Category: MEDITACIONES


312276_458423077574407_1373689223_nLA EVOLUCIÓN DEL CUERPO
Wes Nisker

En el Samyutta Nikaya, el Buda dice: «Este cuerpo no es mío ni de nadie. Ha surgido debido a causas y condiciones pasadas». El Buda intuyó algún tipo de proceso evolutivo que crea nuestros cuerpos, y su punto esencial es que no son ni formados por nosotros ni de nuestra propiedad. Ahora tenemos evidencia de que nuestros cuerpos se derivan de las fuerzas y elementos que componen el universo entero, a través de una compleja cadena de eventos interdependientes.

Internalizar este conocimiento puede ayudar a liberarnos de la poderosa sensación de pertenencia y apego que tenemos al cuerpo, que es causa de enorme sufrimiento, especialmente a medida que el cuerpo envejece y debemos enfrentar nuestro inevitable destino.

Las siguientes reflexiones guiadas del Buda son una adaptación de los ejercicios clásicos de atención plena del cuerpo que se encuentran en el Mahasatipatthana Sutra. Aquí combinamos el aspecto de la experiencia de llevar la atención a las diversas partes del cuerpo, con una reflexión sencilla sobre el origen evolutivo de esas partes del cuerpo. Estos ejercicios pueden ayudar a revelar que este cuerpo no es nuestro, es el cuerpo de la evolución.

El cuerpo en el que vivimos es un préstamo. Los ejercicios se hacen mejor en una posición sentada (sentado en una silla está bien), manteniendo la columna lo más recta posible. Es útil leer la serie de ejercicios completa, y luego volver al principio y centrarse en una sola reflexión a la vez. Después de leer una reflexión sobre una parte o función del cuerpo en particular, cierra los ojos y pon tu atención en esa zona del cuerpo y comienza el ejercicio. Estas reflexiones se pueden hacer en cualquier orden, o por separado, y puedes emplear el tiempo que desees en cualquiera de ellas.

EL CUERPO Y LOS ELEMENTOS

Empieza llevando la atención sobre todo el cuerpo, y por unos momentos solo siente el calor del cuerpo y su fuerza, su capacidad para mantenerse en posición vertical. La vitalidad y vivacidad que experimentas en tu cuerpo requiere sustancias químicas y minerales diversas, un suministro continuo de oxígeno, la energía del sol, y la cohesión y conductividad del agua.

El Buda nos enseña a reflexionar sobre el cuerpo como compuesto de los elementos tierra, aire, fuego y agua, por lo que veremos cómo esta vida se entrelaza con los procesos universales.

Ahora lleva la atención a la respiración, y simultáneamente mira a una planta en tu casa o las plantas que crecen fuera, y date cuenta de que con cada respiración estás alimentando a las plantas y siendo alimentado por ellas. Hacer esta simple reflexión solo unas pocas veces puede empezar a alterar tus sentimientos sobre el reino vegetal.

Mientras te sientes a ti mismo intercambiando nutrientes con las plantas, serás capaz de reconocer que no solo te encuentras en la atmósfera, sino que eres una parte integral de ella. Con cada respiración te estás uniendo en la gran respiración única de toda la vida terrestre.


Para mí no hay dios, la existencia es suficiente en sí mismo. Y un profundo sentimiento de gratitud hacia la existencia es lo que quiero decir con la religiosidad – OSHO.

 

Un viejo principio de sabiduría afirma: “Cuando el alumno está preparado, aparece el Maestro”. Dicho de otro modo: sólo cuando alguien es capaz de formular la pregunta, está en condiciones de encontrar la respuesta.
★ ☼ Gassho ☼ ★

SABIDURÍA ZEN

zazen“Nunca debemos olvidar, ni siquiera por un instante, que nuestra vida está siempre en un estado de nacimiento y envejecimiento incesantes.

Si, manteniendo eso en la mente, prometemos ayudar a los demás seres a llegar a la otra orilla antes que nosotros mismos, la vida eterna surge inmediatamente frente a nosotros.”

Maestro Dogen

1. Una cosa cada vez. Es parte de la vida de un monje Zen, una tarea, nada de multitareas. Un proverbio Zen dice “cuando camines, camina. Cuando comas, come”

2. Hazlo pausadamente y con propósito. Aunque hagas una cosa cada vez, pueden realizarse aleatoriamente y con precipitación. Por el contrario tus acciones deberán ser razonadas y realizadas con pausa, así ganarás en concentrac

ión.

3. Hazlo de forma plena. Centra tu mente en la tarea y complétala antes de pasar a la siguiente. Si algo queda inacabado, aparta la tarea completamente no dejando ningún resquicio. Si preparas un bocadillo, no lo comas hasta que hayas recojas y limpiado todo lo que utilizaste para prepararlo.

4. Haz menos. Un monje Zen no tiene una vida perezosa. Se levanta pronto y trabajada durante todo el día, pero no genera una lista de tareas sin acabar. Realice las tareas que realice serán esas y ninguna más. Menos tareas significa poner tu atención en ellas y las realizarás plenamente, Muchas tareas programadas hará que saltemos de una a otra rápidamente sin pensar y sin concentrarnos en ellas.

5. Espacia las tareas. Disponer de tiempo entre tareas te ayudará a concentrarte en ellas y te facilitará completarlas. Una programación relajada ayudará a finalizar tareas que se alarguen disponiendo del tiempo que necesario para finalizarlas.

6. Desarrolla rituales. Los monjes Zen tienes sus propios rituales para las tareas que realizan, desde comer a limpiar o meditar. Eso les ayuda a darles la máxima atención y a que sean realizadas, con pausa, correctamente. No tienes que seguir ningún ritual, crea tus propios para cada tarea que realices, preparar comida, limpiar, despertarse o acostarse o hasta como preparase para el ejercicio.

7. Asigna tiempo para ciertas tareas. Hay tareas diarias que requieren un horario específico. Determina el tiempo para el aseo, para trabajar, para limpiar o para comer. Esto asegura que las tareas sean realizadas regularmente. Si para ti una tarea tiene la importancia suficiente para realizarse con regularidad, asígnale el tiempo necesario.

8. Dedica tiempo a sentarte. Una parte fundamental de la vida del monje Zen es la meditación sentado (zazen). Esto requiere designar un tiempo simplemente para sentarse. La meditación es práctica ayuda a encontrase pero no hay por qué realizarla cuando estés sentado. Hacer ejercicio puede ser una buena práctica para centrarse en uno mismo, cualquier actividad te pude ayudar a encontrarte.

9. Sonríe y ayuda a los demás. Los monjes Zen dedican parte de su día al servicio a los demás. Esto enseña humildad y aleja el egoísmo de sus vidas que se orientan al servicio. Dentro de la familia o fuera puedes dedicar ese tiempo a los demás. De igual forma sonreír y ser amable con todo el mundo ayuda a mejorar la vida de los que te rodean. Considera unirte al trabajo voluntario de caridad.

10. Haz que limpiar o cocinar sean parte de la meditación. Además de la meditación zazen, limpiar y cocinar son partes importantes del día de un monje Zen. Pueden resultar ensalzantes al realizarlas cada día como practica del auto-conocimiento. Si para ti son aburridas, intenta hacerlas parte de la meditación, concéntrate en ellas, hazlas pausada y plenamente, tu día cambiara plenamente (y tu casa estará más limpia).

11. Piensa qué es necesario. Hay muy poco en la vida de un monje Zen que no sea necesario. En su armario no hay prendas exclusivas, ni muchos zapatos, nada de instrumentos tecnológicos, coches o comida basura (su dieta es vegetariana). No es necesario vivir como un monje Zen pero nos tiene que servir para recordar que hay muchas cosas en la vida que no son necesarias, y es interesante pensar que necesitamos realmente en nuestra vida y que cosas son necesarias.

12. Vive de forma sencilla. Es el corolario de la regla 11, si no es necesario, puedes vivir sin ello. Libérate de aquello que no sea necesario o esencial. Para cada uno, esto será diferente, familia, lectura, ejercicio o lo amigos pueden ser algo esencial en tu vida. Decide que es lo más importante para ti y hazle hueco en tu vida eliminando lo que no sea esencial.ión.

3. Hazlo de forma plena. Centra tu mente en la tarea y complétala antes de pasar a la siguiente. Si algo queda inacabado, aparta la tarea completamente no dejando ningún resquicio. Si preparas un bocadillo, no lo comas hasta que hayas recojas y limpiado todo lo que utilizaste para prepararlo.

4. Haz menos. Un monje Zen no tiene una vida perezosa. Se levanta pronto y trabajada durante todo el día, pero no genera una lista de tareas sin acabar. Realice las tareas que realice serán esas y ninguna más. Menos tareas significa poner tu atención en ellas y las realizarás plenamente, Muchas tareas programadas hará que saltemos de una a otra rápidamente sin pensar y sin concentrarnos en ellas.

5. Espacia las tareas. Disponer de tiempo entre tareas te ayudará a concentrarte en ellas y te facilitará completarlas. Una programación relajada ayudará a finalizar tareas que se alarguen disponiendo del tiempo que necesario para finalizarlas.

6. Desarrolla rituales. Los monjes Zen tienes sus propios rituales para las tareas que realizan, desde comer a limpiar o meditar. Eso les ayuda a darles la máxima atención y a que sean realizadas, con pausa, correctamente. No tienes que seguir ningún ritual, crea tus propios para cada tarea que realices, preparar comida, limpiar, despertarse o acostarse o hasta como preparase para el ejercicio.

7. Asigna tiempo para ciertas tareas. Hay tareas diarias que requieren un horario específico. Determina el tiempo para el aseo, para trabajar, para limpiar o para comer. Esto asegura que las tareas sean realizadas regularmente. Si para ti una tarea tiene la importancia suficiente para realizarse con regularidad, asígnale el tiempo necesario.

8. Dedica tiempo a sentarte. Una parte fundamental de la vida del monje Zen es la meditación sentado (zazen). Esto requiere designar un tiempo simplemente para sentarse. La meditación es práctica ayuda a encontrase pero no hay por qué realizarla cuando estés sentado. Hacer ejercicio puede ser una buena práctica para centrarse en uno mismo, cualquier actividad te pude ayudar a encontrarte.

9. Sonríe y ayuda a los demás. Los monjes Zen dedican parte de su día al servicio a los demás. Esto enseña humildad y aleja el egoísmo de sus vidas que se orientan al servicio. Dentro de la familia o fuera puedes dedicar ese tiempo a los demás. De igual forma sonreír y ser amable con todo el mundo ayuda a mejorar la vida de los que te rodean. Considera unirte al trabajo voluntario de caridad.

10. Haz que limpiar o cocinar sean parte de la meditación. Además de la meditación zazen, limpiar y cocinar son partes importantes del día de un monje Zen. Pueden resultar ensalzantes al realizarlas cada día como practica del auto-conocimiento. Si para ti son aburridas, intenta hacerlas parte de la meditación, concéntrate en ellas, hazlas pausada y plenamente, tu día cambiara plenamente (y tu casa estará más limpia).

11. Piensa qué es necesario. Hay muy poco en la vida de un monje Zen que no sea necesario. En su armario no hay prendas exclusivas, ni muchos zapatos, nada de instrumentos tecnológicos, coches o comida basura (su dieta es vegetariana). No es necesario vivir como un monje Zen pero nos tiene que servir para recordar que hay muchas cosas en la vida que no son necesarias, y es interesante pensar que necesitamos realmente en nuestra vida y que cosas son necesarias.522395_489210694467347_1198991016_n

12. Vive de forma sencilla. Es el corolario de la regla 11, si no es necesario, puedes vivir sin ello. Libérate de aquello que no sea necesario o esencial. Para cada uno, esto será diferente, familia, lectura, ejercicio o lo amigos pueden ser algo esencial en tu vida. Decide que es lo más importante para ti y hazle hueco en tu vida eliminando lo que no sea esencial.

Tantra

trrrewEl Tantra es un método meditativo apuntado a lograr la experiencia iniciática que precede a la iluminación. Abarca cuatro dinámicas esenciales: el mandala(cosmograma gráfico que permite captar la realidad cósmica inductora de la realización espiritual del practicante), las asanas (posturas correctas para la meditación), el mudra(gesto de carácter ritual consumado con las manos y los brazos) y el mantra(invocación mental edificante ligada al acto meditativo).

Modelos  de  conciencia

El valor de la cosmología y filosofía del Tantra radica en su habilidad para ofrecer un punto de vista integral por medio del cual se analiza la experiencia personal, que a su vez forma la base para un juicio racional. El Tantra es primero y sobre todo un camino de meditación y auto–realización, el entendimiento intelectual es su punto de partida y la base de una continua toma de decisiones.

En nuestro breve estudio de la cosmología del Tantra que aparece en las páginas siguientes, debemos recordar que estamos considerando el proceso de esquematizar las realizaciones espirituales. Como tal, las imágenes presentadas deben ser sólo vistas como correlaciones con la realidad. No podemos tomarlas como la cosa real. Así como los físicos usan modelos de átomos para explicar las relaciones materiales, los yoguis usan modelos de conciencia para ayudarnos a entender las relaciones macro y microcósmicas.

Sólo a medida que nuestra conciencia se expanda y tengamos una experiencia intuitiva di recta, podremos conocer verdaderamente a naturaleza del universo creado y obtener un cuadro completo de la realidad. Hasta entonces continuaremos validando nuestro conocimiento teórico, relacionándolo con nuestra experiencia, como en cualquier ciencia.

BRAHMACHAKRA

El Tantra reconoce una causa esencial para todos los estados del ser, llamada Brahma o Conciencia Absoluta. Pero al discutir los orígenes de la existencia, el Tantra describe una realidad singular o un estado puro del ser del cual todos los estados surgen. Este estado original no es manifestado y se llama Nirgun’a Brahma, que quiere decir Conciencia no manifestada. Sin embargo, y aunque permanezca no manifestado, Nirgun’a Brahma siempre tiene la potencialidad de expresarse. Esta capacidad latente se llama Prakrti.

Prakrti no es una entidad separada dentro de Brahma sino uno de los lados de la naturaleza bilateral de Brahma, siendo el otro lado la conciencia Pura, llamada Purus’a.

En un punto, que no puede ser definido en el espacio o en el tiempo, Prakrti comienza a afectar a Purus’a dándole capacidad de expresarse. Una explicación completa de cómo surge tal capacidad está fuera del alcance de este capítulo. Es suficiente decir que mientras Prakrti trabaja dinámicamente sobre Purus’a, su movimiento es trastornado por la belige-rancia de sus propias cualidades innatas y diversas. Estas se describen como un triunvirato de fuerzas que paradójicamente están en constante rivalidad entre sí. Son llamadas gun’as o cualidades y se definen así:

  1. El Principio Sutil o Sattvagun’a
    1. Crea un sentimiento de existencia, un sentimiento de “Yo soy.”
    2. Crea un sentimiento de gran alivio o felicidad, como el que se encuentra cuando se es liberado de un cautiverio.
    3. Es una fuerza de iluminación, vitalidad y expansión mental

El Principio Mutativo o Rajagun’a

    1. Crea un sentimiento de autoridad, un sentimiento de “Yo hago” o ego.
    2. Crea el deseo por la acción y la auto–expresión.
    3. Es una fuerza de cambio, movimiento y transformación.
  1. El Principio Estático o Tamagun’a
    1. Crea un sentimiento de haber formado una cosa, un sentimiento de “Yo he hecho.”
    2. Crea un sentimiento de encierro, restricción, cautiverio e inhibición.
    3. Es una fuerza de estancamiento, crudificación, ignorancia y decaimiento.

En el estado latente de Prakrti las tres gun’as están en equilibrio, no hay dominación de una sobre las otras dos. Sin embargo, a medida que se mueven para formar diferentes configuraciones en distintos puntos, pierde el equilibrio y Purus’a se transforma. El equilibrio perdido de las gun’as produce una explosiva descarga de energía y la creación de una onda que es la primera manifestación de Brahma o Conciencia.

                               Proceso  de  atadura

La primera expresión sutil de la Conciencia es dominada por el principio sutil de Prakrti.

Este principio crea la sensación de existencia y es por esta razón que Purus’a -por primera vez– es consciente de su propia existencia, lo cual se conoce como Mahatattava o puro sentimiento del “Yo.”

Seguidamente la fuerza mutativa entra en acción y consigue dominar parte de Mahatattva creado por el principio sutil, dando a la Conciencia una cualidad adicional; ya no sólo se está consciente de su propia existencia, sino que tiene la habilidad de actuar. Esta nueva habilidad se llama Ahamtattava o el sentimiento de “Yo hago.” También se le conoce como el Ego Cósmico porque Brahma tiene ahora el deseo de expresarse.

La Conciencia se encuentra ya suficientemente transformada para que el principio estático ejerza influencia sobre ella e incremente sus ataduras. Este empieza a dominar parte de Ahamtattva, dándole la cualidad de objetivar lo que es imaginado por el Ego Cósmico. La Conciencia ya no está en un estado puramente subjetivo ya que tiene a sensación de haber creado algo; el sentimiento de “Yo He Hecho”, que se llama Cittatattva o Materia Mental Cósmica. Citta es como la gran página en blanco en donde se escribe el drama de la creación.

Mahatattva, Ahamtattva y Cittatattva constituyen la Mente Cósmica.La Conciencia expresada como mente se llama Sagun’a Brahma, o sea, Conciencia calificada. El escenario está listo ahora para el universo manifiesto.

Se debe recordar que, al atar a Purus’a, Prakrti modifica a Nirgun’a Brahma. Esto puede ser más fácil de entender si imaginamos que Purus’a o Conciencia es un océano infinito, que Prakrti controla la temperatura del océano, y que las gun’as son los diferentes grados de temperatura. Al comenzar, la temperatura del océano es uniforme. Luego una parte de él se enfría y las moléculas se condensan (el principio sutil en operación, se forma Mahata ttva). Entonces, parte del agua ya helada se enfría aún más y las moléculas se juntan más también (el principio mutativo en operación, se forma Ahamtattva dentro de Mahatattva). Finalmente parte de esa agua fría se convierte en hielo y toma una forma diferente y dis-tinta (el principio estático en operación, se forma Cittatattva dentro de Ahamtattva).

Esta analogía es adecuada, ya que las ataduras de la Conciencia hechas por Prakrti son una forma de condensación.

Factores  fundamentales

Con la influencia adicional del principio estático, el Citta Cósmico toma diferentes formas físicas, algunas de las cuales podemos observar con la ayuda de los cinco sentidos. Al inicio la influencia del principio estático es leve, creando un factor extremadamente sutil que sólo puede ser percibido por la mente como una vibración sonora primordial.

Este factor, el más sutil de todos, se conoce como Akashatattva o factor etéreo. La vibra-ción sonora primordial que conlleva es de hecho una esencia genérica de sí mismo. La percepción mental de este sonido es más o menos análoga a nuestra percepción sensorial de un objeto. Por ejemplo, cuando tocamos algo no experimentamos el objeto directamente sino sólo la carga eléctrica que nuestros nervios comunican a nuestro cerebro. Así también la vibración sonora es sólo una representación del factor fundamental. La esencia genérica de un factor se llama Tanmatra; en este caso es el Tanmatra del sonido.

El Tanmatra del sonido sutil no debe ser confundido con las burdas ondas sonoras que esstamos acostumbrados a oír y que son el resultado de las moléculas del aire golpeando nuestros tímpanos. Ni los sentidos humanos, ni los instrumentos científicos pueden medir                                                                                                               

esta onda sonora primordial; sólo la mente sutil puede sincronizarse con ella.

El éter o espacio es el primer factor fundamental creado dentro de Citta o Materia Mental

Cósmica. De acuerdo con la ciencia, el espacio es vacío total y el concepto de éter una hipótesis desacertada. Pero el Tantra opina que el espacio tiene substancia y además una forma ondulada –noción apoyada por la teoría de Einstein del espacio curvo– y es el factor esencial del cual el resto de la creación toma forma.

Una mayor consolidación del éter por el principio estático da como resultado la formación del siguiente factor fundamental conocido como Vayutattva o factor aéreo o gaseoso.

Como el factor etéreo, el factor aéreo genera su propio y único Tanmatra del tacto, a la vez que retiene el Tanmatra del sonido del éter. Y como el sonido del éter, el tacto del factor aéreo es una esencia genérica de la cual el sentido del tacto es tan sólo una burda re-flexión.

           TANMA’TRAS
    Nombre del Tanma’tra                FACTOR     Función de Órgano
          SONIDO     ETÉREO      Akashatattva          OÍR
          TACTO     AÉREO        Vayutattva          TOCAR
          FORMA     LUMINOSO    Tejastattva          VER
          SABOR     LÍQUIDO     Apastattva          DEGUSTAR
          OLOR     SÓLIDO       Ksititattva          OLER

Involución  de  la  Conciencia

 Como resultará evidente a medida que describamos los tres factores restantes fundamentales y sus respectivos Tanmatras, los cinco sentidos humanos son nuestros modos predeterminados de experimentar las esencias genéricas de los cinco factores fundamentales. Los sentidos son entradas al sector primitivo de nuestra mente que fue la primera parte que. se formó durante los millones de años de evolución. Como tales, son instrumentos bastante burdos y un medio indirecto de recibir información de Tanmatras. El medio más eficaz es directamente a través de la mente sutil, pero como ya estamos mentalmente enfocados por los sentidos, no podemos hacerlo.

 El siguiente factor a formarse es Tejastattva o factor luminoso que tiene el Tanmatra de la vista. Luego viene el factor líquido o Apastattva con el Tanmatra del gusto.

 Finalmente se forma el factor sólido o Ksititattva que tiene el Tanmatra del olfato. Filosófii camente el factor sólido es el punto culminante de la crudificación, ya que es el punto final de la involución de la Conciencia.

Un punto para recordar es que cada factor se ha desarrollado en su predecesor y por con siguiente hereda el Tanmatra de éste. Así, el factor luminoso posee el Tanmatra de sonido, del tacto y de la vista, mientras que el factor sólido posee los cinco Tanmatras.

 También se debe tener en cuenta que al conceptualizar los cinco factores fundamentales, no debemos confundir la percepción sensorial con los factores objetivos. Por ejemplo, los gases son generalmente ejemplos no adulterados del factor aéreo pero son penetrados por partículas del factor sólido que le dan un olor distinto.

La formación de los cinco factores fundamentales va estrechamente paralela a la concepción científica de la creación. De acuerdo con la ciencia moderna, existen en el universo vastas nubes de gas hidrógeno extremadamente tenues (factor aéreo) que se mueven en

                                                                                                                           41.

remolinos en el espacio. Los átomos dispersos de estas nubes se van juntando gradual

mente y a medida que lo hacen, ganan velocidad, lo cual incrementa su energía. La nube gaseosa comienza a calentarse y a brillar (factor luminoso). Bajo el tremendo calor y la presión que ya existe en el centro de la nube de gas, los núcleos de los átomos de hidrógee no se fusionan generando mucho más calor y luz y forman el helio, seguido de átomos más pesados, tales como carbono, nitrógeno y oxígeno.

 El núcleo de esta nube maciza se calienta tan intensamente y sus átomos se juntan tanto que se forma una esfera. La masa, que es ahora una estrella, genera una energía tan descomunal que algunas de sus partes estallan en una llama de fusión nuclear o “plasma” líquido (factor líquido). La tremenda explosión nuclear arroja el plasma líquido de la superficie de la estrella al espacio en donde comienza a enfriarse y posteriormente a condensar-se. El plasma en este estado empieza a orbitar la estrella. Después de millones de años ess te plasma se convierte en materia sólida.

 La condensación de la Conciencia desde su estado puro hasta la materia sólida se llama Saincara, o la fase extrovertida de la creación. En esta fase lo infinitamente sutil se vuelve materia bruta finita; todo debido a la influencia de Prakrti.

 La disminución del predominio de Prakrti es la fase inversa de la creación llamada Prati- saincara, es la parte introversa o la fase en que la materia bruta, en toda su diversidad, se vuelve sutil otra vez y se fusiona con la Conciencia pura.

Transformación  de  la  materia

 Paradójicamente, la disminución de la influencia de Prakrti se debe a la aplicación continua de su propia fuerza. En el momento de la creación, cuando la materia sólida se forma, la fuerza estática de Prakrti continúa ejerciendo presión, conduciendo a tres posibles formaciones de la materia.

 En primer lugar, la materia sólida puede perder su solidez estructural y dividirse instantáneamente en los distintos factores fundamentales en que está constituida. La disociación instantánea de los factores puede dar lugar a cuerpos celestes apagados, por ejemplo, estrellas colosales rojas que luego provocan explosiones astronómicas llamadas supernovas. La explosión de una supernova crea una fuerza tan enorme que los factores fundamenta-les del cuerpo celeste son liberados espontáneamente de las ataduras de la fuerza estática y vuelven a sus formas de energía más sutiles, como la luz. Una estrella en explosión puede ser diez billones de veces mas brillantes que el sol nuestro y puede aún opacar una galaxia por un tiempo.

 En segundo lugar, la desintegración puede ocurrir gradualmente debido al deterioro natural. Este derrumbamiento natural ocurre en todas las estructuras, desde las estrellas hasta los elementos básicos susceptibles a la erosión. Gracias a la ciencia física, sabemos ahora que toda materia es energía embotellada, y que esta energía está siempre escapando, cauu sando deterioro y desintegración de la materia.

 La tercera posibilidad, que puede surgir bajo la influencia de Prakrti, es la creación de la mente dentro de la materia, y la formación de la vida.

 Para que este potencial se manifieste, se deben dar las siguientes condiciones:

 Primero, debe existir una estructura estable, entonces las energías naturales de los cinco factores fundamentales crean un núcleo que es el primer signo de la vida potencial. Las energías naturales de los cinco factores fundamentales se llaman “Prana” y cuando se comm binan para formar un núcleo común son llamadas “Pranah” (plural de Prana) o fuerza vital. Esta fuerza vital de las entidades vivientes ha sido reconocida en las filosofías orientales


42.

por milenios y apenas ahora se está abriendo paso en el pensamiento occidental a través

de métodos de curación alternativos.

 No obstante, la formación de un núcleo de las fuerzas vitales de los factores fundamentales no es suficiente para la vida, la mente también debe existir para controlar y dirigir estas fuerzas ciegas.

 Tal como las fuerzas vitales, la mente es también un producto de las fuerzas beligerantes de los factores fundamentales, que resultan del incremento de la fuerza estática de Prak-

rti. Estas fuerzas, algunas centrípetas, otra centrífugas, están en conflicto entre sí y producen una dramática metamorfosis de energía. Lo que era energía física da un salto cualitativo a la dimensión de la mente.

La  Conciencia  se  transforma

 Hemos visto que la Mente Cósmica es un reflejo o condensación de la Conciencia Cósmica y que la materia es a su vez una condensación de la Mente Cósmica. Tal como la observación de la física moderna sobre la permutabilidad de la energía física y la materia, el Tantra señala una permutabilidad de la materia y la mente; todas las expresiones de la Conciencia son energías completamente maleables, incluyendo la mente.

 Por lo tanto, la mente es inherente a la materia y su desarrollo es un proceso natural de la evolución. Al comienzo de este proceso, cuando las fuerzas beligerantes “pulverizan” o sutilizan los factores físicos creando la mente, la primera expresión es extremadamente prii mitiva. Siendo la materia una substancia burda, el primer tipo de mente que se manifiesta está muy subdesarrollado.

 Esta mente primitiva se llama ectoplasma o “materia mental”, es el ingrediente básico de “Citta”. Pero este Citta no es de la Mente Cósmica, es sólo una diminuta parte de él ya que la fase evolutiva no es una simple reversión del proceso de Saincara.

 En este estado de materia sólida, el Citta Cósmico está completamente fragmentado y existe sólo en proporciones microscópicas, habiendo pasado por todas las transformaciones de la creación de los cinco factores. Esta fragmentación se acentúa en el proceso de pulverización ya que sólo una parte del organismo se convierte en ectoplama. Así, la prime ra expresión de la mente no es sólo primitiva en su naturaleza sino limitada en su dimensión, es la mente microscópica o individual.

 Por razones de su comienzo primitivo, la característica de  es prestar atención a las necesii dades físicas del organismo y controlar el flujo de energía vital del mismo.

 Sin embargo, no importa cuán limitada sea esta mente individual inicial; es un paso gigann tesco en la liberación de la Conciencia. De esta muy primitiva vida se desarrollan formas de vida más avanzadas junto con sus complejas estructuras físicas y mayores potencialidades.

 ¿Cómo ocurre esto?

 Hay básicamente tres fuerzas que trabajan en el proceso evolutivo:

  1. Choque físico,
  2. Choque psíquico,
  3. Atracción espiritual.

1. El choque físico resulta de las luchas con la materia que libran todas las formas de vida para sobrevivir y procrear. Se manifiesta en la lucha contra los elementos físicos hostiles, en la batalla para mantener el cuerpo físico proporcionándole comida y refu gio, en la satisfacción de la necesidad de procrear, etc. Todas estas luchas generan

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  actividad mental y presión dentro de la mente instintiva, conduciendo a un mayor de–                                                  

  sarrollo mental, lo cual causa el ensanchamiento de Citta y su transformación en Aham.

2. El choque psíquico resulta del contacto directo de la mente con otras mentes e ideas, y el desarrollo de las emociones. Mientras que el choque físico trabaja en el de sarrollo de Citta, el choque psíquico desarrolla e incrementa la porción de Aham de la mente.

Como sabemos por el proceso de involución, la característica de Aham no es instintiva sino egoísta, conduce a acción razonada. El desarrollo de Aham significa que el organismo puede seguir un curso de acción diferente a aquel dictado por el instinto.

La capacidad para hacer esto depende de cuanto Aham hay en relación con Citta. Inicialmente sólo una parte de Citta se convierte en Aham y la acción instintiva predomii na porque la mente está todavía hecha básicamente de Citta. Por medio del choque psíquico el Ahman aumenta gradualmente y los instintos disminuyen su influencia. Cuando el Ahman es mayor que Citta, la porción excedente se llama intelecto y la razón predomina sobre el instinto.

Junto con el desarrollo mental viene el desarrollo físico dándole a esa mente ya más compleja, un vehículo apropiado para expresarse. Se forma un sistema nervioso central, un cerebro y un sistema glandular.

El choque psíquico expande el Aham, nuevas ideas y eventos agitan el intelecto, y otros organismos estimulan las emociones. La expansión del Aham también acelera más la transformación de la mente en Mahat; en este punto la atracción espiritual se convierte en una fuerza mentalmente progresiva.

3. La atracción espiritual resulta del anhelo de la mente por la Conciencia Cósmica. En las últimas etapas de la evolución, cuando Mahat empieza a manifestarse en la mente, se despierta en el ser individual un creciente anhelo por regresar a su estado original de conciencia.

Este anhelo puede ser consciente o inconsciente pero el resultado es un deseo ardienn te y profundo por la felicidad que va más allá de su goce pasajero. La entidad individual ya no puede ser satisfecha saciando los sentidos físicos o entreteniendo el intelee cto. Debe esforzarse por la felicidad completa, la felicidad que no está limitada en su experiencia sino que es infinita.

El exceso de Mahat sobre Aham y Citta se define como intuición. En el momento en que Mahat predomina, la transformación de la mente en Conciencia pura está a sólo a un paso. La fuerte atracción espiritual de la Conciencia hace posible este paso.

Así, el progreso evolutivo explicado por la ciencia, no es más, según el Tantra, que la expresión gradual de la mente y la liberación de la Conciencia.

En consecuencia, con las mentes en expansión se desarrollan formas de vida más ele vadas para actuar como sus receptáculos físicos. Las primeras formas creadas fueron los organismos unicelulares más básicos que poseen burdas mentes ectoplasmáticas. La vida unicelular se desarrolló hasta llegar a la vida multicelular y aparecieron las plantas y los animales. En lo alto de la escala, donde Mahat empieza a predominar, está la humanidad.

Habiendo agrandado el , la mente humana refleja la Conciencia más claramente que las mentes menos desarrollada. Un mayor reflejo de la Conciencia les da a los seres humanos la capacidad de decir “Yo sé que existo”. En esta declaración el sentimiento

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de “conocimiento” de la existencia es un reflejo de la Conciencia sobre Mahat.

  1. 1.                                                                                                                                             51.
  2.  Karma: Tu  Mejor  AmigoTu  Peor  Enemigo

 Todos estamos familiarizados con la idea de que toda acción trae una reacción. Ya sea un comentario severo a otra persona una piedra cayendo en un lago o un volcán en erupción; todo acto tiene siempre una reacción determinada o efecto contrario.

 

El Tantra desarrolla esta idea y propone no sólo que las acciones tienen su reacción exterr na, sino también que el ejecutante consciente de la acción es quien experimenta la reacción. Cada expresión de amor, pena, felicidad, envidia, dolor o cualquier otro sentimiento humano, es visto bien como: a) el origen de una experiencia futura similar o, b) el resulta-do de una anterior.

 Sin embargo, en el Tantra, la acción no es simplemente un comportamiento externo como en el Conductismo Occidental, sino principalmente un fenómeno mental. sea que suceda o no un comportamiento real o una acción física, si hay un pensamiento de la acción, hay Karma; la acción ha sido ejecutada. Karma es el movimiento de la mente, el cual puede o no ser expresado externamente. La fuente de este  o acción, el “hacedor” psíquico q. a su vez experimenta los resultados de las acciones, es llamado ego.

 Cuando se dice que para cada acción existe una reacción igual y opuesta, no significa que nos encontremos haciendo las mismas cosas en las mismas circunstancias una y otra vez. Más bien, las reacciones están definidas en términos puramente psíquicos debido a que las acciones humanas así lo están. Uno tiene que sufrir aflicción mental o placer en la misma o mayor intensidad con que fue sufrida o disfrutada la acción original. Pero las condiciones externas bajo las cuales la acción y la reacción son experimentadas, no necesitan ser similares.

Sam’skara

 Tan pronto como una acción es ejecutada, deja una impresión en la mente la cual “madura” convirtiéndose en un deseo o tendencia mental llamada Sam’skara. Es frecuente escuchar a personas hablando vagamente sobre las reacciones de acciones pasadas que ellas han sufrido o que aún tienen por experimentar, pero en términos precisos, no se refieren a la acción original, sino a su impresión en la mente, el Sam’akara, que está esperando las circunstancias adecuadas para su reacción o realización.

 La gran mayoría de lo que generalmente denominamos deseos, así como la naturaleza de nuestro temperamento, nuestros intereses e inclinaciones, nuestros pequeños odios y nuestros amores, son expresiones de Sam’skaras. Esto es, son impresiones dejadas en nuestra mente por experiencias o acciones anteriores.

 El Tantra clasifica los Sam’skaras en tres tipos principalmente:

  1. Adquiridos:  aquellas acciones egoístas y auto–motivadas, adquiridas durante esta vida.
  2. Impuestos:  nuestra cultura, educación y medio ambiente nos moldean a todos de maneras muy definidas. Nuestros Sam’skaras son creados por nuestras propias accioo nes y pensamientos, pero la manera como pensamos, las actitudes detrás de nuestras ideas y acciones, son altamente influenciadas por la sociedad en que vivimos y cada uno sobrelleva los  impuestos a nosotros por nuestra sociedad. Por ejemplo, nuestra identidad sexual, nuestros gustos y desagrados en las comidas, preferencias morales y actitudes generales caben dentro de esta categoría.

El racismo, prejuicios sexuales, etc., son en gran parte Sam’skaras impuestos y el Tantra hace mucho énfasis en la purificación de la sociedad para prevenir, en tanto

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sea posible, la inculcación de tales rasgos negativos y destructivos en los tempera-  mentos de las personas.

  1. Heredados:  aquellos rasgos de la personalidad, tendencias mentales y deseos insatisfechos que permanecen con nosotros desde el nacimiento y que repercuten en la individualidad del temperamento humano desde la más tierna infancia. Estos Sam’s- karas heredados son traídos de vidas anteriores.

Serenidad  mental

 Desde un punto de vista práctico, la teoría del Karma y el Sam’skara constituyen uno de los aspectos más importante del Tantra. Como un sistema de práctica espiritual, el Tantra está basado en la propuesta de que los humanos desean alcanzar la felicidad, un estado de equilibrio y serenidad comúnmente llamado Santos’a. Santos’a es una condición en la cual los deseo del ego no impulsan a la mente consciente a ir detrás de objetos externos con valor de satisfacción limitado y transitorio. Sin Santos’a, la bienaventuranza espiritual de la Conciencia n puede irradiar en la mente y la auto–realización es imposible.

 Sin embargo, toda acción conduce a la pérdida de la serenidad mental y a la imposición de una reacción mental. La serenidad sólo puede lograrse cuando todas las impresiones y distorsiones de la mente –Sam’skaras– han sido anuladas o agotadas. Por tanto, en el Tan tra, el problema práctico consiste en lograr la serenidad y felicidad durante el enfrenta-miento con la continua turbulencia mental creada por acción de los Sam’skaras.

 En circunstancias normales, los humanos están motivados hacia el placer, la satisfacción de deseos o Sam’skaras placenteros. El placer no sólo permite el desarrollo saludable del individuo a través de la expresión de los deseos, sino que también finaliza en un sentimiento de alegría y serenidad. Así, a pesar de que tendemos a pensar que deseamos el placer por amor al placer, el Tantra sustenta que muchos sentimientos de felicidad son realmente tan solo reacciones de acciones anteriores y representan el intento de la mente para recobrar su estado de tranquilidad original.

 La razón por la cual el placer es efímero y no permanente es porque depende de la pre– existencia de un Sam’skara adecuado en la mente, y tan pronto como el Sam’skara sea agotado, el sentimiento de placer derivado de la situación o experiencia, también termina. Por ejemplo, podemos desear un helado y al comerlo, sentirnos contentos. Sin embargo, habiendo comido el helado y habiéndonos sentido satisfechos, es poco probable que sintamos el mismo placer cuando nos comamos el segundo o tercer helado. De hecho, otro he- lado puede resultar perjudicial. Nuestro deseo o Sam’skara fue agotado al comer el primer helado y comer más dulce estaría fuera de armonía con nuestros deseos.

 No solamente el placer es transitorio, también la serenidad que sentimos después de él. Tan pronto como un sam’skara ha sido satisfecho, otro ocupa nuestra mente inmediata-mente y no todos los Sam’skaras son agradables, en la misma proporción son dolorosos. Nuestras mentes nunca descansan. Los deseos constantemente nos impulsan y el placer y el dolor (que no son otra cosa que reacciones a acciones “buenas” y “malas”), constituyen la polaridad oscilante de la vida humana. la serenidad perdurable es realmente un logro aro en circunstancias corrientes. El Tantra considera los  como cadenas, ya sean de plomo (dolor) o de oro (placer), poco importa, son todas cadenas a la transitoriedad y barreras para la serenidad duradera y la felicidad.

 La felicidad es algo totalmente diferente del placer. Proviene de una fuente supramental y es completamente independiente de los sentidos, de la acción y los sam’skaras. Cada per sona experimenta el placer y el dolor de acuerdo a sus propios Sam’skaras, pero la felicidad es la misma para todos. La felicidad representa el inundar la mente con vibraciones es pirituales y debido a que ella es independiente de los Sam’skaras, podemos experimentar- la en forma continua y nunca cansarnos de la manera como sucede, como cuando nos cansamos o aburrimos de un helado. La felicidad no es una forma de placer, es el resultado supremo y eterno de la serenidad lograda en la mente, obtenida por dirigir ésta hacia su fuente interna en lugar de hacerlo hacia fuera, al mundo sensorial.

Rompiendo las cadenas de las acciones y reacciones

 Mientras los Sam’skaras dirijan nuestras acciones y mientras continuemos creando nuevos Sam’skaras  por nuestras acciones futuras, no podremos desarrollar la serenidad requerida para la satisfacción y Bienaventuranza duraderas. Por esto, el Tantra posee dos tareas prácticas para ayudar al aspirante a lograr la felicidad:

  1. Agotar los Sam’skaras o limpiar la mente de todas sus distorsione e impresiones, y
  2. Prevenir la formación de nuevas impresiones.

 En lo que respecta a la limpieza o purificación de la mente, los Tantrikas (yoguis tántricos) han encontrado que las reacciones a las acciones son generalmente almacenadas en forma potencial y solo son liberadas bajo ciertas condiciones. La mente contiene innumerables semillas de reacciones potenciales, pero es sólo cuando ellas maduran o se expresan como Sam’skaras (deseos o inclinaciones) que influyen directamente sobre la mente y pueden ser agotadas.

 En circunstancias normales, los Sam’skaras sólo pueden madurar cuando la mente está completamente desapegada de sus funciones sensoriales e intelectuales; y para la mayoría de las personas, esto solo sucede con la muerte a pesar de que ocurre en el sueño en una proporción limitada. Por lo tanto, es la expresión en el momento de la muerte de las reacciones en potencia almacenadas lo que determina el tipo de cuerpo que uno ocupará en la próxima vida. De hecho es a sola existencia de Sam’karas lo que ocasiona el renacimiento. En su ausencia, la mente se fusiona con su fuente original y se dice que la persona ha alcanzado la liberación. Otro momento “natural” para la maduración de los Sam’ska- ras, es durante largos períodos de desmayo, estados de coma o enfermedades crónicas.

 El Tantra controla y desarrolla la habilidad de la persona para desapegar la mente de los sentidos y pensamientos a través de la meditación. Aquellos que practican meditación invariablemente experimentan una intensidad y ritmo incrementados en sus vidas debido a q. están madurando más Sam’skaas y están experimentando reacciones en un grado altamente acelerado.

 Es una tendencia humana el seguir Sam’skaras agradables y evitar los dolorosos. Generalmente podemos deducir tales Sam’skaras negativos de aquello que nos disgusta y evitamos. Se dice que está en armonía con el temperamento de uno el seguir los Sam’skaras agradables, pero que es contra la propia naturaleza de uno (contrario o los gustos y apegos) el seguir los dolorosos. El Tantra hace énfasis en el papel de los Tapah, o servicio como penitencia, como una manera de agotar los  positivos y negativos.

 Tapah no es forzarse a sí mismo a hacer cosas desagradables o actos contrarios al tempee ramento de uno por algún fin masoquista, por el contrario, es soportar el sufrimiento en el servicio a otros. A través de la meditación se desarrolla un gran deseo de mostrar amor y ayuda a otros. Tapah es la práctica consciente de expresar esta necesidad espiritual incluso cuando va en contra del temperamento o los Sam’skaras de la persona.

 Podrá ser muy sencillo ser amable con alguien en la casa de uno, pero eso no es Tapah.

Tapah sería el ser igual de amable y ofrecer asistencia práctica incluso cuando se presentan dificultades y problemas. Tapah es la expresión pura de magnanimidad desarrollada espiritualmente y al mismo tiempo, es ayuda concreta para la purificación mental.

Importancia del Guru

 La última manera de agotar los  es por la gracia de un ser realizado, generalmente el Guru de uno. Un Guru tántrico no sólo guía e instruye a sus discípulos, sino que también se cerciora de su progreso espiritual utilizando sus poderes para madurar los Sam’skaras de ellos.

 El Guru coloca al discípulo en situaciones en las que sus  son rápidamente agotados; esta es una de las principales razones para una estrecha relación Guru–discípulo en el Tantra.

 Es natural que los Sam’skaras sean agotados durante el curso normal de la vida; de hecho, el proceso comienza en el vientre materno, pues incluso el feto es capaz de experimentar placer o dolor. Sin embargo, los tántricos no están interesados en la vida ordinaria, sino en la trascendencia, y por eso desean acelerar su evolución y agotar sus Sam’skaras.

 Para resumir, el Tantra acelera este proceso de acción, en tres maneras: meditación espiritual (Iishvara Pran’idha’na), servicio social con sacrificio (Tapah) y la sinceridad del discípulo en seguir la guía benevolente del Guru.

 Ahora bien, todas estas prácticas resultarían incompletas si no se previniera la formación de nuevos Sam’skaras. Como es el ego o sentido de “hacedor” de la acción quien soporta los  y sufre los placeres y lo dolores de las reacciones, uno debe tratar este aspecto de la mente para prevenir la formación de nuevos Sam’skaras.

Desinterés e inacción

 El términos generales, se le da el nombre de Madhuvidya a la práctica de prevenir la formación de reacciones, que involucra varios aspectos. Para actuar y vivir en el mundo y no acumular Sam’skaras, se requiere:

  1. Renunciar a todo deseo por el resultado de las acciones o realizar una acción correctamente sin importar si uno recibe o no beneficio alguno. Este es el consejo específi co de Krishna a Arjuna en el “Bhagavad Gita”, donde se discute que el hombre nunca tiene control de los resultados de sus acciones, y que tan sólo este control de la acción es lo que podemos esperar. Generalmente se denomina esa doctrina como desinterés.
  2. Sentir que el hacedor de la acción, la fuente y realizador de la acción no es el limita- do ego de uno, sino la Conciencia Suprema misma.
  3. Estar completamente desapegado de los mismos movimientos del cuerpo y de los sentidos al realizar una acción. Sentir que no sólo el deseo de la acción misma proviene de la Conciencia, sino también que el mismo cuerpo que actúa es la Conciencia.

Estos dos últimos puntos frecuentemente son mencionados en forma conjunta como “actuar sin hacer” o inacción. Muchos han interpretado esta doctrina como una justifi cación para la inactividad o indolencia, pero nada podría estar más lejos de la verdad Para lograr la Conciencia Suprema se requiere de un esfuerzo concertado a largo pla-zo (meditación y servicio), pero debe ser un esfuerzo del cual el limitado sentimiento del ego está ausente y el gran “Yo” o Conciencia del individuo tenga el control.

          Sentir que toda experiencia u objeto de los sentidos o de la mente es una expresión de la Conciencia Suprema, la Entidad Cósmica. Los Sam’skaras pueden ser simplemente por asociación, y si alguien trata las experiencias como siendo exclusivamente de cosas y objetos materiales, entonces se dejarán en la mente Sam’skaras e impresiones materiales. La felicidad eterna únicamente puede lograrse cuando tanto el marco subjetivo de la mente como el objeti¡vo, sean vistos como expresiones del Supremo y uno sienta una unidad absoluta y fundamental subyacente tanto en su propia existencia como en la existencia del mundo externo. La práctica para desarrollar la ideación o pensamiento de unidad es llamada “Brahmacarya”, o sea, ver a la Entidad Cósmica en todo aquello que uno mira y en todo aquello que uno hace.

Evolución  consciente

 Ser humano es pensar y actuar; una vida sin acción es estancada y enferma. Pero tan pronto como actuamos, estamos metidos en la rueda de acciones y reacciones futuras, puesto que las leyes universales operan dentro de los dominios de nuestras mentes. Es un principio fundamental del Tantra el que la finalización de la evolución humana debe ser un proceso dirigido conscientemente, que nosotros podamos desarrollar nuestro potencial sólo escapando de la ignorancia de los animales y ejerciendo el control consciente, caracterís tico de los verdaderos humanos.

 Por tanto, la liberación de los Sam’skaras y las distorsiones mentales, y la consecución de la felicidad y la serenidad nunca pueden lograrse en forma mecánica y pasiva. Cada persona tiene que aprender, de manera consciente, los caminos para controlar y desarrollar su propia mente, y sin una instrucción espiritual los humanos nunca podrán esperar realizar completamente su potencial inherente.

Peldaños  en  Ascenso

 El Tantra es esencialmente un sendero práctico. Reconoce una distancia entre la deseada meta del aspirante y su estado mental presente, y provee de varios medios para cerrar esta distancia.

 De acuerdo a esta tradición, las prácticas de A’nanda Ma’rga son una síntesis dinámica y contemporánea de las prácticas del Tantra y del Yoga, diseñadas para personas de capacidades diferentes.

El Tantra Yoga de A’nanda Ma’rga se encuentra dividido en cinco sistemas de Sa’dhana pa ra ser enseñados de acuerdo a la comprensión y determinación de cada persona. Los diferentes sistemas de meditación son enseñados por Acaryas (maestros entrenados) quienes actúan en representación del preceptor espiritual de A’nanda Ma’rga, Shrii Shrii A’nanda-mu’rti.

 Los cinco sistemas son: Prarambika Yoga, Sadharana Yoga, Sahaja Yoga y meditación Ka-palika.

 Puesto que los dos últimos están reservados para aquellos expertos en Sahaja Yoga, nos limitaremos a los tres primeros.

 El Acarya iniciará en Sahaja Yoga a aquellos que expresen su sincero entusiasmo y quienes tienen tiempo suficiente para mantenerse en las disciplinas esenciales, incluyendo A’saa nas  y dieta sutil.

Para aquellas personas a quienes la práctica de Sahaja Yoga resulta inconveniente o ina-propiada, el Acayra puede impartirle entrenamiento en Sadharana Yoga. Toda vez que las A’sanas están excluidas de la Sadharana Yoga, no existe restricción en la dieta.

 Para aquellos a quienes Sadharana Yoga es inconveniente o inapropiada, el Acayra le puede impartir entrenamiento en Pra’rambika Yoga, para quienes la práctica de A’sanas y la restricción en la dieta tampoco son prescritas.

 Aquellos quienes desean practicar A’sanas o las necesitan por razones mentales o físicas, pueden obtener un entrenamiento en A’sanas por parte de un Acayra, incluso conjuntamente con la Para’rambika Yoga.

 Ahora bien, quien quiera practicar A’sanas deberá esforzarse por seguir las condiciones previamente explicadas en la lección 4 sobre A’sanas (página 11), incluyendo una dieta sutil.

Los “Sa’dhakas” o practicantes de Para’rambika y Sadharana Yoga, pueden resultar elegibles para  Yoga si su situación y condición cambian en forma adecuada.

La Sa’dhana’

 Muchas formas y prácticas de meditación tradicionales que hoy día existen bajo diferentes nombres, pueden generalmente ser clasificadas en dos tipos:

  1. Tántricas”, que principalmente tratan con Mantras, Cakras, visualizaciones de Manda- las y Kun’d’alini.
  2. Yóguicas”, que enfatizan uno o varios aspectos sobre A’sanas, purificación y control mental, filosofía, devoción, y ética.

 Por ejemplo, muchos tipos de meditación “tántrica” que utilizan Mantra, simplemente requieren la repetición del mismo, pero sin una conceptualización o ideación de su significado. Por otra parte, algunas prácticas de meditación “yoguica” instruyen al Sa’dhaka para liberar la mente de sus propensiones y fusionarla con la Conciencia Cósmica, pero sin los medios prácticos con los cuales lo puede hacer.

 Sin embargo, tal como en el Tantra original, A’nanda Ma’rga reconoce la delicada e inseparable relación entre todos los aspectos de la naturaleza humana, por esto, las técnicas de Sa’dhana’ enseñadas contienen cualidades del Tantra y del Yoga. De ahí que a todas estas prácticas se les denomine, en un sentido amplio, Tantra Yoga. A pesar de que los sistemas más específicos tienen sus propias designaciones bajo esta nomenclatura tan amplia.

Sahaja Yoga

 Sahaja Yoga es el nombre colectivo de seis diferentes “lecciones” que conjuntamente conforman un sistema de meditación. Para’rambika Yoga y Sadharana Yoga son más sencillas, y menos poderosas que la Sahaja Yoga, pero están en los mismos fundamentos.

 Los practicantes de Sahaja, Para’rambika, y Sadharana Yogas, aún necesitan incorporar Bhakti  (devoción) y Karma Yoga (acción desinteresada) en su enfoque espiritual.

A continuación, presentamos una explicación de las seis lecciones de Sahaja Yoga:

Primera lección – Iishvara Pran’idha’na

Tal como se mencionó en la sección sobre Yama y Niyama (Capítulo 5, páginas 19 y ss.), la primera lección es esencialmente la practica de Iishvara Pran’idha’na. Esta meditación bási ca tiene cinco aspectos:

            Posturas físicas: Diferentes posturas del cuerpo facilitan distintas acciones. Por ejemplo, acostado es la mejor posición para dormir, mientras que sentado, es la mejor posición para comer, así mismo, la mejor postura para la meditación es la de loto o Padma’sana. Sin embargo, si ésta resulta muy difícil, se puede hacer en la de medio

                                                                                            

loto o Ardha-padma’sana, o Siddha’sana, o incluso en Bhojana’sana, la posición normal de piernas cruzadas.

Las ventajas de estas posturas, particularmente la del loto, consisten en que ayudan a controlar lo órganos sensoriales y en consecuencia los sentidos, liberando la mente de su normal actividad externa de percepción sensorial. Los ojos cerrados controlan la vista; el presionar la lengua contra el paladar, controla el gusto y entrelazar los dedos ayuda a dominar la facultad táctil. Sin embargo, el sentido del olfato no puede ser con-trolado fácilmente, por eso se recomienda sentarse donde haya aire fresco, libre de huu mo y olores. Igualmente, el sentido del oído no puede ser manejado en forma fácil, por eso se recomienda un sitio y momento tranquilos. En la postura de loto los órganos motores se encuentran mejor controlados debido a la firme pero relajada posición, logrando a la vez un sentido de equilibrio, simetría y erectilidad. Esta erección de la columna vertebral favorece ampliamente la concentración, y la uniformidad y ritmo de la respiración .

de ahí que la postura de loto, Padma’sana’, sea la más adecuada para habilitar la mente a ir más allá de su normal conciencia física.

  1. a.      Bhuta Shuddhi: Este proceso consiste en retraer la mente de sus ocupaciones con el mundo externo, liberándola de sus complejos, miedos, deseos y tensiones cotidianas. La técnica particular de ideación que se enseña, conduce a la mente a un estado de relajación profunda.
  1. b.      A’sana Shuddhi: Es el proceso por el cual la mente es completamente retraída de su identificación condicionada con el cuerpo. El sentimiento de ser de la mente es gradualmente retraído de cada parte del cuerpo y concentrado en un punto conocido como Is’t’a Cakra, el punto de concentración de la mente.
  1. c.       Citta Shuddhi: De aquí en adelante la porción Citta de la mente es totalmente sus- pendida, y la identidad de la mente no es otra que un singular punto de conciencia existente en la Conciencia Cósmica. Citta puede ser mejor explicado como la pantalla de la mente donde todas nuestra imágenes son visualizadas.
  1. d.      Dhya’na: El último paso, que es la verdadera meditación, consiste en la unión de la mente con la Mente Cósmica. Aquí, la práctica esencial es el uso del Is’t’a Mantra individual que, tal como se enseñó anteriormente, le permite al aspirante conceptualizar la unificación subsiguiente.

Segunda lección – Madhuvidya

 La segunda lección de Sahaja Yoga es llamada “Madhuvidya”, que significa “dulce conocimiento”. Es la realización constante de que todo es una manifestación del Supremo. Esto por supuesto, comienza con la realización subjetiva de que uno mismo es en realidad uno con el Supremo. El conocimiento del verdadero Yo obtenido en la meditación puede ser mantenido mientras se desempeñan los deberes de la vida cotidiana. Por medio del uso del Is’t’a mantra y u asociación con el proceso respiratorio, un aspirante logra entrenarse para escuchar el Mantra como el sonido de su respiración, de tal forma que cada respiración lo hace consciente de ese estado infinito.

Otro Mantra, denominado Guru Mantra, se enseña para ser conscientes de que la misma

Conciencia que existe en el interior es la que penetra el universo entero, existe dentro de cada persona, animal, planta y objeto animado o inanimado. Este  se utiliza antes de ejecu tar una acción en cualquier trato con el mundo exterior.

A través del uso apropiado del Is’t’a mantra y del Guru mantra en la vida cotidiana, uno logra establecerse en una ideación Cósmica. Esto es esencial para el progreso espiritual, pues así el ego no puede continuar dominando y por ende, no crea Sam’skaras a través de nuestras acciones. Esto puede tomar años de esfuerzo consciente, pero sólo hasta entonces puede uno vivir en el mundo en una forma decidida y liberada.

Tercera lección – Tattva Dha’ran’a

 El significado de esta lección consiste en la concentración sobre las características funda- mentales de los Cakras (Chakras). Cada Cakra es diferente, desarrolla distintas funciones para la mente y el cuerpo y cada uno tiene sus propias características vibratorias. Se utilizan técnicas de concentración que involucran visualización de la forma y el color de los Ca- kras y repetición de ciertos mantras formados por la naturaleza sonora de los mismos.

 Estas técnicas ayudan a fortalecer los poderes de la concentración, a controlar las activida des de los Cakras y colaboran en la regulación de los flujos de energía del cuerpo, conocidos como Na’diis.

Existen tres Na’diis principales: Pim’gala, Id’a’  y Sus’umna’. El dominio de Pim’gala facilita las actividades físicas del cuerpo, mientras que el de Id’a facilita las mentales. Tatta Dha’ra n’a’ conlleva al domino de Sus’umna’, lo cual facilita la realización espiritual y la elevación de la energía puramente espiritual: el Kun’d’alini.

Cuarta lección – Para’n’a’ya’ma

 Pra’n’a’ya’ma significa el control de la respiración para controlar el Pra’n’a’h y, por ende, la mente. La conexión entre los aires vitales o Prana y la mente es inseparable. La inestabilidad de la respiración es la inestabilidad de la mente, y viceversa. Cuando la respiración es controlada por el proceso científico de Pra’n’a’ya’ma, la mente es también controlada y, en consecuencia, el poder mental y la concentración son altamente acrecentados durante la . Una adecuada utilización de Pra’n’a’ya’ma involucra el uso del Is’t’a Mantra y los Cakras. Varias técnicas de Pra’n’a’ya’ma tienen diferentes potencias, por tanto deben ser aprendidas de un Acarya.

