de color. Muchos de voso­tros sabéis por experiencia que el aura de un discí­pulo que ha adelantado considerablemente en el Sendero, es mucho mayor que la del que acaba de dar el primer paso en el mismo, mientras que tratándose de un Adepto, el tamaño proporcional es aun mucho más grande. En descripciones orienta­les, por completo exotéricas, leemos la inmensa ex­tensión del aura Budha; creo que una de ellas le atribuye tres millas como límite; pero cualquiera que sea su amplitud, es evidente que esto es otro dato del hecho del extremadamente rápido creci­miento del cuerpo causal, a medida que el hombre avanza en su camino. No hay duda de que la rapi­dez de este desarrollo aumenta en progresión geo­métrica; de suerte que no debe sorprendernos el que se nos diga que hay Adepto de un nivel aun su­perior, cuyo aura es capaz de comprender el mun­do entero; y desde esto podemos llevar nuestro pensamiento a concebir que haya un Ser tan elevado, que comprenda dentro de Sí Mismo todo el sistema solar. Y no debemos olvidar que por enorme que esto nos parezca, es como la más diminuta gota de agua en el océano sin límites del espacio. Así, pues, resulta literalmente verdad lo que antiguamente se decía del Logos – el cual tiene en Sí Mismo todas las capacidades y cualidades que nos sea posible atribuir al Dios más elevado que poda­mos concebir -, que «de Él, por Él y para Él son todas las cosas», y «en Él vivimos, nos movemos y tenemos nuestro ser». Ahora bien; si esto es así, claro es que todo lo que sucede en nuestro sistema sucede absoluta­mente dentro de la conciencia de su Logos, por lo que desde luego se ve que los verdaderos anales deben ser su memoria; además es evidente que cualquiera que sea el plano en que exista tal por­tentosa memoria, no puede menos de estar inmen­samente por encima de todo cuanto conocemos, y por consiguiente, cualesquiera que sean los anales que nosotros podamos leer, deben ser sólo una reflexión de ese gran hecho dominante, proyectado en el medio más denso de los planos inferiores. En el plano astral es desde luego evidente que suceda así; que allí sólo existe una reflexión de otra reflexión, y sumamente imperfecta, pues los anales que pueden percibirse son muy fragmentarios y a menudo en extremo desnaturalizados. Sabemos cuán universalmente se usa el agua como símbolo de la luz astral; pero en este caso particular es de lo más apropiado. En la superficie del agua tranquila podemos distinguir un reflejo claro de los objetos que la rodean, lo mismo que en un espejo; pero a lo más es una reflexión, esto es, una representación de dos dimensiones de objetos de tres dimensio­nes, y por tanto, difiriendo en todas sus cualidades, excepto en el color, de lo que representa, y presen­tándose, además de esto, a la inversa. Pero si la superficie del agua es agitada por el viento, ¿qué vemos entonces? Siempre una reflexión, es verdad; pero tan truncada y torcida, que resulta por com­pleto inútil y hasta contraproducente como guía respecto de la forma y verdadera apariencia de los objetos reflejados. Por un momento aquí y allá puede suceder que obtengamos una reflexión clara de una pequeña parte de la escena, de una hoja de un árbol, por ejemplo; pero se necesitaría mucho trabajo y considerable conocimiento de las leyes naturales, para formar algo que se parezca a un concepto verdadero del objeto reflejado, reuniendo un gran número de tales fragmentos aislados de una imagen del mismo. Ahora bien; en el plano astral no puede haber nunca nada que se parezca a lo que hemos imagi­nado como superficie tranquila, sino que, por el contrario, la que existe está siempre en rápido y alucinador movimiento; júzguese, pues, cuán poca confianza puede haber de alcanzar una reflexión clara y definida. Por esto, ningún clarividente, poseedor sólo de esta facultad en el plano astral, de­berá confiar jamás en la exactitud de cuadro algu­no del pasado que se le pueda presentar: acá o allá una parte de él puede ser exacta; pero no tiene me­dios para saber cuál es. Si está bajo la dirección de un maestro competente, puede, por medio de una educación larga y cuidadosa, aprender a distinguir las impresiones en que deba confiar, y construir con los truncados reflejos una imagen del objeto reflejado; pero ordinariamente, mucho antes de que llegue a dominar tales dificultades, desarrolla la vida devachánica, la cual hace innecesario seme­jante trabajo. En el plano devachánico, las condiciones son muy diferentes. Allí los anales son completos y exac­tos, siendo imposible cometer errores en su lectura. Si tres clarividentes que poseen los poderes del pla­no devachánico, acuerdan examinar determinado asunto, lo que cada cual vea será absolutamente la misma reflexión, y cada uno obtendrá una impre­sión correcta de la lectura. No quiere esto decir que cuando después comparen sus notas en el plano físico, concuerden exactamente. Bien sabido es que cuando tres personas presencian un suceso aquí abajo en el plano físico y se proponen anotarlo, sus descripciones difieren considerablemente, porque cada uno habrá observado especialmente aquella parte que más despertaba su interés, la cual pondrá de relieve, como rasgo principal del suceso, llegan­do hasta a ignorar a veces otros puntos que en rea­lidad eran mucho más importantes. Ahora bien; en el caso de una observación en el plano devachánico, esta apreciación personal no afectaría de un modo apreciable las impresiones recibidas, porque haciéndose cada uno por com­pleto cargo de todo el asunto, le será imposible ver sus partes fuera de la proporción debida; pero ex­cepto en el caso de personas cuidadosamente edu­cadas y experimentadas, este factor no entra en juego al transferir las impresiones a los planos infe­riores. Está en la naturaleza de las cosas que sea imposible que cualquier relato en el plano físico de una visión o experiencia devachánica sea comple­ta, puesto que las nueve décimas partes de lo que se ve y se siente allí, no puede ser expresado en modo alguno por palabras físicas; y desde el momento en que toda expresión tiene, por tanto, que ser parcial, es evidente que hay alguna posibilidad de selección en la parte que se exprese. Por esta razón es por lo que en todas nuestras investigacio­nes teosóficas de los últimos años, se ha puesto tan especial cuidado en comprobar constantemente el testimonio de los clarividentes, de suerte que nada que se funde en la visión de una sola persona se ha permitido que aparezca en nuestras publicaciones. Esto es algún tanto análogo a la dificultad que experimenta un pintor al tratar de reproducir un paisaje de tres dimensiones en una superficie plana, o sea prácticamente en dos dimensiones. Así como el artista necesita una educación larga y cui­dadosa de la mano y el ojo antes de poder producir una representación satisfactoria de la naturaleza, así también el clarividente necesita una educación lar­ga y sostenida antes de poder describir con exacti­tud en el plano inferior lo que ve en uno superior; al paso que la probabilidad de obtener de una perso­na inexperta una descripción exacta, es igual que obtener un paisaje perfectamente ejecutado de al­guien que no hubiese aprendido nunca a dibujar. Debe también tenerse presente que el cuadro más perfecto es, en realidad, una reproducción infi­nitamente lejana de la escena que representa, pues no hay línea, ni ángulo que puedan ser nunca los mismos que los del objeto reproducido. Es sencillamente una tentativa muy ingeniosa la de hacer so­bre uno solo de nuestros sentidos, por medio de lí­neas y colores trazados en una superficie plana, una impresión semejante a la que hubiéramos experimentado si hubiésemos tenido realmente ante nosotros la escena descrita. Excepto por una suges­tión que depende por completo de nuestra expe­riencia previa, no puede apórtasenos nada de los rugidos del mar, del aroma de las flores, del gusto de la fruta o de la blandura o dureza de la superfi­cie dibujada. De exacta e igual naturaleza, aunque en mayor grado, son las dificultades que experimenta el clari­vidente al intentar describir en el plano físico lo que ha visto en el astral; dificultades que se agravan ex­traordinariamente por el hecho de que en lugar de tener tan sólo que traer a la mente de sus oyentes conceptos que les son ya familiares, como sucede con el artista cuando pinta hombres, animales, árboles, etc., tiene que tratar, con los medios imper­fectos de que dispone, de sugerirles conceptos que en la mayor parte de los casos son completamente nuevos para ellos. No será, pues, nada sorprenden­te que, por más vívidas e impresionantes que pa­rezcan sus descripciones a su auditorio, haya él mis­mo de sentir su completa deficiencia, y ver que sus mayores esfuerzos han fracasado totalmente al pre­sentar una idea de la realidad de lo que ha visto. Y debemos también tener presente que en el caso del relato que se hace en el plano físico de los ana­les que se lean en el plano devachánico, esta difícil operación de transferencia de lo superior a lo infe­rior, no se ha verificado una vez, sino dos, puesto que la memoria se ha traído a través del plano as­tral. Aun en el caso de que el investigador posea la ventaja de haber desarrollado sus facultades devachánicas, de tal suerte que las pueda poner en ac­tividad en el estado de vigilia en el cuerpo físico, se ve sin embargo, cohibido por la incapacidad abso­luta del lenguaje físico para expresar lo que ve. Trátese, por un momento, de comprender bien lo que se llama la cuarta dimensión. Es muy fácil pensar en nuestras tres dimensiones – imaginar en nuestra mente el largo, ancho y alto de cualquier objeto – y ver que cada una de ellas está expresa­da por una línea en ángulo recto con las otras dos. La idea de la cuarta dimensión implica la posibili­dad de trazar una cuarta línea en ángulo recto con las tres que hoy existen.

Ahora bien; a la mente or­dinaria le es imposible entender esta idea, aunque unos pocos que han hecho de este asunto un estudio especial, han llegado gradualmente a compren­der una o dos figuras simples de cuatro dimensio­nes. Sin embargo, no tienen palabras en el lenguaje corriente para llevar un concepto de estas figuras a la mente de otro, y si cualquier lector que no se haya ejercitado especialmente en el asunto trata de concebir una forma semejante, sus esfuerzos resul­tarán por completo inútiles. Ahora bien; el expresar una de estas formas claramente en palabras físicas sería, como efecto, describir exactamente un obje­to del plano astral; pero al examinar los anales en el plano devachánico, tendremos que hacer frente a la mayor dificultad de una quinta dimensión. De suerte que la imposibilidad de explicar por comple­to estos anales es evidente aun para el observador más superficial. Hemos calificado los anales como la memoria del Logos; sin embargo, son mucho más que memoria en el sentido ordinario de la palabra. Por más imposible que sea el imaginarse cómo aparecen estos cuadros desde el punto de vista del Logos, no obstante, sabemos que a medida que nos eleva­mos más y más, nos aproximamos también gradualmente a la verdadera memoria, nos acercamos por grados a ver como Él ve, por cuya razón tiene gran importancia, en lo que a estos anales se refie­re, la experiencia del clarividente en el plano bú­ddhico, el más elevado que la conciencia puede alcanzar hasta llegar al nivel de los Arhats. Ya aquí no se halla limitado por el tiempo ni el espacio; ya no necesita, como en el plano devachánico, pasar revista a una serie de sucesos, pues el pasado, el presente y el porvenir están igual y simultáneamente presentes para él. En efecto; a pesar de hallarse este plano, por elevado que sea, infinitamente por debajo de la conciencia del Logos, es, sin embargo, de toda evidencia, por lo que en este plano vemos, que los anales deben ser para Él mucho más de lo que llamamos memoria; pues todo lo que ha suce­dido en el pasado y todo lo que sucederá en el por­venir, está sucediendo ahora ante su ojos, exacta­mente como los sucesos de lo que llamamos el pre­sente. Por totalmente increíble y absolutamente in­comprensible que esto sea, para nuestra limitada inteligencia, es, no obstante, una verdad absoluta [1] Naturalmente, no es de esperar que en nuestro ac­tual estado de conocimiento, lleguemos a compren­der cómo se produce semejante maravilloso resultado, y el esforzarnos en dar una explicación, seria envolvernos en una nube de palabras de la que no resultaría nada claro. Sin embargo, se me ocurre cierto género de pensamientos que quizá pueda su­gerir la dirección en que la explicación puede ha­llarse; y cualquier cosa que nos auxilie a compren­der la posibilidad de tan sorprendente declaración, le será una ayuda para dar mayor amplitud a nues­tra mente. Recuerdo que hace ya bastantes años leí un cu­riosísimo librito llamado, según creo, Las Estrellas y la Tierra, cuyo objeto era demostrar la posibilidad científica de que la mente de Dios pueda abarcar simultáneamente el pasado y el presente. Sus argu­mentos me impresionaron entonces como verda­deramente ingeniosos, y trataré de hacer un resu­men de los mismos, porque creo que son bastante sugestivos con respecto al asunto en que nos ocu­pamos. Cuando vemos alguna cosa, ya sea el libro que tenemos en la mano, o una estrella a millones de millas de distancia, lo hacemos por medio de una vibración del éter, llamada comúnmente un rayo de luz, que pasa desde el objeto que se ve a nuestros ojos. Ahora bien: la velocidad con que se transmite la vibración es tan grande – cosa de 300.000 Km. por segundo -, que cuando vemos cualquier objeto en nuestro mundo, podemos considerarlo como prácticamente instantáneo; pero cuando entramos a tratar de distancias interplanetarias, ya tenemos que tomar en consideración la velocidad de la luz, porque para atravesar estos espacios transcurren períodos apreciables. Por ejemplo: la luz tarda ocho minutos y un cuarto en pasar desde el Sol hasta no­sotros, de suerte que cuando miramos a la órbita del Sol, la vemos por medio de un rayo de luz que la abandonó más de ocho minutos antes. De esto se sigue un resultado muy curioso. El rayo de luz por medio del cual vemos el Sol, nos trae sólo lo que ocurre en aquel orbe en el momento de su par­tida, sin que en modo alguno haya sido afectado por nada de lo que después haya sucedido; de ma­nera que en realidad no vemos al Sol tal cual es, sino lo que era hace ocho minutos. Si tiene lugar en el Sol cualquier cosa importante, como por ejemplo la formación de una nueva mancha, un astrónomo que estuviese en aquel momento observando el Sol a través de un telescopio, ignoraría por completo el incidente en el momento en que se realizara, toda vez que el rayo de luz que trajera la noticia no llega­ría a él hasta ocho minutos más tarde. Esta diferencia es más sorprendente cuando se trata de las estrellas fijas, a causa de sus distancias inmensamente mayores. La estrella Polar, por ejem­plo, está tan distante, que la luz, viajando con la ve­locidad inconcebible antes mencionada, tarde un poco más de cincuenta años para llegar a nuestros ojos; de lo que se deduce, inevitablemente, que no vemos la estrella Polar donde está y lo que es en este momento, sino donde estaba y como era hace cincuenta años. Más aún: si mañana, a causa de al­guna catástrofe saltase en mil pedazos la estrella Polar, la seguiríamos viendo brillar tranquilamente en el firmamento durante el resto de nuestra vida; nuestros hijos alcanzarían la edad viril, y a su vez se verían rodeados de hijos antes que la noticia de tan tremendo accidente llegase a la vista humana. Exis­ten también otras estrellas tan distantes, que su luz tarda millares de años en llegar hasta nosotros; por lo que, respecto a su estado, nuestras noticias están anticuadas en miles de años. Adelantemos ahora un paso más en nuestro ar­gumento. Supongamos que nos fuera posible colocar a un hombre a 186.000 millas de distancia de la Tierra, dotándole de la maravillosa facultad de ver todas las cosas que aquí se sucedían con la misma claridad que si se hallara a nuestro lado. Es eviden­te que el hombre colocado a tal distancia vería todo un segundo después del instante en que tuvo lugar. Doblad la distancia y su retraso sería de dos segundos, y así sucesivamente; colóquesele a la distancia del Sol (pero conservándole siempre el mismo poder misterioso de tal vista), y al mirarnos no vería lo que estamos haciendo, sino lo que está­bamos haciendo hace ocho minutos y cuarto. Llévesele a la estrella Polar, y ante sus ojos pasarían los sucesos de hace cincuenta años; contemplaría los juegos infantiles de los que en aquel momento eran hombres de edad madura. Por maravilloso que esto parezca, es literal y científicamente ver­dad, y no puede negarse. Mi librito continuaba argumentando con bastan­te lógica, que siendo Dios todopoderoso, debe po­seer el maravilloso poder de visión que hemos su­puesto a nuestro observador; y que siendo además omnipresente, tiene que encontrarse en todas las estaciones que hemos mencionado, así como en todos los puntos intermedios, y no sucesiva, sino simultáneamente. Admitiendo, pues, tales premi­sas, se deduce por modo inevitable que todo lo que ha sucedido desde el principio mismo del mundo, debe necesariamente estar sucediendo en cada momento a los ojos de Dios, no como una simple memoria, sino como hecho que se realiza. Todo esto es bastante materialista, y está en el plano de la ciencia puramente física, y por tanto, debemos tener la seguridad de que no es el modo como actúa la memoria del Logos; sin embargo como he dicho antes, no carece de utilidad, porque nos hace vislumbrar algunas posibilidades que de otro modo no se nos ocurrirían. Pero aun cuando de un modo vago podemos comprender la idea de que todo el pasado puede estar simultánea y activa­mente presente en una conciencia lo bastante ele­vada para ello, nos hallamos frente a una dificultad mucho mayor cuando tratamos de entender de que modo puede estar el porvenir comprendido en esta conciencia [2].  Si pudiéramos creer en la doctrina mahometana del kismet o en la teoría calvinista de la predestinación, el concepto sería hasta fácil; pero sabiendo, como sabemos, que ninguna de las dos es verdad, tenemos que buscar alguna otra hipóte­sis más aceptable[3] . Puede haber todavía mucha gente que niegue la posibilidad de la previsión, pero semejante negativa demuestra simplemente su ignorancia de las prue­bas que existen sobre el asunto. Un gran número de casos auténticos no permiten dudar del hecho, pero muchos de ellos son de tal naturaleza que hacen muy difícil encontrar una explicación racional, Es evidente que el Ego posee cierta dosis de la facultad de previsión, y si los sucesos previstos fue­ran siempre de gran importancia, podría suponerse que un estímulo extraordinario le permitía cada vez hacer una impresión clara de lo que veía sobre su personalidad inferior. Esta es, sin duda alguna, la explicación de muchos de los casos en los que se ha previsto la muerte o graves desastres; pero se conoce un gran número de ejemplos en que tal ex­plicación no resulta adecuada, puesto que los suce­sos previstos son con frecuencia excesivamente tri­viales y sin importancia, Una historia de segunda vista, bien conocida en Escocia, ilustrará lo que acabo de decir. Un hombre que no creía en lo oculto, fue avisado por un montañés vidente de la próxima muerte de un vecino suyo. La profecía fue comunicada con mucha ri­queza de detalles, incluyendo una descripción com­pleta de los funerales, con los nombres de los por­tadores de las cintas del paño mortuorio, y de otras personas que estarían presentes. Parece que el oyente se rió de toda la historia, olvidándola en se­guida; pero la muerte de su vecino, en el tiempo predicho, le recordó el aviso, y determinó falsificar la predicción, por lo menos en parte, siendo él uno de los portadores de las cintas. Pudo conseguir que las cosas se arreglaran a su gusto; pero en el momento en que el entierro se iba a poner en marcha, le llamaron para un asunto de poca importancia, que sólo le retuvo uno o dos minutos. Al volver a toda prisa a ocupar su puesto, vio con sorpresa que la procesión se había cumplido exactamente, por­que los cuatro portadores de las cintas eran los que habían sido indicados en la visión. Ahora bien; éste fue un asunto insignificante, sin importancia para nadie, definidamente predicho meses antes; pero aun cuando se ha tratado de al­terar en algún detalle, el intento ha fracasado por completo. Ciertamente que esto se parece mucho a la predestinación, hasta en los más pequeños por­menores, y sólo examinando esta cuestión desde planos superiores, es cómo podremos encontrar el modo de escapar a esta teoría. Por supuesto, como he dicho antes acerca de otro aspecto del asunto, la explicación completa se nos escapa todavía, y es evidente que seguirá sucediendo lo mismo hasta que nuestro conocimiento sea infinitamente supe­rior a lo que es ahora; y lo más a que podemos as­pirar al presente, es a indicar la senda en la cual puede hallarse alguna explicación. No hay duda alguna de que así como lo que está sucediendo actualmente es el resultado de causas generales en el pasado, así también lo que suceda en el porvenir será el resultado de causas ya en ac­tividad, Aun aquí abajo podemos calcular que si se ejecutan ciertos actos, se seguirán determinados re­sultados; pero nuestro cálculo está sujeto a ser des­baratado por la ingerencia de factores que no se habían tenido en cuenta. Pero si elevamos nuestra conciencia al plano devachánico, podremos ver mucho más lejos en los resultados de nuestras ac­ciones. Podemos seguir, por ejemplo, el efecto de una palabra casual, no sólo en la persona a quien haya sido dirigida, sino también, mediante ella, en muchas otras personas al extenderse la influencia en círculos cada vez mayores, hasta que parece que afecta al país entero; y una sola vislumbre de semejante visión es mucho más eficaz que cualquier número de preceptos morales, para imprimir en nosotros la necesidad de una extrema circunspección en pensamientos, palabras y hechos. No sólo podemos, desde este plano, ver de un modo tan completo el resultado de cada acto, sino que también podemos ver dónde y de qué modo intervienen los efectos de otros actos, aparentemente sin relación alguna con aquel, y lo modifican. En efecto; puede decirse que el resultado de todas las causas en acción en la actualidad, son claramente visibles; que el porvenir, tal como sería si no se ori­ginasen causas completamente nuevas, hallase abierto ante nuestra mirada. Nuevas causas, por supuesto, se originan, por­que la voluntad del hombre es libre; pero en el caso de la gente vulgar, puede calcularse de ante­mano el uso que hará de su libertad con gran exac­titud. El hombre común tiene tan poca voluntad verdadera, que depende en gran parte de las cir­cunstancias; su karma anterior le coloca en deter­minado medio ambiente, cuya influencia sobre él es de tal modo el factor más principal en la historia de su vida, que su carrera futura pudiera predecirse casi con certeza matemática. Respecto al hombre desarrollado, el caso es distinto; para él, también los principales hechos de su vida están determina­dos por su karma pasado, pero el modo con que él permitirá que le afecten, y cómo los tratará y hasta triunfará de ellos, es todo cosa suya, y no pueden predecirse en el plano devachánico sino como pro­babilidades. Pero puede preguntarse: ¿cómo es posible, en medio de esta perturbadora confusión de anales del pasado y previsiones del porvenir, encontrar determinado cuadro cuando se necesita? Desde luego es un hecho que el clarividente no experto no puede generalmente hacerlo sin un lazo espe­cial que lo ponga en relación con el asunto requeri­do. La psicometría es un ejemplo en este punto, y es muy probable que nuestra memoria ordinaria sea realmente sólo otra presentación de la misma idea. Parece como si hubiera una especie de lazo magnético o afinidad entre cualquier partícula de materia y los anales que contienen su historia; una afinidad que le permite obrar como una especie de conductor entre esos anales y las facultades de cualquiera que pueda leerlos. Por ejemplo: una vez traje yo de Stonehenge un pedacito de piedra, no mayor que la cabeza de un alfiler, y al ponerlo en un sobre y dárselo a una psi­cómetra que no tenía idea alguna de lo que era, ésta empezó inmediatamente a describir aquellas ruinas maravillosas y el desierto país que las rodea, y luego prosiguió describiendo de modo vívido lo que evidentemente eran escenas de su historia pri­mitiva, demostrando que aquel diminuto fragmento había sido suficiente para ponerla en comunicación con los anales relacionados con el lugar de donde procedía. Las escenas por las que pasamos en el transcurso de nuestra vida, parece que obran del mismo modo sobre las células de nuestro cerebro, como sucedió con la historia de Stonehenge sobre aquella partícula de piedra; establecen una relación con aquellas células, por cuyo medio nuestra men­te se pone en relación con aquella parte particular de los anales, y así nos «acordamos» de lo que he­mos visto. Hasta el clarividente experto necesita algún lazo para poder encontrar los anales de un suceso para él ignorado. Si, por ejemplo, desease observar el desembarco de Julio César en las costas de Inglate­rra, tiene varias maneras de intentarlo. Si acaso hu­biese visitado la escena del suceso, el modo más sencillo sería evocar la imagen del lugar, y luego recorrer sus anales hasta llegar al período deseado. Si no hubiese visto el sitio, podía recorrer el tiempo pasado hasta la fecha del suceso, y luego buscar en el canal una flota de barcos romanos, o podía exa­minar los anales de la vida romana por aquella épo­ca, en donde no tendría dificultad en encontrar una figura tan prominente como la de César, o en se­guirle la pista una vez que lo hubiera encontrado en sus guerras de las Galias, hasta que puso el pie en Bretaña. La gente pregunta a menudo acerca del aspecto de estos anales, si aparecen cerca o lejos de la vis­ta, si las figuras de ellos son grandes o pequeñas, si los cuadros se suceden unos a otros como en un panorama, o se confunden uno con otro como vis­tas disolventes, etc. Sólo puede contestarse que su apariencia varía hasta cierto punto con arreglo a las condiciones en que se les ve. En el plano astral, la reflexión es casi siempre un simple cuadro, aunque a veces las figuras que se ven están dotadas de movimiento; en este caso, en vez de una mera ráfaga, ha tenido lugar una reflexión más larga y perfecta. En el plano devachánico tienen dos aspectos muy diferentes. Cuando el visitante de este plano no está pensando en modo alguno acerca de ellos, los anales constituyen simplemente el fondo de lo que quiera que esté pasando, lo mismo que la re­flexión en un espejo colocado en el extremo de una habitación, puede formar un fondo a la vista de la gente que en ella esté. Debe siempre tenerse presente que en estas condiciones son meras re­flexiones de la incesante actividad de una gran Conciencia de un plano más elevado, y tienen mu­cho la apariencia de una sucesión sin fin, tal y como vemos en las películas de cine. No se funden unos con otros como las vistas disolventes, ni es una serie de cuadros que se suceden, sino que la acción de las figuras reflejadas continúa constantemente, como si uno estuviera observando a los ac­tores en un escenario lejano. Pero si el investigador fija su atención especial­mente en una escena dada, o desea evocarla ante sí, se verifica inmediatamente un cambio extraordi­nario; pues siendo éste el plano del pensamiento, el pensar en una cosa es ponerla instantáneamente en presencia de uno. Por ejemplo: si un hombre quiere ver los anales del suceso a que nos hemos referido antes – el desembarco de Julio César -, se encuentra en el mismo momento, no mirando un cuadro, sino en la orilla del mar en medio de los legionarios, desarrollándose la escena en torno suyo exactamente bajo todos aspectos, como si hubiese estado allí presente corporalmente aquella mañana de otoño del año 55 antes de Cristo. Dado que lo que ve es una reflexión, los actores están, por su­puesto, completamente inconscientes de su perso­na, así como tampoco ningún esfuerzo de su parte puede cambiar el curso de la escena en lo más mí­nimo, excepto solamente que puede dirigir la rapi­dez con que el drama se despliega antes sus ojos; puede hacer que los sucesos de todo un año pasen ante él en el transcurso de una hora, o puede en cualquier momento detener totalmente el movi­miento, y mantener cualquier escena particular en la inmovilidad de un cuadro por el tiempo que quiera. Y no sólo observa lo que hubiese visto si hubiese estado allí presente, sino mucho más. Oye y com­prende todo lo que la gente dice, y penetra todos sus pensamientos y motivos; y una de las posibili­dades más interesantes de las muchas de que dis­pone el que haya aprendido a leer los anales, es el estudio del pensamiento de las edades del remoto pasado, el pensamiento de los hombres de las ca­vernas y de los moradores de los lagos, así como el que regía la poderosa civilización de los Atlantes, de Egipto o de Caldea. De qué manera se abren ante tal estudiante las perspectivas del pasado – no sólo la historia de todos los grandes hechos del hombre, sino también del proceso de la naturaleza, de la vida caótica extraña de las primeras rondas -, sólo podemos indicarlo aquí ligeramente; pero el lector comprenderá fácilmente que campo ilimita­do se abre aquí para el investigador paciente. En un caso especial puede haber para el lector de estos anales un lazo de simpatía aun más estre­cho con el pasado. Si en el curso de estas investiga­ciones tiene que observar algunas escenas, en las cuales él mismo ha intervenido en vidas anteriores, puede examinarlas de dos modos: puede mirarlas del modo usual como un espectador (aunque siem­pre, téngase presente, cuya penetración y simpatías son perfectas), o puede nuevamente identificarse con aquella personalidad suya, muerta hace tanto tiempo; puede retornar por el momento a aquella vida del pasado, y experimentar otra vez absoluta­mente los mismos pensamientos y emociones; las alegrías y los dolores de un pasado prehistórico. No puede concebirse aventura alguna más extraña y vívida que algunas de esas por las cuales puede pasar de este modo; sin embargo, en medio de todo el proceso, no debe nunca perder la conciencia de su individualidad: debe conservar el poder de tor­nar a voluntad a su presente personalidad. La exacta lectura de los anales, ya sean del pro­pio pasado de uno o del de otros, no debe, sin em­bargo, suponerse como un hecho factible para na­die, sin una educación cuidadosa previa. Como ya se ha dicho, aunque en el plano astral pueden ob­tenerse reflexiones ocasionales, es necesario el po­der de usar el sentido devachánico antes de que se lleguen a obtener lecturas en que se pueda confiar. A la verdad, para reducir a su mínima expresión la posibilidad del error, este sentido tiene que estar por completo dominado por el investigador en el estado de vigilia en el cuerpo físico; y para adquirir esta facultad, se requieren años de labor incesante y de la más rígida propia disciplina. Mucha gente parece que cree que tan pronto ha firmado su soli­citud e ingresado en la Sociedad Teosófica, va a recordar por lo menos tres o cuatro de sus vidas pasadas; verdaderamente, hay algunos que pronto empiezan a imaginarse recuerdos. Actualmente hay, según creo, cuatro personas perfectamente seguras de que en su última encarnación fueron: María, reina de los escoceses (el porqué María Estuardo es tan frecuentemente elegida, no está muy claro, considerando el carácter que la historia le atribuye; pero tal es el hecho); dos que fueron Cleopatra (otro antepasado no muy deseable cierta­mente); y varios que fueron ¡Julio César!. Es mucha verdad que algunas personas han te­nido en sueños vislumbres de escenas de vidas pa­sadas; pero naturalmente éstas son, por lo general, fragmentarias y de poca confianza. Yo mismo he tenido en mi juventud una experiencia de esta na­turaleza. Entre mis sueños observé que había uno que se repetía constantemente: un sueño de una casa con un pórtico que daba a una hermosísima bahía no lejos de una colina, en cuya cima se ele­vaba un bello edificio. Yo conocía aquella casa per­fectamente, y estaba tan familiarizado con la disposición de sus habitaciones y con la vista que se percibía desde su puerta, como lo estaba con las de mi propia casa en la vida presente. En aquel tiempo no sabía nada acerca de la reencarnación, de manera que sólo me parecía una simple coinci­dencia el que este sueño se repitiese tan a menu­do; y sólo después de algún tiempo de haber ingre­sado en la Sociedad Teosófica fue cuando, ense­ñándome uno, que sabía, escenas de mis pasadas encarnaciones, descubrí que este sueño persisten­te había sido en realidad un recuerdo parcial, y que la casa que tan bien conocía, era una en que yo había nacido hacía más de dos mil años. Pero aun cuando conocen varios casos en los que una escena que se recuerda bien, ha pasado así de una vida a otra, es necesario un desarrollo considerable de las facultades ocultas, antes de que el investigador pueda seguir definitivamente una línea de encarnaciones, ya sean suyas o de otros. Esto se hace claro si tenemos presentes las condi­ciones del problema que hay que resolver. Para seguir a una persona desde esta vida a la que le ha precedido, es necesario, en primer término, rastrear su vida presente hacia atrás hasta su nacimiento, y luego seguir en sentido contrario las etapas del des­censo del ego a la encarnación. Esto nos llevaría, por supuesto, eventualmente al estado del ego en su propio plano: el nivel Arupa del Devachán; así se verá que, para ejecutar tal tarea de modo eficaz, el investigador debe poder usar del sentido correspon­diente a aquel elevado nivel en estado de vigilia en su cuerpo físico; en otras palabras: su conciencia tiene que reconcentrarse en el mismo ego que se reencarna, y no ya en la personalidad inferior. En este caso, al ser despertada, la memoria del ego, sus pasadas encarnaciones se le aparecerán como un libro abierto, y podría, si quisiera, examinar el estado de otro ego en aquel nivel, y seguir su vida pasada en los planos devachánico y astral que a aquel conducían, hasta llegar a la última muerte fí­sica de este ego, y por medio de ésta a su vida an­terior. No hay más que este modo por medio del cual la cadena de vidas puede seguirse con seguri­dad absoluta, y por consiguiente podemos desde luego considerar como impostores conscientes o inconscientes a los que se anuncian que pueden averiguar las encarnaciones pasadas de cualquiera, a tantos chelines por cabeza. Por demás está decir que el ocultista verdadero no hace nada público, y que jamás en ninguna circunstancia, acepta dinero por exhibir sus poderes. Seguramente que el estudiante que desee obte­ner el poder de seguir una línea de encarnaciones, puede verificarlo, aprendiendo con un maestro competente lo que hay que hacer. Ha habido algu­nos que persistentemente han asegurado que sólo era necesario que un hombre fuese bueno, abnega­do y fraternal, para que toda la sabiduría de las edades afluyese a él; pero un poco de sentido co­mún mostrará en seguida lo absurdo de semejante asunto. Por bueno que sea un chico, si quiere aprender a multiplicar, tiene que dedicarse a ello; y exactamente sucede lo mismo con la capacidad de emplear las facultades espirituales. Las facultades en sí se manifestarán, indudablemente, a medida que el hombre evoluciona; pero sólo puede aprender a usar de ellas con confianza y sacar el mejor partido posible, por medio de un trabajo duro y de un esfuerzo perseverante. Considérese el caso de los que desean ayudar a otros, mientras se hallan en el plano astral durante el sueño; es evidente que mientras más conoci­mientos posean aquí, más valiosos serán sus servi­cios en aquel plano superior. Por ejemplo, el cono­cimiento de idiomas les seria útil, pues aun cuando en el plano devachánico se puede comprender directamente por la transmisión del pensamiento cualquiera que sea el idioma, no sucede lo mismo en el plano astral, y el pensamiento tiene que ser formulado definidamente en palabras para ser comprendido. Si, por lo tanto, se desea ayudar a un hombre en aquel plano, se debe tener algún len­guaje en común, por medio del cual se pueda co­municar con él, y por consiguiente, mientras más idiomas se conocen, más se puede extender el ra­dio de acción. En una palabra: no existen quizá ninguna clase de conocimiento que no sea utilizable en la obra del ocultista. Sería conveniente para todos los estudiantes el no olvidar que el Ocultismo es la apoteosis del sen­tido común; que las visiones que se les presentan no son necesariamente un cuadro de los Anales Akáshicos, ni cada experiencia una revelación de lo alto. Es mucho mejor errar por el lado del saludable escepticismo que por el de la excesiva credulidad, siendo una regla admirable no andar buscando ex­plicaciones ocultas a cualquier cosa cuando una evidente física fuese bastante. Nuestro deber es tra­tar de conservar siempre nuestro equilibrio, y no perder el dominio propio, considerando las cosas que puedan sucedernos con razón sana y buen sen­tido; de este modo seremos mejores teosofistas, ocultistas más sabios y auxiliares más eficaces que lo que hemos sido antes.

 

 

 

La fuente energética que todos poseemos desde el día de nacimiento, y nos acompaña hasta el descanso eterno, se llama: aura. Los estudiosos han visto a través de sus estudios todo lo referente a manifestaciones psicológicas, es decir, reconocen las radiaciones a que se dirigen en distintos sectores del cuerpo humano formando un campo magnético que se relaciona con lo biológico, la mente y, por supuesto con el funcionamiento de nuestras glándulas endocrinas y los cincos sentidos. En parapsicología se considera el Aura, algo más de lo indicado, puesto que, el misterio de tales radiaciones que salen de las células del nuestro cuerpo es algo que atrae, fascina, ilumina, condiciona hasta el punto de envolverte en un poder mágico. Nadie puede negar que Aura y celebridad no tienen nada en común, y nadie puede comprar un pedazo de Aura, en ningún mercado del mundo, si ésa no se posee como herencia personal. Políticos, actores, actrices, gente de negocio, de comercio pueden trabajar mucho sin alcanzar metas anheladas, sólo por no tener un campo magnético atractivo que le permita abrir puertas más fácil, mientras, una persona del pueblo, analfabeta, sin darse cuenta, posee un carisma aurético tan atractivo, que puede hasta representar una fuerza social y ganar condiciones a favor de su mismo futuro. En el 1939 el descubridor del campo magnético humano, fue el ruso KIRLIAN, que trabajaba en un laboratorio electro terapéutico, cuando vio centellas eléctricas sobre la piel de un paciente; su genial idea fue de fijar sobre una placa fotográfica este experimento. Desde entonces la evidencia del campo magnético alrededor del cuerpo humano.

 

El Aura la poseen también las matas, plantas, frutas, verduras y animales.

 
Mas tarde los estudios llegaron a concluir que, la falta de fuerza de los laberintos luminosos, según su compatibilidad del circulo aurético, el sujeto, estaba sufriendo una grave enfermedad o se encontraba en estado de fuerte depresión nerviosa. Las ciencias ocultas han siempre puesto a trabajar profesionales de todas las esferas sociales, y desde siempre nunca han llegado a resultados de reciproco entendimiento. Nadie puede desmentir que cuando se habla de ojos magnéticos o de persona fuertemente atractiva, estamos hablando de un sujeto solar, radiante, que posee un Aura intuitiva, comunicativa, expresiva, convincente, y es cierto, existen distintas clases auréticas: la intuitiva, cromática (de colores) curativa, cinematográfica, vegetal ( plantas, flores), animales y minerales. Los colores en parapsicología se llaman “los colores del alma”, o la la expresión energética del momento. No acaso cuando no tenemos gana de nada, o nos han mortificado seriamente, yo no sé definir de que color es nuestra Aura. Un amigo contestó un día que el color de su Aura en aquel día debía ser negro, tan mal estaba. Por cierto los colores tienen gran importancia en nuestra existencia, y expresan particular estado de animo del momento que estamos viviendo. 

 

Los colores vivos denotan:

 

Acción, energía, decisión, y también; violencia agresión insatisfacción.

 

Los colores pasteles:

 

Sensibilidad, ternura, indecisión, persona que conduce vida retirada, soñadores.

 

Los colores mixtos:

 

Pertenecen a personas que se adaptan fácilmente a situaciones de vida particular, o sobreviven en condiciones sociales difíciles. El aura es radiación de energía sutil emitida por la materia y los seres vivos en particular, cuya vibración y color representan e identifican ciertas características. Para entender y comprender el aura, es conveniente interpretar el universo como una manifestación de energía en diferentes grados, sujeta a factores que originan diferentes naturalezas, llamando pues, materia a uno de los estados aparentemente más densos de la energía. Todo cuerpo orgánico o inorgánico tiene su aura, o sea emite una determinada energía, la diferencia del aura de uno y otro es la densidad de radiación energética, la vibración (color) y movimientos de las propias energías aúricas. También debemos entender que el aura forma parte indisoluble de un campo de energía electromagnética que nos defiende de las radiaciones externas, el aura defiende a los seres vivos de las influencias externas, al igual que, la atmósfera terrestre nos defiende de las radiaciones cósmicas, si las defensas atmosféricas y campos magnéticos de la Tierra desapareciesen, la vida en la Tierra sería prácticamente imposible, este hecho lo podemos constatar en otros planetas del sistema solar que al carecer en la actualidad de atmósfera carecen de la vida, por lo menos, tal y como la podemos encontrar en la Tierra. 

Aura de la Tierra Aura humana 

Cuerpo terrestre, diámetro 12.000 Km. Cuerpo humano 60 cm. Atmósfera 500 Km.4% aproximadamente. Campo etérico 2,4 cm. 4% aproximadamente.  Campo magnético 1º, Van Allen5.000 Km. Campo aúrico hasta color amarillo, aprox. 25 cm.

Campo magnético 2º, Van Allen20.000 Km. Campo aúrico total, aproximadamente 50 cm.

Magnetosfera 65.000 km. Zona de influencia del aura, 300 cm. ( 3 metros). 

Como vemos el aura de la tierra responde en las mismas proporciones al aura humana y de la mayoría de seres vivos, al igual que con el ser humano, la parte del aura más densa de la Tierra es la atmósfera, es donde hay más cantidad de energía, y donde ésta interactúa más con la corteza terrestre, en el ser humano esos 2-3 cm de campo etérico están continuamente interactuando con el cuerpo, hay es donde se acumula la mayor cantidad de energía calorífica emanada por el cuerpo, así como los vapores que emitimos con nuestro sudor, la similitud por lo menos no deja de ser interesante. El aura al ser una radiación energética, tiene una manifestación luminosa, si pudiésemos concentrar toda la luz emanada por una persona en un cm. 2 podríamos ver más fácilmente todos los colores del espectro, así que, de momento sólo la pueden ver aquellas personas dotadas para ello, o bien mediante fotografías obtenidas por las llamadas cámaras Kirlian.  Como ya hemos dicho el aura es la radiación de una energía con una manifestación luminosa, y como sabemos la luz se descompone o está formada por los llamados colores. Cada color corresponde a una radiación luminosa con diferente longitud de onda. El llamado espectro nos muestra las diferentes longitudes de onda de dicha radiación, los colores naturales que encontramos en el arco iris se encuentran entreuna longitud de onda para el rojo de 7.800 & hasta la del violeta de 4.000 &. Por ello en la medida que nos acercamos al violeta la vibración es más sútil y más alta. (longitud de onda más corta mayor vibración). Hay que pensar que el violeta tiene casi el doble de vibraciones que el rojo. El aura es como una especie de blindaje psíquico, muestra nuestra propia energía y nos defiende de la energía externa. La energía etérica está impregnada de los colores violeta, añil y azul, es más compacta y el aura propia de esa zona tiene mayor vibración. Cuando nos encontramos bien, los colores azules que se sitúan en nuestra energía etérica alcanzan mayor saturación y luminosidad, el resto de energía no se irradia hacia el exterior, y es por eso que mantenemos nuestros pensamientos y sentimientos positivos.

Una persona se encuentra mal cuando pierde energía, esa pérdidade energía se da por múltiples causas y se manifiesta emitiendo grandes cantidades de energía hacia el exterior de la zona de nuestra aura, y por lo general suele ser verde, amarilla, naranja y roja, cuando la emisión es importante por cantidad o calidad de la energía liberada, cuando ocurre esto el campo etérico suele contraerse. Cuando nos encontramos muy mal, es que estamos perdiendo mucha energía, de forma intensa e inarmónica, y por ello se manifiesta en el color rojo.  

Tabla de longitud de onda de los colores

Violeta – 4.200 Angstrom

Añil 4.200 – 4.400

Azul 4.400 – 4.800

Verde 4.800 – 5.700

Amarillo5.700 – 5.900

Naranja 5.900 – 6.100

Rojo 6.100 -7.800   

Colores dominantes en el Aura

Rojo:

La persona pierde gran cantidad de energía y con mucha intensidad, las causas son, los pensamientos, sentimientos y emociones destructivas que bloquean la adecuada coordinación energética del cuerpo.Por lo general, la persona está muy deprimida (pierde energía-rojo débil y cercano al cuerpo), o bien está enfadada y agresiva. (rojo fuerte y se aleja del cuerpo). Alto riesgo para la salud  

Naranja

La persona todavía pierde una gran cantidad de energía a causa de sentimientos, emociones y pasiones, como celos, envidia, deseos y obsesiones sexuales, cuanto más intensos son, más se acercan al rojo. Es frecuente encontrar en estas personas, fijaciones, obsesiones, manías y fobias. Alto riesgo para la salud. 

