312276_458423077574407_1373689223_nLA EVOLUCIÓN DEL CUERPO
Wes Nisker

En el Samyutta Nikaya, el Buda dice: «Este cuerpo no es mío ni de nadie. Ha surgido debido a causas y condiciones pasadas». El Buda intuyó algún tipo de proceso evolutivo que crea nuestros cuerpos, y su punto esencial es que no son ni formados por nosotros ni de nuestra propiedad. Ahora tenemos evidencia de que nuestros cuerpos se derivan de las fuerzas y elementos que componen el universo entero, a través de una compleja cadena de eventos interdependientes.

Internalizar este conocimiento puede ayudar a liberarnos de la poderosa sensación de pertenencia y apego que tenemos al cuerpo, que es causa de enorme sufrimiento, especialmente a medida que el cuerpo envejece y debemos enfrentar nuestro inevitable destino.

Las siguientes reflexiones guiadas del Buda son una adaptación de los ejercicios clásicos de atención plena del cuerpo que se encuentran en el Mahasatipatthana Sutra. Aquí combinamos el aspecto de la experiencia de llevar la atención a las diversas partes del cuerpo, con una reflexión sencilla sobre el origen evolutivo de esas partes del cuerpo. Estos ejercicios pueden ayudar a revelar que este cuerpo no es nuestro, es el cuerpo de la evolución.

El cuerpo en el que vivimos es un préstamo. Los ejercicios se hacen mejor en una posición sentada (sentado en una silla está bien), manteniendo la columna lo más recta posible. Es útil leer la serie de ejercicios completa, y luego volver al principio y centrarse en una sola reflexión a la vez. Después de leer una reflexión sobre una parte o función del cuerpo en particular, cierra los ojos y pon tu atención en esa zona del cuerpo y comienza el ejercicio. Estas reflexiones se pueden hacer en cualquier orden, o por separado, y puedes emplear el tiempo que desees en cualquiera de ellas.

EL CUERPO Y LOS ELEMENTOS

Empieza llevando la atención sobre todo el cuerpo, y por unos momentos solo siente el calor del cuerpo y su fuerza, su capacidad para mantenerse en posición vertical. La vitalidad y vivacidad que experimentas en tu cuerpo requiere sustancias químicas y minerales diversas, un suministro continuo de oxígeno, la energía del sol, y la cohesión y conductividad del agua.

El Buda nos enseña a reflexionar sobre el cuerpo como compuesto de los elementos tierra, aire, fuego y agua, por lo que veremos cómo esta vida se entrelaza con los procesos universales.

Ahora lleva la atención a la respiración, y simultáneamente mira a una planta en tu casa o las plantas que crecen fuera, y date cuenta de que con cada respiración estás alimentando a las plantas y siendo alimentado por ellas. Hacer esta simple reflexión solo unas pocas veces puede empezar a alterar tus sentimientos sobre el reino vegetal.

Mientras te sientes a ti mismo intercambiando nutrientes con las plantas, serás capaz de reconocer que no solo te encuentras en la atmósfera, sino que eres una parte integral de ella. Con cada respiración te estás uniendo en la gran respiración única de toda la vida terrestre.


Para mí no hay dios, la existencia es suficiente en sí mismo. Y un profundo sentimiento de gratitud hacia la existencia es lo que quiero decir con la religiosidad – OSHO.

 

Un viejo principio de sabiduría afirma: “Cuando el alumno está preparado, aparece el Maestro”. Dicho de otro modo: sólo cuando alguien es capaz de formular la pregunta, está en condiciones de encontrar la respuesta.
★ ☼ Gassho ☼ ★