Quinta lección – Cakra Shodana

 Los Cakras (Chakras, ó Chacras) son también puntos de control de la mente, de las actividades mentales y del cuerpo. A través de un método especia de utilización de los Mantras, los Cakras vibran de tal manera que se obtiene como resultado una purificación de la mente y del cuerpo.

Sexta lección – Dhya’na

 Esta es una forma más directa de meditación que canaliza cada propensión mental hacia la meta espiritual. Es especialmente efectiva cuando la relación personal entre el discípulo y el  se ha convertido en un vínculo de amor Cósmico. El amor es la más grande fuerza mental, cuando es despertado, la meditación deja de ser un esfuerzo y se convierte en una tracción natural hacia el Supremo, y así como la fuerza magnética de un imán atrae la limadura de hierro, asimismo el aspirante alcanza su amada Meta.

  1. 0.                                            
  2.  Detrás de la Teoría… el Guru

<<Nunca estás solo o desamparado, la fuerza

que guía las estrellas te guía a ti también.>>

Shrii Shrii A’nandamu’rti

 Un niñito se fue a la cama y antes de dormirse llamó a su madre, “Mamá, despiértame cuando tenga hambre.” Y su madre le respondió, “No te preocupes, hijo mío, tu hambre te despertará.”

 

 La sed por la realización espiritual se despierta en cierto momento de la evolución de cada ser humano. Esta, más allá de los placeres transitorios, es la sed por saber “¿Quién soy yo?” “¿Hacia dónde voy?” “¿Cuál es mi verdadero propósito en esta tierra?” Es justo en este momento de atracción hacia la Conciencia Cósmica que a ayuda llega directamente, en una forma práctica, por medio de un Guru.

 “Guru” literalmente significa “alguien que libera de la oscuridad”. El Guru es uno con la Conciencia Suprema y actúa como un canal de Conciencia. En este sentido el verdadero Guru es pura Conciencia y no la personalidad o forma humana que posea. Siendo un canal puro, las acciones del Guru son expresiones del profundo deseo de la Conciencia de liberar se a sí misma en todas las formas, o sea, elevar y liberar a todos los demás.

<<Brahma –Conciencia Suprema– sólo es el Guru. Sólo El conduce a lo individuos

al sendero de la emancipación a través de diferentes receptáculos o cuerpos.>>

Shrii Shrii A’nandamu’rti

  1. Tranquilo, puro de mente: En presencia del Guru, uno siente una tranquilidad penetrante y pureza mental.
  2. Modesto y humilde: La conciencia liberada del Guru está libre de complejos mentales y vanidad.
  3. Sobriamente vestido: Con ropas sencillas y limpias.
  4. Mantienen un estilo de vida y conducta correctos: El Guru siempre impondrá el ejemplo ante sus discípulos para que mantengan una conducta correcta en todos los campos.
  5. Lleva una vida familiar: A fin de establecer un ejemplo para las personas de familia, el Guru no es un renunciante; establece una familia y mantiene responsabilidades espirituales.
  6. Establecido en meditación: Para poder enseñar meditación, el Guru debe ser un maestro en todas la prácticas de meditación y Mantras. Debe estar establecido en todos los niveles y pasos de la meditación y ser capaz de transmitir estos y todas las prácticas asociadas a los demás.
  7. Posee control sobre las funciones de la mente: El Guru tiene total control consciente sobre todos los niveles de la mente y por tanto, posee el conocimiento del pasa do, el presente y el futuro. El Guru conoce a sus discípulos mejor de lo que ellos se
  8. conocen a sí mismos.
  9. Posee control sobre Kun’d’alini: El Guru no sólo tiene control sobre Kun’d’alini (energía espiritual) sino que es capaz de despertar el Kun’d’alini.
  10. Ama y dirige al discípulo: El Guru no se limitará a enseñarle al discípulo y luego de jarlo, tampoco mantendrá una relación Guru–discípulo sin cargar con la responsabilidad por el progreso del discípulo. Un verdadero Guru no sólo enseña sino que guía con amor, estimulando y corrigiendo según sea necesario

 Una pregunta que siempre surge es si uno realmente necesita un Guru para lograr la liberación espiritual. Comencemos a enfocar esta pregunta mirándola desde una perspectiva histórica. La historia nos muestra que ha habido personas que han logrado la iluminación con o sin ayuda de un Guru. Sin embargo, los casos en que lo han logrado sin un Guru eran individuos de un extraordinario nivel.

 En primer lugar tenemos a Shiva, Krishna, Buddha y Cristo. De lo que se sabe de Shiva y Krishna, quienes vivieron hace 7000 y 3500 años respectivamente, ambos eran virtualmen te iluminados desde la niñez. La mayoría de las prácticas y enseñanzas yoguis provienen de ellos.

 Hace 2600 años Buddha logró la iluminación por su propia determinación, pero sólo luego de años de esmerado esfuerzo y auto–mortificación. Después de reforzar su cuerpo y mente con una buena alimentación se sentó a meditar bajo un árbol tomando la determinación de lograr la realización o morir en el intento. Aquella misma noche experimentó el Nirvana, el estado de la no dualidad, después de lo cual se convirtió en Guru. El resto de sus días transcurrieron ayudando a quienes estaban en la búsqueda, y como Guru, abrió el sendero a muchos para lograr la iluminación.

 Mucho de la vida de Jesucristo está aún rodeado de misterio ya que virtualmente nada se sabe con certeza sobre su paradero de los doce años hasta los treinta, cuando aparece manifestándose a sí mismo como un Guru. Durante los tres cortos, pero intensos años antes de su crucifixión; él dio lo suficiente para permitirle a muchos buscadores devotos y sinceros, encontrar el camino.

 Pese a que hay otros que han logrado grandes ideas, habilidades proféticas y experiencias espirituales, hay muy pocos que han conseguido el más alto estado de Conciencia sin ayuda. Por otro lado, hay una gran cantidad de santos y espiritualistas que han conseguido la realización con diferentes grados de ayuda por parte del Guru. Los ejemplos de Ra-makrishna y Milarepa ilustran muy bien la necesidad de un Guru.

 Ramakrishna Paramahansa fue un gran yogui que vivió la última parte del siglo XIX en India. Desde la niñez fue un gran devoto del culto de Kali, la Divina madre mitológica, al punto que con frecuencia tuvo visiones y experiencias místicas. Sin embargo, éstas fueron siempre de una naturaleza dualista y limitada; por tanto, intentó diferentes tipos de cultos para lograr ir más allá, hasta el estado sin forma de la Conciencia. Pese a esto, su tremendo ardor por la realización encontró finalmente frutos cuando un Guru trántrico llamado Totapuri lo inició en meditación. Durante la misma iniciación Ramakrishna quedó totalmen te absorbido en el estado de Conciencia Cósmica, el cual, a pesar de su tremendad sinceridad, devoción y dedicación, lo había eludido hasta entonces. El conocimiento correcto y poder espiritual del Guru hizo toda la diferencia.

La vida de Milarepa, el yogui tibetano que vivió hace cerca de 800 años, muestra cómo los métodos del Guru son adaptados a las necesidades del discípulo. Marpa, su Guru, le había hecho padecer un tremendo sufrimiento construyendo y demoliendo y volviendo a construir una casa, varias veces, con las manos desnudas en el gélido clima del Tibet. La situación llegó al punto en que Milarepa lo consideró excesivo, ya que todo lo que él que- ría era aprender meditación, así que dejó a Marpa en busca de otro Guru. Sin embargo, en su búsqueda, se cruzó con otro discípulo de Marpa, quien lo persuadió de regresar. Esta vez Marpa se compadeció de él y le explicó cuánto dolor sentía personalmente por ver a Milarepa sufrir,pero debía ser así para acelerar la purificación de los Sam’skaras (reacciones en potencia) que Milarepa había acumulado por los graves delitos que había incurrido en su juventud. Entonces Marpa lo inició en la meditación y algún tiempo después Mila

                                                                  

repa logró realizarse.

 La cuestión más importante para un aspirante yogui es lograr la Meta; el que esta se consiga con o sin un Guru no es la consideración esencial. Lo que requiere mayor prioridad es qué tan práctico resulta y la manera más práctica es con la ayuda de un Guru.

 El Guru en forma física está constantemente recordándole al aspirante espiritual, con cada una de sus palabras y sus acciones al Guru infinito, la Conciencia Suprema. Los humanos solos, generalmente, no pueden percibir la Conciencia que es todo penetrante: existe en la luz del sol y en la lluvia, en la más pequeña hormiga y en el más grande elefante. Un ser humano se encuentra generalmente restringido por la mente y por los sentidos; ninguno de ellos puede percibir el infinito. Un aspirante sólo puede ser guiado directamenn te a la última Meta con la ayuda de aquel quien se encuentra más allá de las limitaciones y esclavitudes de a vida cotidiana.

“Todos los sabios, santos y profetas que han investigado en las esferas de la espiritualidad, con-

cuerdan en que “el reino de Dios está dentro de ti mismo: busca ahí.” No tienes que ir a ninguna  parte afuera para lograr la salvación. El cuerpo humano es el microcosmos y su Creador está den  tro de él. Encuentra a alquien que conozca el camino secreto para entrar a esta casa de tesoros y  que te pueda guiar al Palacio del Señor. Llámale Guru, Maestro, profesor, amigo o de la forma q.  tu prefieras.”

“El joven interrumpió de nuevo: “Esto es predicar a favor de un Guru. ¿Cuál es la necesidad para  un hombre inteligente, de recurrir a un Guru?”

El gran Maestro sonrió y dijo: “No cabe duda de que eres un hombre inteligente, pero ¿has  aprendido algo por ti mismo? ¿A qué fuiste a Europa para estudiar leyes? Los hombres tan cual  son, no aprenden nada por sí mismos desde el momento mismo de nacer. Alguien tiene que ense  ñarles incluso cómo caminar, hablar, comer, vestirse o jugar. Desde su tierna infancia en adelan-  te, el hombre no hace más que adoptar maestros. Bien puedes llamar al maestro padre, madre,  hermana, hermano, amigo o compañero. Al entrar en la escuela tuviste un Guru para el inglés,  las matemáticas, la historia, la geografía, etc… Para cada tópico tuviste que escoger un maestro  diferente… y así, ¿cómo presumes aprender los temas más difíciles – a Ciencia del alma y de  Dios– sin un maestro?”                 Lal Kapur

 Y aún, el tener un Guru no es suficiente por sí mismo. El aspirante debe también ser sincero y dedicado. Supongamos que se planta una semilla mala en un terreno fértil; no germinará. Tampoco lo hará una semilla buena en un terreno estéril. Pero, una semilla buena en un terreno fértil sí germinará; la necesidad del éxito no consiste sólo en tener un Guru, ni en ser un aspirante sincero; ambos son complementarios.

  1.  TuyoMíoNuestro      <<El construir algo a un nivel humanístico requiere de un funda-

mento de amor verdadero por la humanidad. Una sociedad real

mente benevolente nunca será un hecho mientras se encuentre

bajo el liderazgo de aquellos a quienes sólo conciernen ganan-

cias y pérdidas. Cuando el amor es lo principal, la cuestión de

pérdida o ganancia personal no surge. El ingrediente principal

para construir una sociedad saludable es simplemente el amor.>>

Shrii Shrii A’nandamu’rti

 La condición humana se caracteriza por dos relaciones principales: la del individuo consigo mismo y la de él con el resto de la sociedad. Es de primordial importancia que la inter-dependencia entre ellas esté claramente reconocida. Por una parte, individuos felices forjan una sociedad feliz; por otra, la sociedad debe asegurarse de sobrellevar su obligación

                                                                                

de nutrir y fomentar el contento y satisfacción de sus miembros. Así, un sistema social de-be ser organizado de manera tal que exista un equilibrio entre los intereses individuales y los colectivos.

 Dicho de otra forma, estamos hablando de subjetividad y objetividad. El individuo es el sujeto y la sociedad el objeto. El cómo un individuo se maneja a sí mismo es el “enfoque subjetivo”, y el cómo este se relaciona con los asuntos de la sociedad es el “ajuste objetivo”. Este libro estaría incompleto sin, al menos, alguna discusión sobre esta relación fundamental.

 En primera instancia, observamos la importancia del desarrollo interno. El entenderse a sí mismo y poder apreciar las profundidades de la mente humana y del espíritu, satisface una inclinación espiritual inherente. Este anhelo espiritual innato puede ser visto como la fuerza motivadora más fundamental; más allá de todo pensamiento y acción subyace el deseo de lograr felicidad y paz duraderas. Es un anhelo espiritual porque la felicidad y paz de las que estamos hablando son de naturaleza permanente: infinita y eternas.

 A medida que se logra progresar en términos de desarrollo interno, se desarrolla un gran sentimiento de unidad con la humanidad. Dicha actitud universal suscita sentimientos tales como compasión, altruismo y responsabilidad.

 Pero, hay peligro si uno gasta todas sus energías en su desarrollo interno, en el enfoque subjetivo. el exceso de enfoque centralizado en uno mismo obstaculiza el desarrollo de una visión cósmica. Por tanto, si el esfuerzo espiritual se torna demasiado egocéntrico, eventualmente debilitará el verdadero propósito para el cual ha sido hecho.

 Otro peligro de un excesivo énfasis en el enfoque subjetivo es que esto podría representar la retirada de gente espiritualista de la actividad social. Esto podría verse como un apoyo tácito a la corrupción, la explotación y otras actividades sociales nocivas porque no habría nadie que se enfrentara a los elementos negativos de la sociedad. El velar por el bienestar de la comunidad es de la incumbencia de cada individuo.

 Ahora, observemos nuestro “ajuste objetivo” o cómo ajustamos nuestra subjetividad al mundo en que vivimos.

 Ya que la meta de la práctica espiritual y del auto – desarrollo es la realización de la Conciencia Cósmica, debemos comenzar a mirar todo, animado e inanimado, como una manifestación de esa única Conciencia. Gradualmente un amor por esta unidad de la creación se irá desarrollando y requerirá ser expresado; si esta expresión de amor es negada, sobrevendrá la frustración.

 Debemos también considerar la responsabilidad social, tema ya tocado anteriormente.

Nuestras acciones y caracteres son moldeados por nuestro entorno social conocido: educación, trabajo, medios de comunicación, artes, distracciones, etc., de ahí que cuanto más positivas y espirituales sean, mucho mejor para la sociedad como un todo. Si personas materialistas y negativas controlan estas actividades, habrá un efecto de detrimento para la sociedad. Pero si se trata de aquellos con una visión espiritual y positiva, la comunidad puede ser inspirada y vivificada.

 Sin embargo, existen dos peligros principales al dar atención excesiva al mundo objetivo.

En primer lugar, el intento por crear una sociedad “perfecta” resultará fútil sin el desarrollo simultáneo de la naturaleza espiritual interior. Suecia puede ser considerada por algunos como modelo y ejemplo de un estado de bienestar altamente desarrollado, pero coexisten niveles extremadamente altos de alcoholismo, abuso de drogas y suicidio.

 En segundo lugar, existe el peligro de adquirir un ego inflado. Uno comienza a sentir “yo solo estoy haciendo esto” o “sin mis habilidades superiores este proyecto no hubiera sido

exitoso.” Semejante vanidad de acción puede producir ansias de poder, corrupción y la manipulación egoísta de otros.

 De ahí que el Karma Yoga, el Yoga de la acción, sea esencial. El ser humano debe actuar para sobrevivir, y debe ser cuidadoso asegurándose de que su acción sea benevolente y constructiva.

A lo mejor algunos ejemplos concretos de Karma Yoga sean útiles; ellos ayudarán a ilustrar el vínculo que existe entre el “enfoque subjetivo” y el “ajuste objetivo” de los que hemos venido hablando.

  1. Intenta mirar a tu familia, amigos y pertenencias como manifestaciones del Supremo, la Conciencia Cósmica. Es una gran oportunidad de servirle al Supremo sirviéndole a ellos.
  2. Mira a todos los seres humanos como miembros de tu propia familia Cósmica. Ellos son manifestaciones de la Conciencia Cósmica, por tanto, debemos aprovechar cada oportunidad de servirles.
  3. Intenta mirar a toda la creación como una manifestación del Supremo. Animales, plantas, aire, tierra, agua, no se puede abusar de ninguno de ellos; por el contrario, se debe ayudar a satisfacer sus funciones naturales.
  4. El Tantra ha clasificado el servicio en cuatro categorías:
  1. Servicio físico:  ayudar a alguien con el trabajo, incluyendo el cuidar de un enfermo.
  2. Servicio de protección:  cuando alguien se encuentra físicamente atacado o en peligro debemos acudir en su ayuda.
  3. Servicio económico:  ayudando a alguien financieramente o con bienes. Puede incluirse aquí el compartir el conocimiento de cómo pueden ellos satisfacer sus necesidades económicas.
  4. Servicio intelectual:  enseñando a otros el camino del auto–desarrollo y la auto– realización. Inspirando a otros a seguir por la senda espiritual.

 Pero tenemos que asegurarnos de tener en mente que todo servicio debe ser cuidadosa- mente dirigido de tal forma que sea la mejor acción en una determinada situación.

 Por ejemplo, el dar dinero a alguien que ya lo tiene sería un servicio inútil y únicamente fomentaría la avaricia. Y, por supuesto, sería también en contra del servicio el darle un ser món espiritual a alguien que está muriéndose de hambre. Es por eso que siempre debemos tener una actitud práctica hacia el servicio y la acción social en general. Siempre debe ser en el momento y lugar adecuados y a la persona que lo necesita.

 La llave del éxito en el camino espiritual consiste en mantener un cuidadoso equilibrio entre el enfoque subjetivo y el ajuste objetivo.

Esa es precisamente la idea que existe detrás del símbolo del logotipo de A’nanda Mar’ga, denominado “Pratik” El Pratik sintetiza la ideología tántrica y simboliza las energías que actúan en la práctica espiritual. El triángulo con el vértice hacia abajo representa el enfoque subjetivo sobre la vida: la meditación por medio de la cual realizamos nuestra verdadera naturaleza y la unicidad del universo. El otro triángulo, que apunta hacia arriba, representa el ajuste objetivo que debemos mantener con el mundo que nos rodea. El sol naciente representa el progreso en la vida y la esvástica, un símbolo muy antiguo, simboliza la victoria o éxito espiritual. Por tanto, el significado del Pratik es que con un equilibrio apropia

                                 

do entre las expresiones internas y externas de la vida, habrá siempre progreso y finalmente, éxito espiritual. Esto implica que el progreso sólo es posible cuando uno mantiene equilibrio entre el trabajo para cumplir con las responsabilidades sociales y el tiempo dedicado a las prácticas espirituales

Visualización

SOLEDAD:  TU  PROPIA  NATURALEZA

La soledad es una flor, un loto abriéndose en tu corazón…es positiva, es salud. Es el goce de ser tú mismo. Es la alegría de tener tu propio espacio.

Meditación significa: éxtasis de estar solo. Uno está realmente vivo cuando llegó a ser capaz de estar en soledad, cuando ya no depende más de nadie, ni de ninguna situación ni condición y como la soledad es nuestra, puede quedarse mañana, tarde, día o noche; en la juventud o en la vejez; cuando estamos sanos o enfermos; en la vida y en la muerte también puede estar presente porque no es algo que te pasa desde afuera, es algo que emana de ti, es tu verdadera naturaleza, tu propia naturaleza…

 

Un viaje a nuestro interior es un viaje hacia la soledad absoluta; ahí no puedes llevarte a nadie con vos; no puedes compartir tu centro con nadie, ni siquiera con tu pareja…no es parte de su naturaleza y no hay nada que hacerle. Desde  el momento que entras en tu interior, se rompen todas las conexiones con el mundo externo, se rompen todos los puentes. En realidad, desaparece el mundo entero…

Por eso los místicos llamaban al mundo “maya”, ilusorio… no es que no exista, pero para el meditador, el que va hacia adentro, es casi como si el mundo no existiera. El silencio es tan profundo que ningún ruido lo penetra; la soledad es tan profunda que se necesitan agallas. Pero de esa soledad explosiona el éxtasis…de esa soledad -la experiencia de Dios…no hay otra forma; nunca la hubo y nunca la va a haber. Celebra la soledad, festeja tu espacio puro y va a surgir una gran melodía de tu corazón…y va a ser una canción de conciencia, va a ser una canción de meditación…va a ser el cantar de un pájaro solitario llamando a la distancia -no llamando a alguien en particular, sino simplemente llamando, porque su corazón está lleno y quiere llamar, porque la nube está llena y quiere llover, porque la flor está colmada, se abren sus pétalos y se libera su fragancia sin estar dirigida a nadie…Deja  que tu soledad se transforme en una danza…

 VISUALIZACIÓN

Somos seres fantasiosos que vivimos a través de nuestros pensamientos, esperanzas y temores. El mundo que vemos refleja completamente estos dramas interiores Hay dos escuelas de visualización bien diferentes. En una, «hacemos» aparecer la imagen y en la otra, «dejamos» que la imagen aparezca. A veces se le llama visualización programada y visualización espontánea.

La respiración y el mantra son prácticas precisas, pero la visualización puede ser muy idiosincrásica, especialmente cuando se trabaja con imágenes que surgen libremente. Las prácticas del budismo tibetano. Mi formación implicó literalmente decenas de miles de prostraciones, mantras y visualizaciones acompañantes, lo que para nada se acercaba a lo que yo consideraba como meditación. Siempre me habían fascinado los sueños y ahora descubría que una parte de la mente siempre está soñando, día y noche, incluso mientras desayuno, hablo por teléfono o trabajo en mi ordenador. Un sueño es como un mensaje de nuestros dioses interiores que nos informan sobre lo que verdaderamente está pasando en la psique. Generalmente nos indica qué es lo que está en desequilibrio y no hace falta dormirse para hacer el ajuste necesario. He aquí un par de ejemplos de meditaciones curativas sencillas.

 

1. Bolas de luz. Imagine una hermosa pelota de luz (blanca, dorada, azul) encima de su cabeza. ¿Ya está? Ahora una igual debajo de los pies… a la izquierda… a la derecha… delante… detrás. Imagine a todas estas luces fundiéndose en una sola y envolviéndolo en una suave luz protectora. La luz penetra en su cuerpo como los rayos del sol. Siga sintiéndola alrededor suyo a medida que transcurre el día.

 

2. Luz de diamante. Este ejercicio es similar. Imagine una luz de un blanco perlado o transparente como el cristal que sale del espacio y toca la parte superior de su cabeza. Puede imaginar que es una luz o una fuente de agua burbujeante que le pasa por todo el cuerpo, barriendo la oscuridad y el dolor. Dirija la luz hacia donde la necesite. Finalmente, deje que la luz se aposente en su corazón y que irradie a través de todas las células de su cuerpo, extendiéndose al espacio personal que lo rodea.

 

La visualización puede ser muy sencilla (un punto de luz blanca en el espacio, por ejemplo) o más compleja. Con independencia de sus inclinaciones, al principio es conveniente comenzar a practicar sobre cosas sencillas, como por ejemplo:

•  Los colores del arco iris

•  Los cuatro elementos (aire, tierra, agua, fuego)

•  Objetos de los cinco sentidos

•  Diferentes formas de vida, desde los virus para arriba.

• Recordar los detalles sensoriales del día: colores, olores, sabores, sensaciones táctiles, sonidos y las emociones que rodean a cada uno de ellos.

 

La más sencilla es visualizar un color.

 

La psicología budista dice que hay 89 posibles estados mentales diferentes dentro de cada uno de nosotros, pero seamos más sencillos y digamos que hay al menos dos, que se parecen a beta y alfa. Tenemos una mente pasiva (alfa) que siente y observa y una mente activa (beta) que responde a esa percepción.

Hay una metáfora india que decribe estos dos tipos de mente. Dice que cada uno de nosotros es como dos pájaros en un árbol. Uno se come la fruta (la mente que actúa y disfruta de la vida) y el otro observa al primero (y comprende lo que está pasando), como ya se dijo. El pájaro que observa siempre está sereno; al fin y al cabo, no tiene que hacer nada. También es inteligente y lo ve todo con claridad. La mente que actúa, muchas veces lo hace a ciegas. La mente observadora a veces se conoce como testigo u observador y es nuestro mejor aliado en la meditación. Sorprendentemente, ambas mentes pueden estar presentes a la vez. Podemos reaccionar y también «simplemente mirar» nuestra reacción. La tranquilidad no se consigue cambiando el mundo, sino dejando que los momentos de dolor emocional mueran de muerte natural. Son como una lluvia de chispas que salen del fuego; la mayoría se extingue enseguida, a no ser que caigan sobre algo explosivo. El arte de la meditación es observar fríamente cualquier cosa que aparezca en conciencia. Con la práctica, aprenderemos a hacernos a un lado y observar la interminable corriente de pensamientos, sensaciones y sentimientos que pasa por dentro nuestro sin sentirnos implicados. Si logramos dejar que todo fluya, nada se nos quedará en la mente a no ser que nosotros queramos, y nada será una amenaza o una tentación. Puede haber serenidad en medio del caos. Thich Nhat Hanh, el maestro Zen contemporáneo, describe este estado como estar en el lotus en el mar de fuego.

Poner o asignar nombres es una meditación que da conocimiento o conciencia de uno mismo. Ayuda a que veamos

Vaciar la mente Esta meditación es similar a la anterior. Cuando «asignamos nombres» nos concentramos en la respiración o la distracción. Cuando «vaciamos la mente» no nos concentramos en nada, excepto el proceso de dejarse ir. «Asignar nombres» es bueno cuando la mente está plagada de distracciones; «vaciar la mente» es una práctica avanzada a realizar cuando la mente se encuentra especialmente fuerte y clara. Puede comenzar haciendo una práctica de meditación cualquiera. Cuando su mente esté tan clara que nada la distraiga, deje el objeto de lado y permita que la mente se abra y sea como un espejo. Disfrute del espacio y permita que cualquier cosa pase por él: emoción, pensamiento, sensación, memoria. No demuestre interés por nada, pero esté atento a la más mínima atracción o aversión. Decir la afirmación «dejarlo ir» mientras respira, para centrarse, le puede servir de ayuda. Mire a cada pensamiento, emoción y sensación de igual manera, sin preferencias: un tic en la oreja, un recuerdo de infancia, un sentimiento de pena, el ruido del tránsito, un pensamiento sobre mañana, una gran revelación. Si aparecen muchos fenómenos similares (una cadena de recuerdos, por ejemplo, o puras sensaciones físicas), es que está seleccionando inconscientemente. Realmente está desconectado si lo que aparece es diverso y pasa en un instante. Si sospecha que está perdido, entonces es que lo está. Pare inmediatamente y reestablezca la concentración en un objeto. No vaya de un lado a otro. Ajústese a los espacios entre pensamientos y sienta la conciencia detrás de los contenidos de su mente. Cuando acabe esta práctica, su mente se sentirá imperturbable, espaciosa y tranquila.

 

LA LEY DEL MENOR ESFUERZO

“Perdonar es volver las cosas a su estado de libertad original”

  

La inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad… con despreocupación, con armonía y con amor. Y cuando aprovechamos las fuerzas de la armonía, la alegría y el amor, creamos éxito y buena fortuna con gran facilidad.Un ser integral conoce sin viajar, ve sin mirar, y realiza sin hacer. Esta ley se basa en el hecho de que la inteligencia de la naturaleza funciona con toda facilidad y despreocupación. Ése es el principio de la menor acción, de la no resisten­cia. Por consiguiente, es el principio de la armo­nía y el amor. Cuando aprendemos esta lección que nos enseña la naturaleza, satisfacemos con facilidad nuestros deseos. Si observamos la naturaleza, veremos que ella utiliza un esfuerzo mínimo para funcionar. La hier­ba no tiene que hacer ningún esfuerzo para cre­cer; sencillamente, crece. Los peces no se esfuer­zan para nadar; sencillamente, nadan. Las flores no hacen ningún esfuerzo para abrirse; sencillamente, se abren. Las aves no se esfuerzan para volar; sencillamente, vuelan. Ésa es su naturaleza intrínseca. La Tierra no se esfuerza para girar so­bre su eje; es su naturaleza girar a velocidad verti­ginosa en el espacio. Es la naturaleza de un bebé estar siempre en estado de dicha. Es la naturaleza del sol brillar. Es la naturaleza de las estrellas titi­lar y destellar. Y es la naturaleza humana hacer que los sueños se conviertan en realidad, con fa­cilidad y sin esfuerzo. En la ciencia védica, la filosofía milenaria de la India, este principio se conoce como econo­mía de esfuerzo, o “hacer menos para lograr más”. Al final, llegamos al estado en que sin hacer nada lo realizamos todo. Esto significa que una ligera idea puede convertirse en realidad sin esfuerzo al­guno. Lo que conocemos normalmente como “mi­lagros” son en realidad manifestaciones de la ley del menor esfuerzo. La inteligencia de la naturaleza funciona sin esfuerzo, sin resistencia, espontáneamente. No es lineal; es intuitiva, holística y estimulante. Y cuando estamos en armonía con la naturaleza, cuando estamos seguros del conocimiento de nuestro verdadero yo, podemos utilizar la ley del menor esfuerzo. Es mínimo el esfuerzo que hacemos cuando nuestros actos brotan del amor, porque es la Ener­gía del amor la que aglutina la naturaleza. Cuan­do tratamos de conseguir el poder para controlar a los demás, gastamos energía. Cuando buscamos el dinero o el poder para satisfacer al ego, gasta­mos energía persiguiendo la ilusión de la felici­dad, en lugar de disfrutar la felicidad del momen­to. Cuando anhelamos el dinero para beneficio personal únicamente, cortamos el flujo de ener­gía hacia nosotros e impedimos la expresión de la inteligencia de la naturaleza. Pero cuando nues­tras actuaciones nacen del amor, no hay desper­dicio de energía. Cuando nuestros actos brotan del amor, la energía se multiplica y se acumula – y el exceso de energía que recogemos y disfruta­mos puede canalizarse para crear cualquier cosa que deseemos, incluida la riqueza sin límites. Podemos considerar el cuerpo como un apa­rato para controlar la energía: puede generar, al­macenar y gastar energía. Si sabemos cómo gene­rar, almacenar y gastar la energía de una manera eficiente, podemos crear cualquier cantidad de riqueza. Fijar nuestra atención en el ego consume la mayor parte de la energía. Cuando nuestro pun­to interno de referencia es el ego, cuando busca­mos poder y control sobre los demás, o la aproba­ción del resto del mundo, desperdiciamos nuestra energía. Sin embargo, cuando liberamos esa energía podemos recanalizarla para crear cualquier cosa que deseemos. Cuando nuestro punto interno de referencia es nuestro espíritu, cuando nos volve­mos inmunes a la crítica y perdemos el temor a los desafíos, podemos aprovechar el poder del amor y utilizar creativamente la energía para vi­vir la abundancia y la evolución. En El arte de soñar, don Juan le dice a Carlos Castaneda: “Gastamos la mayor parte de nuestra energía sosteniendo nuestra importancia… Si pu­diéramos perder parte de esa importancia, nos sucederían dos cosas extraordinarias. Una, libe­raríamos la energía que se mantiene atada alimen­tando la idea ilusoria de nuestra grandeza; y dos, nos proveeríamos de suficiente energía para … vis­lumbrar la grandeza real del universo”. La ley del menor esfuerzo tiene tres componen­tes – tres cosas que podemos hacer para poner en funcionamiento este principio de “hacer me­nos para lograr más”.

 El primer componente es la aceptación. Aceptar significa sencillamente con­traer un compromiso: “Hoy aceptaré a las perso­nas, las situaciones, las circunstancias y los he­chos tal como se presenten”. Eso significa que sabremos que este momento es como debe ser, por­que todo el universo es como debe ser. Este mo­mento – el que estamos viviendo ahora mismo – es la culminación de todos los momentos que hemos vivido en el pasado. Este momento es como es porque todo el universo es como es. Cuando luchamos contra este momento, en realidad luchamos contra todo el universo. En lu­gar de eso, podemos tomar la decisión de no lu­char hoy contra todo el universo, no luchando contra este momento. Eso significa que nuestra aceptación de este momento es total y completa. Aceptamos las cosas como son, no como quisié­ramos que fueran, en este momento. Es impor­tante comprender esto: podemos desear que las cosas sean diferentes en el futuro, pero en este momento debemos aceptarlas como son. Cuando nos sintamos frustrados o estemos molestos a causa de una persona o una situación, recordemos que nuestra reacción no es contra la persona o la situación, -sino contra nuestros sen­timientos acerca de esa persona o esa situación. Ésos son nuestros sentimientos, y nadie tiene la culpa de ellos. Cuando reconozcamos y compren­damos esto plenamente, estaremos listos para asu­mir la responsabilidad de lo que sentimos y para cambiarlo. Y si podemos aceptar las cosas como son, estaremos listos para asumir la responsabili­dad de nuestra situación y de todos los sucesos que percibimos como problemas.

Esto nos lleva a la responsabilidad. Significa no culpar a na­die o a nada – ni siquiera a nosotros mismos – de nuestra situación. Una vez aceptado un suce­so, un problema o una circunstancia, responsabi­lidad significa la capacidad de tener una respues­ta creativa a la situación tal como es en este momento. En todos los problemas hay un princi­pio de oportunidad, y esta conciencia nos per­mite aprovechar el momento y transformarlo en una situación o una cosa mejor. Cuando hacemos esto, toda situación supues­tamente enojosa se convertirá en una oportuni­dad para crear algo nuevo y bello; y todo supues­to torturador o tirano se convertirá en maestro. La realidad es una interpretación. Y si optamos por interpretar la realidad de esta manera, ten­dremos muchos maestros a nuestro alrededor, y muchas oportunidades para evolucionar. Siempre que enfrentemos a un tirano, tortu­rador, maestro, amigo o enemigo (todos son la mis­ma cosa), recordemos: “Este momento es como debe ser”. Cualesquiera que sean las relaciones que tengamos en este momento de nuestra vida, son precisamente las que necesitamos en este mo­mento. Hay un significado oculto detrás de todos los acontecimientos, y ese significado oculto está trabajando a favor de nuestra evolución.

El tercer componente de la ley del menor es­fuerzo es asumir una actitud no defensiva, lo que significa que nuestra conciencia abandona su actitud defensiva y nosotros renunciamos a la ne­cesidad de convencer o persuadir a los demás de que nuestro punto de vista es el correcto. Si ob­servamos a las personas que nos rodean, veremos que ellas pasan el noventa y nueve por ciento del tiempo defendiendo sus puntos de vista. Si senci­llamente renunciamos a la necesidad de defender nuestro punto de vista, a través de esa renuncia lograremos acceso a una cantidad enorme de ener­gía que anteriormente desperdiciábamos. Cuando estamos a la defensiva, cuando cul­pamos a los demás y no aceptamos ni nos rendi­mos ante el momento, nuestra vida se llena de resistencia. Cada vez que encontremos resisten­cia, reconozcamos que forzar la situación sólo au­mentará la resistencia. No es bueno alzarse rígido como un gran roble que se agrieta y sucumbe a la tempestad; al contrario, debemos tratar de ser flexibles como la caña que se dobla en la tormen­ta y sobrevive. Desistamos completamente de defender nues­tro punto de vista. Cuando no hay un punto que defender, no puede haber discusión. Si hacemos esto constantemente – si dejamos de luchar y de resistirnos – viviremos plenamente el presente, el cual es un regalo. Alguien me dijo una vez que “el pasado es historia, el futuro es un misterio, y este momento es un regalo. Por esa razón este mo­mento se denomina «el presente»”. Si abrazamos el presente y nos volvemos uno con él, si nos fusionamos con él, sentiremos un fuego, un brillo, una chispa de energía palpitando en cada ser consciente. A medida que experi­mentemos este júbilo del espíritu en cada ser vivo, cuando entremos en intimidad con él, la dicha nacerá en nuestro interior y podremos deshacer­nos de las terribles cargas y molestias de la acti­tud defensiva, el resentimiento y el rencor. Sólo entonces nos sentiremos despreocupados, festivos, alegres y libres. En medio de esta libertad alegre y sencilla, sabremos sin duda en nuestro corazón que lo que deseemos estará disponible para nosotros cuando lo deseemos, porque nuestro deseo vendrá del ni­vel de la felicidad, y no del nivel de la ansiedad o el temor. No necesitamos justificarnos; simple­mente declaremos nuestro propósito ante noso­tros mismos, y experimentaremos realización, de­leite, alegría, libertad y autonomía en todos los momentos de nuestra vida. Comprometámonos a seguir el camino de la no resistencia. Ése es el camino a través del cual la inteligencia de la naturaleza se desarrolla es­pontáneamente, sin resistencia ni esfuerzo. Cuan­do alcancemos esa deliciosa combinación de acep­tación, responsabilidad e indefensión, sentiremos la facilidad con que fluye la vida. Si permanecemos abiertos a todos los puntos de vista – no aferrados rígidamente a uno -, nuestros sueños y nuestros deseos fluirán con los deseos de la naturaleza. Entonces podremos libe­rar nuestros deseos sin apego, y después sólo espe­rar el momento propicio para que florezcan con­vertidos en realidad. Podemos estar seguros de que cuando el momento sea el indicado, nuestros de­seos se cumplirán. Ésa es la ley del menor esfuerzo.

Mándalas; “Los Círculos Mágicos”

Dios no ha creado fronteras. Mi objetivo es la amistad con el mundo entero.
– Gandhi –

 

La palabra Mándala significa “círculo” en sánscrito y ésta figura geométrica representa uno de los más poderosos símbolos, sino el más poderoso de todos, en todas las culturas del mundo, ya que se relacionan con la vida, siendo ésta un ciclo, los cuales son representados en forma circular.

Siempre el hombre a generado los círculos para desarrollar su vida dentro de ellos, así como ejemplos típicos en las cavernas, los grupos humanos se reunían adoptando esta forma alrededor del fuego protector, así como las danzas y los cánticos, siempre adoptaron la forma circular, representando los orígenes de las religiones, que comenzaron en ruedas de oración, volcándose luego a reflejarlos en la simbología y la arquitectura, como a todo en la vida y en la naturaleza es circular. Los Mándalas son círculos sagrados que en sus orígenes se crearon para facilitar los procesos mentales en la meditación, básicamente por las religiones de la Indiay el Tíbet, en las cuales las personas crean sus mándalas y fijan su atención en ellos, permitiéndoles acceder a su propio interior. Los efectos generados por los Mándalas en el cerebro, fueron estudiados por la ciencia occidental, llegando a la conclusión que son verdaderos activadores de las distintas áreas que lo componen y en la actualidad son aplicados en medicina como una herramienta de curación. Un creciente cuerpo de ensayos clínicos ha determinado que la meditación estimula el sistema inmunológico, reduce el estrés, combate la depresión, reduce el dolor, disminuye la presión arterial y estimula la liberación de melatonina, una hormona que se considera tiene la capacidad de retardar el envejecimiento celular y promover el sueño reparador.

 El patrón de la creación                                                                                     

Un mandala es mucho más que una simple forma. Representa la totalidad, y puede ser visto como un modelo para la estructura orgánica de la vida misma – un diagrama cósmico que nos recuerda nuestra relación con el infinito, el mundo que se extiende más allá y dentro de nuestros cuerpos y mentes.  Describiendo tanto las realidades materiales como las no materiales, el mandala aparece en todos los aspectos de la vida: los círculos celestiales que llamamos Tierra, sol y luna, así como los círculos conceptuales de amigos, familia y comunidad. “La visión integrada del mundo, representada por el mandala, es usada por algunas religiones orientales, y ya ha comenzado a surgir en el oeste de las culturas religiosas y seculares. La sensibilización del mandala puede tener el potencial de cambiar cómo nos vemos a nosotros mismos, nuestro planeta, y quizás incluso nuestra propia destino de vida” El modelo de el “círculo con un centro” es la estructura básica de la creación que se refleja desde lo micro a lo macro en el mundo como lo conocemos. Se trata de un patrón que se encuentra en la naturaleza y se ve en la biología, la geología, la química, la física y la astronomía. En nuestro planeta, los seres vivos están hechos de células y cada célula tiene un núcleo, todos los círculos tienen centros. Los cristales que forman el hielo, rocas y las montañas están hechos de átomos. Cada átomo es un mandala. Dentro de la Vía Láctea de nuestra galaxia el centro es nuestro o sistema solar y dentro de nuestro sistema solar, es la Tierra. Cada uno es un mandala que es parte de otro mandala.
Las Flores, los anillos que se encuentran en los troncos de los árboles y los espiral hacia fuera y hacia adentro de un caracol reflejan los primeros patrones de mándalas. Siempre que se encuentra un centro que irradia hacia el exterior y hacia el interior es un mandala.

Mándalas en el arte y la cultura

Un patrón de cruz-cultural

El patrón de mandala se utiliza en muchas tradiciones religiosas. Hildegard von Bingen, una monja cristiana en el siglo 12, creo hermosos mándalas para expresar sus visiones y creencias. En América, los indios han creado la medicina de ruedas y mándalas de arena. El calendario circular azteca era un dispositivo de cronometraje y una expresión religiosa de los antiguos aztecas En Asia, la taoísta “yin-yang” representa el símbolo de la oposición, así como la interdependencia. Los Mándalas tibetanos son a menudo intrincados ilustraciones de significado religioso que se utilizan para la meditación.

Mándalas de Arena

Diferentes culturas, una expresión similar. Tanto los indios navajos y monjes tibetanos crearon mándalas de arena para demostrar la permanencia de la vida. En el antiguo Tíbet, como parte de una práctica espiritual, los monjes crearon intrincada mándalas con arena de colores de piedras trituradas. La tradición continúa hasta el día de hoy ya que los monjes viajan a diferentes culturas de todo el mundo para crear mándalas de arena y educar a la gente sobre la cultura del Tíbet. La creación de un mandala de arena requiere de muchas horas y días. Cada mandala contiene muchos símbolos que deben estar perfectamente reproducidos cada vez que el mandala está creado. Cuando se termina de hacer el mandala, los monjes se reúnen en una colorida ceremonia, cantando en tonos profundos a medida que introducen su mandala en un frasco vacío y le dan una bendición . Desde el punto de vista espiritual es un centro energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente. Se describe como la unión del hombre con el universo a través de la visualización de estas formas, que son herramientas para contemplación, concentración, meditación, expansión y crecimiento. Los mandalas consisten en una serie de formas geométricas concéntricas organizadas en diversos niveles visuales. Las formas básicas más utilizadas son: círculos, triángulos, cuadrados y rectángulos. Los mandalas condensan y centralizan las energías positivas ya sea del cosmos o de las personas, dándole un sentido armonioso y evolutivo a cualquier situación de caos y confusión. Carl Gustav Jung utilizó el Mandala como instrumento conceptual para analizar y sentar las bases sobre las estructuras arquetípicas de la psique humana.

Según Carl Gustav Jung, los mandalas representan la totalidad de la mente, abarcando tanto el consciente como el inconsciente. Afirmó que el arquetipo de estos dibujos se encuentra firmemente anclado en el subconsciente colectivo. Consideraba que el comportamiento del hombre se moldea según dos estructuras básicas de conciencia, la individual y la colectiva; la primera se aprende durante cada vida en particular; la segunda se hereda de generación en generación, como si se tratase de un gen, pero en vez de definir el color marrón, azul o negro de nuestros ojos, esta herencia rige nuestros comportamientos más cotidianos. La utilización de los mandalas se remonta a la antigüedad. En las pirámides egipcias hay grabados donde se muestra que utilizaban la fuerza de los mandalas para su concentración, activación de energía positiva y meditación profunda para elevar el nivel de conciencia. Se han encontrado vestigios de mandalas en las civilizaciones druidas en España. En la civilización China, hay varias formas de mandalas que aun se utilizan en la actualidad. En la América precolombina son mandalas el Calendario Maya y el símbolo en el Kultrún, el tambor ceremonial de las Machis mapuches.

MANDALA ES UNA PALABRA EN IDIOMA HINDU, QUE QUIERE DECIR CIRCULO DE ENERGIA . UTILIZACION DE MANDALAS DENTRO DE LAS CASAS PARA MEJOR CAPTACION DE LA ENERGIA Y CREAR AMBIENTE DE ARMONIA Y BALANCE, O PARA TRANSMUTAR LA ENERGIA NEGATIVA EN POSITIVA DESDE TODOS LOS TIEMPOS, LOS MANDALAS HAN SIDO UTILIZADOS POR LOS SABIOS, SACERDOTES Y MISTICOS, EN SUS MEDITACIONES Y CURACIONES.

Forma de utilizar los mandalas

El Mandala debe ser construido con mucho cuidado y concentración. Los diseños pueden ser desde muy simples a extremadamente complejos, pero manteniendo similares características: un centro, puntos cardinales que pueden ser contenidos dentro de un círculo y cierta forma de simetría. La meditación con los mandalas es realmente sencilla, basta sentarnos cómodamente y observar los mandalas. El tiempo de observación recomendado es de 3 a 5 minutos.

Formas de mandalas y sus significados

Círculo: Movimiento, lo absoluto, el verdadero yo.

Cuadrado: procesos de la naturaleza, estabilidad, equilibrio.

Rectángulo: Rendimiento del intelecto; La vida terrenal.

Triángulo:

Hacia abajo: Agua, inconsciente

Hacia arriba: Vitalidad, transformación.

Hacia el centro: Agresión hacia uno mismo.

Pentágono: Silueta del cuerpo humano; tierra, agua, fuego.

Hexágono: Unión de los contrarios.

Cruz: Unión del cielo y la tierra; vida y muerte; lo consciente y lo inconsciente.

Espiral: Vitalidad. energías curativas.

Corazón: Sol, amor, alegría, felicidad.

Estrella: Símbolo de lo espiritual, libertad, elevación.

Mariposa: Autorenovación del alma, transformación.

Laberinto: Implica la búsqueda del propio centro.

Significados de los colores

Los colores en los mandalas está relacionado con el estado de ánimo de quien los pinta o dibuja.

Blanco: Pureza, iluminación, perfección.

Negro: Muerte, limitación personal, misterio, renacimiento, ignorancia.

Gris: Neutralidad, sabiduría, renovación.

Rojo: Sensualidad, amor, pasión.

Naranja: Energía, dinamismo, ambición, valor.

Rosa: Dulzura, altruismo.

Azul: Tranquilidad, paz, felicidad, satisfacción, alegría.

Amarillo:Sol, luz, simpatía, receptividad.

Verde: Naturaleza, equilibrio, crecimiento, esperanza.

Morado: Amor al prójimo, idealismo y sabiduría.

Violeta: Música, magia, espiritualidad, transformación, inspiración.

Plata: Capacidades extrasensoriales, emociones fluctuantes, bienestar.

Oro: Sabiduría, claridad, lucidez, vitalidad.

LA GEOMETRÍA SAGRADA

Es una ciencia muy antigua que reaparece porque estamos preparados para recibir su vibración, Las formas de tercera dimensión, casi sin sentido para muchas personas, en dimensiones más altas son Energías Maestras que pulsan para ayudarnos en la sanación, más allá de nuestra comprensión, solucionando desajustes. Puede utilizarse tanto para la armonía interior como para la armonización del habitat. Tienen su base en la geometría todo lo conocido, ante lo tradicional, la Arquitectura y las Artes en general. La Danza, el Yoga y el Tai Chi Chuan generan forman geométricas con el cuerpo; el Reiki y el Magnified Healing lo hace con una danza de manos; la respiración Merkabah incluye a los sólidos platónicos y otras figuras, por nombrar algunas. También son Geometría Sagrada los Mandalas, círculos protectores y mágicos, usados desde los tiempos más remotos para expresar virtudes o energías de divinidades. Son terapéuticas, pues nos permiten centrarnos. Poseen condiciones específicas de construcción, no todas las combinatorias de figuras son mandalas aunque actualmente los códigos que llegan desde el Cosmos no responden a estas estructuras conocidas. Luego en sesión de canal transpersonal se puede obtener la mandala o código personal, acorde al nivel evolutivo y trabajarlo según se indique. La Geometría Sagrada es el lenguaje universal y hoy muchísimas personas reciben éstas imágenes sin saberlas decodificar. Para ello hay que elevar un poquito más el nivel de conciencia pues este plano es límpido, clarificador e integrador. Los puntos, las líneas, los planos y los volúmenes se combinan para generar un mundo maravilloso tan superficialmente conocido y actualmente poco explorado espiritualmente. Estas energías nos están esperando, siempre fueron y serán, más allá del Hombre, en todo el Universo.

Meditación Devavani (Osho)                                        

Devavani significa “La voz divina”. Al practicar esta técnica, imagínate que lo Divino pasa a través de ti, que lo Divino habla a través de ti. Tú eres solamente un canal, una vasija vacía, a través de la cual lo Divino se mueve y habla.

Cada uno de las cuatro etapas dura quince minutos y, en todo momento, los ojos han de mantenerse cerrados. La técnica puede practicarse en grupo o en solitario.

Primera Parte: Siéntate en silencio y escucha la música. No has de hacer nada.

Segunda Parte: Después de quince minutos, cuando la música cese, conviértete en un canal para la voz divina. Empieza diciendo solamente la…la…la… hasta que palabras desconocidas afloren en tus labios. Después de unos cuantos días de practicar esta meditación, las palabras se convertirán en un lenguaje desconocido y descubrirás que estás diciendo frases enteras en una lengua desconocida. Esto viene a ser un latihan de la lengua, de modo que no llores, ni grites, ni rías, ni gimas, pues esto daría significación a los sonidos. Es necesario que las palabras surjan de la parte del cerebro que empleabas cuando niño, antes de que pudieras hablar; no de la parte que piensa y que comunica. Las palabras han de venir de la parte desconocida del cerebro. En el antiguo testamento, este tipo de habla se denomina “glosolalia”.Este latihan de la lengua ha de distinguirse perfectamente de la técnica giberish. No es una catarsis, no es sacar lo que tengas en tu interior. Más bien, es dejar que te conviertas en un vehículo de la divina energía. El giberish es hacer; el latihan es un dejar hacer. El giberish hace que liberes contenidos de tu interior; el latihan hace que algo se mueva a través de ti. Si las palabras dejan de aparecer, empieza con él la…la…la… hasta que las palabras empiecen otra vez a fluir por tu boca.

Tercera Parte: Durante quince minutos, quédate de pie, continúa hablando en lenguas desconocidas y deja que lo Divino se mueva a través de tu cuerpo. Deja que suceda un latihan total. Si dejas que tu cuerpo se relaje y afloje, pronto notarás energías sutiles moviéndose en su interior.  Deja que esas energías muevan tu cuerpo, lenta, graciosamente. No seas tú el que te muevas; deja que las energías te muevan.

Cuarta Parte: Simplemente túmbate y quédate totalmente quieto. Nota: La segunda etapa de esta meditación puede ser hecha en cualquier parte, en cualquier momento—conduciendo, bañándote, trabajando—y Osho dice que es más poderosa que cualquier oración. Felicidad y Cambio. El hombre podría haber sido un buen, hermoso bailarín , y ahora está sentado en una oficina, apilando archivos. No hay ninguna posibilidad para la danza. El hombre podría haber disfrutado bailando bajo las estrellas, pero simplemente sigue aumentando la cuenta bancaria. Y él dice que es infeliz: “Dame alguna meditación.” ¡Yo puedo dársela! –¿pero qué es lo que esa meditación va a hacer? ¿qué se supone que hará? Él seguirá siendo el mismo hombre: acumulando más dinero, compitiendo en el mercado. La meditación puede ayudar de esta manera: puede relajarle un poco más, aun para hacer mejor estas cosas sin sentido. Yo lo llamo meditación, un peregrinaje silencioso hacia tu propio ser.Y en cuanto encuentras tu propio centro, has encontrado el centro de la existencia entera. El extremista es siempre un egoísta. Osho

Ahora es el momento de separar el subir del bajar, ahora es el momento en que si te deslizas a la pereza siquiera por un instante, tendrá que soportar sufrimiento constante; ahora es el momento en que si te concentras por un instante, gozarás de felicidad constante. Concentra la mente con un sólo propósito; esfuérzate por prolongar los resultados del buen karma

Qué lejos está este estilo de vida de la educación a la que hemos sido acostumbrados

que además de teórica y verbalista, acumulativa, aburrida,

angustiosa, obligatoria sin sentido y otros muchos defectos que la rebajan a

un estado inferior de simple instrucción cada día más desorientada, ha marcado

como objetivos, el deseo y el éxito puros, asegurados, sin dolor ni

sufrimiento, sin frustración y sin pérdidas. ¿No es acaso esta la existencia

con la que nos encontramos ? ¿Quién no ha experimentado el miedo, la

injusticia, el abandono, la incomprensión, la indiferencia…cuando esperaba

lo contrario ? ¿Quién no ha sido egoísta prefiriendo las ventajas propias, a

ceder el paso a otros y beneficiarles ? ¿Quién no ha exclamado alguna vez

¡la vida es un fraude ! cuando acaban defraudando los padres, los hijos, los

amores, los amigos, los negocios, la política, la sociedad ? ¿Quién no ha

tenido alguna vez la idea de la autodestrucción ?.

La instrucción evasiva de estos conflictos, se acompaña de una falta de educación

para enfrentarlos con valentía, con recursos lúcidos sin necesidad de

pomposos Estudios superiores “ que no enseñan a hacer el amor, la casa, el

huerto, cocina, ropa, bienestar…” ni tener que recurrir a terapias reinsertadoras

de circo. Una educación de este tipo facilita el desarrollo de sistemas

de defensa y compensación complicadísimos en forma de adicciones

a las que englobaré con el nombre del Refugio fácil, de las que

somos inconscientes en mayoría. Por ejemplo: a sustancias como el

tabaco, alcohol, dulces, estimulantes ( coca, anfetas, éxtasis, LSD…),

tranquilizantes, analgésicos, narcóticos (opio, morfina…), marihuana,

antidepresivos…, al juego, videojuegos, internet, móvil, apuestas, cartas,

bingo, ruleta, lotería, quinielas…, Televisión, cine, compras, música-

trance, trabajo, sexo, afectos, coleccionismo y otras aficiones con

todas las perversiones imaginables… Todo esto es Karma

Karma: La rueda que ata

Origen de la existencia física y el astuto invento de la naturaleza para mantener esta existencia. La ley del karma hace que se nos pague ‘ojo por ojo y diente por diente’ en forma de alegría o sufrimiento. Es el látigo aguijoneante en las manos ocultas de la naturaleza. La mente contrae karma, coloca una cubierta sobre el alma y gobierna al cuerpo a través de los órganos y los sentidos. Aunque es el alma la que imparte fuerza a la mente, esta última, por el contrario, ha logrado soberanía y está gobernando al alma. El control sobre la mente es entonces el primer paso hacia la espiritualidad. Victoria sobre la mente es victoria sobre el mundo. Aún los yoguis y místicos realizados que pueden trascender a altas regiones espirituales, no dejan de ser tocados por la mano del karma. Los Santos clasifican los karmas en tres grupos diferentes, como sigue:

1. Sanchit (almacenados):  Acciones buenas o malas que están registradas en nuestra cuenta como ganadas y contraídas en todos los cuerpos anteriores del orden de la Creación, contando desde el día de la primera aparición de vida en la tierra. Pero, ¡ ay!, el ser humano no sabe nada de ellos y de su magnitud.

2. Prarabdha (destino): Karmas que forman el resultado y efecto de acciones del pasado, que han dado al ser humano el cuerpo actual y que tienen que ser pagados en esta misma vida. Las reacciones de estos karmas vienen a nosotros inesperada e imperceptiblemente y por tanto, no tenemos control alguno sobre ellos. Ya sea bueno o malo, tenemos que tolerar y soportar este karma, riendo o llorando, como mejor nos convenga.

3. Kriyaman (cuenta de nuestras acciones en el cuerpo actual): Este es diferente de los dos grupos arriba mencionados, ya que aquí el ser humano es libre de hacer exactamente lo que le plazca, dentro de ciertos límites. Sabiéndolo o no sabiéndolo, las acciones ejecutadas y que quedan bajo esta clasificación, dan su fruto. El resultado (de algunos de estos karmas los cosechamos antes de morir y el resto es transferido a la bodega Sanchit. El karma es la causa del renacimiento y cada nacimiento, a su vez, es seguido de la muerte. Así, continúa el ciclo de goces y de sufrimientos, los cuales son los compañeros del nacimiento y de la muerte.

“Así como piensas, en eso te conviertes”

Es una ley inalterable de la naturaleza por la cual este universo existe. Ninguna cantidad de integridad o de genio puede absolver al ser humano mientras haya el más ínfimo trazo de karma. La ignorancia de la ley no es excusa; y aunque bajo circunstancias especiales puede haber alguna concesión o relajamiento en las leyes hechas por el hombre, no existe esa  concesión en las leyes de la Naturaleza. La oración, confesión y sacrificio pueden dar alivio temporal a la mente, pero no pueden aniquilar el karma. Todo el karma debe ser eliminado totalmente antes de poder obtener la salvación permanente. El ser humano es el hacedor de su propio destino. Aunque no podemos alterar el pasado, sin embargo, podemos forjar el futuro lo mejor que podamos. “Hasta aquí y no más”, es el límite que el Maestro traza para cada uno de nosotros y por ninguna razón debe ser transgredido.
Ahora que nuestro destino nos ha traído aquí, ¿cómo podemos sacar el mejor provecho de la vida humana?