 Amarillo

La pérdida de energía es significativa, por lo general es debido a frustraciones y a un estado alto de ansiedad, éstas personas están continuamente inquietas, no pueden controlar sus pensamientos, hay un continuo análisis de las circunstancias sin conclusión alguna. Desarreglos funcionales.  

Verde

La pérdida de energía obedece a circunstancias conocidas por la persona, hay una gran preocupación (especialmente con los verdes sucios), pero también pensamientos positivos o esperanzas que equilibran en gran medida o controlan la pérdida de energía. Equilibrio fisiológico. Liberacion.  

Azul

La persona apenas pierde energía, genera más de lo que pierde, y la que pierde, mayoritariamente es armónica. Sus sentimientos son altruistas, existe relajación, tranquilidad y se siente segura y protegida. La mente tiene una perspectiva holística, con gran capacidad de asociación, es capaz de captar la esencia de las cosas. Gran inteligencia. Evolucion.

 

Añil

Solamente se pierde una mínima energía de naturaleza armónica, es un estado muy similar al anterior, la mente intuitiva está muy activa, y los sentidos han aumentado su capacidad de percepción gracias al estado mental. La sensación de bienestar es profunda. Gran compresión y capacidad de integrar los conocimientos más profundos. Iluminacion.

  

Violeta

Se pierde la mínima energía. La mente ha sintonizado con el universo, Se alcanza el conocimiento sin necesidad de la experiencia ni la participación de los sentidos, la mente está en armonía y sintoniza con el entorno. Clarividencia y estado de máxima comprensión existencial. Sintonización con el sentido de la vida. Interrelación con el todo. Máximo nivel de desarrollo de la conciencia. Espiritualidad.

EL AURA HUMANA Y LOS CANALES AKASHICOS

El Aura Humana:


Lo que se llama en nues­tros escritos el Linga Sharira, por ejemplo, es clara­mente visible bajo la forma de una niebla gris azulada ligeramente luminosa, coincidiendo exacta­mente con el cuerpo físico, pareciendo como que lo penetra. No será, sin duda, científicamente exac­to decir que se puede percibir Jiva en un estado esencial; pero su manifestación en el caso de la raza humana es perfectamente visible bajo la apa­riencia de una continua corriente de partículas de un hermoso rosa pálido, que parecen circular a lo largo de todo el cuerpo y de los nervios, como los corpúsculos sanguíneos en las venas y en las arte­rias, siendo el cerebro aparentemente el centro de esa circulación nerviosa.

La absorción y la especialización, para el uso del cuerpo humano, de la fuerza vital que el sol vierte constantemente sobre la tierra, parece ser una de las funciones del órgano denominado el bazo, y sin duda a la acción de ese órgano se debe la hermosa coloración rosa que hemos mencionado antes, pues Jiva – que entonces se conoce como prana – ­irradia constantemente del cuerpo en todas las di­recciones, formando así una de las auras de que ha­blaremos más adelante. A  sim­ple vista, asemejase a una nube luminosa que se extiende en todos sentidos a una distancia de diez y ocho pulgadas o dos pies ( 46 cm. aproximadamente), afectando la forma oval, lo que hizo llamar­la en los escritos ocultistas el «huevo áureo».

Aura Primera: La primera de ellas – empezando por las más ínfima y material –cuerpo físico. Se le llama algunas veces el aura de salud, por el hecho de que su aspecto de­pende, en gran parte, de la salud del cuerpo físico a que pertenece. Es casi incolora, y parece como es­triada, es decir, como compuesta de una infinidad de líneas rectilíneas que irradian del cuerpo en to­das direcciones Tal es al menos su condición nor­mal cuando el cuerpo está perfectamente sano. Esas líneas son, entonces claras, regulares y tan paralelas como su radiación lo permite; pero en cuanto acaece la enfermedad todo cambia de pronto, y las líneas próximas al lado enfermo pier­den su rectitud y proyectan confusamente en todos sentidos.

Aura Segunda: Íntimamente unida con la precedente, está la segunda, o aura pránica, cuya descripción puede simplificarse acaso examinando en seguida la rela­ción que existe entre ambas. Hemos dicho anterior­mente que el prana especializado irradia constante­mente del cuerpo, y la materia así irradiada constituye el aura pránica. Pero ha de observarse aquí un hecho curioso cuya explicación no se presenta en seguida. El prana irradiado no tiene el color rosa, bajo el que se le distingue fácilmente cuando cir­cunda al cuerpo, sino que posee un color con ma­tiz clarísimo, pálido. Para dar una idea más com­prensible de ello, puede decirse que se parece mu­cho a esas burbujas de aire cálido que, en los días de estío, vemos surgir de las tierras expuestas a los rayos del sol. Se podría llamar así también aura magnética, y sirve, en efecto, para producir muchos fenómenos de mesmerismo. Eso es probablemente la llama magnética que los sensitivos han observa­do en algunos experimentos del Barón Reichenbach. Y quizá esa irradiación constante del prana alrededor del cuerpo sano produce la rigidez y el paralelismo de las líneas del aura de salud, pues se observa que cuando esa irradiación cesa, las líneas, como hemos dicho ya, se entrelazan y confunden. Cuando el paciente recobra la salud, la irradiación normal de esa forma magnética de la fuerza vital se recobra gradualmente, y las líneas del aura de salud vuelven a ser claras y regulares. Mientras las líneas están firmes y rectas, y prana irradia convenientemente sobre ellas, el cuerpo parece que está por completo protegido contra los ataques de las malas influencias físicas, como si los gérmenes de la en­fermedad fueran rechazados por la proyección de la fuerza vital; pero así que por una causa como la debilidad, una herida, el sobrecargo, la depresión del ánimo o los excesos de una vida irregular se emplea una cantidad mayor de vitalidad en el inte­rior para reparar las pérdidas, se produce una nota­ble disminución en la energía de la irradiación, el sistema de protección se debilita y peligra, siendo comparativamente fácil que los gérmenes de la en­fermedad penetren. Puede indicarse también que es posible, por un esfuerzo de la voluntad bien dirigida, proyectar el prana hasta la periferia del aura de salud, creando así como una especie de escudo impenetrable a cualquier influencia astral o elemental, mientras dure ese esfuerzo de la voluntad.

Aura Tercera: El tercer aura que hemos de considerar es la que representa Kama o el deseo. No sería estrictamente correcto decir que ésta es el Kama-Rupa, pues este nombre no se aplica, propiamente ha­blando, sino a la imagen del cuerpo físico, que tras la muerte se forma por medio de los materiales de este tercer aura, y es el campo de manifestación de Kama, el espejo en que se refleja todo deseo, toda sensación y todo pensamiento de la personalidad.
Es de su substancia de donde toman una forma material los malos elementales que crea el hombre y pone en actividad por sus mas bastos e inferiores sentimientos; del mismo elemento, pero más rara­mente, sacan también su cuerpo los elementales bienhechores engendrados por los buenos deseos. Y también de esa materia se forma «el cuerpo astral» que permite, a los que están en estado de hacerlo, viajar sobre otro plano, mientras que su cuerpo duerme.
Como puede comprenderse, las manifestaciones de este aura tan esencialmente fugitivas, su coloración, su brillo, el número de sus latidos, cambian completamente a cada instante. Un acceso de cólera llena el aura de ráfagas rojizas sobre un fondo obscuro y un espanto súbito trans­forma instantáneamente todo en una masa lúgubre de gris lívido.
Es menester, sin embargo, saber que si esas ma­nifestaciones áuricas son temporales, su registro en el akasha no lo es; aunque el elemental creado por un mal deseo cese de existir, tras un período de tiempo proporcionado a la energía de ese deseo, las fotografías de cada uno de los instantes de su existencia y de cada uno de sus múltiples efectos, quedan impresos en el registro akáshico, contribu­yendo con una justicia absoluta a la producción del Kama de su creador.

Aura Cuarta: Muy estrechamente unida al aura kámica se en­cuentra el cuarto aura, la del manas inferior, que registra exactamente los progresos de la personali­dad. Hallase, sin embargo, formada por un orden de materia más elevado que el de la substancia kámica, que corresponde a los subplanos inferiores del plano mental o devachánico.
De esta substancia está formado el vehículo en el que la personalidad pasa su periodo de sueño en el Devachán; y de ella está formado también el Mayavirupa, el cuerpo de que el adepto o el discípulo se sirven para obrar so­bre el astral o los subplanos devachánicos inferiores, pues ese vehículo es superior, bajo todos respetos al «cuerpo astral» de que hemos hablado ya. Este cuarto aura, representa; en suma, el estado medio de las auras inferiores a ella; pero es algo más, pues aparecen en la misma rayos de intelec­tualidad y de espiritualidad que no dejan su huella sobre las envolturas inferiores. Si las llamas colorea­das, formadas por las vibraciones engendradas por los deseos, se producen frecuentemente y con in­tensidad en el aura kámica, provocan por fuerza vi­braciones correspondientes en este aura manásica inferior, produciendo en ella un tinte permanente del mismo color. Es así también como en este aura se pueden leer las disposiciones generales o el ca­rácter de una persona, sus buenas y peores partes; y en algunas de la corrientes, en relación con esa aura, pueden registrarse los cuadros de la pasada personalidad terrestre, cuadros sobre los cuales pueden leer algunos clarividentes como sobre un libro. Cuando, durante el sueño, un hombre aban­dona su cuerpo, la mayor parte del tercer aura, el cuarto y los que le siguen por debajo, le acompa­ñan, mientras que la primera y la segunda, más un débil residuo de la tercera, que no se ha empleado para la formación del cuerpo astral, quedan con su cuerpo. Y ha de tenerse en cuenta que si ese hom­bre ha de pasar a un plano superior, el devachánico o el espiritual, dejará más numerosas auras tras sí. Es interesante conocer los matices que las diver­sas cualidades mentales o morales pueden dar a las auras tercera y cuarta (la kámica y la manásica inferior).  en nuestro presente estado de evolu­ción, y que surgirán muchos puntos sobre los cua­les no es posible obtener una explicación exacta, aunque sea factible a veces sugerir analogías e indi­car las líneas donde puede encontrarse una expli­cación. Tratemos, pues, de remontar nuestros pensa­mientos al principio de este sistema solar a que pertenecemos. Esto es un tema de estudio de los más complejos y difíciles de proseguir, y en el que la ecuación personal de los diversos observadores entra por mucho, lo que hace, además, que haya difícilmente un completo acuerdo.

Aura Quinta: Venimos ahora a considerar el aura quinta, la del Manas superior o Individualidad. No hay que decir que ese aura no la ve todo el mundo. En los casos en que es perceptible, su belleza y su delicadeza están por encima de toda expresión. Asemejase menos a una nube coloreada, que a una luz viva; pero no hay en verdad palabras para expresarla. Está compuesta de una materia que corresponde a la de los subplanos devachánicos más elevados, y es en efecto el Karana Sharira, el vehículo del Ego reencarnador que pasa con él, de vida en vida, por las condiciones de su substancia y de su grado de avance. En el aura de un adepto, tiene tan inmenso predominio sobre el aura de la personalidad, que esta última en realidad no existe; pero el estudio del aura del adepto está por encima de los medios de aquellos que están en el comienzo del Path (Sendero). Uno, por ejemplo, de esos puntos im­portantes a considerar, es el de ese obscuro y mis­terioso factor que indica el tipo particular a que per­tenece el adepto, y de ese orden de ideas que reve­la una tradición persistente, – y perfectamente fun­dada – es la preservación de las pinturas murales que representan a Gotama Buddha en los templos de Ceilán.

Auras Sexta y Séptima: Las auras sexta y séptima existen sin duda, pero no tenemos datos sobre ellas; las mismas anterio­res son ya bastante difíciles de imaginar por el que no las ha visto. Podrá formarse quizá una idea re­cordando que todas las partes constitutivas del aura son sencillamente manifestaciones de una misma entidad en planos diferentes, no siendo sino ema­naciones del hombre como diversas expresiones del mismo. Al verdadero hombre no podemos verle, pero a medida que aumenta nuestra vista y nuestro cono­cimiento nos aproximamos a Eso que se oculta en él; y si admitimos que el Karana Sharira es el vehí­culo más elevado que podemos percibir, estamos entonces cerca de la concepción del verdadero hombre que podemos ver. Pero si el mismo hom­bre no se considera sino desde el punto de vista de los planos inferiores devachánicos, únicamente se verá lo que puede expresarse por el cuarto aura, la cual es la manifestación de la personalidad; y si se le examina sobre el plano astral, se encuentra que un nuevo velo le recubre, y que su parte inferior sólo ha podido expresarse por el vehículo kámico visible, mientras sobre el plano físico nos hallamos peor situados, puesto que el verdadero hombre nos está más escondido y oculto que nunca. De ahí la necesidad de tener en cuenta el grado de su brillo, la nitidez de sus contornos y el mismo aspecto de sus chakrams o centros de fuerza.

Los Anales Akashicos


La palabra Akasha, como muchos otros de los términos teosóficos, se ha empleado muy libremen­te. En algunos de nuestros primeros libros era con­siderada como sinónimo de luz astral, y en otros se usaba para significar cualquier clase de materia in­visible, desde Mulaprakriti hasta el éter físico. En li­bros posteriores su empleo se ha limitado a la ma­teria del plano devachánico, y en este sentido es cómo pudiera hablarse de los canales como akás­hicos; Téngase, pues, bien entendido desde un principio, que una com­prensión completa del asunto, es una absoluta im­posibilidad

Todos estamos familiarizados con la teoría astronómica ordinaria acerca de su origen, la que comúnmente se llama la teoría nebular, Logos del sistema. Estamos familiarizados con la idea de que, a medida que una persona progresa en el Sendero, su cuerpo causal, que es el límite determinante de su aura, aumenta claramente de tamaño, así como en luminosidad y pureza de color. Lo hacemos por medio de una vibración del éter, llamada comúnmente un rayo de luz, que pasa desde el objeto que se ve a nuestros ojos. Ahora bien: la velocidad con que se transmite la vibración es tan grande – cosa de 300.000 Km. por segundo -, que cuando vemos cualquier objeto en nuestro mundo, podemos considerarlo como prácticamente instantáneo; pero cuando entramos a tratar de distancias interplanetarias, ya tenemos que tomar en consideración la velocidad de la luz, porque para atravesar estos espacios transcurren períodos apreciables. Por ejemplo: la luz tarda ocho minutos y un cuarto en pasar desde el Sol hasta no­sotros, de suerte que cuando miramos a la órbita del Sol, la vemos por medio de un rayo de luz que la abandonó más de ocho minutos antes. De esto se sigue un resultado muy curioso. El rayo de luz por medio del cual vemos el Sol, nos trae sólo lo que ocurre en aquel orbe en el momento de su par­tida, sin que en modo alguno haya sido afectado por nada de lo que después haya sucedido; de ma­nera que en realidad no vemos al Sol tal cual es, sino lo que era hace ocho minutos. No hay posibilidad de que exista un futuro en El mismo, puesto que lo tiene todo presente.

 

 la Ley de Justicia que rige la evolución:

 

Descubriendo el aura

 

El aura está dividida en siete estratos o capas relacionadas directamente con los siete chakras (centros energéticos que se asocian con las glándulas endocrinas del cuerpo físico). Cada uno de esos estratos puede tener uno de los once colores del aura. Aquel color que se repite frecuentemente será el básico (que denota las cualidades positivas y negativas del ser), el que cambia únicamente en circunstancias específicas.

 

Algunos significados de los colores del aura

 

Gris o negro: Depresión

 

Rojo: Fustración, ira o demasiada actividad.

 

Naranja: Creatividad o sexualidad.

 

Amarillo: Emociones

                                                                                                                                

Verde: Sanación

 

Dorado y plateado: Alto nivel de evolución.

 

Púrpura: Espiritualidad

 

Azul: Comunicación

 

Blanco: Ser lleno de luz.

 

Rosado: Amor

 

  “Aura: campo magnético o eléctrico que rodea especialmente el cuerpo animal y que contiene colores debidos a la frecuencia vibratoria de la energía de este campo. Semejante energía se debe al desarrollo psíquico y a las fuerzas vitales del cuerpo. El aura cambia de color en el curso de la evolución psíquica, pasando de un violeta muy subido a un blanco más puro en los estados más avanzados. El aura es visible en ciertas condiciones y ha sido fotografiada. Puede afectar ciertos instrumentos cuya receptividad ha sido perfectamente regulada. Toda célula viviente tiene su aura y lo mismo ocurre con grupos de células.”

El aura es la consecuencia de ciertas energías en actividad en nuestro campo de conciencia. Estas energías, provenientes del Sol o del alma, están contenidas en el hombre gracias a sus centros psíquicos; cuando éstos son activos, el aura lo es también. Los centros determinan la naturaleza y calidad del aura. Cuanto más elevados son los centros activos, más amplio y benéfico es el resplandor del aura. Aparte del aura del Espíritu, cuya vibración es percibida solamente en el momento de las últimas iniciaciones, existen tres fuegos cuya fusión compone el aura humana: El resplandor espiritual del alma, cuyas frecuencias vibratorias pueden ser percibidas solamente por iniciados avanzados. La resplandeciente luz dorada del cuerpo etéreo o vital alimentado por el centro del bazo. (bazo:m. Víscera de los vertebrados, de color rojo oscuro y forma variada, situada a la izquierda del abdomen. Sus funciones primordiales son la eliminación de hematíes caducos, la producción de linfocitos y el almacenamiento de hierro que se usa en la formación de la hemoglobina.) Se ha comprobado que el espacio que ocupamos no pertenece solo a nuestro cuerpo, sino que las vibraciones que irradiamos producen un halo que permanece durante un determinado tiempo en el lugar que hemos ocupamos anteriormente. Este hálito o halo se denomina aura. Todo ser humano posee su campo energético que si bien no lo vemos directamente, nuestros órganos de percepción captan esa energía ajena, esa aura de los otros, aunque nuestro nivel inconsciente no lo registra.

EL AURA HUMANA


Alrededor de la cabeza y del cuerpo, delineándolos con un contorno de entre 5 y 10cm de espesor, hay algo que se denomina cuerpo etérico. Según el estado del Yo Espiritual, el etérico se ve de color gris humo, azul, blanco, amarillo claro o dorado. El ojo físico lo percibe con más facilidad que al aura en sí; más allá del etérico esta el aura, que contiene todos los colores del espectro solar, algunos, brillantes, otros, cenagosos, y cada uno de ellos en todos sus tonos, mide entre 90cm y un metro y medio de circunferencia; tu aura es el tu de ti, completamente individual, refleja el estado de tu cuerpo astral, que se imprime de manera constante sobre tu cuerpo físico.

En condiciones adecuadas se las ve con la visión física, habitualmente periférica, o con el Tercer Ojo, la glándula pineal, situada en el centro de tu frente, entre las cejas. Existe una íntima vinculación entre el color, el sonido y las otras expresiones de la vida. El sonido ocupa un peldaño inferior en la escala, justo por encima de la forma y la sustancia de la materia. Por lo tanto, el sonido es intermediario entre el nivel superior de ideas abstractas en la mente y la forma concreta, el sonido es capaz de dar forma al éter, mediante estas formas, el poder correspondiente de la mente puede hacer una impresión en la materia física.La varita mágica es la energía de la mente y la energía del sonido, tal como lo demostró Einstein y lo acepta ahora la ciencia moderna, energía y materia son intercambiables. La magia esta sujeta a la Primera Ley de la Física y la Metafísica: la ley de polaridad, esto significa que, cuando se utilizan estos tres pasos y lo que ha sido imaginado por la mente y dispuesto por la palabra hablada es negativo por algún motivo (lo sepas o no) en frases tales como “lo que se teme sobreviene”. El miedo es una emoción tan poderosa que llega a proyectar un olor muy desagradable, los animales huelen el miedo en el ser humano y en cualquier otro animal, de manera instantánea. Y aunque no lo sepas el miedo es una fe muy poderosa, capaz de cambiar literalmente las leyes de la física. El miedo es fe negativa. La Fe poderosa manifiesta sus imágenes con tanta prontitud y seguridad cuando se la proyecta por fuerzas positivas como cuando se lo hace por fuerzas negativas. El cuerpo físico tiene formas geométricas inactivas en forma holográfica. Están siempre, nacen con nosotros. Están ahí, lo sepamos o no. Se mueven con escasa vibración generando color y sonido que nos caracteriza e individualiza. Ese color y sonido nos permite abrir nuestra conciencia a determinada realidad en la cual estamos virtualmente atrapados por vibración. La totalidad de tu capacidad cerebral es inmensa; sin embargo tú, en tu pensamiento limitado, usas sólo un tercio de ella. ¿Para qué crees que es el resto?

O sea: sólo te permites contemplar y razonar aquellos pensamientos que serán aceptados por los demás, inconsciente colectivo o mente de masa. Bueno, la descripción exacta seria «mente cerrada». Cada vez que hagas esto, el pensamiento superior se ofrecerá como «portador» para extender tu razonamiento a partir de este punto. Esto activará otras porciones de tu cerebro para más pensamiento, más recibimiento y más conocimiento. Cuando deseas experimentar la súper conciencia, el pensamiento ilimitado, tu pituitaria empieza a abrirse y florece como una magnífica flor.  Ser un genio es muy simple. Todo lo que tienes que hacer es pensar por ti mismo. El cerebro ha sido un gran misterio que ha dejado perplejos a muchos. Algunos lo extraen para mirarlo y no pueden encontrar nada en él excepto sus fluidos, que son agua. El agua es conductora de la corriente eléctrica. Cuanto más densa es el agua, mayor es la amplificación de la corriente eléctrica que pasa a través de ella. En las porciones latentes de tu cerebro, el fluido es más denso para poder amplificar las frecuencias de pensamiento más altas hasta convertirlas en corrientes eléctricas más potentes y enviarlas a través del cuerpo a mayor velocidad. Así, cuando permites que más de tus pensamientos se alojen en las partes latentes del cerebro, tu cuerpo se activa para volverse más rápido y profundo en sus respuestas. Una vez que la totalidad de tu cerebro está en uso, puedes hacer cualquier cosa con tu cuerpo. La propia acupuntura, maneja la energía canalizando las corrientes eléctricas naturales del organismo.La persona deb e buscar vibrar nuevamente en esa frecuencia, a través de un trabajo consciente. No sabemos amar. Lo único que activa las forma geométricas espontáneamente es el Amor Incondicional. El concepto de aura es un concepto bidimensional. Es lo que registra una Kirllian o un programa de Aura-soma en la PC. Somos vibración que la máquina registra y decodifica en colores pero también somos sonido. El Universo es música. Todos somos sonido y luz, conciencia en movimiento continuo.

Cómo se ve el Aura


Debido a que el aura es un plasma etérico, se puede visualizar de muchas maneras. El aura se ve de varias formas, como capas de color que bordean el cuerpo; bandas circulares alrededor del mismo, como éter flotando sin forma definida, como flamas de colores que se extienden y desvanecen.. Otra forma de percibir el aura es con el ojo interno, (llamado comunmente tercer ojo). esto se logra con entrenamiento, ejercicios, práctica y continuo trabajo personal del individuo. Primeramente para entrenarnos a visualizar el aura, tenemos que comenzar con reconocer que existe dentro de nuestro cerebro una área de percepción, a la que se denomina Sexto sentido.
– no queramos ir a “x” lado, porque tenemos alguna duda de que no es prudente, (como un mal presentimiento).- llegamos a un lugar y sentimos el ambiente muy pesado o negativo y queremos irnos de él – conocemos a una persona y sin saber nada de ella sentimos gran afinidad, como si de toda la vida la conociéramos. – sentimos que alguien está pensando en nosotros, y de repente nos llama, etc. Como estos ejemplos, hay muchas otras formas de comprobar que algo nos está indicando cosas que no podemos ver, o tocar, pero si podemos sentirlas. Este es el comienzo de la sensibilidad, que nos permite entrar al mundo de lo psíquico y manejar en forma mas amplia nuestra mente, de tal manera que con la práctica, y podamos conocer el potencial que tenemos dentro de nosotros mismos. Para lograr abrir nuestros sentidos, es necesario dejar libre nuestra mente, tener plena seguridad de lo que queremos hacer, no dudar, confiar en que interiormente tenemos el conocimiento y la capacidad para hacer las cosas. Cuando tenemos esta certeza, entonces podremos ir abriendo nuestra conciencia hacia otras dimensiones.

Ejercicio para aprender a ver tu aura Busca un lugar cómodo en tu casa, donde nadie te moleste, durante 10 minutos (aproximadamente). Debes ubicarte frente a un espejo, en el que te veas por completo. Ubícate en una silla o en el suelo… y siéntate delante de él, a unos 2 mts. Agrega a tu ambiente, una música suave tipo New Age Aquieta tu Mente…
Fija tu vista mirando tu rostro (en el entrecejo), Y mantenla así, por unos minutos… No pienses en estos momentos en pagos de cuentas, o algo por el estilo, para ello hay otros momentos, ¿sí? Aquiétate, y respira profunda y suavemente… siempre por la nariz. Vas a notar que todo tu entorno comienza a brillar al poco tiempo.
No temas… es normal, es tu campo áurico que se manifiesta al estar relajado. Comienzas a descubrir quién eres en realidad! Y como tu te observas en el espejo, lo ves…
Ahora … cierra tus ojos y haz lo siguiente:Aspira profundamente.. contando mentalmente,Uno…dos…tres…cuatro… Retenlo..uno..dos…tre Y luego de retener…Exhala el aire suavemente…(siempre por la nariz) hasta vaciar casi completamente los pulmones Hazlo pausadamente …Repítelo tres veces y así culminarás el ejercicio. Abre tus ojos y vuelve a observarte en el espejo Veras a un Ser Maravilloso!A Ti!!…………De esta manera, vas logrando un cambio en tu vida. Al “encender” tu energía y que ésta se manifieste

¿QUÉ ES EL AURA?

Qué es el aura, si no una luz que emerge de nosotros, mostrando lo que en realidad somos? Al tratar de describir con términos físicos lo que es el Aura, inmediatamente la asociamos con la palabra Energía, la cual desde nuestra periferia visual viene del griego o energos o en@’dZetIk, eneros…que en Realidad quiere expresar: “producir, crear movimiento”, la palabra Aura por su parte, también con sus pasados en la palabra griega, aer, que quiere decir “brisa”. Si tenemos la capacidad de asociar mentalmente los significados de ambas palabras, tendremos una imagen mental del aspecto del aura. Intentando Ser capaces, empezaremos por definir lógicamente, de nuevo, una y otra vez, esas palabras.

Energía:f. Fuerza, poder: puso toda su energía en conseguirlo. || Fuerza de voluntad o de carácter: trata a sus trabajadores con mucha energía. || FÍS. Capacidad de los cuerpos para producir un trabajo: Energía Hidráulica. || Energía Atómica FÍS. Energía Nuclear. || Energía Cinética: La que posee cualquier cuerpo por su movimiento. || Energía Nuclear FÍS:La producida por la fisión nuclear en los reactores nucleares, lo que constituye el fundamento de la bomba atómica, y por la fusión nuclear en las reacciones termonucleares, fundamento de la bomba de hidrógeno…

Sinónimos: fuerza, vigor, potencia, poder, firmeza, contundencia, poderío, pujanza, reciedumbre, resistencia, acción, vida, dinamismo, vivacidad, garra, coraje, ímpetu, brío, intensidad, ánimo, valor, carácter, empuje, entereza, resolución, tenacidad

Antónimos: flaqueza, debilidad.

Sinónimos: calor, combustible, carburante, electricidad, petróleo, gas.

“El matiz del aura divina es un reflejo de Él”.

Con el paso del tiempo y el perfeccionamiento cada vez mayor de la tecnología, vemos que el mundo de la ciencia y el mundo metafísico tienen cada vez mas cosas en común.

Ya Albert Einstein nos explicaba que la materia no existe, que la materia es una ilusión creada por la veloci­dad de vibración de las diversas formas de Energía. Todo lo que vibra en lo que llamamos cuerpo físico se nos aparece en forma de materia sólida. Nuestro sol y las estrellas son, relativamente hablando, campos de Ener­gíasAuras. Su volumen es unas 22 veces del cuerpo humano.

·         Forma

·         Color

·         Brillo

·         Pureza

·         Densidad

·         Emplazamiento

·         Movilidad

·         Función

Existen siete de estas capas o cuerpos aúricos y cada una de ellas parece corresponder con un nivel de concien­cia. Es preciso saber que cada capa es la expresión y la parte individual de un “campo” colectivo.

Las capas aúricas son las siguientes:

·         Aura física

·         Aura etérea

·         Aura vital

·         Aura astral

·         Aura mental inferior

·         Aura mental superior

·         Aura espiritual

AURA FÍSICA

La primera capa, la más cercana al cuerpo físico, esta compuesta por minúsculas líneas de Energía que siempre están en movimiento. Quienes la perciben refieren haber vista un halo blanco azulado que sobresale del cuerpo unos 10 o 20 cm. Esto es lo que se ha llamado Aura Física. Las emanaciones de esta aura reflejan las motivaciones fundamentales de nuestra salud y el funcionamiento de nuestra personalidad. Estas emanaciones son de gran utilidad para estudiar nuestra salud física. Esta aura física es muy brillante y densa debido a la materia física, como mucosidad y partículas de la piel, que se desprenden del cuerpo físico con la respiración y el movimiento. Estas partículas están suspendidas en un campo de Energía Electromagnética. Ya que esta capa tiene la misma estructura que nuestro cuerpo físico, puede ser considerada como un espejo de nuestra armonía física. Cuando tenemos buena salud esta capa aurica se puede ver brillante, clara y de tamaño uniforme alrededor de todo nuestro cuerpo. Cuando nuestra salud es precaria, la capa se abultara cerca de la zona afectada por la enfermedad. Su tono azulado indica fluidez, flexibilidad y sensibilidad.

Según dicen, esa capa aurica absorbe el Prana (Energía Universal) y lo distribuye por todo el Cuerpo, razón por la cual recibe el nombre, en el primer nombre que tuvo, es decir en sánscrito, de Pranayamakosha.

AURA ETÉREA

La segunda capa es fluida y esta constantemente en movimiento. Su forma se asemeja al cuerpo físico del cual es una copia idéntica. Es la transición del cuerpo físico que surge de la Energía procedente del reino no físico. Esta compuesta por matices multicolores de sustancia fluida en perpetuo movimiento. Se extiende unos 15 cm. más allá del cuerpo físico y esta asociada a las emociones y reacciones viscerales. Tiene una función de enlace entre las dos capas que la enmarcan. La mayor o menor luminosidad y la claridad de esta capa son indicadores de las experiencias emocionales. Algunos estudiosos solían unir esta capa aurica con la siguiente, considerándola una sola y por eso le dieron el nombre de doble etéreo. La razón por lo que a menudo se les consideraban como una, es que ambas son muy brillantes y suelen ser las primeras capas aúricas que perciben los principiantes. Cuando se empieza a ver el aura etérea por primera vez se puede percibir una nebulosa azul clara o gris que sale del cuerpo. Más delante, esta parte del aura presentara colores diferentes. Desde naranjas, verdes, azules, violetas y hasta amarillos. Cuando la capa aurica etérea experimenta su transi­ción se pueden observar una superposición de colores. Esta capa etérea es importante para el diagnóstico de la enfermedad. Si esta es mas grave que una simple tensión muscular, el abultamiento de la capa aurica física desplazara a la capa aurica etérea de su sitio, produciendo un agujero. Y esto permitirá que entren vibraciones negativas que proceden de la capa aurica vital. La capa aurica etérea es un indicador de lo que sucede en niveles muy fundamentales de nuestro ser. ¿Cuál es la base en la que descansan los actos de cada uno de nosotros? ¿Estamos equilibrados? ¿Estamos viviendo de una manera intuitiva? ¿Actuamos movidos por los impulsos? Todas estas preguntas encuentran respuesta al analizar los colores de esta capa áurica. Uno de los aspectos mas fascinantes de esta capa aurica es la posibilidad de usarla para producir fenómenos visuales, a través de un médium; ya que emplean las partículas densas de su aura etérea para generar una sustancia llamada ectoplasma.Por medio de un esfuerzo de la voluntad, podemos proyectar prana hasta los límites del aura física, creando así una especie de escudo impenetrable a cualquier influencia astral o elemental.

AURA VITAL

La tercera etapa aúrea esta estructurada con respecto a nuestro pensamiento. Compuesta por finas líneas amarillas, se dilata y resplandece cuando nos concentramos en un proceso mental. Siguiendo el perfil de la etapa áurica etérea y extendién­dose de 5 a 15 cm., se encuentra un cuerpo muy brillante formado por líneas de Energía resplandeciente que se propaga en todas direcciones. La capa áurica vital es única en la medida en que no solo irradia Energía hacia el exterior sino que también la dirige hacia el interior. EI cuerpo transporta energía del sol y de nuestro entorno, y la envía al cuerpo físico para alimentarlo. La capa áurica vital es de gran ayuda para diagnosticar la intensidad de una enfermedad en una zona determinada. Las zonas afectadas por la enfermedad están vacías de energía vital. Esto hace que las líneas de energía, normalmente rectas, se inclinen hasta tocar la parte mas profunda de esta capa aurica, de un modo caótico y desordenado. La confusión de estas líneas resplandecientes no solo indica un descenso en la energía que entra en la zona del cuerpo físico, sino que además inhibe el flujo de energía. Sin un flujo de energía vital, los tejidos em­pezaran a degradarse o atrofiarse. En casos de trastornos aúricos graves, la capa áurica física se abultara desplazando a la capa áurica etérea, produciendo con frecuencia un agujero, el cual afecta a la capa áurica vital, y provoca la inclinación de las líneas resplandecientes. La capa áurica vital toca la capa áurica astral o emotiva y se extiende en mementos de gran vitalidad. Esta relación es de gran importancia porque la capa áurica vital actúa también para absorber los trastornos emocionales, llevándolos a las capas mas profundas del aura y enviándolos al vértice de energía (chakra) apropiado, ya que cada chakra se .relaciona con un determinado tipo de energía. Cuando nuestra vitalidad se reduce nos sentimos agota­dos, esto se traducirá en una gran disminución de tamaño de la capa áurica vital. El resplandor se debilita y resulta difícil de apreciar. Es en este aspecto, que presenta la capa áurica, cuando su resistencia es menor y la enfermedad tiene oportunidad de entrar en el sistema físico. Dada su proximidad con la capa emocional, la capa aurica vital es un buen indicador de lo que ocurre en el área de la personalidad. Las líneas resplandecientes de esta, capa llegan a la mente de los demás, dando una idea de nuestra personalidad o carisma. Los colores son importantes en lo que respecta al examen de la salud y la personalidad. EI tono, el brillo, la claridad y otros factores forman parte del análisis. Debemos tener en cuenta que las capas aúricas físicas, etéreas y vitales son muy flexibles. .

Al igual que el cuerpo físico, las capas aúricas pueden soportar daños de abusos constantes antes de quedar permanentemente dañadas. En contra de los algunos creen, el aura se recupera de la enfermedad o el abuso de drogas. Con el tiempo y tratamiento, el aura logra recuperarse en la mayoría de los casos. Esta curación no solo se refiere al problema físico, sino también a los trastornos del aura, tanto emocionales como intelectuales. Las dos capas áuricas que siguen muestran elementos presentes en la salud emocional y mental en cada uno de nosotros. Las capas anteriores presentan una composición bas­tante más densa comparada con las capas que siguen, las cuales muestran una estructura más sutil y en consecuen­cia resultan más difíciles de ver, aun cuando se trate de alguien con gran experiencia.

Aura astral

La primera de estas capas es la capa aurica astral, la cual suele ser la mas grande y tiene una forma de ovoide que se asocia con el aura. Esta capa, como la segunda, es fluida y dinámica, y esta compuesta por matices multico­lores, pero con tonos mas luminosos en los que predomina el magenta (adj. y m. Se dice del color carmesí oscuro obtenido de la mezcla de rojo y azul: una blusa magenta; le gusta vestir de magenta) EI tamaño de esta parte del aura oscila entre 10 cm. y 1 m. Su anchura, es por lo general, de aproximadamente 60 cm. desde el exterior de la capa áurica vital. La capa áurica astral se forma con las emanaciones del cuerpo astral que es donde almacenamos la información de nuestra vida pasada y presente. La existencia de esta capa áurica ha sido objeto de controversia debido a su naturaleza sutil y filosófica. Mientras que hay muchas personas que son capaces de ver las capas áuricas más densas, sólo un reducido grupo de personas pueden percibir la capa áurica astral. La mayoría de los que trabajan con la capa áurica astral la “ven” con su visión interna. La capa áurica astral suele ser el primer sitio donde las experiencias de bueno y malo producen efecto.

Las formas de pensamiento negativas afectan la constitución de esta capa áurica, formando aristas duras y colores sucios, y cuyo tamaño puede ser desde una uva grande hasta una pequeña semilla. Esta forma de pensamiento comienza a irritar las líneas resplandecientes de la capa áurica vital, produciendo una disminución de su tamaño. Al debilitarse de este modo la capa áurea vital, se crea un agujero por que la forma de pensamiento puede atacar a la capa áurica etérea. Hay personas que llevan formas de pensamiento nega­tivas durante mucho tiempo y pueden permanecer activas en la capa áurica astral durante un momento, muchos años y hasta varias vidas. Cuanto mas se prolonguen y mas fuertes sean, mas claro harán a los sistemas físico y emocional. En un estado ideal de salud emocional, la capa áurica astral tiene un color azul brillante o un azul humo. Esta capa se puede percibir en las personas que tienen un estado emocional ideal y que transmiten tranquilidad a su alrededor.

Las capas áuricas astral y mental inferior se pueden unir a la de las demás personas que los rodean. La felicidad, el temor, la ira y la tristeza pueden ser enormemente contagiosos. Nuestras emociones y las de los demás pueden conver­tirse en otro factor importante de contaminación ambiental, O puede ser una forma de energía positiva que mejoren nuestra vida y en consecuencia el mundo. Si hay rabia o cólera, en la capa áurica astral suele percibirse en forma de pequeñas astillas de un color rojo intenso. La depresión en la capa áurica astral suele aparecer en forma de pequeñas nubes negras de diferentes densidades, según el grado de aflicción. La tristeza se preserita como un humo fino, negro o gris. En el aspecto positivo, el naranja indica el equilibrio y la armonía en la capa áurica astral. Este color naranja se crea para ayudarnos a combatir la depresión, la ira o la tristeza, y es gracias al esfuerzo del consciente o inconsciente que se puede luchar contra las viejas formas del pensamiento alojadas en nuestro campo emocional. El color no es el efecto sino la manifestación visual del proceso, como lo son todos los colores del aura. Existen otros indicadores positivos, como son el brillo y la claridad del color.

Aura mental inferior

La quinta capa establece la diferencia entre el pensa­miento cotidiano consciente (mental inferior) y el Ser Superior. La capa áurica mental inferior muestra la capaci­dad de una persona en el plano consciente o intelectual. Cuando se posee un buen dominio de la capacidad intelectual esta capa áurica es brillante y ancha, normal­mente de 4 a 20 cm. de anchura, sobre todo en la región de la cabeza. Esta capa suele ser, casi siempre, de color amarillo claro cuando se goza de buena salud mental.

La capa áurica mental inferior se confunde a menudo con la capa áurica, ya que ambas comparten el mismo espacio solo cuando la mente es muy activa, o cuando el pensamiento consciente puede separarse de las emanaciones, es cuando se puede ver el destello amarillo fuera de los límites de la capa áurica astral. Si en la capa áurica hay manchas rojas estas denotan sentimientos de ira. Estas manchas que se generan en el cuerpo emocional, entran en la zona del pensamiento consciente y dificultan Ios procesos que allí tienen lugar. Si se ven nubes negras en esta capa indican depresión. Cuando existen problemas de tipo mental, esta capa se muestra asimétrica. En ocasiones, la mitad de la capa áurica es muy ancha, en tanto que la mitad restante es estrecha y encogida. Otras veces uno de los ciclos es oscuro y sucio, mientras que el otro es claro y brillante. Aunque la capa áurica mental inferior los muestra el estado de equilibrio entre las emociones y el intelecto, para diagnosticar la salud mental de cada uno de nosotros es importante considerar el aura entera.  Tal vez algún día desaparezcan las limitaciones en cuanto al diagnóstico por medio de la observación del áura y se pueda ayudar a la humanidad para que tengamos una mejor salud física y mental.

Una de las características del aura humana es su división en dos cuerpos de energía separados. No se refiere con esto a las divisiones que hay en cada una de las capas, sino de dos formas distintas y separadas, una de las cuales rodea al cuerpo fisco y la otra se muestra, sobre nuestra cabeza, encima de la primera. Los cuerpos áuricos inferiores están formados por cinco capas. Los cuerpos áuricos superiores constan sólo de dos capas. Ocupan desde unos centímetros por encima de la cabeza hasta 15 m por encima de cada uno de nosotros.

Un factor determinante para la localización de los cuerpos áuricos superiores es el comportamiento de cada uno de nosotros. Si tenemos poco interés por la vida espiritual, los cuerpos áuricos se alejaran de nosotros y si por el contrario, evolucionamos rápidamente, los cuerpos áuricos superiores se acercaran, ya que necesitamos gran cantidad de energía superior. La separación de estas auras es provocada por la incapacidad del cuerpo fisco para soportar el poder y la intensidad de las energías superiores. Quienes han podido llevar el aura superior hasta el aura inferior durante determinados períodos de tiempo, o incluso durante toda una vida, han recibido títulos diferentes como santo, buda, profeta, sabio, iluminado, gurú, maestro, cristo…

Aura mental superior

EI borde exterior del aura superior suele ser de color violeta con una franja azul oscuro en la parte interior. Dada su energía, este cuerpo vibra con una frecuencia difícil de apreciar por el ojo humano y por lo tanto sólo se puede ver una parte de este cuerpo, que en forma de medialuna, esta dispuesta transversalmente sobre la cabeza. Suele medir unos 60 cm. lado a lado.

La capa áurica mental superior contiene las energías que generan la capacidad de nuestra mente superior. Es nuestro vínculo con nuestro origen. Es la morada de nuestro ser superior y nos proporciona la información mas amplia que la que nuestro cerebro es capaz de crear a partir de la experiencia diaria. También que se concen­tra la suma total del Conocimiento Universal. Es esta capa la que utilizan las personas con poderes psíquicos. Esta capa áurica, en forma de medialuna, es de gran importancia en el estudio y análisis del aura, ya que demuestra nuestra capacidad para usar energías superiores y el grado de desarrollo espiritual que tenemos, y lo que en potencia podemos llegar a evolucionar

Aura espiritual

Contenida en la capa mental superior, es el núcleo del aura superior y recibe el nombre de aura espiritual. Se le ha descrito como una luz blanca nacaradaradiante e inimaginable. Sólo por medio de la visión interna es posible saber que está ahí. Este lazo que nos une a EI, al Origen. Es aquí donde se manifiesta la forma más alta de energía del mundo físico. Toda la Energía Universal que usamos en nuestra vida es enviada desde este cuerpo. Rara vez empleamos todo su potencial, la cual es procesada al entrar al chakra de la cabeza. Aquí la energía pura es transformada en las partes de energía específica que necesitamos para satisfacer nuestras necesidades. La energía alimenta los siete cuerpos sutiles y luego es envia­da a las diferentes capas del aura inferior. Gracias a que la energía es procesada, no nos sentimos abrumados por las intensas propiedades de la energía. Ya que vivimos en un mundo tan denso y de vibración lenta el aura espiritual necesita separarse de las capas inferiores. Pero debemos tener presente que el aura supe­rior está próxima a nosotros para tirar inconscientemente de ella y continuar nuestro proceso evolutivo. Cuando llegamos a la punta del “ser” en el que tomamos conciencia de nuestro lazo con el universo, cuando perci­bimos la Luz y el Amor en todo lo que existe, cuando sentimos que formamos parte de ese Arco iris maravilloso y sabemos que somos uno con EI, entonces es cuando hemos rozado este nivel del aura.”Brilla… brilla! Veré la maravilla de ti mismo, para ser solamente como Tu arco iris puede ser “.