No deberíamos plantar más semillas (acciones que como consecuencia traen reacciones).
Aquél que es de un solo color, goza libertad perpetua;

No se pelea con nadie.

Las buenas acciones traerán sin duda una recompensa, pero aun así, ustedes serán prisioneros.

Posiblemente algunos irán a una prisión clase ‘A’; otros a la clase ‘B’ y otros a una prisión clase ‘C’. Puede ser que algunos gocen de placeres de otros mundos. Cielo e infierno vendrán una y otra vez, pues este círculo no puede romperse a menos que salgamos de la ilusión.

Venimos a este mundo únicamente para saldar nuestras cuentas antiguas de “dar y recibir”. Todas nuestras relaciones, padre e hijo, esposo y esposa, madre e hija, hermano y hermana y viceversa, son el resultado de reacciones kármicas del pasado. Se dice que la pluma del destino se mueve de acuerdo con nuestras acciones.

Cosechamos lo que sembramos

Venimos con nuestro destino escrito en la frente: hasta nuestro propio cuerpo es el resultado de nuestros karmas, y muy acertadamente se dice que es Karman sharir (cuerpo de karmas); es el destino el que forja nuestro molde. Sin el cuerpo físico no puede haber acciones y sin acciones no puede haber cuerpo. Por tanto, nos corresponde pasar nuestros días felizmente y dar sin rencor lo que tenemos y debemos dar, pues no hay escape de ello. Tenemos por supuesto, que tener cuidado de no crear nuevas reacciones y sembrar semillas nuevas. Este es el único modo de salir de las profundidades abismales del océano kármico. Es una idea errónea el esperar que después de la iniciación cambiaran los acontecimientos de este mundo, de tal manera que las amarguras jamás surgirán en tu camino. Los altos y bajos vienen como resultado de las reacciones de nuestras propias acciones.

Tenemos que afrontarlas y saldarlas. Sí huyésemos de ellas, las deudas permanecerían sin ser liquidadas. —Hemos sido unidos a nuestra familia y parientes por la voluntad de Dios y por los karmas del destino (prarabdha), y deberíamos aceptar las condiciones con alegría. Únicamente aquel que conoce en verdad, paga gustoso a lo largo de su vida. —¿ Quién sabe cuántas dificultades se deben a nuestras deudas pendientes?—.Si ustedes han succionado la sangre de alguien ahora (es decir, haciendo daño), en la próxima vida esa misma persona les hará daño a ustedes. Aparentemente parece ser que: “él me hace daño, es un tirano, es cruel; pero, ¿quién sabe cual es la reacción del pasado? El alma es alimentada sólo con el Pan de la vida que es la experiencia del Más Allá. Con tal alimento se fortalece el alma, y a pesar de que lleguen la miseria y el dolor, no tendrán un efecto tan grande. Si tenemos que caminar por un sendero lleno de espinas, pero nos ponemos gruesas botas, no sentiremos las espinas. Digamos que hay diez personas que son golpeadas físicamente. Una de ellas es muy débil, y después de haber recibido unos golpes ligeros, se cae. Otras personas admiten que también fueron golpeadas, pero que no lo resintieron tanto. Similarmente, si el alma es fuerte, aunque la felicidad o la desdicha le lleguen, los efectos no serán drásticos.

Pregunta:

¿ Podemos superar las impresiones kármicas del pasado?

Maestro:

Las reacciones kármicas que están dando fruto  no las pueden suprimir; usen botas gruesas para protegerse de los efectos punzantes de las espinas.

En lo que respecta a la muerte del individuo, tiene que morir, morirá, debe morir. Así que, las reacciones kármicas del pasado que están fructificando, no pueden ser detenidas, pero ustedes pueden estar en una posición tal, que las mismas no los lastimen con lo punzante de su aguijón.

Pregunta:

¿ Existe alguna forma para saber si nuestras acciones están liquidando una deuda o si estamos comenzando algo nuevo?

Maestro:

Elévate al plano causal, no lo puedes saber antes.

Pregunta:

Si un iniciado, debido a sus karmas, tiene que regresar, ¿ cuán pronto seria?

Maestro:

La primera pregunta:

si es iniciado por un Maestro competente y si está siguiendo Sus mandamientos, viviendo de acuerdo con lo que Él dice, si es regular en su devoción a sus prácticas, si ve la Luz y escucha también el Principio del Sonido (internos), tanto como para haber cortado todo deseo a lo externo, —tal iniciado no tendrá que regresar en absoluto .Tendrá mayor progreso después. Quienes hayan hecho poco o nada, tendrán que regresar, pero no en forma inferior a la del cuerpo humano. Volverán de nuevo a recibir ayuda ulterior y se elevarán. Y aquellos que han desarrollado un fuerte amor por el Maestro, tanto, que todos sus deseos se hayan consumido, tales almas no regresarán; progresarán de ahi en adelante.

Ningún iniciado puede llevar la carga kármica de otros.

Es únicamente el Poder Maestro lleno de gracia, trabajando en el polo humano del Maestro viviente, Quien puede liquidar deudas kármicas bajo Su Voluntad divina, y nadie más puede hacerlo.  Sant Kirpal Singh autor
1.- karma. Significado y clases
2.- Karmas: Sanchit, Pralabdha y kriyaman

3.- Cómo maneja los karmas el Maestro

4.- Otras implicaciones del karma

5.- Cómo escapar del karma

I.- Vivir verdaderamente

a) Dieta (Ahar)

b) Conducta social (Vihar)

II.- Vida de entrega del ser

 

 

Primero tiene uno que retirarse al silencio del alma antes de que empiece a escuchar los cinco acordes de la Música Celestial.  Las corrientes sensorias tienen que ser retiradas del cuerpo y ser concentradas en el aposento del alma que está justo detrás y entre las cejas.  La jornada hacia adelante empieza desde este nivel, el séptimo en orden de abajo hacia arriba. Cuando el alma se eleva por encima de los seis Chakras o ganglios inferiores del cuerpo físico o Pind, y alcanza el loto de los mil pétalos (Sahas Dal Kanwal), la séptima etapa, se acoge al primero de los cinco acordes de la Música Divina y sigue adelante. No hay Verbo o Naam en los seis Chakras inferiores, los cuales son en verdad el sepulcro del que tenemos que elevarnos y llegar al punto desde donde empieza el gran camino principal de la espiritualidad.  Otro Santo dice: En la séptima etapa empiezas a escuchar los cinco acordes de la Música Divina, cuando retiras la lápida que encierra al alma en la tumba del cuerpo, la cual incluye los seis Chakras inferiores.  De aquí en adelante, la Música Celestial se hace cargo del alma y la jala de etapa en etapa hasta llevarla al Sat Purush, al Sat Naam

Entonces el karma colectivo de la China es complejo y ambiguo, porque tuvo una revolución comunista que quiso barrer la metafísica y ahora con un capitalismo de Estado se perfila como la próxima potencia mundial…
Pienso que mientras Occidente con todo su materialismo y su posmodernismo va adhiriendo ideas tradicionales, como el karma, Oriente que era tradicional comienza a abrazar ideas muy occidentales. Son ciclos… En la China ha pasado algo muy especial, el comunismo es antitradicional y es antimetafísico por definición, entonces durante el yugo comunista ha habido un gran cambio. La verdad siempre tiene que brillar, se puede opacar por un tiempo, pero la necesidad de buscarla no se puede opacar en el espíritu del ser humano. Eso es metafísica, por lo tanto, ha habido un periodo de eclipse y va a continuar mientras que el poder comunista esté allí. Hay un renacimiento subterráneo en las universidades de los temas metafísicos y esa tendencia va a seguir creciendo. Y si hay un cambio de régimen esto va a explotar como “nueva era”, es decir, de manera superficial, pero nuevamente la tradición se va a asentar. Aunque no con la fuerza de la antigüedad.

Occidente ha introducido al mundo no solo la globalización sino el poder del mercado y la población china es exorbitante: si concibiésemos un dólar al día de cada persona en la China, imagínate el dinero. Un fabricante en la China si no produce por lo menos diez millones de polos no va a poder ganar dinero, un fabricante de polos está manufacturando cada producción por lo menos 20 millones y los grandes 50 millones. Y no se venden al extranjero, si no al mercado interno. Estados unidos lo solía hacer, fabricaban refrigeradoras, podían hacer un millón y vendían internamente, le sobraban 5 mil y las exportaba. La china no produce un millón de refrigeradoras, sino 50 millones por producción. La fuerza del pueblo chino está en su población. Y mientras que poco a poco comience a tener capacidad de adquisición hará que la China progrese, primero en su mercado interno y después en el externo.

La mayor identificación de la China es con el dragón, pese a que este es un ser mitológico oscuro para Occidente, puede verse como la encarnación del Mal en el Apocalipsis…
En la mitología, el dragón está íntimamente relacionado con las fuerzas divinas, la fuerza creadora primero se manifiesta en la forma de un dragón y luego se da la creación… En la China nos protege del mal viento, de la mala fortuna, de los enemigos que vienen de la estepa del norte. Es amarillo, porque protege su tierra (por el loes la tierra es de ese color). Por eso el centro de todos los sistemas energéticos corresponde al dragón amarillo. En mandarín China significa el país central, los hijos del dragón amarillo.

 

Para los hindúes el karma es individual. Pero en la China creen que también comparten responsabilidad un grupo de personas, que hay un karma familiar y colectivo.

LAS PRINCIPALES FILOSOFÍ ÍAS DE LA AUTORREALIZACIÓN.

KARMA.

Las ciencias y filosofía occidentales sostienen comúnmente que la ley de la causalidad gobierna todas las acciones y los diferentes acontecimientos en el universo, que no pueden existir acciones o acontecimientos sin sus causas correspondientes, al menos en la plataforma material. La literatura Védica llama a esto la Ley de Causa y Efecto, o Ley del Karma. Las acciones del jiva resultan en su transmigración de un cuerpo material a otro. En otras palabras, el jiva se quita y se pone cuerpos, tal como una persona se pone nuevas vestiduras, desechando las viejas. Mientras el jiva transmigra, él padece o disfruta los resultados de sus actividades pasadas (Karma). En un sentido todo karma es cautiverio. Aún las actividades piadosas, o “buen karma”, atan a una persona a la rueda de la transmigración. Si uno quiere trascender el Samsara, o los nacimientos y muertes repetidos, uno tiene que estar libre de todo karma. El jiva crea su propio Karma con sus deseos particulares de disfrutar de diferentes maneras este mundo. De este modo, ni Bhagavan, ni la naturaleza material son responsables por el karma del jiva; él hace su propio destino. Según las actividades del jiva (y bajo la supervisión del Supremo), la naturaleza material sencillamente le concede otro cuerpo para que lleve a cabo sus deseos.

La liberación de la gran cadena del karma llega a través del conocimiento. “Así como el fuego convierte a la madera en cenizas, El jiva no puede liberarse del karma meramente con dejar sus actividades. Uno tiene que aprender el arte de trabajar sin incurrir en karma. En el Bhagavad-gita, Bhagavan Krishna explica en detalle este arte del karma-yoga. Resumiendo, aquel que ejecuta sus actividades como sacrificio al Bhagavan Supremo evita el Karma, el cautiverio dentro del mundo material. Esta actividad de sacrificio tan refinada se llama akarma, es decir, la acción sin reacción. El “Narada Pancaratra” explica que el arte de karma-yoga es Hrsikena-seva nam: “Servir al Señor de los sentidos con los sentidos de uno”. Es la función del guru enseñar a sus discípulos este arte esquivo del karma, la acción sin reacción.

SAMSARA.

Samsara quiere decir nacimientos y muertes repetidos, o transmigración. Como resultado del karma, una persona puede tomar su nacimiento en una familia de adinerados mercaderes o en una familia de insectos. El Padma-Purana expresa en detalle que hay 8.400.000 especies de vida y que el jiva caído tiene que tomar nacimiento en cada una de ellas. Después de evolucionar a través de muchos miles de nacimientos, el jiva alcanza por fin la forma humana, la única oportunidad de cultivar la autorrealización para su liberación última del ciclo del Samsara.

SAMSARA: LA VASTA RUEDA DEL NACIMIENTO Y LA MUERTE CONDUCE AL ALMA, PARECIENDO ENCONTRAR ELLA SU MORADA FINAL EN ALGUNA DE LAS 8.400.000 ESPECIES DE VIDA. EN LA CÚSPIDE DE LA RUEDA ESTA LA VIDA HUMANA, LA CUAL, SI SE UTILIZA SABIA Y PRUDENTEMENTE, PUEDE LIBERAR AL ALMA DE LA ESCLAVITUD DEL NACIMIENTO Y MUERTE REPETIDOS.

LA LEY DEL “KARMA” O DE CAUSA Y EFECTO

 

Cada acción genera una fuerza de energía que regresa a nosotros de igual manera…Cosechamos lo que sembramos.Y cuando optamos por acciones que les producen alegría y éxito a los demás, el fruto de nuestro karma es también alegría y éxito. El karma es la afirmación eterna del libre albedrío… Nuestros pensamientos, nuestras palabras y nuestros actos son los hilos de la red que tendemos a nuestro alrededor.

SWAMI VIVEKANANDA                      

 KARMA

La tercera ley espiritual es la ley del karma. El “karma” es a la vez la acción y la consecuencia de esa acción; es causa y efecto al mismo tiempo, porque toda acción genera una fuerza de energía que vuelve a nosotros de igual manera. No es desconocida la ley del karma; todo el mundo ha oído la expresión “Cosechamos lo que sembramos”. Es obvio que si deseamos crear felicidad en nuestra vida, debemos aprender a sembrar las semillas de la felicidad. Así, el karma entraña la acción que resulta de las decisiones conscientes. En esencia, todos somos escogedores de opciones infinitas. En todo momento de nuestra existencia estamos en el campo de todas las posi­bilidades, donde tenemos acceso a un número in­finito de opciones. Algunas de estas opciones se escogen conscientemente, mientras que otras se eligen inconscientemente. Pero la mejor ma­nera de comprender y utilizar al máximo la ley kármica es que seamos conscientes de las decisio­nes que tomamos en todo momento. Sea que nos guste o no nos guste, todo lo que está sucediendo en este momento es producto de las decisiones que tomamos en el pasado. Infor­tunadamente, muchos de nosotros escogemos in­conscientemente, y, por tanto, no nos damos cuenta de que estamos frente a un abanico de op­ciones; sin embargo, lo estamos. Si yo insultara a alguien, lo más seguro es que esa persona optara por ofenderse. Si yo le hi­ciera un cumplido, lo más probable es que optara por sentirse complacida o halagada. Pero pense­mos en esto: siempre hay una opción. Yo podría insultarla, y esa persona podría optar por no ofen­derse. Yo podría hacerle un cumplido, y ella podría optar por no permitir que mi elogio la afectara. En otras palabras, la mayoría de nosotros – aunque escogedores de opciones infinitas – nos hemos convertido en haces de reflejos condicio­nados, los cuales son constantemente provoca­dos por las personas y las circunstancias, en for­ma de comportamientos predecibles. Estos reflejos condicionados son como los de Pávlov. Pávlov se hizo famoso por demostrar que si se le da algo de comer a un perro cada vez que suena una campa­na, pronto el perro comienza a salivar cuando oye la campana, porque asocia un estímulo al otro. La mayoría de nosotros, como consecuencia del condicionamiento, respondemos de manera repetitiva y predecible a los estímulos de nuestro medio ambiente. Al parecer, nuestras reacciones son provocadas automáticamente por las perso­nas y por las circunstancias, y así olvidamos que esas reacciones son opciones que escogemos en cada momento de nuestra existencia. Sucede simplemente que escogemos esas opciones incons­cientemente. Si nos detenemos un momento y observamos las opciones que escogemos en el instante mismo en que las escogemos, ese simple acto de conver­tirnos en espectadores nos permite sacar todo el proceso del reino del inconsciente para traerlo al reino de la conciencia. Este procedimiento de elección y de observación conscientes da mucho poder. Cuando hagamos una elección – cualquier elección – hagámonos dos preguntas. En primer lugar: “¿Cuáles son las consecuencias de escoger este camino?” El corazón nos lo dirá inmediata­mente. Y en segundo lugar: “¿Traerá esta decisión que estoy tomando felicidad para mí y para quie­nes me rodean?” Si la respuesta es afirmativa, si­gamos adelante. Si la respuesta es negativa, si se trata de una opción que nos traerá sufrimiento a nosotros o a quienes nos rodean, abstengámonos de escoger ese camino. Es así de sencillo. Solamente hay una opción, entre el número infinito de opciones que se presentan a cada se­gundo, que puede traernos felicidad a nosotros y a quienes nos rodean. Elegir esta opción produce una forma de comportamiento que se conoce con el nombre de acción correcta espontánea. La ac­ción correcta espontánea es la acción apropiada que se toma en el momento oportuno. Es la res­puesta correcta a cada situación, en el momento en que se presenta. Es la acción que nos nutre, a nosotros y a todas las demás personas a quienes ella afecta.

El universo tiene un mecanismo muy intere­sante para ayudarnos a tomar decisiones correc­tas espontáneamente. Este mecanismo se relacio­na con las sensaciones del cuerpo, las cuales son de dos tipos: de bienestar o de malestar. En el ins­tante mismo en que estemos tomando una deci­sión conscientemente, prestemos atención a nues­tro cuerpo y preguntémosle: “¿Qué pasa si opto por esto?” Si el cuerpo nos envía un mensaje de bienestar, es la decisión correcta; si da señales de malestar, entonces no es el camino apropiado. Algunas personas sienten el mensaje de bien­estar o malestar en la zona del plexo solar, pero la mayor parte de la gente lo siente en el área del corazón. Prestemos conscientemente atención al corazón y preguntémosle qué debemos hacer. Des­pués esperemos la respuesta – una respuesta físi­ca en forma de sensación. Podrá estar en el nivel más sutil de sensación, pero estará ahí, en nues­tro cuerpo. Sólo el corazón sabe la respuesta correcta. La mayoría de las personas piensan que el corazón es sensiblero y sentimental, pero no es así. El cora­zón es intuitivo; es holístico, es contextual, es relacional. No se orienta a perder o a ganar. Tie­ne acceso al computador cósmico – el campo de la potencialidad pura, del conocimiento puro y del infinito poder organizador – y toma todo en cuenta. En algunas ocasiones, quizás no parezca razonable, pero la verdad es que su capacidad de computación es mucho más exacta y mucho más precisa que la de cualquier cosa que se encuentre dentro de los límites del pensamiento racional. Podemos utilizar la ley del karma para crear di­nero y abundancia, y hacer que todas las cosas buenas fluyan hacia nosotros cuando lo deseemos. Pero primero debemos tomar conciencia de que el futuro es el producto de las decisiones que tomamos en cada momento de nuestra vida. Si ha­cemos esto con regularidad, estaremos utilizando plenamente la ley del karma. Cuanto más traiga­mos nuestras decisiones al plano de la conciencia, más podremos escoger aquellas opciones que sean correctas espontáneamente – tanto para noso­tros como para quienes nos rodean.

Con respecto al karma pasado, se pueden hacer tres cosas: La primera es pagar las deudas kármicas. La mayoría de la gente escoge hacer esto – inconscientemente, claro está. Ésta también puede ser nuestra opción. Al­gunas veces, el pago de esas deudas implica mu­cho sufrimiento, pero la ley del karma dice que en el universo jamás queda una deuda pendiente. El sistema contable de este universo es perfecto, y todo es un intercambio constante, de un lado a otro, de energía. La segunda posibilidad es transformar o con­vertir el karma en una experiencia más deseable. Éste es un proceso muy interesante, en el cual uno se pregunta, mientras paga la deuda kármica: “¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Por qué me está sucediendo esto y cuál es el mensaje que el universo trata de comunicarme? ¿Cómo puedo hacer que esta experiencia sea útil para mis congéneres los seres humanos?” Haciendo esto, buscamos el principio de la oportunidad, para luego unirlo con nuestro dharma, o sea el propósito de nuestra vida, esto nos permite convertir el karma en una nue­va experiencia. Si, por ejemplo, nos fracturamos una pierna practicando un deporte, podríamos preguntarnos: “¿Qué puedo aprender de esta experiencia? ¿Cuál es el mensaje que el universo trata de comunicar­me?” Quizás el mensaje sea que necesitamos to­mar las cosas con calma y tener más cuidado o prestar más atención a nuestro cuerpo la próxima vez. Y si nuestro dharma es enseñar a otros lo que sabemos, entonces al preguntarnos: “¿Cómo pue­do hacer que esta experiencia sea útil para mis congéneres los seres humanos?”, podríamos optar por compartir lo que aprendimos escribiendo un libro sobre la manera de practicar deportes sin ries­go; o podríamos diseñar un zapato especial o un protector para las piernas que evitara ese tipo de lesión. De este modo, a la vez que pagamos nuestra deuda kármica, habremos convertido la adversi­dad en un beneficio que puede traernos riqueza y realización. En eso consiste la transformación del karma en una experiencia positiva. En realidad, no nos hemos librado de nuestro karma, pero po­demos aprovechar un episodio kármico para crear un karma nuevo y positivo a partir de él. Otra manera de enfrentar el karma es trascendiéndolo. Trascender el karma es indepen­dizarse de él. La manera de trascender el karma es entrar constantemente en el espacio de la conciencia pura para sentir el yo, el espíritu. Es como lavar un trapo sucio en una corriente de agua; cada vez que se lava, desaparecen algunas man­chas, y si se lava una y otra vez, cada vez queda más limpio. Limpiamos o trascendemos el karma entrando y saliendo del espacio de la conciencia pura. Esto, claro está, se hace mediante la prácti­ca de la meditación. Todos los actos son episodios kármicos; beber una taza de café es un episodio kármico. Esa ac­ción genera recuerdo, y el recuerdo tiene la capa­cidad o la potencia de generar deseo, y el deseo genera nuevamente una acción. El sistema opera­cional del alma consta de karma, recuerdo y de­seo. El alma es un haz de conciencia en el cual residen las semillas del karma, el recuerdo y el deseo. Cuando tomamos conciencia de esto, nos convertimos en generadores de realidad conscien­tes. Tomando conciencia de las elecciones que hacemos, comenzamos a generar acciones que en­cierran un proceso de evolución tanto para noso­tros como para todos los que nos rodean. Y eso es todo lo que necesitamos hacer. Mientras el karma sea evolutivo – tanto para el yo como para todos los afectados por el yo – los frutos del karma serán la felicidad y el éxito. Pondré a funcionar la ley del karma compro­metiéndome a hacer lo siguiente:

 

1) Hoy observaré las decisiones que tome en cada momento. Y con el simple hecho de observar esas decisiones, las traeré a mi conciencia. Sabré que la mejor manera de prepararme para cualquier momento en el futuro es estar totalmente consciente en el presente.

 

2) Siempre que haga una elección me formula­ré dos preguntas: “¿Cuáles son las consecuen­cias de esta decisión?” y “¿Traerá esta deci­sión felicidad y realización tanto para mí como para aquellos a quienes afectará?”

 

3) Después le pediré orientación a mi corazón, y me dejaré guiar por su mensaje de bienes­tar o de malestar. Si me siento a gusto con la decisión, seguiré adelante sin temor. Si la decisión me produce malestar, me detendré a mirar las consecuencias de mi acción con mi visión interior. Esta orientación me per­mitirá tomar espontáneamente decisiones correctas tanto para mí como para todos los que me rodean.

Expone la doctora Annie Besant en las siguientes páginas los principios fundamentales de la ley del karma, de acción y reacción, de causa y efecto, o de causalidad,

 

LOS PLANOS DE LA NATURALEZA

Para estudiar las operaciones del karma, se­gún la norma indicada por el Maestro, hemos de tener claro concepto de los tres planos o mundos inferiores del universo o de la Natu­raleza, y de los Principios [1] con ellos rela­cionados. Los nombres que se les dan indican el estado de conciencia en ellos actuante. Puede ayu­damos a la comprensión un diagrama de los planos con los Principios correspondientes, y con los vehículos en que una entidad cons­ciente es capaz de actuar en ellos. El Ocultis­mo práctico le enseña al estudiante a visitar dichos planos, y por medio de su propia inves­tigación transmutar la teoría en positivo cono­cimiento. El vehículo inferior, el cuerpo denso, le sirve a la conciencia para actuar en el mundo fí­sico, y en este mundo queda limitada la con­ciencia por las capacidades del cerebro. El tér­mino “cuerpo sutil” denota las modalidades del cuerpo astral correspondientes a las diver­sas condiciones del complicado mundo psíqui­co. En el mundo o plano devachánico hay dos niveles distintamente definidos: el rúpíco o con forma y el arrúpico o sin forma. En el nivel inferior, la conciencia se vale de un cuerpo ar­tificial, el mayavirrupa; pero conviene mejor el término cuerpo mental, porque denota que su materia constituyente pertenece al plano  manásico. En el nivel superior, la conciencia se vale del cuerpo causal. Del plano búdico no hay necesidad de tratar.

LOS PLANOS DE LA NATURALEZA

ATMA

BUDICO

BUDDHI

VEHICULO CUERPO ESPIRITUAL

DEVACHANICO

MANAS

VEHICULOS:

CUERPO MENTAL

 CUERPO CAUSAL

PSIQUICO

KAMA MANAS:  ASTRAL SUPERIOR

O

VEHICULO CUERPO SUTIL

ASTRAL

KAMA: ASTRAL INFERIOR

FISICO

DOBLE ETEREO

VEHICULOS:

CUERPO DENSO

CUERPO DOBLE ETEREO

CUERPO DENSO

La materia de estos planos no está en el mismo grado de vibración; y en general, la de cada uno de ellos es más densa que la del in­mediatamente superior, de conformidad con la Naturaleza, pues la involución o curso des­cendente de la evolución procede de lo rarifica­do a lo denso, de lo sutil a lo grosero. Además, numerosas jerarquías de seres ha­bitan en estos planos, desde las superiores In­teligencias del mundo espiritual hasta los ín­fimos elementales subconscientes del mundo físico. En todos los mundos, el espíritu y la ma­teria están entre fundidos, de suerte que cada partícula tiene por cuerpo la materia y el es­píritu es su vida. Todas las independientes agregaciones de partículas, toda separada for­ma de cualquier tipo, clase y especie están animadas por dichos seres vivientes cuyo grado corresponde al de la forma. No hay forma alguna que no esté así ani­mada; pero la animadora entidad puede ser una elevada Inteligencia, un ínfimo Elemen­tal o cualquiera entidad de las innumerables huestes existentes entre ambos extremos. Las entidades de que principalmente vamos a tratar ahora son las del plano psíquico, lla­mado también mundo o plano astral, pues pro­porcionan al hombre el cuerpo de deseos o cuerpo de sensación y vivifican los sentidos astrales. Son estas entidades los elementales de la forma del mundo animal, llamados en sáns­crito rupa devatas, que motivan la transmu­tación de las vibraciones en sensaciones. La más notable característica de los elementales kámicos es la sensación o facultad de percibir y responder a las vibraciones; y en el plano astral abundan dichas entidades, de diversos grados de conciencia, que reciben toda clase de impresiones y las transmutan en sensaciones. Así pues, todo ser que posea un cuerpo en ­el cual residan estos elementales, será capaz de sentir, y el hombre siente por medio de un tal cuerpo. El hombre no es consciente de las partículas de su cuerpo físico ni tampoco de sus células, que tienen conciencia propia y llevan a cabo los procesos de la vida vegetativa; pero el in­dividuo cuyo cuerpo físico constituyen dichas células no participa de su conciencia, ni las ayuda ni las estorba en su trabajo fisiológico de asimilación y desasimilación ni en ningún caso podría identificar su conciencia con la de una célula de su corazón, para saber exacta­mente cómo opera. La conciencia del hombre actúa normalmente en el plano psíquico, y aun en las re­giones superiores de este plano, la mente hu­mana funciona entremezclada con kama, pues en el plano psíquico o astral no puede actuar la mente pura. El plano psíquico o astral está henchido de elementales análogos a los que construyen el cuerpo astral del hombre y de los animales. Por medio del cuerpo astral se relaciona el hombre con los elementales del deseo y con los objetos exteriores que le inspiran atracción o repulsión. Por medio de su voluntad, sus emociones y deseos influye el hombre en los elementales que responden sensorialmente a todos los estremecimientos emotivos que emite en todas direcciones. El cuerpo astral del hombre funciona como un instrumento que transmuta en sensaciones las vibraciones procedentes del exterior, y en vibraciones los sentimientos procedentes del interior.

 

 

ACTIVIDAD DE LAS FORMAS DE PENSAMIENTO

 

No sólo genera y emite el hombre sus propias formas de pensamiento sino que como un imán atrae las de otros individuos, con tal que sean de la misma índole que las suyas. Así puede atraer poderosos refuerzos de energía a él externa y de él depende que esta energía sea positiva o negativa. Si los pensamientos son puros y nobles atraerán huestes de entidades benéficas, y así se explica que a veces se vea capaz de realizar lo que en verdad le parece superior a sus fuerzas.  Análogamente, los pensamientos bajos, si­niestros y viles atraen huestes de entidades maléficas, y así se explica que un hombre co­meta crímenes de que al punto se arrepiente creído de que algún demonio le ha tentado. Los elementales que animan las formas de pensamiento, buenas o malas, flotantes en el ambiente astromental, se enlazan con el elemental del deseo del cuerpo astral del hombre y con los que animan sus propias formas de pensamiento, con tal que todas sean de la mis­ma índole, pues los elementales de índole con­traria se repelen, de suerte que el hombre de nobles y elevados pensamientos y virtuosas emociones formará un aura contra la cual se estrellen como en un broquel toda clase de si­niestras influencias.

 

FUNDAMENTO DEL KARMA

 

Conocida la relación entre el hombre y los reinos elementales y considerada la creadora energía de la mente que engendra las vívidas formas de pensamiento, nos hallamos en dis­posición de comprender el fundamento del karma durante un ciclo de vida del ego, o sea el periodo que transcurre entre dos nacimien­tos y abarca por lo tanto una vida terrestre, una vida astral y una vida mental para volver de nuevo a la vida terrestre. Conviene advertir que durante un ciclo de vida, el ego permanece muchísimo más tiem­po fuera del plano físico, de suerte que la ver­dadera vida del ego es la ultraterrena, y así vemos que no será posible comprender acerta­damente las operaciones del karma sin estu­diar las actividades del ego fuera del plano físico. Dice un Maestro: “Afirman los vedantinos que la vida terre­na, por su inestabilidad y relativamente corta duración, es ilusoria, y que la vida real es la del ego en las esferas superiores” [2]. Durante la vida terrena se manifiesta más directamente la actividad del ego en la crea­ción de formas de pensamiento por medio de la mente. El germen o embrión de estas for­mas es una imagen mental que se mantiene unida a la conciencia de su creador como una idea concebida, pero todavía no expresada. Esta imagen mental puede compararse a un molde estereotipado en la conciencia del ego, del que puede producir tantas copias o formas de pensamiento como quiera. La imagen men­tal es la estereotipia y las formas de pensa­miento son los ejemplares. La imagen es puro pensamiento. Las formas de pensamiento son astromentales. El ego lleva en su conciencia la imagen mental durante todo un ciclo de vida, y si al pasar por los planos astral y mental en el arco ascendente no puede la imagen sopor­tar la sutil atmósfera de uno u otro de ambos planos, prescinde temporáneamente de ella, y al volver a la tierra por el arco descendente, recoge la imagen en el punto donde la había dejado sin perder su conexión con ella; es de­cir, que la imagen mental puede permanecer largo tiempo aletargada y recobrar después su actividad. Cada impulso del ego y la influencia de las derivadas formas de pensamiento y de las en­tidades análogas acrecientan la energía y mo­difican la forma de la imagen mental, que evo­luciona de conformidad con leyes definidas. La agregación de las imágenes mentales cons­tituye el carácter del individuo, cuyo aspecto, externo es reflejo de lo interno; y así como las células orgánicas se modifican en el trans­curso del proceso fisiológico, así también las imágenes que dan la tónica mental del indivi­duo experimentan notables modificaciones. El estudio de la operación del karma arrojará mucha luz sobre estas modificaciones. De diversa índole puede ser una imagen mental, según el motivo de su creador. Puede ser pasional, ética o intelectual; pero sea cual sea su índole es una creación del ego y el fundamento del karma. Sin imagen mental no ­habría karma que enlazase un ciclo de vida con otro, y es indispensable el cuerpo mental para que haya karma individual. Los minera­les, vegetales y animales no tienen karma in­dividual porque carecen de manas [3]. Consideremos ahora la imagen mental con relación a la forma de pensamiento en el plano astral y veamos cómo se produce esta forma. Las vibraciones de la imagen mental levantan vibraciones sintónicas en la materia as­tral, y como esta materia es más densa que la mental, constituye la forma o envoltura de la imagen mental, de modo que las imágenes mentales creadas por el ego y adheridas in­alienablemente a su conciencia, tienen su ex­presión astromental en las formas de pen­samiento que constituyen el ambiente peculiar del ego, su propio mundo, de la propia suerte que las imágenes mentales del Logos tienen su expresión en el universo manifestado y así también, como aunque cesara la ma­nifestación del universo, no se aniquilaría su imagen en la mente del Logos, así aunque se desvanezca por consunción la forma de pensa­miento, permanece en la conciencia del ego la imagen mental. Conviene añadir que las vibraciones de la imagen mental no sólo provocan otras en la materia del plano astral, sino que repercuten en la materia indiferenciada, en el akasha, el inagotable depósito de todas las vibraciones mentales, emocionales y físicas, que allí se es­tereotipan como imágenes fijas y constituyen los anales akásicos, los simbólicos libros de los Lipikas, que puede leer todo el que según dice la Doctrina Secreta posee la visión del Dangma [4]. Una mente ejercitada puede proyectar en la materia astral las imágenes akásicas como por medio de la linterna mágica se proyecta una fotografía en una pantalla, de suerte que una escena del pasado puede reproducirse en toda su vivida realidad con los más leves por­ menores, pues en la materia akásica existe como perpetuo clisé que percibe y es capaz de  reproducir el experto vidente. Esta incompleta descripción bastará para dar una débil, pero por de pronto suficiente idea del fundamento del karma. En el akasha se fija la imagen mental crea­da por el ego. De la imagen mental deriva la forma de pensamiento animada según queda dicho, que actúa en el mundo astral produciendo diversos efectos relacionados con la imagen mental y con el ego. Cada uno de los efectos producidos por la forma de pensamien­to puede compararse a un hilo de tela de ara­ña, y el conjunto de los efectos a la tela te­jida por la forma de pensamiento. Además, cada efecto tiene su peculiar matiz, por el que puede conocerse de qué imagen mental pro­cede y a qué ego pertenece. Así cabe tener alguna idea de cómo los Se­ñores del karma o administradores de la ley kármica perciben al primer golpe de vista la completa responsabilidad del ego por la ima­gen mental que crea y su responsabilidad par­cial por sus efectos ulteriores, que será mayor o menor según entren o no otros hilos kármicos en la determinación de los efectos. También podemos comprender por qué el motivo desempeña parte tan importante en la operación del karma; por qué las acciones es­tán subordinadas a su generadora energía; y por qué el karma opera en cada plano de conformidad con su índole, y sin embargo en­laza todos los planos con un hilo sin solución de continuidad. Cuando los luminosos conceptos de la Reli­gión de la Sabiduría derraman su luz sobre el mundo y disipan las tinieblas, dejando ver la absoluta justicia que obra bajo las aparentes incongruencias, desigualdades y accidentes de la vida, no es extraño que nuestro corazón se dirija con inefable gratitud a los excelsos se­res que mantienen la antorcha de la Verdad y nos libran de la tensión que estaba a punto de estallar, de la congoja con que presenciábamos males al parecer irremediables y nos movían a dudar de la justicia y del amor. ¡ No estás condenado ! Dulce es el Alma de las cosas, y descanso celestial el corazón del Ser. Más fuerte que el infortunio es la volun­tad. Lo bueno se transmuta en mejor y lo mejor en óptimo. Tal es la Ley que obra rectamente y nadie puede detener ni desviar. Su corazón es Amor. Su fin es paz y plenitud. ¡Obedeced !.  Para mayor claridad trazaremos un diagra­ma del triple resultado de la actividad del ego que crea el karma fundamental. Así tendremos durante un ciclo de vida.

KARMA

PLANO

MATERIA CONSTITUYENTE

RESULTADO

ESPIRITUAL

AKASHA

IMÁGENES AKASHICAS QUE FORMAN

EL HOMBRE

EL REGISTRO KARMICO

CREA EN EL

MENTAL INFERIOR

MENTAL

IMÁGENES MENTALES QUE PERMANECEN

EN LA CONCIENCIA DE SU CREADOR

ASTRAL

ASTRAL

IMÁGENES ASTROMENTALES, ENTIDADES

ACTIVAS EN EL PLANO ASTRAL

 

KARMA INDIVIDUAL

 

El estudiante ha de reconocer que el alma ­del hombre, el ego, el causante del karma es una entidad progresiva, un ser viviente que adelanta en estatura mental y en sabiduría según recorre el sendero de su eónica evolu­ción, por lo que conviene tener siempre pre­sente la esencial identidad de la mente concreta y la mente abstracta, aunque las distinguimos para mayor facilidad en su estudio; pero la diferencia es de actividad funcional y no de naturaleza. La mente superior o abstracta actúa en el plano causal con plena conciencia de todo el pasado del ego, mientras que la mente inferior actúa en los planos mental y astral, con todas sus facultades embargadas por la índole kámi­ca del deseo, con la conciencia limitada a las ex­periencias que mayormente le han impresiona­do en la encarnación por que está pasando [5]. Para la mayoría de las gentes la mente con­creta es su yo; y el ego individual, que siempre actúa desde su propio plano o sea el plano causal o mental superior, es para ellos la voz de la conciencia, vaga y confusamente con­siderada como sobrenatural, como la voz de Dios, y aciertan al reconocerle autoridad, aunque desconozcan su naturaleza.  Pero el estudiante ha de comprender muy bien que la mente inferior es de la misma esencia que la superior, como el rayo de sol es de la misma esencia del sol. El sol de la mente superior brilla siempre en el plano causal, mientras que el rayo de la mente inferior penetra en el plano físico a través del plano astral. Por lo tanto, el ego es una entidad progre­siva, y cuando la mente superior emite un rayo a que llamamos mente inferior, puede compararse este descenso a una mano que se sumergiera en un estanque de agua para recoger un objeto caído en el fondo, y saliera del agua con el objeto recogido. El adelanto del ego depende del valor de los objetos recogidos por la alargada mano; y al retraerse el rayo, la importancia de toda su obra mientras estuvo actuando en el plano fí­sico, se estima por el valor de las reunidas experiencias. Es como si el propietario y cultivador de una finca rústica saliese al campo a trabajar sufriendo todas las inclemencias del tiempo, y regresara con el fruto de su labor para llenar los alfolíes. Cada yo personal es el aspecto actuante en el plano físico del ego individual a quien re­presenta en el grado de desenvolvimiento co­rrespondiente a la etapa de su evolución. Cuando así se comprende, se desvanece la duda que suele asaltar a los principiantes en el estudio de la Teosofía, respecto a la aparente injusticia de que recaigan sobre la personali­dad las consecuencias de culpas que no come­tió. Entonces se echa de ver que el mismo ego que sembró el karma, lo cosecha; que el mismo labrador que plantó la semilla, cosecha el fruto, aunque haya mudado de traje entre la siembra y la cosecha. Así también las envolturas astral y física del ego se desgastaron entre la siembra y la cosecha, y se ha revestido de nuevos trajes para recoger el fruto de lo que sembró. En las primeras etapas de la evolución del ego, adelanta muy lentamente, porque le zarandean los deseos y cede a las atracciones del plano físico. La mayoría de las imágenes men­tales que genera son pasionales, y en conse­cuencia las formas de pensamiento son violen­tas y de corto alcance. Su duración dependerá de la cantidad de elemento manásico [6] que haya entrado en la formación de la imagen mental. Los firmes y sostenidos pensamientos for­jarán claras y definidas imágenes mentales, y en consecuencia vigorosas y duraderas formas de pensamiento, por lo que la imagen mental ha de ser una dominante influencia que dirija las energías del ego. Durante la vida terrena forja el hombre un sinnúmero de imágenes mentales. Unas son recias, vigorosas, de continuo reforzadas por repetidos impulsos mentales. Otras son débi­les, vagas, que apenas nacidas se desvanecen. Unas son de índole espiritual y denotan an­helos de servir al prójimo, deseos de conoci­miento, ansias de más alta vida. Otras son pu­ramente intelectuales, como límpidas joyas del pensamiento o receptáculos de los resultados de profundos estudios. También las hay emocionales que denotan amor, compasión ternura y devoción; o pasio­nales denotadoras de ira, ambición, orgullo, codicia, gula, lujuria y cuantas emociones si­niestras anidan en la naturaleza inferior. A la muerte del cuerpo físico, el ego ve su conciencia henchida de cuantas imágenes men­tales de una u otra índole forjó durante la vida que acaba de pasar. Es el resultado de su vida astromental. Todo pensamiento, por fugaz que haya sido, está allí representado. Po­drán haberse desvanecido largo tiempo las for­mas de pensamiento que sólo duraron  unas cuantas horas, pero las imágenes mentales, sin faltar una, permanecen en la conciencia del alma que se las lleva consigo al mundo astral luego de muerto el cuerpo físico.

El mundo astral se divide en siete subplanos y cada uno de éstos en gradaciones infinitesi­males correspondientes a otros tantos de den­sidad de la materia astral, de suerte que el ego cargado de imágenes mentales groseras permanecerá en los subplanos inferiores del mundo astral envuelto en dichas imágenes mentales que se esforzará en activar y se predispondrá de este modo a reiterarlas física­mente en su próxima vida terrena, así como también se verá atraído hacia las escenas terrestres que le deparen ocasión de derivar de sus imágenes mentales, formas de pensa­miento. Lo mismo sucede respecto de las imágenes mentales cuya índole las sintonice con cual­quier otro subplano inferior del mundo astral, hasta que por consunción o agotamiento pierden estas groseras imágenes mentales la materia que les da existencia formal, pero quedan latentes en la conciencia del ego, que en­tonces mantiene vivas las imágenes mentales de armoniosa índole forjadas durante la anterior vida terrena y asciende a los subplanos superiores del mundo astral sintonizados con ellas. Pero también estas imágenes mentales consumen el elemento de deseo y queda el puro elemento mental, a la par que el ego se des­poja por completo del cuerpo astral y queda con el cuerpo mental inferior por externa en­voltura. Cuando terminada la vida mental o devachanica y después de una breve estancia en el mundo causal o mental superior, donde ve todo su pasado, el ego retorna al mundo físico por los planos mental inferior y astral, la res­pectiva materia de estos planos reaviva las imágenes mentales que quedaron latentes en la conciencia del ego, y se convierten en las cualidades del carácter que ha de manifestar el ego en la nueva personalidad. Conviene advertir que las creencias supers­ticiosas transmutadas en imágenes mentales durante la vida terrena, ocasionan acerbos su­frimientos al ego en los primeros estadios de la vida astral, pues le representan horrorosos tormentos que en rigor carecen en absoluto de realidad.

Al retornar el ego al mundo físico, dice Leadbeater en su obra: El Plano Astral: Los Señores del Karma, que llevan cuenta de las buenas y malas acciones de cada personalidad, construyen de conformidad con el karma la plantilla del doble etéreo que ha de servir de molde al cuerpo físico del ego en la próxima encarnación. Durante la vida devachánica se asimila el ego las experiencias adquiridas en los mundos fí­sico y astral, y su adelanto depende del nú­mero de imágenes mentales de una y otra ín­dole que forjó durante la vida terrena. Las imágenes mentales de siniestra índole le servirán de lección y escarmiento por las penosas consecuencias que le acarrearon al transmutarlas en formas de pensamiento concretadas en acción. Las imágenes mentales de índole armónica le aprovecharán porque al asimilarse su esencia se convertirán en apti­tudes y facultades propias ya para siempre de su naturaleza. El ego agrupa todas las imágenes mentales de una misma índole, se asimila su esencia, y por meditación crea un nuevo órgano mental, a manera de molde en el que vierte la asimila­da esencia y la transmuta en facultad. Por ejemplo, si durante la vida terrena for­jó el ego muchas imágenes mentales de anhe­los de conocimiento y de esfuerzos para com­prender verdades superiores, cuando muere el cuerpo físico mantiene durante la vida astral el mismo nivel mental que tenia en la vida físi­ca; pero en el mundo mental inferior o deva­chán transmuta todas esas imágenes mentales en facultades y aptitudes, de modo que el ego vuelve a la tierra con un órgano mental mucho más agudo y eficaz que el que poseyó en la anterior encarnación, con mayor potencia de facultades intelectuales que le permiten aco­meter y llevar a cabo estudios e investigacio­nes de que hasta entonces fue de todo punto incapaz. Tal es la transmutación de las imágenes mentales que dejan de existir en el plano mental, puesto que se han transmutado en facultades; pero subsisten perpetuamente en los anales akásicos en donde el ego las percibe desde el plano causal. Por lo tanto, quien anhele acrecentar el vi­gor de sus presentes facultades intelectuales, podrá lograrlo si mantiene persistentemente su anhelo, pues las aspiraciones y deseos durante una vida terrena se convierten en apti­tudes en la siguiente y la voluntad de obrar se transmuta en positiva aptitud para la definida acción. Conviene advertir que las facultades y apti­tudes de esta suerte elaboradas están estrictamente sometidas en su condición a los mate­riales de que dispuso el ego, por lo que si éste no plantó durante la vida terrena las semillas de la aspiración y el anhelo, muy escasa o nula será su cosecha en la vida mental. Las imágenes mentales constantemente re­petidas sin definido propósito y anhelo de acre­centar las facultades intelectuales y volitivas, se transmutan en corrientes de pensamiento o canales por los que se desperdicia la ener­gía mental. De aquí la importancia de no permitir que la mente vague de un punto a otro sin deter­minado propósito, porque entonces forja imá­genes mentales de índole trivial que formarán canales por donde se habitúe a fluir la energía mental sin encontrar resistencia a que apli­carse. Cuando por falta de oportunidad y no de aptitud se ha frustrado el anhelo de realizar una acción de índole pura y elevada, se for­mará una imagen mental que se transmutará  en vivo pensamiento durante la vida devachánica y se concretará en positiva acción durante la próxima vida terrena en cuanto se le de­pare favorable oportunidad, que se le deparará inevitablemente si el anhelo o aspiración se transmutaron en pensamiento durante la vida mental, la misma ley rige cuando el deseo es de índole grosera y sensual, aunque en este caso no se transmuta en pensamiento en el devachán, donde no pueden penetrar estas siniestras imágenes mentales, sino que permanecen la­tentes en el ego hasta que a su paso por el mundo astral en retorno a la tierra se trans­mutan en formas de pensamiento y se concre­tan en acción. Así los deseos codiciosos formarán una ima­gen mental que vigorizada por la repetición del deseo, determine en una vida ulterior la congénita tendencia al robo que se concrete en acción. El karma causativo es completo, y cuando la imagen mental está lo bastante vigorizada, se concreta casi automáticamente en acción. Además sabido es que la repetición conti­nuada de un acto lo convierte en hábito, y lo mismo sucede en todos los planos, de suerte que la reiteración de un deseo en el plano as­tral y de un pensamiento en el mental, los transmutarán en acción en el plano físico a la menor oportunidad. Muchas veces, el que comete un crimen dice que “lo hizo sin pensar” que “estaba obceca­do”, que “no sabía lo que hacía”, y que “no hubiera cometido el crimen si reflexionara en lo que iba a hacer”. El criminal que así se disculpa, tiene razón en lo que dice, pues en verdad no cometió el crimen deliberadamente con premeditación, sino impulsivamente como resultado automá­tico de los deseos y pensamientos precedentes, que sin remedio se concretaron automática­mente en acción.

Sucede algo parecido a cuando una disolu­ción salina saturada cristaliza súbitamente en cuanto se le añade un menudisimo cristal de la misma substancia disuelta. De la propia suerte, cuando la agregación de imágenes mentales está saturada, una sola más que se añada, las concretará en acción. Es inevitable la acción porque al reiterar una y otra vez la imagen mental se anuló la libertad de elección, y lo físico no tiene más remedio que obedecer al impulso mental. El persistente deseo de obrar en tal o cual sentido durante una vida, se transmuta en im­pulso en otra, y parece entonces como si el deseo fuese una imperiosa exigencia que se hace a la naturaleza para que depare la opor­tunidad de la acción. También ha de observar el ego las imágenes mentales que de las experiencias pasadas en la vida terrena almacena la memoria. Son el fiel historial de la influencia ejercida por el mundo exterior en el ego, quien debe meditar sobre ellas para descubrir sus mutuas relacio­nes y conocer su valor como expresión y ma­nifestación de la Mente universal en la Natu­raleza. Por meditación aprende el ego de las expe­riencias, lecciones de placer que acaba en do­lor y dolor que termina en placer. Reconoce la existencia de leyes inviolables a las que ha de obedecer. Aprende lecciones de éxitos y fraca­sos, de esperanzas y desengaños, de triunfos y derrotas, de temores infundados, de fuerzas incapaces por lo débiles de resistir a la prue­ba, de la presunta sabiduría que se torna ig­norancia, del paciente sufrimiento que invier­te en victoria la aparente derrota y la atolon­drada precipitación que trueca en derrota la aparente victoria. Sobre todas estas cosas medita el ego y por su propia virtud alquímica transmuta las entremezcladas experiencias en el oro del conocimiento, de modo que renace en la tierra con mejor disposición y aptitud para arrostrar los sucesos de la nueva vida con el resultado de las pasadas experiencias. La conciencia se desenvuelve por medio de la transmutación en conocimiento de las imá­genes mentales dimanantes de las experien­cias, y particularmente de las que enseñan que el sufrimiento deriva de la ignorancia o de la desobediencia a la ley. Durante las sucesivas vidas terrenas, el ego se ve continuamente impulsado por el deseo hacia los objetos de sensación, pero al ceder a sus halagos se lastima al chocar contra la ley. La experiencia le enseña que todo placer ­deseado contra la ley es un germen de dolor; y cuando en una nueva vida, el deseo le im­pulsa a un morboso goce, el recuerdo de las pasadas experiencias se afirma en la concien­cia y refrena los impetuosos corceles de los sentidos que si se desbocaran se precipitarían obcecadamente en el objeto de sensación. En el actual estadio de la evolución huma­na, todos los egos, excepto los más atrasados, han tenido suficientes experiencias para reco­nocer las más salientes características del “bien” y del “mal”, o sea de lo que está en armonía o en discordancia con la divina Ley, de suerte que por su dilatada experiencia puede el ego manifestarse clara y explícitamente en su aspecto ético; pero en cuanto a las cues­tiones peculiares del presente estadio de evolución y no de los ya recorridos, la experiencia del ego es tan deficiente, que aún no se ha transmutado en conciencia, y se expone a errar en sus determinaciones por muy sincero que sea su intento de obrar rectamente. En este caso, la voluntad de obedecer armo­niza al ego con la divina ley en los planos su­periores; y su desconocimiento de cómo ha de obedecer, se remediará por efecto del dolor que experimente al obrar en contra de la ley, de suerte que el sufrimiento le enseñará lo que ignoraba y sus aflictivas experiencias acre­centarán su conciencia para evitar ulteriores errores y caídas y darle mayor conocimiento de Dios en la Naturaleza, de la consciente ar­monía con la ley de la vida, de la consciente cooperación al desenvolvimiento del plan de Dios. Así tenemos que los principios definidos de la ley kármica que operan con las imágenes mentales como causas se pueden expresar del modo siguiente:

Las aspiraciones y deseos se convierten en aptitudes

Los pensamientos reiterados se convierten tendencias

La voluntad de obrar se convierte en acciones

Las experiencias se convierten en conocimiento

Los sufrimientos se convierten en conciencia

OPERACIÓN DEL KARMA

Cuando el ego se ha asimilado en el mundo mental todos los materiales acopiados durante su vida terrena, vuelve a moverle el deseo de vida senciente, y entonces comienza el último periodo del ciclo de vida, durante el cual se reviste de nuevos cuerpos mental y astral ade­cuados a la nueva vida terrena que va a pasar por la puerta del nacimiento, trayendo con­sigo los resultados de su vida en el mundo mental. Si el ego es joven, poco habrá ganado, por­que el adelanto en los primeros estadios de la evolución es mucho más lento de lo que algu­nos se figuran, y las vidas se suceden pesada­mente, de modo que escasas son la siembra en el mundo físico y la cosecha en el mental. Según se van desenvolviendo las facultades  se acelera en proporción el adelanto del ego, y cuando entra en la vida mental con gran acopio de experiencias, sale de ella y vuelve a la tierra con facultades acrecentadas según el descrito procedimiento. Antes de su redescen­so, permanece algún tiempo el ego en el Plano causal, donde percibe todo su pasado, y de allí sale revestido tan sólo del cuerpo causal que perdura todo el ciclo de sus encarnaciones y está rodeado por el aura correspondiente a su individualidad, aura luminosa, policromada, más o menos resplandeciente y de radio proporcional a su grado de evolución. Al pasar por los planos mental y astral en su retorno a la tierra se reviste el ego de nuevos cuerpos constituidos por la respectiva materia de dichos planos, de conformidad con los resultados de su pasado karma, teniendo por embrión las imágenes mentales que al ascen­der después de la anterior muerte física quedarán privadas de materia, y que ahora reavivan con la que atraen de los planos men­tal y astral y constituyen la tónica de los pensamientos y emociones de toda índole que ha de constituir su congénito carácter en la nueva encarnación [7]. Una vez así revestido, cuya operación puede ser breve o muy prolongada según el caso, se halla el ego dispuesto a recibir de los Seño­res del Karma el cuerpo etéreo por ellos for­mado con los materiales que el mismo ego pro­porcionó, y que sirve de molde para construir por ley fisiológica el cuerpo denso en que debe manifestarse en el mundo físico durante la próxima encarnación. De esta suerte el ego individual se refleja en el ego personal, y su carácter, sus cualida­des, dotes y circunstancias dependerán de sus pensamientos anteriores. Se convertirá en lo que pensó, y así el hombre es según quiso ser. Sin embargo, el cuerpo físico, en sus dos aspectos de etéreo y denso, limita y condiciona la actividad de las facultades del ego, que ha de vivir en determinado ambiente de cuya ín­dole derivarán las circunstancias externas. Ha de seguir el ego un sendero trazado por las causas que estableció y arrostrar vicisitudes ora placenteras, ora penosas, resultantes de las fuerzas que generó y que ponen a prueba sus facultades. Pero algo más que los aspectos individual y personal del ego parece aquí necesario para proporcionar campo de acción a sus energías de modo que se adapten a los instrumentos condicionantes y a las reaccionarias circunstancias. Nos acercamos a un punto del que muy poco cabe decir apropiadamente, porque se trata de la región de las potentes Inteligencias espirituales cuya naturaleza transciende de mucho nuestras limitadas facultades, pero cuya existencia podemos conocer y cuya acti­vidad señalar, aunque respecto de quiénes es­tamos en análoga posición a la de los animales respecto de nosotros, que conocen que existi­mos, pero ignoran el alcance y operaciones de nuestra conciencia.

EVITACION  DE LOS RESULTADOS DEL KARMA

http://www.youtube.com/watch?v=t4pvsGTaczI

Dicen algunos al reconocer por vez primera la existencia del karma, que si todo proviene de la actuación de la ley, están irremediable­mente esclavizados a su destino. Antes de considerar cómo puede utilizarse la ley para gobernar el destino, conviene el examen de un caso típico en demostración de que la fatalidad y el libre albedrío actúan ar­mónicamente a la par. Llega un ser humano a este mundo con de­terminado carácter constituido por ordinarias facultades intelectuales y buenas y malas cua­lidades emotivas; con un cuerpo físico sano y bien formado, aunque no de espléndida índole. Tales son sus limitaciones claramente señala­das, y al llegar a la plenitud de la vida física se encuentra con un carácter constituido por sus cualidades mentales, emocionales y físicas, del que ha de hacer el mejor uso posible. Habrá alturas mentales que no sea capaz de escalar y conceptos inasequibles a sus facul­tades. Habrá tentaciones que no pueda resis­tir y empresas físicas incapaz de realizar. Re­conoce que no puede pensar como un genio ni ser hermoso como un Apolo. Se ve encerrado en un circulo incapaz de trasponer por mucho que se esfuerce. Además, no puede evitar ciertas tribulacio­nes que le afligen y forzosamente ha de sobre­llevar. Sucede así porque el ego está limi­tado por sus pasados pensamientos, sus des­perdiciadas ocasiones, sus errores, siniestras tendencias y pasionales deseos. Sin embargo, el ego, el verdadero hombre no está limitado, porque es esencialmente li­bre. Quien hizo el pasado que aprisiona su presente, puede actuar en su cárcel de modo que en el porvenir manifieste su esencial libertad. En cuanto conozca que esencialmente es li­bre, quebrantará las cadenas que le aherrojan y proporcional a la medida de su conocimiento será la ilusividad de sus limitaciones. Pero el hombre ordinario cuyo conocimiento es chis­pa y no llama, dará el primer paso hacia el libre albedrío, si considera como hechura pro­pia sus limitaciones y se esfuerza en cercenarlas. Cierto es que no puede pensar como un ge­nio; pero puede tener mayor confianza en su capacidad y ejercitarla gradualmente hasta que llegue a ser un genio. Cierto es que no puede domeñar sus insensatas pasiones en un momento, pero sí luchar contra ellas por muchas veces que sucumba, hasta que al fin las venza. Aunque le limiten flaquezas emocionales y físicas, si sus pensamientos son cada vez más puros y armoniosos y sus obras benéficas, me­recerá más bellos y eficaces instrumentos en el porvenir. Siempre es esencialmente libre el ego en su cárcel y puede derribar las vallas que él mis­mo levantó. Es su propio carcelero y si quiere libertarse se libertará. Si comete una grave falta que le acarrea tribulación es porque pecó en el pasado como pensador y ha de sufrir ahora como actor. Si pierde a un ser amado, no debe afligirse, por­ que no lo perdió para siempre sino que se mantiene unido a él por el amor y lo recupe­rará en el porvenir. Entre tanto, debe prestar a otros seres el auxilio que hubiera prestado al desaparecido del mundo físico, a fin de no sembrar semillas que dieran por amargo fruto una pérdida análoga en futuras vidas. Cuando comete una injusticia, sufre las consecuencias, porque la pensó en otro tiempo y ha de sufrirlas pacientemente, y esperar que el día de mañana quedará libre de toda limitación si sus pensamientos son nobles y bienhechores. En medio de las tinieblas apa­rece un rayo de luz que dice: “¡Oh! vosotros los que sufrís. Sabed que porque queréis sufrís. Nadie os obliga. La ley que parecía cadenas se ha transmu­tado en alas que remontan al ego a regiones cuya existencia sin alas sólo podría conje­turar.

DETERMINACION DEL PORVENIR

 

 

La perezosa corriente del tiempo impele ha­cia adelante a la hueste de egos que siguen el movimiento de la tierra y pasan de uno a otro globo. Pero la Religión de Sabiduría proclama de nuevo que cuantos quieran pueden acortar el camino de la evolución y substraerse al im­pulso de la perezosa corriente. El que comprende algo del significado de la ley, de su absoluta seguridad y su infalible exactitud, emprende la educación de si mismo y se encarga activamente de vigilar su propia evolución. Analiza su carácter y procede a reformarlo, ejercitando deliberadamente sus facultades mentales y morales, acrecentando sus aptitu­des, vigorizando sus puntos débiles, subsanan­do sus defectos y eliminando superfluidades. Convencido de que se ha de convertir en lo que piense, ejercita deliberada y metódicamente la meditación en un noble ideal, y comprende por qué Pablo, el insigne iniciado cristiano exhortaba a sus discípulos diciendo: “Por lo demás, hermanos, pensad en todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable.” (Filipen­ses, 4: 8.). Diariamente ha de meditar en su ideal y esforzarse en vivir de conformidad con él pero ha de proceder tranquila y perseverantemente, sin precipitación pero sin tregua, por­que sabe que edifica sobre el firmísimo funda­mento de la roca de la eterna ley. Entonces recurre a la ley y en ella se am­para, y ya no teme el fracaso ni hay poder en el cielo y la tierra capaz de obstruir su camino. Du­rante la vida terrena acopia experiencias y aprovecha todo cuanto a su paso encuentra, y durante la vida mental se asimila las expe­riencias y planea su futuro edificio. En esto consiste el valor de la verdadera finalidad de la vida, aunque se funde en el tes­timonio ajeno y no en el conocimiento propio. Cuando un hombre acepta y comprende en parte la actuación del karma, emprende desde luego la construcción de su carácter y coloca cada piedra con especial cuidado, porque sabe que edifica para la eternidad. Ya no titubea ni anda de un lado para otro ni forja hoy un plan y otro mañana, o no forja ninguno, sino qué traza un bien meditado proyecto y cons­truye con arreglo a él, porque el ego es a la par arquitecto y constructor y no vuelve a desperdiciar tiempo en estériles conatos. De aquí la rapidez con que se recorren los últimos estadios de evolución y los sorpren­dentes y casi increíbles progresos que realiza el vigoroso ego en su plena virilidad.

 

MODIFICACION DEL KARMA

 

 

Quien deliberadamente ha emprendido la determinación de su porvenir, se percata, a medida que aumenta su conocimiento, de la posibilidad de hacer algo más que construir su carácter y fijar su futuro destino. ­Se da cuenta de que se halla en un universo, de que es un ser viviente y activo con voluntad libre, capaz de actuar sobre las circunstancias tanto como sobre sí mismo. Está desde hace largo tiempo acostumbrado a obedecer las capitales leyes éticas estableci­das para guía de la humanidad por los divinos Instructores aparecidos de edad en edad, y comprende que estas leyes se basan en funda­mentales principios de la Naturaleza y que la moral es la ciencia aplicada a la conducta.  Advierte que en su vida diaria es capaz de neutralizar los resultados perjudiciales de una mala acción por medio de una buena acción. Si un hombre lanza un mal pensamiento contra otro, y éste le corresponde con un pen­samiento igualmente maligno, ambas formas de pensamiento se entrefundirán como dos go­tas de agua y acrecentarán su violencia; pero si aquel contra quien se dirige el mal pensa­miento conoce la ley kármica neutralizará la maligna forma de pensamiento con otra de benevolencia y compasión, de modo que el odio cese por el amor. Engañadoras formas de pensamiento planean por el mundo astral; pero el conocedor de la ley kármica las contrarresta con formas de verdad, pureza y amor que invalidan la fal­sía, la torpeza y el egoísmo. Cuando aumenta el conocimiento, esta ac­ción es directa y definida, y al pensamiento di­rigido con deliberado propósito, le nacen las vigorosas alas de la recia voluntad. A las malignas formas así destruidas ya no pueden reanimarlas ningún elemental. Su vida y la materia de su forma retornan al reposi­torio universal. De esta suerte se evita el mal karma desde su origen y no pueden anudarse lazos kármi­cos entre quienes disparan los mortíferos dar­dos y quienes los rechazan con el invulnerable broquel del amor y la compasión. Los divinos Instructores que autorizada­mente exhortaron a devolver bien por mal, apoyaron su exhortación en el conocimiento de la ley. Quienes les obedecen, aunque no comprendan el fundamento científico del pre­cepto, evitan el mal karma que pesaría sobre ellos sí correspondiesen al odio con el odio; pero quienes conocen la ley, destruyen deliberadamente las formas perniciosas y al esterilizar las semillas del mal evitan futuras cosechas de dolor. ­En un grado de adelanto relativamente su­perior al de la mayoría de la humanidad, no sólo puede el hombre construir su carácter e influir de propósito en las formas de pensa­miento que crucen por su ambiente, sino que también empezará a tener vislumbres de su pasado, y le será por ello posible revisar las causas y los efectos kármicos, para aquilatar mejor su presente. Así es capaz de modificar su porvenir mediante la consciente moviliza­ción de fuerzas que obren sobre otras ya mo­vilizadas y operantes. El conocimiento le per­mite valerse de la ley con tanta seguridad como el cientista la utiliza en sus investiga­ciones. Consideremos ahora las leyes del movimiento. Si cuando se mueve un cuerpo en determinada dirección, obra sobre él una fuerza en distinta dirección, el cuerpo se moverá entonces en la dirección resultante de las dos fuerzas componentes, sin haber perdido ener­gía; pero parte de la fuerza que dio el impulso inicial se habrá empleado en resistir el choque de la nueva fuerza, y la resultante de ambas no será ni una ni otra sino una tercera que determinará la nueva dirección del móvil. Un físico puede calcular exactamente en qué dirección empleará sobre un cuerpo en movimiento una fuerza que le dé la nueva di­rección deseada. De este modo no se estorba ni se quebranta la ley. Se la utiliza conscientemente para que las fuerzas naturales actúen según conviene a la voluntad humana. Si aplicamos este principio a la modificación del karma, advertiremos que no nos opone­mos al karma cuando modificamos su acción por medio del conocimiento. Nos valemos de fuerzas kármicas para influir en los efectos kármicos y vencemos a la Naturaleza con el arma de la obediencia. Supongamos ahora que un individuo de muy adelantado conocimiento, al escrutar su pasado ve corrientes kármicas que convergen en un punto de siniestra acción. Puede inter­poner una nueva fuerza de sentido contrario y suficiente intensidad entre las convergentes, para modificar favorablemente la fuerza re­sultante. Mas para ello no le basta la facultad de ver el pasado y descubrir su relación con el pre­sente, sino que necesita además sobrado cono­cimiento para calcular exactamente la influen­cia que la nueva fuerza interpuesta ejercerá en la alteración de la resultante, considerada como efecto de causas pasadas y como causa de efectos futuros. De esta suerte puede disminuir o invalidar los resultados del mal que hizo en el pasado, mediante la interposición de fuerzas armóni­cas en su corriente kármica. No puede destruir ni deshacer lo hecho; pero mientras sus efectos no se concreten en acción puede modi­ficarlos o neutralizarlos o subvertirlos me­diante nuevas fuerzas que interponga como causas coadyuvantes a la producción de los esperados efectos. En todo esto no hace más que valerse de la ley con tanta seguridad como el físico que equilibra una fuerza con otra, e incapaz de aniquilar ni una dina de energía puede impri­mir a un cuerpo el movimiento deseado previo cálculo de la acción de las fuerzas dinámicas. Análogamente puede el karma modificarse por la influencia de las circunstancias en que opera.  Consideremos bajo otro aspecto esta impor­tantísima cuestión. A medida que aumenta el conocimiento es más fácil evitar el mal karma pasado. Como quiera que el ego, al escrutar sus vidas anteriores, y acercarse a la libera­ción, ve las causas que van a producir sus efectos, conoce cuáles son éstas, cuáles las ya extinguidas, y cómo anudó los lazos kármicos. No sólo puede mirar hacia atrás para ver las causas, sino también hacia adelante para ver los efectos, pues así como en el mundo físico, el conocimiento de sus leyes capacita para predecir los resultados, así un ego lo bastante evolucionado puede conocer las causas kármi­cas que estableció y predecir los efectos de ellas resultantes. El conocimiento de las causas y de su ac­tuación nos capacita para establecer nuevas causas que neutralicen los efectos de aquéllas; y valiéndonos de la ley con absoluta confianza en su inmutabilidad, será posible por medio del cuidadoso cálculo de las fuerzas movili­zadas, determinar nuestro porvenir. Es cues­tión de puro cálculo. Supongamos que en el pasado estableci­mos vibraciones de odio. Podemos neutralizarlas e impedir sus efectos, oponiéndoles vi­braciones de amor. Así como en el mundo físico podemos pro­ducir el silencio por la interferencia de dos on­das sonoras de suerte que las vibraciones gra­ves de una entrechoquen con las sutiles de la otra, así también en los planos superiores al físico es posible valerse de la interferencia de las vibraciones de odio y amor para anular las causas kármicas y establecer el equilibrio que significa liberación. Este conocimiento está más allá del al­cance de la mayoría de la humanidad, que si desea aprovecharse de la ciencia del alma debe apoyarse en el testimonio de los versados en el asunto y obedecer los preceptos de los instructores religiosos del mundo, pues por de­voción se logrará el mismo resultado que por conocimiento. La aplicación general de estos principios dará a entender que el hombre está entorpeci­do por la ignorancia, y cuán importante parte desempeña el conocimiento en la evolución humana. La corriente arrastra a los hombres porque son ignorantes; son impotentes por lo ciegos. Quien desee adelantarse a la masa general de la humanidad, como el veloz corcel deja atrás al rocín, necesita tanta sabiduría como amor, tanto conocimiento como devoción. No ha de ir limando lentamente los eslabones de la ca­dena que forjó tiempo atrás. Puede limarlos sin tardanza y librarse de ellos tan efectivamente como si desgastados por el tiempo lo dejasen en libertad.

 

EXTINCIÓN DEL KARMA

El karma nos tiene atados a la rueda de muertes y nacimientos. El buen karma nos obliga a reencarnar tan persistentemente como el adverso, y la cadena forjada por nuestras virtudes, aunque de oro, nos sujeta con tanta fuerza como la de hierro forjada por nuestros vicios.

Así pues, ¿cómo quebrantar estas cadenas si el hombre ha de pensar y sentir mientras exista y los pensamientos y deseos engendran continuamente karma? La respuesta nos la da en el Bhagavad Gita la profunda lección de Krishna a Arjuna. No recibe esta lección un eremita ni un erudito, sino un guerrero, un khsatriya que ha de cum­plir con los deberes de su estado y luchar por la victoria. No en la acción sino en el deseo; no en la acción sino en la apetencia de su fruto está la sujetadora fuerza de la acción. Cuando se ejecuta una acción con deseo de gozar de su fruto, se sigue el procedimiento a propósito para lograr el apetecido resultado. El ego pide y la Naturaleza otorga, A cada causa corresponde un efecto y a cada acción un fruto. El deseo los enlaza. Si se mata el deseo, cesa el enlace, y cuando todos los lazos del deseo se hayan roto, quedará libre el ego. Ya no podrá sujetarlo el karma. La rueda de causas y efectos seguirá girando, pero el ego está liberado. “Por lo tanto, cumple tú constantemente y sin apego la acción que debas cumplir, pues el hombre que sin apego cumple la acción al­canza en verdad el Supremo” (Bhagavad Gitá. – Estancia III, 19.) Para practicar la Yoga de  acción, ha de ejecutar el hombre todas sus acciones como un deber, en armonía con la ley en cualquier pla­no de existencia en que se halle, para ser una fuerza operante en la evolución, de acuerdo con la Divina Voluntad, con perfecta obedien­cia en todas las fases de su actividad. De esta suerte sus acciones tendrán carác­ter de sacrificio ofrecido al volteo de la Rueda de la Ley sin apetencia del fruto, del que hace generosa donación en servicio de la humanidad. El fruto no es del actor. Pertenece a la ley que se encarga de su distribución. Dice el Bhagavad Gita: “Al de obras no moldeadas por el deseo, cuyas acciones se consumen en el fuego de la sabiduría, los doctos le llaman sabio. Inapetente del fruto de las obras y siempre satisfecho, de nada se ampara y no hace cosa alguna aunque todas las haga. “Sin confiar en nada, con su mente y su ser disciplinados y todo anhelo de goce en abandono, cumple las acciones sólo con el cuerpo y no cae en pecado. Satisfecho con lo que recibe, libre de los pares de opuesto, sin envidia, equilibrado en el éxito y en el fracaso, no está ligado a las acciones que ejecuta. Quien tiene los apetitos muertos y el pensamiento firme en la sabiduría, quien sacrifica las obras y permanece en equilibrio, todas las acciones que ejecuta no le ligan ni le afectan. (Estancia IV, 19-23.) Cuerpo y mente actúan en plena actividad. Con el cuerpo se ejecutan las acciones físicas y con la mente las mentales; pero el Yo per­manece tranquilo, sereno, sin prestar nada de su eterna esencia para forjar las cadenas del tiempo. Nunca se negligencia la recta acción sino que se ejecuta fielmente dentro de los límites de los poderes eficientes, pues la renuncia al fruto de la acción no supone pereza ni des­cuido en su cumplimiento.

Dice el Bhagavad Gitá:

Si el ignorante obra por apego a la acción, oh Bhárata! el sabio debe obrar sin apego a ella, anheloso del bienestar del mundo. No perturbe el sabio la mente de los ignorantes apegados a la acción; antes bien, obrando en armonía conmigo, haga atractiva toda acción. (Estancia III, 25-26). Quien alcanza el estado de la “inacción en la acción” descubre el secreto del agotamiento del karma, destruye por el conocimiento las acciones que ejecutó en el pasado y quema las del presente en el fuego de la devoción. Entonces llega al estado de conciencia des­crito simbólicamente por Juan en el Apocalip­sis, al decir: “Al que venciere, yo le haré Columna en el templo de mi Dios y nunca más saldrá afuera”. (Apoc. 3-12). ­Porque el ego sale muchas veces del Templo a las llanuras de la vida; pero llega tiempo en que se convierte en “columna del templo de mi Dios”. Este templo es el mundo de las almas liberadas, y sólo quienes no están ligados a sí mismos egoístamente, pueden quedar ligados a todos en nombre de la única Vida. Así pues, deben romperse no sólo los lazos del deseo personal sino también los del deseo individual. Pero en este punto incurren los principiantes en un error muy natural y fre­cuente. No hemos de romper los lazos del de­seo convirtiéndonos en marmolillos insensibles. Por el contrario, el hombre es tanto más sensitivo cuanto más cerca está de la libera­ción, pues el perfecto discípulo en unidad con su Maestro responde compasivamente a toda pulsación del mundo exterior; todo le conmueve y a todo responde; y precisamente porque nada desea para sí es capaz de darlo todo a todos. Un hombre así ya no engendra karma ni forja cadenas que le sujeten, y a medida que va siendo más expedito canal por donde la Vida divina se derrame en el mundo, sólo an­hela ensanchar su cauce para que sea más caudaloso el flujo de la Vida divina. Su único anhelo es ser más amplio receptáculo en que con el menor impedimento se vierta la Vida. Después de rotas las cadenas que le sujetaban, su única tarea es trabajar en servicio de los demás. Pero jamás se rompe el enlace de la Unidad con la Totalidad, del discípulo con el Maestro y del Maestro con el discípulo. Este enlace no ­es una ligadura. Es la Vida divina que siem­pre nos impulsa superadelante, sin sujetarnos a la rueda de nacimientos y muertes. Primeramente nos atrae a la vida terrena el deseo de goces sensorios, y después otros deseos más puros que sólo pueden satisfacerse en la tierra, como el de conocimiento, desarro­llo, devoción de índole espiritual. Pero cuando todo esto está logrado ¿qué retiene todavía a los Maestros en el mundo de los hombres? Nada que pueda el mundo ofrecerles. No hay en la tierra conocimiento que no posean ni poder que no ejerzan ni ex­periencia que les aleccione. Todo lo saben y todo lo pueden. El mundo es incapaz de atraer­los con halago a la reencarnación. Sin embargo, reencarnan compelidos por un divino impulso interno, para ayudar a sus hermanos en el multimilenario trabajo de la hu­mana evolución, con el jubiloso servicio de su inefable amor e imperturbable paz, sin que el mundo pueda allegarles más dicha que ver a otras almas crecer a su semejanza y compartir con Ellos la consciente vida de Dios.

 

KARMA COLECTIVO

 

La agrupación de egos en familias, castas, naciones y razas introduce un nuevo elemento de perplejidad en los resultados kármicos, y así se explican los llamados “accidentes” y los ajustes que constantemente hacen los Señores del Karma. Parece que aunque nada puede sucederle a un individuo, que no esté determinado por su karma, cabe la posibilidad de aprovechar una catástrofe nacional o sísmica para que extinga parte del mal karma que no le hubiera co­rrespondido extinguir en la vida por que está pasando. Digo que parece, porque trato este asunto teóricamente, sin conocimiento práctico de él, aunque es muy lógico suponer que la muerte súbita no puede privar a un ego de su cuerpo físico, a menos que sea deudor de semejante muerte a la ley, pues si no mediase esta cir­cunstancia se “salvaría milagrosamente” del naufragio, del terremoto, del descarrilamien­to, del incendio o de cualquier catástrofe en que se viera envuelto. Pero si debe una muerte súbita y su karma nacional o familiar le envuelven en una catás­trofe, no podría salvarse aunque aquella muer­te no estuviera trazada en la plantilla kármica que sirvió para la formación del cuerpo etéreo. Desde luego se le evitará todo sufrimiento inmerecido, pero se le dejará pagar su deuda aprovechando la ocasión deparada por el kar­ma colectivo en indirecta operación de la ley. Análogamente puede beneficiarse el ego cuando pertenece a una nación que goza de un buen karma colectivo, y así recibe el pago de un crédito pendiente, que no se le hubiera satisfecho por la sola razón de su karma in­dividual. El nacimiento de un ego en determinada nación está regido por los principios generales de la evolución y por sus peculiares caracte­rísticas. Si consideramos la ordinaria evolución de la humanidad, el ego en su lento desenvolvi­miento ha de pasar por las siete razas raíces y las correspondientes subrazas de un globo. Esta necesidad requiere ciertas condiciones a que ha de adaptarse el karma individual, y la nación perteneciente a la subraza por la que el ego haya de pasar reunirá las condiciones requeridas. El examen de una larga serie de encarna­ciones ha demostrado que algunos egos pro­gresan normalmente de una subraza a otra, mientras que otros reencarnan repetidamente en una misma subraza. Dentro de las condiciones de la subraza las características individuales del ego le condu­cirán a una u otra nación. Así nos muestra la historia que al cabo de un normal período de mil quinientos años aparecen de nuevo colec­tivamente ciertas características nacionales. Una gran masa de los antiguos romanos reen­carnan en nuestros días en Inglaterra cuyas características nacionales son la expansión co­lonial y la conquista por los mismos procedi­mientos de la antigua Roma. Un ego en quien estuviese muy señalada esta característica nacional nacerá en Ingla­terra conducido por su karma para participar en bien o en mal de todo lo que el karma colec­tivo pudiera afectarle como individuo. Los lazos de familia son de índole más per­sonal que los nacionales, y quienes contraen afectos en una vida propenden a reunirse en otra como miembros de una misma familia. A veces estos lazos persisten cada vez más es­trechos en sucesivas vidas; pero otras veces, a causa de la diferencia de duración de la vida mental por la mayor actividad intelectual y espiritual de algunos durante la vida terrena en que fueron parientes de otros, pueden dis­persarse los miembros de una familia y no volverse a encontrar hasta después de varias encarnaciones. En general, cuanto más íntima es la unión en las superiores manifestaciones de la vida mayores probabilidades hay de nacer en una misma familia. También el karma del individuo está influido por la interacción del karma familiar y puede gozar o sufrir de un modo que no corresponda a su peculiar karma en aquella vida, pagando así deudas o cobrando créditos todavía pendientes. En lo que a la personalidad se refiere, parece que ha de haber cierta compensación en las vidas astral y mental, de modo que se haga justicia aun a la transitoria personalidad. El examen pormenorizado del karma colectivo nos llevaría más allá de los límites de un tratado elemental como el presente y no esta­ría al alcance de nuestros conocimientos, por lo que sólo podemos exponer estas incomple­tas indicaciones. El conocimiento exacto del asunto exigiría un detenido examen de casos individuales, continuado durante millares de años, pues las especulaciones sobre este asunto son inútiles, y lo que se requiere es la paciente observación. Sin embargo, algo adecuadamente cabe de­cir respecto al karma colectivo en cuanto a la relación entre los pensamientos y acciones de los hombres y los aspectos del mundo exterior. Sobre este obscuro punto dice Blavatsky: “De acuerdo con Platón expone Aristóteles que la palabra “elementos” denota los princi­pios incorpóreos colocados como inspectores en cada una de las cuatro grandes divisiones de nuestro mundo. Así es que los paganos no adoran ni veneran a los elementos ni a los puntos cardinales sino a las entidades espirituales que simbolizan. “Según la iglesia romana hay dos clases de seres siderales: los ángeles y los demonios. Según los kabalistas y ocultistas sólo existe una clase, sin diferencia entre los “Rectores de Luz” y los “Rectores de Tinieblas” o Cosmocratores, a quienes la iglesia romana supo­ne entre los “Rectores de Luz” cuando los oye designar por otro nombre distinto del que ella les da. No castiga o premia el Rector o Maha­raja con permisión de Dios o sin ella, sino que el mismo hombre se castiga o premia por su karma, que cuando erróneo acarrea individual y colectivamente (como sucede a veces en las naciones) toda clase de males y calamidades. “Nosotros establecemos causas que ponen en actividad a las potestades correspondientes del mundo sideral, y las atraen irresistible­mente hacia quienes establecen tales causas y sobre ellos reaccionan, tanto si han perpetrado malas acciones como si han tenido siniestros pensamientos. La ciencia moderna nos dice que el pensa­miento es materia, y según enseñan a los pro­fanos los señores Jevons y Babbage en sus Principios científicos, cada partícula de materia existente debe ser un registro de todo cuanto ha sucedido. La ciencia moderna penetra cada día más en el vórtice del ocultismo, aunque de ello no se dé cuenta. El pensamiento es materia, pero no en el sentido del materialista Moleschott, quien afir­ma que el pensamiento es el movimiento de la materia, declaración absurda casi sin igual. Los estados mentales y los físicos se hallan en completo contraste; pero esto no importa para que todo pensamiento, además de la acción cerebral, tenga un aspecto objeti­vo en el mundo astral, aunque para nosotros sea en objetividad suprasensible. (Doctrina Secreta. Comentarios a la Estancia V del libro de Dzyan.) Parece que cuando los hombres engendran gran número de malignas y destructoras for­mas de pensamiento, las cuales se agrupan en grandes masas en el mundo astral, su energía se precipita sobre el plano físico y provoca motines, asonadas, trastornos, revoluciones, guerras y todo linaje de disturbios sociales que caen como karma colectivo sobre sus pro­genitores. Así tenemos que también el hombre es colectivamente dueño de su destino, y crea­dor de su propio ambiente. Las rachas de crímenes, las epidemias, los períodos de conmoción o trastorno en una ciudad se explican según el mismo principio. Las formas de pensamiento animadas por la cólera incitan al asesinato. Los elementales de estas formas están alimentados por los efectos del crimen y los vigorizan el sentimiento de venganza de los pacientes de la víctima, la fe­rocidad del criminal y su rencor cuando lo ajustician y se ve lanzado violentamente del mundo. Así la horda de formas malignas im­pulsan desde el mundo astral a la perpetración de nuevos crímenes que se repiten horrorosamente. Los sentimientos de temor que provoca la propagación de una epidemia intensifican la virulencia de la enfermedad y se perturba el ambiente magnético de cuantas personas se hallan en el área de la epidemia. En todos sentidos e innumerables modali­dades causan estragos los malignos pensa­mientos de los hombres cuando en vez de cooperar al desenvolvimiento del divino plan del universo invierte en la destrucción su po­der creador.

 

CONCLUSION

Tal es en bosquejo la capital ley del karma y sus operaciones, cuyo conocimiento y em­pleo le permite al hombre acelerar su evolución, libertarse de la rueda de muertes y nacimientos y llegar a ser mucho antes de que su raza termine su curso, un auxiliar y salvador del mundo. El profundo y firme convencimiento de la verdad de esta ley tranquiliza serenamente el ánimo y desvanece todo temor, pues nada puede sucedernos que no sea obra nuestra y no merezcamos. Como toda siembra ha de dar su cosecha no hemos de lamentarnos si por haber sembrado vientos cosechamos tempestades. Pero una vez pasada la tempestad no vuelve a atormentarnos. Por lo tanto, mejor será afrontar con áni­mo alegre los dolorosos resultados de un mal karma, pues vale más pagar cuanto antes las deudas que tengamos. No se figuran las gentes la fuerza que podrían obtener si se apoyaran en la ley. Desgraciadamente, para los occiden­tales el karma es una quimera, y aun entre los teósofos, la creencia en el karma es más bien una función intelectual que un vivo convenci­miento que guíe su conducta, pues como dice Bain, la virtualidad de una creencia se mide por su repercusión en la conducta, y la creencia en el karma debiera manifestarse en la pureza, serenidad, vigor y dicha de la vida. Sólo nuestras mismas acciones pueden entorpecernos y nuestra propia voluntad encade­narnos. Cuando los hombres reconozcan esta ver­dad habrá sonado la hora de su liberación, pues nadie puede esclavizar a quien obtuvo el poder por medio del conocimiento y  lo emplea en el amor.   ­

El fenómeno de la mente: La experiencia extrasensorial.

Qué decir de los estados de conmoción o dolor. Es muy común que en sueños el cuerpo sutil viaje fuera del cuerpo físico, puesto que el cuerpo sutil puede ir donde quiera por el poder de la mente. La muerte significa que el cuerpo sutil abandona de una vez por todas el cuerpo físico y nunca más regresa. En la mayoría de los casos, el cuerpo sutil guiado por los deseos de la mente, acepta inmediatamente otro cuerpo burdo, de acuerdo con la ley del karma, y toma otro nacimiento. Sin embargo, los Vedas explican también que una entidad viviente (jiva) que deja su cuerpo burdo en una de las siguientes circunstancias:

a)-Suicidio,

b)- en un estado muy intoxicado; o

c)- en un accidente muy violento, no recibe de inmediato un nuevo cuerpo material burdo.

Sucede lo mismo cuando la persona está muy apegada a su cuerpo o a la casa donde ha vivido, etc. Entonces la entidad viviente se convertirá en un fantasma durante un tiempo, y rondará por los lugares, o permanecerá cerca de las personas que conoció en el pasado. Teniendo que quedarse en tal situación durante mucho tiempo, la entidad viviente condicionada padece incontables sufrimientos y frustraciones, porque conserva sus deseos burdos de disfrutar y ya no tiene un cuerpo burdo para satisfacerlos. Por lo tanto, los fantasmas buscan con frecuencia explotar los cuerpos de personas de mente o carácter débil o enfermo para poder disfrutar. Particularmente, cuando están medio dormidas, estos seres sutiles pueden entrar más fácilmente en un cuerpo y controlar temporalmente sus movimientos, ideas mentales e incluso pueden hablar.

Así que tanto las personas débiles como aquellas muy apegadas a su cuerpo físico anterior, o inclinadas a buscar este tipo de relación (como es el caso de los médium), perciben algunas veces la presencia de estos seres fantasmales como voces interiores que les dan órdenes o sugerencias para que realicen o no ciertas acciones. Cuando estos seres están presentes, pueden causar serios disturbios físicos y mentales. En general, los estados mentales que los psicólogos analizan como esquizofrenia, catatonia, paranoia, y otras alteraciones graves, son el resultado patético de las situaciones antes mencionadas.

Desafortunadamente la gente equivocada que es incapaz de distinguir entre la naturaleza espiritual verdadera y la naturaleza material (en su forma burda y sutil), consideran con frecuencia que estas entidades fantasmales son divinas, seres perfectos que poseen todas las cualidades de la trascendencia. Por lo tanto, se convierten algunas veces en médium y enseñan a la gente a adorar estas entidades, bajo el nombre de espiritismo, por motivos materiales superfluos. Pero estos adoradores confusos, por la ley del karma, están simplemente preparando su futura existencia fantasmal después de su muerte, y recibirán un cuerpo burdo sólo después de muchos padecimientos y frustraciones.

Ley de Causa y Efecto

La Ley de Causa y Efecto dice que ” recibiremos el efecto de todo lo que causamos”. Es la maestra gracias a la cual hemos ido aprendiendo a lo largo de todas nuestras vidas, ya que, el ser sólo aprende cuando padece el daño que causa. De ninguna manera fue creada como castigo. A continuación del cuerpo etérico se halla un campo psicotrónico o electromagnético que se llama TELA BUDICA, cuya función es separar el etérico del cuerpo emocional. Este campo tiene un a frecuencia vibratoria que está de acuerdo a la de nuestra evolución. Por lo tanto, a mayor evolución mayor velocidad. Ninguna energía externa de más baja frecuencia puede pasar a través de la Tela Búdica para dañarnos. Es como si alrededor nuestro hubiese un ventilador girando a gran velocidad y pretendiéramos pasar a través de él con algo lento. Esto sería despedido hacia afuera. Pero al igual que con un ventilador podríamos pasar a través de él con algo lento, desde adentro hacia afuera. Cuando emitimos una energía negativa nosotros, ésta pasa a través de la Tela Búdica y por la zona por donde pasa baja la frecuencia de ese campo. Quedando esa zona con bajas defensas. La energía, cuando se desprende de nosotros va hacia donde la enviamos, uniéndose con energía igualmente calificada, y cuando retorna a nosotros tiene, ahora sí, por donde entrar. Por este orificio entra la energía que emitimos, más la que encontró en su camino, más la que nos puedan enviar, incluso la energía negativa que cualquier ser tenga a su alrededor, y que se cruce con nosotros aunque sea por un momento. Por esta razón nos sentimos mal cuando nos encontramos con personas negativas, mientras ellos se sienten bien, después de hablar con nosotros. Nuestra aura tiene alta vibración, entonces aumenta la velocidad de la del otro, mientras nosotros, por nuestras perforaciones, absorbemos su energía. Normalmente creemos que el otro nos absorbe nuestra energía, NO ES ASI, nosotros absorbemos la energía negativa porque estamos desprotegidos. Cuando la energía negativa entra a través de la Tela Búdica afecta el cuerpo etérico, por eso nos cansamos y algunas veces hasta nos enfermamos.

Eso vamos a hacer con nuestros patrones mentales negativos:

POLARIZARLOS HACIA LO POSITIVO.

Supongamos que nosotros somos una masa de energía que está en la mitad de su camino de evolución. De acuerdo a la escala imaginaria estaríamos vibrando naturalmente a 500 movimientos por minuto, entonces todo lo que se desprende de nosotros debe tener una velocidad acorde con la velocidad de quien emerge. Por lo tanto, se supone que todo lo que se desprende de nosotros tiene una velocidad media, pero como tenemos patrones mentales negativos (es decir, más lentos) actuamos en nuestra velocidad natural hasta que alguien nos moviliza un patrón mental. En ese momento bajamos nuestra vibración hasta la velocidad de ellos y actuamos en una forma inapropiada para nuestra evolución. Nuestra tarea en principio va a ser llevar la vibración de nuestros patrones hasta la velocidad que le corresponde a nuestra evolución. Luego las llevaremos al máximo y así ascenderemos nosotros. Para esto usaremos la Ley de Mentalismo, que dice: Si tú lo has pensado y tú lo has creído: tú lo has creado. Todo lo que pensamos y creemos LO CREAMOS.  Si a un niño le decimos que es torpe, primero piensa que puede ser torpe, luego cree que lo es y a partir de allí CREA AL TORPE. Veamos lentamente como funciona esta ley: Cuando emitimos un pensamiento se desprende de nosotros una masa de energía que tiene una calificación, la que nosotros le dimos. Se dirige hacia donde nosotros la enviamos uniéndose por principio de ATRACCIÓN con energía igualmente calificada y más allá del hecho de que pueda afectar a los demás o no, siempre, siempre esta energía por Ley de Causa y Efecto vuelve a nosotros. Y cuando vuelve trae todo el caudal energético necesario para que se cumpla lo que pensamos. Por ejemplo: Si pensamos que en un examen nos va a ir mal, pensamos en la profesora, en la escuela, en la materia y en todo lo que rodea al examen siempre con la idea de que nos va a ir mal. Por lo tanto, van a desprenderse masas de energía con esa calificación hacia todos los lugares donde la enviamos. Después de hacer el recorrido como ya describimos vuelve a nosotros una gran masa de energía cuya calificación es un mensaje constante para que nos reprueben. Así vivimos boicoteando toda nuestra historia.


“Dharma”: vocablo sánscrito que significa “propósito en la vida”.

 

Cada uno de nosotros tiene un talento único y una manera única de expresarlo. Cuando estas necesidades se unen con la expresión creativa de nuestro talen­to, se produce la chispa que crea la abundancia. El expresar nuestros talentos para satisfacer ne­cesidades, crea riqueza y abundancia sin límites.

 La ley del dharma tiene tres componentes.

 1-El primero dice que cada uno de nosotros está aquí para descubrir su verdadero yo, para descubrir por su cuenta que el verdadero yo es espiritual y que somos en esencia seres espirituales que han adop­tado una forma física para manifestarse. No so­mos seres humanos que tienen experiencias espi­rituales ocasionales, sino todo lo contrario: somos seres espirituales que tienen experiencias huma­nas ocasionales. Cada uno de nosotros está aquí para descubrir su yo superior o su yo espiritual. Esa es la primera forma de cumplir la ley del dharma. Debemos des­cubrir por nuestra cuenta que dentro de nosotros hay un dios en embrión que desea nacer para que podamos expresar nuestra divinidad.

Por medio de la práctica espiritual buscaremos nuestro yo superior, el cual está más allá de nuestro ego.

 2- la expresión de nuestro talento único. La ley del dharma dice que todo ser humano tiene un talento único. Cada uno de nosotros tiene un ta­lento tan único en su expresión que no existe otro ser sobre el planeta que tenga ese talento o que lo exprese de esa manera. Eso quiere decir que hay una cosa que podemos hacer, y una manera de hacerlo, que es mejor que la de cualquier otra persona, en este planeta. Cuando estamos desa­rrollando esa actividad, perdemos la noción del tiempo. La expresión de ese talento único – o más de uno, en muchos casos – nos introduce en un estado de conciencia atemporal.

Entramos en la conciencia atemporal

 3- es el servicio a la humanidad – servir a los demás se­res humanos y preguntarse: “¿Cómo puedo ayu­dar? ¿Cómo puedo ayudar a todas las personas con quienes tengo contacto?” Cuando combinamos la capacidad de expresar nuestro talento único con el servicio a la humanidad, usamos plenamente la ley del dharma. La pregunta “¿Qué gano yo con eso?” es el diá­logo interno del ego. La pregunta “¿Cómo puedo ayudar?” es el diálogo interno del espíritu. El es­píritu es ese campo de la conciencia en donde experimentamos nuestra universalidad. Con sólo cambiar el diálogo interno y no preguntar “¿Qué gano yo con eso?” sino “¿Cómo puedo ayudar?”, automáticamente vamos más allá del ego para en­trar en el campo del espíritu. Y aunque la medita­ción es la manera más fácil de entrar en el campo del espíritu, el simple hecho de cambiar nuestro diálogo interno de esta manera también nos brin­da acceso al espíritu, ese campo de la conciencia donde experimentamos nuestra universalidad.

Una célula vive y permanece sana cuando está en estado de equilibrio. Este estado es de rea­lización y armonía, pero se mantiene a través de un constante dar y recibir. Cada célula da y apo­ya a las demás, y a cambio recibe alimento de ellas. La célula permanece en estado de flujo dinámi­co, el cual jamás se interrumpe. En realidad, el flujo es la esencia misma de la vida de la célula. Y solamente manteniendo este flujo de dar puede la célula recibir y, por tanto, continuar con su exis­tencia vibrante. Las células ejecutan con suma perfección la ley del karma, porque incorporada en su inteligen­cia está la respuesta más apropiada, precisa y opor­tuna para cada situación que se presenta.  Las células también ejecutan con suma per­fección la ley del menor esfuerzo: cumplen su tra­bajo con tranquila eficiencia, en un estado de so­segada vigilancia. Por medio de la ley de la intención y el deseo, cada intención de cada célula utiliza el infinito poder organizador de la inteligencia de la natura­leza. Hasta una intención simple como la de metabolizar una molécula de azúcar desencadena inmediatamente una sinfonía de sucesos en el cuerpo para secretar las cantidades exactas de hor­monas en el momento preciso, a fin de convertir la molécula de azúcar en pura energía creativa. Desde luego, cada célula expresa la ley del de­sapego. No se aferra al resultado de sus intencio­nes. 

 Cada una de las células del cuerpo humano tiene solamente una función: ayudar a todas las demás. La vida es eterna, pero las expresiones de la vida son efíme­ras, momentáneas, transitorias.

 Ser canal, Los momentos en que usted siente un profundo amor por un amigo; asombro ante la belleza de un atardecer; aprecio por la hermosura de una flor, o reverencia ante una profunda oración, todo esto contiene elementos de tal estado de conciencia. Cuando una voz interior y muy clara le dice cosas que parecen provenir de un nivel superior al de sus pensamientos normales; cuando enseña a otros y de pronto experimenta una súbita inspiración; cuando tiene el impulso de decir cosas sabias e inexpresadas, o tocar a alguien de una manera desacostumbrada y curativa, puede ser que esté experimentan­do ciertos elementos de lo que es un estado de trance. El estado de trance crea la sensación de que, de pronto, se ha vuelto más sabio. El estado de trance ocasiona cambios muy sutiles en su percepción de la realidad. Las respuestas a muchas preguntas surgen con facilidad y pue­den parecer muy simples u obvias, es una experiencia individual; para algunos, es una peculiar ausencia de sensación física.

DHARMA

“FILOSOFIA DE LA CONDUCTA”

LAS DIFERENCIAS

Para el antiguo Egipto, la pa­labra fue Religión;

para la Persia, la palabra fue Pureza;

para la Caldea, la palabra fue Cien­cia;

para la Grecia, fue Belleza;

para Roma, Ley;

para la India DHARMA.

El Dharma es la naturaleza interior que ha alcanzado, en cada hombre un cierto “grado de desarrollo y florecimiento”.

¿Cómo nacen estas innumerables diferencias? ¿Cómo llegan a existir? ¿Cuáles son las relaciones del Universo, evolucionando como un todo con las partes, si evoluciona cada una siguiendo una línea particular? Se ha dicho que Ishavara, expresándose bajo su aspecto de Pra­kriti, manifiesta tres cualidades: Sattva, Rajas y Tamas.

Estas palabras no tienen equivalente en inglés. No pueden traducirse de una manera satisfactoria. Podría sin embargo, por el mo­mento, traducir Tamas por la inercia, la cuali­dad que, opuesta al movimiento, da la estabi­lidad. Rajas es la cualidad de la energía y del movimiento. La palabra que mejor idea da de Sattva, es armonía, la cualidad de lo que causa placer, teniendo éste su origen en la armonía y siendo solo ella quien puede darlo. Vemos enseguida que estos tres Gunas se modifican de siete maneras diferentes, siguiendo en cierta for­ma siete grandes, direcciones y dando nacimiento a innumerables combinaciones. Cada religión menciona esta división séptuple y proclama su existencia. En la religión hindú está represen­tada por los cinco grandes elementos y los dos superiores, siendo los siete Purushas de que habla Manú. Los tres Gunas se combinan y se dividen, constituyendo siete grandes grupos, de donde nacen por combinaciones variadas, una infini­dad de cosas. Recordad que en cada una de ellas, está representada cada una de las cuali­dades en un grado variable sometida a una de las siete grandes clases de modificaciones. Esta diferencia inicial, transmitida por un Universo, tiene por factor principal el Tiempo.

Podemos ahora definirlo Como: “la natura­leza interior de una casa en un momento dado de la evolución y la ley que rige al periodo próximo en que entrará su desenvolvimiento”, la naturaleza en el punto alcanzado por el desenvolvimiento, más la ley conducente al periodo de desenvolvimiento que va a seguir. La naturaleza misma determina el grado de evolución alcanzado. Después vienen las condiciones a que están subordinados los progresos ulteriores de su evolución. Poned estas dos ideas en con­tacto y comprenderéis porqué nuestro propio Dharma es el único camino que lleva a la per­fección. Mi Dharma es el grado de evolución alcanzado por mi naturaleza en el desenvolvimiento de la semilla divina que está en mi misma, más la ley de vida que determina la manera de que yo debo elevarme al grado siguiente. El pertenece al yo separado. Es pre­ciso que yo conozca el grado de mi desenvolvi­miento y que conozca también la ley que me permite llevarlo más lejos. Entonces yo conoceré mi Dharma y siguiéndole iré hacia la perfección. En un Universo condicional, el bien y el mal absolutos no son encontrados nunca, sino solamente el bien y el mal relativos. La unidad no hace ninguna impre­sión sobre la conciencia. Las diferencias y la diversidad son las que hacen posible el desen­volvimiento de la conciencia. La conciencia no condicional escapa a nuestra comprensión. No podemos pensar más que dentro de los límites de lo que es separado y condicional.

LA EVOLUCIÓN

Dividido en tres partes: las Diferencias, la Evolución y el Pro­blema del Bien y del Mal. Ayer hemos estudiado las Diferencias y la razón por la cual hombres diferentes tienen Dharmas diferentes. Me permito recordaros la definición que hemos adop­tado del Dharma: el Dharma significa la natu­raleza interior caracterizada por el grado de evolución alcanzado, más la ley determinante del crecimiento en el período evolutivo que va a seguir. Os ruego que no perdáis de vista esta definición, porque, sin ella, no podríais aplicar el Dharma a lo que hemos de estudiar con el tercer título de nuestro asunto.

Con el título de “la Evolución” estudiaremos; como el germen vital viene a ser, por la evolu­ción, la imagen perfecta de Dios. Recordemos que hemos visto que la única representación po­sible de Dios está en la totalidad de los numero­sos objetos que constituyen por sus detalles el universo y que el individuo no alcanzará la per­fección más que desempeñando de una manera completa su papel particular en el formidable conjunto.

Shri Krishna, hablando de Su Prakriti, o manifestación infe­rior, dice: “La tierra, el agua, el fuego, el aire, el éter, Manas, Buddhi y Ahankara, tales son los ocho elementos de Mi Prakriti. Esta es la inferior.

El Dharma, comprende dos elementos: la naturaleza interior en el punto a que ha llegado y la ley que determina su desenvolvi­miento en el período que se va a abrir ante ella.

El Dharma debe ser proclamado por cada uno.

El primer Dharma es el del servicio.

¿Haríais un vestido de hierro para impedir su crecimiento?

Viene por fin el último período: el de la enseñanza. Aquí el Dharma es enseñar. El alma debe haber asimilado todas las experiencias in­feriores antes de poder enseñar. Si ella no hu­biese atravesado todos estos períodos anteriores y obtenido la sabiduría por la obediencia, el es­fuerzo y la lucha

Aprended la tolerancia que ayuda a cada hombre a hacer, donde quiera que esté, lo que para él es

No digáis al hombre vulgar que si no es trabajador traiciona su ideal. Decidle más bien: He aquí vuestra mujer a quien amáis y se muere de hambre. Trabajad para mantenerla, al hacer, valer este móvil, seguramente egoísta, haréis más por el avance de este hombre, que disertando ante él sobre Brahman, lo no condicionado y lo inmani­festado.

EL BIEN Y EL MAL

La perfec­ción consiste en esta multiplicidad; pero esta misma multiplicidad que se ofrece a nuestra vista, implica necesariamente la limitación de cada objeto.

La conciencia es la voz del hombre interno que recuerda las lecciones del pasado. Esta expe­riencia que se pierde en la noche de los tiempos, le permite juzgar hoy tal o cual línea de conducta. La llamada intuición es el resultado de infinitas encarnaciones.

El bien es aquello que trabaja de acuerdo con la voluntad divina, en la evolución del Universo, e impulsa esta evolución en su marcha hacia la perfección, El mal es aquello que retarda o impide la realización de los designios divinos y tiende a hacer retrogradar al Universo hacia un grado inferior a aquel a que le conduce la evolución.

Vi­veka (discernimiento entre lo real y lo iluso­rio) y el Vairagya (indiferencia por todo lo que no es real)

Exige a los más avanzados dejar la separatividad y tratar de realizar la unidad.

El mal hoy tiene su origen en la separatividad. un gran Sabio ES un hombre en el cual está muerto todo deseo per­sonal, que no siente atracción hacia ningún ob­jeto terrestre, para quien la vida no es sino la obediencia a la voluntad divina, que, por último, se ofrece a sí mismo para servir de canal a la fuerza divina y verter sobre el mundo oleadas de socorro.

Tendréis una noción de las maravillas de los mis­terios del Universo cuando sepáis que lo que parece mal, visto desde el lado de la forma, es bien, visto desde el lado de la vida.

Todo lo que viene es para el mayor bien del mundo. Si, “hay una divinidad que decide nuestros des­tinos”. La religión tiene razón al decir que los Dioses gobiernan el mundo y guían las naciones y las traen de grado o por fuerza al camino recto cuando ellas se desvían. Un hombre absorbido por la personalidad, atraído por los objetos de deseos y de quien el yo es solamente Kama, efectuando una acción instigada por Kama, comete un crimen. Y esta misma e idéntica acción efectuada por un alma liberada, exenta de todo deseo, en cumpli­miento de una orden divina, es buena. Dado que los hombres han perdido toda creencia en la intervención de los Dioses, estas palabras pueden parecer extrañas, pero no existe energía en la naturaleza que no sea la manifestación física de un Dios ejecutando la voluntad del Su­premo. He aquí la verdadera manera de con­siderar la naturaleza. Nosotros vemos del lado de la forma y cegados por Maya le llamamos mal, pero los Dioses rompiendo las formas, su­primen todos los obstáculos en el camino de la evolución. Ahora podemos comprender uno o dos de estos otros problemas que nos presentan fre­cuentemente los espíritus superficiales

Namaste:
La palabra sánscrita “Namaste” (que se pronuncia namastéi) significa “el espíritu que está en mí honra al espíritu que está en ti”. Cuando establezcas contacto visual por primera vez con otra persona, di para ti: “Namaste”. Ésta es una forma de reconocer que el ser humano que está ahí, es el mismo que está aquí.
Cuando lo haces, la otra persona reconoce en un nivel profundo todo lo que tiene que ver contigo: tu lenguaje corporal, tu expresión, tus palabras, tu timbre de voz. Aunque este saludo se hace en silencio, la otra persona percibirá consciente o inconscientemente el respeto implícito en él.
Practica este ejercicio unos días y verifica si puedes notar alguna diferencia en tus interacciones con los demás

  • Los mantras pueden emplearse solos o como parte de una práctica de visualización. En una visualización típica se da una comunicación que va
    de la “deidad” al practicante (como bendiciones, como rayos de luz o, incluso, como palabras) y también hay una comunicación desde el
    meditador hacia la deidad, en forma de mantra.
  • También puedes usar los mantras como “protectores de la mente” mientras caminas, lavas los trastes y hasta cuando estás sentado
    meditando. Yo siempre canto un mantra (internamente) mientras despega o aterriza el avión en el que voy. Con frecuencia, los budistas
    cuentan los mantras que cantan pasando las cuentas de una “mala”. El acto físico de contar girando una mala ayuda a la mente a
    mantenerse enfocada. Normalmente, una mala tiene 108 cuentas. Este número tenía un significado místico en la antigua India. Puede
    traerse la mala colgada en el cuello, de modo que se tenga a la mano cuando sea necesario. También hay malas que tienen 21 cuentas y se
    utilizan como pulseras, aunque no es esencial usar una mala.
  • Si quieres usar mantras en una meditación formal, ya sea que los cantes en voz alta o de manera interna, primero ponte cómodo, con una
    postura erguida. Durante algunos minutos, observa tu respiración y deja que tu mente se asiente. Quizá quieras dejar que tu respiración sea
    más lenta, llevándola hasta el abdomen y haciéndola más profunda. Esto ayudará a aquietar tu mente, aunque no es necesario que tengas la
    mente absolutamente serena antes de comenzar a decir el mantra.
  • Si estás diciendo el mantra en voz alta, deja que resuene en tu pecho.
  • Puede servir que inhales profundamente, llevando el aire a tu vientre, antes de pronunciar cada mantra. Por lo general, un mantra sonará
    mejor si lo emites en una sola exhalación. Si eso te resulta difícil, tampoco te preocupes.
  • Deja que dure la última nota de cada mantra antes de comenzar el siguiente. Verás cómo los mantras entran en un ritmo natural con tu
    respiración. Asegúrate que el mantra vaya con tu respiración y no al revés, no sea que termine faltándote el aliento.
  • No pienses activamente en el significado del mantra (¡si es que lo tiene!). Si conoces el significado de alguna de las palabras, es posible que
    te remita a ciertas ideas. Esas asociaciones tendrán un efecto en tu mente y su sentido se irá haciendo más profundo cada vez, conforme lo
    explores fuera de tu meditación.
  • Si te surge alguna preocupación en cuanto a estar trabajando adecuadamente con el mantra, deja que esa inquietud se disipe. Poco importa
    si tu pronunciación no es la correcta, lo que cuenta es el espíritu.
  • Para terminar, permite que tu canto vaya bajando de volumen poco a poco, hasta que deje de ser un sonido externo y sólo lo escuches en
    tu interior. Luego deja que ese sonido interno se vaya volviendo silencio.
  • Al concluir la práctica, permanece sentado en la resonancia de ese silencio, dejando que la vibrante quietud tenga un efecto refrescante en
    tu mente y tus emociones.

En lo que concierne a los mantras, hay dos tipos.

Un primer grupo pueden ser creados por seres que poseen inteligencia y sabiduría trascendente. Se los llama mantra-nombre  pues la parte central de los mismos está constituida por el nombre de la divinidad o un santo al cual se implora y sobre el que se medita. Por ejemplo, el mantra de Milarepa es “OM AH GURU HASA BENDSA HUNG”. Las sílabas OM y AH están colocadas al principio, y la sílaba HUNG al final ellas representan respectivamente el cuerpo, la palabra y la mente, y son comunes a todos los mantras. La sílaba OM está asociada al cuerpo “vajra” o cuerpo inmutable, la sílaba AH a la palabra vajra, y la sílaba HUNG a la mente vajra. GURU significa Lama o maestro espiritual, HASA BENDSA o HASA VAJRA es un término sánscrito traducido en tibetano por Shepa Dordye. HASA significa alegría y VAJRA es inmutable, este era el nombre tántrico de Milarepa. De esta manera, por la sola repetición de este mantra se está invocando a Milarepa.Un Maestro espiritual puede crear este tipo de mantras que serán completamente válidos pues están compuestos únicamente a partir de sílabas existentes y del nombre de la divinidad o del santo al cual se invoca.

En el caso del segundo tipo de mantras, pueden ser creados solamente por Bodhisatvas de la octava, novena o décima tierra, o completamente iluminados. Esta categoría de mantras proviene solamente de este alto nivel de experiencia. Sería imposible que un ser de realización inferior pueda crear este tipo de mantras y si esto ocurriera, cosa que sería muy rara, el mantra directamente no funcionaría. En efecto, un individuo que no tiene la realización ni la comprensión de la naturaleza de los fenómenos, de la naturaleza de la realidad, es simplemente incapaz de crear un mantra específico, con un fin específico y que sea eficaz. Por el contrario, para un Bodhisatva de excelentes cualidades es posible generar este tipo de mantras que serán eficaces en relación a la finalidad planeada. Este ser posee en efecto, una comprensión total y precisa de todos los elementos de la situación.

Bija Mantra – Sonido Raíz

Según la metafísica hindú todo está hecho de sonido, y cada cosa contiene una representación simbólica de las pautas de energía que la
componen; eso es el sonido “semilla” o raíz, bija mantra. La intención de estos mantras es la de poner a la persona que lo pronuncia en
resonancia con el objeto cuyo sonido raíz ha invocado. De esta forma, mediante enl conocimiento de los bija mantras se obtiene un dominio
sobre la esencia de las cosas, permitiendo crear, destruir o alterar de diversas maneras. Por ejemplo, cada chakra tiene su sonido raíz
asociado, que según se dice, contiene toda su esencia, y por consiguiente todos los secretos del chakra. Teniendo en cuenta que cada
chakra guarda correspondencia con su elemento, resulta que los sonidos raíz proporcionan acceso a las cualidades de tal elemento:

Tierra: Mulhadara: LAM
Agua: Swadhisthana: VAM
Fuego: Manipura: RAM
Aire: Anahata: YAM
Éter: Vishuda: HAM
Ajna: OM
Sahasrara: N (nasal)

Mantras tradicionales

Existen miles de invocaciones y mantras de las diversas culturas y religiones de todo el mundo. En algunos se observa una semejanza de
ritmo y entonación que nos hacen pensar en un origen común y por lo mismo, en largos ciclos de utilización que le otorgan el poder propio
de la repetición inmemorial, aunque el valor más profundo de un mantra tiene que ver con lo que nosotros invertimos en él.

AOM: El gran sonido primordia, el sonido originario a partir del cual se creó el universo, el sonido de todos los sonidos juntos.

OM AH HUM: Tres sílabas de gran poder, que se utilizan para las finalidades siguientes: a) purificar la atmósfera antes de emprender un ritual
o una meditación; b) trasmutar una ofrenda material en su contrapartida espiritual.

OM MANI PADME HUM: Significa “la joya del loto que reside dentro” Mani Padme representa la joya del loto, la sabiduría esencial que incardina
las enseñanzas budistas, la esencia divina, mientras que Hum representa la realidad sin límites encarnada dentro de los límites del ser
individual. ASí Hum une lo individual con lo universal.

YO SOY EL QUE SOY: Esta versión en nuestro idioma tiende también a unir lo individual con lo universal.

OM KLIM CRISTAVE NAMA HA: Significa “en el nombre del todo que mi presencia crísitica venga a mí”.

OM NAMAH SHIVAYA: Significa “en el nombre de Shiva”. Es uno de los muchos mantras que invocan nombres de divinidades.

NAMY HO REN GE KYO: Este mantra japonés tiene un significado similar al anterior.

Afirmaciones

Una afirmación expresada en forma de mantra, surte poderosos efectos, ya que en cualquier idioma, las palabras son una forma de
estructuración interna del objeto aludido. Por ejemplo: “Estoy seguro, estoy aquí”; “Soy fuerte, soy capaz”; “Soy feliz, “La vida es amor y
armonía”; “Yo soy la pureza que Dios creo”…
Conclusion:
Los “mantras” se pronuncian de forma rápida, acompañados muchas veces de la visualización de sus sílabas o de sus significados un total de
7, 21 o 108 veces. Para no desviar la concentración de la visualización, se emplean los “malas” o rosarios de mantras, de 108 cuentas, más
una adicional que no se cuenta, como el que vemos en la fotografía. la recitación de “mantras” es una vía hábil y fructífera para que los
efectos de la meditación sean duraderos y para incrementar la espiritualidad, acercando al hombre hacia el estado de Samaddi o meditación
continua.