·        

Los Colores del Aura

“Que tiene ese azul infinito, que la luz del hombre puede habitarlo con tan solo abrir su alma?”

El aura y los chakras son dos maneras de expresar la presencia de las energías cromáticas, dentro del cuerpo y a su alrededor. EI numero de matices, tintes y tonos de un color es infinito, como lo son los diferentes aspectos mentales, emocionales, físicos y de la salud espiritual que aparecen en el aura en forma de colores. Cada color básico tiene un matiz, y cada matiz tiene un significado diferente. Con gran frecuencia, una capa del aura presenta dos, tres y basta cuatro colores diferentes.

Algunos de estos colores aparecen superpuestos al color predominante de la capa áurica, y otros aparecen diseminados aquí y alía por todo el cuerpo áurico. Es indispensable que el observador del aura, lleve anotado en un cuaderno los colores que aprecia en las distintas capas y también la opinión de la persona observada con respecta a dicha interpretación. De este modo, las definiciones de los colores que observamos estarán en armonía can nuestra percepción particular. Cada uno de nosotros debe construir su propia verdad a partir de experien­cias personales. Decimos esto, porque esta demostrado que cada persona percibe el color de una manera ligera­mente distinta a como lo hacen los demás.

También es importante considerar lo que hay detrás de cada persona. Una pared de color amarillo o un fondo roja, sin duda cambiara el modo en que percibimos el color áurico que se superpone a estos colores. Para evitar esto se debe colocar un fondo oscuro para interpretar con mayor fidelidad los colores de las capas áuricas Lo ideal sería que la persona estuviera desnuda, pero esto sería pedir mucho a la mayoría de la gente. Los colores que se aprecian en el aura son distintos a los colores del espectro con que estamos familiarizados, ya que los colores áuricos son traslucidos, transmiten la sensación de que están vivos y a veces tienen textura. Existe cierta correlación entre los colores áuricas y los colores del espectro que el cerebro impone al observar el aura, lo que hace posible las interpretaciones, aun cuando los colores no sean los mismos.

EI aura se expresa en términos de vibración de color y para su estudio e interpretación nos basaremos en el hecho de que los pensamientos y sentimientos se congregan alrededor del cuerpo físico, en forma de finas ondas vibratorias a rayos de color. Los rayos, y de hecho todos los fenómenos del uni­verso, son manifestaciones de diferentes frecuencias de vibración. El mundo de la naturaleza es considerada una sinfonía de color que expresa emanaciones de diversos rayos de luz, ya se trate de las delicadas tonos de una alborada o de los vividos matices del crepúsculo, de los tonos maravi­llosos del arco iris o de la suave intensidad del sol de mediodía en verano. La ciencia esotérica nos enseña que el Sol emite fuertes rayos vibratorios o longitudes de onda de luz, denomi­nados los siete colores vibratorios principales, de los cuales brotan los siete tipos básicos de mentalidades y tempera­mentos humanos.

En orden de grado, estos son:

·         Violeta Fuerza espiritual

·         Indigo Intuición

·         Azul Inspiración

·         Verde Energía

·         Amarillo Sabiduría

·         Anaranjado Salud

·         Rojo Vida

·         Estos son los colores que componen el espectro, pera cada uno de estos rayos se divide en muchos matices. Además de estos, la ciencia admite la existencia de muchos rayos invisibles para la vista física normal como, por ejemplo, el ultravioleta o el infrarrojo. En términos del cosmos, el aura de los planetas del sistema solar se basa en la misma expresión de color, en cuanto a simbolismo, que la del aura humana. Marte emite un aura roja; Venus, verde, al igual que la Tierra; Júpiter, el planeta regio o afortunado, exhibe un. aura violeta, mientras que Mercurio, vibra en Indigo. Los siete colores poseen un significado interno u oculto que es de gran importancia en e: estudio del aura. En el aura humana hay tonos de color básicos que revelan clases definidas de talento, hábitos y carácter, y hay un número infinito de tonos de color individuales. Los antiguos egipcios fueron los primeros en formular la teoría de la correspondencia entre los colores y la triple constitución humana. Un ser humano esta “hecho” de diferentes estratos de conciencia o pIanos de existencia y posee un vehículo separado para la expresión de cada uno de estos, o sea, los cuerpos físico, etéreo, astral, mental y espiritual. Cada uno de estos cuerpos o modalidades de concien­cia se encuentran relacionados de una peculiar manera con los colores primarios: rojo, amarillo y azul, que simbolizan el cuerpo material (físico-etéreo), el alma (astral-mental) y el espíritu (conciencia-espiritual), respectivamente.

De esta trinidad emanan los colores secundarios o complementarios: anaranjado, verde, Índigo y violeta. Al mezclarse estos siete rayos principales con el negra y el blanco se obtienen todos los demás colores.

Rojo

Para empezar desde la base de la escala de colares, esta el rayo rojo, que esta considerado como el color fisco predominante. Es el primer color primario y en la sim­bología antigua representa el cuerpo, la tierra y el infierno. Se trata de un color de vibración inferior que repre­senta el elemento animal, la experiencia de los sentidos, todas las casas físicas y el pensamiento materialista. El rojo es el símbolo de la vida, su presencia denota fortaleza y vitalidad. Las personas con abundante rojo en su aura tienen fuertes predisposiciones físicas, as! como una mente y una voluntad poderosa. Generalmente poseen una perspectiva materialista de la vida y suelen manifestar una naturaleza muy ardiente y amorosa. El rojo denota las más profundas pasiones humanas: amor, valor, odio, rencor. Los matices del rojo señalan cualidades diferentes. Los tonos oscuros intensos, manifiestan una tendencia al egoísmo, mientras que los nebulosos indican codicia y crueldad. Los rojos brillantes y claros son los mejores del grupo: revelan generosidad y ambición. Cuando el color rojo predomina en el aura, denota una naturaleza fuerte y dominante, el tipo que solemos llamar “personalidad magnética”, que se reconoce en pioneros y en dirigentes de empresas audaces. Mientras mas oscuro es el matiz de rojo en el aura, menos favorables son los aspectos que presenta. EI car­mesí indica una propensión a la sensualidad, las pasiones y los deseos más bajos, mientras que un escarlata subido señala lujuria. Un carmesí intenso mezclado con negro revela que se trata de un individuo de naturaleza sensual baja, cuya mente se halla bajo el dominio de las pasiones animales. En todas las auras rojizas hay una tendencia hacia la experiencia sensorial más que hacia la mental o la espiri­tual. Estos aspectos negativos se pueden observar en las naturalezas dominantes y ampulosas de ciertos individuos pertenecientes a este grupo, que tiene la adulación y la vanidad como aspectos adicionales. Se han realizado numerosos experimentos sobre el uso de luces rojos y filtros con animales y plantas. Los experi­mentes realizados con las plantas muestran que la luz rojo estimula el crecimiento y produce plantas mas altas que aquellas que se desarrollan bajo una luz normal. EI tipico problema es que estas plantas crecen largas y débiles, y tienen pocas hojas. No se recomienda visualizar el rojo en la meditación, ya que incrementa el ritmo cardíaco y eleva la presión sanguínea. También se ha comprobado que el uso de rapas rojos puede provocar en los demás sentimientos de ira.

El rosa es un placer que nos brinda el grupo de rojos. El rojo activo alcanza su máxima expresión al mezclarse con la luz blanca. Representa el amor universal y suele ser el color del chakra del corazón. Allí donde se encuentra el rosa hay una energía amorosa activa. Cuando alguien visualiza y transmite el color rosa esta dando su amor incondicional. EI tono del albaricoque (rosa can naranja) ayuda a calmar un animo agitado, ya que presenta la ventaja adicional del elemento naranja, un factor de equilibrio.

Anaranjado

El anaranjado es otro color que genera actividad. Se trata de una mezcla equilibrada del rojo (lo físico) y el amarillo (lo mental). Este es el color más común en las auras. EI anaranjado representa una actividad armonizadora y de equilibro constante. Este rayo comprende todos los matices del naranja, desde el opaco anaranjado rojizo que denota egoísmo y orgullo, hasta los brillantes y claros tonos de la salud y la vitalidad. EI anaranjado expresa la fuerza vital, la energía del Sol. Los yoguis lo llaman el “alma de la energía”. La presencia de tonos anaranjados en el aura nos habla de una personalidad vital, enérgica y activa. Esas personas con frecuencia dominan a otras con la sola fuerza de su vitalidad. Aunque nacen para ocupar posiciones de responsabilidad y encuentran más fácil gobernar que servir, carecen de codicia por el poder. Buenos patrones, manejan con tacto a sus subordinados; son sociables en excelencia y generalmente pueden entenderse con cualquier clase de persona, rica o pobre. Sin embargo, el rayo anaranjado rara vez es encontrado sin cierta porción de orgullo, el cual esta, en general. subordinado al sentido común.

Los autores antiguos consideraron el color naranja como expre3ión ce sabiduría y de los poderes del razona­miento. Las personas clasificadas bajo el rayo anaranjado son comúnmente individuos equilibrados. En el aura, el color anaranjado es considerado también como un color de transición. Cuando el color anaranjado aparece en la misma zona durante mucho tiempo, es evidente que la persona esta bloqueada ” es incapaz de evolucionar. Cuando estemos fatigados, realicemos la respiración naranja, la cual resultara muy útil. Esta práctica revitaliza la mente y el cuerpo, y nos permite seguir adelante. Un naranja oscuro denota pereza y ciertos tonos os­curos revelan una personalidad que esta reprimiendo alga. Cuando la represión es general las zonas del segundo y tercer chakra aparecen cubiertas por un tono indefinido de marrón, verde y naranja. Desde el punto de vista psicológico, el anaranjado genera actividad y vigilancia.

Amarillo

Es el color del intelecto y cada matiz o tono amarillo indica un tipo de capacidad o expresión del intelecto, desde la destreza de un amarillo mostaza, a la elevación del pensamiento de un amarillo claro o la timidez de una amarillo rojizo. EI color amarillo, excepto cuando posee matices tur­bios y oscuros, es un buen aspecto en el aura. Los matices dorados denotan particularmente las cualidades del alma y las fuerzas astral-mentales. El amarillo simboliza el pensamiento y la concen­tración mental. Donde el amarillo predomina se esta señalado la pre­sencia del intelecto. Significa la luz, que representa al Sol. Un amarillo dorado y brillante tiene un significado espiritual, lo que explica el usa que de el se hace en ceremonias religiosas y misterios sagrados, en los que se le utiliza en vasos y utensilios de los altares. Los rayos amarillos son de lo más benéfico, pues poseen el poder de disipar el temor y la preocupación. Tienen un elemento tónico que es valioso en algunos trastornos nerviosos. Son estimulantes tanto para la salud como para la mente. Este color aparece en las auras de personas brillantes y optimistas, rodea a personas que son inteligentes y capaces, especialmente en asuntos de negocios. Cuando presentan un amarillo pálido son por regla general ani­mosas y a la vez precavidas. Los matices de amarillo oscurecidos o empañados son malos; denotan celos y sospecha. Ciertos tonos opacos de amarillo que aparecen en el aura indican la inutilidad de algunos personas, aquellas que se pasan las horas de ocio soñando en visiones sin objeto o fantasías infructuosas. Esas personas no son optimistas sino soñadoras. Como regla, el amarillo tirando a dorado descubre un alma que esta adquiriendo cualidades espirituales. Cuando el amarillo aparece en el aura en combinación con otros colores, junto a ellos o superpuestos, se presu­pone una participación mental consciente en el proceso que tiene lugar en la zona. Si una de las capas del cuerpo aurico vital se muestra de un color verde brillante y al observarla se descubren algunas manchas amarillas, es posible determinar enton­ces que la persona se encuentra llena de fuerza y vitalidad.

Verde

EI verde es el color del crecimiento. Desde el punta de vista psicológico recuerda a la primavera. Podemos visua­lizar la hierba que nace del suelo oscuro, las pequeñas hojas que crecen en las ramas secas cuando los últimos días del invierno se desvanecen como en sueños y la vida renace. EI crecimiento, la renovación, la vida que surge de la muerte. Este proceso es una reflexión sobre los ciclos naturales que se repiten en todos los pianos de la vida. Los verdes primaverales nos recuerdan la esperanza de sobre­vivir a los inviernos de la vida. La presencia del color verde en el aura, con excepción del verde olivo y otros matices oscuros es una buena señal. Ese color indica, en general, individualismo, regeneración, energía y previsión. Es el símbolo del ego. El rayo verde gobierna el crecimiento individual como, por ejemplo, la semilla que crece. Las personas que han alcanzado prosperidad y éxito en la vida muestran invariable mente fuertes tonos de verde en sus auras. El verde también gobierna el reino mental e indica una multiplicidad de ideas. Un verde brillante, claro, aparece en auras de personas que son naturalmente animosas, versátiles, consideradas y adaptables. Representa la liberación de cualquier sujeción, la independencia y una vida nueva. El verde hierba, mezclado con una pequeña cantidad de luz blanca, da un hermoso verde pastel que indica un pacífico proceso evolutivo. El verde plata oscuro, como el de los pinos, es tran­quilizante y se recomienda utilizarlo en los ejercicios de respiración de colores para neutralizar y tranquilizar el murmullo de la gente.

EI verde con un poco de azul oscuro representa la existencia de un proceso de desarrollo o crecimiento. La gente envidiosa o celosa presentara un verde oscuro sucio en las capas auricas astral o mental inferior. Si la gente nerviosa, impresionable, tensa, se diera cuenta de los efectos benéficos y curativos del color verde sobre la mente y los nervios, sin duda se haría rodear de este confortante color, cuyas vibraciones son extremada­mente refrescantes para el alma. En Oriente, el verde es el color del luto, pero esta idea se basa en la creencia de que es el color del crecimiento. y la vida nueva, y no un símbolo de muerte y tristeza. Los chinos, un pueblo filosófico, lo utilizan profusamente en sus festivales de alegría y gozo. Los aspectos negativos del verde son la envidia y los celos, indicados por un matiz oscuro, y el engaño y la traición señalados por el verde olivo.

Azul

Es el matiz propio del cielo. El azul representa la inspiración, es el color espiritual. Su poder y significado espirituales se conocen desde hace mucho tiempo. En los países orientales se acostumbraba colocar objetos de color azul en las tumbas para alejar a los males espíritus. En China y Japón es el color de la Fortuna.Hay azules que representan la mayor de las capaci­dades intuitivas y azules que indican la más profunda melancolía. La presencia de mucho azul en el aura significa una naturaleza artística y armoniosa, así como comprensión espiritual. Es el rayo de la Luna y siempre se le ha asociado con el aspecto femenino. EI azul figuro de manera prominente en los templos a Isis en el antiguo Egipto.

En la iglesia católica es el color de la Virgen Maria. Un azul brillante de nota seguridad y confianza en uno y la posesión de un carácter más positivo que el de aquellos cuyas auras irradian tonalidades más pálidas de azul. Las personas con una buena porción de brillante azul son, por regla general, amigos fieles y de carácter sincero. Los matices mas oscuros de azul muestran cualidades espirituales. La presencia de Índigo en el aura indica un alto grade de espiritualidad, integridad y profunda sinceridad. La sabiduría y la santidad están representadas por auras azul oscuro, y ciertos matices de azul pálido indican idealismo. EI azul mas común en las auras es el azul marino e indica la entrada de información desde la profunda fuente de todo conocimiento. En las capas del aura representa diversos grados de intuición. Cuando se encuentra en la capa áurica etérea, la intuición es fuerte y, can frecuencia, inconsciente. Las personas can poderes psíquicos, exhiben este azul en muchas zonas del aura. Otro azul muy común es el azul claro, el cual representa un proceso de estudio. Cuando una persona tiene este matiz significa que esta recibiendo estímulos para apren­der alga que es importante para su desarrollo. Es el color óptimo para la capa áurica astral, ya que cuando el azul cielo aparece por todas partes, la persona se encuentra en un momento de excelente salud emocional. Hay otro azul, el cual al mezclarse con el verde da el turquesa; se le conoce como el color de la Nueva Era, porque indica un desarrollo orientado positivamente.

Violeta e Índigo

El Índigo es un azul oscuro que se acerca al violeta. Indica una mezcla de intuición y espiritualidad. El sexto chakra esta relacionado can este color y sirve para estimularlo. Mezclando azul oscuro (el conocimiento ilimitado) con rojo vivo (actividad) se obtiene el violeta. Por lo tanto el color que resulta de la actividad espiritual en el aura es el violeta. que representa el conocimiento ilimitado. EI rayo violeta es un fenómeno que raramente se ve en el aura ordinaria. Es el color mas espiritual, ya que contiene la espiritualidad del azul sumada a los elementos de vitalidad y poder del rojo. Es el color del iniciado y del adepto. En realidad, arenas si pertenece al plano terrenal, ya que es propio de la alta esfera de los seres espirituales. Por mucho tiempo ha sido considerado el color regio: del poder y la influencia, y todas las grandes almas están bajo su benigna protección.

Su presencia en el aura revela grandeza y mereci­miento. La gente destacada por su amor desinteresado y su sabiduría irradia hermosas tonalidades de violeta. Los matices mas azulados son señal de trascendente idealismo. No se recomienda a las principiantes que mediten en este color, ya que su belleza y energía tan poderosa hacen que sea muy difícil para el no iniciado, volver al estado consciente normal. Cuando el principiante regresa suele estar vació y muy cansado. Para el experimentado, la concentración en el color violeta durante un tiempo moderado puede ser una experiencia espiritual renovadora. El violeta ocupa el lugar numero tres en la escala espiritual del color. EI numero uno es el blanco, y el dos es el oro. En el grupo de los violetas es importante no omitir el color lavanda, el cual resulta de la mezcla del blanco con el violeta. Es el color de la energía dominante y se llega a percibir en el chakra coronario.

Marrón

El color marrón no es muy común en la mayoría de las auras, ya que casi siempre se encuentra mezclado. Los marrones indican la existencia de una influencia negativa en el aura. También son característicos de una personalidad exce­sivamente materialista y egoísta, que se preocupa solo por si misma. Esto no significa que todos los marrones sean un factor negativo en el aura. El marrón chocolate denota afinidad con la tierra y el marrón oro, simboliza la laboriosidad. El color marrón denota capacidad para la organización y la administración. Es el color del hombre de negocios. Representa industria; por ejemplo, es café la tierra que incesantemente se esfuerza por producir frutos y vida vegetal. No esperemos fuertes sentimientos o tendencias emo­tivas en las auras matizadas de café, ya que es dominante el convencionalismo. Es el punto de partida de la ambición y el poder, material y comercial, y de la perseverancia para lograrlo. Moteado de verde indica egoísmo, mientras que el tono más luminoso señala avaricia.

Gris

Es un color que suele representar aspectos negativos, ya que genera una energía sofocante. Quienes ostentan este color, normalmente en la capa mental inferior y astral, son muy convencionales y carecen por completo de imaginación. Se muestran fríos y duros hacia el mundo exterior. Las personas con un amor innato por las reglas y la formalidad, de mente burocrática, tienen varios matices de gris en sus auras. Su presencia indica falta de imaginación o tendencia a la estrechez mental; un gris muy opaco puede interpretarse como mezquindad y torpeza. Algunos autores consideran que el gr1s denota un profunda poder de concentración y perseverancia y, en efecto, !as personas de aura gris son muy persistentes, el tipo afanoso que no dejara nunca tarea sin terminar. Entre esta gente encontramos al solitario y a las personas a quienes les gusta vivir a su manera. El gris es uno de los colores característicos de la de­presión. El color gris suele ir acompañado de motas rojos de ira y nubes negras de depresión.

Negro

Cuando se habla del negro en el aura, lo que se esta describiendo en realidad es una zona en la que no hay luz, como si fuera un “agujero negro” en el aura. Cuidado con este color! Porque, hablando con exac­titud, no se trata de un color sino de la ausencia de color. Desde los tiempos más remotos el negro ha sido asociado con acciones malas y oscuras: su presencia en el aura es siempre negativa. Por eso es incomprensible la inclinación de los primeros hombres de la Iglesia por este color; un error que afortunadamente no han cometido las religiones de Oriente. Las influencias ocultas del negro ocupan un lugar muy bajo en la escala, es como símbolo del odio, la discordia y los males pensamientos. Aquellos de los más deplorables seres a quienes llamamos almas perdidas tienen un aura negra que de nota la perdida o negación de todo lo bueno. En las almas diabólicas y depravadas se ve brillar el aura con un rojo carmesí mezclado con negro, que señala la más horrenda combinación de maldad que se conoce. Cuando se combina el negro con otros colores del aura \os influye negativamente, así un aura oscura y turbia denota mala salud.

Rosa

EI rosado fue considerado por los filósofos antiguos como un color místico, porque no es un matiz de ningún otro y, como tal, no podía ser explicado ni comprendido. Un aura de color rosa de nota un carácter tranquilo, refinado, modesto. Rara vez se ve el color rosa en el aura de la gente positiva, dogmática o agresiva. Se manifiesta con frecuencia en sujetos que gustan de la vida tranquila en un ambiente bello y artístico. Las personas del tipo de aura rosada mostraran una grande y duradera devoción. La monja recatada y autosacrificada tiene una fuerte mezcla de rosado con azul celeste en su mística aura.

Plateado

El color plata estimula los procesos de los colores que lo rodean. Casi siempre se percibe este color en la energías gulas, las cuales nos proporcionan las energías necesarias para salir adelante. Un aura veteada de plata indica carácter constante, animoso, pero no confiable. La tiene gente versátil, activa y agraciada en las cuestiones relativas al movimiento, el lenguaje, los viajes, etcétera; son las que frecuentemente se dedican de modo superficial a todos los oficios y profesiones, pero sin ser expertos en ninguno. Se espera debilidad, inconstancia y humores cambiantes donde el color plata predomina. El plateado es un color metálico y reflector que tiene cualidades protectoras.

Oro

Cuando hablamos del color ora, no nos referimos a los acres, sino al color metálico reflector característico del metal dorado. Este hermoso color tiene un brillo especial cuando aparece en el aura. Este color esta presente en las energías guías y en los chakras. Su fuerza y naturaleza reflejante ofrecen protección y pureza, y sus altas vibraciones limpian y purifican. Las propiedades purificantes del oro se pueden utilizar en la visualización para limpiar los chakras y el aura.

Blanco

Es el color perfecto, hacia el que tendemos todos. Si viviésemos en completa armonía, todas nuestras vibracio­nes cromáticas se mezclarían y tendríamos un aura del blanco más pura. As! era la del Cristo representado en las reproducciones, especialmente en aquellas que le des­criben tras su resurrección. El color es luz y es el primer testimonio de la Creación. Vivimos en un mundo de colores que no vemos, del mismo modo que hay sonidos que no percibimos. Nuestro ámbito de percepción es muy limitado… mas allá de los tonos del arco iris existe una cantidad insospechada de colares, tan brillantes y maravillosos que nos cegarían si pudiésemos verlas. Cuales serian los tonos de ese arco iris si los viéramos con los ojos del alma?

¿Cómo ver el Aura?

“Cuando logremos percibir el aura con una estrella, podremos decir que hemos visto el universo”.

Para lograr ver el aura, es necesario aprender pensar y a creer en ella. Todos tenemos dentro de sí la capacidad de ver el área iris del aura.Nos hemos acostumbrado tanto a los sentidos físicos, la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto; que nuestro sentido interior de la percepción ha quedado oculto y no lo aplicamos. Para ejercitar este sentido interior, debemos aprende a ver con los ojos cerrados, a sentir lo que esta mas allá de nuestros sentidos normales y a aceptar en nuestra mente consciente lo que han percibido nuestros sentidos interiores. Ya que el aura, con sus variados colores, es algo no físico; necesitamos realizar un esfuerzo consciente pare verla. Si deseamos ver el aura debemos aceptar en primer lugar su existencia. De lo contrario, la mente consciente puede rechazar la idea del aura; puede rechazar incluso, las señales del inconsciente que le describen el aura.

La mayoría de nosotros, con el aprendizaje y la actitud correcta, podemos recuperar la capacidad de ver el aura y hacer usa de otras percepciones extra sensoriales. Pero, tal vez, nos preguntaremos ¿para que ver el aura? La visión del aura y su área iris, verdaderamente magnifico, crea un lenguaje del pasado, del presente y del futuro, un lenguaje que debemos leer y comprender, un lenguaje que trae aparejada una enorme responsabilidad. Además, si logramos desarrollar este don; podremos ayudar a nuestros semejantes, e incluso curados y com­prender con mayor plenitud a todas las personas que nos rodean. El conocimiento de ese arco iris que vestimos va mucho mas allá de la mera connotación del color físico. Nos puede responder a una infinidad de preguntas, ya se planteen o no. El tono del color nos puede revelar la honradez o la folia de ella, en una persona; si hay amor o este esta ausente; si existe miedo, dolor o compasión. Se trata, en la práctica, del medio curativo natural más poderoso que existe. El ver el aura es un “sentido videncial” y, como tal, no necesariamente se ve con los ojos físicos. La capacidad de ver el aura es la capacidad de sentirla. En realidad, la percepción del aura es un sentido interior. Cuando vemos las cosas con nuestros ojos, cono­cernos las cosas y sabemos donde las vimos, incluso después de haber cerrado los ojos. Lo mismo sucede con el aura. Esta allí, sabemos que esta allí, vemos sus colores, pero muchas veces no sabemos realmente que sentido es el que ha proporcionado esa imagen. Con la misma rapidez con que cambian nuestros pen­samientos, así cambia el aura. Cuando se observa a una persona, es interesante advertir los diversos tonos de color que conforman su personalidad. La capacidad de ver e interpretar los colores del aura tiene también una aplicación prcáctica. Observando el color es posible diferenciar lo bueno de lo malo, a la persona sincera de la falsa. Algunas veces al ver el aura, sentimos el camino co­rrecto para que una persona encuentre la paz y la armonía, pero nos encontramos con que su pensamiento negativo, bloquea e impide su comprensión.

Debemos ser conscientes del poder de nuestra mente, ya que este poder solo esta limitado por nuestras propias barreras. La mente puede asomarse al futuro, viajar al pasado, curar nuestros cuerpos e incluso curar a los demás. En la mente hay poderes que nos ayudan a percibir el aura, todo ello en función de nuestra conciencia y de la disposición que tengamos para usar este poder. Si queremos ver el aura e interpretarla rápidamente, esto no es posible. Hace falta dedicación y paciencia para formarnos a nosotros mismos y ser capaz de verla. La meditación es uno de los caminos más seguros para establecer un juicio correcto; la confianza serena es esen­cial. Ver el aura es “ver” sin hacer usa de nuestros otros sentidos. En esencia estamos pidiendo a nuestra mente que observe y que nos de su opinión sin hacer usa de los sentidos externos. Cuando hayamos llegado al punta de la objetividad total, nuestra mente vera el aura y a ese maravilloso arco iris en todo su esplendor, de tal manera que lo que vean nuestros ojos fiscos no se podrá comparar nunca con lo que ve nuestra mente. Estamos acostumbrados a los éxitos apresurados. Re­chazamos las cosas que no se consiguen con rapidez. La visión interior sólo se puede obtener cuando la impaciencia da paso a ese sentido interior que nos hace “saber”. Nuestra visión periférica es quien percibe el aura. En el campo visual de un ojo hay 130 millones de bastones receptores, la mayoría de los cuales se localizan en la periferia de dicho campo. Son los que funcionan en condiciones de poca luz y constituyen nuestra visión nocturna. Trabajando a partir del centro del campo visual y en la zona de los bastones hay unos 7 millones de conos receptores que operan mejor a la luz del día. Los bastones receptores sintetizan la rodopsina, tam­bién llamada púrpura visual, que es extremadamente sensible a la luz baja. Para ver el aura la luz debe ser tenue, ya que son los bastones receptores quienes perciben la luz sutil de las emanaciones áuricas. Para empezar a entrenar la mente para ver las auras lo haremos con un ejercicio muy sencillo, el cual consiste en sentir la presencia de nuestro propio campo de energía. Extendamos los brazos ante el cuerpo con las palmas de las manes enfrentadas entre sí, a unos 40 centímetros de distancia. A continuación, acerquemos las palmas de las manos con mucha lentitud y regularidad. Cuando vayamos acercando, las manos, notaremos una resistencia entre ellas. Esta resistencia es el campo de energía. Otro ejercicio que nos ayudara a percibir el área iris del aura, es el siguiente: Meditemos sobre los colores y aceptemos la posibilidad de percibirlos. Imaginemos que percibimos los colores. Dejemos entrar en nuestra conciencia las energías sutiles. Si podemos hacerlo sin sentir que “fingimos” percibir los colores, probablemente empezaremos a ser conscientes de la sensación de los mismos. Esto no necesariamente se producirá de inmediato; a algunos nos resultara mas fácil que a otros. Pero, cuando aceptemos la posibilidad, nos haremos más receptivos a las emanaciones de la “Energía Universal”.

Cuando intentemos ver por vez primera el aura, no nos desanimemos si no sentimos o vemos nada. Debemos darnos tiempo y tener fe. Algunas personas experimentan un despertar instantáneo, pero a otras suele llevarles algún tiempo. A veces el problema radica en que se esta inten­tando con demasiada fuerza, situación que puede destruir la sensibilidad. Cuando esto nos suceda, debemos esperar cierto tiempo antes de intentarlo de nuevo. Hay varios métodos sobre el modo de observar el aura. En la mayoría de ellos se recomienda trabajar en un cuarto oscuro, con una luz pequeña. También se recomienda entrecerrar los ojos para que la mirada tenga una dimensión mas profunda.

Resulta más fácil observar el aura cuando la persona esta de pie ante un fondo de color claro, blanco de ser posible. Los colores físicos y los objetos materiales pueden distraernos, y resulta más fácil ver el aura en condiciones favorables. La iluminación es un elemento esencial para “leer” el aura, sobre todo cuando no se tiene experiencia; lo mejor es intentarlo en condiciones óptimas. Asegurémonos de colocar una fuente luminosa detrás de nosotros cuando nos sentemos frente a la persona a la cual se le va a interpretar su aura. Lo mejor es la luz natural, ya sea la luz del sol que entra por una ventana o la luz de una veta. Comprobemos que en la habitación no haya corrientes de aire que produzcan sombras en movimiento, al alterar la llama de la vela. Normalmente es necesario realizar varias pruebas hasta dar con la iluminación adecuada a nuestras necesidades particulares.

Empecemos visualizando el aura de nuestra pareja o de algún amigo. por supuesto, las posibilidades de éxito serán mayores si la persona participa de buen grado en el experimento. Es aconsejable buscar un amigo interesado en ver el aura y turnarnos para hacerlo. Pongamos música suave y relajante. Tengamos el conocimiento de lo que hacemos antes de intentar cualquier visualización, meditación o lectura del aura. Esto es, que conozcamos los diferentes pasos.

Tanto nosotros como la persona, a la que se le va a leer el aura debemos empezar por cerrar los ojos y respirar profundamente para relajarnos. Sentémonos con el tronco recto, las piernas sin cruzar y los pies apoyados en el suelo. Coloquemos las manos sobre nuestro regazo con las pal­mas hacia arriba. Después respiremos hondo y abramos los ojos len­tamente: no los abramos del todo. Recordemos que no debemos concentrarnos en intentar ver el aura. Relajémonos y procuremos mirar el perfil de la persona que tenemos enfrente. Al cabo de un rato, la rodopsina decolorara los bas­tones y nos obligara a cerrar de nuevo los ojos para permitir que se resinteticen. Al cerrar los ojos es probable que veamos imágenes que se hayan grabado en nuestra mente. Aparecerán como una imagen en negativo. De­jemos que estas imágenes se fundan y luego volvamos a abrir los ojos. Repitamos el proceso tantas veces como sea necesario. Se recomienda tener un cuaderno para anotar las observaciones. Si trabajamos varias veces con la misma persona, es interesante comparar las notas para ver si hay cambios o coincidencias entre una sesión y otra, Tomemos nota de los colores, formas, sentimientos, símbolos o imágenes que hayamos percibido.

La práctica de este método nos fortalecerá la visión del aura y cada vez nos resultara más fácil. No nos desani­memos, el desarrollo de este método suele llevar tiempo. Algunas personas ven los colores perfectamente, mientras que otras sólo aprecian un halo azul. Recordemos que no debemos esforzarnos en ver el aura; relajémonos y dejemos que ocurra naturalmente. Al poner demasiado empeño, nuestra visión convergente entra automáticamente en funcionamiento. Cuando los músculos del ojo se fatigan, la posición de este varía ligeramente, Y entonces vemos la imagen gra­bada donde deberíamos de ver el aura. A esto se le conoce como “falsa aura”, la cual es de un color opaco, no traslucido como el aura verdadera. Al realizar la lectura de: aura, disfrutemos de la expe­riencia y estemos alegres. Cuando intentemos por primera vez “leer” el aura de una persona, hagamos que nos formule una pregunta cuya respuesta se pueda verificar fácilmente. Al ver o sentir el aura por primera vez, necesitaremos adquirir cierto grado de confianza. Por este motivo, es conveniente que la persona cuya aura estemos observando, responda con sinceridad a las interpretaciones que le estamos planteando. Para complicar mas las casas, es posible que los colares que observamos parezcan erróneas, porque los pensa­mientos de la persona, tal vez no correspondan a los que se tengan en ese momento, pero si pueden corresponder a un suceso posada o a un recuerdo inconsciente.

Así, un lectura del aura, puede ser muy importante, a pesar de una negativa por parte de la persona que se esta observando. Aquí es, en estos primeros intentos, donde nos hare­mos distintos de los demás. Si encontramos fracasos tendremos que continuar con decisión. Todas las etapas de la percepción extra sensorial exigen esfuerzo, a pesar de la actitud negativa de los que nos rodean. ¡Pidamos permiso! EI mirar en el interior del aura de una persona es una cuestión muy personal. Pidamos permiso antes de aden­trarnos en ese mundo de mensajes sutiles. Si entramos sin el es fácil que percibamos una imagen distorsionada. Cuando ya creemos que “vemos” el aura, tenemos que dar el siguiente paso; realmente ver el aura. ¿Como es esto? Lo que sucede en la mayoría de los casos, es que nuestro ser interior intuye las emanaciones áureas y las forma en la mente mediante los órganos visuales. Tal vez lo que estamos viendo es solo la capa física del aura. Esto es apenas el comienzo, debemos seguir intentándolo y continuar capa tras capa, hasta que podamos percibir su Luz. “Los colore del aura son claros y luminosos; son emanaciones de la Energía Universal de una delicadeza indescriptible”.

El aura es una Luz que fluye de la Energía Universal, pero cuando enfermamos física o mentalmente, perdemos su luminosidad y se vuelve oscura y sombría. Recordemos que el aura es la suma total de las ema­naciones de vida de cada uno de nosotros, y que con frecuencia, esconde a la vista de todos, nuestro lado más oscuro. Por lo tanto, debemos buscar en nuestro interior y sacar lo mejor de nosotros hacia la superficie, para recuperar su Luz. Este proceso de purificación nos traerá el fortaleci­miento de nuestra vida y por lo tanto, del aura. Afortunadamente, el aura se puede limpiar, devolviéndonos la vitalidad física y mental. La limpieza del aura puede aliviar nuestras molestias, facilitarnos la respiración, aliviar la fatiga y reducir la tensión. Otro de sus aspectos, es la ayuda espiritual que nos brinda y que nos aleja de todo pensamiento negativo. Pero la limpieza del aura tiene efectos temporales si insistimos en volver a la infelicidad y alas molestias. Ya que la limpieza del aura puede ser un recurso eficaz para restablecer nuestro equilibrio, a continuación se des­cribirán los pasos necesarios para limpiar el aura de otra persona. Empecemos la limpieza buscando una pared sin dibujos. No debe haber corrientes de aire que nos distraigan. Debemos recomendar a la persona, a la cual se le va ha hacer la limpieza, que no se mueva. Se puede sentar, aunque es preferible que permanezca de pie, ya que la limpieza sólo dura algunos minutos.

Debemos decide que adopte la postura que le sea mas cómoda, después le pedimos que cierre los ojos y que piense en El. Nadie cura sin la ayuda de una fuerza superior. Puede llamar a esta fuerza energía universal, mente sobre la materia o Dios. Como quiera que la llame, proviene de Uno que es mayor que nosotros. Cuando la persona cierre los ojos, podrá imaginarse una oración, ya sea como pensamiento visual o auditivo; esto ayudara para la aceptación de la limpieza del aura. Para protegernos de cargar la enfermedad, frotémonos las palmas sobre una superficie áspera, descargándonos de energía. EI objetivo es rechazar la energía que emana de la persona enferma. Se debe repetir este ejercicio protector después de cada ciclo de limpieza. Podemos empezar la limpieza. Nos arrodillamos y empezamos por los pies, para después ir subiendo hacia arriba y hacia afuera, hasta llegar a la parte superior de la cabeza. Con las palmas de las manos hacia arriba, y ligeramente inclinadas hacia afuera, localicemos el exterior del aura e intentemos apartar la suciedad. En realidad, nuestras manos actuaran como el agua y el jabón, limpiando las fibras sucias.

Cuando vayamos subiendo, el aura que este de­bajo de nuestras manos estará limpia. Cuando hayamos llegado a la parte superior de la cabeza, apartemos las manos y oremos pidiendo que la suciedad retirada del aura penetre en la tierra, donde no pueda hacerle mal a nadie. Inclinando ligeramente hacia abajo las palmas de las manos haremos que la suciedad caiga con facilidad a tierra. Después de habernos liberado del aura sucia, frotémonos sobre la superficie áspera y volvamos a comenzar el proceso. Para completar satisfactoriamente la limpieza del aura se precisa hacerlo por lo menos tres veces. Cuando hayamos completado la limpieza del aura, es fundamental mantener la mente de la persona apartada de todos sus problemas, y cuando se empiece a sentirse mejor física y mentalmente, es prudente hacer que se acueste y descanse. EI periodo de descanso variara en función de la duración de la enfermedad. Pidamos a la persona que evite hablar durante la limpieza, pues el silencio ayuda a la paz mental que hemos inducido a limpiar el aura.

Otro método eficaz para la limpieza del aura, en una persona, es el siguiente: Empecemos por colocar las palmas de las dos manos sobre su cabeza. La mano derecha debe estar sobre la zona del dolor en la parte delantera de su cabeza y la mano izquierda sobre la base de la cabeza. Mantengamos las manos en esta posición durante varios minutes, mientras tiene lugar la curación. Fluirán sensaciones de calor a la zona del dolor y se calentara mucho la palma de la mana derecha. Cuando esta zona se enfríe, se habrá efectuado la curación. Cuando se practica este método de curación, se reduce la sobrecarga de estímulos, permitiendo que el aura vuelva a fluir regularmente. Como siempre, hagamos que la persona se relaje, recostándose después de la curación e impidámosle que recuerde el periodo de sufrimiento. Si somos capaces de percibir el color del aura de esta persona, veremos que su color habrá cam­biado. Este método de “limpieza del aura” es muy beneficioso para los dolores de cabeza, la tensión y la ira. Hay algunas advertencias sobre la limpieza del aura. Si la persona se mueve durante la limpieza, el aura puede llegar a abrirse, provocando una situación grave. Cuando se ha emprendido la limpieza del aura, la persona debe permanecer quieta. Un aura alterada puede tener zonas abiertas por las que pueden entrar influencias negativas. Es indispensable que como “curadores” seamos ca­paces de ver, sentir o percibir el aura. La actitud, los deseos y las buenas intenciones deben estar respaldados para nuestro conocimiento y nuestra conciencia. Siempre que ayudemos a una persona limpiándole su aura, debemos dar gracias a EI, por habernos otorgado el don de ver su Luz.

La curación del aura

La enfermedad es la falta de armonía de nuestros sistemas físicos. mentales y espirituales. La salud es equili­brio. Podríamos definir la armonía como la combinación adecuada de todos los elementos que nos dan vida. La energía negativa afecta la frecuencia y la amplitud del funcionamiento normal de las células sanas, alterando las emanaciones áuricas. La falta de armonía puede tener su origen en acon­tecimientos y actitudes muy diversas: falta de autoestima, la muerte de un ser querido, miedo, culpa, depresión y una lista interminable. Debemos tener presente que todos nosotros estamos unidos en algún nivel o niveles de conciencia, y muy próximos, por la capa áurica vital. Cuanto mas conscientes seamos del hecho de que esta experiencia que estamos viviendo, es parte de nuestro aprendizaje, mas fácil nos resultara asimilarla. Lo que queremos decir es que al estar participando en nuestro proceso evolutivo de manera consciente, debe­mos dejarnos llevar por el flujo natural de nuestra vida, y de esta forma tendremos menos falta de armonía. La mayoría de los problemas que tenemos a lo largo de nuestra vida, tiene su origen en que caemos siempre en los mismos errores.

Las lecciones que no aprendimos la primera vez, se repetirán con mayor poder la vez siguiente. Al darle la vuelta a las cuestiones importantes de nuestra vida, producimos una energía negativa que afecta a nuestras células físicas. El ritmo de vibración de estas células no esta en la misma frecuencia que las de más y es entonces cuando los mecanismos de defensa de nuestro cuerpo comienzan su ataque contra las células afectadas. Estos síntomas los solemos ignorar basta que nuestro organismo queda realmente incapacitado. Para entonces el trastorno se ha agudizado y la curación, o el equilibrio se ha vuelto mas difícil. Al observar el aura se pueden apreciar estos trastornos antes de que lleguen a la fase de su manifestación física. Cuanto antes se haga un diagnostico exacto y se siga un tratamiento, mejor. En la mayoría de los casos, la medicina moderna solo hace el diagnostico una vez que presenta­mos síntomas físicos. Entonces se limita a tratar el cuerpo físico, eliminando los síntomas. Pero la raíz del trastorno suele ignorarse. La buena salud no es solo el funcionamiento armonioso del cuerpo físico, es también la armonía de los cuerpos espiritual, mental, y emocional.

Su Luz y la curación

La luz es importante para la curación en el plano aurico. Los efectos de la luz visible producen un cambio de vibración de las emanaciones áuricas. Esto afecta tanto a los cuerpos sutiles como al cuerpo físico, ya que sabemos que toda lo. materia es energía en vibración. Las distintas energías presentan diferentes frecuencias vibratorias. La ciencia moderna y la medicina emplean todo tipo de frecuencias vibratorias; desde las microondas hasta los rayos X, las ondas de radio y televisión, el teléfono y otras. Como podemos ver, las diferentes frecuencias son aceptadas y utilizadas por la medicina y la ciencia con fines diversos por lo tanto, seria absurdo pensar que la luz visible es una excepción. Cualquier biólogo a botánico nos podrá decir que la luz visible es absolutamente esencial para la salud y la propia existencia de la vida en este planeta.

Cualquier procedimiento quirúrgico, trauma fisco o enfermedad se manifestara en forma de trastornos en el aura. La manifestación de este trastorno es la ausencia de luz áurica. Estos agujeros en el aura permiten el desarrollo de infecciones y otro tipo de complicaciones en lo. zona física afectada. Los procesos de curación natural se ven obstaculizados durante algún tiempo y la curación es muy lenta. Se ha podido comprobar que si inmediatamente después de una intervención quirúrgica, alguien proyecta la energía curativa de sus manos a las capas áuricas que hay sobre la herida, el proceso curativo se acelera conside­rablemente. A esto se le llama “curación y sellado” del aura.