El mantra suele ser una palabra o grupo de palabras, aunque también puede ser eficaz una salmodia de tonos musicales abstractos. Aunque
existen algunos que vienen utilizándose desde hace siglos para lograr determinados efectos, nadie nos impide crear nuestros propios
mantras, como en el caso de las afirmaciones.
La primera función que cumplen los mantras es la de purificarnos del velo de la negatividad, de la ignorancia, y por otra parte desarrollar en nosotros cualidades positivas. Acrecentar el mérito y acercarnos al Despertar.

Algunos mantras están particularmente asociados a aspectos de nuestra existencia. Ya sea la prolongación de la vida, la purificación de enfermedades, impedir que la mente caiga en estados inferiores, o eliminar el miedo y la ansiedad, etc. Pero en general, podemos decir que todos los mantras tienen el mismo objetivo: eliminar el sufrimiento y la confusión, y conducir al practicante hacia el Despertar.

Etimológicamente, la palabra mantra proviene de los vocablos sánscritos MAN: mente y TRA: liberar. En otras palabras, un mantra es una
vibración sonora que ayuda a liberar nuestra mente de las influencias de la propaganda, pesadillas y ansiedades que se acumulan en ella.
Los mantras son recursos para proteger a nuestra mente contra los ciclos improductivos de pensamiento y acción. Aparte de sus aspectos
vibracionales benéficos, los mantras sirven para enfocar y sosegar la mente. Al concentrarse en la repetición del sonido, todos los demás
pensamientos se desvanecen poco a poco hasta que la mente queda clara y tranquila.

La palabra MANTRA, se utiliza ante todo para designar las formulas en verso y en prosa que se pronuncian durante las ceremonias litúrgicas,
esto no debe sorprendernos, si consideramos que precisamente en los rituales es donde los gestos, palabras y pensamientos adquieren su
máxima eficacia.

Los MANTRAS pertenecen pues al domino de los sagrado, constituyen el lenguaje divino, y su eficacia es perfecta, “siempre y cuando sean
pronunciados correctamente”.

Los MANTRAS están formados por largas frases con estrofas, mientras que dentro del hinduismo clásico los himnos a los dioses son
concebidos como “Cadenas de MANTRAS”, donde cada uno es una estrofa o un verso, este principio existe también en las letanías budistas.

Existen muchos mantras de los Vedas, como el siguiente:
OM NAMOH BHAGAVATE VASUDEVAYA KRISHNAS TU BHAGAVAN SVAYAM OM NAMOH NARAYANAH
El mantra más conocido y recomendado de todos, es el famoso:
HARE KRISNA HARE KRISNA KRISNA KRISNA HARE HARE HARE RAMA HARE RAMA RAMA RAMA HARE HARE
Para que un mantra surta efecto, no es necesario entender el idioma del mantra. El sólo sonido del mantra, trae el efecto deseado.

¿Cómo funcionan?

Los mantras emplean los mismos canales subliminales que la música y los anuncios publicitarios, aunque con intenciones mucho más benéficas.
No es necesario intelectualizar el “significado” o la simbología del mantra para que su sonido ejerza sus efectos sobre nosotros. El ritmo
sonoro funcionará en el plano incosnciente y acabará por saturar los pensamientos conscientes, lo cual a su vez, afectará a los ritmos. De
hecho, parte de la magia del mantra consiste en que no se debe reflexionar sobre su sentido, pues sólo así trascenderemos los aspectos
fragmentarios de la mente consciente y percibiremos la unidad subyacente.

¿Cómo se utilizan?

Pronunciados en voz alta o interiormente de forma rítmica y repetitiva.

Algunas tradiciones hindúes utilizan un mapala, una especie de rosario con 108 cuentas para recitar cada mantra en ciclos exactos al alba y a
la puesta del sol.

Amma y otros maestros espirituales nos aconsejan recitarlos también cada que nuestra mente no esté concentrada en un trabajo que
requiera toda nuestra atención, para mantener nuestra mente limpia y purificar nuestro entorno evitando los pensamientos impuros, las
divagaciones y la falta de concentración.

Anodea Judith dice que pronunciado en voz alta durante algunos minutos a primera hora de la mañana, “un mantra eficaz queda
reverberando en silencio, mentalmente, durante toda la jornada, y deja en nosotros la impronta de la vibración, la imagen y el significado. Se
cree que con cada eco, el mantra centúa la magia sobre la textura de lo corporal así como de lo mental, en el sentido de promover la
armonía y el orden. La actividad adopta un nuevo ritmo; todo baila a la cadencia del mantra. Si lo elegimos rápido, nos servirá para generar
energía y vencer la desidia. Si recurrimos a un mantra lento, nos ayudará a obtener durante todo el día un estado de relajación y de calma”.

TÉCNICA:

El mantra debe ser pronunciado muy cuidadosamente y tal como se escribe (a excepción de la letra H, la cual se pronuncia como una J en
Hare). Después de nuestros ejercicios, debemos sentarnos durante cinco minutos y repetir el mantra en voz suficientemente alta para que
nosotros podamos escuchar. Debemos repetir el mismo mantra una y otra vez. Deje que su mente se bañe en la vibración purificadora que
emana del mantra. Olvídese de todas las demás cosas. Relájese y respire la atmósfera milenaria de los yoguis autorrealizados.
La meditación tiene otra gran ventaja, pues usted puede practicarla en cualquier parte y a cualquier hora del día: viajando en el bus o dentro
de un avión, cuando disponga sólo de cinco minutos, o cuando esté aburrido por algo o alguien.
Comience a repetir el mantra en voz alta o mentalmente si es necesario. Inmediatamente usted se alejará del mundanal ruido y sus
pensamientos se harán más claros.

http://www.youtube.com/watch?v=XDqCcmkvWcg&feature=related

Lam—Earth, Vam—Water, Ram—Fire,

Yam—Air, Ham—Ether (“a” is a short sound, like

the “e” in “the”) and will strengthen the systems they

govern.

vocablos sánscritos MAN: mente y TRA: liberar, es una vibración sonora que permite liberar nuestra mente de múltiples influencias como pesadillas, ansiedades, etc.

Existen muchos mantras en los Vedas, como el siguiente:

OM NAMOH BHAGAVATE VASUDEVAYA KRISHNAS TU BHAGAVAN SVAYAM OM NAMOH NARAYANAH

El mantra más conocido y recomendado de todos, es el famoso:

HARE KRISHNA HARE KRISHNA KRISHNA KRISHNA HARE HARE HARE RAMA HARE RAMA RAMA RAMA HARE HARE

Para que un mantra cause efecto, no es necesario entender el idioma del mantra. Ya el sonido del mantra es suficiente para obtener el resultado deseado.

TÉCNICA: El mantra debe ser pronunciado muy cuidadosamente y tal como se escribe (a excepción de la letra H, la cual se pronuncia como una J en Hare).

Debemos sentarnos durante cinco minutos y repetir el mantra en voz suficiente como para escucharnos a nosotros mismos. Debemos repetir el mismo mantra una y otra vez. Deje que su mente se bañe en la vibración purificadora que emana del mantra. Olvídese de todo lo demás. Relájese y respire la atmósfera milenaria de los yogis autorrealizados. La meditación tiene otra gran ventaja, pues usted puede practicarla en cualquier parte y a cualquier hora del día: viajando en el bus o dentro de un avión, cuando disponga sólo de cinco minutos, o cuando esté aburrido por algo o alguien. Al ir repitiendo el mantra, usted se alejará inmediatamente del mundanal ruido y sus pensamientos se harán más claros. El canto de un mantram se debe hacer primeramente en voz alta para que uno pueda oírlo. La vibración del mantram penetra cada vez más profundamente en el corazón y finalmente uno puede quedar silencioso, trabajando internamente con los sonidos supersónicos. Esta práctica trae tremenda energía curativa. La energía del mantram ayuda a conseguir equilibrio de la mente, el cuerpo, y la conciencia. Así como el alimento para el cuerpo debe escogerse de acuerdo con la constitución, así también con el mantram cuyo propósito y acción es nutrir el alma individual. Los mantras pueden emplearse solos o como parte de una práctica de visualización.

También puedes usar los mantras como “protectores de la mente” mientras caminas, lavas los trastes y hasta cuando estás sentado meditando. Yo siempre canto un mantra (internamente) mientras despega o aterriza el avión en el que voy. Con frecuencia, los budistas cuentan los mantras que cantan pasando las cuentas de una “mala”. El acto físico de contar girando una mala ayuda a la mente a mantenerse enfocada. Normalmente, una mala tiene 108 cuentas. Este número tenía un significado místico en la antigua India. Puede traerse la mala colgada en el cuello, de modo que se tenga a la mano cuando sea necesario. También hay malas que tienen 21 cuentas y se utilizan como pulseras, aunque no es esencial usar una mala. Si quieres usar mantras en una meditación formal, ya sea que los cantes en voz alta o de manera interna, primero ponte cómodo, con una postura erguida. Durante algunos minutos, observa tu respiración y deja que tu mente se asiente. Quizá quieras dejar que tu respiración sea más lenta, llevándola hasta el abdomen y haciéndola más profunda. Esto ayudará a aquietar tu mente, aunque no es necesario que tengas la mente absolutamente serena antes de comenzar a decir el mantra. Si estás diciendo el mantra en voz alta, deja que resuene en tu pecho. Puede servir que inhales profundamente, llevando el aire a tu vientre, antes de pronunciar cada mantra. Por lo general, un mantra sonará mejor si lo emites en una sola exhalación. Si eso te resulta difícil, tampoco te preocupes. Deja que dure la última nota de cada mantra antes de comenzar el siguiente. Verás cómo los mantras entran en un ritmo natural con tu respiración. Asegúrate que el mantra vaya con tu respiración y no al revés, no sea que termine faltándote el aliento. No pienses activamente en el significado del mantra (¡si es que lo tiene!). Si conoces el significado de alguna de las palabras, es posible que te remita a ciertas ideas. Esas asociaciones tendrán un efecto en tu mente y su sentido se irá haciendo más profundo cada vez, conforme lo explores fuera de tu meditación. Si te surge alguna preocupación en cuanto a estar trabajando adecuadamente con el mantra, deja que esa inquietud se disipe. Poco importa si tu pronunciación no es la correcta, lo que cuenta es el espíritu. Para terminar, permite que tu canto vaya bajando de volumen poco a poco, hasta que deje de ser un sonido externo y sólo lo escuches en tu interior. Luego deja que ese sonido interno se vaya volviendo silencio. Al concluir la práctica, permanece sentado en la resonancia de ese silencio, dejando que la vibrante quietud tenga un efecto refrescante en tu mente y tus emociones.

Mantras de la sabiduría

Para conectarse con el Cosmos y su Energía Vibrante es necesario dejar de lado las preocupaciones de la vida cotidiana y avanzar hacia la espiritualidad. También, es menester cultivar las virtudes y  la pureza emocional.

Vairochana (contra la ignorancia) Este buda de color blanco es “El Iluminado”, que permite eliminar las limitaciones mentales, los fanatismos y la ignorancia. Conectarse con él es el camino para lograr el equilibrio mental y obtener sabiduría. Mantra: “Om Vairochana Om”. Recite el mantra centrándose en el chakra de su coronilla y visualizando una luz blanca purísima que pasa por él, entra en su cuerpo y lo purifica.

Akshobhya (contra el odio) Es el Buda azul, vencedor de las apariencias con que nos engaña el mundo (poder, riquezas). Vence la ira, los rencores y el odio. Su elemento es el Agua. Mantra: “Om  Akshobhya Hum”. Pronuncie el mantra enviando, a través del chakra coronario, una luz azul que lo libre de todo sentimiento negativo. Cultive el perdón y la compasión.

Ratnasambhava (contra el orgullo) Es el Buda dorado que favorece la generosidad, la humildad y el ánimo alegre. Combate el orgullo, la soberbia, la codicia, la necesidad de tener razón y de dominar o manipular al otro. Su elemento es la Tierra. Mantra: “Om Ratnasambhava Tram”.Pronuncie el mantra, mientras siente que una luz dorada atraviesa su coronilla y se expande, limpiando su cuerpo, mente y aura de todo vestigio de soberbia, codicia o sentimientos de superioridad.

Amitabha (contra el deseo) Buda de color rojo que posee la Luz infinita y la Sabiduría, cuyo elemento es el Fuego. Disuelve el apego a lo material y las pasiones y deseos que nos atan a la tierra y nos impiden elevarnos. Mantra: “Om  Amitabha Hri”. Recite el mantra mientras siente que pasa por su chakra coronario una luz roja disolviendo todos los deseos que le impiden crecer y elevarse espiritualmente.

Amoghasiddhi (contra los celos) El Buda de color verde otorga esperanza y confianza. Protege de los miedos y las inseguridades, al tiempo que destruye los celos y las envidias, serenando la mente y elevando el espíritu. Su elemento es el Aire.Mantra: “Om  Amoghasiddhi Ah”

Mantra es un término o un grupo de términos, pero también puede ser considerado un canto con tonos musicales. Man significa ‘mente’ y tra significa ‘liberar’ Hay muchos que se utilizan hace muchos años, y nosotros también somos capaces de crear los nuestros, por ejemplo por medio de afirmaciones, ya que estas crean un efecto muy positivo en nuestras mentes y nos generan bienestar. Un mantra es una oración hindú y budista que se canta y repite muchas veces para profundizar  la meditación  y alterar la conciencia.

Chacra raíz- Bija Mantra

Según la cultura hindú, todas las cosas que existen están formadas por sonidos y cada una de estas representa de manera simbólica las normas de energía que contienen. Eso significa raíz, o bija mantra. La intencionalidad de estos cantos es situar a la persona que los dice en unión con la cosa cuyo sonido raíz ha llamado. Por eso a partir de los bija mantras dominamos lo esencial de las cosas. En nuestro cuerpo tenemos 7 chacras principales y cada uno de ellos tiene su sonido raíz. Y ese sonido posee lo esencial de este. Sabiendo que cada chacra tiene una relación directa con su elemento, los sonidos raíz nos permite ver las cualidades de ese elemento

Sahasrara: N (nasal)

Ajna: Om

Éter: Vishuda: Ham

Aire: Anahata: Yam

Fuego: Manipura: Ram

Agua: Swadhisthana: Vam

Tierra: Mulhadara: Lam

Los más tradicionales son los siguientes:

Aum/ Om: Sonido principal, y natural de los mantras. Es el símbolo de lo esencial en el Hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje.

Om ah Hum: este mantra es utilizado principalmente: para entonarlo antes de comenzar una meditación para crear un ambiente muy agradable y libre de malas vibraciones para transformar (una ofrenda material en su contra partida espiritual)

Om Mani Padme Hum: este hermoso mantra nos explica el gran poder de la flor del loto esta en nuestro interior, simboliza la pureza del corazón y la mente. En la india esta joya representa a la divinidad esta asociada con la diosa de la abundancia Maha Lashmi, quien provee prosperidad, pureza y generosidad. En este mantra la joya se enuncia con las palabras Mani Padme y la realidad que no posee límites encerrada en los límites del ser, se enuncia con la palabra Hum. Esta produce una unión entre lo universal y lo individual. Un mantra que podríamos crear para resumir el significado de este mantra original, podría ser: Yo soy el que soy.

Om Klim Cristave Nama ha: se enuncia para invocar a la presencia crista hacia nosotros.

Om Namah Shivaya: es un mantra que invoca la presencia de una divinidad. En este caso se nombra a Shiva, que es la tercer integrante de la Trimurti, formada por Brahma(el dios creador), Vishnú(el conservador del universo) y Shiva(el destructor o transformador de la creación)

Namy Ho Ren Ge Kyo: este es un mantra que es originario de Japón que significa algo similar como el mantra anteriormente mencionado.

En la corriente principal de las practicas Vedicas, la mayor parte de técnicas budistas y del hinduismo clásico, los mantra son vistos como una necesidad para el avance espiritual y el alto logro. En el Kalachakra Tantra, por Dalai lama y Jeffrey Hopkins, Dalai lama declara, ” Por lo tanto, sin depender de un mantra… Buddhahood no puede ser logrado. Los Mantras son la energía a base de los sonidos. Los Mantras son pensamientos que crean ondas de energía. La conciencia humana es en realidad una colección de estados de conciencia que existen en toda la distribución física y en los cuerpos sutiles. Cada órgano tiene una primitiva conciencia de su propia cuenta. Esta le permite realizar las funciones que le son propias. Luego vienen los distintos sistemas. El sistema cardio-vascular, el sistema reproductor y otros sistemas de diversos órganos o partes del cuerpo trabajan en diferentes etapas de un proceso único. Al igual que los órganos, hay una conciencia primitiva también asociados con cada sistema. Y estos están sólo dentro del cuerpo físico. Las funciones similares y los estados de conciencia existen en el cuerpo sutil también. Así que cada órgano es la conciencia que esta superpuesta por el sistema, por cuerpos sutiles, por homólogos y por la conciencia y así infinitamente. El ego con su auto – definición de “yo” asume preeminente el estado entre los sutiles estruendos del azar, semi – consciente que los pensamientos envían como impulsos a través de nuestro organismo. Y, por supuesto, nuestro organismo puede “recoger” la vibración de otros organismos cercanos. El resultado es que hay miles de vibraciones en la mente subconsciente en un momento dado. Los Mantras inician una poderosa vibración que corresponde a una frecuencia específica de energía espiritual y un estado de consciencia en forma de semilla. Con el tiempo, el mantra, comienza el proceso para anular todos las demás pequeñas vibraciones, que eventualmente se absorberán por el mantra. En última instancia, el mantra produce un estado en el que el organismo vibra en ritmo completamente en sintonía con la energía y el estado espiritual representada en la figura y en el mantra. En este punto, un cambio de estado se produce en el organismo. El organismo se convierte sutilmente en otro diferente. Así como una luz de láser es coherente en una nueva forma, la persona se convierte en un estado distinto, producido por el mantra. Los Mantras son instrumentos de poder. Estos son enormes, antiguos que trabajan en conjunto. La palabra “mantra” deriva de dos palabras en sánscrito. La primera es el “Manas” o “mente”, que proporciona la silaba “man”. La segunda sílaba se extrae de la palabra en sánscrito “formación”, que significa “protección”. Por lo tanto, el mantra en su significado más literal quiere decir “protección de la mente” o “la mente libre”. Mantra es, en esencia, una herramienta utilizada por la mente que con el tiempo se libera.

Pero el viaje a la libertad es un maravilloso. La mente se expande, se profundiza y se zambulle en la esencia de la existencia cósmica. En su viaje, la mente llega a comprender mucho sobre la esencia de la vibración de las cosas. Y el conocimiento, como todos sabemos, es el poder. En el caso del mantra, este poder es tangible.  Positividad en las afirmaciones que creamos en nuestra mente. Cuando nosotros creamos mantras afirmando cosas, produce efectos que usted no se imagina, porque todas esas afirmaciones le dan una señal a la mente para actuar. Si comenzamos afirmando, “Tengo la capacidad”, “Yo me amo”, “Vivo en armonía conmigo mismo y mi entorno”. Todo lo que decimos es muy poderoso. Siempre hay que realizar las frases en presente. Cuando escuchamos una pieza musical, muchas veces nos transportamos y creamos una sensación de bienestar en nosotros. Los mantras cumplen una funcion similar y tienen propiedades que nos benefician mucho. Lo importante del mantra es sentirlo, ya que funciona en nuestro inconsciente dejando los conscientes de lado por un momento. Una parte del secreto del mantra es que no hay que estar pensando mucho en su sentido por que de esa manera estaremos utilizando la parte consciente nuestra  y solo tendremos la capacidad de percibir lo superficial. Sintiendo el mantra llegamos a la profundidad en la cual actúa. ¿Cómo los podemos usar? Una forma muy interactiva es enunciándolos en forma de canto con ritmo y repitiéndolos reiteradas veces. Una parte de la cultura de India usan un rosario denominado Mepala que posee ciento ocho perlas para enunciar cada mantra en periodos que coinciden con el alba y cuando el sol se esconde. Algunos maestros recomiendan enunciarlos cuando nuestra mente se encuentra libre de pensamientos estresantes, ya que para poder sentirlo nuestra mente debe estar en paz y bien limpia. Hay que estar muy concentrado. Si pronunciamos un mantra muy suave y lento, estaremos muy calmados y relajados durante todo el día. En cambio si el que elegimos posee mucho ritmo, nos generara mucha energía y ganas de hacer lo que queramos. Nos sentiremos capaces de todo. Nos dará un bienestar muy profundo. Cuando enunciamos un mantra nuestro alma y cuerpo vibran, y esa vibración nos brinda energía que nos permite obtener lo que queremos. Si enunciamos un mantra pidiendo amor, insertamos vibración de amor en el alma y ese trabajo nos dará ese sentimiento a nosotros y nuestro entorno. Sientese en el suelo, relajando absolutamente todo el cuerpo, con el mentón paralelo al suelo, columna derecha. Haremos 3 respiraciones muy intensas y profundas, haciendo una inhalación por nariz y una exhalación por boca. Luego movemos la cabeza hacia la derecha, volvemos al eje. Después movemos la cabeza hacia el lado izquierdo y volvemos. Siempre respirando, inhalando y exhalando. Finalmente, movemos la cabeza hacia atrás, acompañada de las mismas respiraciones. Una vez realizado esos tres movimientos, dejamos la cabeza en eje y tapamos la fosa nasal del lado derecho, e inhalamos y exhalamos por la izquierda 3 veces. Repetimos el mismo ejercicio pero con la fosa nasal izquierda. Vera que luego de realizar estas respiraciones, se sentirá mucho mejor. Vera que puede respirar bien y esta listo para recibir energía y armonía porque esta muy relajado y con un bienestar interno muy grande. Ya podemos empezar a enunciar el Mantra. Desarrollo de capacidades por medio de los Mantras: Para ello, hay que preparar tanto el alma como el cuerpo. Por eso, ahora nos centraremos en temas como: Telepatía, la elevación de tipo espiritual, avivar el Kudalini y la proyección astral. Aunque usted no lo crea, cualquier persona tiene la capacidad de desarrollar todas estas cosas, pero para ello hay que entrenarse muchísimo.

Clarividencia

El arte de escuchar aun mas. Denominado clarividencia, en el que debemos aprender a desarrollar el 5to chakra. Con el podremos escuchar sin usar nuestro oído.  Para desarrollar este arte. Primero realizaremos la relajación. Mas tarde enunciaremos nuestro nombre y diremos reiteradas veces “ENME”.

Manera de enunciación:

Ennnnneeeeeeeee

Haremos mas hincapié en la silaba “EN” y diremos de manera prolongada la silaba “ME”. Luego enunciaremos nuestro nombre para que el redondel de energía se cierre. Debe tener mucha constancia con este ejercicio. Empecemos con la capacidad de ver más allá. Para ello, debemos poner en desarrollo nuestro 6to Chakra, y así podremos ver de otra manera las cosas en vez de mirarlas por los ojos. Empecemos con la relajación que hemos enunciado al principio. Luego enunciaremos nuestro nombre y diremos reiteradas veces “Mis”.

Manera de enunciación:

MmmmIiiiiSsssss

Debemos hacer mayor hincapié en la vocal “I”. Luego pronunciaremos nuevamente nuestro nombre, para cerrar el redondel de energía.

Telepatía

Cuando sabemos comunicarnos con el otro sin hablar: Para ello, tendremos que tener bien desarrollado el tercer chakra. Así sabremos ponernos en contacto con el otro, a través de nuestra mente. Poniendo en practica este arte Primero realizaremos el ejercicio de relajación para estar bien tranquilos. Luego enunciaremos nuestro nombre para abrir el circulo de conexión y diremos reiteradas veces  “Hagar”.  Manera de enunciación: HhhhhAaaaGgggAaaaRrrrrr

Haremos mas hincapié en la silaba “Ha” y pronunciaremos muy fuerte la letra “R”. Además la silaba “A” la enunciaremos de manera prolongada.

Recordar Vidas anteriores

Para poder recordar tenemos que centrarnos en el punto energético referido a los pulmones. Se podría incluir dentro de la clarividencia, pero podremos mirar hacia atrás.

Acordándose de vidas anteriores

Primero realizaremos la relajación y enunciaremos luego nuestro nombre para poder abrir el círculo de conexión. Mas tarde, diremos reiteradas veces la palabra TIR”. Manera de enunciación: TiiiiiiiRrrrrrrr, Debemos pronunciar con más fuerza la letra “R”. Luego enunciar nuestro nombre completo par cerrar el redondel de energía.

Avivar el Kudalini

Ejercicio para avivar el Kudalini ,En primer lugar debemos realizar el ejercicio de relajación y luego enunciaremos   ”Soriah” reiteradas veces, para que nos hagamos conscientes de este sonido.  Manera de enunciación : SssssOoooooRrrrrIiiiiAaaaHhhhh. Diremos con mas fuerza la sílaba “Riah” y manteniendo el sonido de la letra “H”. Luego diremos nuestro nombre para cerrar el redondel de conexión.

Intuición

Para ello es necesario que desarrollemos el cuarto chackra.  Poniendo en practica la intuición .Primero realizaremos el ejercicio de relajación para estar bien relajados. Luego enunciaremos nuestro nombre para abrir el circulo de conexión y pronunciaremos  “Waren” reiteradas veces.  Manera de enunciación:WwwwAaaRrEeeeNnnnnnnn

Debemos enfatizar en la silaba “Wa” y además en la letra N debemos prestar mucha atención, enunciándola de manera prolongada y dejarla vibrar en nuestro interior. Si se hace con constancia funciona. Tenga paciencia. No se olvide de pronunciar su nombre para cerrar el redondel de energía.

1.             Los Mantras tienen una traducción exacta y directa a base de la lengua. Si advertimos a un chiquillo que no debería tocar una estufa caliente, trataríamos de explicarle que eso lo quemaría. Sin embargo, la lengua es insuficiente para convenir la experiencia. Sólo el acto de tocar la estufa y quemarse definiría suficientemente las palabras “calientes” “y se quemará” en el contexto “de estufa”. Esencialmente, no hay ninguna verdadera traducción directa de la experiencia de ser quemado. Asimismo no hay ninguna palabra que sea el equivalente exacto de la experiencia de pegar el dedo de alguien en un enchufe eléctrico. Cuando pegamos nuestra mano en el enchufe, sólo entonces tenemos en el contexto la palabra “choque”. Pero el choque es realmente una definición del resultado de la acción de pegar nuestra mano en el enchufe. Es lo mismo con los mantras. La única definición verdadera es la experiencia que esto en última instancia crea. Hace más de miles de años, mucha gente ha tenido experiencias comunes y las han pasado de generación en generación. Por esta tradición, un contexto de definición empírica ha sido creado.  Las definiciones de los mantras están orientadas hacia la acción de repetir el mantra o de las intenciones de los artífices originales y los probadores del mantra. En Sánscrito, los sonidos que no tienen ninguna traducción directa, pero que contienen el gran poder de ser “cultivados” son denominados “las semillas de los mantras. La semilla en sánscrito se denomina “Bijam” en el singular y “Bija” en la forma plural. El mantra “Shrim” o Shreem es el sonido de la semilla para el principio de abundancia (Lakshmi, en el Panteón hindú.) Si uno dice “shrim” cien veces, habrá un aumento de la potencialidad para acumular la abundancia y pronto será alcanzada. Si uno dice “shrim” mil veces o un millón, el resultado será mayor. Pero la abundancia puede tomar muchas formas. Hay prosperidad, sin duda alguna, pero hay también la paz como abundancia, salud como la riqueza, amigos como riqueza, bastante alimento para comer como riqueza, y una multitud de otras clases y tipos de abundancia que puede variar de individuo a individuo y de cultura a cultura. Está en este punto la intención del mantra, que comienza a influir en el grado de la clase de capacidad para acumular la riqueza. Los Mantras han sido probados y/o verificados por sus artífices originales o usuarios. Cada mantra esta asociado con un sabio real o la persona histórica que una vez vivió. Aunque la tradición oral preceda el discurso escrito, siglos anteriores aquellos registros eran orales y se anotaban sobre hojas de palma. Esto quiere decir que el mantra probablemente llego por medio de alguna forma de meditación o intuición y posteriormente probado por la persona que primero lo encontró. Los mantras en Sanscrito están compuestos de las cartas que corresponden a ciertos pétalos o a veces habla de los chakras en los cuerpos sutiles. Hay una relación directa entre el sonido del mantra, vocalizada o subvocalizada, y la localización del chakras localizado en todas partes del cuerpo. Los Mantras son la energía que puede ser comparada para descargar cosas. Usted puede usar el fuego, cocinar su almuerzo o incendiar el bosque. Este es el mismo fuego. Asimismo el mantra puede traer un resultado positivo y beneficioso, o puede producir una fusión de energía cuando se lo emplea mal o se lo practica sin alguna dirección. Hay ciertas fórmulas de mantras que son tan exactas, tan específicas y tan poderosas que deben ser aprendidas y practicadas en la supervisión cuidadosa de un profesor calificado. Por suerte, la mayor parte de los mantras extensamente usados en el Oeste son sumamente seguros para usar diariamente, aún con alguna intensidad. El Mantra estimula el prana. “Prana” es un término en Sanscrito que cuenta acerca de una forma de energía de vida que puede ser transferida de individuo a individuo. Prana puede o no producir un efecto inmediato dramático sobre la transferencia. Puede haber calor o frescura como consecuencia de la transferencia. Algunos curanderos funcionan para la transferencia de prana. Un terapeuta de masaje puede transferir prana con un efecto beneficioso. Incluso la autocuración puede ser lograda concentrando el prana en ciertos órganos. El resultado puede ser un claro ejemplo de la dificultad que puede llegar a haber. Por ejemplo, diciendo cierto mantra, visualizando un órgano interno lleno de luz, hará que se concentre el poder específico del mantra sobre esa zona y los resultados serán increíbles.Los Mantras tarde o temprano calman la mente. En un nivel profundo, la mente subconsciente es un conocimiento colectivo de todas las formas de los conocimientos primitivos que existen en todas partes de los cuerpos físicos y sutiles. El empleo dedicado del mantra puede cavar en pensamientos subconscientes cristalizados almacenados en los órganos y glándulas, y transformar estas partes corporales en los depósitos de paz.

I.E.O.U.A. es el orden de las vocales. Con estas letras se forman todos los Mantrams.   Ejercicio para la apertura de chakras, empieza a desearlo. Atráelo hacia ti diciendo: «Es mi intención experimentar una vida armoniosa. Es mi intención experimentar la salud y la energía que me conducirán hacia aventuras creativas. Es mi intención estar bien provisto, que el abrigo, el alimento y todo lo que necesito para experimentar la vida me sea dado en abundancia, y que yo pase esta abundancia a otros y la comparta con ellos». lo único que tenéis que hacer es activar la memoria almacenada en vuestro ser.. No nos han enseñado a pensar así. Dedica dos o tres momentos del día, una pequeña porción de tu tiempo, a definir lo que deseas. Abre cada día los centros de energía de tu cuerpo llamando a la frecuencia de la Luz. Visualiza un rayo de luz entrando en tus doce centros de chakra, siete dentro de cuerpo y cinco fuera de él.

YOGA Y MEDITACIÓN.

Meditación para la era moderna – El Mantra Hare Krishna y el Mantra Panca Tattva.

El canto es una forma de meditación basado en escuchar las vibraciones sonoras trascendentales.

Nuestro enredo en los asuntos materiales comienza en el sonido material. Todos los días escuchamos sonidos materiales en la radio y la televisión, de parientes y amigos, y de acuerdo con lo que oímos, así pensamos, deseamos, sentimos y actuamos. Por lo tanto, permanecemos en la esfera material de la existencia, tomando un cuerpo tras otro y padeciendo las miserias del nacimiento, la muerte, la vejez y la enfermedad. Srila Prabhupada afirma: “También hay sonido en el mundo espiritual, y si nos acercamos a ese sonido, entonces nuestra vida espiritual comenzará”.

La entidad viviente en la vida material es como un hombre que sueña. Ella acepta las situaciones de felicidad y desdicha de su sueño como una realidad última. Sueña con encontrar un tesoro, pero en la realidad no es ni siquiera rico. Sueña con ser atacado por un tigre, pero no está en un peligro real. Y cuando despierta, se da cuenta de su situación. De la misma forma, alguien que canta el sonido trascendental del Nombre de Krishna se despierta gradualmente de la condición dormida en la vida material hacia una posición espiritual original.

El sonido espiritual tiene cualidades especiales. Cuando escuchamos el sonido “agua” recordamos su sabor y sus cualidades. Pero como hay una diferencia entre el sonido material y el objeto, el sonido “agua” no puede calmar nuestra sed. Sin embargo, el sonido “Krishna” es absoluto y vibra en la plataforma espiritual, y por consiguiente, no es diferente de Krishna. Como Él es omnipotente, Sus energías trascendentales se manifiestan con el sonido de Su Nombre. La vibración “HARE KRISHNA” tiene el poder de purificar la mente y la conciencia. Como todas las entidades vivientes están relacionadas eternamente con Krishna, el canto de Sus Nombres se compara con frecuencia al llamado natural de un niño a su madre.

Las 16 palabras Sánscritas Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare, Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare, constituyen un mantra o fórmula sonora trascendental. Este poderoso mantra conocido como Maha-Mantra, ha sido recomendado por grandes autoridades morales como el método más fácil y efectivo para alcanzar la autorrealización en la presente era.

La palabra “Mantra” significa “lo que libera la mente” (man: mente; tra: aquello que libera la mente de las ilusiones materiales y las ansiedades).

Este canto purifica la mente de la misma manera como una medicina prescrita para una enfermedad del cuerpo lo va restaurando poco a poco hasta su condición natural saludable. Alguien que se dedica a esta práctica, conocida como mantra de meditación, desarrolla gradualmente un control mental y alcanza un elevado control de los sentidos. En este estado puro de conciencia espiritual, libre de embriaguez producida por la tensión, la confusión, la depresión y los sentimientos de envidia y odio, uno experimenta verdadera paz mental, y puede concentrar en el Paramatma, o Krishna, a través de Su Nombre.

Cuando los Salmos judeocristianos, el Rosario Católico, las oraciones Islámicas a Alá y ciertas técnicas de meditación Budista, se expresan en forma de cantos, son también métodos de canto de los Nombres de Dios. Pero el Mantra de Hare Krishna es la manifestación sonora de Dios más poderosa. En los Vedas, este mantra se describe como aquel que abarca todas las cualidades trascendentales y las energías de Dios.

A medida que uno avanza en las técnicas de la meditación y experimenta el despertar del amor puro por Dios, todas las impurezas de la conciencia materialmente condicionada se disuelven, y las cualidades originales y naturales del alma: eternidad, conocimiento y bienaventuranza, se manifiestan en su totalidad, lo cual es la meta de la autorrealización.

El Mantra Panca-Tattva.

Después de haber aprendido acerca del Mantra HARE KRISHNA, hoy veremos un nuevo Mantra, el Mantra Panca-Tattva, el cual sirve de preparación para nuestra meditación en el Hare Krishna y aumenta su efecto.

El Mantra Panca-Tattva es como sigue: (Jaya) sri-krishna-caitanya prabhu nityananda sri-advaita gadadhara srivasadi-gaura-bhakta-vrinda.

Debemos cantar este Mantra antes de cantar HARE KRISHNA, y de vez en cuando durante el canto. Este Mantra puede ser cantado antes y después de cada meditación. El Mantra Panca-Tattva invoca la bendición espiritual de todos los cinco Tattvas: Sri Caitanya Mahaprabhu, Nityananda Prabhu, Sri Advaita, Gadadhara y Srivasa.

Caitanya Mahaprabhu es el Señor Krishna Mismo, Quien apareció hace 500 años en Nadia, India, con el fin de propagar el proceso de la autorrealización para esta era de Kali (Kali-Yuga). Describiremos Su vida y enseñanzas en la siguiente Sección. Por ser la principal encarnación para esta era, se le llama Yuga-Avatara y Él es el primero de los cinco Tattvas del Panca-Tattva (“las cinco verdades”). El segundo Tattva es Nityananda Prabhu, quien es la primera expansión del Señor como el Maestro Espiritual original y Quien encarnó junto con el Señor para ayudarlo en Su misión. El tercer Tattva es Sri Advaita, la manifestación de Maha-Visnu, el aspecto del Señor encargado de la creación del cosmos material. El cuarto Tattva es Gadadhara, la encarnación de la potencia de placer interna del Señor Supremo. El quinto Tattva es Srivasa, que representa la energía del Señor que, siendo una entidad viviente pura, está dedicada al servicio devocional inmaculado del Señor. Cuando cantamos el Mantra Panca-Tattva, estamos invocando todas las bendiciones para que nos ayuden a avanzar en la vida espiritual.

EL SEÑOR CAITANYA Y SUS 4 EXPANSIONES APARECIERON EN NADIA, BENGALA, INDIA, HACE 500 AÑOS PARA LIBERAR  A LAS ALMAS IGNORANTES Y PECAMINOSAS DE ESTA ERA DE KALI.(foto).

MANTRA de Meditación

En el lenguaje Sánscrito original, man significa “mente” y tra significa “liberar”. Así que mantra es una combinación de sonidos que libera nuestra mente de todas las ansiedades. Las literaturas Védicas de la antigua India señalan como único un mantra que es el más efectivo para contrarrestar las presiones y ansiedades de la época actual. El mantra es:

HARE KRISHNA, HARE KRISHNA, KRISHNA KRISHNA, HARE HARE, HARE RAMA, HARE RAMA, RAMA RAMA, HARE HARE. No es necesario entender el lenguaje de este mantra para recibir su beneficio. La sola vibración sonora produce los efectos deseados.

El nombre Krishna significa “el más atractivo”, el nombre Rama significa “el más complaciente”, y el nombre HARE se utiliza para dirigirse a la energía devocional del Señor. Por lo tanto, el maha-mantra significa: “Oh, el todo atractivo, el todo complaciente, oh energía del Señor, por favor ocúpame en Tu servicio devocional”.

Práctica

Practique el mantra de meditación repitiéndolo una y otra vez en tono de conversación normal. Si hay alguna dificultad en tranquilizar la mente incansable y los sentidos, entonces suba un poco la voz y luego bájela gradualmente. Se debe concentrar en la pronunciación de cada sílaba del mantra, hasta que se familiarice con él tanto como el músico lo está con la escala musical. Al absorberse completamente en la vibración sonora, podrá alcanzar la perfección de su meditación. En la India, los Yogis que recibían la iniciación de un maestro espiritual Vaisnava (consagrado al servicio devocional), reciben de él unas cuentas sagradas del árbol sagrado Tulasi. Las cuentas tienen 108 bolitas más una grande, separadas una de otra con nudo. La función de estas cuentas es de regular la meditación en el mantra, contando un número mínimo establecido por el maestro espiritual, meditando en el HARE KRISHNA MANTRA. Pero en el comienzo esto no es tan importante. Aumente poco a poco su meditación en el HARE KRISHNA MANTRA. No existen reglas estrictas, pero la concentración debe mejorar y así nuestro ánimo de cantar más tiempo también aumentará. Deje que el sonido que suavemente emana de su boca entre por sus oídos y llegue directo a su corazón. En esta forma el maravilloso resultado de la meditación se va a revelar a usted con prontitud. El efecto de cantar el mantra, es que mientras más lo oiga y lo cante, más comprenderá su naturaleza espiritual. Usted está cantando los nombres de Dios y, en consecuencia, se está poniendo en contacto con la Suprema Persona. También está percibiendo el mundo espiritual. Entre más se concentre en la vibración sonora más rápidamente desaparecerán de su mente las distracciones. Por lo tanto, permita que el HARE KRISHNA MANTRA lo acompañe a todo lo largo de este curso y en su vida diaria.

Los Mantras y consejos para poder practicarlos

Los mantras pueden emplearse solos o como parte de una práctica de visualización.

•  También puedes usar los mantras como “protectores de la mente” mientras caminas, lavas los trastes y hasta cuando estás sentado meditando. Yo siempre canto un mantra (internamente) mientras despega o aterriza el avión en el que voy. Con frecuencia, los budistas cuentan los mantras que cantan pasando las cuentas de una “mala”. El acto físico de contar girando una mala ayuda a la mente a mantenerse enfocada.

•   Normalmente, una mala tiene 108 cuentas. Este número tenía un significado místico en la antigua India. Puede traerse la mala colgada en el cuello, de modo que se tenga a la mano cuando sea necesario. También hay malas que tienen 21 cuentas y se

utilizan como pulseras, aunque no es esencial usar una mala.

•  Si quieres usar mantras en una meditación formal, ya sea que los cantes en voz alta o de manera interna, primero ponte cómodo, con una postura erguida. Durante algunos minutos, observa tu respiración y deja que tu mente se asiente. Quizá quieras dejar que tu respiración sea más lenta, llevándola hasta el abdomen y haciéndola más profunda. Esto ayudará a aquietar tu mente, aunque no es necesario que tengas la mente absolutamente serena antes de comenzar a decir el mantra.

•  Si estás diciendo el mantra en voz alta, deja que resuene en tu pecho.

•  Puede servir que inhales profundamente, llevando el aire a tu vientre, antes de pronunciar cada mantra. Por lo general, un mantra sonará mejor si lo emites en una sola exhalación. Si eso te resulta difícil, tampoco te preocupes.

•  Deja que dure la última nota de cada mantra antes de comenzar el siguiente. Verás cómo los mantras entran en un ritmo natural con tu respiración. Asegúrate que el mantra vaya con tu respiración y no al revés, no sea que termine faltándote el aliento.

•  No pienses activamente en el significado del mantra (¡si es que lo tiene!). Si conoces el significado de alguna de las palabras, es posible que te remita a ciertas ideas. Esas asociaciones tendrán un efecto en tu mente y su sentido se irá haciendo más profundo cada vez, conforme lo

explores fuera de tu meditación.

•  Si te surge alguna preocupación en cuanto a estar trabajando adecuadamente con el mantra, deja que esa inquietud se disipe. Poco importa

si tu pronunciación no es la correcta, lo que cuenta es el espíritu.

•  Para terminar, permite que tu canto vaya bajando de volumen poco a poco, hasta que deje de ser un sonido externo y sólo lo escuches en tu interior. Luego deja que ese sonido interno se vaya volviendo silencio.

•  Al concluir la práctica, permanece sentado en la resonancia de ese silencio, dejando que la vibrante quietud tenga un efecto refrescante en

tu mente y tus emociones.

Chacra raíz- Bija Mantra

Según la cultura hindú, todas las cosas que existen están formadas por sonidos y cada una de estas representa de manera simbólica las normas de energía que contienen. Eso significa raíz, o bija mantra. La intencionalidad de estos cantos es situar a la persona que los dice en unión con la cosa cuyo sonido raíz ha llamado. Por eso a partir de los bija mantras dominamos lo esencial de las cosas. En nuestro cuerpo tenemos 7 chacras principales y cada uno de ellos tiene su sonido raíz. Y ese sonido posee lo esencial de este. Sabiendo que cada chacra tiene una relación directa con su elemento, los sonidos raíz nos permite ver las cualidades de ese elemento

Sahasrara: N (nasal)

Ajna: Om

Éter: Vishuda: Ham

Aire: Anahata: Yam

Fuego: Manipura: Ram

Agua: Swadhisthana: Vam

Tierra: Mulhadara: Lam

Los Mantras populares

Hay muchos mantras que pertenecen a diferentes culturas y religiones del mundo entero. Existen algunos que presentan una igualdad en la entonación y el  ritmo, de los cuales podemos especular que poseen igual origen y esta igualdad hace que tenga un poder que nos hace repetir constantemente ese mantra. Igualmente el sentido el poder del mantra se encuentra en como nosotros nos concentramos cuando repetimos las sabias palabras.

Los más tradicionales son los siguientes:

Aom/ Om: Sonido principal, y natural de los mantras. Es el símbolo de lo esencial en el Hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje.

Om ah Hum: este mantra es utilizado principalmente:

1.             para entonarlo antes de comenzar una meditación para crear un ambiente muy agradable y libre de malas vibraciones

2.             para transformar (una ofrenda material en su contra partida espiritual)

Om Mani Padme Hum: este hermoso mantra nos explica el gran poder de la flor del loto esta en nuestro interior, simboliza la pureza del corazón y la mente. En la india esta joya representa a la divinidad esta asociada con la diosa de la abundancia Maha Lashmi, quien provee prosperidad, pureza y generosidad. En este mantra la joya se enuncia con las palabras Mani Padme y la realidad que no posee límites encerrada en los límites del ser, se enuncia con la palabra Hum. Esta produce una unión entre lo universal y lo individual. Un mantra que podríamos crear para resumir el significado de este mantra original, podría ser: Yo soy el que soy.

Om Klim Cristave Nama ha: se enuncia para invocar a la presencia crista hacia nosotros.

Om Namah Shivaya: es un mantra que invoca la presencia de una divinidad. En este caso se nombra a Shiva, que es la tercer integrante de la Trimurti, formada por Brahma(el dios creador), Vishnú(el conservador del universo) y Shiva(el destructor o transformador de la creación)

Namy Ho Ren Ge Kyo: este es un mantra que es originario de Japón que significa algo similar como el mantra anteriormente mencionado.

¿Qué es un Mantra?

En la corriente principal de las practicas Vedicas, la mayor parte de técnicas budistas y del hinduismo clásico, los mantra son vistos como una necesidad para el avance espiritual y el alto logro. En el Kalachakra Tantra, por Dalai lama y Jeffrey Hopkins, Dalai lama declara, ” Por lo tanto, sin depender de un mantra… Buddhahood no puede ser logrado. “

Claramente, hay una razón por qué tales fuentes extensamente divergentes de sabiduría religiosa como el Vedas, el Nuevo Testamento y el Dalai lama hablan de ideas comunes. Aquí están algunas ideas importantes sobre los mantras que le permitirán comenzar un entendimiento práctico de lo que el mantra es y lo que puede hacer.

Definición 1:

Los Mantras son la energía a base de los sonidos.

Decir cualquier palabra produce una vibración física real. Con el tiempo, si sabemos lo que el efecto de la vibración es, entonces la palabra puede llegar a tener significado asociado con el efecto que producen tales vibraciones. Otro nivel es la intención. Si la vibración física se combina con una intención mental, entonces la vibración contiene un componente mental que influye en el resultado. El sonido es la onda portadora y la intención esta superpuesta a la forma de la onda, como un gel de color que influye en la aparición y el efecto de una luz blanca.

En cualquier caso, la palabra se basa en la energía. En ningún lugar es esto más cierto que la idea del mantra en sánscrito. A pesar de que existe un significado general de lo que viene asociado con los mantras, la única definición duradera es el resultado o el efecto de decir el mantra.

Definición 2:

Los Mantras son pensamientos que crean ondas de energía.

La conciencia humana es en realidad una colección de estados de conciencia que existen en toda la distribución física y en los cuerpos sutiles. Cada órgano tiene una primitiva conciencia de su propia cuenta. Esta le permite realizar las funciones que le son propias. Luego vienen los distintos sistemas. El sistema cardio-vascular, el sistema reproductor y otros sistemas de diversos órganos o partes del cuerpo trabajan en diferentes etapas de un proceso único. Al igual que los órganos, hay una conciencia primitiva también asociados con cada sistema. Y estos están sólo dentro del cuerpo físico. Las funciones similares y los estados de conciencia existen en el cuerpo sutil también. Así que cada órgano es la conciencia que esta superpuesta por el sistema, por cuerpos sutiles, por homólogos y por la conciencia y así infinitamente.

El ego con su auto – definición de “yo” asume preeminente el estado entre los sutiles estruendos del azar, semi – consciente que los pensamientos envían como impulsos a través de nuestro organismo. Y, por supuesto, nuestro organismo puede “recoger” la vibración de otros organismos cercanos. El resultado es que hay miles de vibraciones en la mente subconsciente en un momento dado.

Los Mantras inician una poderosa vibración que corresponde a una frecuencia específica de energía espiritual y un estado de consciencia en forma de semilla. Con el tiempo, el mantra, comienza el proceso para anular todos las demás pequeñas vibraciones, que eventualmente se absorberán por el mantra. En última instancia, el mantra produce un estado en el que el organismo vibra en ritmo completamente en sintonía con la energía y el estado espiritual representada en la figura y en el mantra.

En este punto, un cambio de estado se produce en el organismo. El organismo se convierte sutilmente en otro diferente. Así como una luz de láser es coherente en una nueva forma, la persona se convierte en un estado distinto, producido por el mantra.

Definición 3:

Los Mantras son instrumentos de poder. Estos son enormes, antiguos que trabajan en conjunto. La palabra “mantra” deriva de dos palabras en sánscrito.

La primera es el “Manas” o “mente”, que proporciona la silaba “man”. La segunda sílaba se extrae de la palabra en sánscrito “formación”, que significa “protección”. Por lo tanto, el mantra en su significado más literal quiere decir “protección de la mente” o “la mente libre”. Mantra es, en esencia, una herramienta utilizada por la mente que con el tiempo se libera.

Pero el viaje a la libertad es un maravilloso. La mente se expande, se profundiza y se zambulle en la esencia de la existencia cósmica. En su viaje, la mente llega a comprender mucho sobre la esencia de la vibración de las cosas. Y el conocimiento, como todos sabemos, es el poder. En el caso del mantra, este poder es tangible.

Mantras

Positividad en las afirmaciones que creamos en nuestra mente

Cuando nosotros creamos mantras afirmando cosas, produce efectos que usted no se imagina, porque todas esas afirmaciones le dan una señal a la mente para actuar. Si comenzamos afirmando, “Tengo la capacidad”, “Yo me amo”, “Vivo en armonía conmigo mismo y mi entorno”. Todo lo que decimos es muy poderoso. Siempre hay que realizar las frases en presente.

¿Cómo trabajan?

Cuando escuchamos una pieza musical, muchas veces nos transportamos y creamos una sensación de bienestar en nosotros. Los mantras cumplen una funcion similar y tienen propiedades que nos benefician mucho. Lo importante del mantra es sentirlo, ya que funciona en nuestro inconsciente dejando los conscientes de lado por un momento. Una parte del secreto del mantra es que no hay que estar pensando mucho en su sentido por que de esa manera estaremos utilizando la parte consciente nuestra  y solo tendremos la capacidad de percibir lo superficial. Sintiendo el mantra llegamos a la profundidad en la cual actúa.

¿Cómo los podemos usar?

Una forma muy interactiva es enunciándolos en forma de canto con ritmo y repitiéndolos reiteradas veces.

Una parte de la cultura de India usan un rosario denominado Mepala que posee ciento ocho perlas para enunciar cada mantra en periodos que coinciden con el alba y cuando el sol se esconde.

Algunos maestros recomiendan enunciarlos cuando nuestra mente se encuentra libre de pensamientos estresantes, ya que para poder sentirlo nuestra mente debe estar en paz y bien limpia. Hay que estar muy concentrado.

Una experta en el sistema de chacras, Judith Anodea, recomienda enunciarlos ni bien nos levantamos a la mañana Anodea Judith dice que pronunciado en voz alta durante algunos minutos a primera hora de la mañana, ya que en esa hora es muy eficaz y esa buena vibración que nos produce el mantra, perdura en todo el día. Si pronunciamos un mantra muy suave y lento, estaremos muy calmados y relajados durante todo el día. En cambio si el que elegimos posee mucho ritmo, nos generara mucha energía y ganas de hacer lo que queramos. Nos sentiremos capaces de todo. Nos dará un bienestar muy profundo.

Invocación de Angeles

por medio de Mantras

Un mantra es la agrupación de palabras cuyos sonidos brindan reacciones en el ánimo, en el físico y en el terreno espiritual. Hay mantras. Hay mucha cantidad de mantras por ejemplo los que llaman a los Ángeles para pedir dinero, amor, salud. De estos fabulosos mantras nos llenamos de energía positiva.

En esta sección pasaremos a mostrar los mantras que se utilizan para llamar a los ángeles y como debemos enunciarlos correctamente de acuerdo a su fonética. Las cosas tanto en la tierra como en el universo poseen energía, y esa energía emana una vibración. Por lo tanto esa energía la podremos utilizar para nosotros, para poder sentirnos bien.

Cuando enunciamos un mantra nuestro alma y cuerpo vibran, y esa vibración nos brinda energía que nos permite obtener lo que queremos. Si enunciamos un mantra pidiendo amor, insertamos vibración de amor en el alma y ese trabajo nos dará ese sentimiento a nosotros y nuestro entorno.

¿Cómo llamamos a los ángeles mediante los mantras?

Para relajarnos:

Sientese en el suelo, relajando absolutamente todo el cuerpo, con el mentón paralelo al suelo, columna derecha. Haremos 3 respiraciones muy intensas y profundas, haciendo una inhalación por nariz y una exhalación por boca. Luego movemos la cabeza hacia la derecha, volvemos al eje. Después movemos la cabeza hacia el lado izquierdo y volvemos. Siempre respirando, inhalando y exhalando. Finalmente, movemos la cabeza hacia atrás, acompañada de las mismas respiraciones. Una vez realizado esos tres movimientos, dejamos la cabeza en eje y tapamos la fosa nasal del lado derecho, e inhalamos y exhalamos por la izquierda 3 veces. Repetimos el mismo ejercicio pero con la fosa nasal izquierda. Vera que luego de realizar estas respiraciones, se sentirá mucho mejor. Vera que puede respirar bien y esta listo para recibir energía y armonía porque esta muy relajado y con un bienestar interno muy grande. Ya podemos empezar a enunciar el Mantra.

Desarrollo de capacidades por medio de los Mantras

Anteriormente hemos señalado formas para invocar a los arcángeles pertenecientes a los setenta y dos genios denominados Kababalisticos.

También se los puede llamar enunciando palabras de poder, vibraciones, luminarias y Salmos.

Para ello, hay que preparar tanto el alma como el cuerpo. Por eso, ahora nos centraremos en temas como: Telepatía, la elevación de tipo espiritual, avivar el Kudalini y la proyección astral.

Aunque usted no lo crea, cualquier persona tiene la capacidad de desarrollar todas estas cosas, pero para ello hay que entrenarse muchísimo.

Desarrollo de la Claravidencia

Claravidencia

Empecemos con la capacidad de ver más allá. Para ello, debemos poner en desarrollo nuestro 6to Chakra, y así podremos ver de otra manera las cosas en vez de mirarlas por los ojos.

Poniendo en practica la clarividencia

Empecemos con la relajación que hemos enunciado al principio. Luego enunciaremos nuestro nombre y diremos reiteradas veces “Mis”.

Manera de enunciación:

MmmmIiiiiSsssss

Debemos hacer mayor hincapié en la vocal “I”. Luego pronunciaremos nuevamente nuestro nombre, para cerrar el redondel de energía.

Telepatía

Cuando sabemos comunicarnos con el otro sin hablar

Para ello, tendremos que tener bien desarrollado el tercer chakra. Así sabremos ponernos en contacto con el otro, a través de nuestra mente.

Poniendo en practica este arte

Primero realizaremos el ejercicio de relajación para estar bien tranquilos. Luego enunciaremos nuestro nombre para abrir el circulo de conexión y diremos reiteradas veces  “Hagar”.

Manera de enunciación:

HhhhhAaaaGgggAaaaRrrrrr

Haremos mas hincapié en la silaba “Ha” y pronunciaremos muy fuerte la letra “R”. Además la silaba “A” la enunciaremos de manera prolongada.

Recordar vidas pasadas

Recordar Vidas anteriores

Para poder recordar tenemos que centrarnos en el punto energético referido a los pulmones. Se podría incluir dentro de la clarividencia, pero podremos mirar hacia atrás.

Acordándose de vidas anteriores

Primero realizaremos la relajación y enunciaremos luego nuestro nombre para poder abrir el círculo de conexión. Mas tarde, diremos reiteradas veces la palabra TIR”.

Manera de enunciación:

TiiiiiiiRrrrrrrr

Debemos pronunciar con más fuerza la letra “R”. Luego enunciar nuestro nombre completo par cerrar el redondel de energía.

Avivar el Kudalini

Ejercicio para avivar el Kudalini

En primer lugar debemos realizar el ejercicio de relajación y luego enunciaremos   ”Soriah” reiteradas veces, para que nos hagamos conscientes de este sonido.

Manera de enunciación :

SssssOoooooRrrrrIiiiiAaaaHhhhh

Diremos con mas fuerza la sílaba “Riah” y manteniendo el sonido de la letra “H”. Luego diremos nuestro nombre para cerrar el redondel de conexión.

Intuición

La intuición

Para ello es necesario que desarrollemos el cuarto chackra.

Poniendo en practica la intuición

Primero realizaremos el ejercicio de relajación para estar bien relajados. Luego enunciaremos nuestro nombre para abrir el circulo de conexión y pronunciaremos  “Waren” reiteradas veces.

Manera de enunciación:

WwwwAaaRrEeeeNnnnnnnn

Debemos enfatizar en la silaba “Wa” y además en la letra N debemos prestar mucha atención, enunciándola de manera prolongada y dejarla vibrar en nuestro interior. Si se hace con constancia funciona. Tenga paciencia. No se olvide de pronunciar su nombre para cerrar el redondel de energía.

Elevarse con Mantras

Elevación

Con esta capacidad, podremos despegarnos del cuerpo. Y para ello necesitaremos tener desarrollado el último chackra.

Ejercicio para la elevación

En primer lugar nos relajaremos con el ejercicio de propuesto al principio. Luego diremos nuestro nombre y repetiremos reiteradas veces  “Mariat”,

Manera de enunciación:

MAAAAAARRRRIATTTTTTT

Pondremos especial atención en la vocal “A”. Luego enunciaremos nuestro nombre completo para finalizar con el redondel de energía.

Beneficios de los Mantras

Beneficios del mantra yoga, y el rezo de la oración del Rosario.

Según un estudio publicado en el British Medical Journal, el mantra yoga mantra y el recitado del la oración del Rosario pueden ser buenos para el corazón.

El investigador Luciano Bernardi, de la Universidad de Pavia, y sus colegas, registraron 23 hombres y mujeres recitando el Ave María en latín y el yoga mantra om-mani-Padme-om. Descubrieron que durante la recitación del Ave María y el mantra yoga, la respiración regular se desaceleró a una tasa de alrededor de 6 respiraciones por minuto en comparación con la respiración espontánea y el azar al hablar.

La reducción de la tasa de respiración a 6 respiraciones por minuto parece sincronizar la respiración con los ritmos cardiovasculares, que también tienen un 6 por minuto ciclo.

Los resultados son una mayor variabilidad del ritmo cardíaco y arterial, y una mayor sensibilidad de gran alcance. También previenen a largo plazo la enfermedad del corazón.

Parece notable que el mantra yoga y el recitado del rosario, dos prácticas culturalmente distintas, son similares en la tasa (6 respiraciones por minuto), la duración (por lo general son mantras repetidos más de 100 veces y el rosario, 150 veces) y efectos cardiovasculares.

Bernardi y sus colegas sugieren que los monjes tibetanos adaptaron los mantras de los maestros de yoga en la India y de allí se pasaron del Oriente Medio a los cruzados, que presentan la práctica en Europa.

Proponen que en la cultura cristiana de la Edad Media, donde la conciencia corporal no se alienta, la oración dedicada al rosario puede tener este poder, porque se trata de de la ralentización de la respiración, el aumento de la concentración y,  la sincronización de los ritmos cardiovascular con la respiración, induciendo una sensación de calma y de bienestar sin estar activamente centrados en la respiración y el cuerpo.

Información sobre los Mantras

2.             Los Mantras tienen una traducción exacta y directa a base de la lengua. Si advertimos a un chiquillo que no debería tocar una estufa caliente, trataríamos de explicarle que eso lo quemaría. Sin embargo, la lengua es insuficiente para convenir la experiencia. Sólo el acto de tocar la estufa y quemarse definiría suficientemente las palabras “calientes” “y se quemará” en el contexto “de estufa”. Esencialmente, no hay ninguna verdadera traducción directa de la experiencia de ser quemado.

Asimismo no hay ninguna palabra que sea el equivalente exacto de la experiencia de pegar el dedo de alguien en un enchufe eléctrico. Cuando pegamos nuestra mano en el enchufe, sólo entonces tenemos en el contexto la palabra “choque”. Pero el choque es realmente una definición del resultado de la acción de pegar nuestra mano en el enchufe.

Es lo mismo con los mantras. La única definición verdadera es la experiencia que esto en última instancia crea. Hace más de miles de años, mucha gente ha tenido experiencias comunes y las han pasado de generación en generación. Por esta tradición, un contexto de definición empírica ha sido creado.

3.             Las definiciones de los mantras están orientadas hacia la acción de repetir el mantra o de las intenciones de los artífices originales y los probadores del mantra. En Sánscrito, los sonidos que no tienen ninguna traducción directa, pero que contienen el gran poder de ser “cultivados” son denominados “las semillas de los mantras. La semilla en sánscrito se denomina “Bijam” en el singular y “Bija” en la forma plural.

El mantra “Shrim” o Shreem es el sonido de la semilla para el principio de abundancia (Lakshmi, en el Panteón hindú.) Si uno dice “shrim” cien veces, habrá un aumento de la potencialidad para acumular la abundancia y pronto será alcanzada. Si uno dice “shrim” mil veces o un millón, el resultado será mayor.

Pero la abundancia puede tomar muchas formas. Hay prosperidad, sin duda alguna, pero hay también la paz como abundancia, salud como la riqueza, amigos como riqueza, bastante alimento para comer como riqueza, y una multitud de otras clases y tipos de abundancia que puede variar de individuo a individuo y de cultura a cultura. Está en este punto la intención del mantra, que comienza a influir en el grado de la clase de capacidad para acumular la riqueza.

4.             Los Mantras han sido probados y/o verificados por sus artífices originales o usuarios. Cada mantra esta asociado con un sabio real o la persona histórica que una vez vivió. Aunque la tradición oral preceda el discurso escrito, siglos anteriores aquellos registros eran orales y se anotaban sobre hojas de palma. Esto quiere decir que el mantra probablemente llego por medio de alguna forma de meditación o intuición y posteriormente probado por la persona que primero lo encontró.

5.             Los mantras en Sanscrito están compuestos de las cartas que corresponden a ciertos pétalos o a veces habla de los chakras en los cuerpos sutiles. Hay una relación directa entre el sonido del mantra, vocalizada o subvocalizada, y la localización del chakras localizado en todas partes del cuerpo.

6.             Los Mantras son la energía que puede ser comparada para descargar cosas. . Usted puede usar el fuego, cocinar su almuerzo o incendiar el bosque. Este es el mismo fuego. Asimismo el mantra puede traer un resultado positivo y beneficioso, o puede producir una fusión de energía cuando se lo emplea mal o se lo practica sin alguna dirección. Hay ciertas fórmulas de mantras que son tan exactas, tan específicas y tan poderosas que deben ser aprendidas y practicadas en la supervisión cuidadosa de un profesor calificado. Por suerte, la mayor parte de los mantras extensamente usados en el Oeste son sumamente seguros para usar diariamente, aún con alguna intensidad.

7.             El Mantra estimula el prana. “Prana” es un término en Sanscrito que cuenta acerca de una forma de energía de vida que puede ser transferida de individuo a individuo. Prana puede o no producir un efecto inmediato dramático sobre la transferencia. Puede haber calor o frescura como consecuencia de la transferencia. Algunos curanderos funcionan para la transferencia de prana. Un terapeuta de masaje puede transferir prana con un efecto beneficioso. Incluso la autocuración puede ser lograda concentrando el prana en ciertos órganos. El resultado puede ser un claro ejemplo de la dificultad que puede llegar a haber. Por ejemplo, diciendo cierto mantra, visualizando un órgano interno lleno de luz, hará que se concentre el poder específico del mantra sobre esa zona y los resultados serán increíbles.

8.             Los Mantras tarde o temprano calman la mente. En un nivel profundo, la mente subconsciente es un conocimiento colectivo de todas las formas de los conocimientos primitivos que existen en todas partes de los cuerpos físicos y sutiles. El empleo dedicado del mantra puede cavar en pensamientos subconscientes cristalizados almacenados en los órganos y glándulas, y transformar estas partes corporales en los depósitos de paz.

El canto de un mantram se debe hacer primeramente en voz alta para que uno pueda oirlo.La vibracion del mantram penetra cada vez más profundamente en el corazón y finalmente uno puede quedar silencioso, trabajando internamente con los sonidos supersónicos. Esta práctica trae tremenda energía curativa. La energía del mantram ayuda a conseguir equilibrio de la mente, el cuerpo, y la conciencia. Asi como el alimento para el cuerpo debe escojerse de acuerdo con la constitución, asi tambien con el mantram cuyo proposito y acción es nutrir el alma individual. Los mantras pueden emplearse solos o como parte de una práctica de visualización.

También puedes usar los mantras como “protectores de la mente” mientras caminas, lavas los trastes y hasta cuando estás sentado meditando. Yo siempre canto un mantra (internamente) mientras despega o aterriza el avión en el que voy. Con frecuencia, los budistas cuentan los mantras que cantan pasando las cuentas de una “mala”. El acto físico de contar girando una mala ayuda a la mente a mantenerse enfocada. Normalmente, una mala tiene 108 cuentas. Este número tenía un significado místico en la antigua India. Puede traerse la mala colgada en el cuello, de modo que se tenga a la mano cuando sea necesario. También hay malas que tienen 21 cuentas y se utilizan como pulseras, aunque no es esencial usar una mala. Si quieres usar mantras en una meditación formal, ya sea que los cantes en voz alta o de manera interna, primero ponte cómodo, con una postura erguida. Durante algunos minutos, observa tu respiración y deja que tu mente se asiente. Quizá quieras dejar que tu respiración sea más lenta, llevándola hasta el abdomen y haciéndola más profunda. Esto ayudará a aquietar tu mente, aunque no es necesario que tengas la mente absolutamente serena antes de comenzar a decir el mantra. Si estás diciendo el mantra en voz alta, deja que resuene en tu pecho. Puede servir que inhales profundamente, llevando el aire a tu vientre, antes de pronunciar cada mantra. Por lo general, un mantra sonará mejor si lo emites en una sola exhalación. Si eso te resulta difícil, tampoco te preocupes. Deja que dure la última nota de cada mantra antes de comenzar el siguiente. Verás cómo los mantras entran en un ritmo natural con tu respiración. Asegúrate que el mantra vaya con tu respiración y no al revés, no sea que termine faltándote el aliento. No pienses activamente en el significado del mantra (¡si es que lo tiene!). Si conoces el significado de alguna de las palabras, es posible que te remita a ciertas ideas. Esas asociaciones tendrán un efecto en tu mente y su sentido se irá haciendo más profundo cada vez, conforme lo explores fuera de tu meditación. Si te surge alguna preocupación en cuanto a estar trabajando adecuadamente con el mantra, deja que esa inquietud se disipe. Poco importa si tu pronunciación no es la correcta, lo que cuenta es el espíritu. Para terminar, permite que tu canto vaya bajando de volumen poco a poco, hasta que deje de ser un sonido externo y sólo lo escuches en tu interior. Luego deja que ese sonido interno se vaya volviendo silencio. Al concluir la práctica, permanece sentado en la resonancia de ese silencio, dejando que la vibrante quietud tenga un efecto refrescante en tu mente y tus emociones.

Mantras de la sabiduría

Para conectarse con el Cosmos y su Energía Vibrante es necesario dejar de lado las preocupaciones de la vida cotidiana y avanzar hacia la espiritualidad. También, es menester cultivar las virtudes y  la pureza emocional.

Vairochana (contra la ignorancia) Este buda de color blanco es “El Iluminado”, que permite eliminar las limitaciones mentales, los fanatismos y la ignorancia. Conectarse con él es el camino para lograr el equilibrio mental y obtener sabiduría.

Mantra:

“Om Vairochana Om”.

Recite el mantra centrándose en el chakra de su coronilla y visualizando una luz blanca purísima que pasa por él, entra en su cuerpo y lo purifica.

Akshobhya (contra el odio)

Es el Buda azul, vencedor de las apariencias con que nos engaña el mundo (poder, riquezas). Vence la ira, los rencores y el odio. Su elemento es el Agua.

Mantra:

“Om  Akshobhya Hum”.

Pronuncie el mantra enviando, a través del chakra coronario, una luz azul que lo libre de todo sentimiento negativo. Cultive el perdón y la compasión.

Ratnasambhava (contra el orgullo)

Es el Buda dorado que favorece la generosidad, la humildad y el ánimo alegre. Combate el orgullo, la soberbia, la codicia, la necesidad de tener razón y de dominar o manipular al otro. Su elemento es la Tierra

Mantra:

“Om Ratnasambhava Tram”.

Pronuncie el mantra, mientras siente que una luz dorada atraviesa su coronilla y se expande, limpiando su cuerpo, mente y aura de todo vestigio de soberbia, codicia o sentimientos de superioridad.

Amitabha (contra el deseo)

Buda de color rojo que posee la Luz infinita y la Sabiduría, cuyo elemento es el Fuego. Disuelve el apego a lo material y las pasiones y deseos que nos atan a la tierra y nos impiden elevarnos.

Mantra:

“Om  Amitabha Hri”.

Recite el mantra mientras siente que pasa por su chakra coronario una luz roja disolviendo todos los deseos que le impiden crecer y elevarse espiritualmente.

Amoghasiddhi (contra los celos)

El Buda de color verde otorga esperanza y confianza. Protege de los miedos y las inseguridades, al tiempo que destruye los celos y las envidias, serenando la mente y elevando el espíritu. Su elemento es el Aire.

Mantra:

“Om  Amoghasiddhi Ah”

Mantra es un término o un grupo de términos, pero también puede ser considerado un canto con tonos musicales. Man significa ‘mente’ y tra significa ‘liberar’ Hay muchos que se utilizan hace muchos años, y nosotros también somos capaces de crear los nuestros, por ejemplo por medio de afirmaciones, ya que estas crean un efecto muy positivo en nuestras mentes y nos generan bienestar.

Un mantra es una oración hindú y budista que se canta y repite muchas veces para profundizar  la meditación  y alterar la conciencia.

Chacra raíz- Bija Mantra

Según la cultura hindú, todas las cosas que existen están formadas por sonidos y cada una de estas representa de manera simbólica las normas de energía que contienen. Eso significa raíz, o bija mantra. La intencionalidad de estos cantos es situar a la persona que los dice en unión con la cosa cuyo sonido raíz ha llamado. Por eso a partir de los bija mantras dominamos lo esencial de las cosas. En nuestro cuerpo tenemos 7 chacras principales y cada uno de ellos tiene su sonido raíz. Y ese sonido posee lo esencial de este. Sabiendo que cada chacra tiene una relación directa con su elemento, los sonidos raíz nos permite ver las cualidades de ese elemento

Sahasrara: N (nasal)

Ajna: Om

Éter: Vishuda: Ham

Aire: Anahata: Yam

Fuego: Manipura: Ram

Agua: Swadhisthana: Vam

Tierra: Mulhadara: Lam

Los más tradicionales son los siguientes:

Aom/ Om: Sonido principal, y natural de los mantras. Es el símbolo de lo esencial en el Hinduismo. Significa unidad con lo supremo, la combinación de lo físico con lo espiritual. Es la sílaba sagrada, el primer sonido del Todopoderoso, el sonido del que emergen todos los demás sonidos, ya sean de la música o del lenguaje.

Om ah Hum: este mantra es utilizado principalmente: para entonarlo antes de comenzar una meditación para crear un ambiente muy agradable y libre de malas vibraciones para transformar (una ofrenda material en su contra partida espiritual)

Om Mani Padme Hum: este hermoso mantra nos explica el gran poder de la flor del loto esta en nuestro interior, simboliza la pureza del corazón y la mente. En la india esta joya representa a la divinidad esta asociada con la diosa de la abundancia Maha Lashmi, quien provee prosperidad, pureza y generosidad. En este mantra la joya se enuncia con las palabras Mani Padme y la realidad que no posee límites encerrada en los límites del ser, se enuncia con la palabra Hum. Esta produce una unión entre lo universal y lo individual. Un mantra que podríamos crear para resumir el significado de este mantra original, podría ser: Yo soy el que soy.

Om Klim Cristave Nama ha: se enuncia para invocar a la presencia crista hacia nosotros.

Om Namah Shivaya: es un mantra que invoca la presencia de una divinidad. En este caso se nombra a Shiva, que es la tercer integrante de la Trimurti, formada por Brahma(el dios creador), Vishnú(el conservador del universo) y Shiva(el destructor o transformador de la creación)

Namy Ho Ren Ge Kyo: este es un mantra que es originario de Japón que significa algo similar como el mantra anteriormente mencionado.

En la corriente principal de las practicas Vedicas, la mayor parte de técnicas budistas y del hinduismo clásico, los mantra son vistos como una necesidad para el avance espiritual y el alto logro. En el Kalachakra Tantra, por Dalai lama y Jeffrey Hopkins, Dalai lama declara, ” Por lo tanto, sin depender de un mantra… Buddhahood no puede ser logrado. Los Mantras son la energía a base de los sonidos. Los Mantras son pensamientos que crean ondas de energía. La conciencia humana es en realidad una colección de estados de conciencia que existen en toda la distribución física y en los cuerpos sutiles. Cada órgano tiene una primitiva conciencia de su propia cuenta. Esta le permite realizar las funciones que le son propias. Luego vienen los distintos sistemas. El sistema cardio-vascular, el sistema reproductor y otros sistemas de diversos órganos o partes del cuerpo trabajan en diferentes etapas de un proceso único. Al igual que los órganos, hay una conciencia primitiva también asociados con cada sistema. Y estos están sólo dentro del cuerpo físico. Las funciones similares y los estados de conciencia existen en el cuerpo sutil también. Así que cada órgano es la conciencia que esta superpuesta por el sistema, por cuerpos sutiles, por homólogos y por la conciencia y así infinitamente.

El ego con su auto – definición de “yo” asume preeminente el estado entre los sutiles estruendos del azar, semi – consciente que los pensamientos envían como impulsos a través de nuestro organismo. Y, por supuesto, nuestro organismo puede “recoger” la vibración de otros organismos cercanos. El resultado es que hay miles de vibraciones en la mente subconsciente en un momento dado. Los Mantras inician una poderosa vibración que corresponde a una frecuencia específica de energía espiritual y un estado de consciencia en forma de semilla. Con el tiempo, el mantra, comienza el proceso para anular todos las demás pequeñas vibraciones, que eventualmente se absorberán por el mantra. En última instancia, el mantra produce un estado en el que el organismo vibra en ritmo completamente en sintonía con la energía y el estado espiritual representada en la figura y en el mantra. En este punto, un cambio de estado se produce en el organismo. El organismo se convierte sutilmente en otro diferente. Así como una luz de láser es coherente en una nueva forma, la persona se convierte en un estado distinto, producido por el mantra.Los Mantras son instrumentos de poder. Estos son enormes, antiguos que trabajan en conjunto. La palabra “mantra” deriva de dos palabras en sánscrito. La primera es el “Manas” o “mente”, que proporciona la silaba “man”. La segunda sílaba se extrae de la palabra en sánscrito “formación”, que significa “protección”. Por lo tanto, el mantra en su significado más literal quiere decir “protección de la mente” o “la mente libre”. Mantra es, en esencia, una herramienta utilizada por la mente que con el tiempo se libera.

Pero el viaje a la libertad es un maravilloso. La mente se expande, se profundiza y se zambulle en la esencia de la existencia cósmica. En su viaje, la mente llega a comprender mucho sobre la esencia de la vibración de las cosas. Y el conocimiento, como todos sabemos, es el poder. En el caso del mantra, este poder es tangible.

Mantras

Positividad en las afirmaciones que creamos en nuestra mente

Cuando nosotros creamos mantras afirmando cosas, produce efectos que usted no se imagina, porque todas esas afirmaciones le dan una señal a la mente para actuar. Si comenzamos afirmando, “Tengo la capacidad”, “Yo me amo”, “Vivo en armonía conmigo mismo y mi entorno”. Todo lo que decimos es muy poderoso. Siempre hay que realizar las frases en presente. Cuando escuchamos una pieza musical, muchas veces nos transportamos y creamos una sensación de bienestar en nosotros. Los mantras cumplen una funcion similar y tienen propiedades que nos benefician mucho. Lo importante del mantra es sentirlo, ya que funciona en nuestro inconsciente dejando los conscientes de lado por un momento. Una parte del secreto del mantra es que no hay que estar pensando mucho en su sentido por que de esa manera estaremos utilizando la parte consciente nuestra  y solo tendremos la capacidad de percibir lo superficial. Sintiendo el mantra llegamos a la profundidad en la cual actúa. ¿Cómo los podemos usar? Una forma muy interactiva es enunciándolos en forma de canto con ritmo y repitiéndolos reiteradas veces. Una parte de la cultura de India usan un rosario denominado Mepala que posee ciento ocho perlas para enunciar cada mantra en periodos que coinciden con el alba y cuando el sol se esconde. Algunos maestros recomiendan enunciarlos cuando nuestra mente se encuentra libre de pensamientos estresantes, ya que para poder sentirlo nuestra mente debe estar en paz y bien limpia. Hay que estar muy concentrado.

Si pronunciamos un mantra muy suave y lento, estaremos muy calmados y relajados durante todo el día. En cambio si el que elegimos posee mucho ritmo, nos generara mucha energía y ganas de hacer lo que queramos. Nos sentiremos capaces de todo. Nos dará un bienestar muy profundo. Cuando enunciamos un mantra nuestro alma y cuerpo vibran, y esa vibración nos brinda energía que nos permite obtener lo que queremos. Si enunciamos un mantra pidiendo amor, insertamos vibración de amor en el alma y ese trabajo nos dará ese sentimiento a nosotros y nuestro entorno.

Sientese en el suelo, relajando absolutamente todo el cuerpo, con el mentón paralelo al suelo, columna derecha. Haremos 3 respiraciones muy intensas y profundas, haciendo una inhalación por nariz y una exhalación por boca. Luego movemos la cabeza hacia la derecha, volvemos al eje. Después movemos la cabeza hacia el lado izquierdo y volvemos. Siempre respirando, inhalando y exhalando. Finalmente, movemos la cabeza hacia atrás, acompañada de las mismas respiraciones. Una vez realizado esos tres movimientos, dejamos la cabeza en eje y tapamos la fosa nasal del lado derecho, e inhalamos y exhalamos por la izquierda 3 veces. Repetimos el mismo ejercicio pero con la fosa nasal izquierda. Vera que luego de realizar estas respiraciones, se sentirá mucho mejor. Vera que puede respirar bien y esta listo para recibir energía y armonía porque esta muy relajado y con un bienestar interno muy grande. Ya podemos empezar a enunciar el Mantra.

Desarrollo de capacidades por medio de los Mantras

Para ello, hay que preparar tanto el alma como el cuerpo. Por eso, ahora nos centraremos en temas como: Telepatía, la elevación de tipo espiritual, avivar el Kudalini y la proyección astral. Aunque usted no lo crea, cualquier persona tiene la capacidad de desarrollar todas estas cosas, pero para ello hay que entrenarse muchísimo.

Clarividencia

El arte de escuchar aun mas. Denominado clarividencia, en el que debemos aprender a desarrollar el 5to chakra. Con el podremos escuchar sin usar nuestro oído.  Para desarrollar este arte. Primero realizaremos la relajación. Mas tarde enunciaremos nuestro nombre y diremos reiteradas veces “ENME”.

Manera de enunciación:

Ennnnneeeeeeeee

Haremos mas hincapié en la silaba “EN” y diremos de manera prolongada la silaba “ME”. Luego enunciaremos nuestro nombre para que el redondel de energía se cierre. Debe tener mucha constancia con este ejercicio. Empecemos con la capacidad de ver más allá. Para ello, debemos poner en desarrollo nuestro 6to Chakra, y así podremos ver de otra manera las cosas en vez de mirarlas por los ojos. Empecemos con la relajación que hemos enunciado al principio. Luego enunciaremos nuestro nombre y diremos reiteradas veces “Mis”.

Manera de enunciación:

MmmmIiiiiSsssss

Debemos hacer mayor hincapié en la vocal “I”. Luego pronunciaremos nuevamente nuestro nombre, para cerrar el redondel de energía.

Telepatía

Cuando sabemos comunicarnos con el otro sin hablar

Para ello, tendremos que tener bien desarrollado el tercer chakra. Así sabremos ponernos en contacto con el otro, a través de nuestra mente.

Poniendo en practica este arte

Primero realizaremos el ejercicio de relajación para estar bien tranquilos. Luego enunciaremos nuestro nombre para abrir el circulo de conexión y diremos reiteradas veces  “Hagar”.

Manera de enunciación:

HhhhhAaaaGgggAaaaRrrrrr

Haremos mas hincapié en la silaba “Ha” y pronunciaremos muy fuerte la letra “R”. Además la silaba “A” la enunciaremos de manera prolongada.

Recordar Vidas anteriores

Para poder recordar tenemos que centrarnos en el punto energético referido a los pulmones. Se podría incluir dentro de la clarividencia, pero podremos mirar hacia atrás.

Acordándose de vidas anteriores

Primero realizaremos la relajación y enunciaremos luego nuestro nombre para poder abrir el círculo de conexión. Mas tarde, diremos reiteradas veces la palabra TIR”.

Manera de enunciación:

TiiiiiiiRrrrrrrr

Debemos pronunciar con más fuerza la letra “R”. Luego enunciar nuestro nombre completo par cerrar el redondel de energía.

Avivar el Kudalini

Ejercicio para avivar el Kudalini

En primer lugar debemos realizar el ejercicio de relajación y luego enunciaremos   ”Soriah” reiteradas veces, para que nos hagamos conscientes de este sonido.

Manera de enunciación :

SssssOoooooRrrrrIiiiiAaaaHhhhh

Diremos con mas fuerza la sílaba “Riah” y manteniendo el sonido de la letra “H”. Luego diremos nuestro nombre para cerrar el redondel de conexión.

Intuición

La intuición

Para ello es necesario que desarrollemos el cuarto chackra.

Poniendo en practica la intuición

Primero realizaremos el ejercicio de relajación para estar bien relajados. Luego enunciaremos nuestro nombre para abrir el circulo de conexión y pronunciaremos  “Waren” reiteradas veces.

Manera de enunciación:

WwwwAaaRrEeeeNnnnnnnn

Debemos enfatizar en la silaba “Wa” y además en la letra N debemos prestar mucha atención, enunciándola de manera prolongada y dejarla vibrar en nuestro interior. Si se hace con constancia funciona. Tenga paciencia. No se olvide de pronunciar su nombre para cerrar el redondel de energía.

Om Saha Naa vavatu Saha Nau Bhunaktu

Saha Veeryam Karavaa vahai.

Tejasvi Naava dheetamastu

Maa Vidvishaa vahai.

Om Shaantih Shaantih Shaantih.

GAYATRI MANTRA

OM BHUR BHUVAH SVAH

OM TAT SAVITUR VARENYAM

BHARGO DEVASYA  DHIMAHI

DHIYO YO NAH PRACHODAYAT

Significado:

Meditamos en Ishvara, la Gloriosa Luz,

Padre-Madre que ha creado este Universo.

Quien es digno de ser eternamente adorado.

Él es quien quita los pecados y la ignorancia.

Que Él pueda iluminar nuestra alma

nuestro intelecto, nuestros cuerpos físicos

y nuestros cuerpos espirituales.

Señor de la Luz, Señor del Amor:

Protégenos.

MANTRA DEL BUDA DE LA MEDICINA:

TAYATA OM BEKANDSE BEKANDSE MAHA BEKANDSE RANDSA SAMUD GATE SOHA

Fundamentalmente sirve para curar enfermedades de la piel aunque se utiliza para todo tipo de enfermedades y obstáculos. Es muy utilizado, por ejemplo para tener éxito en la consecución de un proyecto.

El procedimiento de recitación es el mismo pero esta vez se visualiza el Buda de la Medicina que es de color azul o bien, una esfera de luz azul imaginando que en esencia es el Buda de la Medicina. Se puede visualizar enfrente o sobre la coronilla. Como antes, al recitar el mantra, se imaginan rayos de luz y nectar que viniendo de la esfera de luz, penetran por la coronilla y limpian de todas las enferme­da­des, tensiones y bloqueos. Al acabar la recitación el Buda se absorbe por la coronilla en el corazón y uno siente sus bendiciones

Con este mantra también se puede obtener agua curativa por el mismo procedimiento de antes. En particular sirve para aumentar el poder de los medicamentos. Para esto se recita el mantra haciendo al visualización sobre ellos e imaginando que se llenan de la energía luminosa nuclear del Buda de la Medicina.

MANTRA LAXMI la diosa de la fortuna

3 laxmi

OM SHREEM REEM SHREEM

KAMLE KAMALALAYE PRASEED PRASEED,

OM SHREEM REEM SHREEM

MAHALAXMI NAMAH

Traducción: Om y saludos a la energía femenina que otorga toda clase de riqueza, y para los que Shreem es la semilla “.

GHESA

OM GAM GANAPATAYE NAMAHA

Significado:  Que todos vuestros obstáculos sean removidos

Om (declaración de la unidad)

gam (mantra semilla del Dios Ganesha – Gana: ejercito, grupo, clan. Isha: Señor Controlador, el mantra semilla, bija, inicializa el poder del mantra en el chakra)

ganapataye (a este Ganapati: Jefe de los Clanes. Ganesha es el Dios que remueve todos los obstáculos y dificultades de la vida, epíteto de Ganesha),

(Gana: ejercito, grupo, clan. Pati: Jefe)

namah (saludo/entrega desde lo mas profundo de nuestro ser).

Traducción: -Invocando la Unidad- “Saludo desde lo mas profundo de mi ser a este Señor de los Clanes, que remueve todos los obstáculos de la vida”

OM NAMO BHAGAVATE.

Om Namo Bhagavate Vasudevaya

Om Namo Bhagavate Vasudevaya

Om Namah Shivaya, Om Namah Shivaya,

Om Namah Shivaya, Om Namah Shivaya

“Yo ofrezco mis más humildes reverencias a la suprema personalidad de Dios quien es conocido con el Nombre de Vasudeva, o Krishna.”

LOKA SAMASTA SUKHINO BHAVANTU

10 Loka Samasta Sukino Bhavantu

Loka Samasta Sukhino Bhavantu

Loka Samasta Sukhino Bhavantu

Loka Samasta Sukhino Bhavantu

Significado; Este donde estés, seas quien seas, te deseo alcances la felicidad

GATE

5 Gate Gate

GATE GATE

PARAGATE

PARASAMGATE

BODHI SWAAHA

Más allá, más allá del más allá, más allá de la orilla más lejana, Iluminación, hago esta ofrenda

DURGA MANTRA

AUM

AING HRING KLEENG

CHAMUNDAYE VICHCHEY

AUM

Durga es la esposa de Shiva El nombre de “Durga” en sánscrito significa “invencible”. La sílaba “du” es sinónimo de los 4 demonios de la pobreza, los sufrimientos, el hambre y los malos hábitos. La “R” se refiere a las enfermedades y el “ga” es el destructor de los pecados, la injusticia, la impiedad, la crueldad y la pereza.

MANTRAS CURATIVOS. Un mantra es un conjunto de sonidos anidados para emitir su gran fuerza interior y ser dirigida a la divinidad de todo y al propio ser humano. Al escuchar un mantra, el auditor y el pronunciante, mentalmente se percibe su energía y modifican notablemente los estados de consciencia (frecuencia de lasondas cerebrales). Su sonido y escritura está realizada en sánscrito (dêvanâgarî). En la séptima mandala del Rig Veda aparece un poderoso mantra que supuestamente da la vida. La importancia de este mantra estriba en que ha salvado de la muerte a muchos. Puesto que un gran número de indios han repetido este mantra durante los últimos 4.000 años, ha acumulado fuerza muy especial. Aún en en nuestro tiempo hay pruebas de que donde la ciencia ha fracasado, este mantra ha funcionado. El Dr. Kailash ajpeyi, narra el caso de un niño de 8 años que le apareció un carbúnculo en el muslo derecho. Los doctores querían amputarle la pierna para evitar que la infección se extendiera al resto de cuerpo. Pero los padres del niño se opusieron y la madre decidió apoyarlo con la ayuda de un mantra. Encomendándose a su divinidad, cantó el mantra durante 7 días, 100.000 veces. Todos quedaron sorprendidos al darse cuenta que el tumor comenzaba a secarse. Quince días después, el niño había sanado. Este mantra se llama Mahâ Mrityujaya Mantra Para aumentar la efectividad curativa de este mantra y otros, se utilizan mantras que se realizan sólo en momentos específicos del día, así como en el incio y en el término de los ciclos circadianos, de la salida y puesta de sol, llamados agnihotras. Estas formas de curación, holísticas, que en su fondo tienen el atributo de integrar cuerpo y mente, liberan a está última todo su poder curativo, y es lo que no ha comprendido la medicina alopática y sólo se está quedando con su inmenso saber enciclopédico, despersonalizado y desconectado de poderosas energías que rodean a la naturaleza. De esto, quizás radica el fundamento de su reemplazo por las medicinas alternativas, dentro de las cuales, una de la más sistemáticas es el Ayurdeva.

LA EMISIÓN DE VOCALES DURANTE LA EXPIRACIÓN PROVOCA UN AUTOMASAJE VIBRATORIO DE LOS ÓRGANOS, Y LAS VIBRACIONES ALCANZAN LOS TEJIDOS MÁS PROFUNDOS Y LAS CÉLULAS NERVIOSAS, LA CIRCULACIÓN SANGUÍNEA SE INTENDIFICA EN LOS TEJIDOS Y LOS ÓRGANOS AFECTADOS.

Presión de los dedos ligera y delicada y las manos relajadas. Sentado, echado, de pie y andando. Postura del cuerpo simétrica y centrada, tan relajado y distentdido como le sea posible.

 

El Mudra se define como una posición de los dedos, que tiene como fin abrir o cerrar determinados circuitos de energía. – El Mudra te sirve para poder armonizarte y entrar en un nivel mas profundo en tu trabajo de relajación o de meditación.

Meditación: superficie estable, sentado, pelvis abierta y columna vertebral erguida. Ambas rodillas a la misma altura

Manos descansan distendidas sobre lso muslos

Hombros distendidos hacia atrás y hacia abajo, pecho abierto y libre

Barbilla recogida y nuca recta y relajada

Respirar lenta, regular, fluida y suavemente

No interrumpir la meditación de manera brusca. Sino siempre con un estiramiento enérgico

-visualizaciones

-afirmaciones: con fe, convencimiento y serenidad

– respiración

Para dirigir la mente durante la meditación, necesitamos un punto en el cual concentrarnos. La mente quiere ir hacia aquello que es agradable, entonces, a través del uso de un “Mantra” o vibración sonora especial, la mente es dirigida hacia aquello que le resulta lo más agradable: la bienaventuranza de la Conciencia Cósmica. Mantra literalmente significa “aquello que libera la mente”; es una palabra en la cual se concentra la mente durante la meditación. Los Mantras se dan en sánscrito; una antigua lengua conocida por su sutileza y exactitud de expresión. Fue desarrollada hace millares de años por yoguis mientras se encontraban en profundos estados intuitivos.

Hay varios tipos de Mantras: aquellos para cantos colectivos y ceremonias y los Mantras para la meditación. El Mantra más efectivo para la meditación se denomina Is’t’a Mantra (Is’t’a significa “meta”). Es un Mantra personal a través del cual el aspirante se identifica con su propio ser, con la Meta de la meditación, la Conciencia Cósmica.

Cualidades  del  Is’ta  Mantra
  1. Pulsativo: El Mantra consta de dos sílabas que se pueden coordinar con la respiración; al inhalar se utiliza una sílaba y la otra al exhalar. De esta manera, la respiración natural mantiene el Mantra fijo en la mente, y a su vez, éste torna la respiración regulada y rítmica.

Una respiración profunda y regular produce tranquilidad y sosiego, conduciendo a la meditación, mientras que una respiración corta, rápida e irregular es asociada a los estados excitados o agitados de la mente.

  1. Ideativo: Cada palabra es un símbolo. Al expresarla se crea una imagen mental. Por ejemplo, si una persona menciona la palabra “flor”, la mente evoca imágenes de flores. Esta asociación mental se llama paralelismo psico-físico, pues la vibración de una forma física particular crea una vibración parecida en la mente.

“En aquello en que piensas, te conviertes”, es una trivialidad, pero en este caso, la aplicación es verdadera. Las personas que se asocian constantemente con objetos limitados encuentran difíciles los pensamientos expansivos e ideas magnánimas. Su visión es generalmente estrecha y egocéntrica. De otra parte, aquellos que piensan constantemente en el bienestar de los demás y se esfuerzan por comprender ideas profundas son más inclinados a la amplitud mental y a los pensamientos expansivos. Incluso, las perspectivas de los que reflexionan sobre el Infinito y Su expresión en todas las cosas, son más amplias. Tal asociación mental se llama paralelismo psico-espiritual.

A fin de lograr un paralelismo psico-espiritual mayor, el significado fundamental de todos los Is’t’a Mantras es Infinito.

  1. Vibratorio: La vibración sonora del Mantra en sí, es adaptada para complementar la vibración mental del individuo. A las personas generalmente les gusta algo que tiene una vibración muy parecida a la propia. Las personas de diferentes naciones prefieren distintas clases de música, colores, etc., de acuerdo a su propia vibración mental. De la misma manera que un tipo de música puede resultar placentero para una persona, para otra puede parecer insignificante; así también los individuos se adaptan mejor a Mantras particulares.

El método de usar el Mantra también es importante, porque si se utiliza sin preparar apropiadamente la mente, se pierde mucho de su eficacia. Primeramente, la mente debe liberarse de las tensiones normales, los apegos y distracciones de la vida cotidiana, y después, separarse de los propios sentidos. Solo hasta haber cumplido con estos pre-requisitos puede obtenerse un efecto completo. Conjuntamente con el Is’t’a Mantra se enseñan importantes procesos preparatorios.

Mantra  y  Kun’d’alini

Además de los efectos antes mencionados, el Is’t’a Mantra tiene una importante función adicional cual es la de despertar la “divinidad adormecida” o energía espiritual latente en los seres humanos. Esta energía espiritual conocida con el nombre de “Kun’d’alini” se relaciona con la apertura de los diferentes centros de energía psíquica del cuerpo llamados “Cakras” (explicados más adelante en el capítulo 8, pág. 37, ellos refieren los centros como ca kras, en lo adelante siempre utilizaré el término chakra). El Kun’d’alini despertado pasa a través de los diferentes Chakras, teniendo como resultado el control de sus respectivas funciones físicas y psíquicas. Por medio del control de estas tendencias psicofísicas, se puede controlar la mente en su totalidad y desarrollarla, permitiéndole expandirse hacia el estado de realización absoluta; una expresión completa de la Conciencia pura.

MÁGICOS RESULTADOS DE ESTE MANTRAM

DI ‑‑Intensificada vibración de los órganos creadores.

ON ‑‑Movimiento inteligente de la energía creadora en todo el sistema nervioso sexual hasta sumergirse en la conciencia.

IS ‑‑Esta mántrica sílaba nos recuerda a los Misterios Isíacos y a su correspondiente nombre ISIS. Obviamente la vocal I y la letra S prolongada como un silbo dulce y apacible, invoca a la serpiente sexual para que suba victoriosa por el canal medular espinal.

IO ‑‑ISOLDA, el Androginismo LUNI‑SOLAR, OSIRIS‑ISIS, centellea  desde el fondo profundo de todas las edades, terriblemente Divino.

I, con su honda significación, ciertamente en el LINGAM (PHALO), el IOD hebreo.

O, es el eterno femenino, el útero (EL YONI), el famoso HE de tipo hebraico.

IO, cuando entonamos esta última sílaba de la mágica palabra durante el trance sexual, entonces deviene la transmutación íntegra de la libido.

Así es como la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes despierta para iniciar su éxodo por el canal medular.

Resalta patente y manifiesto el aspecto maternal de la flama sagrada, que en forma serpentina asciende por la espina dorsal.

Flama con figura de culebra; Divina Llama Sexual; Madre Sacratísima KUNDALINI.

Fuera del cuerpo físico nuestra Madre Cósmica particular (pues cada quien tiene la suya), asume siempre la presencia maravillosa de una madre virgen.

Alguna vez ‑no importa la fecha ni la hora ‑, hallándome fuera del cuerpo físico me encontré con mi Madre Sagrada en el interior de un precioso recinto.

Después de los consabidos abrazos de hijo y madre, ella se sentó en un cómodo sillón frente a mí; oportunidad que aproveché para hacer preguntas muy necesarias.

¿Voy bien ahora, madre mía? “Si, hijo mío, vais bien?, “¿Todavía necesito practicar Magia Sexual?” Sí, todavía necesitas”. ¿Es posible que allá, en el mundo físico, haya alguien que pueda AUTO‑REALIZARSE sin necesidad de la magia sexual?

La respuesta a esta última pregunta fue tremenda: “Imposible hijo mío, eso no es posible”.

Confieso francamente y sin ambages, que estas palabras de la adorable me dejaron asombrado. Recordé entonces con supremo dolor a tantas gentes seudo‑esoteristas y seudo‑ocultistas que anhelan de verdad la liberación final, pero que desconocen el SAHAJA MAITHUNA ‑La Magia Sexual ‑, la clave maravillosa del Gran Arcano.

Incuestionablemente el camino que conduce al abismo está empedrado con buenas intenciones.

EL GAYATRI Mantra

OM BHUR- BHUVA- SUVAHA

TAT SAVITUR VARENYAM

BARGHO DEVASYA DHIMAHI

DHIYO YO NAH PRACHODAYAT

El mantra Gaiatri o Gayatri es la forma femenina de la palabra sánscrita gaiatra, que es un canción o himno. Gaiatri es el nombre de un tipo de metro poético védico de veinticuatro sílabas o cualquier himno compuesto con ese metro.

El verso Gaiatri es una adoración a Savítri (el dios del Sol, estimulador y vivificante) como generador, por eso también a esta oración se personifica como Savítri (hija del dios del sol), esposa del dios creador Brama y veda mata, la madre de los Vedas. El Gayatri Mantra está dirigido a la energía del sol como Dios Sol, a su inmanente y trascendente divinidad. Este Mantra tiene infinita potencialidad. Es una fórmula llena de vitalidad y vibración. Tiene un inmenso poder, el del sol, que es la deidad que lo preside y le otorga una energía y poder extraordinario que realmente asombra.

En su iconografía, la diosa frecuentemente aparece sentada en una flor de loto roja (que significa riqueza), con cinco cabezas y diez ojos (que miran estrábicamente hacia abajo, arriba y en las ocho direcciones) y diez brazos que sostienen todas las armas de Vishnu (maza y disco entre otras). Representa encarnaciones de diosas como Parvati, Sarasvati, etc. A veces como diosa de la educación, tiene sólo dos brazos, con los que sostiene un libro y una lota (recipiente de metal). En estos casos está acompañada por un cisne.

Etimológicamente la palabra Gayatri proviene de Gayat: cantar con el alma y de Tri (trana): liberación. Gayatri significa entonces: Cantar con el alma la liberación.

Gayatri significa aquello que salva cuando se repite, aquello que redime, que libera, que protege a quien lo canta.

En India cada deidad tiene su Gayatri. La repetición de ese Gayatri asociará, al que lo practica, con el poder de la Entidad Divina invocada.

Consideraciones para su correcta recitación

El sonido de un Mantra es tan valioso como lo es su significado.

Hay cuatro pausas en la repetición del Gayatri Mantram.

Luego de pronunciar el OM se debe hacer la primera pausa; después decir BHUR BHUVA SUVAHA se debe hacer la segunda pausa, luego se pronuncia TAT SAVITUR VARENYAM se deja un tercer intervalo, a continuación se dice BHARGO DEVASYA DHIMAHI y se hace la cuarta pausa y luego se pronuncia DHIYO YO NAH PRACHODAYAT.

No debemos apresurarnos al repetirlo, ya que el sonido debe internalizarse al igual que su significado y ello es posible en el silencio de las pausas.

Para terminar se deja una pausa final y se entona el Mantra OM seguido de la repetición tres veces de Shanti con un breve intermedio entre una y otra repetición. Esto asegurará que la Paz sea con cada uno, a nivel de los tres cuerpos, el físico, el mental y el espiritual.

Muchas y variadas son las formas que existen para la recitación de este mantra, de acuerdo con las diferentes corrientes religiosas de la India

¿Porqué protege?

Porque Gayatri es la Madre, la fuerza que anima toda la vida.

Gayatri Mantra es la encarnación de todos los potenciales divinos.

Cantar el Gayatri Mantra concede, fomenta y agudiza la facultad del conocimiento humano.

Si el Gayatri es cantado habitualmente, varios tipos de poderes podrían emerger en el Ser.

Esta Plegaria Universal pide un intelecto claro para que la Verdad pueda reflejarse en él sin distorsión.

Puede ser repetida siempre y en todas partes

Solo que uno debe asegurarse que la mente esté pura. Uno de los momentos más apropiados para repetir este mantra es mientras nos bañamos. Cuando realizamos el baño aseamos nuestros cuerpos; y es bueno hacer también que se limpien nuestra mente e intelecto. Otros momentos apropiados pueden ser antes de cada comida; cuando nos despertamos y cuando nos vamos a dormir. También es bueno acompañarlo con el mantra Shanti (paz) tres veces al final, porque esa repetición nos da paz a las tres entidades que tenemos: cuerpo, mente y alma”.

El Mantra Gayatri tiene los tres elementos que figuran en la adoración de Dios

Las primeras nueve palabras del mantra representan los atributos de la Divinidad. Dhimahi se refiere a la meditación. Dhiyo yo nah prachodayat es la oración al Señor. El mantra es, así, una oración a Dios para que confiera todos los poderes y talentos.

CONCLUSIÓN

La recitación de mantras es una vía hábil y fructífera para que los efectos de la meditación sean duraderos y para incrementar la espiritualidad, acercando al hombre hacia el estado de Samadhi o meditación continua.

La primera función que cumplen los mantras es la de purificarnos del velo de la negatividad, de la ignorancia y por otra parte desarrollar en nosotros cualidades positivas. Acrecentar el mérito y acercarnos al Despertar.

Algunos mantras están particularmente asociados a aspectos de nuestra existencia. Ya sea la prolongación de la vida, la purificación de enfermedades, impedir que la mente caiga en estados inferiores, o eliminar el miedo y la ansiedad, por ejemplo. Pero en general, podemos decir que todos los mantras tiene el mismo objetivo: eliminar el sufrimiento y la confusión, y conducir al practicante hacia el preciado “Despertar”.

— en Benarés.

La meditación con mantras consiste en antiguas vibraciones creadas a partir de los sonidos internos que los grandes yoguis percibieron
dentro de sus mentes y cuerpos, basados en las corrientes internas sutiles de los Chakras, los Nadis y la Kundalini.

La práctica se hace principalmente de dos maneras: la primera se llama “Japa Mantra”, se utiliza para un collar de meditación de 108 cuentas hechas de Sándalo,
Tulsi o semillas de Rudraksha, las cuales tienen propiedades curativas y relajantes. “Japa” quiere decir “repetición”, y “Mala” quiere decir “collar”. “Japamala” significa “collar de repetición”. Este collar no debe ser nunca confundido con un “rosario católico, ortodoxo, árabe”, ya  que el “rosario” tiene una antigüedad de 1.500 años en cambio el “Japamala” tiene una antigüedad de 6.000 años. El “Om” solo debe usarse para empezar o terminar la meditación, pronunciándolo tres veces. Y en diferentes situaciones que se desee tener un buen augurio.
Pero no es conveniente hacer “Japa mantra”: 108 veces, ya que su poder es muy grande y se puede tener una depuración energética muy abrupta.
En yoga es importante hacer las cosas de manera gradual y sistemática, para que resulten naturales y no agresivas, según el principio de
“Ahimsa” de la no-violencia.

La práctica de “Japa mantra” debe hacerse -en lo posible- con una frecuencia diaria: en la mañana temprano al levantarse y en la noche antes de dormir: sentarse en una posición con las piernas cruzadas y la espalda derecha. Si es necesario se puede apoyar la espalda.
Si duelen las piernas pueden sentarse en una silla. El collar de meditación se toma con la mano derecha y se pone sobre la rodilla derecha (aunque sea zurdo). La mano izquierda se apoya relajada o con un mudra sobre la rodilla derecha. Los ojos cerrados.
Cada una de las 108 cuentas del collar se van pasando hacia delante con los dedos: pulgar, mayor y anular de la mano derecha. Nunca se deben usar los dedos índice ni meñique ya que estos están conectados con las energías del ego y la inercia. El collar de 108 cuentas tiene un “Penacho” que representa “la cabeza”, por lo tanto, al llegar con los dedos a ese punto, no se debe atravesar ni pasar por encima, sino que, hay que volver hacia atrás, en el caso de que se quiera, dar más de una vuelta.

La segunda forma importante de usar los mantras se llama “Ajapa-japa”. Consiste en la repetición constante y espontanea, en todo momento y en cualquier lugar. También, en este caso, el mantra ideal es “So-Jam”.
Cuando no estamos trabajando, estudiando, la mente se queda ociosa divagando y pensando en problemas y cosas que nos preocupan y tensionan. En ese momento es, cuando resulta indispensable y útil, practicar con “Ajapa-japa” y así evitar el vagar de la mente, creando un estado de concentración y atención más
estable.

http://www.hindupedia.com/en/Vishnu_Sahasranama

¿Que Significa “Merkaba”?

La palabra Mer-Ka-Ba esta compuesta de tres palabras: Mer, Ka y Ba. Que provienen del antiguo Egipto. Existen diversas formas de pronunciación de Mer-Ka-Ba tales como Merkabah, Merkava, y Merkavah.

Mer se refiere a un tipo específico de luz que era comprendido en Egipto, durante la 18a Dinastía que siguió a la reorientación de la religión hacia la adoración de un Dios de toda la creación. “Mer” era visto como dos campos contra rotatorios de luz girando en el mismo espacio. Estos campos son generados cuando una persona realiza unos patrones de respiración específicos.

Ka se refiere al espíritu individual de una persona.

Ba se refiere a la interpretación del espíritu de su realidad particular. En la realidad humana Ba se define generalmente como el cuerpo o la realidad fisica. En otras realidades en donde los espíritus no tienen cuerpos, Ba se refiere a sus conceptos o a su interpretación de la realidad en el reino en donde ellos existen.

Mer-Ka-Ba es un campo contra rotatorio de luz cristalina, generado por el movimiento de formas de la geometría sagrada especificas, que afecta simultáneamente a nuestro espíritu y a nuestro cuerpo, alineando la mente, el cuerpo y el corazón. Es un campo de luz o vehiculo de luz o vehiculo de ascensión (como prefiera llamarlo), que puede ayudar a la mente, al cuerpo y al espíritu, a acceder y a experimentar otros planos de realidad o potenciales de vida. Mer-Ka-Ba nos permite experimentar la conciencia expandida, nos conecta con potenciales elevados de conciencia, y restaura el acceso y la memoria hacia las posibilidades infinitas de nuestro ser. Estos campos de energía giran normalmente alrededor de nuestros cuerpos a una velocidad cercana a la de la luz, pero en la mayoría de nosotros se han vuelto mas lentos o han dejado de girar completamente, debido a una falta de atención y de uso. Mer-Ka-Ba completamente activado se ve como la estructura de una galaxia o de un OVNI .

Cuando la meditación Mer-Ka-Ba se realiza correctamente, se integra fluidamente los aspectos femeninos (intuitivos, receptivos) y los masculinos (activos, dinámicos) de nuestra mente y espíritu.

Cuando aprendas sobre Mer-Ka-Ba, no solo comprenderás intelectualmente los campos geométricos, sino que los experimentaras personalmente y los sentirás tangiblemente alrededor de tu cuerpo. Estos campos de energía geométricos alrededor de nuestros cuerpos, pueden ser puestos en marcha de una forma particular, que esta conectada con nuestra respiración.  Activar el Mer-Ka-Ba, dará como resultado un contacto mas profundo con tu Ser Superior y fortalecerá cada aspecto de tu vida. Lo más importante, es que vas a experimentar y a recordar tu conexión intima con Dios.

Los  ejercicios vivenciales de la meditación Merkaba, tienen dos objetivos básicos:

Abrir el corazón: El amor universal es requisito fundamental para activar el cuerpo de luz Merkaba.

¿Quien no se ha sentido emocionado viendo un atardecer? ¿ quien no ha disfrutado viendo las estrellas o siguiendo las nubes? ¿Quien no se ha divertido con alguna mascota? ¿Quien no se ha conmovido con los logros de sus hijos, su familia, sus amigos? ¿Quien no ha vivido con asombro algún milagro?

Abrir el corazón es regresar a ser niño, es justamente eso rememorar los sentimientos mas hermosos que nos reconcilian con Dios, con la vida. Es absolutamente imprescindible sanar y equilibrar el cuerpo emocional para que participe activamente en este proceso, el no hacerlo daría un resultado contraproducente

Contacto con el Yo Superior: El Yo Superior es la parte sabia que todos tenemos, es decir es el que tiene la perspectiva total de quienes somos.

Generalmente miramos la realidad desde la perspectiva del ego y este se encuentra limitado por los paradigmas. El Yo Superior va mas allá de esas creencias.

El Yo Superior se manifiesta de muchas formas, puede ser a través de presentimientos, de sueños, de coincidencias, de personas, de libros, de animales, de señales etc. El lenguaje del Yo Superior es particular, cada quien tiene su manera de percibirlo. ¿Quien soy yo?, tiene una respuesta.

Como la furia implacable de las olas que rompen en el océano infinito del samsara.

_ Verás, la cosa es así, cuando el pensamiento pasado ya ha pasado y el pensamiento futuro aún no ha surgido, ¿ no hay un intervalo?

– Sí-, reconoció Apa Pant- pues bien, prolongalo, eso es la meditación

“cuando duermo, duermo, cuando como, como”

” Meditar significa darse cuenta interiormente de la imperturbabilidad de la mente”

hui-Neng

Las técnicas son útiles porque son científicas.

Meditación es presenciar. Meditar significa volverse un espectador.

En última instancia, la meditación no es una técnica; la meditación es una comprensión, es conciencia. Pero necesitas técnicas porque esa comprensión final está muy lejos tuyo. En este preciso momento la puedes tener, pero no la vas a tener porque tu mente sigue. Este preciso momento es posible y sin embargo, imposible…

Las técnicas van a tender un puente sobre la brecha; están solamente para tender un puente sobre la brecha.

Entonces, al principio, las técnicas son meditaciones. Al final, vas a reirte: las técnicas no son la meditación. La meditación es una cualidad de ser totalmente distinta…No tiene nada que ver con nada. Pero va a pasar recién al final; no pienses al principio que ya pasó porque sino la brecha no se va a poder unir.

Dejando a un lado las complejidades del condicionamiento, la conciencia espiritual lograda a través de la meditación puede ser observada de manera mucho más simple.

A veces, durante la reflexión profunda, nos cuestionamos quiénes somos. Nuestra mente inquiere la pregunta fundamental de qué es la Conciencia. El entendimiento contemplativo de que poseemos “Conciencia” es un misterio sin resolver para nosotros. Como el físico que examina la base de la materia, la mente despejada contempla la base de la conciencia humana.

Sin embargo, raras veces nos alcanza este pensamiento ya que estamos ocupados viviendo nuestras vidas y sumergidos en la interminable tarea de satisfacer tanto nuestras necesidades físicas y mentales, como las de los demás. Gradualmente somos bloqueados ante la idea de Conciencia, que simplemente damos por supuesta.

La meditación viene a ser como un alivio, un tiempo en que podemos de nuevo hacer contacto con nuestra propia conciencia.. es una oportunidad para penetrar la superficialidad de nuestros procesos mentales cotidianos y profundizar dentro de nuestras mentes, de manera que cuando retornemos a nuestra existencia diaria, le encontremos un nuevo sentido y significado.

En la meditación, la mente ya no es más objetivada o absorbida por el mundo fenomenal; es concentrada en la Conciencia que introduce otra perspectiva para ser considerada por nosotros.

  1. Haciendo una meditación como la dinámica, la kundalini o la whirling. De repente, un día la meditación va a seguir pero vos no vas a estar identificado Meditación: dirigiendo el flujo de Conciencia

Con frecuencia la meditación se entiende como sentarse tranquilamente, contemplar pensamientos o analizar problemas personales. Otros creen que es una práctica para forzar a la mente a no pensar, a no pensar en nada, ofreciendo así una paz asociada con el escape a los problemas cotidianos. Pero ninguna de estas imágenes encaja exactamente con el concepto yóguico de meditación.

En la terminología yóguica, la meditación se denomina “dhayána”, que significa literalmente “el fluir de la mente.” Es un estado de pura concentración en el que la mente fluye sin obstrucciones hacia la Conciencia Cósmica. Al principio el meditador puede concentrarse solamente por algunos segundos, pero con cada esfuerzo aumenta su habilidad para dirigir la energía mental.

Cuando la meditación llega a ser tan profunda que todos los sentimientos de individualidad se consumen en un solo pensamiento de la Conciencia Cósmica, el aspirante logra la total absorción mental, conocida como “Sama’dhi”. En este estado, se siente el éxtasis trascendental de unión con la Conciencia Cósmica.

Los yoguis se refieren a esta bienaventuranza Cósmica como “A’nandam”. Aquí se libera la mente de todas las ataduras y se sumerge en la realización bienaventurada de la Conciencia Universal.

Práctica  regular

Para que la meditación sea efectiva, debe ser practicada regularmente. Entonces, una vez iniciado, se aconseja al aspirante espiritual meditar dos veces diarias, empezando de 15 a 30 minutos cada vez. Las mejores horas para meditar son al amanecer y a la puesta del sol, antes del desayuno y de la cena, cuando las vibraciones naturales conducen a la prácticas espirituales.

La meditación de la mañana ayuda a comenzar el día con una manera correcta de pensar y con la ideación del Infinito. La meditación por la noche ayuda a limpiar la mente de las actividades mundanas del día, enfocándola de nuevo en el Infinito. Mantener una ideación correcta trae una nueva perspectiva; elimina el estrés emocional negativo y la ansiedad, y crea una calma y contentamiento internos.

Beneficios  prácticos

Aunque la meditación sólo puede ser apreciada a través de una experiencia personal directa, los esfuerzos de la ciencia moderna por comprender los estados elevados de meditación están dando resultados útiles. En la investigación de los cambios fisiológicos que ocurren durante las prácticas meditativas, se han encontrado aplicaciones concretas de la meditación.