Bastara con colocar la palma de nuestra mano derecha sobre una herida y efectuar un movimiento circular con la mano en cada plano de las cinco capas áuricas inferiores. Se puede utilizar un cristal, además de las manos, ya que estos favorecen la curación al concentrar energía. También se puede proyectar un color deterrninado, según sea el problema que se este tratando. Pero lo verdaderamente importante no son los colores o el cristal, ni siquiera trabajar en distintos pianos del aura sino que se realice con amor. El amor es lo que impulsa la energía de las manos. Es lo que hace que la vida vuelva al espacio aurico vacío. Todos podemos emplear este proceso simplemente transmitiendo amor a través de nuestras manos. Este método debe estar armonizado con la actitud de la persona enferma, ya que nadie se cura si no acepta la curación y estimula los sistemas de curación naturales. Podemos resumir este proceso curativo en las siguien­tes puntas: La curación es un proceso estimulado por un intercambio de energía amorosa. Para curamos por completo tenemos que encontrar la raíz del problema y no tratar solamente el cuerpo fisco. El uso de visualizaciones y afirmaciones puede hacer que la mente se concentre en lo positivo, sustituyendo las creencias y comportamientos negativos. La luz visible es un instrumento importante para la curación por media del aura. Serla conveniente que analizáramos nuestra forma de vida y nuestro trabajo, e hiciéramos los cambios oportunos. La intención es más importante que la técnica. Todo aquel que tenga la actitud correcta puede curar a los demás o curarse a sí mismo. La curación y sellado del aura garantiza un periodo de curación rápido y sin efectos secundarios. Cada uno de nosotros somos responsables de nuestra curación, así como también somos los únicos responsables de nuestra falta de armonía. No nos engañemos, su Luz nos pertenece y debemos contemplarla. La Luz es nuestra, exijámosla y seamos uno con ella. “Si invocamos su luz, podremos percibir el bello cristal de la pureza cósmica y así ver con claridad la Luz en otros” ..

El aura protectora

“El fortalecimiento del aura es el primer paso en el camino correcto”

Para vivir la vida a plenitud es importante tener una actitud positiva, ya que esta genera hechos positivos y hace que los demás se muestren abiertos hacia nosotros. Los pensamientos y las actitudes negativas; así como los actos que de ellos resulten, limitan nuestra capacidad y provocan situaciones dolorosas. Somos nosotros los que creamos nuestro realidad a cada momento; las elecciones que hacemos, ya sean positivas o negativas, causarán efecto positivo o negativo, respectivamente. Una vez que comprendemos que siempre tenemos la posibilidad de elegir entre estas dos realidades en cual­quier momento, adquirimos una gran responsabilidad.

¡La elección es simple, optamos por lo positivo!

Una de estas posibilidades, es una técnica de visualización llamada el aura protectora, la cual podemos emplear y nuestro vida cambiara, ya que al ayudarnos a crear actitudes positivas, sucederán cosas positivas. Esta visualización la podremos hacer en cualquier parte. No hace falta que cerremos los ojos, aunque al principio puede resultar mas fácil si la realizamos con los ojos cerrados. Una vez que dominemos la idea básica la podremos emplear siempre que lo deseemos, en cualquier momento. EI aura protectora es estupenda cuando alguien intenta discutir con nosotros o perturbar nuestra tranquilidad. Es importante para ayudarnos a vivir “en el presente”. EI use del aura protectora requiere nuestro presencia en el eterno presente, ofreciendo paz y seguridad. Pensemos en todos los pensamientos negativos y los temores que nos acechan actualmente y alejémoslos de nosotros durante un tiempo. Tomemos la decisión de que al menos durante un minuto al día podemos librarnos de ellos. Este será nuestro escape momentáneo. Imaginemos que hemos arrojado toda esta carga mental que llevamos lejos de nosotros. La dejamos en un rincón y permitimos que salga de nuestra mente. Los momentos que vienen a continuación son maravillosos. Tomamos aire y gritamos en silencio:

iFuera!, pero pensándolo verdaderamente.

Respiramos profundamente y mantenemos la respiración contando hasta cinco, luego expulsamos el aire lentamente, liberando la tensión que aun pudiera quedar, y nos relajarnos. Respiramos por segundo vez imaginando que nuestro cuerpo esta cubierto por una hermosa capa de metal dorado. AI respirar esta vez, vemos que esta capa se infla, cubriéndonos y rodeando los bordes externos de nuestra aura. EI oro es el color protector por excelencia en el reino físico; sus reflejos y su pureza impiden que todas las fuerzas externas negativas entren en el aura. Lo negativo solo puede venir ahora desde nosotros mismos, desde el interior de la envoltura dorada. Llenemos el interior de este capullo protector dorado con la hermosa luz positiva del arco iris. Respiremos esta energía positiva, fresca y tranquilizante, y relajémonos. Es nuestro tiempo, aquí estamos a salvo, protegidos de las fuerzas negativas del exterior.

Sin embargo, hay una advertencia. Un pensamiento negativo procedente del interior puede destruir este capullo protector, y será preciso volver a reconstruirlo. Esto se hace fácilmente, basta con respirar para crear uno nuevo y llenarlo otra vez de cosas positivas. Como podernos notar, la primera vez que se trabaje con esta técnica, invertiremos gran cantidad de tiempo fabricando nuevas auras protectoras. Esta técnica es ideal para usarla en el trabajo. Con frecuencia nos vemos sometidos a presiones y nuestra atmósfera se llena de actitudes negativas. En estos casos, construyámonos un aura protectora. Una vez que alcancemos un estado de ánimo sereno y positivo, no entraremos en el juego de alguien que está enfadado.

¡Todas nuestras respuestas serán positivas! ¡Seremos intocables! Al vernos sonreír, nos devolverán la sonrisa. EI aura protectora es una visualización que genera pensamientos positivos en nosotros. Es la clave para que nuestra conciencia despierte y tengamos su Luz en nuestro corazón. Nuestra aura es algo muy frágil, que se puede cortar o desgarrar, e incluso penetrar. Debemos proteger nuestra aura y así como protegemos nuestro cuerpo ffsico; ya que una aura fuerte y saludable puede ser la esencia misma de nuestro salud física y mental. Protejamos este arco iris que nos rodeo, ya que al hacerlo estamos protegiendo todo nuestro ser. El aura nos sirve como espejo y escudo personal; ya que nos refleja y nos cubre. Cuando amamos a alguien, el aura adquiere un brillo suave que irradia cariño y admiración; es un espejo de nuestra alma. Pero si alguien esta enviando odio y violen­cia, nuestra aura nos protegerá; será un escudo. Para proteger nuestra aura, es básico que aprendamos amar nuestro cuerpo físico y mental.

La protección videncial debe formar parte pe todos los momentos durante la vigilia, y debe estar grabada en nuestro subconsciente. Este es uno de los aspectos más importantes de la conciencia del aura y debemos siempre tenerlo en cuenta y proteger nuestra aura. Un aura debidamente reforzada con el amor en noso­tros mismos y en la autoconfianza, puede llegar a irradiar energía positiva e influir directamente en todos los que nos rodean. Amar a la persona que nos hace daño es importante, pues elimina del aura todas la influencias negativas.  Aceptemos esto, y estaremos protegidos; incluso de la persona que mas daño nos puede hacer…¡Nosotros mismos!

Influencias negativas

Aunque tengamos la mejor salud física y mental, las influencias negativas se pueden percibir con frecuencia. Es importante reconocer estas influencias y evitarlas. Una influencia o vibración negativa es como una enfermedad contagiosa, ya que afectara a todos los que se encuentran cerca. Algunos de nosotros hemos percibido esta negatividad cuando en un grupo de personas de pronto se pierden’ las sonrisas. Parece como si el sol se hubiera puesto antes de tiempo y nos sentimos irritados y molestos. Para evitar esto, hagamos una visualización de grupo. Veamos que una capa nos cubre a todos, protegiéndonos y sintiendo su bondad y su pureza. Sepamos que la energía del amor universal nos rodea y que nos cura el alma. Si queremos intentar llevar la armonía a nuestros semejantes deberemos retirarnos a un lugar tranquilo Y silencioso, donde podamos concentrarnos y que no seamos interrumpidos.

Visualicemos una gran nube rosada que cubre a todas las personas que conocemos; imaginémoslas cubiertas por esta energía de amor. Veamos que cada una de ellas acepta el don del amor y del afecto, y a su vez que cada una de estas personas proyecta una sonrisa a otra persona. ¡No olvidemos incluirnos en este grupo! La gratitud es uno de los preceptos básicos de las personas que tienen el don de percibir su Luz,

Decidamos que camino queremos seguir: el de la armonía o el estarnos quejando de nuestra existencia. Nuestra aura, es el ropaje que El nos brinda con el fin de acrecentar el amor. No la destruyamos, ni la obliguemos a abrirse por descuido; por el contrario, hagamos que nos cubra herméticamente, porque nos envuelve en su Amor y en su luz. “¡Que oportunidad tan maravillosa tenemos, cuando logramos ver la Luz que El nos ha dado!” Más allá del arco iris

¡Quién no ha sido algo niño al mirar un

arco iris… tu siempre has tenido uno!

¿Algunos lo llaman aura… tú sólo brilla y sonríe!”

Sigamos en la búsqueda de ese ir mas allá de lo que somos, de continuar el esfuerzo encaminado a demostrar lo que podemos llegar a ser cuando nos unimos con su Luz: porque sabemos que esa energía que proviene de EI y que nos cubre, es la que nos da los tonos del arca iris.

Ya sabemos sobre la vibración del don sobre como afecta la retina del ojo conocemos sus diferentes aspectos y percibimos el sutil sombreado que indica las gradaciones de nuestros pensamientos y sentimientos.

Pero es mucho más maravilloso cuando en vez de percibirlos como emanaciones de nosotros por fin lo vemos como lo que es: la imagen original de su Luz, la cual se ha manifestado en nuestra aura.

Cualquiera de nosotros que intuimos nuestro verdade­ro tamaño, comparado con lo que vemos en una noche estrellada, percibimos la existencia de un Ser Superior, de una Energía Universal…de El

Esa Energía Universal que nos rodea y da vida a todas las cosas, esa Energía que no tiene Iímites y a la cual podemos recurrir en cualquier momento, en cualquier hora, de día o de noche, en cualquier día del año.

Algunos le asignan a esta energía nombres científicos: pero, sea cual sea su nombre, allí la tenemos para solicitarla siempre que lo deseemos.

¿Queremos éxito?

¿Necesitamos felicidad?

¿Buscamos el despertar espiritual?

Sea lo que sea a lo que aspiramos, podemos con­seguirlo por medio de la Energía Universal.

Cuando levantamos la vista al cielo, nos hacemos preguntas sobre nuestra existencia y la de todo lo que nos rodea, y nos encontramos con algo que está más allá de nuestra comprensión.

Este misterio insondable del universo es el secreto de la Energía Universal.

Los milagros de la naturaleza, la frescura de llover, una flor que se abre, el revolotear de un ave, los tonos del arco iris, el movimiento de los astros; todo esto que va más allá de nuestra verdadera comprensión.

La Energía Universal es de una vastedad tal, que a veces perdemos la capacidad de asombrarnos. Podemos acceder a esta energía y aprender a utilizarla de una manera constructiva. Todos los curadores utilizan esta Luz Universal; aunque pueden darle otros nombres, los resul­tados son los mismos.

Esta Energía Universal esta disponible para todos. Basta con saber que EI esta allí en todo momento para ayudarnos. Lo único que tenemos que hacer es aceptarlo.

La Energía Universal es también una forma excelente de obtener una relación armoniosa con los demás. Si tenemos un problema a la hora de relacionarnos con alguien o existe una situación que al parecer no se puede resolver probemos con la Energía Universal.

Lo importante es aprender a utilizar esta energía para el bien: así permanecerá el equilibrio de nuestra aura con lo que nos rodea.

Para recurrir a La Luz Universal, hagamos lo siguiente:

Busquemos un lugar donde relajarnos y meditar.

Es importante practicar esta reflexión en un ambiente tranquilo.

Calmemos nuestra mente antes de emprender este viaje del pensamiento hacia la Luz Universal.

Cerremos los ojos, respiremos profundamente, tres veces, y abandonemos todos los pensamientos externos.

Utilicemos la imaginación hasta su máxima altura.

Imaginemos el lugar en que estamos, sin techo, por el cual nos llega la Energía Universal. Visualicemos como se derraman los rayos del sol sobre nuestro cuerpo físico y mental, impregnándolo. Disfrutemos de las sensaciones de calor, del calor del alma, de la paz que El nos da.

Proyectemos una imagen de belleza sobre cualquier persona que intentemos ayudar a relacionarnos armoniosamente. Observemos como su rostro se beatifica al recibir la Luz Universal. Veamos como lo0 cubren los rayos del amor del sol. Pidámosle a EI que le ayude a encontrar la paz interior.

Esperemos en silencio y con paciencia a que esta persona encuentre la tranquilidad como la hemos encontrado nosotros.

Acerquémonos mentalmente a él con los brazos abiertos. Veamos una comprensión total, y sepamos que todo irá bien a partir de este momento.

Demos gracias a EI por hacer posible todas las cosas. Antes de abrir los ojos, seamos, conscientes de que la Luz Universal está disponible en todo momento.

Salgamos de nuestro lugar tranquilo sintiendo, amor y armonía. Caminemos suavemente sabiendo, sin reservas, que podemos recurrir en cualquier situación a la Luz Universal para que nos ayude.

El estudiar el aura nos demuestra que somos mejores de lo que pensábamos.

Podemos ver como se interrelacionan nuestros pen­samientos, nuestra aura y nuestros chakras.

Hemos vista como podemos curamos y curar a los demás transmitiendo esa Energía Universal.

Al comprender el como crear y mejorar nuestro reali­dad descubrimos que del mismo modo podemos crear un mundo mejor.

Debemos saber que, de la misma manera que El nos da su Luz, le brinda esta misma Luz a todo el planeta; y así cada acto que realizamos, pasa a formar parte de esta aura planetaria.

Para seguir avanzando del modo más positivo debe­mos aprender primero a dominar el pasado y erradicar sus aspectos negativos para continuar caminando con libertad.

Es verdaderamente importante aprender a perdonar y desechar los acontecimientos del pasado. Al aferrarnos a sentimientos negativos, como el resentimiento, lo único que hacemos es alimentar nuestra ira, y ella se alimenta de nosotros.

Cuando eliminamos estos sentimientos negativos, lim­piamos nuestra aura y potenciamos la salud y el bienestar emocional, espiritual y físico,

¡EI perdón es fundamental!

Es la puerta que nos lleva más allá del arco iris, donde reina la paz y la armonía.

Tenemos las respuestas desde hace años. Rondaban en nuestra mente en el plano intelectual. Pero raras veces llegaban a nuestros corazones, allí donde la verdadera curación es necesaria,

La mayoría de nosotros ha oído hablar de las afirma­ciones o las hemos empleado, de una u otra forma, en algún momento de nuestra vida. Son un recurso excelente para superar los viejos recuerdos, sustituyendo las conduc­tas negativas por otras positivas.

Muchos de nosotros, tal vez, habremos intentado rea­lizar ejercicios de afirmación con poco o ningún éxito. Las afirmaciones eran demasiado largas o simplemente nos dábamos por vencidos,

Otros habremos obtenido resultados negativos de estas afirmaciones, Debemos tener cuidado al pronunciar las afirmaciones, La causa mas común por la que una afirmación no surte efecto suele ser porque se emplea durante un periodo de tiempo demasiado breve. Los comportamientos, creencias y actitudes que intentamos cambiar han crecido con nosotros durante muchos años y es preciso un esfuerzo tremendo para superarlos.

Dado que los viejos recuerdos han tenido mucho tiempo para quedar grabados en nuestro subconsciente, su superación requiere un periodo igualmente largo.

La afirmación debe ser breve, ya que el ego busca alguna razón para no cambiar y una afirmación larga es una buena excusa para detener el proceso.

La afirmación debe tener una estructura sencilla.

EI primer paso consiste en formular una frase concisa y segura que diga lo que queremos ser o tener.

¡Yo Soy su Luz!

El siguiente paso consiste en poner la afirmación en funcionamiento Repitamos la frase, con sentimiento, cien veces al día. Parece una tarea imposible, pero no lo es. Se pueden recitar en cualquier momento.

Cada vez que se empieza una nueva afirmación es bueno pronunciarla en voz alta. Pongamos todo nuestro sentimiento en lo que estamos diciendo.

EI tercer paso consiste en repetir la afirmación durante un plazo que nos hayamos fijado, por ejemplo tres meses. Recordemos que estamos tratando de eliminar comportamientos muy arraigados.

Si obtenemos antes resultados. continuemos con la afirmación hasta terminar con el plazo fijado.

¡Terminemos lo que empezamos!

El momento más difícil es cuando llega el momento de parar y no deseamos hacerlo, porque la afirmación se ha convertido en nuestro “amigo”.

Posados los tres meses pensemos que otra cosa corregir. Elaboremos una nueva afirmación y continuemos.

¡Rompamos con el pasado, tengamos una nueva con­ciencia y atrevámonos a ir…. más allá del arco iris!

¡Seamos perfectos en nuestros actos… y brillemos en nuestra aura!

Construyamos un templo cósmico formado por muchas auras…

Unamos nuestro microcosmos con el macrocosmos. . .

Vivamos una conciencia planetaria. .

¡Vayamos más allá del arco iris…!

“Yo soy su Luz, vivo en su Luz…

Soy la dimensión más plena de su Luz…

Soy la intención más pura de su Luz”.

Después de saludar a su cliente y discutir lo que ellos pueden esperar de Reiki y contestar cualquier inquietud, les pregunta acerca de sus razones para buscar el tratamiento de Reiki y lo que ellos esperan de Reiki. Es mejor que su cliente se quite los zapatos, los lentes y algunas joyas voluminosas. Ellos no deben llevar accesorios pero deberán permanecer completamente vestidos y cómodos. Pero esto no es obligatorio, se recomienda. Ellos no necesitan quitarse el anillo de bodas, las dentaduras, pendientes pequeños, los anillos de ombligo etcétera.

Para el tratamiento general coloque el cliente acostado en una mesa de masaje o si no es posible disponga otra mesa firme tal como una de cocina o de comedor con una almohadilla de algún tipo, o un banco, el sofá, la cama o el piso si eso es cómodo para ustedes dos. Los tratamientos pueden ser también hechos con el cliente sentado.

La limpieza emocionalEl receptor puede sentir frío, usted debe tener una frazada ligera disponible para cubrirlo si necesita, una o varias almohadas pueden ser útiles para arreglar al máximo y aliviar particularmente durante el tratamiento de la espalda. Esto puede ser un verdadero acierto si usted lo hace y obtiene un descanso para la cara del paciente.

Entraré en algunos detalles acerca del aura y los chakras, que forman parte del aura, porque ese es el mapa con que aprendí a trabajar.

Su cuerpo físico es sólo una parte pequeña de su verdadero ser. Lo que usted ve no es todo lo que usted tiene. El cuerpo humano no es apenas la sangre y los huesos que percibimos en el vehículo físico. Somos hechos de la energía que penetra cada capa de nuestro ser. Nuestro cuerpo físico es apenas energía que vibra más lentamente que la energía que está más allá de nuestra percepción común. El campo del aura o la energía es generalmente invisible a la visión física pero la mayoría de las personas pueden aprender a percibirla con la práctica. El aura es más densa cerca del cuerpo y llega a ser más sutil a medida que se separa. La mayoría de las Auras humanas se extienden de 1 a 5 pies fuera y alrededor del cuerpo, aunque en los individuos más espiritualmente desarrollados se dice que puede extenderse hasta 50 pies del cuerpo e incluso un poco más en algunos casos. El  Aura y la energía del cuerpo tienen capas, estructuras, canales energéticos y órganos dentro de él. Los traumas y disturbios emocionales pueden crear los bloqueos y otros daños en su cuerpo energético, si este daño no se repara y continúa en el tiempo, entonces la manifestación exterior de esto es la enfermedad.

 

 

 

El aura es el campo energía que penetra el cuerpo y se extiende fuera de él dos a cinco pies en la mayoría de las personas, algunos nombres comunes para las capas del aura desde el interior más densa a la capa exterior más fina o de más alta vibración son: 1. etérica 2. emocional 3. mental 4. causal 5. La plantilla etérica 6. intuitivo 7. cósmica. Estos nombres no son de ninguna manera definitivos y varias de las capas individuales y el sistema entero son a menudo llamados el cuerpo astral.

Hay muchas más capas de la energía del cuerpo o el aura que siete, algunos han enlistado más, yo puedo contar verdaderamente 32 y también dicen que hay 89 pero yo no estoy en posición de contarlas. Estas capas del aura no se segregan en la manera que la palabra capas pueda sugerir. Cada capa del aura interpenetra las otras y comienza en nuestro centro. La vibración de cada nivel llega a ser más fina y más alta cuando nosotros vamos del interior hacia fuera. Los niveles del aura no corresponden directamente a los planos esotéricos que es un área increíblemente compleja y oscura del estudio. Mientras que sí es cierto que somos sólo parte de un vasto universo de energía interconexionado que enfocaremos en el aura humana individual ahora. Ha habido confusión y variaciones considerables acerca de los nombres dados a cada uno de los Siete niveles conocidos del Aura. Estas descripciones obedecen a las maneras comunes que el aura es percibida, pero no son de ninguna manera la única o la descripción definitiva. Cuando trate de ver el aura, recuerde por favor que esto es una energía sutil y no es una exposición de luz. El aura cambia constantemente, puede tener un color predominante en las capas emocionales y causales. La manera que el aura se percibe puede variar magníficamente de persona a persona, las observaciones acerca de las capas se basan en un consenso general pero no son de ninguna manera absolutas. El tamaño varía también magníficamente dependiendo del nivel de la energía de la persona y la manera como ellos usan esa parte particular de sí mismos. El estrés, el trauma y el dolor emocional pueden mostrarse como deformaciones y bloqueos en el aura tiempo antes de que ellos lo manifiesten como enfermedad en el plano físico. Cada capa es relacionada al chakra del mismo número.

 

Desde dentro hasta el exterior del cuerpo, pasando por la piel física, todo es penetrado por estas capas.

 

1. Etérico: baja astral, chakra raíz, una capa azulada o grisácea que se extiende una pulgada o dos fuera del cuerpo, muy asociado con el cuerpo físico, es el más fácil de ver. Algunas personas son capaces de ver los destellos etéricos de los órganos internos. Algunas personas ven una luz Azul en un marco azul oscuro. Asuntos de Sobrevivencia, la función física del cuerpo y la sensación física del dolor, el placer, etc. automático de funciones.

 

2. Emocional: Chakra Sacro, los aspectos emocionales de nuestro vivir. Suave, nubes de luz multicolor visible de una a seis pulgadas fuera, esta es la capa donde la mayoría de las personas describen que el Aura muestra los lugares oscuros o área nublada y áreas estancadas donde los bloqueos y el dolor emocionales existen.

 

3. Mental: cuadrícula dorada, Chakra Plexo Solar, el cuerpo mental refleja los procesos del pensamiento, tipos de pensamiento. El poder personal.

 

Estos tres cuerpos son el más bajo astral y se dice que juntos componen la personalidad y que se crea en la concepción y se disuelve en la muerte.

 

4. Causal: más Alto Astral, búdico, chakra Corazón, nubes multicolores, asociado con el corazón y el amor. Este conecta el plano más bajo con los tres del más alto, virtualmente toda la energía curativa viene por esta capa es la capa del amor, ambos específico y universal, y el primero de las capas espirituales.

 

5. Atmic: (plantilla Eterica) la beatitud, chakra garganta, los aspectos más altos de la conexión con lo divino, el habla y la comunicación, escuchar, responsabilidad que toma por otros y pone en las acciones, vista por algunos como una rejilla de luz azul que rodea el cuerpo y se extiende cerca de dos y medio pies fuera del cuerpo. Ha sido muy raro para la personas activar esta capa pero se logra cuando se logra el equilibrio y se promueve una beatitud mostrándose como un ser movido por lo Divino. Está llegando a activarse más en las personas de este tiempo. El poder de la palabra y la manifestación.

 

6. Intuitivo: (monadic) plantilla del ketherico, chakra de la Frente, rayos multicolores de luz, comunicación espiritual con el conocimiento Divino para nutrirse de Amor a sí mismo como un aspecto de lo que es llamado por algunos, Dios, Amor de toda vida y la unión con el todo.

 

7. Cósmico: universal, esfera de rayos dorados o blancos del ketherico, chakra Corona, más alto, la mente, la conexión con la información divina y espiritual y la integración del espiritual y los aspectos físicos de ser.

 


[1] Posible es que nosotros no nos hayamos hecho cargo de todo el alcance que el escritor encierra en este párrafo, porque, a la verdad, no vemos la absoluta imposibilidad de comprender estos asertos, desde el momento en que se admite lo que en este escrito se expo­ne, de que: (La Ciencia Oculta) principia por el postulado de que el Ser elevado que emprende la formación de un sistema (a quien a veces llamamos el Logos del sistema), forma primero en su mente un concepto completo de la totalidad del misma, con todas sus suce­sivas cadenas. Por el acto mismo de tal concepción, llama a todo si­multáneamente a la existencia objetiva en el plano de su pensamien­to (plano, por supuesto, mucho más elevado que ninguno de los que tenemos conocimiento), desde el cual descienden, en el debido momento, los diversos globos, cualquiera que sea el estado más objetivo que les esté destinado. A menos que tengamos siempre presente el hecho de la existencia real de todo el sistema, desde el principio mismo, en un plano superior, nunca llegaremos a comprender debi­damente la evolución física que vemos actuando aquí abajo. Entendemos que no puede darse una explicación más clara y preci­sa, para cualquier estudiante de Teosofía, que el párrafo transcrito del porqué y del cómo no existe ni puede existir para la conciencia del Logos un pasado y un futuro reales respecto de nuestro sistema, sino únicamente el presente; pues no puede ser de otro modo desde el momento en que por el acto mismo de la concepción del siste­ma, llama a todo simultáneamente a la existencia objetiva en el pla­no de su pensamiento; cual plano añadimos nosotros, es para El lo que para los simples mortales es la conciencia física, para la cual está presente cualquier objeto físico mientras subsista como tal. No obstante, esto no implica que para la conciencia del Logos deje de existir a su vez un pasado, un presente y un futuro con relación al Ab­soluto, porque ha llegado a tan elevada conciencia por medio de la evolución, y por etapas sucesivas continuará siempre elevándose en la infinidad de la escala de la Conciencia Absoluta, o lo que es lo mismo, que El es, respecto del Absoluto, un Ser mudable y progresi­vo, lo cual implica que necesariamente tiene que existir para su con­ciencia un pasado, un presente y un futuro o sea lo que ha sido, lo que es y lo que será.

[2] Desde el momento en que el Logos ha objetivado en su concien­cia la totalidad del sistema, no hay posibilidad de que exista un futuro en El mismo, puesto que lo tiene todo presente. La objetivación física gradual de su concepción, en nada afecta a ésta, por cuanto el Maya de los diferentes planos de una manifestación más objetivada no tiene realidad alguna para EL

[3] El autor apunta aquí el mismo dilema: ¿Existe el Libre Albedrio? en donde, por modo incontrovertible, se expone lo fatal de la peren­ne manifestación de totalidad del Todo Infinito de los Números, como corolario de la Inmutabilidad de la Ideación Absoluta, en donde el Todo se encuentra, simultáneamente, en potencia y en acto. El autor trata de salvar la dificultad del dualismo que se presenta entre dos verdades – la verdad de la no existencia del futuro en la conciencia del Logos, y la verdad del Libre Albedrio que niega la predestinación implicada por la otra verdad – con el argumento de la previsión todopoderosa de una sabiduria omnisciente, argumento que, a nuestro modo de ver, es una espada de dos filos que deja la cuestión en pie. Entendemos que los dos factores antagónicos, «fatalidad» y «libre albedrio», son tan verdad el uno como el otro, y este mismo antago­nismo los denuncia como el par de opuestos de la Ley de Justicia que rige la evolución: fatalidad en el fenómeno, libre albedrio en el noumeno, fenómeno y noumeno tan intrincadamente enlazados, que llegan a ser indistingibles para la intelectualidad pura, la cual únicamente admite el primero, por ser el segundo sólo perceptible al sex­to sentido, el sentido del intelecto espiritual, del cual sólo se posee aquí abajo un reflejo y aun éste, por desgracia, muy poco generaliza­do. Esto explica por qué distinguimos con tanta claridad el fatalismo, que es la característica del fenómeno, y por qué se nos escapa la explicación racional de la característica del noumeno, o sea el libre albedrio, cuya existencia efectiva es tan evidente al sentido interno, como lo es la fatalidad para el sentido vulgar.

800×600

Normal
0

21

false
false
false

ES
X-NONE
X-NONE

MicrosoftInternetExplorer4

/* Style Definitions */
table.MsoNormalTable
{mso-style-name:”Tabla normal”;
mso-tstyle-rowband-size:0;
mso-tstyle-colband-size:0;
mso-style-noshow:yes;
mso-style-priority:99;
mso-style-parent:””;
mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;
mso-para-margin:0cm;
mso-para-margin-bottom:.0001pt;
mso-pagination:widow-orphan;
font-size:10.0pt;
font-family:”Times New Roman”,”serif”;}

AURA FÍSICA

PRANAYAMAHOSHA

AURA DE LA SALUD

Aura Primera casi incolora, y parece como es­triada, es decir, como compuesta de una infinidad de líneas rectilíneas que irradian del cuerpo en to­das direcciones.

AURA ETÉREA

 

AURA VITAL

Aura Segunda

Íntimamente unida con la precedente, está aura pránica, El prana irradiado no tiene el color rosa, bajo el que se le distingue fácilmente cuando cir­cunda al cuerpo, sino que posee un color con ma­tiz clarísimo, pálido. en los días de estío, vemos surgir de las tierras expuestas a los rayos del sol. Se podría llamar así también aura magnética, y sirve, en efecto, para producir muchos fenómenos de mesmerismo. Eso es probablemente la llama magnética que los sensitivos han observa­do en algunos experimentos del Barón Reichenbach.

 

AURA ASTRAL

 

Aura Tercera

El tercer aura que hemos de considerar es la que representa Kama o el deseo. Un acceso de cólera llena el aura de ráfagas rojizas sobre un fondo obscuro y un espanto súbito trans­forma instantáneamente todo en una masa lúgubre de gris lívido.

 

AURA MENTAL INFERIOR

 

Aura Cuarta

Muy estrechamente unida al aura kámica se en­cuentra del manas inferior, registra exactamente los progresos de la personali­dad. formada por un orden de materia más elevado que el de la substancia kámica, que corresponde a los subplanos inferiores del plano mental o devachánico. De esta substancia está formado el vehículo en el que la personalidad pasa su periodo de sueño en el Devachán; y de ella está formado también el Mayavirupa, el cuerpo de que el adepto o el discípulo se sirven para obrar so­bre el astral o los subplanos devachánicos inferiores, pues ese vehículo es superior, bajo todos respetos al «cuerpo astral» de que hemos hablado ya. Este cuarto aura, representa; en suma, el estado medio de las auras inferiores a ella; pero es algo más, pues aparecen en la misma rayos de intelec­tualidad y de espiritualidad que no dejan su huella sobre las envolturas inferiores. Si las llamas colorea­das, formadas por las vibraciones engendradas por los deseos, se producen frecuentemente y con in­tensidad en el aura kámica, provocan por fuerza vi­braciones correspondientes en este aura manásica inferior, produciendo en ella un tinte permanente del mismo color. Es así también como en este aura se pueden leer las disposiciones generales o el ca­rácter de una persona, sus buenas y peores partes; y en algunas de la corrientes, en relación con esa aura, pueden registrarse los cuadros de la pasada personalidad terrestre, cuadros sobre los cuales pueden leer algunos clarividentes como sobre un libro. Cuando, durante el sueño, un hombre aban­dona su cuerpo, la mayor parte del tercer aura, el cuarto y los que le siguen por debajo, le acompa­ñan, mientras que la primera y la segunda, más un débil residuo de la tercera, que no se ha empleado para la formación del cuerpo astral, quedan con su cuerpo. Y ha de tenerse en cuenta que si ese hom­bre ha de pasar a un plano superior, el devachánico o el espiritual, dejará más numerosas auras tras sí. Es interesante conocer los matices que las diver­sas cualidades mentales o morales pueden dar a las auras tercera y cuarta (la kámica y la manásica inferior). Esto es un tema de estudio de los más complejos y difíciles de proseguir, y en el que la ecuación personal de los diversos observadores entra por mucho, lo que hace, además, que haya difícilmente un completo acuerdo. La verdad es que sólo tras un cuidadoso estudio y una larga prác­tica se puede asegurar uno de la visión sobre el pla­no astral y los demás. Precisa, además, un alto nivel de instrucción para no equivocarse y recoger aque­llo que puede contribuir a exagerar la ecuación per­sonal, cuando se quiere expresarlo con palabras. La lista de los colores y de su significación que ahora sigue, puede tomarse como la expresión de la opinión de dos o tres personas únicamente.

 

 

AURA MENTAL SUPERIOR

 

Aura Quinta

Venimos ahora a considerar el aura quinta, la del Manas superior o Individualidad. No hay que decir que ese aura no la ve todo el mundo. En los casos en que es perceptible, su belleza y su delicadeza están por encima de toda expresión. Asemejase menos a una nube coloreada, que a una luz viva; pero no hay en verdad palabras para expresarla. Está compuesta de una materia que corresponde a la de los subplanos devachánicos más elevados, y es en efecto el Karana Sharira, el vehículo del Ego reencarnador que pasa con él, de vida en vida, por las condiciones de su substancia y de su grado de avance. En el aura de un adepto, tiene tan inmenso predominio sobre el aura de la personalidad, que esta última en realidad no existe; pero el estudio del aura del adepto está por encima de los medios de aquellos que están en el comienzo del Path (Sendero). Uno, por ejemplo, de esos puntos im­portantes a considerar, es el de ese obscuro y mis­terioso factor que indica el tipo particular a que per­tenece el adepto, y de ese orden de ideas que reve­la una tradición persistente, – y perfectamente fun­dada – es la preservación de las pinturas murales que representan a Gotama Buddha en los templos de Ceilán. El Gran Maestro está representado en ellas con aura cuya coloración y disposición serían ridículas e imposibles si se tratara de un hombre or­dinario o de un adepto (si puede usarse sin irreve­rencia tal expresión), de un adepto medianamente desarrollado, pero que son en realidad la represen­tación basta del actual estado áureo de los adeptos del tipo particular al que pertenecen los Buddhas. Es de notar, además, que algunas de esas pinturas indican también el aura de salud de que hemos hablado al principio.

 

AURA ESPIRITUAL

 

Auras Sexta y Séptima

Las auras sexta y séptima existen sin duda, pero no tenemos datos sobre ellas; las mismas anterio­res son ya bastante difíciles de imaginar por el que no las ha visto. Podrá formarse quizá una idea re­cordando que todas las partes constitutivas del aura son sencillamente manifestaciones de una misma entidad en planos diferentes, no siendo sino ema­naciones del hombre como diversas expresiones del mismo. Al verdadero hombre no podemos verle, pero a medida que aumenta nuestra vista y nuestro cono­cimiento nos aproximamos a Eso que se oculta en él; y si admitimos que el Karana Sharira es el vehí­culo más elevado que podemos percibir, estamos entonces cerca de la concepción del verdadero hombre que podemos ver. Pero si el mismo hom­bre no se considera sino desde el punto de vista de los planos inferiores devachánicos, únicamente se verá lo que puede expresarse por el cuarto aura, la cual es la manifestación de la personalidad; y si se le examina sobre el plano astral, se encuentra que un nuevo velo le recubre, y que su parte inferior sólo ha podido expresarse por el vehículo kámico visible, mientras sobre el plano físico nos hallamos peor situados, puesto que el verdadero hombre nos está más escondido y oculto que nunca. Y aunque una vista abierta pueda percibir todas esas manifes­taciones, no es menos cierto que las más elevadas de ellas se aproximan más que las otras a la reali­dad, de suerte que es el aura lo que es el verdadero hombre, y no ese agregado de materia física crista­lizada que se ve en medio de ella y a lo que atribui­mos por nuestra ceguera una exagerada importan­cia. Estas líneas no pretenden, por lo demás, sino esbozar la superficie de un grandísimo problema, pero pueden servir para mostrar que el aura no es un estudio que esté desprovisto de interés para quien la ve, y desde que la visión de ella es a menudo una de las mayores evidencias de la apertura del sensorio supernatural, es razonable esperar que un gran número de nuestros miembros se colo­quen en situación de completar por su método de observación directa, la información que han de de­cidir para el estudio de nuestra literatura teosófica.

 

 

 

 

 

BAÑOS VIBRACIONALESLa terapia de sonido aplicada con cuencos tibetanos y crótalos tiene un efecto curativo y relajante que, según la musicoterapia, aporta una sensación de unidad cuerpo, mente y espíritu, proporcionando bienestar, equilibrio energético y una gran paz interior.

Un masaje sonoro consiste en disfrutar de la concentración del sonido que produce el terapeuta al tocar cuencos tibetanos, golpeándolos o frotándolos con una baqueta, sobre el cuerpo del paciente. Trasladándole a un mundo de sensaciones a través de un viaje sonoro muy relajante.
Toda terapia de sonido se basa en el principio de resonancia, por el cual una vibración más intensa y armónica contagia a otra más débil, disonante o no saludable.
• Está científicamente demostrado que mediante el sonido se puede conseguir la auto-destrucción de las células cancerosas y la curación de infinidad de enfermedades.

• A nivel físico se utilizan en la curación de cualquier enfermedad; para recargar nuestro sistema energético, para aliviar el sufrimiento y el dolor (incluye el dolor emocional), para eliminar inflamaciones, para estados de ansiedad, angustia, estrés, depresión, tristeza, insomnio, hiperactividad.

• Hace que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis; calma la mente y con ello el cuerpo y tiene efectos emocionales que influyen en los neuro-transmisores y los neuro-péptidos, que a su vez ayudarán a regular el sistema inmunitario, el sanador que llevamos dentro.

• Ayuda a mantener el buen humor y el optimismo ante las infinitas posibilidades de la Vida con una actitud positiva potenciada con la belleza del sonido.

Armonización energética y masaje sonoro con cuencos tibetanos

El sonido de los cuencos tibetanos y sus armónicos sirven para equilibrar los planos físico, mental y emocional. Son puros, intensos y guardan un misterio particular capaz de transportar, a quien los escucha, a una experiencia difícil de explicar con palabras. Una experiencia para transitar y disfrutar con todo el cuerpo. Actúan despejando la mente, destrabando bloqueos emocionales.
1º- Cogemos la baqueta y la dejamos caer sobre el cuenco. Se puede hacer tanto por la parte del fieltro como la de la madera, la diferencia sobre todo está en el sonido y la profundidad de la vibración, también depende de la intensidad con la que se dé.

2º- Con la baqueta bordeamos el cuenco frotándolo, se coge con fuerza la baqueta en perpendicular al cuenco, parecido como si se cogiese un bolígrafo y se va dando vueltas, se retira cuando se ve que la vibración tiene tal fuerza que la baqueta golpea reiteradamente al cuenco.

Cuando se hace con la parte del fieltro, el sonido tarda más en salir, pero a medida que frotamos ya empezamos a sentir su vibración, con la parte de la madera el sonido es más agudo, se oye más y antes que con la otra parte.

Aquí uno elige la forma que más le gusta, para los masaje sirve las dos partes pero utilizamos más la parte del fieltro por su vibración y sonido.

3º- Con la maza golpeamos el cuenco, con determinación pero a la vez con cierta delicadeza, con esto quiero decir que no se debe golpear indiscriminadamente.

Hay otra forma de golpear el cuenco que no mostramos en el video que es cerrando el puño y con la parte de abajo se le da un golpe fime.

A medida que uno los va tocando va encontrado su forma personal de tocarlos. Para meditación se puede coger el cuenco con la mano izquierda y con la derecha se toca o apoyado en un lugar. Para masajes se ponen alrededor del cuerpo o encima y se van tocando.

Esta lección es básica intentando os ayude, en este video no nos centramos en el sonido sino en la forma de tocarlo, más adelante os mostraremos los sonidos de los cuencos.La práctica y el amor con que se tocan son esenciales para un buen resultado.

El masaje vibracional o de sonido es una técnica de armonización natural que actúa tanto sobre el plano físico como el emocional, el mental y el espiritual. Los instrumentos tibetanos tradicionales que se utilizan están hechos artesanalmente con una aleación de siete metales oro , plata, mercurio, cobre, hierro, estaño y plomo.

Permite obtener relajación y el reencuentro con el placer que proporcionan las cosas simples.

Actúa como fuente de energía para todo el cuerpo. Afloja y libera tensiones musculares. Expande e intensifica el cuerpo aurico, que actúa como defensa energética. Aumenta en general las defensas del organismo y brinda paz interior. Trabaja sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas muy racionales o con estrés mental.

Su práctica regular ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con el entorno. Los sonidos que emanan de estos maravillosos instrumentos son un gran apoyo para la meditación ya que estimulan la actividad de ondas cerebrales de tipo alfa y beta y despierta la capacidad de dar y recibir.

La ciencia y la experiencia nos dice que todo es energía, todo es vibración. No hay nada como cosas duras o inmóviles o estáticas.
Todo Vibra.

El ser humano también y dependiendo de la frecuencia de onda, la vibración será más elevada o más burda, aquí influyen mucho los pensamientos, los sentimientos.

Donde existen bloqueos la energía se traba, no fluye. Entonces sufrimos porque no hay armonía en nosotros, ya sea por exceso o por deficiencia en nuestra energía o en determinadas frecuencias de energía, que corresponden con lo que comúnmente se llaman chacras.

Esta falta de armonía se traduce en problemas que van desde enfermedades físicas, desequilibrios emociónale, problemas sexuales, de relación con los demás o con el mundo, falta de amor etc. Lo que tenemos que hacer es desbloquear, hacer fluir y armonizar esas frecuencias.

Los cuencos son instrumentos hechos especialmente para que al frotarlos o golpearlos como campanas produzca sonidos que se llaman armónicos, que son vibraciones complejas que por resonancia, activan, armoniza y complementan nuestras vibraciones desarmónicas. La sensación es de elevación, placer relajación y armonía. No debemos quedarnos sólo en su sonido ya que – para mi – lo realmente importante es su vibración.

El efecto es sanador, el trabajo terapéutico con cuencos es una terapia llamada vibracional. Ya que sea que nos relajemos para escuchar un concierto armonizador o que coloquen sobre nuestro cuerpo los cuencos para hacerlos sonar encima nuestro, el efecto es el mismo, las ondas vibracionales de estos instrumentos, con su armonía, van a equilibrar y armonizar por resonancia nuestra vibración personal.

En el caso de los cuencos es que no hay que hacer nada para estar mejor, solo estar en el lugar donde los cuencos inundan con su sonido.Incluso las personas que no prestan atención a los sonidos sutiles quedan perplejas al oír una campana tibetana, también los animales, adoptan actitudes curiosas. Es debido a que la vibración se siente por el cuerpo entero, de ello muchos sonidos y vibraciones nos pueden devolver la quietud a nuestra mente. La vibración relaja y descongestiona.

Masajes con cuencos tibetanos.

images
Hay diferentes formas de dar un masaje, pero para poder haceros una idea los cuencos se colocan alrededor del cuerpo y se van haciendo sonar, luego se van añadiendo los cuencos a los puntos energéticos del cuerpo -chackras- a cada uno su correspondiente, se frotan se golpean.

Todo con suma delicadeza y estudiando la reacción de la persona se irá llevando el cuenco alrededor de cuerpo y es bueno tocarlo también a ciertas distancias para poder masajear los diferentes campos auricos.

Como digo hay muchas formas pero esta es una ligera idea de lo que consta un masaje, es ideal usar Tinghas y diapasones a la vez, ya que es una excelente combinación.