Por ejemplo, se ha demostrado que su práctica regular baja la presión de la sangre en pacientes con hipertensión definida, a través de la activación del estímulo de una respuesta hipotalámica integrada, conocida como la “respuesta del relajamiento.” Esta actividad de meditación puede también extenderse a períodos del día durante los cuales no se medita.

Otros efectos incluyen: aumento en la distribución de oxígeno, que reduce la producción y acumulación de ácido láctico en los músculos, reduciendo la fatiga muscular; disminución significativa del ritmo cardíaco, considerando que las grabaciones de los electrocardiogramas han demostrado una disminución de ocho latidos por minuto; aumento en la resistencia de la piel; incremento en la capacidad de percepción auditiva y en el desempeño de la percepción motora; cambios drásticos en las grabaciones del EEG (electroencefalo grama) han demostrado que el ritmo  aumenta su amplitud, disminuye en frecuencia, y se extiende a canales interiores del cerebro, lo cual tiene un profundo efecto en el tratamiento positivo de ciertas enfermedades.

“La espiritualidad proporciona a la humanidad un poder tremendo y sutil, con el cual ningún otro poder puede ser comparado. Por lo tanto, con la espiritualidad como base, se debe desarrollar una filosofía racionar para enfrentar los problemas físicos, psicológicos y socio-filosóficos del día.” S Perspectiva histórica

La meditación es una práctica espiritual que ha evolucionado a través de millares de años, siendo conocidas sus primeras raíces en la práctica del Tantra, implantado por primera vez en la India hace 7,000 años por Sadashiva, un gran yogui que vivió en y alrededor de los Himalayas.

Incluso en estos tiempos antiguos el Tantra era una ciencia integral de la vida, abarcando muchos aspectos del desarrollo personal y social. La filosofía no fue limitada a una meditación subjetiva, sino que se extendió a los campos de la literatura, el arte, la danza y la medicina; era un enfoque integral de la existencia.

Con el curso de los años, se formaron muchas ramas y subdivisiones del Tantra. Estas formaron disciplinas más especializadas conocidas como los diferentes tipos de Yoga.

¿Qué es la meditación?

Muchas personas creen, por error, que la meditación es un producto instantáneo; tan solo sentarse y el proceso funciona mágicamente, arrullando al meditador en un mundo sin pensamiento, lleno de bienaventuranza, tranquilidad y luces brillantes. Cuando estas experiencias no ocurren en las primeras semanas de meditación, los nuevos practicantes suponen que están haciendo algo errado o que sus técnicas son defectuosas. Consecuentemente descontinúan la práctica debido a un simple malentendido.

Entonces, ¿qué se debe esperar en las primeras semanas de meditación? “La mente es como un mono loco picado por un escorpión”, dijo el gran yogui Ramakrishna, y todos los que comienzan a meditar e intentan concentrarse, saben que esto es cierto. Especialmente al comienzo, la mente es incontrolable y revoltosa. Al sentarse surgen muchos pensamientos; uno comienza a viajar mentalmente pensando en algo diferente, sonidos y ruidos desde afuera desvían su concentración interna, el cuerpo no quiere permanecer quieto, y al final, uno se levanta pensando que nada ha sucedido.

¡Pero ciertamente ha sucedido! Por medio de la práctica constante, la capacidad para  mantener fija la mente se aumenta. Así como el cuerpo de un atleta en entrenamiento adquiere fortaleza física y resistencia, así también el meditador que se esfuerza, desarrolla fortaleza mental y la capacidad para concentrarse. Es tan solo hasta después de algún tiempo que llega la etapa en que podemos verdaderamente fijar nuestra mente en el objeto de la meditación y mantenerla allí, es hasta entonces que se realiza la meditación verdadera.

Otra experiencia enigmática para algunos es que la mente parece aún más inestable después de comenzar la meditación. Surgen más pensamientos de lo normal y esto es tomado como si el proceso no estuviera siendo llevado a cabo correctamente. Pero es exactamente contrario a la verdad. La función de la meditación es trabajar internamente en la mente, eliminando todas las deformaciones e impresiones que nuestras acciones pasadas han registrado en nuestra mente subconsciente. Es como limpiar la casa: en medio del proceso, podría parecer peor que cuando empezamos, pero perseverando y no rindiéndonos a la mitad del camino, logramos limpiarla. Entonces, a medida que continuamos meditando, la mente se torna más y más clara.

Meditación es el esfuerzo por controlar y desarrollar la mente para realizar nuestra verdadera naturaleza. Es el medio a través del cual podemos desarrollar totalmente nuestro potencial en todos los niveles de la existencia. físico, mental y espiritual.

Las prácticas meditativas del Tantra ayudan sistemáticamente a controlar y dirigir la energía mental.

MEDITACIÓN CON KUNZITA

Siéntate en tu lugar preferido para la meditación. Mantén la espalda recta, y sujeta una piedra de kunzita a la altura del corazón, en el centro del pecho. Al inhalar, llena el corazón de la energía purificadora de la kunzita. Aguanta la respiración, visualizando un rayo rosado que apunte directamente al centro del tercer ojo. Cuando llegue a la frente, exhala y proyecta mentalmente un rayo púrpura y rosado que alcance el corazón. Prosigue con el ejercicio durante un mínimo de once minutos. Sus efectos son extraordinaros. La meditación habrá purificado la mente y canalizado las emociones sumiéndote en un estado de equilibrio y serenidad.

Ajuste  interno

A medida que se hace evidente que la meta fundamental de la realización no es tan fácilmente asequible, es necesario que el aspirante desarrolle un fuerte sentido de devoción y determinación, libre de apegos.

se necesita tiempo para perfeccionar las técnicas y prácticas tendientes a desarrollar el poder de concentración, purificar los niveles de la mente (Kos’as) y armoniosamente ganar control de los centros de energía psíquica (Cha kras).

Estos poderes son perfectamente naturales, no sobrenaturales, y existen en forma potencial en todos. De ahí que no se debe temer si se manifiestan.

Los poderes ocultos no son dañinos en sí, pero sólo pueden ser usados de un modo segu-ro y beneficioso por alguien que ha sobrepasado completamente la posibilidad de degradación y es perfectamente adepto a las ciencias espirituales, esto es, una persona liberada o completamente realizada.

Cuando el aspirante alcanza finalmente el estado de unión sin dualismo con la Conciencia Cósmica, se conoce como auto–realización; a máxima experiencia con el Ser Cósmico. Si la persona permanece para siempre en este estado después de la muerte, se llama liberación. Sin embargo, un ser auto realizado puede renunciar a la liberación para servir a la humanidad, en cuyo caso, después de la muerte, toma un cuerpo humano por medio del proceso de la reencarnación.

Auto análisis

“El enfoque sobre la espiritualidad debe ser psicológico y racional y debe atraer los sentimientos

psíquicos más profundos del género humano.

Por medio de un análisis racional cada uno debe apreciar su relación con Dios y reconocer la

más benevolente bondad de la más amada Entidad. La espiritualidad debe conducir a todos a

esa única Verdad Cósmica de Quien han surgido sus almas y Quien es el destino final de cada

individuo.”

Shrii Shrii Anandamurti

Así el orfebre remueve las impurezas para obtener oro puro, así también un espiritualista debe remover sus cualidades limitantes para alcanzar el estado de Conciencia pura. También en la vida social una persona se puede relacionar con otras de una manera armoniosa sólo si tiene una visión objetiva y libre del dominio de los mezquinos intereses del ego.

Una forma de desarrollar una visión objetiva es por medio del auto-análisis. Al final del día, uno reflexiona honesta y sinceramente sobre sus acciones con el propósito de identificar cualquier falla u omisión. Haciendo esto con regularidad, eventualmente uno se torna más consciente de las tendencias negativas antes de que éstas sean expresadas, y se puedan dar los pasos necesarios para superarlas.

Practicar el auto–análisis de una manera sistemática, como por ejemplo, con la ayuda de un cuadro o planilla (ver a continuación), puede ser también un medio muy efectivo de desarrollar fuerza de voluntad.

Aplicaciones útiles de una planilla:

Nos recuerda los puntos esenciales que normalmente paramos por alto u olvidamos. Nos ayuda a practicar el Yoga regularmente. Fomenta el progreso continuo en contraste con el falso sentimiento de satisfacción que el ego trae a menudo aún después de un esfuerzo mínimo.

Ayuda a mantener todo en perspectiva para que la meta espiritual de la vida no sea olvidada nunca.

Los puntos del 1 al 6 de la siguiente planilla contienen las prácticas básicas del Yoga. El  punto 7 es un ejemplo de puntos personales en donde cada quien podría añadir otros fácilmente. Todas las noches antes de acostarse, o antes del desayuno, se marcan los puntos que se han cumplido ese día con una “V”; se escribe una “T” si se está tratando, y una “X” cuando se considera que se ha fallado.

PLANILLA   DIARIA   DE   AUTO ANÁLISIS

       DÍA           ACTIVIDAD
         1  Medio baño antes de la meditación
         2  Meditación:  mañana  y  noche
         3  A’sanas
         4  Comida sutil
         5  Ética Yoga:  * ver abajo
         6  Puntos personales  (ver abajo, ejemplos)
         7y así sucesivamente  Y así sucesivamente.

Desarrollar una actitud de ayuda y no de crítica,

No perder la calma con los niños,

Limpieza de la casa,

Tratar de inspirar alegría a otro,

Ser más hospitalario y generoso.

La meditación mejora las capacidades cognitivas en cuatro días

La mente es fácilmente modificable con esta técnica, según un estudio

Un equipo de psicólogos norteamericanos ha constatado en un experimento que la técnica de la meditación puede mejorar las capacidades cognitivas, en tan sólo cuatro días de práctica. Más de 60 personas participaron en el experimento, que consistió en meditar durante breves periodos de tiempo. Los tests que se les realizaron a los participantes posteriormente demostraron que éstos habían mejorado de manera significativa sus capacidades de procesamiento visual del espacio, su memoria de trabajo y sus funciones ejecutivas. Los científicos sugieren que estos resultados demuestran que nuestra mente puede ser modificada con facilidad. Por Yaiza Martínez.

Fuente: Everystockphoto.

Un estudio realizado por científicos de la Universidad de Carolina del Norte en Charlotte (UNCC), Estados Unidos, ha revelado que tan sólo un rato corto de meditación durante pocos días los seres humanos podemos aumentar nuestras capacidades cognitivas.

En investigaciones previas realizadas con tecnología de registro de imágenes de la actividad neuronal se había demostrado ya que la meditación puede producir cambios significativos en áreas del cerebro relacionadas con la concentración

Sin embargo, hasta el momento se creía que, para conseguir estos cambios, se necesitaba un entrenamiento severo en las técnicas meditativas.

Rápido y sencillo

Según publica la UNCC en un comunicado, la presente investigación, realizada por el psicólogo de dicha universidad, Fadel Zeidan, y sus colaboradores, sugiere que la mente puede ser entrenada cognitivamente de forma rápida y sencilla.

Los investigadores analizaron los efectos de una técnica de meditación conocida como “mindfulness”, que consiste en tomar una actitud de atención y conciencia plena, de presencia atenta y reflexiva. La meditación mindfulness consiste, por tanto, en el esfuerzo por centrarse en el momento presente de forma activa y reflexiva.

Los participantes en el estudio practicaron este tipo de meditación durante sólo cuatro días, y durante 20 minutos cada uno de estos días. Tras este periodo de tiempo se constató un significativo aumento en sus habilidades cognitivas clave: los participantes puntuaron mucho más alto en tests de cognición que otras personas de un grupo de control que no había meditado.

Según Zeidan, los resultados de estos tests fueron similares a los documentados en otras investigaciones, en las que los participantes habían estado meditando durante más tiempo.

Zeidan señala que la profunda mejoría cognitiva constatada en los participantes tras sólo cuatro días de entrenamiento en la meditación resultó realmente sorprendente y sugiere que la mente es, de hecho, fácilmente transformable e influenciable, especialmente con esta técnica de concentración.

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Mejora sorprendente

En el experimento realizado participaron 63 estudiantes, 49 de los cuales completaron la investigación.

Los participantes fueron organizados de forma aleatoria y equivalente en dos grupos. Uno de ellos, se dedicó a meditar, mientras que al otro grupo se le pidió que escuchara durante periodos equivalentes de tiempo la lectura de un libro, El Hobbit, de J.R.R. Tolkein.

Según explican los investigadores en un artículo
aparecido en la revista Pub.Med, antes y después de las sesiones de meditación y de lectura, los estudiantes fueron sometidos a una gran cantidad de tests, con los que se evaluaron su estado de ánimo, su fluidez verbal, su procesamiento visual y su memoria de trabajo.

Ambos grupos presentaron resultados similares en estos tests al inicio del experimento, y ambos mejoraron sus resultados en lo que a estado de ánimo se refiere, después de los ejercicios de meditación y de los de lectura.

Sin embargo, el grupo que se dedicó a la meditación puntuó mucho más alto como media que el otro grupo en los tets sobre capacidades cognitivas, y hasta diez veces más alto que dicho grupo en tareas en las que los participantes tenían que procesar información bajo la presión de hacerlo en un tiempo limitado (capacidad de concentración cuando se tiene otra información en la mente).

En las pruebas se demostró, en concreto, que los participantes que habían practicado la meditación durante cuatro días habían mejorado notablemente sus capacidades de procesamiento visual del espacio, su memoria de trabajo y sus funciones ejecutivas (conjunto de habilidades cognitivas que permiten la anticipación y el establecimiento de metas, la formación de planes y programas, el inicio de las actividades y operaciones mentales, la autorregulación de las tareas y la habilidad de llevarlas a cabo eficientemente).

Capacidad de modificar la mente

Zeidan señala que habrá que hacer más estudios en adelante para confirmar los cambios cerebrales a raíz de estos breves periodos de meditación que los tests han indicado.

Aún así, el investigador considera que los resultados obtenidos en el experimento evidencian ya con claridad nuestra capacidad para modificar nuestra propia mente y mejorar nuestra cognición en unos pocos días.

Los participantes practicaron la meditación mindfulness con la ayuda de un entrenador, que les enseñó a relajarse, con los ojos cerrados, y a centrar al mismo tiempo su atención en el movimiento de sus respiraciones. Si algún pensamiento llegaba a los estudiantes durante este proceso, el entrenador les indicó que sólo debían dejarlo pasar, sin concentrarse en él, y luego volver a las sensaciones de la respiración.

Los beneficios inmediatos de la meditación para nuestras habilidades cognitivas han sido también demostrados por científicos de la Universidad Tecnológica de Dalian, en China, que en 2009 publicaron los resultados de una investigación en la que se demostró que otra técnica meditativa, conocida como “integrative body-mind training” (IBMT) puede producir cambios mensurables en la atención y reducir los niveles de estrés, en tan sólo cinco días de práctica, 20 minutos cada día.

En este estudio participaron 86 estudiantes de dicha universidad, y se aplicaron diversas tecnologías (como exploraciones de resonancia magnética funcional del cerebro), que permitieron demostrar que la IBMT potencia las relaciones entre la estructura del sistema nervioso central, la corteza cingulada anterior del cerebro y el sistema nervioso parasimpático, lo que a su vez potencia la conexión mente-cerebro.

Las imágenes tomadas del cerebro de aquéllos que habían practicado la IBMT mostraron diferencias radicales con respecto a otro grupo de participantes que había realizado otras prácticas de relajación.

Yaiza Martínez

El objetivo de la meditación consiste en que el hombre comprenda el aspecto egoico y que la naturaleza inferior sea controlada por ese aspecto. Tal es la meta inmediata para el hombre común. De allí la práctica de la meditación, pues tiende a la abstracción y al despertar las emociones y la mente para adquirir conciencia abstracta.

Alineamiento y vibración.

Recuerdesé que todo es cuestión de materia y vibración, en su mayor parte, el Universo es vibración.

La constitución del hombre, es básicamente triple.

I. La Mónada o Espíritu puro, el Padre en el Cielo.

Este aspecto refleja los tres aspectos de la Deidad:

1. Voluntad o Poder………………….El Padre.

2. Amor-Sabiduría…………………….El Hijo.

3. Inteligencia activa………………….El Espíritu Santo.

II. El Ego, Yo superior o Individualidad.

Potencialmente este aspecto es:

1. Voluntad espiritual…………………………Atma.

2. Intuición…….Budi, Amor-Sabiduría, el principio Crístico.

3. Mente superior o abstracta……………Manas superior.

El ego se refleja en:

III. La Personalidad o yo inferior, el hombre en el plano físico.

Este aspecto es también triple:

1. El cuerpo mental…………………….manas inferior.

2. El cuerpo emocional………………….cuerpo astral.

3. El cuerpo físico………el físico denso y el cuerpo etérico.

El acorde del Ego. Alineamiento micro y macrocósmico.

Cada vida tiende a adquirir una mayor estabilidad, pero rara  vez se encuentra la triple personalidad alineada (sí así se puede decir) con la conciencia causal. Esto ocurre momentáneamente (en caso de elevada aspiración y para fines altruistas) en que lo superior y lo inferior forman una línea recta. Comúnmente, el cuerpo emocional, debido a la violenta vibración y emoción o a alguna inquietud fluctuante, está constantemente fuera de alineamiento. Cuando el cuerpo emocional está momentáneamente alineado, el mental actúa como una obstrucción, impidiendo que la influencia de lo superior descienda a lo inferior, a fin de llegar al cerebro físico. Son necesarias muchas vidas de paciente esfuerzo antes de poder aquietar el cuerpo emocional y construir un cuerpo mental que actúe como filtro y no como impedimento. Después de haber obtenido esto hasta cierto punto, cuando el cuerpo emocional se ha estabilizado y llega a ser un reflector puro y cuando el cuerpo mental actúa como placa sensible, capaz de discernir y explicar inteligentemente la verdad superior, aún entonces son necesarias gran disciplina y muchas vidas de esfuerzo para poder alinearse ambos al mismo tiempo. Una vez conseguido esto, debe adquirirse el control del cerebro físico y su alineamiento final, a fin de que actúe como receptor directo y transmisor de la enseñanza impartida y que refleje fielmente la conciencia superior. Por lo tanto ¿dónde se halla, la correspondencia macrocósmica? ¿Dónde está la analogía en el sistema solar?  El alineamiento Logoico divino se produce cuando existe el alineamiento directo y recíproco con ciertos planetas y con el Sol y durante el proceso de evolución del sistema. Reflexionen sobre esto; pero quiero hacer una advertencia. No traten de formular hipótesis sobre el alineamiento, basándolas en los planetas físicos. La verdad no reside allí. Únicamente tres de los planetas físicos (y los tres en materia etérica) entran en el alineamiento final que señala la adquisición por parte del Logos, de una conciencia logoica cósmica, que constituye Su meta. De esos tres planetas, la Tierra no es uno de ellos, pero Venus ocupa el lugar correspondiente al átomo emocional permanente. El alineamiento puede aún extenderse más allá: en el alineamiento de nuestro sistema solar con el sistema de Sirio subyace una meta aún más remota; es un acontecimiento muy distante, pero encierra el secreto del ciclo mayor.

LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN

1. Establece contacto egoico y alineamiento.

2. Produce un estado de equilibrio.

3. Estabiliza la vibración.

4. Ayuda a transferir la polarización.

Los beneficios principales de la meditación son: tranquilidad de la mente, alivio de tensiones y ansiedades, desarrollo de los poderes mentales, memoria aguda, poder de convicción, autorrealización, y descubrimiento de nuestras potencias y placeres internos. Existen muchas formas de meditar. En el pasado, los yogis se alejaban de la sociedad y se internaban en las montañas para lograr así una mejor meditación. Este distanciamiento nos enseña que en el proceso de meditación no debemos prestar atención a objetos mundanos. Estar saludable hace la vida más feliz. Nadie quiere enfermarse, aunque en verdad somos culpables de muchas de nuestras enfermedades, debido a la falta de cuidado de nuestro cuerpo.

Es mucho mejor dar los siguientes cinco pasos para poner en práctica la ley de la intención y el deseo. Cuando sigamos estos cinco pasos para cumplir nuestros deseos, la intención generará su propio poder.

1) Entremos en el espacio de la conciencia pura. Eso significa ubicarnos en medio de ese espacio silencioso que hay entre los pensamientos, entrar en el silencio – ese nivel de sólo ser que es nuestro estado esencial.

2) Una vez establecidos en ese estado de sólo Ser, liberemos nuestras intenciones y nuestros deseos. Cuando uno está realmente en ese espacio, no hay pensamiento, no hay intención; pero en cuanto sale de él – en esa unión entre el espacio silencioso y un pensamiento – es posible introducir la intención. Si tenemos una serie de metas, escribámoslas y concentremos nuestra intención en ellas antes de entrar en el espacio silencioso. Si deseamos una carrera de éxito, por ejemplo, debemos entrar en el espacio silencioso con esa intención, y así la intención ya estará allí como una tenue llama vacilante en nuestra conciencia. Liberar las intenciones y los deseos en este espacio significa sembrarlos en el suelo fértil de la potencialidad pura y esperar a que florezcan en el momento propicio. No es conveniente desenterrar las semillas de los deseos para ver si están creciendo, o aferrarse rígidamente a la manera como deberán desarrollarse. Lo único que hay que hacer es dejarlas libres.

3) Permanezcamos en el estado de auto-referencia. Esto significa permanecer establecidos en la conciencia de nuestro verdadero yo – nuestro espíritu, nuestra conexión con el campo de la potencialidad pura. También significa no vernos a nosotros mismos a través de los ojos del mundo, o dejarnos influir por las opiniones y las críticas de los demás. Una buena manera de mantener el estado de auto-referencia es no divulgar nuestros deseos; no compartirlos con nadie, a menos que la otra persona tenga exactamente los mismos deseos que nosotros y entre los dos exista una unión fuerte.

4) Renunciemos a nuestro apego al resultado. Esto significa renunciar a nuestro rígido interés por un resultado específico y vivir en la sabiduría de la incertidumbre. Significa disfrutar cada momento de la jornada de la vida, aunque desconozcamos el desenlace.

5) Dejemos que el universo se encargue de los detalles. Nuestras intenciones y nuestros deseos, una vez liberados en el espacio silencioso, tienen un infinito poder organizador. Confiemos en que ese infinito poder organizador de la intención orquestará todos los detalles por nosotros. Recordemos que nuestra verdadera naturaleza es el espíritu puro. Llevemos la conciencia de este espíritu a donde quiera que vayamos, liberemos suavemente nuestros deseos, y el universo manejará los detalles por nosotros.

Consejos Prácticos Para Meditar

1-  El estado mental de la mañana es ideal para meditar. Lo mismo sucede al atardecer. La temperatura ambiental y la energía a esas horas es ideal para sumergirse en el estado de serenidad y contemplación que requiere la meditación. La hora de la meditación debe ser seleccionada con cuidado, debes seleccionar una hora en la que tengas tiempo para hacerlo, recuerda la meditación requiere que estemos tranquilas.

2- Es importante establecer una rutina de meditación. Para esto hay que seleccionar un lugar especial (un sofá, la cama o cualquier otro lugar) y una determinada hora. Se debe meditar siempre a la misma hora y en el mismo lugar. De esa manera estamos aprendiendo a que a esa hora vamos a entrar en un periodo de calma para nosotras mismas. Recuerda el habito hace al monje.
3- Antes de comenzar un periodo de meditación es importante mentalmente decirle a nuestro cuerpo y nuestro ser: calma, olvida el pasado, olvida el presente, olvida el futuro. Esto hace que nos condicionemos para concentrarnos. No es fácil al principio pero con un poquito de practica se logra.

4- Si te sientas para meditar trata de sentarte con la cara al norte o al este. Esta es una practica yoga para beneficiarse de la energía en esas direcciones. Siéntate cómoda en una posición en la estés relajada.
5- Si te es posible debes tener un cuarto especial para meditar. De esta manera puedes usar ese espacio para crear un ambiento bonito, lleno de calma y tranquilidad, poner flores frescas, incienso y mantenerlo fresco y ordenado. Este será tu refugio.
6- La primera actividad a la hora de meditar es respirar profundo, debes estar conciente de tu respiración. La respiración puede ser rítmica: primero inhalas, luego sostienes el aire y finalmente exhalas, trata de mantener en mismo tiempo en cada actividad. Recuerda la respiración mantiene el flujo de prana (energía vital).
7- No es fuerces la mente a pensar en algo rígidamente, respira y trata de concentrarte en la respiración deja que la mente se tranquilize poco a poco.

8-  Selecciona un punto focal en el cual concentrarte, puede ser el punto medio entre tus cejas o el corazón. El punto focal debe siempre ser el mismo. Este punto tiene la función de hacer que tu mente se concentre sin esforzarte. Trata de enfocar tus pensamientos en ese punto, imaginariamente visualízalo.

9- Si deseas puedes usar un mantra (la palabra que se repite constantemente) si tienes un mantra personal úsalo de lo contrario puedes usar cualquier mantra. Uno de los mantras más usados es OM.

10- La practica perfecciona, si practicas estos pasos u otras técnicas de meditación veras como esto brinda tranquilidad a tu vida. No esperes resultados inmediatos, la meditación toma tiempo. Empieza con unos minutos e incrementa el tiempo paulatinamente.

La meditación es una experiencia que no puede ser descrita, del mismo modo que no se pueden describir los colores a un ciego. Toda experiencia ordinaria está limitada por el tiempo, el espacio y las leyes de causa-efecto. Nuestra conciencia y nuestro entendimiento normales no trascienden estos límites.

La experiencia finita, medida en términos de pasado, presente y futuro, no puede ser trascendental. Estos conceptos del tiempo son ilusorios puesto que no tienen permanencia. El presente, inconmensurablemente efímero y fugaz, no podemos asirlo. El pasado y el futuro no existen en el presente. Vivimos, por tanto, en una ilusión.

El estado meditativo trasciende todas estas limitaciones. En él no hay ni pasado ni futuro, sino solamente la conciencia de YO SOY en el eterno AHORA. Esto sólo se hace posible cuando todas las modificaciones mentales se han apaciguado y la mente se ha diluido.

El estado más análogo que podemos experimentar es el sueño profundo, en el cual no hay tiempo ni espacio. La meditación, sin embargo, difiere del sueño profundo porque ocasiona profundos cambios en la psique. Refrenando y apaciguando las oscilaciones de la mente se alcanza la paz mental.

En el plano físico, la meditación ayuda a prolongar el proceso anabólico del cuerpo o de crecimiento y restitución, y a reducir el proceso catabólico o de decadencia. Generalmente, el proceso anabólico predomina hasta los dieciocho años. Desde los dieciocho a los treinta y cinco hay un equilibrio entre ambos, y después de los treinta y cinco años se establece el proceso catabólico. La meditación puede reducir considerablemente la decadencia catabólica. Ocurre así por la innata receptividad de las células del cuerpo.

Cada una de las células de nuestro cuerpo es gobernada por la mente instintiva o subconsciente. Poseen, a la vez, una conciencia individual y colectiva. Cuando fluyen al cuerpo los pensamientos y deseos, las células se activan y obedecen siempre la orden en grupo. Se ha probado científicamente que los positivos tienen resultados positivos en las células. Por tanto, puesto que la meditación mantiene un estado de mente positivo prolongadamente, rejuvenece las células del cuerpo y retrasa la decadencia de éste.

No se puede aprender a meditar, como tampoco se puede aprender a dormir. Simplemente, uno se sume en ambos estados.
Hay ciertos puntos que recordar, sin embargo, con respecto a las técnicas y a los grados de la meditación.

  • Antes de empezar, ordenad a la mente que permanezca calmada durante un espacio determinado de tiempo. Olvidad el pasado, el presente y el futuro.
  • Sentaos en una postura confortable e inmóvil, con la espalda y el cuello erguidos. La postura con las piernas cruzadas forma un camino triangular para el fluido de energía, la cual es necesario conservar, en lugar de dispersarla en todas direcciones. El metabolismo, las ondas mentales y la respiración se irán ralentizando progresivamente.
  • Regulad conscientemente la respiración. Comenzad respirando profundamente durante cinco minutos para oxigenar el cerebro. Ralentizarla después hasta que resulte casi imperceptible.
  • Mantened vuestra respiración rítmica. Inspirad y espirad durante tres segundos. La regulación de la respiración regula, también, el fluido del prana.
  • Al principio, dejad correr la mente. Saltará de una cosa a otra, pero acabará por concentrarse finalmente junto con la concentración del prana.
  • No forcéis la mente tratando de calmarla. Si lo hacéis, surgirán ondas mentales adicionales que obstaculizarán la meditación.
  •   Seleccionad un punto focal en el que reposar la mente cuando se canse. Puede ser el Ajna Chakra (en el entrecejo) para aquellas personas predominantemente intelectuales o el Anahata Chakra (en el corazón) para aquellos que son más emocionales. Nunca cambiéis este punto focal.
  • Repetid vuestro mantra mental y oralmente. Si no tenéis un mantra propio, podéis usar “OM”. Quienes prefieran una Deidad personalizada pueden usar “RAM” o “SHYAM”. La repetición mental es más poderosa. Recurrid a la repetición oral si os adormecéis. Jamás cambiéis vuestro mantra.
  • La repetición os conducirá al Pensamiento Puro, en el que se funden el pensamiento y el sonido, y en el que no queda ninguna conciencia del significado. La repetición oral evoluciona a través de la repetición mental hasta el lenguaje telepático y de éste al Pensamiento Puro.
  • Este es el estado sutil de dicha trascendental, aún con dualidad.
  • Cuando la dualidad desaparece, se alcanza el Samadhi.
  • El Conocedor, el Conocimiento y lo Conocido se convierte en Uso sólo.

Comenzad la práctica de la meditación con períodos de veinte minutos y aumentarlos hasta una hora. No forcéis vuestra mente en la práctica, si deseáis evitar que se revuelva.

La sensación de elevarse durante la meditación es signo de que se está trascendiendo la conciencia física. No os alarméis por esto. A veces, se oirán diversos tipos de sonidos tales como conchas, campanas, flauta, tambores, truenos, etc. Incluso veréis brillantes luces de colores en el entrecejo, como puntos de luz, estrellas, de luna o el sol. A veces, también se producirán visiones de la deidad personal, de entidades astrales, de un bello paisaje, etc. Puede que sintáis como si flotaseis en el aire al desprenderse el cuerpo astral del cuerpo físico y al moveros en el mundo astral.

No os asustéis al tener un destello de iluminación. Será ésta una nueva experiencia de inmensa dicha. Estos destellos son vislumbres de la Verdad. Pero no constituyen el Todo ni la más elevada experiencia. Pueden transcurrir muchos años, incluso muchas vidas, hasta que brille la Luz Absoluta.

Al practicar la meditación estáis sujetos a obtener diversos poderes, tales como clarividencia, clariaudiencia, etc. Estos son obstáculos en el camino yóguico. No los utilicéis equivocadamente con fines materiales o egoístas, pues tendríais una caída sin esperanzas. Sed conscientes de que no existe tal cosa como un milagro. Pues, al conocer su causa, todo milagro se convierte en un hecho ordinario.

Si meditáis diariamente durante una hora, os encontraréis capacitados para encarar la vida con paz y fortaleza espiritual. La meditación es el más poderoso tónico mental y nervioso. La energía divina fluye libremente hacia el adepto durante la meditación y ejerce una influencia benigna en la mente, los nervios, los órganos sensoriales y en todo el cuerpo. Abre la puerta hacia el conocimiento intuitivo y hacia los reinos de la dicha eterna. La mente se hace calmada y firme.

 LA POSTURA

La postura ha de ser cómoda, ya que centrar la mente se hace más difícil si hay molestia o dolor.
Sobre uno o más almohadones duros (no sirven los blandos, pero una manta plegada y enrrollada puede servirnos transitoriamente) colocados sobre moqueta, una manta o cualquier superficie sua- ve se sienta uno en la postura del cuarto de loto (pie derecho sobre pantorrilla izquierda) de forma que las rodillas se apoyen firmemente en el suelo.

La columna vertebral recta, la pelvis hacia adelante, la cabeza alta con la nariz levemente hacia abajo .Todo esto es muy importante ya que facilita la circulación del chi o energia vital a traves de la espalda, optimizando así todas las funciones vitales.(Esta cuestión sera ampliamente tratada en el apartado El Yoga Integral )

La mano izquierda sobre la derecha y los pulgares tocándose, todo reposando sobre el regazo.

Los hombros han de estar relajados y “caídos” ( los codos mas hacia las costillas que en el dibujo, también esta bien).

Los ojos cerrados y la lengua contra el paladar, con el rostro distendido.

Hemos de sentirnos sólidamente sentados…como una montaña, plantados aquí y ahora, en la eternidad.

LA RESPIRACIÓN

Respiramos siempre por la nariz!.

La respiración en esta técnica no es espontánea sino voluntaria, lo que nos obliga a controlar el ritmo respiratorio y esto “ata” la mente al “poste” de la respiración.

Esto nos facilita el controlar la mente ya que es mucho mas fácil advertir que esta se ha descentra- do cuando percibimos el cambio en el ritmo respiratorio,(que se hara mas corto y se acelerará ) porque como dicen los tibetanos la mente es el jinete y la respiración el caballo, y como vaya el uno ira el otro.

La inspiración ha de ser a “velocidad normal” aunque más profunda que la espontanea, y luego ex- piramos silenciosamente de un modo algo mas lento en la expiración “espontanea”..

CONCENTRANDO LA MENTE

Meditación 4-8-8

Inspiramos profundamente mientras contamos hasta 4, (aprox. 4 segundos), retenemos contando hasta 8, (aprox. 8 segundos) y exhalamos contando hasta 8, (aprox. 8 segundos).

Esta técnica puede mejorarse gradualmente con un 6-12-12 como evolución de la práctica 4-8-8 y finalmente podemos hacer 8-16-16 (esta última solo la haremos cuando dominemos las anteriores y seamos dhyana yoguis avanzados).

Existe también otra forma de concentración muy efectiva que consiste en concentrar la atención en el tan- tien, también llamado punto hara y que es un punto ubicado tres dedos y medio debajo del ombligo justo detras de la piel.

Mientras estamos sentados en la postura correcta y contamos controlando la respiración pode- mos visualizar  un punto de luz pequeño pero muy brillante, como un sol en el punto hara, lo visualizamos y lo sentimos focalizando en el nuestra atención.

Las técnicas respiratorias pueden efectuarse como técnicas únicas o combinarse con la concen- tración en el Hara, quedando esta decisión en manos del practicante, que haría bien en probar las diferentes posibilidades y decidir por si mismo.

Pero tras enunciar lo que se debe hacer (la respiración y la postura), y lo que se puede hacer (con- centrarse en el punto hara), debemos decir lo que no se puede hacer:

Tan importante como todo esto es el no emitir juicios, con lo cual quedan descartados el bien y el mal, el deseo o el rechazo, el ¿será así? o ¿no será así?, el “que lindo es esto” y el “esto no es pa- ra mi”, etc., siempre ignorando las preferencias y sin espiritu de beneficio (esto es muy importante y la única actitud verdaderamente correcta) abandonando toda expectativa de beneficio y en completa aceptación.

Este espacio interior de contemplación serena, en perfecta aceptación, es Eso.

Ante los pensamientos solo volvemos a la técnica, sin juzgarlos ni rechazarlos. Estrictamente ha- blando, podemos sentirnos satisfechos y nuestra meditación será efectiva conque solo consiga- mos volver a la técnica cada vez que nos sorprendamos pensando. Este esfuerzo no es tan grande y sus resultados vendrán indefectiblemente si lo practicamos, aunque alguna vez cre- amos que nuestra meditación ha sido mala porque nuestra mente se ha movido mucho.

Dice Swami Sivananda que si una ciudad bulle al atardecer, se va calmando conforme se acerca la medianoche y se silencia en la madrugada, y que igual sucede con la mente durante la meditación.

Cuando recién nos sentamos puede que los pensamientos sean muy poderosos, pero a medida que permanezcamos sentados practicando la técnica, nuestra mente al igual que la ciudad se ira calmando, y cuando consigamos un relativo silencio de los pensamientos y las distracciones en be- neficio d e una mejor concentración, experimentaremos un bienestar y una calma diferentes a todo lo conocido hasta entonces, aunque el bienestar durante la meditación no es el fin último de la misma y sus beneficios mas importantes, inclasificables aunque evidentes, llegaran por si mis- mos a su debido tiempo.

Sin embargo, como decíamos al principio, con la mente calma o con la mente agitada la medita- ción es siempre beneficiosa, y por lo tanto si nos distraemos frecuentemente hemos de evitar juz- gar lo que esta pasando mientras nos ocupamos de volver incansablemente a la técnica y nunca de “pelearnos” con los pensamientos, ya que el solo no pensar no es el verdadero el fin de la me- ditación.

CUANTO Y CUANDO

Antes de explicar este punto diremos que quien quiera multiplicar por 100 el beneficio de la medi- tación (que ya es casi infinito) y sobre todo la rapidez con que estos beneficios se hagan evidentes, haria bien en adoptar la práctica que denominamos “sesión matinal” y que se explica en la sección “Yoga Físico yEnergético” del apartado “El Yoga Integral”. aunque la meditación por si misma y sin otras prácticas,(aparte de Sila y Prajña) es suficiente para transformar la vida de cualquiera de mo- do inimaginable.

Se puede empezar con veinte minutos diarios, aunque media hora es el tiempo diario razonable para una práctica adecuada, y cuarenta minutos diarios serían aun mas adecuados (si se hace una segunda meditación al atardecer o antes de acostarse, aunque sea mas corta,la experiencia se multiplica).

Cuanto mas tiempo diario se medite mejor será, siempre y cuando se trabajen también simul- táneamente los otros aspectos de la sadhana comprendidos en Sila y Prajña, de no ser así y si so- lo se practica la meditación, media hora diaria es un limite prudente.

Respecto del cuando diremos que si bien esto depende de la persona y sus disponibilidades, la primera hora de la mañana es un momento excelente.

No obstante otras horas c omo al atardecer o antes de acostarse también pueden ser buenas de- pendiendo de la persona, sus horarios, sus preferencias, etc., pero alejando la meditación de las comidas de modo que la digestión nunca coincida con la meditación.

Un truco Taoista

Aquellos que mediten al levantarse pueden beneficiarse de un”truco” muy efectivo para centrar la mente y es el “ponerse” en respiración yóguica (inspiración mas profunda y expiración algo mas lenta que la espontanea) apenas cobramos conciencia al despertar.

De este modo nos levantamos y pasamos por el baño sin abandonar la respiración yóguica hasta que nos sentamos a meditar, donde la continuamos como parte de nuestra técnica, lo cual hara la meditación mas fácil porque la empezaremos con la mente ya centrada. (La sesión matinal des- crita en “Yoga Físico y energético” es una alternativa aún mucho mejor)

Hemos de señalar finalmente que existe un período llamado brahmamuhurta que se extiende entre las 4.00 y las 6.00AM (hora solar que en invierno sería de 5.00 a 7.00 y en verano de 6.00 a 8.00 hora española) durante el cual la meditación es especialmente efectiva, ya que el esfuerzo de con- centración es notablemente menor, con lo cual conseguimos mejores meditaciones con menor es- fuerzo.

La razón de esta diferencia nos es desconocida pero quien pruebe se asombrará, por lo que recomendamos a quien pueda que utilice este período.

Nuestro intelecto está en constante actividad, tratando de resolver y coordinar, millones de cosas, relativas al propio mundo psíquico y su adecuado funcionamiento. Sumado a esto, los estímulos externos que captan nuestros sentidos y la gran variedad de información que debe procesar nuestra memoria. La mente nunca descansa, ni siquiera cuando dormimos, ya que durante ese periodo, también tenemos actividad psíquica, con lo que soñamos y lo que escuchamos del medio ambiente.

La Meditación es un descanso para la mente. Es una oportunidad para permitir, que nuestra psiquis se pueda relajar y liberar de las tensiones, del agotamiento y el estrés.  Una vez que hemos aprendido a calmarnos, esta técnica puede servir para acceder a niveles más profundos en nuestro “Ser”, de manera directa y concreta, vivenciando aspectos sutiles que al común de las personas, les pasan desapercibidos.

Lograr darnos cuenta de nuestra naturaleza profunda y original, directamente y sin intermediarios, es el objetivo de la meditación. Esto, trae como consecuencia inmediata: buena salud y autorrealización.
La Meditación se puede entender de tres maneras

1- Las técnicas para cultivar la meditación 

Pratyahara: 
interiorización y percepción interior, relajación profunda y consciente (no confundir con introspección ni con introversión).

Dharana:
Concentración interior .
Dichas técnicas son de muchos tipos, como las siguientes:
– con rotación de la conciencia por diferentes partes, sensaciones y percepciones del organismo (yoga nidra).
– con sonidos (mantras)
– con objetos preferidos (yantras)
– con dibujos circulares (mandalas)
– con los centros de energía vital (chakras)

2- Actitutud de vida 

Cultivando una conciencia testigo de auto-observación neutra y atenta (Sakshi) en todo momento y especialmente en los periodos de crisis o dificultades. Esta conciencia testigo debe estar precedida por una actitud positiva y saludable que prepare el camino.
3- Estado existencial de felicidad profunda “Samadhi” 

Plena consciencia, presencia y dicha. Se da en la mayoría de los casos ante un hermoso paisaje de la naturaleza; ante un nuevo y bello lugar; el nacimiento de un bebé; el reencuentro con alguien muy querido; en la creación artística;, etc. También como resultado de la práctica prolongada de las técnicas del yoga. Normalmente, estos estados son solo ocasionales y por momentos muy breves, pero con el tiempo, la  práctica, la firme persistencia y confianza, puede ser cada vez más frecuente, hasta llegar a ser permanente,  como en el caso de los grandes yoguis que viven en estado de Samadhí, sin necesidad de ningún soporte que produzca ese estado (Kaivalya). Estos seres se llaman “Jivan-Mukta” yoguis autorrealizados.

    La atención da energía, y la intención transforma. La intención, dirigida sobre el cam­po fértil de la atención, tiene un infinito poder organizador. La intención, combinada con el desapego, lle­va a una conciencia del momento presente cen­trada en la vida.

  Cuando la acción se realiza te­niendo conciencia del momento presente, su eficacia es máxima. La intención mira hacia el futuro, pero la atención está en el presente. Mien­tras la atención esté en el presente, la intención hacia el futuro se cumplirá porque el futuro se crea en el presente. Debemos aceptar el presente tal como es. Aceptemos el presente y proyectemos el futuro. El futuro es algo que siempre podemos crear por medio de la intención desapegada, pero nunca debemos luchar contra el presente. El pasado, el presente y el futuro son propie­dades de la conciencia. El pasado es recuerdo, memoria; el futuro es expectación; el presente es conciencia. Por consiguiente, el tiempo es el movimiento del pensamiento. Tanto el pasado como el futuro nacen en la imaginación; solamen­te el presente, que es conciencia, es real y es eter­no. Lo es. Es la potencialidad para el mundo del espacio y el tiempo, la materia y la energía. Es un campo eterno de posibilidades que se experimen­ta a sí mismo en forma de fuerzas abstractas, trá­tese de la luz, el calor, la electricidad, el magne­tismo o la gravedad. Estas fuerzas no están ni en el pasado ni en el futuro; sencillamente son.

 

Tengamos la experiencia de los fenómenos concretos. Si tenemos conciencia del momento presen­te centrada en la vida, entonces los obstáculos imaginarios – los cuales constituyen más del no­venta por ciento de los obstáculos percibidos – se desintegran y desaparecen.

 

 

Pondré a funcionar la ley de la intención y el deseo comprometiéndome a hacer lo siguien­te:

 

1) Haré una lista de todos mis deseos, y la lle­varé a donde quiera que vaya. Miraré la lista antes de entrar en mi silencio y mi medita­ción. La miraré antes de dormir por la no­che. La miraré al despertar por la mañana.

 

2) Liberaré esta lista de mis deseos y la entrega­ré al seno de la creación, confiando en que cuando parezca que las cosas no están salien­do bien, hay una razón, y en que el plan cós­mico tiene para mí unos designios mucho más importantes que los que yo he concebido.

 

3) Recordaré practicar la conciencia del mo­mento presente en todos mis actos. No per­mitiré que los obstáculos consuman o disi­pen la concentración de mi atención en el momento presente. Aceptaré el presente tal como es, y proyectaré el futuro a través de mis intenciones y mis deseos más profundos y queridos.

La sabiduría de la incertidumbre reside en el desapego… en la sabiduría de la incertidumbre reside la liberación del pasado, de lo conocido, que es la prisión del condicionamiento anterior. Y en nuestro deseo de ir hacia lo desconocido, el campo de todas las posibilidades, nos entregamos a la mente creativa, que orquesta la danza del universo. Como dos aves doradas posadas en el mismo árbol, el ego y el yo, íntimos amigos, viven en el mismo cuerpo.

La Presencia del Yo Soy el que Yo Soy

Esta técnica para conectarse con la Presencia Divina (o nuestro origen natural) en nuestro interior se puede llevar a cabo cuando nos conectamos con el Cuerpo Mental Superior. Pero puede comenzar a entrenarse “viajando” mentalmente. Cierre los ojos por unos instantes. Concéntrese y -siempre con los ojos cerrados- trate de “ver” otro ambiente de su casa, por ejemplo, su habitación. Deténgase en los detalles, “vea” cada mueble, adorno, objeto de su dormitorio. Usted no se ha movido del lugar en el que estaba, pero ha “ido” a su habitación. Todo el tiempo su mente estaba allí. Durante el ejercicio, realizó un viaje mental hasta su dormitorio. Comience a practicar estos pequeños viajes de un sitio a otro y luego pruebe ir un poco más lejos. La Presencia Yo Soy lo orientara. Los viajes y ejercicios espirituales deben ser una forma de relajarse y disfrutar. Pídale a su Divina Presencia que envuelva su cuerpo de luz en su manto de protección. Pídale también que le permita recordar y comprender lo que va a aprender en cada viaje. Muchos de los electrones, orbitando alrededor de un núcleo central, conforman un átomo, están ya sea expandiendo su luz o siendo encerrados por la discordia y la sustancia de los ámbitos psíquico y astral, lo cual es como incrustar cuñas entre estos puntos de luz. Ahora cuando sus pensamientos, sus sentimientos y sus memorias etéricas, se espacian sobre la imperfección, ustedes desaceleran la actividad vibratoria de sus electrones y entonces la sustancia de los ámbitos siquico y astral los rodea, bajando la vibración total de sus cuatro cuerpos inferiores. Es así como ustedes se convierten en presa fácil para la depresión, la pobreza, la mala salud o cualquier otra cantidad de diversos aspectos negativos que la humanidad en general refleja y proyecta hoy.  Metafísica (más allá de la física)

MEDITACIONES PARA CANALIZAR A LOS GUIAS ESPIRITUALES Y LA SABIDURIA DEL YO SOY

Proceder simplemente, sentándonos y visualizando el Honshazeshonen sobre el chakra corona de nuestro cuerpo.
Dirigir nuestra oración a los Guias Reiki para que nos ilustren o se manifiesten en nuestra consciencia, si deseamos, a partir de determinada cuestión o interrogante.
Mantener una actitud abierta y receptiva. Y meditar con la atención a la Luz/Reiki sobre la cabeza.
Otro método es utilizando la relajación y llevando a cabo un recorrido imaginario, para lo cual tendremos que emplear una grabación que nos vaya indicando las etapas, o la ayuda de un asistente que nos lleve en el proceso visualizante.
Al final podemos haber pasado diversas fases de clarificación, aumento de nuestra percepción espiritual y utilización vibracional, hasta llegar a la presencia de un ser divino, masculino, femenino o andrógino, y que es uno de nuestros Guías.
Podremos conocerle y comunicarnos con El/Ella.

Como meditaciones esenciales para abrir nuestro tercer ojo recomiendo las siguientes:
Meditación Craneal.
Es la respiración meditativa entre el Chakra Frontal y el Chakra Coronilla (Ajña / Bindu). El aire viene del espacio delante de nosotros, y atravesando el cerebro sale al espacio de nuevo por la parte posterior de la cabeza. Los símbolos Reiki presiden el horizonte frente a nosotros, exactamente al modo en que Mikao Usui fue iniciado en su retiro de montaña. Aspiramos con el aire una y otra vez los símbolos hacia el interior de nuestro cerebro, percutiendo en los dos chakras de control de la actividad psícomental.

Meditación Dorje.
Para ella es beneficioso haber sido iniciados en las tres letras-símbolo fundamentales del Budismo Tántrico, las sílabas OM, AH y HUNG, que representan el cuerpo inmortal, la palabra verdadera y la mente iluminada de todos los Budas, seres completamente realizados. El procedimiento es inhalar con OM, descansar con AH y exhalar con HUNG, mentalizando estas sílabas y sus formas con sus correspondientes colores: blanco, rojo y azul respectivamente. Ambas prácticas son enormemente potenciadas si previamente realizamos un pranayama purificador de nuestras emociones y el Yoga del Bum Chum (Pequeño Vaso). Esto concentra la energía en nuestro sistema y aumenta los beneficios de las meditaciones o de los tratamientos Reiki.

Complementariamente hay un trabajo nocturno con los sueños, para volverlos lúcidos, que puede ser el idóneo para atraer los Guías espirituales a la consciencia. Esta actividad de Yoga de los Sueños la podemos potenciar con los símbolos Reiki. Llevar un cuaderno de notas donde los Guías puedan reclamarnos la atención y dejarnos mensajes a lo largo del día. Al comienzo pueden ser frases o palabras muy ocasionales, pero con el paso del tiempo generaremos una poderosa corriente de atención hacia los mensajes del Yo Soy y de los Guías. Y las comunicaciones afluirán de tal manera a nuestra mente que tendremos que correr a escribirlas. Por eso mejor tener a mano el cuaderno, y usarlo sólo a este fin.

Zazen

El Budismo es el nombre dado en Occidente a un movimiento de liberación espiritual creado cinco siglos antes del comienzo de la era cristiana por Sakiamuni Buda. “Buddha” es un término sánscrito que significa “El que ha despertado”.

Sakiamuni Buda alcanzó esta experiencia de despertar llamada “iluminación” mediante la práctica de una meditación exacta y poderosa, basada en el aquietamiento del cuerpo y de la mente y en una profunda introspección.

Después de su iluminación, Buda Sakiamuni enseñó las   Cuatro Nobles Verdades:

  1. La Verdad del Sufrimiento. La existencia es sufrimiento.
  2. La Verdad de la Causa del Sufrimiento. El deseo, el apego y la ignorancia son las causas del sufrimiento.
  3. La Verdad de la Cesación del Sufrimiento. Los seres humanos podemos experimentar un estado de conciencia exento de sufrimiento.
  4. La Verdad del Camino hacia la Cesación del Sufrimiento. A este Camino se le llama el Noble Sendero Octupleporque está formado por ocho aspectos:
    1. Visión correcta.
    2. Pensamiento correcto.
    3. Palabra correcta.
    4. Acción correcta.
    5. Medio de existencia correcto.
    6. Esfuerzo correcto.
    7. Atención correcta.
    8. Meditación correcta.

Todas  las formas de Budismo tienen su fuente original en esta primera enseñanza dada por Sakiamuni Buda en el Parque de las Gacelas de Benarés, poco tiempo después de su iluminación.

La enseñanza del Buda ha aparecido en este mundo para indicar a los seres humanos el camino que conduce desde el sufrimiento a la liberación del sufrimiento.

Origen del Zen

Durante los siglos que sucedieron a la desaparición de Sakiamuni Buda, el Budismo se extendió por toda India y el sudeste asiático. Pronto surgieron divergencias entre distintas maneras de interpretar las enseñanzas originales del Maestro. Se crearon diversas escuelas y se desarrolló una compleja exégesis sobre el sentido real de lo enseñado por el Buda. Esto produjo una cierta confusión en el mundo budista primitivo. Ante esta confusión, grupos cada vez más numerosos de maestros y monjes budistas decidieron retirarse a las montañas y a los bosques para dedicarse exclusivamente a la práctica de la meditación enseñada por el Buda. Así, de manera poco organizada, fue naciendo la llamada Escuela de Dhyana. Dhyana es un término sánscrito que significa “absorción de la mente” y designa el estado de conciencia propio de la meditación budista. Dhyana se convirtió en Ch’an na, en chino. Más tarde la expresión quedaría abreviada en Ch’an. Zen es la transcripción fonética al japonés del término chino Ch’an.

La enseñanza del budismo zen no está basada en las escrituras, sino que es transmitida de corazón a corazón, de maestro a discípulo, a través de la realización de la propia naturaleza original que tiene lugar gracias a la práctica de la meditación zen.


Breve historia del Budismo Zen.*

El Zen en India.

La historia del Zen comienza en la India. En la época del Buda, el yoga en tanto que práctica de concentración del espíritu estaba ampliamente extendido. En su naturaleza, el yoga va destinado a concentrar el espíritu en un solo punto: la realización de la serenidad a través de la meditación en posición sedente. En realidad, los métodos del yoga se reducían en esta época a privaciones de alimento, ayunos, a ciertos votos como por ejemplo permanecer largo tiempo de pie sobre una sola pierna. A través de esta ascesis y de toda una serie de ejercicios, el yogui se entrenaba a la indiferencia ante los estímulos del exterior y al control del menor movimiento de su propio espíritu.

El Buda practicó este yoga durante doce años desde el momento en el que decidió renunciar al mundo. Visitó a los santos y se entrevistó con grandes eruditos, recorriendo los cuatro rincones del país. Pero, en definitiva, el Buda no consiguió a través del Yoga encontrar respuesta a dos preguntas esenciales: ¿ Qué es el hombre? ¿Cómo debe vivir el hombre?

Buda abandonó el ascetismo, se sentó tranquilamente, cruzó las piernas y controló su respiración. Durante el amanecer del octavo día de Zazen alcanzo un nivel superior de conciencia al ver el resplandor de una estrella. Se convirtió en Buda, aquel que se ha iluminado, el que se ha despertado. Buda encontró su verdadera naturaleza en el universo y una regla de existencia para todos los hombres.

El Zen en China

El Zen fue introducido en China por Bodhidharma. Bodhidharma representaba la vigésimo octava generación de discípulos del Buda. China estaba dividida en esta época en estados rivales. El desorden reinaba por todas partes debido al desgarro que producía la lucha por el poder. El país se encontraba sometido a los tiranos y ensangrentado por las rebeliones. La dinastía de los Liang reinaba sobre uno de los estados de la antigua China. El emperador Wu-Ti, jefe de esta dinastía, budista ardiente, oyó hablar de Bodhidharma y le recibió en su palacio. A la pregunta de Wu-Ti: ¿Cuál es el principio fundamental del Budismo? Bodhidharma respondió: Un vacío inmenso. Un cielo claro. Un cielo en el que no se distinguen los iluminados de los ignorantes. El mundo mismo tal y como es. Wu-Ti, a pesar de que era un budista ferviente, no comprendió el mensaje de Bodhidharma y este ultimo supo que la hora de difundir el Zen en China no había llegado aun, por lo cual cruzó el río Yang-Tse y se retiro en las montañas septentrionales, en el Templo Shorin. Allí practicó Zazen frente a un muro durante nueve años, algunos afirman que sin interrupción.

El Zen se extendería rápidamente por China seis generaciones después, gracias a Eno (Huei-Neng) considerado como uno de los más grandes Patriarcas del Zen Chino. A partir de Eno nació una flor con cinco pétalos. Esta frase Zen quiere decir que el Zen se abrió como una flor de cinco pétalos y se extendió por todo el país a través de las cinco escuelas que surgieron del linaje del Maestro Eno. Estas escuelas fueron Igyo, Hongen, Soto, Unmon, Rinzai. Por las montañas y los bosques de China se comenzaron a construir millares de Templos en los que vivían miles de personas entregadas al estudio y a la practica del Dharma del Buda. Con el tiempo, el Zen impregnaría la civilización china elevando su pensamiento, cultura y arte de vivir a cotas sublimes.

De estas cinco escuelas chinas, sólo tres llegaron a Japón: Soto, Rinzai y Obaku (esta ultima es considerada como una rama de la escuela Rinzai). Las otras dos se extinguirían en China.


El Zen en Japón.

En Japón sólo las escuelas Rinzai y Soto alcanzaron una implantación importante, la primera debido a Eisai y la segunda a Dogen y Keizan. La tradición Rinzai esta basada en una disciplina estricta destinada a desarticular las creaciones mentales. El Koan o pregunta enigmática de difícil resolución adquiere una gran importancia y su resolución, mas allá del intelecto, conduce a la experiencia del Satori y Despertar.

La Tradición Soto quiere antes que nada concentrarse sobre la Vía del Buda, es decir, seguir la vida cotidiana del Buda, avanzando continuamente en la realización gracias a la práctica diaria, sin esperar nada especial. La esencia del Soto es Shikantaza, sentarse, solamente sentarse.

Con el Maestro Dogen (1200-1254) la tradición Soto y la esencia misma del Budismo alcanzan un grado de madurez y precisión difícil de encontrar en otras épocas. Su obra maestra, el SHOBOGENZO es una pieza imprescindible para comprender el Budismo y la esencia de toda la civilización oriental.

El Zen ha ejercido una influencia profunda en la vida cotidiana del pueblo japonés. Esta influencia puede apreciarse en cualquier aspecto de la vida japonesa: alimentación, vestidos, pintura, caligrafía, arquitectura, teatro, música, jardinería, decoración, etc.

Aun hoy día, a pesar de que muchos japoneses no saben qué es el Zen, en sus comportamientos y manifestaciones puede verse la impronta dejada en el alma japonesa por esta enseñanza.

El Zen en Occidente.

Hace relativamente poco tiempo que los occidentales hemos comenzado a mostrar interés por el Zen y a practicarlo con interés y constancia sinceros.

En América del Norte, el Zen fue conocido a principios de siglo, especialmente en la costa oeste, adonde junto con la importante inmigración japonesa llegaron los primeros monjes Zen. Después de la II Guerra Mundial, debido a la ocupación americana del Japón, muchos americanos entraron en contacto directo con la tradición Zen japonesa e importaron a su país un gran numero de libros y experiencias. Por esta época, coincidiendo con la llamada beat-generation, D. T. Suzuki comenzó a publicar un importante trabajo de erudición sobre el Zen y sus libros se hicieron muy conocidos en Estados Unidos y en Europa, especialmente en Gran Bretaña, Alemania y Francia. Pero sólo con la llegada de verdaderos maestros Zen japoneses comenzó a asentarse en Occidente los principios básicos del Budismo Zen. En Estados Unidos, Shunryu Suzuki Roshi creó un importante centro en San Francisco, desde el que sus discípulos continúan desarrollando un trabajo serio de practica y difusión basado en el modelo de la vida monástica Zen, pero ampliamente abierto a los practicantes laicos. Actualmente, más de veinte centros y tres monasterios dependen de los sucesores de Suzuki Roshi.

En Los Angeles, Maezumi Roshi hizo famoso el Centro Zen de Los Angeles (ZCLA) y su figura ocupa un lugar destacado en la historia del Zen en América. En Europa, Taisen Deshimaru Roshi, fallecido en 1982, es considerado unánimemente como Primer Patriarca Soto Zen de Europa. Tras quince años de misión, sus discípulos están repartidos por todo el continente, en tanto que responsables de más de cien centros Zen. En la época actual, se puede decir que todas las principales capitales europeas cuentan con un Dojo Zen destinado a la practica de Zazen.

Podríamos ver en la historia reciente del Zen en Occidente tres fases bien marcadas: Llegada de eruditos y libros Zen japoneses. Interés inicial en ciertos círculos intelectuales de Occidente.

Llegada de Maestros Zen japoneses. Se inicia el contacto real con la transmisi6n Zen y con la práctica. Aparecen los primeros monjes Zen occidentales. En esta fase nos encontramos ahora.

Un punto importante que debe ser comprendido es el gran valor de la verdadera transmisión del Dharma budista Zen. Esta transmisión sólo puede producirse de un Maestro autentico a sus discípulos. Este es el Zen que seguimos en nuestra Comunidad. Por eso, no nos ocupamos aquí de ciertos movimientos llamados Zen que han surgido en Occidente, totalmente ajenos a la transmisión y que utilizan algunos aspectos prácticos, estéticos o filosóficos del Budismo Zen, adaptados a intereses personales, ideológicos o religiosos. A pesar del gran interés que estos movimientos tienen desde un punto de vista sociológico o cultural, es importante saber que estos movimientos no pueden transmitir la verdadera enseñanza Zen. Por otra parte, podemos encontrar también en Occidente seguidores de distintas escuelas Zen, tales como la Rinzai o la Coreana del Maestro Souh Sam Nim. Estas escuelas también están realizando una importante labor.

Hoy día, los occidentales podemos saber qué es el Zen y cada vez son mas las personas que integran la práctica de la meditación en Zazen con sus actividades diarias. Un gran numero de profesores, artistas, doctores y gente de toda condición social ven en la práctica y en el arte de vivir del Zen una bocanada de aire fresco para su vida cotidiana y una semilla de renovación integral para las civilizaciones occidentales. La historia del Zen en Occidente no ha hecho mas que comenzar.

La Línea de la Transmisión.

La enseñanza del Zen sólo puede ser transmitida de corazón a corazón, de ser a ser, de maestro a discípulo. La relación maestro-discípulo es pues fundamental. Desde el Buda Sakiamuni hasta el momento presente, el budismo zen ha sido transmitido de maestro a discípulo, generación tras generación. El árbol de la genealogía espiritual del budismo zen tiene su raíz en el Buda Sakiamuni y ha crecido a lo largo de la historia desarrollando diversos linajes.

Siete Budas:


India

China

Japón

Vipashin Buda Daioshô

Sikin Buda Daioshô

Visvabu Buda Daioshô

Krakuchanda Buda Daioshô

Kanakamuni Buda Daioshô

Kashiapa Buda Daioshô

Sakiamuni Buda Daioshô

Mahakashiapa Daioshô

Ananda Daioshô

Shanavasa Daioshô

Upagupta Daioshô

Dritaka Daioshô

Michaka Daioshô

Vasumitra Daioshô

Budanandi Daioshô

Budamitra Daioshô

Parshiva Daioshô

Punyayasha Daioshô

Asvagosha Daioshô

Kapimala Daioshô

Nagaryuna Daioshô

Kanadeva Daioshô

Rahulata Daioshô

Sanganandi Daioshô

Kayashata Daioshô

Kumarata Daioshô

Yayata Daioshô

Vasubandu Daioshô

Manorita Daioshô

Haklenayasha Daioshô

Simabiksu Daioshô

Basasita Daioshô

Puniamitra Daioshô

Prañatara Daioshô

Bodidarma Daioshô

Bodidarma Daioshô

Dazu Huike Daioshô

Yianzi Senkan Daioshô

Dayi Daoxin Daioshô

Daman Hongren Daioshô

Dayian Huinen Daioshô

Kinyuan Xinsi Daioshô

Shitou Xikian Daioshô

Yaoshan Ueiyan Daioshô

Yunyuan Tanshen Daioshô

Doshan Lianyie Daioshô

Yonyu Daoyin Daioshô

Tongan Daopi Daioshô

Tongan Guanzi Daioshô

Lianshan Yuanguan Daioshô

Dayan Yinxuan Daioshô

Touzi Yikin Daioshô

Furon Daokai Daioshô

Danxian Zichun Daioshô

Zenxie Kingliao Daioshô

Tianton Zonyue Daioshô

Xuedou Ziyian Daioshô

Tianton Ruyin Daioshô

Eihei Dôgen Daioshô

Koun Eyô Daioshô

Tetsû Yikai Daioshô

Keizan Yôkin Daioshô

Meihô Sotetsu Daioshô

Shugan Tochin Daioshô

Tesan Shikaku Daioshô

Keigan Eisho Daioshô

Chuzan Rioun Daioshô

Yizan Tonin Daioshô

Shogaku Kenriu Daioshô

Kinen Horiu Daioshô

Teishitu Chisen Daioshô

Kokei Shoyun Daioshô

Sekiso Yuho Daioshô

Kaiten Guenyu Daioshô

Shuzan Shunsho Daioshô

Chozan Yinetsu Daioshô

Fukushô Kochi Daioshô

Medo Yuton Daioshô

Hakuho Guenteki Daioshô

Gueshu Shuko Daioshô

Tokuho Rioko Daioshô

Mokushi Soen Daioshô

Gankioku Kankei Daioshô

Kokoku Soriu Daioshô

Rosetsu Riuko Daioshô

Ungai Kiozan Daioshô

Shoriu Koho Daioshô

Shokoku Zenko Daioshô

Somon Kodo Daioshô

Soden Shuyu Daioshô

 

Kodo Sawaki Roshi ha sido uno de los más grandes maestros de la historia moderna del Zen japonés. Popularmente se le conocía con el nombre de “Kodo sin morada” ya que se negó siempre a vivir en un templo y prefirió recorrer el país, viajando siempre solo, enseñando zazen en las carceles, en las fábricas, en las universidades, allí donde hubiera alguien deseoso de oír el Dharma y de practicarlo. Dio clases en la Universidad Zen de Komazawa, fue educador en el segundo monasterio Soto de Japón, el famoso Sojiji. Su enseñanza podría ser resumida en dos puntos: exactitud en la práctica de zazen y estudio constante del Shobogenzo del Maestro Dogen.

Murió en 1966, después de haber enseñado durante toda su vida a laicos y monjes. Su cuerpo fue entregado por deseo suyo a la Facultad de Medicina de Tokyo. Entre sus principales discípulos destacamos a Shuyu Narita Roshi, Kosho Uchiyama Roshi, Suzuki Kakuzen Roshi y Taisen Deshimaru Roshi.


Shuyu Narita Roshi fue el primer discípulo confirmado en el Dharma por el Maestro Kodo Sawaki. Actualmente vive no lejos de Akita, en el norte de Japón, al pie de una pequeña montaña, en el Templo Todenji, del que es vigésimo octavo sucesor.

En 1977, con ocasión del décimo aniversario de la misión de Taisen Deshimaru Roshi en Europa, visitó por primera vez nuestro continente invitado por el maestro Deshimaru.

En abril de 1983 Shuyu Narita Roshi transmitió el Dharma del Buda a Taiten Guareschi, uno de los más antiguos discípulos de Deshimaru Roshi y principal impulsor del Zen en Italia. En abril de 1986 Shuyu Narita Roshi vuelve a transmitir la esencia de su enseñanza a Ludger Tenryu Tenbreul otro de los más antiguos discípulos del Maestro Deshimaru y actualmente presidente de la Asociación Zen de Alemania.

 

Taisen Deshimaru Roshi nació en Saga, Japón, en 1914. Estudió Ciencias Políticas y Económicas en Tokio y trabajó varios años para la primera empresa del país, la Mitsubishi. Aún joven conoce al Maestro Kodo Sawaki de quien rápidamente se hará discípulo. Desde entonces y durante treinta años sigue a su maestro por todas partes. Tras la muerte de Kodo Sawaki, Deshimaru Roshi viene a Europa, lo cual marca un giro importante en la historia del Zen y de la cultura europea. En efecto, fue el primer maestro autorizado por la Escuela Soto japonesa para implantar en Europa las semillas del Verdadero Zen.

Durante quince años de trabajo constante, dedicados exclusivamente a la expansión del Dharma y a la formación de los primeros monjes Zen europeos, Deshimaru Roshi encarnó el espíritu Zen transmitido por los Patriarcas. Más de ciento cincuenta centros repartidos por todos los países del continente, más de trescientos monjes ordenados y miles de discípulos laicos lo confirman como Primer Patriarca Zen de Europa.

Taisen Deshimaru Roshi recibió la transmisión del Dharma de Yamada Reirin Zenji, abad de unos de los dos grandes monasterios zen japoneses, el Eiheiji. Su muerte súbita le impidió transmitir su linaje a sus discípulos europeos.

Breve introducción a la práctica de la meditación Zen.*

La práctica de zazen es la esencia del Budismo Zen. Sin zazen no hay Zen. zazen es la práctica de Buda, la práctica del Despertar de la conciencia. Gracias a Zazen encontramos una gran libertad interior y una gran energía en nuestra vida.

Antes de sentarnos en zazen conviene tener presente algunos aspectos prácticos que nos facilitaran la concentración y la estabilidad. Estas recomendaciones conciernen a la verdadera sala de meditación transmitido por los Maestros Zen. A partir de estos consejos, cada uno debe aplicar los que considere más convenientes para sus circunstancias.

 

El lugar.

Para hacer Zazen conviene una habitación silenciosa y, en la medida de lo posible, dedicada únicamente a Zazen. No debe ser demasiado oscura ni demasiado luminosa, ni demasiado cálida ni demasiado fría (Demasiado es el origen de todas las perturbaciones). La simplicidad y la limpieza deben ser protegidas. En un altar situado en el centro, se coloca una imagen de Buda, de un Bodisatva o de un santo. De esta manera, ningún demonio ni ningún espíritu maléfico podrá perturbaros. Quemad incienso, encended una vela y ofreced flores. Los Budas y Bodisatvas que preservan la enseñanza auténtica proyectarán su luz sobre ese lugar y lo protegerán. Si lo hacéis así, ese lugar, por pequeño que sea, se convertirá en un verdadero Dojo, en un lugar de alta dimensión espiritual.


¿Cómo sentarse?

Caminamos así hasta llegar a nuestro sitio. Por lo general, en los Dojos Zen tradicionales, cada practicante tiene un lugar determinado. En el se encuentra un zafu (cojín de Zazen) y un zafuton (especie de estera o cojín plano). El zafu es un objeto altamente apreciado y respetado en el Zen. No es un cojín vulgar, sino el asiento del Buda. El origen del zafu se remonta al Buda Shakyamuni. Se cuenta que antes de inmovilizarse en Zazen, el Buda se fabricó un cojín de hierbas secas, con el fin de poder bascular la pelvis hacia adelante y poder apoyar con fuerza las rodillas en el suelo. De esta manera se consigue una postura estable y equilibrada y una curva lumbar justa. El zafu nunca debe ser golpeado con el pie, ni arrojado, ni maltratado.

Cuando llegamos delante del zafu saludamos con las palmas de las manos juntas (gassho), manifestando así nuestro respeto hacia el lugar en el que nos convertiremos en Buda y nos situamos delante de nuestro zafu, frente al muro, una vez que hemos bordeado el zafu por la izquierda.

Nos sentamos sobre el zafu tranquilamente, sin precipitación y sin dejarnos caer como un peso muerto. Controlamos el movimiento que nos conduce de la posición erguida a la posición sedente. Nos sentamos justo en el centro del zafu, ni demasiado a la izquierda ni demasiado a la derecha, ni demasiado al borde ni demasiado atrás. Para Zazen existen dos posturas posibles: loto y medio loto. Dogen Zenji escribe en el Fukanzazengi: “Para la postura de loto poned primero vuestro pie izquierdo sobre el muslo derecho y el pie derecho sobre el muslo izquierdo. Para la postura de medio loto, contentaros con presionar vuestro pie izquierdo contra el muslo derecho.

A parte de  estas dos posiciones; son válidas para Zazen, la postura llamada Seiza, que es un sentarse sobre los talones, con apoyo de banquitos, sujeta-barbillas, etc.

Lo esencial de Zazen es que las rodillas se apoyen fuertemente en el suelo y las nalgas sobre el zafu. Este triángulo es la base de la postura de Zazen.

Una vez que hemos tomado bien esta posición de piernas debemos estirar completamente la columna vertebral, estirar la nuca y recoger la barbilla. Encerramos los dedos pulgares en los puños, colocamos estos sobre las rodillas, vueltos hacia arriba y nos balanceamos de izquierda a derecha, siete u ocho veces. Comenzamos con una oscilación amplia y poco a poco vamos disminuyendo la amplitud, al igual que un péndulo, hasta recuperar la perfecta verticalidad.. .

¿Cómo inmovilizarse?

Una vez que estamos seguros de la estabilidad de la postura y de la verticalidad de la columna vertebral, hacemos gassho, inspiramos por la nariz y nos inclinamos en gassho al mismo tiempo que espiramos por la boca. Al inspirar volvemos a la vertical y disponemos las manos de la siguiente manera: la mano izquierda sobre la mano derecha, palmas hacia arriba.

Los dedos pulgares se tocan suavemente, formando una línea completamente horizontal. Si la postura de las piernas es correcta, las manos están apoyadas en los talones de los pies. El tono muscular de las manos es muy importante. Antes de inmovilizarnos totalmente, inspiramos con fuerza por la nariz y espiramos por la boca vaciando los pulmones del aire viciado. Esta respiración se repite dos o tres veces. después de lo cual nos inmovilizamos absolutamente y respiramos por la nariz, en silencio y con delicadeza.

 


¿Cómo hacer zazen?

Zazen significa: Absorción de la conciencia en su propia luz original a través de una estabilidad perfecta del cuerpo y de la mente. Para conseguir este apacible equilibrio debemos tener en cuenta tres aspectos fundamentales:

1. Posición corporal justa.

2. Respiración justa.

3. Actitud de la conciencia justa.

 

Posición corporal justa.

A parte de las indicaciones dadas anteriormente, debemos tener en cuenta también los siguientes puntos:

  • La postura de loto es, por excelencia, la postura de Zazen. En el caso de que encontréis una imposibilidad a la hora de tomar esta postura, debéis consultar con un Maestro Zen, que es la persona mas cualificada para indicaros el proceso a seguir. En la postura de loto, los pies presionan sobre cada muslo unas zonas que contienen importantes puntos de acupuntura correspondientes a los meridianos del hígado, vesícula y riñones, estimulándolos y fortaleciéndolos.
  • La pelvis debe estar basculada hacia adelante a nivel de la quinta vértebra lumbar. De esta manera la masa de los órganos internos queda libre y colocada hacia adelante, lo cual les permite un funcionamiento más óptimo y al mismo tiempo aligera la carga de la columna vertebral.
  • La columna vertebral debe estar lo más derecha posible, respetando sus curvas naturales. En el Zen se dice: Empujad el suelo con las rodillas. Empujad el cielo con la coronilla.
  • La barbilla debe estar recogida y la nuca estirada.
  • La nariz se encuentra en la misma línea vertical que el ombligo.
  • El cuello esta relajado y los hombros caen naturalmente.
  • La boca esta cerrada, sin crispación. Las mandíbulas se tocan. La extremidad de la lengua toca el paladar superior durante zazen.
  • Los ojos están semicerrados, la mirada se posa, sin fijarse, a un metro delante de sí. La mirada esta, de hecho, vuelta hacia el interior. No se mira nada, aunque se ve todo.
  • La cabeza tampoco debe caer hacia adelante ni hacia atrás, sino permanecer justo sobre los hombros.
  • Los dedos pulgares no deben desplomarse ni subir, sino permanecer en una horizontalidad perfecta.

Montaña

Ni montaña ni valle

Valle

 

Respiración justa.

La respiración Zen desempeña un papel fundamental en la meditación y en todas las acciones de la vida cotidiana Ante todo va dirigida a establecer un ritmo lento, poderoso natural. Esta respiración esta esencialmente basada en una espiración larga y profunda.

Como hemos dicho antes, al principio de Zazen hay que inspirar varias veces por la nariz y espirar por la boca. A partir de aquí la respiración debe volverse completamente silenciosa y nasal. Muchos principiantes me preguntan: “¿Debo controlar o forzar mi respiración?” Mi respuesta es siempre: “Sólo se puede controlar aquello que se conoce íntimamente”.

Lo primero que un principiante debe hacer es observar atentamente su respiración y volverse íntimo con ella.

Las zonas más importantes que actúan directamente sobre la respiración son: caja torácica, músculos dorsales, músculos pectorales, diafragma, músculos intercostales y músculos abdominales.

Según el nivel de actuación de estas zonas, podemos decir que existen tres tipos esenciales de respiración:

Torácica. Es la más superficial de todas. La inspiración predomina sobre la espiración. Es una respiración propia de personas excitadas y excitables. En esta respiración interviene la caja torácica, los músculos pectorales y, muy débilmente, el diafragma.

Diafragmática. La espiración se vuelve ya mas profunda debido a la presión que los músculos intercostales ejercen sobre la caja torácica, vaciándola un poco más. Esta respiración supone un diafragma flexible, lo cual requiere una cierta relajación de los músculos dorsales. Mi experiencia en el Dojo me ha hecho comprobar que la mayoría de las personas, en la época moderna de las grandes ciudades, llegan con un diafragma rígido que impide una espiración larga y profunda. El primer paso consistiría pues en suavizar la tensión del diafragma.

Abdominal. En la respiración abdominal se continúa el oleaje muscular provocado por la presión que la caja torácica ejerce sobre el diafragma, y éste a su vez, sobre los músculos abdominales. Esta respiración supone un gran vaciado de los pulmones y por lo tanto una mayor cantidad de aire nuevo al inspirar. En esta inspiración, la espiración es mas larga y potente que la inspiración. El oleaje muscular puede ser prolongado hasta el bajo vientre, hasta el llamado HARA o KIKAITANDEM (océano de energía) en japonés.

Esta es la respiración propia de Zazen, hacia ella debemos tender. Pero hay que tener cuidado. Muchos practicantes se equivocan en este punto, ya que intentan forzar una espiración larga y potente sin comprender antes el mecanismo completo de la respiración.

Si, por ejemplo, el diafragma esta contraído e intentamos presionar en los abdominales, esto provocara un gran conflicto interno en el cuerpo y en la conciencia, ya que el oleaje muscular ha quedado interrumpido en el diafragma y sin embargo se presiona en los abdominales. Es mejor seguir íntimamente el recorrido de este oleaje y no obstaculizarlo ni querer ir mas deprisa de lo que marca su ritmo natural.

Sea como sea, la respiración es un asunto delicado que requiere consejos directos de un Maestro Zen.

En líneas generales, tras la espiración viene naturalmente la inspiración. Con la practica podemos concentrarnos en desarrollar una espiración cada vez mas larga y profunda. Esta espiración desarrolla una gran energía en la cintura, en los riñones y en la cadera.

Todas las artes marciales se fundaron tradicionalmente sobre esta espiración.

El aire contiene la energía del cosmos. Recibimos esta energía a través de nuestros pulmones y de cada una de nuestras células. Es muy importante, pues, saber respirar. Ordinariamente respiramos 15 o 20 veces por minuto, de una manera superficial puesto que solo utilizamos una parte de nuestra capacidad pulmonar. Una respiración profunda y completa no se efectúa solamente al nivel de la caja torácica, como hemos visto, sino que debe apoyarse también en el abdomen.

Gracias a la práctica de Zazen en una postura corporal justa, esta respiración se vuelve poco a poco habitual en nuestra vida cotidiana e incluso durante el sueño.

Esta respiración Zen aumenta nuestra energía vital.

La actitud justa de la conciencia.

La actitud del espíritu fluye naturalmente de una concentración profunda sobre la postura y la respiración.

Durante Zazen, el cortex cerebral se reposa y el flujo consciente de pensamientos se detiene, mientras que la sangre afluye hacia las capas mas profundas del cerebro. Mejor irrigado, el cerebro se despierta de un semi-sueño y su actividad da impresión de bienestar, de calma y serenidad, próximas al sueño profundo, pero en plena vigilia. El sistema nervioso se relaja, el cerebro primitivo entra en actividad. Se es receptivo, se está atento, en el más alto grado, a través de todas las células del cuerpo. Se piensa con el cuerpo, inconscientemente, sin usar energía.

No se trata de querer detener los pensamientos, lo cuál sería todavía peor, sino de dejarlos pasar como nubes en el cielo, como reflejos en un espejo, sin oponerse a ellos, sin apegarse a ellos. De esta manera, las sombras pasan y se desvanecen. Y poco a poco, una vez que las imágenes del subconsciente han surgido y desaparecido, se llega al subconsciente profundo, sin pensamiento, mas allá de cualquier pensamiento, HISHIRYO, verdadera pureza.

HISHIRYO es el estado de conciencia propio del Zen. SHIRYO es el pensamiento. FU SHIRYO es el no-pensamiento.

HISHIRYO es el Pensamiento Absoluto, mas allá del pensamiento y del no-pensamiento. Mas allá de las dualidades, de las oposiciones, de los contrarios. Mas allá de todos los problemas de la conciencia personal. Es nuestra Naturaleza Original, o Naturaleza de Buda, o Inconsciente Cósmico.

Cuando el intelecto se vacía y se vuelve sereno, apacible, nada puede detener la corriente de vida profunda, intuitiva, ilimitada que surge desde lo más profundo de nuestro ser y que es anterior a cualquier pensamiento. Este es el flujo eterno de la actividad del Todo. El espíritu contiene todo el cosmos. La conciencia es más rápida que la luz.

Sentado, sin meta, se puede comprender MUSHOTOKU e HISHIRYO, secretos de la esencia del Zen. Pero esta comprensión es diferente a la del sentido común o a la de intelecto. Es percepción directa.

MUSHOTOKU es la filosofía del no-provecho, del no deseo de adquirir. Es el principio esencial del Zen. Dar sin esperar recibir nada a cambio. Abandonarlo todo sin miedo a perder. Volver la mirada hacia el interior. De la misma manera que en toda obra de arte, el artista debe saber darse enteramente sin ocuparse de alcanzar la gloria, la belleza, la riqueza, para expresarse en una obra bella, pura, autentica, de la misma manera el discípulo obtendrá la Sabiduría si quiere conocerse, superarse, darse sin esperar alcanzar ningún provecho personal. Si lo abandonáis todo, lo obtendréis todo.

HISHIRYO es la conciencia cósmica, y no la conciencia personal. Podemos experimentarla durante Zazen. Durante Zazen pensamos en nuestras ansiedades, en nuestra vida cotidiana, en nuestros amigos, en nuestras vacaciones, en todo los fenómenos que provienen de nuestra memoria, pero si nos concentramos profundamente sobre nuestra postura, sobre la respiración, podemos detener los pensamientos, podemos olvidarlo todo y armonizarnos con el pensamiento cósmico. El subconsciente surge así a la superficie, gracias a este abandono. Los pensamientos se alargan, se ensanchan profundamente y alcanzan la conciencia universal. Podemos llegar hasta el final de esta conciencia universal. Podemos llegar hasta el final de esta conciencia última, pero para ello no debemos trascender los pensamientos de nuestra autoconciencia. Este es el arte esencial del Zazen.

El Maestro Dogen escribió: “Pensad sin pensar. ¿Cómo se piensa sin pensar? Pensando desde el fondo del no-pensamiento. Esta es la dimensión cósmica, HISHIRYO”.

Los sentidos de nuestra conciencia no pueden imaginarla. Las categorías no pueden definirla. La palabra no puede explicarla. Sólo podemos acceder a este estado a través de nuestra experiencia vivida. HISHIRYO es la armonía de las visiones objetivas y subjetivas, la ultima conciencia, más allá del espacio y del tiempo, la conciencia más excelente, global, universal, mas allá de todos los fenómenos, mas allá del pensamiento y del no-pensamiento.

  • Zazen es alcanzar la condición HISHIRYO.
  • El abandono del ego es Satori.
  • La Nada incluye el Todo.
  • Una mano abierta puede recibirlo todo.
  • Una botella vacía puede ser llenada.
  • El cielo puro e infinito no es perturbado por el vuelo de las nubes blancas.

Principales errores en la práctica de zazen.

Dogen Zenji enseñó: “Desde el comienzo de Zazen debemos descartar la relajación física y mental y la distracción. Efectivamente, durante Zazen podemos caer en dos estados perniciosos para la salud física y mental y totalmente contrarios al estado de vigilia de un Buda.

Por una parte podemos caer en un estado de relajación física y mental caracterizado por una gran actividad inconsciente, muy cercana al sueno, y por una falta de tono muscular. Este estado es llamado konchin en el Zen. Es un estado de somnolencia, de falta de claridad. La vigilancia se empaña y la conciencia se embrutece. El cuerpo pierde tono, la cabeza cae hacia adelante, los dedos pulgares se desploman y las manos yacen inertes. La respiración se vuelve totalmente inconsciente y se abandona a su propio ritmo. Este estado debe ser evitado. El mejor método para ello es volver a una postura corporal justa: estirar la columna vertebral, fortalecer el tono muscular y especialmente no dejar que los ojos se cierren.

Por otra parte, podemos caer en un estado de distracción, de dispersión mental. Este estado es llamado sanran en el Zen. Viene caracterizado por un tono muscular crispado y por una actividad mental muy excitada. Aparecen muchos pensamientos, muchas sensaciones, recuerdos, deseos… Esta es la actitud típica de los que piensan durante Zazen. A nivel corporal, la barbilla se escurre hacia arriba, los dedos pulgares también se encrespan y se tensan. Para evitar este estado debemos concentrarnos especialmente en una espiración larga y suave. Debemos depositar nuestra atención en el hueco de la palma de la mano izquierda y rehacer una postura corporal justa en general: recoger la barbilla y mantener la horizontalidad de los dedos pulgares.

Equilibrando nuestro cuerpo podemos equilibrar nuestra mente. Dogen Zenji enseñó: “El Zazen del que yo hablo no es el aprendizaje de una técnica de meditación. Es el Dharma de la Paz y de la Felicidad, la Practica-Realización de un Despertar Perfecto. Zazen es la manifestación de la Realidad Ultima. Las trampas y las redes del intelecto no pueden atraparlo. Una vez que hayáis comprendido su esencia, seréis parecidos al tigre cuando penetra en la selva y al dragón cuando penetra en el océano”

Zen y Civilización.

Ser no es tener.

Aunque poseyéramos todo lo que deseamos no estaríamos satisfechos. Esta es la causa de nuestra enfermedad, sobre todo en el seno de una sociedad que nos lo promete todo, pero que nos priva de lo esencial. Ya que lo esencial no es obtener, sino ser, y cuanto más tenemos, más deseamos, y cuanto más deseamos, menos somos.

Nuestra verdadera riqueza, la que nos pertenece en propiedad y que nadie puede robarnos, esta dentro de nosotros mismos, profundamente escondida y casi siempre mal conocida.

Este fondo de nosotros mismos, estable y apacible, esta riqueza nuestra olvidada, sólo se puede descubrir a través de un método radical y riguroso.

El Zazen, la práctica constante y asidua del Zen, es la llave que abre este reino interior.

 

Zen y vida cotidiana.

En el mundo del Budismo Zen, preguntas tales como: ¿Para qué? o ¿Por qué? carecen totalmente de sentido. La pregunta esencial es: ¿Cómo?. ¿Cómo vivir, cómo morir? De esta actitud se desprende una 4sabiduría práctica que puede ser aplicada a cada momento de la vida cotidiana: Cómo dormir, como tomar los alimentos, cómo caminar, cómo conducir el auto, cómo sentarse, cómo respirar, cómo atravesar de manera justa este corto lapso de tiempo que va desde nuestro nacimiento hasta nuestro ataúd? ¿Con qué actitud de espíritu?

La práctica de la meditación en Zazen no está en contradicción con nuestra vida diaria y, sobre todo, no es una evasión ante las dificultades que el vivir diario nos presenta. Por el contrario, gracias a la práctica asidua de Zazen, podemos encontrar la lucidez, la calma y la energía necesarias para resolver con soltura y eficacia las situaciones cotidianas.

Zazen no es, de todas maneras, una técnica de bienestar que se pueda usar con fines utilitarios. Más bien, es a través del abandono del egoísmo y de la crispación causada por la conciencia egótica, como podemos sumergirnos, sin miedo, en nuestra existencia y evolucionar en ella como el pez en el agua, naturalmente, inconscientemente.

Los mejores momentos para sentarse en Zazen son el amanecer y el anochecer. Estos momentos de transformación de la naturaleza y de nuestros propios ritmos biológicos favorecen la concentración y nos preparan para afrontar abiertamente la jornada por una parte, y para purificar nuestra conciencia y nuestro cuerpo de todas las impresiones sensoriales nocivas que hemos acumulado durante el día, por otra.

Las personas que continúan diariamente esta practica son testimonios de la profunda renovación que han experimentado en sus vidas.

Zen y psicosomática.

El Zen no es un conocimiento para añadir a otros, y menos aun un objeto de especulación intelectual o de discusión. Es una experiencia personal, la más íntima de todas, algo que nadie puede hacer por nosotros. Es suficiente practicar Zazen, es decir, ponerse en postura, con la columna vertebral derecha, sentado sobre un cojín redondo y espeso, completamente inmóvil, y en un lugar tranquilo y silencioso. Se respira lentamente, profundamente, y se deja que el espíritu agitado se tranquilice así y se aclare. Rápidamente se sentirán los efectos benéficos de esta postura: las preocupaciones cotidianas dejan de inquietarnos, se alejan y por ultimo aparecen como lo que son: pequeñas e insignificantes oleadas en la superficie de nosotros mismos. Poco a poco, la angustia se transforma en seguridad, la inquietud incesante en una calma anteriormente desconocida y primer anuncio de una profunda serenidad. Comienza a manifestarse una sensación de alivio, de equilibrio recuperado.

Esto es lo que sucede realmente y lo que, en efecto han confirmado actualmente doctores de la Universidad de Tokyo, de Europa y de América, los cuales han examinado sobre los practicantes en meditación los efectos fisiológicos del Zazen. El control de la respiración modera y apacigua el ritmo del corazón, regulariza la circulación, hace que la tensión nerviosa disminuya. La espiración profunda del Zazen expulsa de los pulmones los residuos de gas carbónico que habitualmente se estancan en ellos, produciendo nerviosismo y ansiedad. El grado de ácido láctico de la sangre, factor de la agresividad, baja muy sensiblemente mientras que el hecho de estirar la columna vertebral le hace encontrar su agilidad y libera las contracciones nerviosas.

Por último, y sobre todo, el funcionamiento del cerebro se modifica muy sensiblemente, al pasar de la actividad de las capas superficiales a las capas profundas. Las ondas alfas aparecen rápidamente, lo cual origina un estado de conciencia completamente diferente al de la vida cotidiana, a la vez más relajado y más perspicaz, más sensible y despierto. Pero debemos precisar que no se trata de ninguna manera de un estado anormal o extático, sino por el contrario, una vuelta a las condiciones naturales y normales del funcionamiento fisico-psíquico del ser humano. Las personas que practican regularmente Zazen tienen así este sentimiento de volver a tomar posesión de ellos mismos, de volverse a encontrar, mas allá de las crispaciones, de las distorsiones, en la situación original, primitiva, que deberá ser la de todo hombre.

 

La figura del maestro Zen.

Es evidente que pasar del estado en el que nos ha puesto una vida caracterizada por la agitación y el desorden, por la avidez y la huida de nosotros mismos, a esta situación original de la que estamos tan alejados, requiere esfuerzos largos y continuos.

Sin embargo, todo el mundo puede hacer Zazen. No existe ninguna contraindicación médica. Y aunque la meta de Zazen no sea de ninguna manera curar, las condiciones fisiológicas más defectuosas pueden mejorarse sensiblemente con su practica.

Pero el Zazen es una disciplina rigurosa que no puede ser practicada sin la ayuda de un maestro. La presencia de éste es necesaria, no solamente para controlar la postura y para enseñar la pacificación del espíritu, sino sobre todo para guiar a cada uno según sus medios. Esta es la razón por la que Zazen debe ser practicado en la atmósfera apacible de una sala de meditación. De esta manera el practicante se beneficia, no solamente de la dirección del maestro, sino de la presencia de los demás participantes. El esfuerzo de cada uno se multiplica en un vasto esfuerzo colectivo, que sostiene, alienta y apacigua.

Así solamente gracias a este ejercicio continuo, que poco a poco formara parte de nuestra vida, comenzaremos a cambiar, imperceptiblemente al comienzo, pero cada vez mas sensiblemente. Y no solamente nosotros, nuestra vida, los demás, el mundo, todo cambia al mismo tiempo.

En realidad, lo que habrá cambiado será nuestra relación con la vida, con los demás, con el mundo. Poco a poco nos iremos deshaciendo de la envoltura del ego. Nuestra conciencia dejara por fin de estar dividida. Al estar derrumbadas y abolidas todas las barreras, la comunicación se establecerá y el otro ya no será el “otro”. Nuestra conciencia participara en la vida sintiéndose una emanación del cosmos, identificándose a él.

Zazen es en su origen la postura misma de Buda, gracias a la cual obtuvo la completa liberación, el desapego soberano, el conocimiento perfecto. El Zen nos recuerda que todos nosotros tenemos, “aquí y ahora”, esta posibilidad, pero simplemente lo ignoramos. A través de la practica y de la enseñanza del maestro, nos acercamos, a través de una transmisión ininterrumpida, a esta experiencia, a esta prodigiosa metamorfosis del ser que es el Despertar.

 

Zen, aquí y ahora.

Mas allá de las formas, de los dogmatismos, de las instituciones o de las teorías, el ser humano esta buscando un nuevo estado de conciencia (o una antigua conciencia dormida) que le permita liberarse, transformarse, desarrollarse, a partir de la fuente profunda que está en él.

El Zen no es ni un razonamiento ni una teoría. No es un conocimiento comprensible por el intelecto solamente. Es una práctica, una experiencia. A la vez objetiva y subjetiva, ya que no separa estos dos puntos de vista complementarios, de la misma manera que no disocia el cuerpo y el espíritu, la fisiología y la psicología, el consciente y el inconsciente, sino que hace una llamada a la totalidad del ser.

En este sentido corresponde a las aspiraciones que actualmente orientan la marcha de la civilización moderna, la cual intenta superar las categorías, las separaciones estrechas, las divisiones en todos los dominios.

“Debemos armonizar los contrarios, remontándonos a su origen. Esta es la actitud Zen, la Vía del Medio: abarcar las contradicciones, hacer su síntesis y realizar el equilibrio”, dijo el maestro Taisen Deshimaru.

O como dijo anteriormente Rabindranath Tagore: “En el futuro, los occidentales y los orientales formaran una gran sinfonía espiritual. Espero que venga pronto el día en el que toda la Humanidad se armonizara en una comunión universal”.

En la época actual, todas las naciones del mundo deben superar el camino unilateral de una ideología o de un nacionalismo estrecho. Las barreras nacionalistas o raciales deben ser abolidas. Debemos apuntar hacia un objetivo común: El del camino universal. Debemos entendernos y armonizar nuestras concepciones con un espíritu abierto. El espíritu moderno de libertad debe deshacerse de las viejas supersticiones, de las creencias y de las estrecheces formales, con el fin de poder encontrar en el fondo de nosotros mismos el origen de una moral autentica, personal y universal a la vez, ligada a la conciencia profunda de la vida.

 

Zen es conocerse a sí mismo.

En la base del Despertar esta el conocimiento de sí mismo. Este punto es y fue el esencial de la enseñanza de muchas filosofías y religiones, si bien es verdad que esta búsqueda del conocimiento de sí mismo ha podido desembocar en el egoísmo y en el individualismo. Hoy día, después de los descubrimientos de la psicología profunda, del psicoanálisis, la concepción del yo y del sí mismo ha evolucionado y no puede ser ceñida a un estudio objetivo racional de la conciencia, y tampoco a un análisis puramente intelectual

Por otra parte, parece que el hombre no pueda vivir basándose simplemente en valores sociales, religiosos y morales exteriores a él. Actualmente necesita un afianzamiento interior, descubierto y vivido en lo mas profundo de él mismo.

La vida en sociedad educa al hombre según condicionamientos que le enseña a juzgar el bien y el mal según unos criterios que son más un habito adquirido que una noción realmente vivida.

Además hoy día, todo el mundo toma conciencia de este estado de hechos, lo cual produce uno de los factores más importantes de la incomodidad sentida por los individuos.

Todo esto nos conduce a una búsqueda interior más aguda y personal, y nos acerca de una manera diferente al problema:

¿Cuál es la naturaleza del hombre y del universo?

¿Qué es la vida? ¿Qué es la muerte?

Ni la ciencia, ni la religión, a través de la historia de los hombres, han aportado una respuesta satisfactoria.

Nosotros, en tanto que cuerpo y espíritu, somos la vida. Esta es la respuesta Zen. Ver claramente en nuestro propio espíritu. El hecho de vivir y de realizar profundamente esta unidad cuerpo-espiritu, nos hace descubrir la fuente de la vida en nosotros mismos, aquí y ahora.

Este sentimiento de vida es lo universal en nosotros y nosotros en lo universal, mas allá del ego y más allá de la vida y de la muerte, en la interdependencia de todas las existencias.

Este sentimiento de unidad universal es la base del amor que une a todo lo que vive.

 

Zen y Psicología.

La noción de inconsciente cósmico ha dado a la psicología una dimensión que anteriormente no tenía.

El desarrollo de la personalidad ligada a lo universal, trasciende los limites del individuo y del ego en particular. No existe un yo separado de los demás, sino un sí mismo, plenamente sí mismo, diferente y parecido a los otros a la vez. El dinamismo interior tiende hacia la unidad y hacia la superación de las contradicciones, empezando por la noción de vida y de muerte.

La naturaleza de la conciencia es especial y profundamente estudiada en el Zen

Una imagen ilustra claramente la transformación que se instaura: es la imagen de la puerta que separa simbólicamente el consciente del inconsciente. Esta puerta sólo se abre generalmente hacia el exterior, pero debería llegar a ser “batiente”, libre.

El Zen es la vía sin atolladeros. Nos enseña a tomar conciencia de nuestros propios recursos y de la profunda humanidad que esta en cada uno de nosotros.


* Libro “¿Qué es el Zen? de Dokusho Villalba, ediciones Miraguano.

 

Vipasana. OTRA MEDITACION apolínea

Para realizarla puede sentarse en el suelo con las piernas cruzadas, o, si prefiere, relajarse en su sillón favorito, incluso, puede tenderse en la cama o el piso, tratando eso sí de no utilizar cojines o almohadas, de modo que pueda mantener lo más recta posible la columna vertebral. Una vez que esté cómodo y relajado, siéntase respirar:
perciba el aire, que dilata los orificios nasales, recorre la garganta, la tráquea y penetra profundamente en los pulmones. Luego trate de percibir el movimiento de la espiración. Es inevitable que durante este proceso de percepción le asalten numerosas imágenes, recuerdos e ideas. Lo fundamental de esta técnica apolínea de meditación es que usted observe dichos pensamientos sin implicarse con ellos, mirándolos simplemente pasar. Son pensamientos, no realidades externas. Si alguno de ellos lo asusta o preocupa en extremo, observe su miedo o preocupación como si fuese un pensamiento más. Poco a poco la imagen esa irá cediendo lugar a un nuevo pensamiento, o imagen. Déjala pasar después de observarla, sin comprometerse con ella y apenas pueda, vuelva a percibir su respiración.
No realice este ejercicio por más de una hora y considérelo como un descanso, un momento diario de la mente destinado a encontrarse con su cuerpo. Al terminarlo, lo frecuente es sentirse muy descansado y tranquilo. Si consigue hacer de la vipasana una costumbre diaria, ojala a la hora de la siesta o al atardecer, se sentirá renovado a los pocos días de hacerlo, entonces verá la realidad exterior con mayor objetividad y las imágenes mentales perderán gran parte de su virulencia. La meditación trae conciencia, armonía y orden natural a la vida humana. Despierta la inteligencia para hacer la vida feliz, pacífica y creativa. Vamos a compartir un simple y sencillo método de meditación. Elija un tiempo libre si es posible temprano en la mañana y siéntese calladamente. Permita a sus ojos reconocer el ambiente que lo rodea, a sus oidos percibir los sonidos. Relaje sus músculos. Después de pasar un tiempo observando este mundo exterior,cierre sus ojos y traiga su atención de lo externo hacia adentro. Empiece a contar los movimientos de los pensamientos, deseos y emociones. Desde el banco de la conciencia observe la actividad de el río de pensamientos. No trate de detener, cambiar o juzgar esta experiencia. Por medio de esta observación interna, usted se esta limpiando de distracciones;  esta llegando al comienzo de una transformación radical. La conciencia se expandirá y comenzará a relajarse. Las bodegas de energía se abrirán: estos son los benéficos de practicar la meditación. Hay otras formas de meditación que también traen grandes beneficios: siéntese en silencio y observe su respiración. La respiración es un movimiento de prana y como prana es una fuerza y energía vital, tiene dos polaridades: inhalación y exhalación. La inhalación es fría y la exhalación es tibia. Juntas crean un biorritmo natural. A través de la respiración, usted puede estar conciente de la vibración del sonido cósmico. Este sonido cósmico, el sonido sin sonido OM, tiene dos manifestaciones, una masculina y otra femenina. La manifestación masculina es hum y la femenina es so. Durante la inhalación usted sentirá la vibración del sonido cósmico so. Durante la exhalación, sentirá el sonido hum. En la meditación so-hum tiene lugar la unión de la conciencia individual con la conciencia cósmica. Escuche el sonido so-hum-so a través de la respiración. Estas vibraciones de energía-sonido son una con la energía-vida de la respiración. Su respiración se hará silenciosa, espontánea e ira más allá del pensamiento, más allá del tiempo y espacio, más allá de causa y efecto. Las limitaciones se desvanecerán, su conciencia se vaciara y en el vacío la conciencia se expandirá. Esta función de la conciencia individual a la conciencia cósmica trae samadhi, el estado espiritual de más equilibrio. En este estado la paz y la alegría descenderán como una bendición. Su vida cambiara y su vivir diario se convertirá en una experiencia nueva y fresca. La vida sera meditación, pues la meditación no esta separada de la vida, sino es que parte de ella. La vida es meditación y la meditación es vida. La inteligencia operativa comenzara a operar en su cuerpo, mente y conciencia. Todos los problemas se disolverán en esta nueva conciencia de expansión. La meditación es necesaria para traer armonía a la vida diaria. Sin embargo no olvide que los resultados de la meditación son frutos de una práctica comprometida y regular.Aprender a discernir lo real de lo irreal, lo efímero de lo eterno. Aprender, sobre todo a separar el saber de la cabeza, de la sabiduría del alma; los “ojos”, del “corazón”. El Bhagavad Gita constantemente reitera las enseñanzas de la indiferencia al dolor y el placer, del equilibrio perfecto en todas las circunstancias, sin las cuales no es posible el Yoga verdadero. “Maestros de la Compasión”. En primer lugar debemos reconocer que el Ego en todos es uno; de modo que en toda persona con quien vengamos en contacto nos desentenderemos de cuanto sea inatractivo en la vestimenta moral y sólo reconozcamos al Ego, presente en su co­razón. En segundo lugar debemos darnos cuenta -en el sentir, no únicamente en teoría -que el Ego esta procurando expresarse por medio de la vestimenta mortal que lo obstruye, y que la naturaleza interna es completamente bella, pero desfigurada por nosotros por medio de las envolturas que la rodean. Luego debemos identificarnos con el EGO, el que en verdad es en esencia nuestro EGO y cooperar con EL, en su lucha contra los elementos bajos que obstruyen su expresión. Y puesto que hemos de operar con nuestra propia naturaleza inferior, la única forma de ayudar eficazmente es mirar las cosas según ese hermano las mira, con sus limitaciones, sus prejuicios, su visión desfigurada; y viéndolas así, y siendo así afectados por ellas en nuestra naturaleza in­ferior, ayudarlo según su sentir y no el nuestro, porque solamente así puede darse ayuda verdadera. He allí el entrenamiento oculto. Apren­damos a separarnos de nuestra naturaleza inferior, a estudiarla, a sen­tir sus sentimientos sin ser afectados por ellos, y así, en tanto que emocionalmente experimentamos, intelectualmente juzgamos. Debemos utilizar este método por amor a nuestro hermano, y al sentir como el siente, tal como la nota sincronizada emite la nota de su cuerda correspondiente, así debemos usar nuestro “yo” desemba­razado para juzgar, aconsejar, elevar, pero siempre usándolo de tal manera que nuestro hermano sea consciente de su noble naturaleza que se expresa por medio de nuestros labios. Debemos desear compartir lo que tengamos de mejor; no es el retener sino el dar lo que es la vida del espíritu. A menudo, lo que tengamos de “mejor” puede ser inatractivo para aquel a quien deseamos ayudar, así como la poesía elevada es para su pequeñuelo; en tal caso debemos dar lo mejor que el pueda asimilar, conservando lo demás no por exagerada parsimonia, sino porque el no lo quiere todavía. Es así como los Maestros de la Compasión nos ayudan a nosotros que somos como niños para Ellos; de igual manera debemos tratar de ayudar a aquellos que son más jóvenes que nosotros en la vida del espíritu. No olvidemos que la persona que por casualidad se encuentra con nosotros en un  momento dado es persona enviada a nosotros por el Maestro para que la sirvamos en ese  momento. No necesitando cosa alguna, puede darlo todo. No amándose a si mismo, vuelvese la encarnación del amor para los otros. Servir por amor al servicio, y no por el placer que sintamos en servir, es dar un paso definitivo hacia adelante; porque entonces comenzamos a adquirir ese balance, ese equilibrio que nos vuelve aptos para servir contentos, ora en el fracaso, ora en el éxito, sea en la obs­curidad interna, sea en la luminosidad externa. Quienquiera que sea atraído fuertemente hacia cualesquiera de las mo­dalidades externas del vivir, tarde o temprano ha de aprender la com­parativa significación de todas las cosas externas. Y cuanto mas pronto se pase por las experiencias requeridas por el Karma del pasado, tan­to mejor para el individuo. Es desagradable en verdad verse repentina­mente arrojado de su elemento, pero la copa que cura la torpeza es siempre amarga, y debe apurársela si ha de erradicarse la enfermedad. Cuando la suave brisa que viene del Loto de Sus Pies susurra sobre el alma, entonces comprendes que las peores circunstancias inherentes no son lo suficientemente fuertes para malograr la encantadora música interna. No obstante, es completamente una ilusión, porque no nos acercamos a los Señores de la Pureza por medio de locomoción física, sino volviéndonos mas puros y mas fuertes por medio del sufrimiento constante del pobre mundo alucinado con respecto a nuestros reverenciados Señores, La vida espiritual y el amor no se acaban por el hecho de gas­tarlos. El gasto tan solo aumenta el acopio y lo hace mas rico y mas intenso. Tratad de ser tan felices y contentos como podáis, porque en el gozo se halla la real vida espiritual. La tristeza es solamente el resultado de nuestra ignorancia y de la ausencia de una visión clara. Así pues, debéis resistir, tanto como podáis, todo sentimiento de tris­teza porque obscurece la atmósfera espiritual. Y aun cuando no po­dais detener completamente su aparición, no debéis dejaros vencer completamente por él. Recordad que en el mismo corazón del universo esta la Beatitud. Nada me duele más que el ciego y frenético empeño con el cual una gran mayoría de nues­tros hermanos del género humano se dedican a la búsqueda del pla­cer de los sentidos, y la vista errónea y eternamente vacía que tienen de la vida. El espectáculo de esta ignorancia y locura me toca el cora­zón mucho más tiernamente que las penalidades físicas que las gen­tes padecen. La preciosa imagen vista de Kali de pie sobre Shiva postrado es ilustración de la utilidad – el uso más elevado – de la Ira y el Odio. La complexión negra representa la Ira; con la espada, ella significa también proeza física; y toda la vista significa que mientras el hom­bre tiene ira y odio y fuerza física, debería usarlas en la supre­sión de las otras pasiones, en la masacre de los deseos de la carne. Ella representa, asimismo, lo que realmente ocurre cuando la men­te se vuelve por primera vez hacia la vida superior. Hasta allí carece­mos aun de sabiduría y equilibrio mental, y por lo tanto quebranta­mos los deseos con nuestras propias pasiones, dirigimos nuestra ira contra nuestros vicios, y así los subyugamos; empleamos igualmente nuestro orgullo contra las indignas tendencias del cuerpo y también contra las de la mente, y en esa forma subimos al primer peldaño de la escala. Shiva postrado nos enseña que cuando uno esta comprome­tido en guerra como esta no tiene en cuenta los más elevados princi­pios, más aun, el Atma, de hecho los pisotea, y hasta no haber venci­do al ultimo de los enemigos de su YO no llega a reconocer su actual posición durante la batalla con respecto a Atma. De este modo Kali halla a Shiva a sus pies solamente cuando ella ha matado al ultimo Deitya, la personificación de Ahamkara, y entonces ella se ruboriza ante su furia insana. En tanto que las pasiones todas no hayan sido subyugadas, debemos usarlas para su propia exterminación, neutralizando la fuerza de una con la otra; y solamente así podremos, al prin­cipio, lograr destruir el egoísmo y alcanzar el primer vislumbre de nuestro verdadero Atma – Shiva dentro de nosotros – al que descono­cemos mientras los deseos rugen y crujen en el corazón. Bien podemos siempre poner de lado nuestro miope deseo per­sonal a fin de servir a Ellos con fidelidad. Experiencia mía es que sola­mente siguiendo así Su guía uno evita siempre algún peligroso pre­cipicio hacia el cual inconscientemente corría. Difícil parece por el momento desprenderse de cuanto nos gusta, pero al fin, solamente el gozo resulta de sacrificio tal. No hay entrenamiento mejor que los po­cos breves años de nuestra vida, cuando al impulso de puros desenga­ños buscamos abrigo ante los benditos Pies de los Señores, puesto que en ninguna otra parte hay lugar pare el descanso. Y entonces crece en el discípulo el habito de pensar siempre que su único refugio esta en Ellos; y cuando no piensa en Ellos se siente desdichado. Así, des­de la misma obscuridad de la desesperación aparece una luz que nun­ca se extingue. Aquellos cuyos ojos penetran las vastas lejanías del futuro, veladas a los ojos mortales, han hecho y harán lo que sea me­jor para el mundo. Se deben sacrificar los resultados inmediatos y las satisfacciones temporales si la finalidad ha de asegurarse sin riesgo de fracaso. Cuanto mas queramos que sean ciertas las posibilidades de éxito final, tanto menos debemos anhelar los días de la cosecha. Sola­mente en virtud del dolor podemos alcanzar la perfección y la pureza; solamente a costa del dolor podemos hacernos servidores dignos del Huérfano que incesantemente llora por alimento espiritual. La vida es digna de poseerla solamente cuando la sacrificamos a Sus Pies. Regocijémonos por el hecho de tener oportunidades para servir en la Gran Causa por medio de sacrificios personales, pues tal sufri­miento puede ser usado por Ellos para atraer a la pobre errante Hu­manidad, un pequeño paso hacia lo alto. Cualquier dolor que un discípulo puede sufrir es prenda de igual ganancia para el mundo. El debe, por lo tanto, sufrir con buena voluntad y alegremente, puesto que el ve un poquito mas claramente que los ciegos mortales por quie­nes sufre. En todo el curso de la evolución hay una ley, tan dolorosa­mente evidente, aun a los ojos del mas bisoño, según la cual todo cuanto sea digno de adquirirse no ha de obtenerse sin el sacrificio correspondiente. Aquel que renuncia todo sentir del yo, y hace de si mismo un instrumento para que con el trabajen las Divinas Manos, no debe te­mer las tribulaciones y dificultades del riguroso mundo. “Según Tu diriges, así trabajo yo”. Este es el camino mas fácil para salir de la esfera del Karma individual, pues aquel que pone todas sus facultades a los Pies de los Señores no aumenta Karma para si; y así, según Shri Krishna promete: “Yo tomo sobre Mí el saldo de sus cuentas” El discípulo no debe pensar en el fruto de sus acciones. Tal enseñó el Gran Maestro Cristiano: “No os preocupéis por el mañana”. No permitáis que los impulsos guíen la conducta. El entusiasmo pertenece al sentimiento, no a la conducta. El entusiasmo en la con­ducta no tiene lugar en el Ocultismo verdadero, pues el Ocultista debe ser dueño de si mismo. Una de las cosas mas difíciles en la vida del Ocultista es mantener el balance al nivel – este poder emana de la real penetración espiritual. El Ocultista tiene que vivir más en la vida interna que en la externa. El siente, comprende, sabe mas y mas, pero exhibe menos y menos. Aun los sacrificios que tiene que hacer pertene­cen más y mas al mundo interno que al externo. En la ordinaria de­voción religiosa todo el sacrificio y fuerza de que nuestra naturaleza es capaz se usan adhiriéndose a lo externo y en superar el ridículo y las tentaciones del plano físico. Pero estas deben servir para ma­yores objetos en la vida del Ocultista. Debe considerarse la propor­ción, y subordinarse lo externo. En una palabra: nunca ser peculiar. Así como el Hamsa toma la leche solamente y deja el agua en que ambas están mezcladas, tal hace el Ocultista, extracta y retiene la vida y la quinta esencia de todas las diversas cualidades y arroja las cáscaras en que ellas están alojadas.  ¿Por qué debe cortarse la comunicación con el mundo interno, causando melancolía y pesadumbre al corazón? Porque el exterior tie­ne todavía algunas lecciones que enseñar, y una de ellas es que el también es divino en su esencia, divino en su substancia y sus méto­dos, que por lo tano debéis serle más bondadosos. De otra parte, la tristeza y la melancolía tienen su uso y filosofía. Se necesita de ellas para la evolución y el pimpollecer del Alma humana como del gozo y el encanto. Sin embargo, se las necesita solamente en las primeras etapas de nuestro crecimiento, y se pasa sin ellas cuando el Ego ha flo­recido y ha abierto su corazón al Divino Sol. Vosotros sabéis como opera la evolución. Comenzamos sin sensa­ción alguna. Gradualmente la desarrollamos, y en cierto punto de nues­tra peregrinación la poseemos en el mas intenso grado. Luego viene un periodo en el cual se considera la sensación como Maya, y así comienza a disminuir y el conocimiento predomina, hasta que al fin este incinera toda la sensación, y entonces poseemos absoluta paz. Pero, ninguna en la nesciencia, como en los comienzos de nuestra vida en el reino mine­ral, mas si en la omnisciencia; paz, no en la completa apatía como si fuera la muerte, tal como la vemos en las piedras, sino en vida absolu­ta y absoluto amor. Esto halla descanso, porque da vida a todo lo que es, y derrama sus bendiciones en todo el Universo. Pero los extremos se tocan, y así en uno de los aspectos los principios coinciden. Vosotros no debéis caer en las falacias que comete el ignorante. Todo amor verdadero es atributo del Espíritu, y Prana y Bhakti son dos aspectos de la Divina Prakriti (Naturaleza) la que hace digna de vivirse la vida del aspirante a las aguas de la inmortalidad. En la tempestuosa obscuridad de la vida del discípulo la única luz viene del Amor, pues el Amor y Ananda (el Arrobamiento) en el sentido mas elevado son idénticos, y cuando mas puro y espiritual es el Amor, tan­to mas participa este en la naturaleza de Ananda y tanto menos se mezcla con elementos discordantes. Solamente el santo amor del Maes­tro es tan majestuosamente sereno al extremo de no haber nada en el que no participe de lo Divino.

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