Masaje vibracional para cargamiento y dolores musculares:

Para este una buena nota es Sol ya que pertenece a fuego.

Se hecha agua caliente en el cuenco no mucha, se coloca en la zona, si la zona mantiene estabilidad no es necesario meter la mano, en caso de no habar estabilidad habrá que meter una mano para evitar que el cuenco se derrame.

Se coge el palo y por la parte de la piel se da vueltas, si la mano está dentro se va de un lado para otro sino se hace circular. La otra mano se coloca en el sacro en caso de ser la espalda , esta mano no hace nada solo para sentir que la vibración se expande, si esta mano no nota nada es que la zona está realmente bloqueada.

Después de cada sesión se recomienda no comer, mejor una infusión o algo suave, sopa etc.

INSTRUMENTOS 2

Beneficios de los masajes vibracionales

Permite obtener relajación y el reencuentro con el placer que proporciona las cosas simples. Actúa como fuente de energía para todo el cuerpo. Afloja y libera tensiones musculares. Expande e intensifica el cuerpo aurico, que actúa como defensa energética. Aumenta en general las defensas del organismo y brinda paz interior.

Trabaja sobre el equilibrio entre ambos hemisferios cerebrales, resultando ideal para personas muy racionales o con estrés mental. Produce una profunda limpieza a nivel celular liberando memorias que habiendo quedado impresas en nuestras células, nos inducen a repetir desactualizados patrones de comportamiento, hábitos nocivos que pueden ser reemplazados por otros saludables.

Su práctica regular ayuda a la reafirmación personal y favorece una mejor relación con el entorno.

– Relaja el cuerpo, mente y espiritu.

– Equilibra los hemisferios cerebrales.

– Para la limpieza energética tanto de personas como animales y lugares.

– Excelente para la ansiedad y la concentración.

– Dolores musculares y de cabeza.

– Ayuda al encuentro de uno mismo

– Limpia interiormente sacando todo aquello que dentro ocupa lugar.

– Induce a desaparecer el insomio

– Al relajar todo nuestro estrés es de las mejores terapias para el stress.

– Favorece la concentración

– Desbloquea los chakras haciendo que fluya la energía.

Y muchos beneficios que sería muy largo ponerlos aquí

Rudolph Steiner compara la enfermedad con un piano desafinado.

Los cuencos son originarios de la cultura prebusdista shamánica Bon Po de los Himalayas y pueden ser usados para hacer, música, una música diferente a la que nuestros oídos occidentales están acostumbrados.La tradición del budismo tibetano posee un enorme conocimiento del poder del sonido. Para ellos un maestro del Sonido “puede matar a lo que vive y resucitar a lo que está muerto.

Cada ser y cada cosa tiene su propio sonido, pero este sonido varía dependiendo del estado del ser y de la cosa que produce el sonido en cada momento concreto. Todo consiste en un conjunto de átomos que bailan y producen sonidos con sus movimientos. Se dice que el viento creó las bases de nuestro mundo mediante un movimiento giratorio que produjo un Sonido. Éste combinó la forma y la materia, de donde emergieron las formas. Éstas, al moverse, produjeron otras a través del poder del sonido que habían hecho.

Cada átomo canta incesantemente su propia canción… Y al igual que existen sonidos creativos, hay también sonidos que hacen que la materia se desintegre. Cualquiera que pueda producir ambos tipos de Sonido tiene el poder de crear y destruir a su antojo”
El físico norteamericano Edgar Cayce, y Rudolf Steiner, filósofo alemán fundador de la Escuela Antroposófica, pensaban que “tonos puros” serían utilizados para la sanación a finales del siglo XX. Asimismo Nostradamus predijo la curación del cáncer también mediante un “tono puro” en 1998.
INSTRUMENTOS

El doctor Gaynor, autor del libro “Sonidos que Curan” y director del Departamento de Medicina Oncológica e Integrativa del centro Strangh-Cornell para la prevención del cáncer de Nueva York, ha utilizado con éxito el sonido de los cuencos y otras técnicas sonoras en cientos de pacientes.
Tal como ya los antiguos parecían saber, todo en el universo está en un estado de vibración. La resonancia es la frecuencia en la que un objeto vibra más naturalmente.

Tal como describe Jonathan Goldman en su libro Sonidos que sanan, “por medio de la resonancia es posible que las vibraciones de un cuerpo alcancen a otro y lo pongan en movimiento.

Esto puede observarse fácilmente, por ejemplo, cuando un cantante rompe una copa con su voz.

Lo que ocurre es que la voz del cantante puede igualar la frecuencia de resonancia del cristal, provocando así su vibración.”
Otro aspecto fundamental a tener en cuenta es que “el sonido es una onda portadora de conciencia”.

Dependiendo de dónde esté situada la conciencia del individuo cuando crea un sonido, éste llevará información de ese estado a la persona que lo reciba

Los tingshas son los cimbalos rituales del Budismo y la mayoría de la gente desconoce que son herramientas de diagnostico para evaluar el cuerpo humano. Campanas y dorjes son considerados como herramientas de sabiduría y compasión. Los occidentales las llamamos campanas cantoras tibetanas y su sonido mantra es el OM que simboliza la perfección y está visto como el sonido del cuerpo.

La armonía del hombre consigo mismo y con el mundo que lo rodea es constantemente amenazada por el estrés. El Masaje Ayurveda y de sonido además de terapéutiico es también un método extremadamente eficaz de relajación.

Los cuencos tibetanos están compuestos por una aleación de siete a nueve metales, entre los que podemos destacar: oro, plata, estaño, mercurio, plomo, cobre, hierro y niquel, siendo estos dos últimos de origen extraterrestre, ya que al ser concebidos los cuencos cantores en el techo del mundo, la cantidad de meteoritos es mayor que en otras partes del planeta y los artesanos veían en ellos la mano de los dioses.

El principio de resonancia designa la capacidad que tiene la vibración de llegar más allá, a través de las ondas vibratorias y provocar una vibración similar en otro cuerpo. Es decir es la capacidad que tiene una frecuencia de modificar a otra frecuencia.

Las mujeres que viven juntas o que pasan muchas horas juntas acaban ajustando sus ritmos hormonales. El ejército sabe que cuando cruzan un puente no pueden ir en formación, por el peligro de rotura del mismo, por lo que abandonan la formación hasta que lo han acabado de cruzar. Sendos ejemplos del principio de resonancia.

Además el sonido modifica nuestras ondas cerebrales
TERAPIA VIBRATORIA

¿En qué nos puede ayudar la terapia con cuencos tibetanos?

El médium Edgar Cayce predijo que el sonido sería la medicina del futuro y esto ya está ocurriendo.

* Los grandes expertos en terapia de sonido ya han descubierto científicamente que mediante el sonido se puede conseguir la auto-destrucción de las células cancerosas y la curación de infinidad de enfermedades.

* Los cuencos tibetanos son instrumentos de curación, sanación, relajación y meditación, ayudándonos a establecer una vibración saludable en todo nuestro organismo, tanto a nivel físico, mental o psicológico, emocional y espiritualmente.

* Son un medio maravilloso para equilibrar los chackras y cambiar la conciencia desde un estado alterado de ansiedad y estrés hacia un estado de paz, relajación y serenidad, induciendo estados de sanación espontánea y estados místicos y elevando nuestra frecuencia vibratoria.

* Las personas que han experimentado un masaje sónico con cuencos tibetanos experimentan grandes cambios, mayor claridad mental, aumento de la creatividad, mayor concentración, mayor visión de futuro y una gran sensación de paz. El resultado es un individuo más productivo, más centrado, más feliz, más sereno, más equilibrado, más en paz consigo mismo.

* Existe un espacio de paz en nuestro interior y los cuencos tibetanos nos ayudan a entrar en él, nos ayudan a resonar con nuestra verdadera conciencia o yo superior y con ese sentimiento de paz y serenidad que todos llevamos dentro.

* A nivel físico se utilizan en la curación de cualquier enfermedad; para recargar nuestro sistema energético, para aliviar el sufrimiento y el dolor (incluye el dolor emocional), para eliminar inflamaciones, para estados de ansiedad, angustia, estrés, depresión, tristeza, insomnio, hiperactividad.

* Hace que los sistemas biológicos funcionen con más homeostasis; calma la mente y con ello el cuerpo y tiene efectos emocionales que influyen en los neuro-transmisores y los neuro-péptidos, que a su vez ayudarán a regular el sistema inmunitario, el sanador que llevamos dentro.

La propia acupuntura, maneja la energía canalizando las corrientes eléctricas naturales del organismo.La persona debe buscar vibrar nuevamente en esa frecuencia, a través de un trabajo consciente. No sabemos amar. Lo único que activa las forma geométricas espontáneamente es el Amor Incondicional. El concepto de aura es un concepto bidimensional. Es lo que registra una Kirllian o un programa de Aura-soma en la PC. Somos vibración que la máquina registra y decodifica en colores pero también somos sonido. El Universo es música. Todos somos sonido y luz, conciencia en movimiento continuo.Existe una íntima vinculación entre el color, el sonido y las otras expresiones de la vida. El sonido ocupa un peldaño inferior en la escala, justo por encima de la forma y la sustancia de la materia. Por lo tanto, el sonido es intermediario entre el nivel superior de ideas abstractas en la mente y la forma concreta, el sonido es capaz de dar forma al éter, mediante estas formas, el poder correspondiente de la mente puede hacer una impresión en la materia física. La varita mágica es la energía de la mente y la energía del sonido, tal como lo demostró Einstein y lo acepta ahora la ciencia moderna, energía y materia son intercambiables. La magia esta sujeta a la Primera Ley de la Física y la Metafísica: la ley de polaridad, esto significa que, cuando se utilizan estos tres pasos y lo que ha sido imaginado por la mente y dispuesto por la palabra hablada es negativo por algún motivo (lo sepas o no) en frases tales como “lo que se teme sobreviene”. El miedo es una emoción tan poderosa que llega a proyectar un olor muy desagradable, los animales huelen el miedo en el ser humano y en cualquier otro animal, de manera instantánea. Y aunque no lo sepas el miedo es una fe muy poderosa, capaz de cambiar literalmente las leyes de la física. El miedo es fe negativa. La Fe poderosa manifiesta sus imágenes con tanta prontitud y seguridad cuando se la proyecta por fuerzas positivas como cuando se lo hace por fuerzas negativas. El cuerpo físico tiene formas geométricas inactivas en forma holográfica. Están siempre, nacen con nosotros. Están ahí, lo sepamos o no. Se mueven con escasa vibración generando color y sonido que nos caracteriza e individualiza. Ese color y sonido nos permite abrir nuestra conciencia a determinada realidad en la cual estamos virtualmente atrapados por vibración. La totalidad de tu capacidad cerebral es inmensa; sin embargo tú, en tu pensamiento limitado, usas sólo un tercio de ella. ¿Para qué crees que es el resto?

images

«¿Y qué hago yo ahora para librarme de esta terrible agresividad?» La respuesta es: «Nada. ¡Disfrútala!» Es precisamente este «no querer tener» lo que provoca la formación de la sombra y nos pone enfermos: ver la agresividad nos sana

 

El Budismo no es una religión en un sentido semejante al de las llamadas reveladas o del libro, las cuales reconocen un ser superior al que llaman Dios, al que interpretan, al que se dirigen de variadas maneras, piden cosas, solicitan su perdón… etc. Estas religiones tienen dogmas que son creencias indiscutibles como la existencia de un alma, la vida eterna después de la muerte con premios y castigos… etc.

El Budismo es una práctica de las Enseñanzas de Buda, un hombre  que vivió hace unos dos mil quinientos años. Es un intento de imparcialidad, una experiencia de ensanchamiento de la percepción de lo que nos rodea hasta la ilimitación, una forma de vida sin adicción a los objetivos mundanos, opiniones vulgares, creencias o ideas preconcebidas. Es el hallazgo del origen de nuestra propia naturaleza anterior a la consciencia pensante, condicionada e ignorante, causa de todo sufrimiento y comportamiento egoísta y depredador.

Todas estas expresiones resultarán incomprensibles en gran parte a las personas que no han estudiado el Budismo verificándolas en sí mismos, observando el automatismo egocéntrico, esa costumbre de ser continuos protagonistas, actores de una película autocomplaciente del “todo para mí”, agotadora y sin mérito por ser inconsciente en su mayor parte y desesperadamente pasiva cuando nos damos cuenta que está causada por la moda y la manipulación.

Tenemos una consciencia que reacciona codiciosamente ante la posibilidad de ganancia, que es la ley de moverse hacia lo que gusta y alejarse de lo que disgusta. La consciencia así condicionada, es con la que nos identificamos llamándola Yo o Ego que erigido en directivo de pensamientos, sentimientos y conducta, los domina hasta el descontrol excluyente de lo que no sea egoísmo.

El intento de controlarle no será el resultado de imposiciones o astutos argumentos sino de la imparcialidad, la impersonalidad, la ausencia de objetivos en la experimentación de otra forma de consciencia vacía de ellos.

EL EGO PERMANENTE

La idea de que el Buda predicaba la no existencia del yo, se apoya principalmente en algunos libros de fecha posterior no canónicos, tales como Las Preguntas del Rey Milinda. Esta idea se basa principalmente en algunas respuestas que el Buda da al ser interrogado acerca del yo y del no-yo, las cuales están exactamente contenidas del mismo modo en los Upanishads. El Buda nos dice claramente que ni la forma, ni las sensaciones, ni las percepciones, ni las impresiones, ni la mente son el yo; pero en modo alguno dice que el yo no existe, sino sólo que el cuerpo y todas las demás posesiones que generalmente se confunden con el yo, no lo son en realidad. Dice que el yo es algo que se halla muy por encima de todas estas cosas, y afirma que cuando el yo se reconoce como distinto de todo lo que le rodea, y se despoja de toda afección, por la ausencia de esta afección se hace libre. Esta afirmación parece que decide de una manera concluyente la existencia de un yo permanente, puesto que si el yo no existe, ¿qué es, pues, lo que logra hacerse libre? Nuestras mentes occidentales, extrañas por completo a las concepciones de los hindúes, a quienes el Buda dirigía sus sermones, sólo ven la aniquilación ante sí cuando oyen afirmar que hasta la razón no es el yo. Pocos son los que pueden comprender que la mente y la razón, y hasta mucho que está tras ellas, por sublimes que sean, no son más que meros vehículos compuestos de materia. El verdadero yo las trasciende todas, y en las enseñanzas directas de Buda podemos hallar abundantes datos que contradicen la teoría de que negaba este ego tutelar.

tMrs. Besant con respecto a este último en su admirable libro que lleva este título. “Estudiar la vía del Budismo es estudiarse a sí mismo; estudiarse a sí mismo es abandonar el ego; abandonar el ego es fundirse con todo el cosmos entero.”

224300_376053569132099_1313699311_n

Esto es posible porque, fuera de nuestra mente, el tiempo no existe

Las diferentes piezas del mecanismo, son to­das realmente meros instrumentos del ego mien­tras el dominio de estas sobre ellas esté aún muy incipiente. Importa por ello tener siempre pre­sente que el ego es una entidad en desarrollo, no pasando en la mayoría de nosotros de ser una simple semilla de lo que un día llegará a ser. Una estancia del libro de Dzyan dice: “aquellos que no recibieron sino una chispa permanecerán desprovistos de entendimiento: la chispa brillaba débilmente”; y la señora Blavatsky explica: “a­quellos que no recibieron sino una chispa consti­tuyen la base humana que tiene que adquirir su intelectualidad mediante la presente evolu­ción manvantárica” (La doctrina Secreta, Cap. 2). En el caso de la mayoría, la chispa está ardien­do aún muy floja, y muchas eras transcurrirán antes de que su lento crecimiento alcance el estado de una llama fija y resplandeciente. Es verdad que en la literatura teosófica hay pasajes que parecen dar a entender que nuestro ego superior no necesita evolución, siendo ya perfecto y divino en su propio plano; pero donde quiera que tales expresiones hayan sido usadas sea cual fuera la terminología empleada, debe aplicarse tan sólo al alma, el verdadero dios dentro de nosotros, que, ciertamente, está mucho más allá de la necesidad de cualquier espe­cie de evolución de la que podamos saber. El ego reencarnante, sin duda evoluciona, pu­diendo ser claramente visto el proceso de su evolución por los que desarrollaron la visión clarividente, en la medida necesaria a la perfec­ción de lo que existe en los niveles superiores del plano mental.

Es de materia de este plano (si le podemos dar el nombre de materia) de lo que se compone el cuerpo causal, relativamente permanente, que el ego lleva con él a través de nacimientos y naci­mientos hasta el estadio final evolutivo humano. Pero aunque todo ser individualizado deba po­seer necesariamente cuerpo causal (pues es su posesión lo que constituye la individualidad), la apariencia de ese cuerpo no es la misma en todos los casos: en el hombre común no desarro­llado sus contornos son imprecisos, y malamente se distinguen incluso entre los dotados de visión que les abra los secretos de aquel plano; por lo tanto no pasa de ser una simple película incolora, apenas lo bastante para mantener su conexión y constituir una individualidad reencarnante y no más. Sin embargo, cuando el hombre comienza a desarrollar su intelectualidad, o incluso su intelecto superior, sobreviene un cambio. El Individuo real comienza a tener una característica propia, y las partes de las que fueron modeladas en cada una de sus personalidades por las circunstancias ambientales, inclusive la educa­ción: y aquella característica es representante por el tamaño, color, luminosidad y precisión del cuerpo causal, del mismo modo que de la perso­nalidad se muestra el cuerpo mental, con la diferencia de que el primer vehículo superior es naturalmente, más bello y sutil.

Sobre otro aspecto difiere también de los cuerpos inferiores: en ninguna de las circuns­tancias ordinarias puede el mal manifestarse a través de él. El peor de los hombres ha de mos­trarse en este plano superior solamente como entidad no desarrollada; sus vicios, aunque transmitidos de vida a vida, no pueden manchar su vehículo superior, apenas volverán más difícil el desarrollo de las virtudes opuestas. Por otro lado, la perseverancia en el camino recto se refleja inmediatamente en el cuerpo causal; en el caso del discípulo que progresó en la senda de la santidad, es una visión maravillosa que transciende toda concepción terrenal; y en el adepto, es una deslumbran­te esfera de luz y de vida, cuya gloria radiante no hay palabras que lo describan. Aquel que con­templó una vez un espectáculo tan sublime como este y puede también ver a su alrededor indivi­duos en todas las fases de desarrollo desde esa película incolora de la persona vulgar, jamás alimentará dudas en cuanto a la evolución del ego reencarnante. El poder que tiene el ego sobre sus diversos instrumentos y, por lo tanto, la influencia que en ellos ejerce, es naturalmente poco apreciable en los estados iniciales. Ni su mente ni sus pasiones están sobre su control total; en verdad, el hombre común casi no hace esfuerzos para frenarlos, sino que se deja llevar por aquí y por allá, como sugieren sus pensamientos o deseos de orden inferior. De esto se difiere porqué en el sueño las diferentes piezas del mecanismo se encuentran libres para operar casi enteramente por cuenta propia, sin dependencia del ego, y el estado de su progreso espiritual es uno de los factores que tenemos que ponderar en la cuestión de los sueños. Es importante considerar también la parte que el ego desempeña en la formación de nuestras concepciones de objetos externos. Debemos recordar que las vibraciones de los hilos nervio­sos simplemente se limitan a comunicar impre­siones al cerebro, y que pertenece al ego, actuando a través de la mente, la tarea de clasificar­las, combinarlas y recombinarlas. Cuando por ejemplo, yo miro por la ventana y veo una casa y un árbol, inmediatamente las identifico, aunque la información transmitida a mí por los ojos sea por si sola insuficiente para esta identificación. Lo que sucede es que ciertos rayos luminosos (esto es, corrientes de éter vibrando en determinada longitud de onda) son reflejados por aquellos objetos e hieren la retina de mi ojo, y los hilos nerviosos sensibles se ocupan de conducir estas vibraciones al cerebro. ¿Pero qué es lo que ellos nos tienen que decir? La información que realmente transmiten es la de que en determinada dirección existen blo­ques de colores variados, limitados por contor­nos más o menos definidos. Es la mente la que en virtud de experiencias pasadas, es capaz de discernir que un objeto particular de superficie blanca representa una casa, y otro rodeado de verde a un árbol; y que son ambos probablemente de uno u otro orden de tamaño, situándose a esta o aquella distancia de donde me encuentro. Aquel que es ciego de nacimiento, que adquie­re la visión por medio de una operación, queda durante largo tiempo sin saber que son los objetos que ve, y no puede enjuiciar a que distancia se encuentran. Se da el mismo caso con los recién nacidos. Les vemos muchas veces queriendo agarrar cosas que están fuera de su alcance (la luna por ejemplo); pero a medida que van creciendo, aprenden inconscientemente por la experiencia, el tamaño probable de las for­mas por él vistas. E incluso las personas adultas pueden con facilidad engañarse en cuanto a la distancia y la dimensión de cualquier objeto que no les sea familiar, especialmente si lo ve con luz difusa e incierta. Se comprende por lo tanto que la visión sólo por sí misma, no es en absoluto suficiente para una percepción exacta; y que el discernimiento del ego, actuando a través de la mente, es lo que conduce a la identificación de las cosas vistas. Y ese discernimiento, además de esto, no es un instinto peculiar de la comparación inconsciente de muchas experiencias, puntos que deben ser objetos de cuidadosa atención cuando llegue­mos a la próxima división de nuestro asunto.

hfhgf

La aceptación del síntoma lo hace superfluo. La resistencia provoca mayor presión. El síntoma desaparece rápidamente cuando al paciente se le ha hecho indiferente. La indiferencia indica que el paciente acepta la validez del principio manifestado en el síntoma. Y esto se consigue sólo con «abrir los ojos»

EL CEREBRO

Cuando el ego dejó de dominar el cerebro, no perdió éste enteramente la conciencia, como tal vez pudiéramos esperar. Se evidenció en varias experiencias que el cuerpo físico está dotado de una cierta conciencia intrínseca, enteramente distinta del ego y distinta también del mero agregado de la conciencia de sus células. Observó el autor durante varias ocasiones, el efecto de esta conciencia, al presenciar una extracción de dientes bajo la acción de un gas anestésico. El cuerpo dejó escapar un grito con­fuso y las manos se irguieron en un movimiento instintivo, indicando claramente que hasta cierto punto fue sentida la operación. Pero cuando el ego reasumió el mando veinte minutos después, declaró que no había sentido absolutamente nada. Se que tales movimientos son general­mente atribuidos a la acción refleja, y semejante afirmación acostumbra a ser aceptada como si fuese una explicación real; la verdad, sin embar­go, es que no pasa de ser una frase cuyas palabras no aclaran nada de lo que realmente ocurrió. Tal conciencia, por lo tanto, aún funciona en el cerebro físico, aunque el ego esté flotando enci­ma de él. Pero su alcance es sin duda mucho menor que el del hombre propiamente dicho, y, consecuentemente todas aquellas causas antes mencionadas como de probable repercusión en la actividad del cerebro, son entonces capaces de influenciarlo en mucha mayor escala. La más ligera alteración en la alimentación o en la circu­lación de la sangre, produce ahora graves trastornos, y es por esto que la indigestión, perturbando el flujo sanguíneo, da origen a sueños agitados o malos sueños con frecuencia. Pero aunque alterada, esta extraña y desorde­nada conciencia, presenta muchas peculiari­dades dignas de tomar en cuenta. Su acción parece en gran medida automática, y sus resul­tados habitualmente incoherentes, desconexos y confusos en extremo. Parece incapaz de apren­der una idea excepto cuando reviste la forma de una escena en que él es el propio actor; y de ahí el porqué todos los estímulos, sean de dentro o de fuera, son inmediatamente traducidos en imá­genes perceptibles. Es incapaz de asimilar ideas abstractas o de retener recuerdos de este orden, las cuales se convierten en nociones imagina­rias. Si por ejemplo, la idea de la gloria pudiera ser sugerida a esta conciencia, no tomará forma sino como una visión de algún ser glorioso, apareciendo delante del soñado; si fuera un pensamiento de odio, éste solamente será apreciado como una escena en la cual un actor imaginario manifestó un violento rencor hacia el soñador. Además de esto, toda dirección local del pensamiento significa para él de modo absoluto un transporte espacial. Si durante las horas de vigilia pensamos en la China o en Japón, es como si nuestro pensamiento, en ese mismo instante, estuviera en esos países; sin embargo, sabemos perfectamente que nuestro cuerpo no sale de donde se encontraba un momento antes. En el estado de conciencia ahora considerado, el ego no se encuentra presente para distinguir y comparar las impresiones más groseras, por consiguiente, cualquier pensamiento transitorio sugerido a la China o a Japón, puede represen­tarse apenas como un transporte instantáneo y efectivo hacia aquellos países, el soñador allí se encontraría de repente, rodeado de todas las circunstancias propias que en este momento pudiera recordar. Se ha notado que aunque espantosas transiciones de este tipo son demasiado frecuentes en los sueños, jamás el soñador parece sentir cualquier sorpresa o imprevisto por ellas. Este fenómeno es fácilmente explicable cuando se ha examinado a la luz de observacio­nes como las presentes, porque en la restrictiva conciencia del cerebro físico, no existe nada que nos pueda comportar tal sentimiento de sorpresa: simplemente él percibe las escenas como se presentan delante de él, careciendo de discernimiento para enjuiciar su secuencia o falta de ella. Otra fuente de extraordinaria confusión visible en esta semiconciencia, es la manera en la que en ella opera la ley de asociación de ideas; es familiar para todos nosotros la notable acción instantánea de esta ley en la vida de vigilia; sabemos como una palabra casual, una nota musical e incluso el perfume de una flor, pueden ser suficientes para redespertar en la mente una cadena de recuerdos hace mucho tiempo olvi­dados. Durante el sueño, en el cerebro, esa ley está siempre activa, pero funciona bajo curiosas limi­taciones. Todas las asociaciones de ideas abs­tractas o concretas se convierten en una mera combinación de imágenes; y, porque nuestra asociación de ideas actúa casi siempre por sincronismo, en forma de acontecimientos que se suceden unos a otros, aunque realmente sin ninguna interconexión, fácilmente se concibe común la ocurrencia de inexplicables confusio­nes de imágenes, tanto o más como que es prácticamente infinito su número, y todo lo que se puede extraer de esa inmensa reserva de memoria, aparece bajo la forma de imágenes. Como es natural, una tal sucesión de cuadros raramente permite una reconstrucción perfecta en la memoria, porque a nada ayuda la ausencia de orden; la diferencia de lo que sucede en vigi­lia, es que no hay dificultad para recordar una frase o verso asociados, aunque hayan sido oídos una sola vez; mientras que si se recurre a un sistema nemotécnico, sería casi imposible reconstruir con exactitud un simple aglomerado de palabras sin sentido en circunstancias seme­jantes. Otra peculiaridad de esa curiosa conciencia del cerebro, es que es singularmente sensible a muchas pequeñas influencias externas, él todavía las aumenta y las transforma a un grado casi increíble. Todos los que escribieron al respecto de los sueños citan ejemplos de esto; y con seguridad, alguno de éstos serán del conoci­miento de cuantos han dedicado atención a este asunto. Entre las historias más comunes que se han escuchado, existe la de un hombre que tuvo un sueño angustioso de estar siendo ahorcado por­que el cuello de su camisa estaba demasiado ajustado; y de otro que exageró una herida que le fue infligida durante un duelo; y de otro que transformó un pequeño pellizco en una morde­dura de un animal feroz. Maury cuenta que cierta vez la barra de la cabecera de la cama en que dormía, se soltó tocando levemente su cuello, pero que este insignificante contacto dio origen a un terrible sueño sobre la revolución francesa  en el que sentía que estaba siendo guillotinado. Relata otro autor que muchas veces despierta con el recuerdo confuso de sueños llenos de ruidos, voces altas y sonidos irritantes, y que durante mucho tiempo no le fue posible descu­brir la causa; pero al final consiguió relacionarlos con el sonido murmurante producido en el oído, tal vez por la circulación de la sangre, cuando tumbado sobre la almohada escuchaba un poco más alto el mismo murmullo que se oía cuando una concha se acerca al oído. En este punto ya se habrá evidenciado que es en el propio cerebro físico donde tienen sede un sinnúmero de exageradas confusiones en la historia de muchos fenómenos oníricos.

EL CEREBRO ETERICO

Es obvio que esta parte del organismo tan sensible a todas las influencias, incluso durante nuestras horas de vigilia, debe ser aún más susceptible durante el estado del sueño. Examinando el cerebro etérico en tales cir­cunstancias por un clarividente, se observó que por él están siempre pasando corrientes de pensamientos; no hay pensamientos propios, pues le falta el poder de pensar, pero hay pensa­mientos ocasionales que flotan a su alrededor. Es una verdad perfectamente conocida por los estudiantes de ocultismo, que “los pensamien­tos son cosas”, porque todo pensamiento queda impreso en la esencia elemental plástica, y gene­ra una entidad con vida temporal, cuya duración depende de la energía del pensamiento-impulso. Vivimos, por lo tanto, en medio de un océano de pensamientos ajenos, los cuales, estemos dor­midos o despiertos, se presentan constantemen­te a la parte etérica de nuestro cerebro. Mientras estamos pensando activamente, y tenemos así nuestro cerebro perfectamente ocu­pado, este se vuelve prácticamente impermea­ble a la incesante intromisión de pensamientos desde afuera; pero a partir del momento en que lo dejamos ocioso, la corriente caótica comienza su invasión. Entre los pensamientos, hay muchos que no son asimilables y que pasan casi desaper­cibidos; de cuando en cuando, sin embargo, sobreviene uno que provoca vibraciones a las que no está acostumbrada la parte etérica del cerebro, y éste lo incorpora como propio y lo aumenta de intensidad. Tal pensamiento, a su  vez, sugiere otro, y así, toda una serie de ideas comienzan hasta que eventualmente también se disipan. Entonces, la corriente desconexa y con­fusa recomienza a fluir a través del cerebro. La gran mayoría de las personas, si prestaran atención a lo que habitualmente consideran sus pensamientos íntimos, verán que ellos consisten en gran medida en una corriente ocasional como aquella, que en verdad no es de pensamientos propios, pero se compone de meros fragmentos dispersos de los de otras personas. Porque el hombre ordinario no tiene dominio sobre su men­te; casi nunca sabe exactamente lo que está pensando en determinado momento, o porqué le viene tal o cual pensamiento; en vez de orientar la mente hacia un rumbo certero, consiente en que ella vague sin voluntad y sin objetivo. Y así cualquier semilla adventicia traída por los vien­tos, encuentra terreno propicio para germinar y fructificar. El resultado es que aún cuando el ego real­mente desee alguna vez pensar ordenadamente sobre un asunto en particular, se ve prácticamen­te imposibilitado de hacerlo; de un lado a otro convergen súbitamente todo tipo de pensamientos errantes, y no acostumbrado a dominar la mente, carece de fuerzas para detener su caudal. No sabe que el verdadero pensamiento se caracteriza por la concentración; y no habiendo ésta, aquella debilidad de la mente y de la voluntad, hace que para el hombre común sean tan difíci­les los primeros pasos en el sendero del progre­so oculto. Además de esto, ya que en el presente estado de evolución del mundo, hay probable­mente, más pensamientos malos que buenos en circulación alrededor de él, semejante debilidad de la mente transforma al hombre en un ser expuesto a toda suerte de tentaciones, que serían del todo evitadas si hubiese un poco de atención y esfuerzo. En el sueño, entonces, la parte etérica del cerebro se encuentra aún más que normalmente a merced de aquellas corrientes de pensamien­to, dado que en esta situación, el ego está en asociación menos íntima con él. Hecho curioso mostrado en experiencias re­cientes, es el de que si por cualquier circunstan­cia son esas corrientes alejadas de la parte eté­rica del cerebro, éste no permanece absoluta­mente pasivo, sino que evoca para sí mismo escenas  de su almacén de memorias pasadas. Más adelante daremos ejemplos en este sentido describiendo algunas de las experiencias.

393028_131349650393615_1318534770_n

Si en un síntoma descubrimos un principio que nos falta, basta con aprender a querer el síntoma ya que él hace realidad lo que nos falta. El que espera con impaciencia la desaparición del síntoma no ha comprendido el concepto. El síntoma expresa el principio que está en la sombra: si nosotros aceptamos el principio, mal podemos rechazar el síntoma

EL CUERPO ASTRAL

Como hemos dicho anteriormente, es en este vehículo en el que el ego funciona durante el sueño y es generalmente visto por aquellos cuya visión interna esté abierta, flotando en el aire por encima del cuerpo físico en la cama. Su aparien­cia, sin embargo, varía bastante según el grado de evolución alcanzada por el ego. En el caso de un ser humano atrasado y aún por desarrollarse, no es más que una nube vaporosa e imperfecta con forma ovoide, de contornos muy irregulares y mal definidos; y la figura central (la contraparte astral más densa del cuerpo físico), rodeada por una nube, es también vaga a pesar de ser reconocible. El cuerpo astral sólo es receptivo a las vibraciones más groseras e impetuosas del de­seo, y es incapaz de alejarse unos metros más allá del cuerpo físico; pero a medida que se evoluciona, la nube ovoide va ganando contor­nos más definidos, y la figura en el interior asume el aspecto de una imagen casi perfecta del cuerpo físico. Al mismo tiempo aumenta su receptividad y pasa a responder instantáneamente a las vibraciones de su plano, desde la más sutil a la más abyecta, si bien en el cuerpo astral de un Ser humano altamente evolucionado, ya no existe prácticamente materia grosera para responder a las vibraciones de este último tipo. Se hace mayor también su poder de locomoción, y es capaz de viajar sin dificultad a considerables distancias de su vehículo físico, y regresar trayendo impresiones más o menos exactas de los lugares visitados y de las personas con quienes se ha encontrado. En todos los casos, es el cuerpo astral extre­madamente impresionable por cualquier pen­samiento o sugestión que implique deseo, aun­que en algunas personas los deseos de más fácil repercusión sean de carácter más elevado que en otras.

EL EGO DURANTE EL SUEÑO

La condición del cuerpo astral durante el sue­ño es en sobremanera variable a medida que progresa en la evolución; pero la del ego que en él habita varía aún más. Estando aquel bajo la forma de una nube que flota, permanece el ego casi dormido, como el cuerpo físico; es ciego a las visiones y sordo a las voces de su propio mundo superior. Si alguna idea perteneciente a este mundo, por casualidad le alcanzase, esca­pándose del control del respectivo mecanismo, no tendría medios de imprimirla en el cerebro físico para recordarla al despertar. Si un hombre en este estado primitivo captase algo de todo aquello que le sucede durante el sueño, sería casi invariablemente el resultado de meras im­presiones físicas, internas o externas, recibidas por el cerebro, olvidada cualquier posible expe­riencia del ego real. En casi todas las fases pueden ser observados los que duermen, desde la del total olvido de las cosas, hasta la de la plena y perfecta conciencia en el plano astral, si bien sea relativamente rara esta última. Hasta incluso lo bastante consciente de la importantes experiencias por las que muchas veces haya pasado en este plano superior, pue­de el hombre eventualmente, lo que no es raro que ocurra, sentirse impotente hasta cierto punto para ejercer dominio sobre el cerebro en el sentido de refrenar sus formas-pensamientos irracionales, sustituyéndolas por las que desea­se recordar. Y así, una vez despierto, al cuerpo físico sola­mente le resta el más confuso recuerdo, o incluso ninguno, de lo que efectivamente sucedió. Y es una pena que así suceda, porque se le pueden deparar muchas cosas de la mayor importancia e interés para él. No sólo le es posible visitar escenarios distan­tes de extraordinaria belleza, sino incluso mantener e intercambiar ideas con amigos vivos o muertos que estén igualmente despiertos en el plano astral. Es probable que obtenga felicidad al encontrar personas cuyos conocimientos sean superiores a los suyos, y le proporcione consejos e instrucciones; puede, por otro lado gozar del privilegio de ayudar y consolar a los que saben menos que él. Y también entrar en contacto con entidades no humanas de varias especies: espíritus de la naturaleza, elementales artificiales, o incluso devas, aunque raramente. Estará más sujeto a varios tipos de influencias benéficas o maléficas, estimulantes o aterrorizantes.

EL EGO Y SU TRASCENDENTAL

MEDIDA DEL TIEMPO

Tanto si guarda o no recuerdo de alguna cosa cuando esté físicamente despierto, el ego está dotado de plena, o al menos parcial con­ciencia del ambiente astral; está empezando a entrar en posesión de su patrimonio de poderes, que transcienden con mucho aquellos de que aquí dispone; pues su conciencia, cuando es así liberada del cuerpo físico, disfruta de amplias posibilidades. Su medida del tiempo y el espacio es totalmente diferente de la que es normal durante nuestra vida de visita. Desde nuestro punto de vista es como si para él no existiese el tiempo ni el espacio. No cabe aquí discutir, ni deseo hacerlo, el tema, por más que resulte interesante, para poder afirmar si el tiempo realmente existe, la muerte, parece adoptar una medida trascendental del tiempo que nada tiene en común con nuestra medida fisiológica. Para comprobarlo, centenares de historias pueden ser recordadas; basta mencionar dos; una bien antigua relatada, creo yo, por Addison en “The Spectator”, y la otra que hace referencia a un acontecimiento que ocurrió en época bien reciente y que fue reflejado por la prensa.

EJEMPLOS ILUSTRATIVOS

Existe en el Corán, parece ser, la maravillosa narración de una visita que en la mañana de cier­to día hizo al cielo el profeta Mahoma. Allí vio muchas y diferentes regiones sobre las cuales oyó amplias y completas historias; también tuvo largos coloquios con los ángeles. Mientras tanto, cuando volvió al cuerpo físico, notó que la cama de donde se levantaba aún estaba caliente y verificó que habían transcurrido apenas unos segundos; se dio cuenta, en efecto, que no había acabado de vaciarse un jarro de agua, que él accidentalmente había derramado al partir hacia la expedición. La historia de Addison cuenta como un sultán de Egipto, declarando que era imposible creer aquello que escuchó, pasó en tono desabrido a apostofrar de mentirosa la narrativa de su ins­tructor religioso. El instructor, notable y erudito doctor en leyes, dotado de poderes milagrosos, quiso al instante probar al incrédulo monarca que la historia no era absolutamente imposible. Trajo consigo un gran barreño de agua y le pidió al sultán que metiera en él la cabeza y la retirase lo más deprisa posible. El rey se puso de acuerdo en meter la cabeza dentro del barreño de agua y, para su gran sorpresa, se vio inmedia­tamente en un lugar que jamás conoció, una larga playa cercana al pié de una gran montaña. Después de volver en sí de su asombro, la idea más natural que le pasó por la mente, como soberano oriental, fue la de haber sido hechizado; comenzó entonces a proclamar contra la innominable traición del sabio. Pero el tiempo transcurría; sintió hambre, y no le quedaba otra alternativa sino salir en busca de alimento en esa extraña región. Después de errar durante algún tiempo, dio con unos hombres que se ocupaban en derrum­bar árboles en un bosque. A ellos se dirigió pidiéndoles ayuda. Aceptaron la propuesta y le llevaron en su compañía hasta la ciudad en que residían. Allí quedó él viviendo y trabajando durante años; economizó dinero y más tarde contrajo matrimonio con una mujer rica. Pasó mu­chos años felices de vida matrimonial, constituyendo una pequeña familia de catorce hijos; pero después de perder su esposa y sufrir muchas adversidades, por fin reducido a la miseria, fue obligado, ya en edad adulta a volver al antiguo oficio de cargador de leña. Un día cuando paseaba junto al mar se quitó la ropa y se zambulló en el agua para darse un baño. Al erguir la cabeza y sacudir los ojos, se que­dó pasmado de verse en pié en medio de sus antiguos cortesanos con el viejo instructor a su lado y el recipiente con agua enfrente. No es de extrañar que sólo después de algún tiempo le fuese posible creer que todos aquellos años de incidentes y aventuras no pasaron de ser el sueño de un momento, provocado por la suges­tión hipnótica del instructor, y que él realmente no hiciera sino meter la cabeza por un instante en el recipiente con agua y erguirla a continua­ción. Una buena historia que sirve para ilustrar lo que hemos dicho antes; cierto es, sin embargo, que no tenemos pruebas para demostrarlo. Es bien diferente lo que le ocurrió otro día a un conocido hombre de ciencia. Tuvo que some­terse a la extracción de dos dientes, para lo que le fue aplicada la anestesia apropiada. Interesa­do en problemas de este tipo, decidió observar cuidadosamente sus sensaciones durante el curso de la operación; pero en el momento en que inhaló el gas, se apoderó de él tal entorpeci­miento que olvidó inmediatamente su intención, pareciendo caer en un sueño profundo. Despertó a la mañana siguiente, conforme él supuso, y salió como de costumbre a reanudar sus trabajos y experiencias científicas, dar con­ferencias en varias corporaciones eruditas, etc., todo con un exaltado sentimiento de alegría y de redoblada capacidad: la conferencia representó un notable triunfo; cada experiencia condujo a nuevos y magníficos descubrimientos; se suce­dieron a este ritmo los días y las semanas duran­te un considerable período, aunque el tiempo exacto no se pudiera precisar. Hasta que finalmente, cuando estaba haciendo una exposición delante de los miembros de la Real Sociedad se vio importunado por el insólito comportamiento de uno de los presentes que le perturbó diciendo: “ahora todo está terminado”; y deteniéndose para saber que significaba tal observación, oyó otra voz que decía así: “ambos están fuera”. Fue entonces cuando se dio cuenta de que se encontraba sentado en la silla del dentista: todo aquel período de intensa actividad él lo había vivido en cuarenta segundos exactamente. Se puede decir que ninguno de estos casos fue propiamente un sueño común. Pero acontecimientos semejantes se dan frecuentemente en los sueños comunes, habiendo, por consiguiente, innumerables testimonios que lo comprue­ban. Steffens, uno de los autores alemanes que se ocuparon de este asunto, relata que, aún siendo niño, dormido al lado de su hermano, soñó que estaba siendo perseguido por un terrible animal feroz, en una calle lejana. Huyó poseído por un  gran pánico y sin poder gritar, hasta que alcanzó una escalera en la cual se subió; pero exhausto por la carrera y por el terror, fue agarrado por el animal, que le mordió gravemente en el muslo. Se despertó asustado, y vio entonces que su her­mano le había pellizcado el muslo. Richers, otro escritor alemán, cuenta la historia de un hombre a quien el estampido de un tiro le despertó, siendo este momento el final de un largo sueño en el cual él se hiciera soldado, desertara, y, vencido por un inmenso cansancio, fuera capturado y sometido a proceso, condena­do y finalmente fusilado; todo este gran drama se desarrolló hasta el instante en que le despertó del sueño el sonido del tiro. Existe también la historia del hombre que se durmió en un sillón mientras fumaba un cigarro, y que después de soñar con la existencia de inci­dentes durante años y años, se despertó con el cigarro todavía encendido. Casos como estos se pueden multiplicar en número casi infinito.

EL PODER DE LA DRAMATIZACIÓN

images

el cuerpo humano está diseñado para ser un “canal”

Otra notable peculiaridad del ego a acrecentar su trascendental medida del tiempo, es sugeri­da por algunas de estas historias y viene a ser su facultad, o tal vez sea mejor decir su costumbre de dramatizar, instantánea. Se observará en los casos de los disparos y en el pellizco, que precisamente acabamos de referir: el efecto físico que despertó a la persona surgió como el clímax de un sueño que aparentemente se prolongó duran­te un largo espacio de tiempo, mientras que en verdad, fue obviamente sugerido por el propio efecto físico. La noticia, por así decirlo, de este efecto físico, tanto si ha sido un sonido como un contacto, fue comunicado al cerebro por los hilos nerviosos, y semejante transmisión exige cierto lapso de tiempo, sólo una insignificante fracción de se­gundo sin duda pero aún así, una cantidad  definida que es calculable y mesurable por los delicadísimos instrumentos usados en la moderna investigación científica. El ego, cuando está fuera del cuerpo, es capaz de percibir con abso­luta instantaneidad, y sin uso de los nervios; consecuentemente, se da cuenta de lo que ocurre justamente en aquella infinitesimal fracción de segundo antes que la información llegue  cerebro físico. En ese inapreciable espacio de tiempo, parece que él compone una especie de drama o serie de escenas, que culminan y finalizan en el evento que despierta al cuerpo físico; y después de despertar sufre la limitación de los órganos de este cuerpo, volviéndose incapaz de distinguir en la memoria entre lo subjetivo y lo objetivo y de ahí imaginar haber realmente participado en el drama durante el sueño. Ese estado de cosas, con todo, parece ser peculiar al ego que desde el punto de vista espiritual está aún relativamente subdesarrolla­do; a medida que ocurre la evolución, y el hombre real pasa a comprender su posición y sus responsabilidades, trasciende él la fase de los alegres pasatiempos de la infancia. Se asemeja al hombre primitivo, que ve todo fenómeno natural bajo la forma del mito: el ego no evolucionado drama­tiza todos los eventos que caen en sus manos. Pero el hombre que alcanzó la continuidad de la conciencia, se encuentra de tal modo absorto en su trabajo en los planos más elevados, que no le sobra energía para otras cosas y por eso deja de soñar.

FACULTADES DE PREVISIÓN

Otro resultado del método paranormal de medir el tiempo consiste en la posibilidad de que el ego haga previsiones dentro de ciertos límites. Presente, pasado y futuro se abren ante él siem­pre que él los sepa leer; y no hay duda que él así puede ver a priori sucesos de importancia o interés para su personalidad inferior, en los cua­les sus intentos para grabarlos tendrán mayor o menor éxito. En el caso del hombre común son tremendas las dificultades del camino. Ni incluso semides­pierto él se encuentra; casi no ejerce ningún dominio sobre sus diversos vehículos; no puede así impedir que su mensaje sea transformado o aumentado por las ondas del deseo, o por las corrientes del pensamiento que sobrepasan en la parte etérica del cerebro, o por algunos pe­queños problemas fisiológicos en el cuerpo denso. Teniendo en cuenta todo esto, no es de extrañar que solo raramente tengan éxito sus intentos. Una y otra vez, la previsión completa y perfecta de un acontecimiento es traída con nitidez de dominios del sueño; pero la mayoría de las veces la escena llega desfigurada e irreconocible, mientras otras veces todo no pasa de ser una sensación imprecisa de una densidad inminente, y con más frecuencia, nada alcanza al cuerpo. Se argumenta a veces, que si la previsión se cumple, debe ser mera coincidencia; pues si los hechos pudieran ser previsibles es porque estarían preordenados, no existiendo entonces el libre albedrío en el hombre. Sin duda existe este libre albedrío; he aquí por qué dijimos antes que la premonición sólo es posible dentro de ciertos límites. Los asuntos que dicen respecto al hombre común, es proba­ble que esta posibilidad sea en escala más amplia, porque él carece de voluntad propia desarrollada, digámoslo así, y es por consiguien­te, criatura en manos de las circunstancias. Su karma hace que se vea en medio de circunstan­cias especiales cuya acción sobre él constituye el factor más importante de su vida, de tal modo que su futuro curso es previsible con una certi­dumbre casi matemática. Cuando consideramos el caudal de conoci­mientos sobre los cuales la acción del hombre tiene apenas una diminuta influencia, y  también los efectos, ha de parecernos un poco espantoso que en el plano donde se hace visible el resulta­do de todas las causas actualmente en juego, se pueda predecir una extensa parte del futuro, incluyendo sus pormenores. De que tal cosa sea factible tenemos un sin número de pruebas, no solamente a través de los sueños proféticos como por la segunda-vista de los habitantes del norte de Escocia y por las tradiciones de los clarividentes; en que se basa todo el esquema de la astrología. Pero cuando pasamos a tratar con un hombre desarrollado, un hombre dotado de conocimien­to y voluntad, entonces nos falla la profecía, porque ya no es él una criatura en manos de las circunstancias sino el señor de casi todas ellas. En verdad, los acontecimientos principales de su vida se disponen de antemano por su karma pasado. Con todo, la manera por la cual él deja que le influencien y su método de comportamiento de cara a los mismos es su posible triunfo; eso no depende de él y no puede ser objeto de previsión excepto como probabilida­des. Sus actos en este sentido, por su turno se convierten en causas, generándose cadenas de efectos que escapan al ordenador original, y por vía de la consecuencia, a la exactitud del pronóstico. Encontramos una analogía en una simple ex­periencia mecánica. Si fuera empleada cierta cantidad de fuerza para empujar una pelota, nos será imposible anular o disminuir la fuerza a partir del momento en que la pelota entra en movimiento; pero podremos neutralizar o modifi­car el impulso mediante la aplicación de una nueva fuerza en sentido diferente. Una fuerza rigurosamente igual en dirección opuesta inmovilizará la pelota. Una fuerza menor, reducirá la velocidad; y cualquier fuerza de otro lado tendrá el efecto de alterar, tanto la velocidad como la dirección. Este es el “modus operandi” del destino. Es obvio que en un momento dado están en juego una serie de causas. No habiendo interferencia serán inevitables ciertos resultados, resultados que en los planos ya elevados parecen ya pre­sentes, pudiendo ser trazados con exactitud. Pero también es obvio que un hombre con volun­tad fuerte podrá, recurriendo al empleo de fuer­zas nuevas, variar estos resultados; y tales modificaciones no podrían normalmente ser previstas por un clarividente a menos que nuevas fuerzas hubiesen entrado después en acción.

ALGUNOS EJEMPLOS

Dos incidentes que llegaron recientemente al conocimiento de este autor representan exce­lentes ilustraciones de la posibilidad de previ­sión y de su modificación por efecto de una firme voluntad. Un caballero que poseía el don de la escritura automática recibió cierta vez por este medio, una comunicación que se decía procedente de una dama con la que él mantenía relaciones superfi­ciales. En la carta se mostraba ella muy contraria­da y en estado de profunda indignación: tenien­do preparada una conferencia que iba a dar, no había nadie en el salón a la hora concertada. Sintiose por esto frustrada en la presentación de su discurso. Encontrándose con la dama días después, y suponiendo que la carta se refería a un aconte­cimiento pasado, le expresó él su pesar por su frustración. Con gran sorpresa respondió ella que era todo muy extraño, puesto que aún no estaba lista la conferencia, siendo su intención pronunciarla la próxima semana. Añadió que esperaba que la comunicación no significase una profecía. Pero por el contrario, lo que quedó probado es que se trataba realmente de una profecía: nadie estuvo presente en el salón, la conferencia no se realizó y la interesada se manifestó contrariadí­sima y afligida, tal como había vaticinado la escritura automática. ¿Que especie de entidad inspiró la comunicación? No se sabe; pero seguro que fue una que se situó en un plano donde la previsión era posible; y bien podría haber sido realmente como se mencionó, el propio ego de la conferencista, ansioso por mitigarle la frustración que previó tendría la mente en el plano inferior. Si lo fue nos preguntaremos, ¿por qué no la influenció directamente?; es admisible que estu­viese del todo imposibilitado de hacerlo, y que la mediumnidad del amigo fuese el canal único del que disponía para transmitir el aviso. Aunque el método es indirecto, conocen los estudiantes de estos asuntos numerosos ejemplos de comunicaciones idénticas en que fue imposible recurrir a otros medios. En otra ocasión el mismo caballero recibió por el mismo proceso lo que parecía ser otra carta de otra amiga femenina, relatándole la larga y triste historia de su vida. Se mostraba ella en estado de gran aflicción y decía que toda la dificultad se originó en una versación, cuyos pormenores expuso, con cierta persona que la persuadió contra sus propios sentimientos, a adoptar un determinado comportamiento. Y pasó a describir como poco más o menos después de un año tuvieron inicio una serie de acontecimientos directamente atribuibles a ese comportamiento, y que culminaron en la práctica de un crimen hediondo, arruinándole la vida para siempre. Como en el caso precedente, inmediatamente que nuestro caballero se encontró con la su­puesta autora de la carta, se refirió al contenido de esta. Nada sabía ella a tal respecto; y sin embargo, de la fuerte impresión que le causaron las singularidades de la historia, convinieron los dos en no prestarle ningún significado. Pasado algún tiempo, y para gran sorpresa de la joven, la conversación aludida en la carta vino a realizarse, siendo instada a asumir un compor­tamiento cuyo trágico destino le hubiera sido pronosticado. Por cierto que ella hubiera acep­tado, insegura de su propio discernimiento, si no fuera porque recordó la profecía; y fue este recuerdo lo que le dio fuerza para resistir con la mayor de las determinaciones, aunque tal actitud acusase extrañeza y decepción a su interlocutor. Como no fue seguido el comportamiento indicado en la carta, el tiempo de la catástrofe vaticinado llegó y pasó sin ningún incidente fuera de lo normal. Así podría haber ocurrido cualquiera que fuese el caso. Entretanto, si recordamos que la otra predicción se cumplió exactamente, tendremos que admitir que la advertencia transmitida por la carta probablemente impidió la práctica del cri­men. Si esto es verdad, ahí tenemos un buen ejemplo de cómo podemos modificar nuestro futuro mediante el ejercicio de una voluntad firme.

EL PENSAMIENTO SIMBOLICO

Otro punto digno de atención con referencia a la condición del ego cuando está ausente del cuerpo durante el sueño, es que él parece pensar por medio de símbolos. Queremos decir: lo que en nuestro plano sería una idea cuya expresión exigiría gran número de palabras, para el ego es perfectamente transmisible apenas a través de una imagen simbólica. Ahora, cuando un pensa­miento como ese viene a imprimirse en el cere­bro, y es recordado en la conciencia de la vigilia, sin duda es que necesita una traducción. Mu­chas veces la mente ejecuta esta función; pero en otras el símbolo no viene acompañado de su llave, permaneciendo por así decirlo sin traduc­ción; y entonces surge la confusión. Muchas personas, sin embargo, traen de este modo los símbolos e intentan aquí darles inter­pretación. En casos así cada persona tiene su propio sistema de simbología. La señora Crowe, en un párrafo de su libro “Night side of nature”, escribe: “sé de una señora que sueña con tener un gran pez siempre que está cercana a sufrir un infortunio. Soñó una noche que el pez había mordido dos dedos de su hijo. Inmediatamente después un colega del niño le produjo una herida en los mismos dedos con una pequeña hacha. Encontré varias personas que aprendieron por experiencia a considerar determinado tipo de sueño como una premonición segura de un acontecimiento infausto”. Sin embargo, existen muchos puntos en que están de acuerdo muchos de estos soñadores; por ejemplo, el de que soñar con aguas profundas significa un disgusto que va a venir, y que soñar con perlas es señal de lágrimas.

LOS FACTORES DE LOS SUEÑOS

Examinada así la condición del hombre duran­te el sueño, vemos cuales son los factores capa­ces de influir en la producción de sueños:

El ego, que puede encontrarse en estado de conciencia, desde la insensibilidad casi com­pleta, hasta el dominio total de sus facultades, y que al aproximarse a esta última condición va entrando cada vez más en la posesión de ciertos poderes, los cuales trascienden los que gene­ralmente poseemos en estado normal de vigilia.

El cuerpo astral, siempre agitado por turbulen­tas ondas de emoción y deseo.

La parte etérica del cerebro, por la cual pasa una incesante colección de cuadros entre sí.

El cerebro físico inferior, con su semicon­ciencia inferior y su costumbre de expresar todos los estímulos en forma pictórica.

Al dormirnos, nuestro ego se recoge más en sí mismo y deja que sus cuerpos más libres sigan su propio camino; debe recordarse, sin embargo, que la conciencia de estos vehículos, separada cuando les es dado mostrarla, es de carácter muy rudimentario. Si añadimos que cada uno de aquellos factores es entonces infinitamente más susceptible a las impresiones exteriores que en otros momentos, veremos que no hay muchas razones para extrañarnos de que la memoria de la vigilia (una especie de síntesis de todas las diferentes actividades que se verifican) sea casi siempre confusa. Vamos ahora, con tales pensamientos en nuestra mente, a ver cómo los diferentes tipos de sueños habituales deben ser expuestos.

La conciencia (consciente-inconsciente)

Arjuna

Y ahora que ya sé todas estas cosas, ¿qué tengo que hacer para curarme?» Nuestra respuesta es siempre la misma: «¡Abrir los ojos!»

Si nuestro espíritu esta perturbado, las funciones naturales de nuestro cuerpo están en general desequilibradas. Si el espíritu está tranquilo, el cuerpo puede actuar espontáneamente; esta acción se vuelve entonces libre y fácil. Si se utiliza constantemente el mental, el cuerpo se encuentra trabado en su acción. No debemos pensar únicamente con nuestra conciencia. Corregir el mental es muy difícil. No es sólo el cerebro el que piensa. Esta es la razón por la que a menudo repito: “Durante zazen, se debe pensar y vivir con todo el cuerpo.”

Cuando nuestro cuerpo y nuestro cerebro son dirigidos por el ego, no pueden ser más que un circuito cerrado, Durante zazen pueden abrirse a la vida inconsciente y universal.

En el Hannya Shingyo se explica:

1.   Shiki   soku    ze    ku:   los fenómenos engendran ku, el vació.

2.   Ku    soku   ze   shiki:   ku engendra los fenómenos.

Esto significa que todos los fenómenos son idénticos, que el mundo fenomenal y el mundo invisible de ku se interpenetran y son intercambiables.

¿Cómo vivir la relación entre estos dos mundos?

A esto es a lo que quiere responder el Zen abriendo nuestra conciencia a esta dimensión. Esta es la respuesta al problema central de nuestra civilización.

La vida auténtica es conciencia interdependiente (conciencia del universo) más conciencia dependiente (o conciencia del ego).

Aquellos que tienen un ego demasiado fuerte no pueden recibir esta conciencia universal. Para obtener el satori hay que abandonar el ego. Para recibirlo todo hay que saber abrir las manos y dar. Esta conciencia universal es el origen de la intuición. La intuición no viene solamente del consciente, o del sistema nervioso voluntario, sino sobre todo del sistema vegetativo y del conjunto de células nerviosas del cuerpo, relacionadas con el cuerpo interno, el cual solamente actúa durante el zazen.

Los monjes Zen, por un largo ejercicio y entrenamiento a la práctica del zen, adquieren una profunda intuición y una gran sabiduría antes de llegar a ser Maestros, a su vez. Siguiendo la enseñanza de su Maestro, por  zazen, inconscientemente, obtienen la vida universal llamada satori. Antes de tener esta comprensión total de ellos mismo, se han impregnado de la conciencia ku.

 se basa en el uso de los aceites esenciales naturales extraídos de árboles, arbustos, hierbas y flores de todo el mundo. A través de ella se busca que afloren los procesos de curación innatos en cada persona, como respuesta  a cada aroma- Cuando usamos ese aceite nos activa las defensas comunicando a nivel energético y físico esa información recogida de una cantidad grande de plantas de la misma especie y lugar, nuestro sistema la entiende y reacciona en consecuencia.

Los aceites actúan por dos vías:

 SIMM

A través del olfato: al inspirar las pequeñas moléculas del aceite esencial que se encuentran en el aire (evaporación mediante hornillos, o inhalación directa), son llevadas a los pulmones, donde se produce el intercambio gaseoso, proceso por el cual pasan al sistema circulatorio. Por inhalación: mediante la aspiración directa de los aromas, a través del sentido del olfato llegando al cerebro. La región olfativa es el único lugar de nuestro cuerpo donde el sistema nervioso central esta relacionado estrechamente con el mundo exterior, en esta forma, los estímulos olfativos llegan directamente a las centrales de conexión internas, las neuronas de la región olfatoria son neuronas sensitivas primarias y forman parte de las neuronas cerebrales, los mensajes olfatorios atraviesan la corteza cerebral por medio de fibras nerviosas que llegan a las neuronas centrales de control superior del cerebro. Nuestro bienestar general depende mucho más de nuestro olfato de lo que se suponía. El olfato no solo controla funciones corporales que no están sometidas a nuestra voluntad consiente, sino que influyen en nuestro mundo emotivo, esto se explica analizando las funciones de varias estructuras cerebrales como el sistema límbico, el hipotálamo y el tálamo que se ocupan tanto de procesos emocionales como físicos y están relacionados con el sentido del olfato.

 

A través de la piel: mediante la aplicación de cremas, lociones, aceites, baños aromáticos, compresas (frías o calientes). Las minúsculas moléculas del aceite esencial atraviesan la piel (epidermis) y alcanzan la capa más profunda (dermis), donde los numerosos capilares que se encuentran en ella las absorben, transportándolas al sistema circulatorio.

Posibilidades de Aromaterapia: La aromaterapia es un recurso en situaciones relacionadas a la salud, encarándolas desde lo físico, lo emocional y lo espiritual, acompañando y armonizando nuestro ser. Debemos recordar que una enfermedad que se manifiesta deberá ser tratada por un profesional de la medicina, pero nuestro estado emocional influye absolutamente en el resultado del tratamiento. La aromaterapia mediante hornillo, baños, masajes etc. mejora nuestra capacidad de recuperación de una forma agradable. La prevención de enfermedades y contagios son un terreno óptimo para la aromaterapia, que previene y ayuda a la mejoría en la misma aplicación, pues favorece la acción del sistema inmunológico que está íntimamente relacionado con el sistema nervioso y endócrino, en los que nuestras emociones influyen notablemente.

Un aceite esencial aplicado adecuadamente puede aliviar dolores, reducir hematomas e inflamaciones, impedir la proliferación de bacterias, ayudar a la reconstitución de tejidos, etc. por lo que sostiene la fuerza vital.

 

Los aceites esenciales pueden ser usados a muchos niveles -físico, emocional, mental, espiritual- y son ideales en combinación con otras terapias. La eficacia y rapidez de las terapias con aromaterapia dependen de la pureza y calidad de los aceites esenciales. Los aceites esenciales pueden ser usados individualmente o mezclados entre sí para crear tu propia combinación. Hay muchas formas de disfrutar de sus beneficios: con masaje, en el agua del baño, mediante vaporización y/o inhalación, para perfumar habitaciones, a través de compresas, etc.

La vaporización de aceites esenciales puede crear diferentes ambientes en tu hogar y lograr los efectos deseados. Colocar agua tibia y 4 o 5 gotas del aceite esencial. Los efectos duran hasta 12 horas más..

También actúan, Fisiológicamente, al llegar por el olfato al cerebro, interactúan con el funcionamiento del organismo. Los Aceites Esenciales  son “el alma de la planta”, y constituyen el medio por el cual se transmiten sus propiedades naturales; ellas tienen un alcance fundamental para el tratamiento de las distonías neuro-vegetativas y los desequilibrios psicofísicos, pues actúan directamente en el plano emocional y fisiológico del ser humano. Su facilidad de absorción en la piel permite que los componentes activos penetren directamente en el organismo, equilibrando y armonizando todo el sistema, a través de los meridianos energéticos, la circulación sanguínea y linfática, las células, los tejidos, los órganos, los aparatos y los sistemas. El olfato está conectado con el sistema límbico, que se estimula con los diferentes aromas, lo que permite al cerebro incrementar la secreción de ciertas sustancias, que alivian dolencias especificas.Por lo tanto la Aromaterapia es un método curativo holístico que puede actuar sobre procesos físicos, mentales y emocionales con efectos muy armonizantes. Para ello se basa en el uso de aceites esenciales (obsérvese que la palabra aceite no debe prestarse a equivocación, ya que precisamente la mayoría de estas substancias no son grasas precisamente).Si bien el término aromaterapia es relativamente moderno el uso de los aceites esenciales se remonta a la antigüedad, encontrándose los Egipcios, los Griegos, Chinos, ente aquellos que según hallazgos arqueológico pudieron haber utilizado los aceites esenciales como forma de combatir enfermedades, curar heridas o aliviar dolores.Todos estamos de acuerdo en que ciertos olores nos son agradables, mientras que otros son completamente repulsivos, atentando además, hasta lo más profundo de nuestras entrañas y pudiendo conseguir todo tipo de efectos fisiológicos y psicológicos en casos determinados.

Los aceites esenciales son sustancias que contienen los compuestos volátiles del metabolismo de las plantas que guardan el aroma, son obtenidos generalmente por destilación de vapor, se caracterizan por ser muy ligeros y de textura muy fina, su composición química es muy rica, variada y compleja, por lo que son potentes antisépticos, bactericidas y analgésicos entre otras propiedades terapéuticas los aceites esenciales representan la energía vital de las plantas, es el pulso de su mundo y quizá la sustancia de la vida, este pulso fue creado para entregar a cada célula del organismo humano la energía y los nutrientes para reforzar la habilidad de regeneración, fuerza y protección.La eficiencia de los tratamientos aromaterapéuticos depende de la pureza y calidad de los aceites esenciales y de la manera de usarlos.

 

 

Por uso tópico a través de la piel: (percutáneo) por la finura y la composición orgánica de las moléculas de los aceites esenciales, estas son absorbidas por la piel de donde acceden por medio de los capilares del torrente sanguíneo, para llevar sus efectos a todo el organismo, al mismo tiempo estimulan la regeneración celular de los tejidos, y la salud de la piel matando gérmenes y bacterias nocivas. Cuando el cuerpo recibe masaje con aceites esenciales los efectos tanto fisiológicos como psicológicos son asombrosos, el masaje actúa en las terminaciones nerviosas del cuerpo, al mismo tiempo produce calma y estimula el flujo energético que alivia la tensión, elimina toxinas y a la vez crea tejidos sanos, disminuyendo el proceso de envejecimiento.

Es un hecho científico que la aromaterapia contribuye a generar atmósferas determinadas y a influir en nuestros estados anímicos, cosa que la aromaterapia siempre ha sostenido, y que la ciencia recientemente comprobó. Respecto a la sensación de temor, la aromaterapia contribuye a eliminarla. Se cree que fragancias como el pepino o la manzana ayudan a reducir las palpitaciones en casos en los que la persona sufre de miedo. Las implicancias de esto son muy positivas, puesto que permite realizar diversas actividades a aquellas personas que padecen problemas de, por ejemplo, claustrofobia.Con ciertos aromas, además, nuestros niveles de energía aumentan. La menta y la hierba buena, por ejemplo, ayudan a que lleguemos a niveles de rendimiento muy altos en el trabajo o cualquier tipo de actividad. Un estudio llevado a cabo en la Universidad de Pittsburgh ha arrojado la conclusión de que los aromas fuertes ayudan a superar los antojos y las tentaciones. Experimentando con personas fumadoras, concluyeron que tras haber olido aromas fuertes disminuyó su necesidad de fumar. Como puede verse, los olores tienen influencias sobre varios aspectos de nuestra mente, y pueden utilizarse con fines diversos para cumplir nuestros objetivos de forma más eficaz.

 

Armoniza rápidamente problemas emocionales pero si el desequilibrio se manifiesta en lo físico se necesita más tiempo. En caso de enfermedad manifiesta debe completarse con un tratamiento médico. De todas maneras, sabemos que el tratamiento energético desarrollado en la esfera de lo emocional ó espiritual lleva salud a todo el ser por lo que esa armonía que se logra se manifiesta, mas tarde ó más temprano en una mejoría en la salud física. La aromaterapia permite que veamos la atmósfera de otro color y los problemas desde otro punto de vista. Este tratamiento no reemplaza la medicina tradicional sino que la acompaña y hace que sus efectos sean más rápidos y duraderos porque llegan a la raíz emocional despertando nuestras propias energías de curación. Ayuda a eliminar los efectos desagradables ó tóxicos de tratamientos los alopáticos que son necesarios. Nos armoniza y nos fortalece para poner “de nuestra parte” la energía necesaria para la curación.

La Aromaterapia no es nueva, los aceites esenciales se han usado hace miles de años, los antiguos egipcios estaban altamente especializados en las mezclas de aceites aromáticos. Los Romanos eran particularmente aficionados al aceite de rosas. En la civilización griega, Hipócrates, el padre de la medicina, reconoció el poder de curación de las plantas. Se conoce, a través de la historia, que durante las epidemias de peste, se quemaban maderas como Junípero y Pino, por sus propiedades antisépticas. En la Biblia encontramos directas referencias al uso de inciensos, esencias y aceites para perfumar, purificar, hacer unciones y aún con fines médicos (Ezequiel, Isaías, Moisés y Salomón). La perfumería es un antiguo arte, y podemos sorprendernos al saber que el perfume como actualmente lo conocemos, fué creado por primera vez en Tierra Santa, cuando la reina de Saba, hace 3000 años, al visitar al rey Salomón le obsequió vástagos de nísperos, de esta planta se extraía un bálsamo muy apreciado, los vástagos fueron trasplantados al Oasis Ein-Gedi, en las orillas del Mar Muerto, de estas plantas los perfumistas de la época obtuvieron una esencia del bálsamo para crear un perfume muy codiciado.

En el siguiente milenio, a causa de las guerras en Jerusalem y Tierra Santa, la industria de la perfumería se extinguió, hoy después de 2000 años, un perfumista internacional ha redescubierto el antiguo arte usando las esencias aromáticas de unas 90 plantas diferentes, nativas de Jerusalem, y ha producido exquisitos perfumes. Las velas con aceites esenciales también pueden influenciar en el ambiente y las personas. Las velas perfumadas al arder propagan su fragancia rápidamente en el ambiente, llenando de su aroma todo el lugar donde se encuentran, para crear una atmósfera placentera de tranquilidad, y el que llega a ese lugar inmediatamente sentirá una sensación de agrado.Por ello se han empleado en Aromaterapia. También loa Aceites esenciales naturales colocados en sacheteros se emplean

Los olores son procesados por áreas del cerebro bastante antiguas (bulbo olfatorio) que están relacionadas también con las respuestas emocionales. Por eso el sentido del olfato está asociado a las emociones y por eso también los olores “nunca se olvidan”: el “olor” de la casa de la abuela nos transportará de inmediato al lugar en donde lo percibimos por primera vez. Podemos utilizar esta propiedad del olfato para despertar emociones positivas, utilizando la fragancia adecuada para cada ocasión.

La vida ayuda a la vida

 

Los aromas contenidos en los aceites esenciales son los productos mas elaborados del reino vegetal, cada planta o árbol guarda en si el conocimiento acumulado durante millones de años, adaptándose a los cambios que ha sufrido el planeta. Los aromas actúan sobre nuestro sistema nervioso, nos hacen recordar sucesos o a contecimientos asociados a ese perfume u olor, inclusive estimulan las distintas funciones del organismo a nivel sensorial y extrasensorial.

Las mujeres no pueden resistirse al aroma de los caramelos, los pepinillos y el talco para bebé (Neurólogo y psiquiatra norteamericano Alan Hirsch expuso a varias mujeres a diferentes olores mientras controlaba su flujo vaginal, determinando que cuando olían estos tres productos, el flujo aumentaba un trece por ciento más de lo normal, los niveles descendían notablemente cuando se les acercaba el aroma a carne, colonias o perfumes masculinas y  cerezas).

Siete de cada diez hombres, considera el aroma como una de las principales armas de seducción. El informe revela que el apetito sexual se potencia más con olores suaves, aunque los más jóvenes prefieren los aromas intensos. En hombres éstos prefieren el aroma a pastel de calabaza por sobre otro alimento. Siempre se ha considerado al olfato como un sentido menor, pero a la hora del sexo es vital su presencia. “El olfato puede responder con una intensa excitación sexual sin ser consciente de la causa que lo produjo.

“Se debe a las feromonas, partículas que se desprenden de la piel y penetran por la nariz estimulando cierta parte del cerebro que reacciona con una respuesta sexual inmediata e intensa”

La historia del perfume, esa exquisita fragancia de origen natural o sintético, es tan antigua como la humanidad. Desde las más antiguas civilizaciones, los perfumes han servido de ofrendas a los dioses, poción mágica, …La historia del perfume es tan antigua como la propia humanidad. El perfume siempre ha sido un objeto de deseo y sensualidad desde las más antiguas civilizaciones. Sus usos también han sido múltiples y han servido en infinidad de ocasiones para ceremonias religiosas, diversos rituales tribales, ofrendas religiosas (como en el Antiguo Egipto, Mesopotamia, Grecia) o incluso para curar determinadas afecciones o patologías así como elemento capital en el apasionante mundo de la seducción.El pe rfume también ha sido utilizado por diversas culturas como elemento de intercambio y normalmente era considerado un signo de la aristocracia y de las clases altas, como elemento de poder y status social. Además, un buen perfume ha sido siempre un objeto probado de deseo y un elemento característico de una determinada cultura social. Durante la Edad Media y muy relacionado con la monarquía y la corte francesa, los perfumes adquirieron su significado más sensual; momento en el que proliferan los baños con fragancias entre las altas clases sociales. Con el paso del tiempo, la cosmética francesa se ha ido asentando como una de las más variadas y cotizadas del orbe. Hoy en día, el perfume es uno de los elementos más ligados a la atracción sexual y resulta imprescindible en todo lo que tenga que ver con la higiene y el aseo personal. Así, las firmas de cosmética guardan secreta y sigilosamente sus miles de pócimas y aromas para conseguir los perfumes más codiciados. De ahí que existan en el mercado más de 3000 fragancias, con las tonalidades y olores, más diversos.

 Perfume y seducción

images

El perfume es considerado como un arma perfecta de la seducción, en ambos sexos. Belleza y spa. Hoy en día, en la recámara de cualquier alquimista dedicado a la perfumería se almacenan más de tres mil fragancias distintas, entre las que son de origen natural y las que son de procedencia sintética. Cualquier tienda de perfumería almacena más de dos mil fragancias diferentes en su trastienda y, las hay, tanto de origen natural, como de procedencia sintética. Lo importante de esto es que puede haber tantos tipos de aromas como personas, porque cada individuo puede manifestar una determinada predilección por un determinado tipo de aroma que, como norma, suele diferir del gusto o la predilección de otro individuo, por mil factores diferentes. Hay muchos tipos de perfumes. Verdes y boscosos, helechos que recuerdan al césped recién cortado; los chipres que reflejan el aroma a musgo, pachuli o bergamota; los refrescantes que se agrupan en dos acordes olfativos románticos; los hesperidados, frescos y frutados; los florales, elaborados con esencia de flores; los cálidos y especiados que se caracterizan por su sensualidad y se inspiran en los aromas de Oriente y en la combinación de especias (vainilla, canela…); los maderas que reflejan el olor vegetal de los bosques y las especias; los ambarinos que son los orientales y dulces o los cueros que huelen a tabaco, madera y papel. Los grandes clásicos del aroma se enmarcan dentro de los perfumes de las flores, aunque esto siempre va en gustos. Actualmente, destacan las fragancias orientales, consideradas como las más sensuales, evocadoras y místicas o los perfumes que proceden de la lavanda, el romero o la artemisa. Las afrutadas también tienen una gran aceptación entre la población más joven y, es que, unos toques de manzana, albaricoque, fresa, cereza en el olor corporal imprimen carácter. De todas formas, elegir un perfume no es fácil pero una vez encontrado hemos conseguido obtener nuestro propio aroma personal que nos distingue del resto y que nos convierte en únicos porque se genera un sello personal y particular. Por ello, hemos de tener en cuenta que los perfumes son una cuestión muy personal y que, generalmente, el mismo perfume no desprende el mismo aroma en dos personas distintas; razón por la que comprar un perfume, únicamente porque su aroma en otra persona nos parece estupendo, no deja de ser un error muy habitual y, muy caro, ya que los perfumes no suelen ser baratos.

Perfumes Orientales

La tradición en los países árabes respecto al aroma y a la perfumería es conocida desde siempre. Grandes especialistas en la mezcla y la composición por escalas de las diferentes variedades de aceites aromáticos y esencias de flores, especias, tierras, maderas y demás componentes, algunos de ellos guardados con esmero y secreto durante cientos de años, hacen de estos perfumes unas exquisitas mezclas de frescura y sofisticamiento. Elaborados en Arabia y Egipto, grandes maestros por excelencia del arte de la perfumería, su olor nos transporta, quizás, a la época de las mil y unas noches, en las que los aromas envolventes de sus jardines nos envuelven y nos hacen sentir su elegancia en la sencillez de sus elaboraciones. Están vehiculizados en aceites, para evitar su evaporación, al igual que llevan un sistema de roll-on para su mejor aplicación . Se presentan en formato de 3 ml. cada uno. Dada su alta concentración, es recomendable aplicarse primero una pequeña cantidad en la base de la muñeca para ver la intensidad que cada persona requiere. No hay que olvidarse que son perfumes, y que su grado de concentración es alto. Los hemos clasificado en perfumes de hombre y perfumes de mujer en atención a sus componentes más evidentes. Es, quizás, una cuestión de gustos en cuanto a su composición y su aroma. Ustedes eligen.

El origen de la fragancia de la albahaca

Descubren el secreto del aroma de la albahaca. Podríamos decir que finalmente se ha descubierto el secreto del dulce y suavemente cálido aroma que desprende la albahaca. Podríamos decir que finalmente se ha descubierto el secreto del dulce y suavemente cálido aroma que desprende la albahaca. Una diminuta e insignificante molécula, concretamente una enzima denominada sintasa eugenol, es la causante de una fragancia con reminiscencias de clavo y canela. Al menos así lo aseguran los científicos de un centro de estudios biológicos de Michigan, en Estados Unidos, quienes además añaden que dicha enzima no sólo cumple funciones fragantes en la albahaca, sino que además le otorgan propiedades analgésicas y antimicrobióticas.

Al parecer, la enzima sintasa eugenol es el producto de la evolución de una familia de enzimas cuya función era, en un principio, de las denominadas “domésticas”, en concreto la de los precursores biosintéticos de la lignina polímera de la planta –que conforman lo que conocemos como la madera de los árboles-. La selección evolutiva de esta enzima la ha derivado hasta una molécula tremendamente volátil, casi etérea, con funciones aromáticas. Descubrimientos como éste han sido posibles gracias al creciente resurgimiento de la investigación en el campo de la bioquímica de las plantas, debido principalmente al interés cada día más generalizado que las sociedades occidentales muestran hacia la alimentación natural en general y hacia las propiedades de las plantas en particular. Esta nueva tendencia ha hecho posible que se esté relanzando de una manera inequívoca el uso generalizado de las plantas en multitud de ámbitos del consumo, como la alimentación y la medicina, lo que por otra parte permite el desarrollo de disciplinas relacionadas directa e indirectamente con dichos usos que, hace tan sólo unos años, habían caído en el más completo ostracismo.

Cómo hacer perfumes

 

La fórmula secreta del perfume. El arte del perfumista. ¿Qué se esconde detrás de un frasco de perfume?… El arte del perfume es toda una ciencia que procede desde tiempos inmemoriales. Desde la recolección de la flor y se armonizan los aromas hasta que se envasa el perfume ocurre un azaroso proceso de elaboración que sólo los más sabios saben conjugar. Conseguir el equilibrio de las esencias es todo un arte hasta alcanzar el perfume deseado. Conseguirlo no es tarea fácil y sólo los más avezados lo consiguen. Además, el perfume ya es todo un símbolo social que distingue a las clases sociales, muestran la personalidad individual de cada persona y además hacen aflorar los sentimientos de cada individuo y de las personas del entorno. Actualmente, vuelven los aromas más clásicos y tradicionales, aderezados con sutiles toques orientales que resultan sugerentes y que hacen referencia a las emociones y al bienestar espiritual. Se trata de conseguir todo un corolario de aromas que atrapen al prójimo y que estimulen los sentidos y esto no es tarea fácil. De hecho, la elaboración de una nueva fragancia puede costar años de trabajo y es un proceso muy laborioso, según los más prestigiosos perfumistas. De hecho, en la actualidad y a pesar del gran desarrollo de los aromas sintéticos, la calidad de un perfume se equipara a la riqueza de los componentes naturales que lo integran. Así, notas que proceden del mundo vegetal como bergamota, limón, mandarina, pomelo, naranja amarga, jazmín, nardo, rosa, ciclamen, violeta, verbena, manzanilla, clavo, pimienta, vainilla, canela, pino y palo de rosa, son todo un clásico en el perfume que se precie. El éxito radica en saber conjugar estos elementos que la naturaleza pone a nuestra disposición. También se utilizan materias animales que suelen aportar sensualidad, como el ámbar gris, el almizcle–musk, civeta y otras secreciones que proceden de distintas especies del mundo animal. Los complejos procesos de laboratorio permiten conjugar todos los elementos creando auténticas fragancias que no desentonan y que permiten cientos de combinaciones.

Cómo utilizar el perfume para aumentar el atractivo

Cautiva con tu aroma. Si te das tiempo y sigues los consejos de los expertos, seguro que tu perfume te dará placer y encantará a quienes están de cerca de ti…El arte de la seducción utiliza el olor corporal como una de sus herramientas más poderosas. La elección de un perfume y cómo usarlo constituye una estrategia que conviene cuidar al detalle. En primer lugar, no debe usarse más de un perfume el mismo día, ya que en caso contrario corremos el peligro de enmascarar y, por lo tanto, reducir el efecto de aquél que ha de servir para cautivar a nuestra pareja. La elección de un perfume es algo muy personal, por lo que nunca debemos pensar en una fragancia por el mero hecho de que nos haya gustado utilizado por otra persona. Si nos dejamos llevar por esa creencia, la decepción es casi segura. Un mismo perfume no huele igual en dos personas diferentes. Ya en la perfumería, es aconsejable probar las fragancias en la muñeca –si lo queremos hacer sobre la piel- o espolvoreándolo en el aire para olfatearlo a cierta distancia. Nunca se debe oler directamente en el envase ni demasiado cerca. La sesión de pruebas en la perfumería suele perder su eficacia a partir del cuarto perfume o fragancia, debido a que el olfato pierde un tanto su “capacidad de concentración” y comienza a recibir sensaciones confusas. Un truco muy útil para evitar esto es llevar en un bolsillo, envueltos en un pañuelo, algunos granos de café para olfatearlos para después continuar probando nuevas fragancias. Y, por fin, la decisión final. La elección del perfume que finalmente va a ayudarnos a seducir, ha de basarse en el conocimiento de uno/a mismo/a. La fragancia no debe transformar de forma radical nuestro olor corporal, sino adornarlo como una nueva “piel invisible” que vaya, en cierto modo, en consonancia no sólo con nuestro cuerpo sino sobre todo con nuestra personalidad.

Obtención del perfume
Métodos de obtención del perfume en el antiguo Egipto. Exprimido, enfleurage, maceración, exprimido:
Consistìa en exprimir las flores y plantas aromáticas envueltas en una tela, ayudándose de dos palos que se giraban en dirección opuesta, copiando el sistema del vino y del aceite. Esta era una opción no muy usada por trabajosa y escasa de beneficio, ya que, aunque obtenían una especie de “jugo”, no lograban aprovechar todos los elementos aromáticos de las plantas.

“Enfleurage”
Consistía en intercalar flores sobre capas de grasa entre dos tablas. Estas flores, o pétalos se cambiaban una vez perdían su aroma (más o menos 24 horas) y se sustituían por otras frescas hasta que la grasa estaba saturada de perfume. Con esta grasa perfumada hacían pomadas y los famosos conos que vemos en las fiestas tebanas del Reino Nuevo, y que veremos más adelante.

Maceracion: Sumergían flores, hierbas aromáticas y semillas en grasas o aceites calentados a 65º C, luego lo ponían en un mortero y las seguían removiendo mientras el aceite o la grasa aún estaba al fuego (este sistema está descrito en algunas tumbas). Luego se filtraba y se dejaba enfriar. Si el producto obtenido era líquido (aceite) se ponía en frascos, y si resultaba sólido (grasa) se hacían bolas o conos.  Una alternativa a este sistema era cocer las flores y plantas en agua tapando el recipiente con una tela saturada de grasa. Dejaban evaporar toda el agua y luego rascaban la grasa de la tela, que habría quedado perfumada. Este sistema aún

 

Los aromas conseguidos por medio de estos procedimientos solían mezclarse con gomas o resinas para fijar otros ingredientes y conseguir así algo parecido a los actuales “potpourris,” o mezclas de aromas.
En cuanto a las gomas y resinas, solían utilizar:

– Incienso- Mirra- Bdelia- Resina de abeto- Gálbano- Terebinto- Resina de pino

Aunque usaban diversas variedades de incienso, el más común era el denominado Boswellia o Comniphora pedunculata, originario de Sudan y Etiopía. La mirra eran las “lágrimas” amarillentas.rojizas de la Comniphora En el Reino Nuevo el incienso y la mirra dejaron de ser materiales de importación tras la expedición de la reina Hatshepsut al Pais del Punt (Somalia). En dicha expedición se trajeron árboles con sus raíces y tierra, y luego ya los cultivaron en Egipto donde crecieron perfectamente. Antes de esta expedición Egipto importaba grandes cantidades de mirra para el culto diario en los templos. Para mayor claridad, he de decir que cuando nos referimos a incienso, no tenemos muy claro a qué nos estamos refiriendo, si bien en los textos jeroglíficos se mencionan dos clases de ellos. Uno sería el sntr y el otro el antyw. Tradicionalmente se ha traducido sntr por incienso, sin entrar en más averiguaciones. Pero en realidad incienso no es un nombre específico, sino genérico para algo que se quema. Sntr significaría “hacer divino” por lo tanto la palabra jeroglífica solo nos indica el fin a que fue destinado. Lise Manniche apunta la Boswellia Thurifera como el arbol del incienso. Pero estudios botánicos posteriores demuestran que los árboles representados en las paredes de la expedición al Punt no se ajustan a las características de la Boswellia. El hecho de que algunos autores identifiquen el incienso con la palabra árabe Olibano (Aceite del Libano) nos da pie a pensar que pudiera tratarse de otra planta de resina, la Styrax Bensoina. Como verán, los datos son confusos en lo que se refiere al incienso, y los estudiosos del tema no acaban de ponerse de acuerdo. Son más claros en cuanto a la mirra, llamada antyw por los antiguos egipcios. Era obtenida del arbol de la mirra o Comniphora Pedunculata. Los elementos secos como las resinas y las raíces, cortezas, maderas y semillas viajan bien y conservan su olor, por ello eran muy apreciadas.

Fabricación y conservación

 

En la fabricación de los perfumes egipcios, vemos que no sólo eran importantes los ingredientes, sino que era vital la proporción entre los elementos y el momento exacto de la mezcla… Para la preparación de perfumes se seguían cinco pasos genéricos:

  1. Preparación del vehículo (pasta, líquido, etc)

2. Hacer el vehículo astringente
3. Preparar lo líquido ( unos 2 l. y medio)
4. Preparar lo seco ( unos 2 Kg y medio)
5. Añadir resinas y cocer

Con estas cantidades saldría alrededor de medio litro de perfume. En la fabricación de los perfumes egipcios, vemos que no sólo eran importantes los ingredientes, sino que era vital la proporción entre los elementos y el momento exacto de la mezcla. Si no se tenía esto en cuenta, los perfumes no hubieran diferido mucho unos de otros, y, por ejemplo, olores como el de la canela o la resina hubieran predominado sobre todos ellos. No solían colorear los perfumes, ya que sin los pigmentos se conservaban mejor. Pero algunas variedades si que fueron coloreadas, quizás para darles mejor apariencia y hacer que fueran más apreciados. Si acaso con el tiempo, los olores se hacían demasiado intensos les añadían vino de palma para aligerarlos. En esto ya intuían que el alcohol aligeraba y refrescaba los perfumes, si bien como dijimos, no llegaron a destilar sus perfumes. Los perfumes bien almacenados podían durar bastante tiempo.. Se guardaban en alabastro o cristal, protegidos del sol y del calor. Sabemos que el perfume de mirra duraba unos diez años, y el de la casia y canela algo menos. Normalmente los florales eran más efímeros, si exceptuamos el de iris, que podía durar unos seis años, y si se almacena adecuadamente llega hasta los 20. Al parecer los aromas más duraderos eran los preferidos por los egipcios, y sobre todo, por las egipcias.

Perfumes más conocidos

 

 

Algunos de los perfumes más conocidos en el antiguo Egipto

Entre los perfumes más populares de Egipto encontramos

–          Metopion- Megallion- El Real- El Egipcio- El Mendesiano- Kyphi- Tyriac

También había otros sin nombre, solo conocidos por el ingrediente dominante en su composición

–          Lirio- Iris- Henna- Mejorana- Canela- Mirto- Rosa- Salvia- Mirra- Loto- Mandrágora

Los perfumes profanos

Todos hemos visto en infinidad de representaciones de fiestas y banquetes como los egipcios llevaban en lo alto de la cabeza lo que denominamos conos de perfume… Todos hemos visto en infinidad de representaciones de fiestas y banquetes como los egipcios llevaban en lo alto de la cabeza lo que denominamos conos de perfume. Lo usaban tanto los hombres como las mujeres. Los textos también nos hablan de estos conos, y una canción de arpista dice “Coloca resina antyw sobre tu cabeza”. Estos conos estaban hechos de grasa de buey impregnada de diversos perfumes. De todos modos, no parece probable que el único ingrediente fuera la resina antyw, es decir, mirra, ya que en estado natural tiene muy poco aroma, y si le extraían el aceite, el producto sería líquido y no apto para fabricar conos. Por lo tanto la grasa debía estar perfumada con otras fragancias, además de la mirra. Pero ellos empleaban la palabra antyw de manera simbólica al estar considerada la mirra como la fragancia más exquisita que se pudiera imaginar. A esta grasa animal quizás se le añadiera cera de abejas, que previamente había sido saturada en perfume. Observaremos que estos conos tienen un color más amarillento o anaranjado en la cúspide. Esto puede tratarse de una simple sedimentación del perfume en la grasa. No olvidemos que se fabricaban en moldes y que se desmoldaban como hoy en día hacemos con un flan. Por tanto, la sedimentación quedaría en la parte alta al invertir el producto, y la evaporación del aroma sería más fácil. Los artistas egipcios, tan minuciosos en sus detalles nos muestran esa sustancia amarillenta derritiéndose por los laterales de los conos, y a veces empapando y manchando las sutiles vestiduras de los asistentes a las fiestas. Efectivamente estos conos estaban pensados para que la grasa se derritiera, ya que empleaban mezclas que se derretían a los 37ªC, es decir, el mero contacto con el cuerpo, o simplemente a la temperatura ambiente de Egipto, sería suficiente para que los conos se derritieran. Hemos visto alguna representación en la que los conos ya no tienen esa forma tan puntiaguda, sino que son más planos, casi como una boina, lo cual nos indica que la fiesta ya estaba muy avanzada. Al parecer el sistema de que la grasa perfumada les cayera por el cuerpo y las ropas no sólo no les molestaba, sino que para ellos era importante la hidratación de la piel que les proporcionaba la grasa, y también el que sus vestidos conservaran un buen aroma, aunque por ello tuvieran que mancharse. El hecho de que un personaje apareciera con las ropas manchadas de perfume era un signo de riqueza. Estos conos eran utilizados tanto por hombres como por mujeres, y su uso alcanzó su momento álgido a partir del Reino Nuevo.

El perfume te identifica ante los demás

 

El aroma es tu sello personal: Clases. Románticas, aventureras, elegantes o sexys, el perfume te identifica ante los demás…. El aroma que desprendemos es uno de nuestros sellos más personal y suele ser una carta de presentación ante los demás. El perfume que utilizamos indica muchas cuestiones sobre nuestra personalidad. Se podría decir que según el perfume que elijamos, nuestra imagen ante los demás cambiará de una u otra manera; así ser romántico/a, elegante, provocador/a, dependerá en muchas ocasiones de la fragancia que utilicemos, sobre todo si pretendemos sorprender en un primer encuentro. Existen cientos de fragancias y entre ellas destacan las florales que se identifican con personalidades románticas y jóvenes. Se utilizan durante el día, preferentemente. Por su parte, la familia de las fragancias de helecho suelen identificarse con el signo masculino y tratan de evocar el ambiente de un bosque, con notas de lavanda, musgo y madera, siendo utilizadas indistintamente tanto por la noche como por el día. Otras fragancias más específicas que son utilizadas para determinados momentos especiales son las denominadas Chipres, a base de musgo de roble, pachulí o sándalo que se suelen emplear en perfumes de signo femenino, evocando gratos momentos e invitando a la sensualidad. Otros perfumes recuerdan a esencias de madera de sándalo, cedro, ciprés y se identifican con aromas frescos, con cierto tinte de sensualidad, pero que suelen utilizarse más por los hombres que por las mujeres. Son fragancias recomendables para ser utilizadas durante la noche y preferiblemente durantes periodos de frío intenso. Pero si lo que buscamos es un aroma sugerente y sensual basta con acercarse a una mujer que desprenda fragancias de corte oriental, basadas en notas de vainilla, ámbar y almizcle que suelen embaucar al más reacio. Por su parte, el hombre de porte más tradicional que utiliza las lociones y colonias por una simple cuestión de higiene suele decantarse por unos aromas en los que predominan las notas de cuero, humo, abedul y madera quemada. Son más intensos, se utilizan durante el día y tienen una duración más prolongada.

 

Composición de los perfumes el perfume es una mezcla de aceites esenciales aromáticos, alcohol y fijador. ..

El uso de los perfumes ha trascendido más allá de su objetivo funcional, como es proporcionar un olor agradable a nuestro cuerpo, llegando a constituir todo un lenguaje corporal cuyo origen se encuentra en el proceso amoroso. Pero, ¿cómo se consiguen los perfumes? El perfume constituye quizás el medio más sutil de alcanzar una belleza más allá de la apariencia física. El estímulo del olfato, tan presente en gran parte de nuestras reacciones, es algo tan sutil como determinante a la hora de provocar atracción o rechazo en otras personas. Además de parte importante de toda una ceremonia, el uso del perfume es un modo de conseguir afecto y aceptación socialmente hablando. El hombre usa perfume desde mucho antes de lo que se piensa. Como ocurre en los animales y las plantas, nuestro olor corporal también tiene connotaciones sociales, aunque en nuestro caso, su efectividad haya sido minimizada por otros elementos de efectos mucho más directos. Quizás precisamente por nuestra merma en esa capacidad de atracción mediante la emisión de fragancias, el hombre buscó en la naturaleza aquellas que le ayudaran a potenciarla, encontrándolas en los aceites esenciales presentes en las plantas. Básicamente, el perfume está formado por uno o varios de estos aceites esenciales, además de alcohol y fijador. Así como no hay dos plantas iguales, no hay dos aceites esenciales iguales ni, por supuesto, dos perfumes iguales. Esto nos lleva a una gran verdad: cada perfume es adecuado para un determinado tipo de personas, situaciones y objetivos.

Existen dos grandes familias de fragancias, según el Comité Francés del Perfume: las cítricas, en las que se usan aceites de limón, naranja, mandarina y otros cítricos y las florales, elaboradas con extractos de flores. De las primeras se sabe que aportan un tono fresco y extrovertido, por lo que son más recomendadas para la primavera y el verano. En cuanto a las segundas se puede decir que constituyen la base de más de la mitad de los perfumes comercializados hoy en día, y ofrecen tal variedad en intensidad, tono y duración, que hay prácticamente un perfume para cada tipo de personalidad, y para cada situación.Perfumes y aromas, el lenguaje corporal El perfume, parte de ti. Los aromas cítricos y frescos ceden el paso a una nueva generación de fragancias orientales, elaboradas con notas florales y ambarinas… Cada persona utiliza un perfume diferente que lo clasifica de alguna manera y que le dota de su propia personalidad, que difiere del resto. Actualmente, los aromas cítricos y frescos ceden paso a una nueva generación de fragancias orientales, elaboradas con notas florales y ambarinas. Esta mezcla proporciona un aroma que denota un estilo o personalidad depurada, elegante, sensual y muy femenina. El nuevo lenguaje del perfume se basa en la utilización de flores exóticas, de especias, de notas de madera y ámbar que nos arrastra con un aroma intenso y evocador. Hoy en día, la fragancia es el atuendo de moda más importante de las personas a la hora de potenciar la personalidad, aumentar el atractivo y dotarnos de una mayor sensualidad, capaz de seducir a los más exigentes. Las firmas más relevantes del panorama internacional optan por incluir en sus nuevas fragancias, aromas cálidos, suaves, vibrantes y sensuales, en las que predominan las notas potentes a jazmín, almizcle, ámbar, azahar, rosa, frutos rojos del bosque, violeta, vainilla o incluso el chocolate blanco. Un buen perfume, nuevos aromas y fragancias que tienen el poder de transportarnos a lugares desconocidos, lejanos y exóticos. Las firmas de prestigio luchan, día a día, pro crear una fragancia que permanezca, que deje huella, que se convierta en una novedad de alcance internacional y que, sobre todo, llegue a las personas por su capacidad de atracción.

IMPORTANCIA DEL PERFUME EN EL ANTIGUO EGIPTO

Historia:

 

 

Los ungüentos y perfumes les resultaron imprescindibles. No olvidemos que Egipto es un país extremadamente caluroso y seco, por tanto las grasas que hidrataban y suavizaban su piel eran una necesidad,… Los ungüentos y perfumes les resultaron imprescindibles. No olvidemos que Egipto es un país extremadamente caluroso y seco, por tanto las grasas que hidrataban y suavizaban su piel eran una necesidad, que ellos a lo largo de su historia fueron convirtiendo en lujo. Es más, parece lógico que añadieran elementos aromáticos a estos ungüentos, en parte por placer, y en parte para disimular el olor a rancio que, sin duda, tendrían los aceites y grasas. Así, los perfumes jugaron un importante papel a la hora de mitigar los olores corporales y ambientales derivados del calor.

Desde las primeras dinastías, los perfumes y ungüentos formaron parte del ajuar funerario (recordemos los 7 aceites sagrados) y resultaron indispensables en los ritos de los templos. La calidad y el exotismo de los perfumes egipcios hizo que fueran conocidos en todo el mundo antiguo, de manera que en el IM ya se comerciaba con todo el Norte de Africa y con Creta. Así, los perfumes y las materias para su elaboración viajaron con profusión por el Mediterráneo. Encontramos referencias a este comercio en naufragios, yacimientos, en tablillas asirias, en Turquia en Creta y en Grecia. Incluso en Arabia (país famoso por su devoción a los perfumes) buscaron cosas nuevas en Egipto. La evidencia más clara de esta afirmación la constituye el naufragio en la costa sur de Turquia de un barco de carga que había estado haciendo la ruta por diversos puntos del Mediterráneo cargando mercancías. Entre ellas había una partida de resinas. La fecha aproximada de este hecho nos viene dada por un sello de oro con el cartucho de Nefertiti, es decir, alrededor del 1350 a.C. Dicho cargamento constaba de cerca de cien vasijas de resina identificada como Pistacia terebinthus, un árbol que crece en Chipre, en Kios y en Palestina, y destinadas a Egipto para elaborar perfumes. Abundando en estas referencias, en un fragmento de vasija hallado en Amarna encontramos la siguiente inscripción:

“Resina fresca perteneciente al capitán Ini, purificada para el fabricante de ungüentos Jaemuaset”

El tal capitán Ini pudo muy bien haber sido patrón de un barco similar al del naufragio de Turquía al que antes nos referíamos. Lo cual no hace más que darnos pistas sobre el constante comercio de sustancias aromáticas por el Mediterráneo. El clima de Egipto favorece el crecimiento de multitud de flores y plantas aromáticas silvestres. Pero además, los egipcios cultivaron otras muchas especies en sus jardines, a veces traídas al Valle del Nilo desde otros países. Ellos se sentían orgullosos de sus jardines, que les proporcionaban frescor, sombra, frutos y flores, y que constituían un lugar muy apreciado de la casa. Vemos con frecuencia pinturas en las que aparecen los jardines, y en las que especifican cada una de las especies que allí aparecen. Eran jardines ordenados, y casi siempre rodeaban un lago. Para ilustrar el tamaño de algunos jardines, baste el ejemplo del jardín de Nebamun en el que había:

–          170 palmeras datileras- 120 palmeras dum- 5 higueras- 2 moringas- 12 viñas- 5 granados- 16 algarrobos- 5 espinos- 8 sauces- 10 tamarindos- 5 acacias- 2 mirtos- 5 árboles desconocidos

Sabemos que los egipcios contaban con dioses para casi todos los aspectos de su vida cotidiana y para el Mas Allá. En el caso de los perfumes, tambien tenían sus patrones. El dios que habitualmente se tiene como patrón de los perfumes es Nefertum, dios habitualmente representado como un niño, o un joven surgiendo de una flor de loto, en clara referencia al ciclo solar puesto que esta flor se abre al amanecer orientada al este y se cierra y desaparece bajo el agua en la oscuridad. Su nombre significa simplemente “El Loto”, y ya aparece citado en los TT.PP. como “el que no tiene igual” y “la flor de loto perfumada en la nariz de Ra”. Todos estos aspectos lo convirtieron en el dios de los aromas y los ungüentos. Pero aún tenemos otro dios relacionado con los perfumes, se trata de Shesmu, que ya aparece en los TT.PP.. Es este un dios de figura antropomorfa, que a veces aparece como dos halcones que retuercen una red en la prensa. Lleva el título de “Maestro de los Perfumes” en los templos de Edfú y Dendera, por lo que aquí tendríamos al dios de los perfumistas. Quizás este patronazgo se debiera a su cualidad de “prensador”, ya que prensaba los cuerpos de los pecadores para obtener vino que dar a los difuntos y otorgarles fuerza. Por esto también se consideraba dios de las bodegas y del vino. Por tanto, pensamos que sea esta característica de manejar la prensa lo que le hace dios de todo cuanto se obtiene a traves de prensa. Era un dios beneficioso en general, aunque maligno para los pecadores. Su contrapartida femenina es la diosa Shesmetet.

Los Perfumes en el Cristianismo
Los animales no estuvieron ajenos a la simbología de los perfumes, y su entrada al mundo aromático se efectuó de la mano del Bestiario. Los perfumes dedicados a los Dioses no tienen precio a escala humana, nada es lo suficientemente bueno o valioso para deleitarlos. El hombre ha recurrido a la ofrenda de aromas para ser aceptado y escuchado en sus plegarias por sus divinidades. Los objetos mediadores entre Dios y el hombre se revisten de sacralidad (Croatto, 2002:54) y como tales, los perfumes adquieren valor sagrado. Los perfumes pertenecen al Dios y no al hombre (Albert, 1990:218), pero con la llegada del cristianismo, Dios permitió al hombre compartir su agrado divino por los perfumes, y por ello, marca a sus elegidos con fragancias deliciosas: María, Pablo, Magdalena, Marcos. Les otorga la gracia de “morir en olor de santidad”, de transformarse ellos mismos en objetos mediadores revestidos de sacralidad.

El aura de misticismo religioso que rodea a los perfumes no es casual. No es casual que se les atribuyan tantas y variadas propiedades, algunas auténticas, otras mera expresión de deseo de una humanidad que busca consuelo en sus divinidades. Es que los aromas tienen el poder de transportarnos a un mundo ya conocido de emociones y sentimientos profundos, no sólo religiosos. Porque de los sentidos, el del olfato es el único que le permite al hombre vivir dos veces el mismo instante. Los perfumes amados, conocidos, dormidos en nuestra memoria, son tan verídicos y reales como los sueños mientras los soñamos. No se narran ni se evocan: se viven.

Almizcle (Musk), Estimulante Sexual.

El almizcle, musk, es utilizado en el tantra sexual. Conozca sus propiedades.

Es una substancia marrón, amarga, volátil, extraída de una glándula excretoria cercana a los genitales de una especie de ciervo ( almizclero, moschus mosquiferus, musk-deer ) originario de Asia Central (vive en montañas de Siberia, China, Tibet, Persia). Los homeópatas le dan el nombre latino de Moschus. El órgano que lo contiene es una bolsa peluda, larga, de 9 a 10 cm. situada debajo del vientre del macho, cerca de las partes genitales (prepucio) y el producto que lo contiene es un humor graso, negro-amarronado. Las bolsas de almizcle son exportadas encerradas en capas de plomo para conservar sus propiedades odoríficas.

Hay 3 clases:

De China, proveniente del Tibet y de Tongking.

De Siberia, cerca de la zona polar.

De Bengala, en la húmeda selva de la India.

El mejor es el primero, se lo recibe en bolsas del grosor de un huevo de paloma, más o menos redondas, cubiertas de pelos, que contienen cada una de 15 a 20 gr. Tiene el aspecto de sangre coagulada, y consiste en pequeños gramos marrón oscuro, suaves y untuosos al tacto, ligeramente húmedo. En Persia y Tibet el almizcle es usado en comidas por sus propiedades eróticas. En Occidente y Oriente tiene una amplia utilización en perfumes (también se emplea el extracto sintético); se supone que sus efectos se deben a la presencia de un alto contenido de feromonas en las glándulas sexuales que la producen.

El almizcle en la literatura:

Un escritor árabe comenta la importancia de perfumarse a sí mismo con musk como una ayuda antes de involucrarse en un acto sexual. De acuerdo al Kama Sutra, el olor del musk es asociado con la mujer ideal, la más erótica y sensual. Frecuentemente aparece en historias chinas como un factor de seducción y atracción sexual. Los más antiguos libros de Medicina relatan casos de varones que en sus 80 años fueron revitalizados en su poder sexual gracias a esta valiosa sustancia.

Musk o Moschus en homeopatía:

Para Kent -el gran Maestro Homeopático– este remedio estaría indicado en mujeres cuya afección principal es la histeria, pero en la modalidad de la obstinación, donde los síntomas variados están siempre al servicio de obtener lo que ella quiere: conseguir su voluntad, bajo el imperio de una poderosa represión sexual, que este remedio suele levantar, devolviendo a la paciente el impulso sexual reprimido. Actúa también sobre varones con tendencia al dramatismo, a la expresividad desmesurada de su padecer, con los síntomas más “terribles” que prontamente se disuelven como un tipo de “histeria de conversión” freudiana que tiene su origen en vagos temores sexuales del tipo de miedo a la enfermedad, al contagio genital, al embarazo y a la vagina femenina en general.

Funciona como excitante en la sexualidad reprimida por motivos histéricos.

En aromoterapia se usa en los rituales tántricos (yoga sexual) y mágicos como poderoso estimulante olfativo que produce estados de arrobamiento y poderoso deseo erótico. Es el perfume de mayor poder erótico y atractivo: una onza de musk guarda su poder olfatorio durante decenas de años y un solo gramo es capaz de llenar una habitación de un aroma penetrante que tarda días en evaporarse pudiendo resultar sumamente alérgico, motivo por el cual debe diluirse decenas de veces y usarse con sumo cuidado y en manos de especialistas. La Medicina antigua lo usaba también como estimulante difuso en los estados asténicos. Es uno de los elementos más caros de la industria del perfume, junto al esperma de ballena y al ámbar gris (es de destacar que también poseen feromonas)

“Todo parece exhalar el olor de una mujer.”
Emile Zola

“¡Que dulce goce el olor del que me nutre mi amada, con su cuerpo untado de almizcle y mirra!”
Harum Al-Ferez, poeta árabe, siglo I a. de C.

 

Los perfumes sagrados

El perfume Sagrado en el Antiguo Egipto: kyphi, Incienso, Dios. Los perfumes sagrados en el Antiguo Egipto.

Uno de los principales usos que tuvieron los perfumes fue en los cultos diarios de los templos. La naturaleza de los aromas, su sutileza, su volatilidad, parece que los convierte en el vehículo adecuado para entrar en contacto con lo divino Se decía que el perfume era de “origen divino – salía de los huesos de los dioses y de sus ojos” y se los asociaba al ojo de Horus. Así, cuando el sacerdote mojaba el dedo meñique en el ungüento y ungía la estatua del dios, Thot le devolvía el ojo sano. Hay muchas inscripciones que nos muestran la importancia que dieron al incienso en el culto, como por ejemplo esta:

El Kyphi:

La palabra “kyphi” es la deformación griega de la palabra “kapet” (del verbo jeroglífico k3p,

Que significa quemar cualquier sustancia para fumigaciones, al igual que nuestra palabra “perfume” viene del latin pro-fumo que significa “Para quemar”, tambien incienso viene de incendere). El kyphi es el perfume más recordado y conocido de entre los que fabricaron los egipcios. No era uno de los ungüentos sagrados, sino que tenía dos utilidades primordiales. Una era la de servir de incienso y la otra como remedio de diferentes dolencias. E incluso si se ingería era antídoto contra la mordedura de serpientes y para tratar el asma. Tenemos varias recetas para la fabricación del kyphi, que, aunque básicamente son iguales, si que presentan alguna variación. Las citamos por orden de antigüedad:

Papiro Ebers – 1500 a.C., Ramsés III – 1200 a.C., Maneton (via Plutarco) – 300 a.C, Edfu y Filae – 200 a.C, Dioscórides – S I, Rufus de Efeso – S I, Receta Siria – S II

De las recetas para fabricar kyphi que han llegado a nuestros días, dos permanecieron en griego. Galeno en el año 200 d.C lo menciona en un ensayo titulado “De los antídotos” Luego un tal Damócrates (médico ateniense) hace referencia al kyphi diciendo que ni crece en los árboles ni en la tierra, mientras que otros fumigadores como el incienso o la mirra si lo hacen, y que constaba de más de un ingrediente.

Plutarco nos desvela en su Iside et Osiride los dieciséis ingredientes con los que se preparaba el kyphi: miel, vino, pasas, juncia, resina, mirra, palo-rosa, seseli, lentisco, brea, junco oloroso, romaza, enebro gigante y enano, cardamomo y cálamo. De todas maneras ninguna de las recetas se pone de acuerdo en cuanto a ingredientes, y algunas de ellas llegan a citar cincuenta, mientras que otras, como la de Dioscórides, solo cita once, diez de los cuales aparecen en todas las recetas, sean griegas o egipcias. Las referencias clásicas a los perfumes egipcios nos son de mucha utilidad a la hora de saber los usos que se daban a los perfumes. Por ejemplo Plutarco dice que en los templos se hacían fumigaciones tres veces al día:

Por la mañana incienso
Al mediodía mirra
Al atardecer kyphi

EL kyphi se utilizaba igualmente como inductor del sueño, por lo que podría considerarse como el precursor de la aromaterapia, que los egipcios no solo conocían, sino que dominaban y practicaban.

En tiempos anteriores a Ramses III el kyphi era también usado por la gente para perfumar sus casas y sus ropas, y para combatir el mal aliento. También se usó para aliviar el dolor de cabeza y la epilepsia, el dolor de oídos, y el dolor de estómago e hígado. El kyphi perduró a lo largo de toda la historia de Egipto, e incluso en el S VI aún se conocía y usaba este preparado. Esto lo sabemos por una receta copta en la que se prescribe kyphi mezclado con mejorana y vino para tratar una enfermedad de la piel. Suponemos que usado de modo tópico y no ingerido. La curiosidad despertada por el mítico kyphi encontró eco en nuestros días, y el día 3 de Abril de 2002, el diario francés Le Monde publicaba un reportaje en el que se daba cuenta de la investigación llevada a cabo por especialistas sufragados por una firma de cosmética, para poder revivir el aroma faraónico y presentarlo el dia 5 de Abril en El Cairo en la exposición Perfumes y Cosméticos en el Antiguo Egipto, organizada por el Museo de El Cairo, el Museo del Louvre y el Museo Arqueológico de Marsella.

El Tiryac:
Casi siempre encontramos emparejado con el kyphi otro aroma llamado Tyriac. El Tyriac no era realmente un perfume ya que solo tenía el uso medicinal, aunque era un remedio aromático. También servía como antídoto contra mordeduras venenosas, y al igual que el kyphi se usaba para relajar la ansiedad. Hacia 1574, el veneciano Próspero Alpini visitó Egipto, y a pesar de las grandes dificultades que encontró para desvelar el misterio del tiryac, logró averiguar los ingredientes, que eran nada menos que 57 plantas, más piel de serpiente y arcilla, todo mezclado con vino añejo o vino de granada y miel. Esta era la receta de 1574 preparada para el rey de Turquía y que se llamó Tiryac de Faruk. Hay otras recetas que alcanzan los 97 ingredientes. EL kyphi era uno de estos ingredientes para preparar tiryac.Este preparado aún se puede encontrar en los bazares y herbolarios egipcios, aunque suponemos que la fórmula no sea exactamente igual.

El apreciado perfume del 22 de Khoiak :

 

Este era otro de los misteriosos perfumes que se fabricaban en el AE, y que estaba destinado usarse en determinados ritos iniciáticos de Osiris, y cuyos ingredientes permanecieron ocultos, al igual que los del Perfume Secreto de Min. Todo lo relacionado con este perfume está escrito en el “laboratorio” de Edfú, en la parte interior para que ningún mortal pudiera verlo. Hoy en día, quien quiera y sepa leer jeroglíficos, tiene el misterio a su alcance.

Este perfume se empezaba a preparar todos los años exactamente el mismo día, la mezcla el día 15, la cocción entre el 15 y el 18, y el día 22 se retiraba el ungüento del fuego. EL concepto esencial de regeneración que sugería el color negro del preparado, se intensificaba con la incorporación de aroma de loto.

Se destinaba a ceremonias que tenían lugar en todos los templos donde hubiera algún miembro de Osiris. El misterio se centraba en una figurilla momiforme hecha de semillas de cebada, arena e incienso, tierra, pulpa de dátiles, incienso, resina y sustancias aromáticas, así como una pequeña porción de todos los minerales mezclados con agua del lago sagrado. Esta figurilla momiforme era sometida a ciertos ritos y luego ungida con aceite de moringa e incienso. Tras esta unción se escondía durante un año. Y en las ceremonias del año siguiente se hacia una figurilla nueva, y la que estaba escondida, se enterraba. Esto, al parecer, aseguraba una buena cosecha.

Como ajuar Funerario:

De todos es sabido lo importante que era para los egipcios tener un ajuar funerario que cubriera sus necesidades en el Mas Allá. Y por supuesto, cosméticos y perfumes formaban parte de esas necesidades. En muchos enterramientos se han encontrado preciosos estuches con todos los elementos necesarios para la ceremonia de la Apertura de la Boca de la momia del difunto, en los que no faltan diminutos vasos destinados a contener algunos de los aceites sagrados que ya hemos mencionado.
Existía una lista de siete aceites sagrados destinados al rito de la Apertura de la Boca, si bien no todos ellos tenían consistencia de aceite y podían parecerse más a ungüentos. Estos óleos eran:

El del festival:

El Sefet:

El Nejemet:

El Tuat:

El de Cedro:

El Tejenu:

El Hekenu: o bien:

Según Lise Manniche esta lista de siete óleos se debe ampliar a diez variedades. Los aceites añadidos son:

El Madjet:

El Tisheps:

El Secreto de Min

Hekenu:

La fórmula aparece en la pared E del laboratorio de Edfu junto a la cámara de la estatua del rey. La forma de escritura apenas difiere en el determinativo de la palabra “alabanza”

“Hekenu de resinas ab y antyw de primera clase, para ungir los miembros divinos”

El hekenu necesitaba 365 días para su preparación y se reducía mucho durante este tiempo. La base era la pulpa exprimida del fruto del algarrobo. Este árbol existía en Egipto y está descrito como de madera negra y fruto en vainas. EL fruto del algarrobo era el que daba nombre a la palabra “dulce” (nedjem).

Solo el determinativo de abstracto:

O de árbol

Las diferenciaba en el lenguaje escrito, aunque en el hablado debía ser lo mismo. Y es cierto que la algarroba es dulce. Esa planta era escogida en el mundo de los aromas no por su olor, sino por todo lo contrario, es decir su ausencia de aroma y a la vez su gran capacidad de absorber otros perfumes.

EL hekenu debía aplicarlo un sacerdote con ligeros toques del dedo meñique.

Tisheps:
También sus principales componentes eran las resinas ab y antyw. Estaba destinado a ungir a Hathor de Dendera antes de emprender el viaje a Edfu (177 Kms). Su preparación llevaba 241 días. El perfume predominante era la canela, Y lo encontramos mencionado en el relato de la expedición al Punt de la reina Hatshepsut.

Madjet:
Este aceite une los miembros del dios (en memoria de la desmembración de Osiris) y quita el mal olor. La fórmula que aparece en Edfú no es específica sino más bien genérica. Se sabe que existía un madjet para las fiestas y uno para diario. También se especifica el modo de aplicación. Había que aplicarlo con dos dedos, el que tocaba al dios enfundado en un dedil de oro.

La base era la grasa de buey. Pero no podía ser un buey cualquiera. Debía ser un buey cuya nariz no hubiera sido perforada nunca para ponerle una anilla y que se lavara cada mañana en el lago sagrado para estar purificado. Igualmente se le envolvían las pezuñas en fibras de palma. Después del sacrificio (corte de garganta), se separaban las patas y la cabeza y se abría en canal. Luego se limpiaba el cuchillo del matarife para quitar cualquier rastro de sangre, y con él se separaba la grasa que se ponía en un recipiente de piedra con tapadera y se almacenaba un año.

Llegado el momento se perfumaba esta grasa con resina de pino, aspálato, rizomas de junco, bayas de enebro y piñones. Quedaba una pasta rojiza de fuerte aroma que permanecía durante horas.

Secreto de Min:

 

Este era un ungüento pensado para reunir los miembros del dios y “para ungir toda estatua de madera o piedra.” La fórmula era un secreto transmitido de padres a hijos. Tan sólo el sacerdote que hacía la purificación era parte del secreto, y ningún ser humano debía acercarse:

“porque es un secreto que no debe saberse”

Aunque este secreto está registrado en las paredes de Edfú y en la actualidad, al alcance de cualquiera que sepa leer jeroglíficos. Por estos registros sabemos que era bastante parecido al tisheps, pero se le añadían minerales, concretamente 18 grs. de los siguientes minerales:

–          Oro- Plata- Laspilázuli- Jaspe rojo- Feldespato verde- Turquesa- Fayenza- Cornalina

Todos ellos molidos muy finamente. El añadir minerales a un ungüento puede parecer curioso, pero tenía un objetivo claro, puesto que se creía que los dioses estaban constituidos por una mezcla de elementos, incluyendo sustancias minerales, vegetales y resinosas, y al transferir estos ingredientes a una estatua cuando se la ungía, la estatua adquiría la divinidad. Según esta receta debía aplicarse caliente con una espátula y el sobrante debía recogerse y reutilizarse. (era un producto negro y pegajoso) Tras este tratamiento la estatua estaba lista para la apertura de la boca. El aspecto de la estatua tras la aplicación de esta pasta debía ser la misma que presentaban las famosas estatuas negras de Tutankhamon, que seguramente serían tratadas asi, o bien representaron que lo habían sido como rito de regeneración. En los enterramientos normalmente sólo aparecían cuatro o cinco de estos ungüentos. Las vasijas que los contenían solían ser de alabastro o piedra. Ahora bien, si el personaje no tenía tantos posibles, la terracota también era válida. Pero lo habitual entre personajes no reales eran las “tablillas” para unciones que eran unas placas planas de alabastro en las que había unos pequeños huecos cóncavos para verter solo unas pocas gotas de cada óleo.

Un texto en siete columnas nos decía el aceite que contenía cada hueco. Pero tambien el simple hecho de pintarlos en las paredes y relacionarlos cumplía la función mágica de ofrenda funeraria. En las tumbas de personajes importantes podían aparecer grandes jarras como las que tenía Tutankhamon en su tumba y que contenían “Perfume del Festival”, de cedro y el de Libia o tejenu .En la tumba de un personaje llamado Amenemhat, mayordomo del visir User, de época de Tutmosis III hay una procesión de ofrendas de perfume, cuyo texto dice: Ofrenda del mejor aceite de cedro, el mejor Tejenu, ungüento de antyu, aceite de moringa, tisheps, para los 1000 años que tu señor Amón ha decretado para ti en la casa de los vivos, donde tienes vida, salud y justificación y la alegría de la música para siempre. Por otra parte, justo antes de la Fiesta del Año Nuevo se celebraban los cinco días epagómenos añadidos a cada año de 12 meses de 30 días para que el calendario fuera acorde con la astronomía. Estos cinco días estaban dedicados a Osiris, por lo que era muy apropiado que los familiares honraran a sus difuntos con una ceremonia especial presidida por un sacerdote funerario, o un familiar que oficiara como tal. Esta ceremonia consistía en entrar por la noche en la tumba, encender un fuego y quemar incienso al tiempo que presentaban el ungüento madjet y recitaban una oración para que el ojo de Horus (el ungüento) estuviera vigilante e iluminara el camino del difunto en el Más Allá.

se usa en Egipto en la actualidad.

Por ejemplo, el aceite de Lavanda es destilado de las flores, el aceite de Eucalipto proviene de las hojas del árbol. Bajo la forma de aceites esenciales ejercen influencias positivas creando un ambiente agradable, sereno y relajante, mediante el calor se liberan pequeñas moléculas que al ser aspiradas pasan a los pulmones y de aquí son transportadas por la sangre a todos los órganos del cuerpo, actuando sobre determinado órgano, según las propiedades del aceite esencial natural utilizado. Este efecto es lo que ha aplicado en Aromaterapia, un método de curación mediante el empleo de aceites esenciales naturales. La Aromaterapia no es nueva, los aceites esenciales se han usado hace miles de años, los antiguos egipcios estaban altamente especializados en las mezclas de aceites aromáticos. Los Romanos eran particularmente aficionados al aceite de rosas. En la civilización griega, Hipócrates, el padre de la medicina, reconoció el poder de curación de las plantas. Se conoce, a través de la historia, que durante las epidemias de peste, se quemaban maderas como Junípero y Pino, por sus propiedades antisépticas.

En la Biblia encontramos directas referencias al uso de inciensos, esencias y aceites para perfumar, purificar, hacer unciones y aún con fines médicos (Ezequiel, Isaías, Moisés y Salomón). La perfumería es un antiguo arte, y podemos sorprendernos al saber que el perfume como actualmente lo conocemos, fué creado por primera vez en Tierra Santa, cuando la reina de Saba, hace 3000 años, al visitar al rey Salomón le obsequió vástagos de nísperos, de esta planta se extraía un bálsamo muy apreciado, los vástagos fueron trasplantados al Oasis Ein-Gedi, en las orillas del Mar Muerto, de estas plantas los perfumistas de la época obtuvieron una esencia del bálsamo para crear un perfume muy codiciado.

En el siguiente milenio, a causa de las guerras en Jerusalem y Tierra Santa, la industria de la perfumería se extinguió, hoy después de 2000 años, un perfumista internacional ha redescubierto el antiguo arte usando las esencias aromáticas de unas 90 plantas diferentes, nativas de Jerusalem, y ha producido exquisitos perfumes.Las velas con aceites esenciales también pueden influenciar en el ambiente y las personas.Las velas perfumadas al arder propagan su fragancia rápidamente en el ambiente, llenando de su aroma todo el lugar donde se encuentran, para crear una atmósfera placentera de tranquilidad, y el que llega a ese lugar inmediatamente sentirá una sensación de agrado.Por ello se han empleado en Aromaterapia. También loa Aceites esenciales naturales colocados en sacheteros se emplean con la misma finalidad.

PERFUMES ESOTERICOS Y SUS USOS

La historia del perfume, esa exquisita fragancia de origen natural o sintético, es tan antigua como la humanidad. Desde las más antiguas civilizaciones, los perfumes han servido de ofrendas a los dioses, poción mágica, …La historia del perfume es tan antigua como la propia humanidad. El perfume siempre ha sido un objeto de deseo y sensualidad desde las más antiguas civilizaciones. Sus usos también han sido múltiples y han servido en infinidad de ocasiones para ceremonias religiosas, diversos rituales tribales, ofrendas religiosas (como en el Antiguo Egipto, Mesopotamia, Grecia) o incluso para curar determinadas afecciones o patologías así como elemento capital en el apasionante mundo de la seducción.El pe rfume también ha sido utilizado por diversas culturas como elemento de intercambio y normalmente era considerado un signo de la aristocracia y de las clases altas, como elemento de poder y status social. Además, un buen perfume ha sido siempre un objeto probado de deseo y un elemento característico de una determinada cultura social.

Durante la Edad Media y muy relacionado con la monarquía y la corte francesa, los perfumes adquirieron su significado más sensual; momento en el que proliferan los baños con fragancias entre las altas clases sociales. Con el paso del tiempo, la cosmética francesa se ha ido asentando como una de las más variadas y cotizadas del orbe. Hoy en día, el perfume es uno de los elementos más ligados a la atracción sexual y resulta imprescindible en todo lo que tenga que ver con la higiene y el aseo personal. Así, las firmas de cosmética guardan secreta y sigilosamente sus miles de pócimas y aromas para conseguir los perfumes más codiciados. De ahí que existan en el mercado más de 3000 fragancias, con las tonalidades y olores, más diversos.

Las acuáticas evocan el agua del mar o el aire. El ámbar es otra de las notas cálidas de las fragancias más actuales. La lavanda, artemisa y romero componen la familia de los aromáticos. La vainilla y el benjuí entran dentro de los balsámicos. La nota de cuero se obtiene a partir del abedul y el alquitrán. Las florales utilizan la rosa, clavel, gardenia, jazmín, orquídea, geranio, petunia o azaleas, mientras que las herbáceas proceden de la albahaca, menta y mejorana. Las frutales, utilizan el melocotón, manzana, mandarina, melón o piña. La familia de las hespérides comprende los aceites esenciales de frutas como la bergamota, mandarina o limón. Las maderas son de cedro, pino, sándalo y musgo. No cualquier fragancia sino la que a uno le pertenece. Cualquier tipo de fragancia se percibe diferente en cada persona. Su estilo de vida, su hábito alimenticio y su entorno serán los que determinarán qué tipo de aroma es apto para el pH de su piel.

Cada persona tiene su propia fragancia o aroma personal que se diferencia del resto por multitud de factores, no siendo todas las fragancias adecuadas al pH de cada piel en particular o en individual. Las fragancias se perciben de forma diferente en cada persona y es que su estilo de vida, su hábito alimenticio, su entorno, sus costumbres sociales determinarán que tipo de aroma es el más apto para el pH de su piel. Así, Graciela Zárate, promotora de ventas de perfumes y cosméticos de Givenchy, señala que “existe una fragancia para cada tipo de persona”.Sin embargo, la propia especialista señala que todas las personas persiguen un aroma que perdure y les distinga del resto de los mortales, pero al parecer cada persona tiene sus propias peculiaridades que provocan determinadas variaciones en el aroma que desprende cada perfume por la propia fisonomía de cada individuo, de sus particularidades, de sus hormonas, del tipo de piel que tenga; todo ello, determina esa variación final que sufre químicamente el perfume que cada día nos aplicamos.

Según Zárate, cada persona tiene un pH de la piel particular, lo que unido al nivel de sudoración (humor) de la persona determinará la fijación final del aroma, por un proceso lógico de reacciones químicas que se producen en la piel del individuo. Sin embargo, esta especialista señala que la gran mayoría de expertos en la materia coinciden en señalar que las fragancias amaderadas son las que más perduran en la piel y, por ello, invita a las personas muy activas a que “usen fragancias frescas con una buena base a madera, porque ella es la que fijará la fragancia”, comenta.

 Perfume y seducción

El perfume es considerado como un arma perfecta de la seducción, en ambos sexos. Belleza y spa. Hoy en día, en la recámara de cualquier alquimista dedicado a la perfumería se almacenan más de tres mil fragancias distintas, entre las que son de origen natural y las que son de procedencia sintética. Cualquier tienda de perfumería almacena más de dos mil fragancias diferentes en su trastienda y, las hay, tanto de origen natural, como de procedencia sintética. Lo importante de esto es que puede haber tantos tipos de aromas como personas, porque cada individuo puede manifestar una determinada predilección por un determinado tipo de aroma que, como norma, suele diferir del gusto o la predilección de otro individuo, por mil factores diferentes.

Hay muchos tipos de perfumes. Verdes y boscosos, helechos que recuerdan al césped recién cortado; los chipres que reflejan el aroma a musgo, pachuli o bergamota; los refrescantes que se agrupan en dos acordes olfativos románticos; los hesperidados, frescos y frutados; los florales, elaborados con esencia de flores; los cálidos y especiados que se caracterizan por su sensualidad y se inspiran en los aromas de Oriente y en la combinación de especias (vainilla, canela…); los maderas que reflejan el olor vegetal de los bosques y las especias; los ambarinos que son los orientales y dulces o los cueros que huelen a tabaco, madera y papel.

Los grandes clásicos del aroma se enmarcan dentro de los perfumes de las flores, aunque esto siempre va en gustos. Actualmente, destacan las fragancias orientales, consideradas como las más sensuales, evocadoras y místicas o los perfumes que proceden de la lavanda, el romero o la artemisa. Las afrutadas también tienen una gran aceptación entre la población más joven y, es que, unos toques de manzana, albaricoque, fresa, cereza en el olor corporal imprimen carácter. De todas formas, elegir un perfume no es fácil pero una vez encontrado hemos conseguido obtener nuestro propio aroma personal que nos distingue del resto y que nos convierte en únicos porque se genera un sello personal y particular. Por ello, hemos de tener en cuenta que los perfumes son una cuestión muy personal y que, generalmente, el mismo perfume no desprende el mismo aroma en dos personas distintas; razón por la que comprar un perfume, únicamente porque su aroma en otra persona nos parece estupendo, no deja de ser un error muy habitual y, muy caro, ya que los perfumes no suelen ser baratos.

Perfumes Orientales

La tradición en los países árabes respecto al aroma y a la perfumería es conocida desde siempre. Grandes especialistas en la mezcla y la composición por escalas de las diferentes variedades de aceites aromáticos y esencias de flores, especias, tierras, maderas y demás componentes, algunos de ellos guardados con esmero y secreto durante cientos de años, hacen de estos perfumes unas exquisitas mezclas de frescura y sofisticamiento.

Elaborados en Arabia y Egipto, grandes maestros por excelencia del arte de la perfumería, su olor nos transporta, quizás, a la época de las mil y unas noches, en las que los aromas envolventes de sus jardines nos envuelven y nos hacen sentir su elegancia en la sencillez de sus elaboraciones. Están vehiculizados en aceites, para evitar su evaporación, al igual que llevan un sistema de roll-on para su mejor aplicación . Se presentan en formato de 3 ml. cada uno. Dada su alta concentración, es recomendable aplicarse primero una pequeña cantidad en la base de la muñeca para ver la intensidad que cada persona requiere. No hay que olvidarse que son perfumes, y que su grado de concentración es alto.

Los hemos clasificado en perfumes de hombre y perfumes de mujer en atención a sus componentes más evidentes. Es, quizás, una cuestión de gustos en cuanto a su composición y su aroma. Ustedes eligen.

Cómo hacer perfumes

 

La fórmula secreta del perfume. El arte del perfumista. ¿Qué se esconde detrás de un frasco de perfume?… El arte del perfume es toda una ciencia que procede desde tiempos inmemoriales. Desde la recolección de la flor y se armonizan los aromas hasta que se envasa el perfume ocurre un azaroso proceso de elaboración que sólo los más sabios saben conjugar. Conseguir el equilibrio de las esencias es todo un arte hasta alcanzar el perfume deseado. Conseguirlo no es tarea fácil y sólo los más avezados lo consiguen. Además, el perfume ya es todo un símbolo social que distingue a las clases sociales, muestran la personalidad individual de cada persona y además hacen aflorar los sentimientos de cada individuo y de las personas del entorno.

Actualmente, vuelven los aromas más clásicos y tradicionales, aderezados con sutiles toques orientales que resultan sugerentes y que hacen referencia a las emociones y al bienestar espiritual. Se trata de conseguir todo un corolario de aromas que atrapen al prójimo y que estimulen los sentidos y esto no es tarea fácil. De hecho, la elaboración de una nueva fragancia puede costar años de trabajo y es un proceso muy laborioso, según los más prestigiosos perfumistas. De hecho, en la actualidad y a pesar del gran desarrollo de los aromas sintéticos, la calidad de un perfume se equipara a la riqueza de los componentes naturales que lo integran. Así, notas que proceden del mundo vegetal como bergamota, limón, mandarina, pomelo, naranja amarga, jazmín, nardo, rosa, ciclamen, violeta, verbena, manzanilla, clavo, pimienta, vainilla, canela, pino y palo de rosa, son todo un clásico en el perfume que se precie. El éxito radica en saber conjugar estos elementos que la naturaleza pone a nuestra disposición.

También se utilizan materias animales que suelen aportar sensualidad, como el ámbar gris, el almizcle–musk, civeta y otras secreciones que proceden de distintas especies del mundo animal. Los complejos procesos de laboratorio permiten conjugar todos los elementos creando auténticas fragancias que no desentonan y que permiten cientos de combinaciones.

Cómo utilizar el perfume para aumentar el atractivo

Cautiva con tu aroma. Si te das tiempo y sigues los consejos de los expertos, seguro que tu perfume te dará placer y encantará a quienes están de cerca de ti…
El arte de la seducción utiliza el olor corporal como una de sus herramientas más poderosas. La elección de un perfume y cómo usarlo constituye una estrategia que conviene cuidar al detalle. En primer lugar, no debe usarse más de un perfume el mismo día, ya que en caso contrario corremos el peligro de enmascarar y, por lo tanto, reducir el efecto de aquél que ha de servir para cautivar a nuestra pareja. La elección de un perfume es algo muy personal, por lo que nunca debemos pensar en una fragancia por el mero hecho de que nos haya gustado utilizado por otra persona. Si nos dejamos llevar por esa creencia, la decepción es casi segura. Un mismo perfume no huele igual en dos personas diferentes.

Ya en la perfumería, es aconsejable probar las fragancias en la muñeca –si lo queremos hacer sobre la piel- o espolvoreándolo en el aire para olfatearlo a cierta distancia. Nunca se debe oler directamente en el envase ni demasiado cerca. La sesión de pruebas en la perfumería suele perder su eficacia a partir del cuarto perfume o fragancia, debido a que el olfato pierde un tanto su “capacidad de concentración” y comienza a recibir sensaciones confusas. Un truco muy útil para evitar esto es llevar en un bolsillo, envueltos en un pañuelo, algunos granos de café para olfatearlos para después continuar probando nuevas fragancias. Y, por fin, la decisión final. La elección del perfume que finalmente va a ayudarnos a seducir, ha de basarse en el conocimiento de uno/a mismo/a. La fragancia no debe transformar de forma radical nuestro olor corporal, sino adornarlo como una nueva “piel invisible” que vaya, en cierto modo, en consonancia no sólo con nuestro cuerpo sino sobre todo con nuestra personalidad.

Obtención del perfume
Métodos de obtención del perfume en el antiguo Egipto
Exprimido, enfleurage, maceración,

Exprimido:

Consistìa en exprimir las flores y plantas aromáticas envueltas en una tela, ayudándose de dos palos que se giraban en dirección opuesta, copiando el sistema del vino y del aceite. Esta era una opción no muy usada por trabajosa y escasa de beneficio, ya que, aunque obtenían una especie de “jugo”, no lograban aprovechar todos los elementos aromáticos de las plantas.

“Enfleurage”
Consistía en intercalar flores sobre capas de grasa entre dos tablas. Estas flores, o pétalos se cambiaban una vez perdían su aroma (más o menos 24 horas) y se sustituían por otras frescas hasta que la grasa estaba saturada de perfume. Con esta grasa perfumada hacían pomadas y los famosos conos que vemos en las fiestas tebanas del Reino Nuevo, y que veremos más adelante.

Maceracion: Sumergían flores, hierbas aromáticas y semillas en grasas o aceites calentados a 65º C, luego lo ponían en un mortero y las seguían removiendo mientras el aceite o la grasa aún estaba al fuego (este sistema está descrito en algunas tumbas). Luego se filtraba y se dejaba enfriar. Si el producto obtenido era líquido (aceite) se ponía en frascos, y si resultaba sólido (grasa) se hacían bolas o conos.  Una alternativa a este sistema era cocer las flores y plantas en agua tapando el recipiente con una tela saturada de grasa. Dejaban evaporar toda el agua y luego rascaban la grasa de la tela, que habría quedado perfumada. Este sistema aún se usa en Egipto en la actualidad.

Los aromas conseguidos por medio de estos procedimientos solían mezclarse con gomas o resinas para fijar otros ingredientes y conseguir así algo parecido a los actuales “potpourris,” o mezclas de aromas.
En cuanto a las gomas y resinas, solían utilizar:

Aunque usaban diversas variedades de incienso, el más común era el denominado Boswellia o Comniphora pedunculata, originario de Sudan y Etiopía. La mirra eran las “lágrimas” amarillentas.rojizas de la Comniphora En el Reino Nuevo el incienso y la mirra dejaron de ser materiales de importación tras la expedición de la reina Hatshepsut al Pais del Punt (Somalia). En dicha expedición se trajeron árboles con sus raíces y tierra, y luego ya los cultivaron en Egipto donde crecieron perfectamente. Antes de esta expedición Egipto importaba grandes cantidades de mirra para el culto diario en los templos.

Para mayor claridad, he de decir que cuando nos referimos a incienso, no tenemos muy claro a qué nos estamos refiriendo, si bien en los textos jeroglíficos se mencionan dos clases de ellos. Uno sería el sntr y el otro el antyw. Tradicionalmente se ha traducido sntr por incienso, sin entrar en más averiguaciones. Pero en realidad incienso no es un nombre específico, sino genérico para algo que se quema. Sntr significaría “hacer divino” por lo tanto la palabra jeroglífica solo nos indica el fin a que fue destinado. Lise Manniche apunta la Boswellia Thurifera como el arbol del incienso. Pero estudios botánicos posteriores demuestran que los árboles representados en las paredes de la expedición al Punt no se ajustan a las características de la Boswellia. El hecho de que algunos autores identifiquen el incienso con la palabra árabe Olibano (Aceite del Libano) nos da pie a pensar que pudiera tratarse de otra planta de resina, la Styrax Bensoina. Como verán, los datos son confusos en lo que se refiere al incienso, y los estudiosos del tema no acaban de ponerse de acuerdo.

Son más claros en cuanto a la mirra, llamada antyw por los antiguos egipcios. Era obtenida del arbol de la mirra o Comniphora Pedunculata. Los elementos secos como las resinas y las raíces, cortezas, maderas y semillas viajan bien y conservan su olor, por ello eran muy apreciadas.

Fabricación y conservación

 

En la fabricación de los perfumes egipcios, vemos que no sólo eran importantes los ingredientes, sino que era vital la proporción entre los elementos y el momento exacto de la mezcla…

Para la preparación de perfumes se seguían cinco pasos genéricos:

  1. Preparación del vehículo (pasta, líquido, etc)
  2. 2. Hacer el vehículo astringente
  3. 3. Preparar lo líquido ( unos 2 l. y medio)
  4. 4. Preparar lo seco ( unos 2 Kg y medio)
  5. 5. Añadir resinas y cocer

Con estas cantidades saldría alrededor de medio litro de perfume. En la fabricación de los perfumes egipcios, vemos que no sólo eran importantes los ingredientes, sino que era vital la proporción entre los elementos y el momento exacto de la mezcla. Si no se tenía esto en cuenta, los perfumes no hubieran diferido mucho unos de otros, y, por ejemplo, olores como el de la canela o la resina hubieran predominado sobre todos ellos. No solían colorear los perfumes, ya que sin los pigmentos se conservaban mejor. Pero algunas variedades si que fueron coloreadas, quizás para darles mejor apariencia y hacer que fueran más apreciados.

Si acaso con el tiempo, los olores se hacían demasiado intensos les añadían vino de palma para aligerarlos. En esto ya intuían que el alcohol aligeraba y refrescaba los perfumes, si bien como dijimos, no llegaron a destilar sus perfumes.

Los perfumes bien almacenados podían durar bastante tiempo.. Se guardaban en alabastro o cristal, protegidos del sol y del calor. Sabemos que el perfume de mirra duraba unos diez años, y el de la casia y canela algo menos. Normalmente los florales eran más efímeros, si exceptuamos el de iris, que podía durar unos seis años, y si se almacena adecuadamente llega hasta los 20. Al parecer los aromas más duraderos eran los preferidos por los egipcios, y sobre todo, por las egipcias.

Perfumes más conocidos

 

 

Algunos de los perfumes más conocidos en el antiguo Egipto

Los perfumes profanos

Todos hemos visto en infinidad de representaciones de fiestas y banquetes como los egipcios llevaban en lo alto de la cabeza lo que denominamos conos de perfume… Todos hemos visto en infinidad de representaciones de fiestas y banquetes como los egipcios llevaban en lo alto de la cabeza lo que denominamos conos de perfume. Lo usaban tanto los hombres como las mujeres. Los textos también nos hablan de estos conos, y una canción de arpista dice “Coloca resina antyw sobre tu cabeza”. Estos conos estaban hechos de grasa de buey impregnada de diversos perfumes. De todos modos, no parece probable que el único ingrediente fuera la resina antyw, es decir, mirra, ya que en estado natural tiene muy poco aroma, y si le extraían el aceite, el producto sería líquido y no apto para fabricar conos. Por lo tanto la grasa debía estar perfumada con otras fragancias, además de la mirra. Pero ellos empleaban la palabra antyw de manera simbólica al estar considerada la mirra como la fragancia más exquisita que se pudiera imaginar. A esta grasa animal quizás se le añadiera cera de abejas, que previamente había sido saturada en perfume. Observaremos que estos conos tienen un color más amarillento o anaranjado en la cúspide. Esto puede tratarse de una simple sedimentación del perfume en la grasa. No olvidemos que se fabricaban en moldes y que se desmoldaban como hoy en día hacemos con un flan. Por tanto, la sedimentación quedaría en la parte alta al invertir el producto, y la evaporación del aroma sería más fácil.

Los artistas egipcios, tan minuciosos en sus detalles nos muestran esa sustancia amarillenta derritiéndose por los laterales de los conos, y a veces empapando y manchando las sutiles vestiduras de los asistentes a las fiestas. Efectivamente estos conos estaban pensados para que la grasa se derritiera, ya que empleaban mezclas que se derretían a los 37ªC, es decir, el mero contacto con el cuerpo, o simplemente a la temperatura ambiente de Egipto, sería suficiente para que los conos se derritieran.

Hemos visto alguna representación en la que los conos ya no tienen esa forma tan puntiaguda, sino que son más planos, casi como una boina, lo cual nos indica que la fiesta ya estaba muy avanzada. Al parecer el sistema de que la grasa perfumada les cayera por el cuerpo y las ropas no sólo no les molestaba, sino que para ellos era importante la hidratación de la piel que les proporcionaba la grasa, y también el que sus vestidos conservaran un buen aroma, aunque por ello tuvieran que mancharse. El hecho de que un personaje apareciera con las ropas manchadas de perfume era un signo de riqueza. Estos conos eran utilizados tanto por hombres como por mujeres, y su uso alcanzó su momento álgido a partir del Reino Nuevo.

El perfume te identifica ante los demás

 

El aroma es tu sello personal: Clases. Románticas, aventureras, elegantes o sexys, el perfume te identifica ante los demás…. El aroma que desprendemos es uno de nuestros sellos más personal y suele ser una carta de presentación ante los demás. El perfume que utilizamos indica muchas cuestiones sobre nuestra personalidad. Se podría decir que según el perfume que elijamos, nuestra imagen ante los demás cambiará de una u otra manera; así ser romántico/a, elegante, provocador/a, dependerá en muchas ocasiones de la fragancia que utilicemos, sobre todo si pretendemos sorprender en un primer encuentro.

Existen cientos de fragancias y entre ellas destacan las florales que se identifican con personalidades románticas y jóvenes. Se utilizan durante el día, preferentemente. Por su parte, la familia de las fragancias de helecho suelen identificarse con el signo masculino y tratan de evocar el ambiente de un bosque, con notas de lavanda, musgo y madera, siendo utilizadas indistintamente tanto por la noche como por el día.

Otras fragancias más específicas que son utilizadas para determinados momentos especiales son las denominadas Chipres, a base de musgo de roble, pachulí o sándalo que se suelen emplear en perfumes de signo femenino, evocando gratos momentos e invitando a la sensualidad. Otros perfumes recuerdan a esencias de madera de sándalo, cedro, ciprés y se identifican con aromas frescos, con cierto tinte de sensualidad, pero que suelen utilizarse más por los hombres que por las mujeres. Son fragancias recomendables para ser utilizadas durante la noche y preferiblemente durantes periodos de frío intenso. Pero si lo que buscamos es un aroma sugerente y sensual basta con acercarse a una mujer que desprenda fragancias de corte oriental, basadas en notas de vainilla, ámbar y almizcle que suelen embaucar al más reacio. Por su parte, el hombre de porte más tradicional que utiliza las lociones y colonias por una simple cuestión de higiene suele decantarse por unos aromas en los que predominan las notas de cuero, humo, abedul y madera quemada. Son más intensos, se utilizan durante el día y tienen una duración más prolongada.

 

Composición de los perfumes el perfume es una mezcla de aceites esenciales aromáticos, alcohol y fijador. ..

El uso de los perfumes ha trascendido más allá de su objetivo funcional, como es proporcionar un olor agradable a nuestro cuerpo, llegando a constituir todo un lenguaje corporal cuyo origen se encuentra en el proceso amoroso. Pero, ¿cómo se consiguen los perfumes? El perfume constituye quizás el medio más sutil de alcanzar una belleza más allá de la apariencia física. El estímulo del olfato, tan presente en gran parte de nuestras reacciones, es algo tan sutil como determinante a la hora de provocar atracción o rechazo en otras personas. Además de parte importante de toda una ceremonia, el uso del perfume es un modo de conseguir afecto y aceptación socialmente hablando. El hombre usa perfume desde mucho antes de lo que se piensa. Como ocurre en los animales y las plantas, nuestro olor corporal también tiene connotaciones sociales, aunque en nuestro caso, su efectividad haya sido minimizada por otros elementos de efectos mucho más directos. Quizás precisamente por nuestra merma en esa capacidad de atracción mediante la emisión de fragancias, el hombre buscó en la naturaleza aquellas que le ayudaran a potenciarla, encontrándolas en los aceites esenciales presentes en las plantas. Básicamente, el perfume está formado por uno o varios de estos aceites esenciales, además de alcohol y fijador. Así como no hay dos plantas iguales, no hay dos aceites esenciales iguales ni, por supuesto, dos perfumes iguales. Esto nos lleva a una gran verdad: cada perfume es adecuado para un determinado tipo de personas, situaciones y objetivos.

Existen dos grandes familias de fragancias, según el Comité Francés del Perfume: las cítricas, en las que se usan aceites de limón, naranja, mandarina y otros cítricos y las florales, elaboradas con extractos de flores. De las primeras se sabe que aportan un tono fresco y extrovertido, por lo que son más recomendadas para la primavera y el verano. En cuanto a las segundas se puede decir que constituyen la base de más de la mitad de los perfumes comercializados hoy en día, y ofrecen tal variedad en intensidad, tono y duración, que hay prácticamente un perfume para cada tipo de personalidad, y para cada situación.Perfumes y aromas, el lenguaje corporal El perfume, parte de ti. Los aromas cítricos y frescos ceden el paso a una nueva generación de fragancias orientales, elaboradas con notas florales y ambarinas…

Cada persona utiliza un perfume diferente que lo clasifica de alguna manera y que le dota de su propia personalidad, que difiere del resto.

Actualmente, los aromas cítricos y frescos ceden paso a una nueva generación de fragancias orientales, elaboradas con notas florales y ambarinas. Esta mezcla proporciona un aroma que denota un estilo o personalidad depurada, elegante, sensual y muy femenina. El nuevo lenguaje del perfume se basa en la utilización de flores exóticas, de especias, de notas de madera y ámbar que nos arrastra con un aroma intenso y evocador. Hoy en día, la fragancia es el atuendo de moda más importante de las personas a la hora de potenciar la personalidad, aumentar el atractivo y dotarnos de una mayor sensualidad, capaz de seducir a los más exigentes. Las firmas más relevantes del panorama internacional optan por incluir en sus nuevas fragancias, aromas cálidos, suaves, vibrantes y sensuales, en las que predominan las notas potentes a jazmín, almizcle, ámbar, azahar, rosa, frutos rojos del bosque, violeta, vainilla o incluso el chocolate blanco.

Un buen perfume, nuevos aromas y fragancias que tienen el poder de transportarnos a lugares desconocidos, lejanos y exóticos. Las firmas de prestigio luchan, día a día, pro crear una fragancia que permanezca, que deje huella, que se convierta en una novedad de alcance internacional y que, sobre todo, llegue a las personas por su capacidad de atracción.

IMPORTANCIA DEL PERFUME EN EL ANTIGUO EGIPTO

Historia:

 

 

Los ungüentos y perfumes les resultaron imprescindibles. No olvidemos que Egipto es un país extremadamente caluroso y seco, por tanto las grasas que hidrataban y suavizaban su piel eran una necesidad,… Los ungüentos y perfumes les resultaron imprescindibles. No olvidemos que Egipto es un país extremadamente caluroso y seco, por tanto las grasas que hidrataban y suavizaban su piel eran una necesidad, que ellos a lo largo de su historia fueron convirtiendo en lujo. Es más, parece lógico que añadieran elementos aromáticos a estos ungüentos, en parte por placer, y en parte para disimular el olor a rancio que, sin duda, tendrían los aceites y grasas. Así, los perfumes jugaron un importante papel a la hora de mitigar los olores corporales y ambientales derivados del calor.

Desde las primeras dinastías, los perfumes y ungüentos formaron parte del ajuar funerario (recordemos los 7 aceites sagrados) y resultaron indispensables en los ritos de los templos. La calidad y el exotismo de los perfumes egipcios hizo que fueran conocidos en todo el mundo antiguo, de manera que en el IM ya se comerciaba con todo el Norte de Africa y con Creta. Así, los perfumes y las materias para su elaboración viajaron con profusión por el Mediterráneo.

Encontramos referencias a este comercio en naufragios, yacimientos, en tablillas asirias, en Turquia en Creta y en Grecia. Incluso en Arabia (país famoso por su devoción a los perfumes) buscaron cosas nuevas en Egipto. La evidencia más clara de esta afirmación la constituye el naufragio en la costa sur de Turquia de un barco de carga que había estado haciendo la ruta por diversos puntos del Mediterráneo cargando mercancías. Entre ellas había una partida de resinas. La fecha aproximada de este hecho nos viene dada por un sello de oro con el cartucho de Nefertiti, es decir, alrededor del 1350 a.C. Dicho cargamento constaba de cerca de cien vasijas de resina identificada como Pistacia terebinthus, un árbol que crece en Chipre, en Kios y en Palestina, y destinadas a Egipto para elaborar perfumes. Abundando en estas referencias, en un fragmento de vasija hallado en Amarna encontramos la siguiente inscripción:

“Resina fresca perteneciente al capitán Ini, purificada para el fabricante de ungüentos Jaemuaset”

El tal capitán Ini pudo muy bien haber sido patrón de un barco similar al del naufragio de Turquía al que antes nos referíamos. Lo cual no hace más que darnos pistas sobre el constante comercio de sustancias aromáticas por el Mediterráneo. El clima de Egipto favorece el crecimiento de multitud de flores y plantas aromáticas silvestres. Pero además, los egipcios cultivaron otras muchas especies en sus jardines, a veces traídas al Valle del Nilo desde otros países.

Ellos se sentían orgullosos de sus jardines, que les proporcionaban frescor, sombra, frutos y flores, y que constituían un lugar muy apreciado de la casa. Vemos con frecuencia pinturas en las que aparecen los jardines, y en las que especifican cada una de las especies que allí aparecen. Eran jardines ordenados, y casi siempre rodeaban un lago. Para ilustrar el tamaño de algunos jardines, baste el ejemplo del jardín de Nebamun en el que había:

–          170 palmeras datileras


– 120 palmeras dum


– 5 higueras


– 2 moringas


– 12 viñas


– 5 granados


– 16 algarrobos


– 5 espinos


– 8 sauces


– 10 tamarindos


– 5 acacias


– 2 mirtos


– 5 árboles desconocidos

Sabemos que los egipcios contaban con dioses para casi todos los aspectos de su vida cotidiana y para el Mas Allá. En el caso de los perfumes, tambien tenían sus patrones. El dios que habitualmente se tiene como patrón de los perfumes es Nefertum, dios habitualmente representado como un niño, o un joven surgiendo de una flor de loto, en clara referencia al ciclo solar puesto que esta flor se abre al amanecer orientada al este y se cierra y desaparece bajo el agua en la oscuridad. Su nombre significa simplemente “El Loto”, y ya aparece citado en los TT.PP. como “el que no tiene igual” y “la flor de loto perfumada en la nariz de Ra”. Todos estos aspectos lo convirtieron en el dios de los aromas y los ungüentos.

Pero aún tenemos otro dios relacionado con los perfumes, se trata de Shesmu, que ya aparece en los TT.PP.. Es este un dios de figura antropomorfa, que a veces aparece como dos halcones que retuercen una red en la prensa. Lleva el título de “Maestro de los Perfumes” en los templos de Edfú y Dendera, por lo que aquí tendríamos al dios de los perfumistas. Quizás este patronazgo se debiera a su cualidad de “prensador”, ya que prensaba los cuerpos de los pecadores para obtener vino que dar a los difuntos y otorgarles fuerza. Por esto también se consideraba dios de las bodegas y del vino. Por tanto, pensamos que sea esta característica de manejar la prensa lo que le hace dios de todo cuanto se obtiene a traves de prensa. Era un dios beneficioso en general, aunque maligno para los pecadores. Su contrapartida femenina es la diosa Shesmetet.

Los Perfumes en el Cristianismo
Los animales no estuvieron ajenos a la simbología de los perfumes, y su entrada al mundo aromático se efectuó de la mano del Bestiario. Los perfumes dedicados a los Dioses no tienen precio a escala humana, nada es lo suficientemente bueno o valioso para deleitarlos. El hombre ha recurrido a la ofrenda de aromas para ser aceptado y escuchado en sus plegarias por sus divinidades. Los objetos mediadores entre Dios y el hombre se revisten de sacralidad (Croatto, 2002:54) y como tales, los perfumes adquieren valor sagrado. Los perfumes pertenecen al Dios y no al hombre (Albert, 1990:218), pero con la llegada del cristianismo, Dios permitió al hombre compartir su agrado divino por los perfumes, y por ello, marca a sus elegidos con fragancias deliciosas: María, Pablo, Magdalena, Marcos. Les otorga la gracia de “morir en olor de santidad”, de transformarse ellos mismos en objetos mediadores revestidos de sacralidad.

El aura de misticismo religioso que rodea a los perfumes no es casual. No es casual que se les atribuyan tantas y variadas propiedades, algunas auténticas, otras mera expresión de deseo de una humanidad que busca consuelo en sus divinidades. Es que los aromas tienen el poder de transportarnos a un mundo ya conocido de emociones y sentimientos profundos, no sólo religiosos. Porque de los sentidos, el del olfato es el único que le permite al hombre vivir dos veces el mismo instante. Los perfumes amados, conocidos, dormidos en nuestra memoria, son tan verídicos y reales como los sueños mientras los soñamos. No se narran ni se evocan: se viven.

Almizcle (Musk), Estimulante Sexual

 

El almizcle, musk, es utilizado en el tantra sexual. Conozca sus propiedades.

Es una substancia marrón, amarga, volátil, extraída de una glándula excretoria cercana a los genitales de una especie de ciervo ( almizclero, moschus mosquiferus, musk-deer ) originario de Asia Central (vive en montañas de Siberia, China, Tibet, Persia). Los homeópatas le dan el nombre latino de Moschus. El órgano que lo contiene es una bolsa peluda, larga, de 9 a 10 cm. situada debajo del vientre del macho, cerca de las partes genitales (prepucio) y el producto que lo contiene es un humor graso, negro-amarronado. Las bolsas de almizcle son exportadas encerradas en capas de plomo para conservar sus propiedades odoríficas.

Hay 3 clases:

De China, proveniente del Tibet y de Tongking.

De Siberia, cerca de la zona polar.

De Bengala, en la húmeda selva de la India.

El mejor es el primero, se lo recibe en bolsas del grosor de un huevo de paloma, más o menos redondas, cubiertas de pelos, que contienen cada una de 15 a 20 gr. Tiene el aspecto de sangre coagulada, y consiste en pequeños gramos marrón oscuro, suaves y untuosos al tacto, ligeramente húmedo. En Persia y Tibet el almizcle es usado en comidas por sus propiedades eróticas. En Occidente y Oriente tiene una amplia utilización en perfumes (también se emplea el extracto sintético); se supone que sus efectos se deben a la presencia de un alto contenido de feromonas en las glándulas sexuales que la producen.

El almizcle en la literatura:

Un escritor árabe comenta la importancia de perfumarse a sí mismo con musk como una ayuda antes de involucrarse en un acto sexual. De acuerdo al Kama Sutra, el olor del musk es asociado con la mujer ideal, la más erótica y sensual. Frecuentemente aparece en historias chinas como un factor de seducción y atracción sexual. Los más antiguos libros de Medicina relatan casos de varones que en sus 80 años fueron revitalizados en su poder sexual gracias a esta valiosa sustancia.

Musk o Moschus en homeopatía:

Para Kent -el gran Maestro Homeopático- este remedio estaría indicado en mujeres cuya afección principal es la histeria, pero en la modalidad de la obstinación, donde los síntomas variados están siempre al servicio de obtener lo que ella quiere: conseguir su voluntad, bajo el imperio de una poderosa represión sexual, que este remedio suele levantar, devolviendo a la paciente el impulso sexual reprimido. Actúa también sobre varones con tendencia al dramatismo, a la expresividad desmesurada de su padecer, con los síntomas más “terribles” que prontamente se disuelven como un tipo de “histeria de conversión” freudiana que tiene su origen en vagos temores sexuales del tipo de miedo a la enfermedad, al contagio genital, al embarazo y a la vagina femenina en general.

Funciona como excitante en la sexualidad reprimida por motivos histéricos.

En aromoterapia se usa en los rituales tántricos (yoga sexual) y mágicos como poderoso estimulante olfativo que produce estados de arrobamiento y poderoso deseo erótico. Es el perfume de mayor poder erótico y atractivo: una onza de musk guarda su poder olfatorio durante decenas de años y un solo gramo es capaz de llenar una habitación de un aroma penetrante que tarda días en evaporarse pudiendo resultar sumamente alérgico, motivo por el cual debe diluirse decenas de veces y usarse con sumo cuidado y en manos de especialistas. La Medicina antigua lo usaba también como estimulante difuso en los estados asténicos.

Es uno de los elementos más caros de la industria del perfume, junto al esperma de ballena y al ámbar gris (es de destacar que también poseen feromonas)

“Todo parece exhalar el olor de una mujer.”
Emile Zola

“¡Que dulce goce el olor del
que me nutre mi amada, con su cuerpo
untado de almizcle y mirra!”
Harum Al-Ferez, poeta árabe, siglo I a. de C.

 

Los perfumes sagrados

El perfume Sagrado en el Antiguo Egipto: kyphi, Incienso, Dios
Los perfumes sagrados en el Antiguo Egipto.

Uno de los principales usos que tuvieron los perfumes fue en los cultos diarios de los templos. La naturaleza de los aromas, su sutileza, su volatilidad, parece que los convierte en el vehículo adecuado para entrar en contacto con lo divino Se decía que el perfume era de “origen divino – salía de los huesos de los dioses y de sus ojos” y se los asociaba al ojo de Horus. Así, cuando el sacerdote mojaba el dedo meñique en el ungüento y ungía la estatua del dios, Thot le devolvía el ojo sano. Hay muchas inscripciones que nos muestran la importancia que dieron al incienso en el culto, como por ejemplo esta:

Llega el incienso
El perfume está sobre ti
El aroma del ojo de Horus está sobre ti
El perfume de la diosa Nejbet
Que llega desde Nejeb
Te limpia, te adorna
Se hace sitio entre tus manos
Saludos oh incienso
Trae contigo el ojo de Horus
Tu perfume está sobre ti

Tras los complicados ritos diarios de despertar al dios y hacer las ofrendas sólidas de comida, se procedía al aseo y purificacion de la estatua. El incienso tenía la cualidad de apaciguar con su aroma la serpiente del ureus de la frente de la divinidad. Esta serpiente podía atacar al sacerdote si consideraba que los ritos no estaban correctamente realizados, y el dios era molestado.

Además de las fumigaciones con incienso se aplicaban los siete óleos sagrados de los que hablaremos luego. En la purificacion de la imagen se incluía igualmente un rito de lavado de la boca con natrón disuelto en agua, igual que hacían los mortales. En los templos existían “laboratorios” donde almacenaban los ungüentos sagrados. Pero no parece probable que se elaboraran allí dentro, ya que todos ellos requerían una larguísima cocción y no se han hallado restos de fuegos grandes en los templos. Esta inscripción de una jamba de Karnak así lo atestigua:

Su Majestad ha construido una cámara de almacenamiento de incienso para fabricar bolitas cada día, de manera que el templo esté siempre envuelto en el aroma del país del dios. Las fórmulas en las paredes no sólo nos indican que allí fueron almacenados, sino que servían para asegurar el secreto y la correcta preparación y se perpetuaba el suministro. Igualmente se daba cuenta de lo “sagrado” del perfume o ungüento y su afiliación con la deidad del templo.

Sabemos que el perfume en los templos podía presentarse de tres maneras:

–          Quemándolo, como un incienso


– En aceite


– Como ungüento

Las fórmulas podían provenir del “Libro de los Ungüentos” citado en las paredes de Dendera, y las diferencias en el aroma podrían atribuirse a la base: grasa de buey, semillas secas o aceites perfumados.

El Kyphi:

La palabra “kyphi” es la deformación griega de la palabra “kapet” (del verbo jeroglífico k3p,

Que significa quemar cualquier sustancia para fumigaciones, al igual que nuestra palabra “perfume” viene del latin pro-fumo que significa “Para quemar”, tambien incienso viene de incendere). El kyphi es el perfume más recordado y conocido de entre los que fabricaron los egipcios. No era uno de los ungüentos sagrados, sino que tenía dos utilidades primordiales. Una era la de servir de incienso y la otra como remedio de diferentes dolencias. E incluso si se ingería era antídoto contra la mordedura de serpientes y para tratar el asma. Tenemos varias recetas para la fabricación del kyphi, que, aunque básicamente son iguales, si que presentan alguna variación. Las citamos por orden de antigüedad:

Papiro Ebers – 1500 a.C.
Ramsés III – 1200 a.C.
Maneton (via Plutarco) – 300 a.C
Edfu y Filae – 200 a.C
Dioscórides – S I
Rufus de Efeso – S I
Receta Siria – S II

De las recetas para fabricar kyphi que han llegado a nuestros días, dos permanecieron en griego. Galeno en el año 200 d.C lo menciona en un ensayo titulado “De los antídotos” Luego un tal Damócrates (médico ateniense) hace referencia al kyphi diciendo que ni crece en los árboles ni en la tierra, mientras que otros fumigadores como el incienso o la mirra si lo hacen, y que constaba de más de un ingrediente.

Plutarco nos desvela en su Iside et Osiride los dieciséis ingredientes con los que se preparaba el kyphi: miel, vino, pasas, juncia, resina, mirra, palo-rosa, seseli, lentisco, brea, junco oloroso, romaza, enebro gigante y enano, cardamomo y cálamo. De todas maneras ninguna de las recetas se pone de acuerdo en cuanto a ingredientes, y algunas de ellas llegan a citar cincuenta, mientras que otras, como la de Dioscórides, solo cita once, diez de los cuales aparecen en todas las recetas, sean griegas o egipcias.

Las referencias clásicas a los perfumes egipcios nos son de mucha utilidad a la hora de saber los usos que se daban a los perfumes. Por ejemplo Plutarco dice que en los templos se hacían fumigaciones tres veces al día:

Por la mañana incienso
Al mediodía mirra
Al atardecer kyphi

EL kyphi se utilizaba igualmente como inductor del sueño, por lo que podría considerarse como el precursor de la aromaterapia, que los egipcios no solo conocían, sino que dominaban y practicaban.

En tiempos anteriores a Ramses III el kyphi era también usado por la gente para perfumar sus casas y sus ropas, y para combatir el mal aliento. También se usó para aliviar el dolor de cabeza y la epilepsia, el dolor de oídos, y el dolor de estómago e hígado. El kyphi perduró a lo largo de toda la historia de Egipto, e incluso en el S VI aún se conocía y usaba este preparado. Esto lo sabemos por una receta copta en la que se prescribe kyphi mezclado con mejorana y vino para tratar una enfermedad de la piel. Suponemos que usado de modo tópico y no ingerido.

La curiosidad despertada por el mítico kyphi encontró eco en nuestros días, y el día 3 de Abril de 2002, el diario francés Le Monde publicaba un reportaje en el que se daba cuenta de la investigación llevada a cabo por especialistas sufragados por una firma de cosmética, para poder revivir el aroma faraónico y presentarlo el dia 5 de Abril en El Cairo en la exposición Perfumes y Cosméticos en el Antiguo Egipto, organizada por el Museo de El Cairo, el Museo del Louvre y el Museo Arqueológico de Marsella.

El Tiryac:
Casi siempre encontramos emparejado con el kyphi otro aroma llamado Tyriac. El Tyriac no era realmente un perfume ya que solo tenía el uso medicinal, aunque era un remedio aromático. También servía como antídoto contra mordeduras venenosas, y al igual que el kyphi se usaba para relajar la ansiedad.

Hacia 1574, el veneciano Próspero Alpini visitó Egipto, y a pesar de las grandes dificultades que encontró para desvelar el misterio del tiryac, logró averiguar los ingredientes, que eran nada menos que 57 plantas, más piel de serpiente y arcilla, todo mezclado con vino añejo o vino de granada y miel. Esta era la receta de 1574 preparada para el rey de Turquía y que se llamó Tiryac de Faruk. Hay otras recetas que alcanzan los 97 ingredientes.

EL kyphi era uno de estos ingredientes para preparar tiryac.Este preparado aún se puede encontrar en los bazares y herbolarios egipcios, aunque suponemos que la fórmula no sea exactamente igual.

El apreciado perfume del 22 de Khoiak :

 

Este era otro de los misteriosos perfumes que se fabricaban en el AE, y que estaba destinado usarse en determinados ritos iniciáticos de Osiris, y cuyos ingredientes permanecieron ocultos, al igual que los del Perfume Secreto de Min. Todo lo relacionado con este perfume está escrito en el “laboratorio” de Edfú, en la parte interior para que ningún mortal pudiera verlo. Hoy en día, quien quiera y sepa leer jeroglíficos, tiene el misterio a su alcance.

Este perfume se empezaba a preparar todos los años exactamente el mismo día, la mezcla el día 15, la cocción entre el 15 y el 18, y el día 22 se retiraba el ungüento del fuego. EL concepto esencial de regeneración que sugería el color negro del preparado, se intensificaba con la incorporación de aroma de loto.

Se destinaba a ceremonias que tenían lugar en todos los templos donde hubiera algún miembro de Osiris. El misterio se centraba en una figurilla momiforme hecha de semillas de cebada, arena e incienso, tierra, pulpa de dátiles, incienso, resina y sustancias aromáticas, así como una pequeña porción de todos los minerales mezclados con agua del lago sagrado. Esta figurilla momiforme era sometida a ciertos ritos y luego ungida con aceite de moringa e incienso. Tras esta unción se escondía durante un año. Y en las ceremonias del año siguiente se hacia una figurilla nueva, y la que estaba escondida, se enterraba. Esto, al parecer, aseguraba una buena cosecha.

Como ajuar Funerario:

De todos es sabido lo importante que era para los egipcios tener un ajuar funerario que cubriera sus necesidades en el Mas Allá. Y por supuesto, cosméticos y perfumes formaban parte de esas necesidades. En muchos enterramientos se han encontrado preciosos estuches con todos los elementos necesarios para la ceremonia de la Apertura de la Boca de la momia del difunto, en los que no faltan diminutos vasos destinados a contener algunos de los aceites sagrados que ya hemos mencionado.
Existía una lista de siete aceites sagrados destinados al rito de la Apertura de la Boca, si bien no todos ellos tenían consistencia de aceite y podían parecerse más a ungüentos. Estos óleos eran:

El del festival:

El Sefet:

El Nejemet:

El Tuat:

El de Cedro:

El Tejenu:

El Hekenu: o bien:

Según Lise Manniche esta lista de siete óleos se debe ampliar a diez variedades. Los aceites añadidos son:

El Madjet:

El Tisheps:

El Secreto de Min

Hekenu:

La fórmula aparece en la pared E del laboratorio de Edfu junto a la cámara de la estatua del rey. La forma de escritura apenas difiere en el determinativo de la palabra “alabanza”

“Hekenu de resinas ab y antyw de primera clase, para ungir los miembros divinos”

El hekenu necesitaba 365 días para su preparación y se reducía mucho durante este tiempo. La base era la pulpa exprimida del fruto del algarrobo. Este árbol existía en Egipto y está descrito como de madera negra y fruto en vainas. EL fruto del algarrobo era el que daba nombre a la palabra “dulce” (nedjem).

Solo el determinativo de abstracto:

O de árbol

Las diferenciaba en el lenguaje escrito, aunque en el hablado debía ser lo mismo. Y es cierto que la algarroba es dulce. Esa planta era escogida en el mundo de los aromas no por su olor, sino por todo lo contrario, es decir su ausencia de aroma y a la vez su gran capacidad de absorber otros perfumes.

EL hekenu debía aplicarlo un sacerdote con ligeros toques del dedo meñique.

Tisheps:
También sus principales componentes eran las resinas ab y antyw. Estaba destinado a ungir a Hathor de Dendera antes de emprender el viaje a Edfu (177 Kms). Su preparación llevaba 241 días. El perfume predominante era la canela, Y lo encontramos mencionado en el relato de la expedición al Punt de la reina Hatshepsut.

Madjet:
Este aceite une los miembros del dios (en memoria de la desmembración de Osiris) y quita el mal olor. La fórmula que aparece en Edfú no es específica sino más bien genérica. Se sabe que existía un madjet para las fiestas y uno para diario. También se especifica el modo de aplicación. Había que aplicarlo con dos dedos, el que tocaba al dios enfundado en un dedil de oro.

La base era la grasa de buey. Pero no podía ser un buey cualquiera. Debía ser un buey cuya nariz no hubiera sido perforada nunca para ponerle una anilla y que se lavara cada mañana en el lago sagrado para estar purificado. Igualmente se le envolvían las pezuñas en fibras de palma. Después del sacrificio (corte de garganta), se separaban las patas y la cabeza y se abría en canal. Luego se limpiaba el cuchillo del matarife para quitar cualquier rastro de sangre, y con él se separaba la grasa que se ponía en un recipiente de piedra con tapadera y se almacenaba un año.

Llegado el momento se perfumaba esta grasa con resina de pino, aspálato, rizomas de junco, bayas de enebro y piñones. Quedaba una pasta rojiza de fuerte aroma que permanecía durante horas.

Secreto de Min:

 

Este era un ungüento pensado para reunir los miembros del dios y “para ungir toda estatua de madera o piedra.” La fórmula era un secreto transmitido de padres a hijos. Tan sólo el sacerdote que hacía la purificación era parte del secreto, y ningún ser humano debía acercarse:

“porque es un secreto que no debe saberse”

Aunque este secreto está registrado en las paredes de Edfú y en la actualidad, al alcance de cualquiera que sepa leer jeroglíficos. Por estos registros sabemos que era bastante parecido al tisheps, pero se le añadían minerales, concretamente 18 grs. de los siguientes minerales:

–          Oro


– Plata


– Laspilázuli


– Jaspe rojo


– Feldespato verde


– Turquesa


– Fayenza


– Cornalina

Todos ellos molidos muy finamente. El añadir minerales a un ungüento puede parecer curioso, pero tenía un objetivo claro, puesto que se creía que los dioses estaban constituidos por una mezcla de elementos, incluyendo sustancias minerales, vegetales y resinosas, y al transferir estos ingredientes a una estatua cuando se la ungía, la estatua adquiría la divinidad. Según esta receta debía aplicarse caliente con una espátula y el sobrante debía recogerse y reutilizarse. (era un producto negro y pegajoso) Tras este tratamiento la estatua estaba lista para la apertura de la boca. El aspecto de la estatua tras la aplicación de esta pasta debía ser la misma que presentaban las famosas estatuas negras de Tutankhamon, que seguramente serían tratadas asi, o bien representaron que lo habían sido como rito de regeneración. En los enterramientos normalmente sólo aparecían cuatro o cinco de estos ungüentos. Las vasijas que los contenían solían ser de alabastro o piedra. Ahora bien, si el personaje no tenía tantos posibles, la terracota también era válida. Pero lo habitual entre personajes no reales eran las “tablillas” para unciones que eran unas placas planas de alabastro en las que había unos pequeños huecos cóncavos para verter solo unas pocas gotas de cada óleo.

Un texto en siete columnas nos decía el aceite que contenía cada hueco. Pero tambien el simple hecho de pintarlos en las paredes y relacionarlos cumplía la función mágica de ofrenda funeraria. En las tumbas de personajes importantes podían aparecer grandes jarras como las que tenía Tutankhamon en su tumba y que contenían “Perfume del Festival”, de cedro y el de Libia o tejenu .

En la tumba de un personaje llamado Amenemhat, mayordomo del visir User, de época de Tutmosis III hay una procesión de ofrendas de perfume, cuyo texto dice:

Ofrenda del mejor aceite de cedro, el mejor Tejenu, ungüento de antyu, aceite de moringa, tisheps, para los 1000 años que tu señor Amón ha decretado para ti en la casa de los vivos, donde tienes vida, salud y justificación y la alegría de la música para siempre.

Por otra parte, justo antes de la Fiesta del Año Nuevo se celebraban los cinco días epagómenos añadidos a cada año de 12 meses de 30 días para que el calendario fuera acorde con la astronomía. Estos cinco días estaban dedicados a Osiris, por lo que era muy apropiado que los familiares honraran a sus difuntos con una ceremonia especial presidida por un sacerdote funerario, o un familiar que oficiara como tal. Esta ceremonia consistía en entrar por la noche en la tumba, encender un fuego y quemar incienso al tiempo que presentaban el ungüento madjet y recitaban una oración para que el ojo de Horus (el ungüento) estuviera vigilante e iluminara el camino del difunto en el Más Allá.

 

 

10423290_315972521927346_2574652594964437864_n

10659391_10154653969215316_1021786652428402533_n

circulo

coloriage-mandala-noel-etoiles_jpg

descarga (1)

descarga (2)

descarga (3)

descarga (4)

descarga (5)

descarga (6)

descarga (7)

descarga (8)

descarga

Espiral celta del Book of Durrow (Dublín)

images (1)

images (3)

images (4)

images

keltenmandala-kreuz-maennl-kreuz-weibl-kreis-ewiger-knoten-klein

mandala cuadrado

mandala_triangular

MANDALA1

mandala-pentagono-76x76

MANDALAS

MANMDALA23

pentagono___pentastero_by_koxnas-d617w46

PINTAR

PINTAR2

???????????

PINTAR5

PINTAR23

PINTAR45